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Coalición Mundial por los Bosques
Edición N°
1: Enero de 2001 Contenido de esta edición: Bienvenidos a la primera edición de Cobertura Forestal, el boletín de la Coalición Mundial por los Bosques (Global Forest Coalition – GFC). Esta organización fue fundada por un grupo de ONG y Organizaciones de pueblos indígenas (OPI) para promover la participación informada de las ONG y OPI en las reuniones intergubernamentales relacionadas con los bosques. La GFC también promoverá la instrumentación de los resultados de esas reuniones intergubernamentales y la coherencia entre los distintos documentos e instituciones. Cobertura Forestal se publicará cuatro veces al año. Presentará informes sobre reuniones intergubernamentales importantes elaborados por distintas ONG y OPI y un calendario de futuras reuniones. Los puntos de vista expresados en este boletín no necesariamente reflejan la opinión de la Coalición Mundial por los Bosques, sus miembros fundadores o los editores.
Una
carrera por dinero Durante mucho tiempo, las ONG y las OPI han sospechado que el interés principal subyacente al interés sobre el cambio climático era financiero. Por un lado, las compañías y los gobiernos no desean renunciar a sus intereses creados. Por otro lado, una nueva banda de especuladores se prepara para amasar grandes ganancias. El estímulo principal tanto para los negociadores como para los cabilderos (incluso algunas ONG y OPI) fue la codicia: ¡A explotar la crisis, el planeta puede soportarlo! Estos temores se confirmaron en noviembre en la sexta reunión de la Conferencia de las Partes del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático. Los gobiernos de los países industrializados no tuvieron en cuenta la gravedad de la crisis e intentaron favorecer sus insignificantes intereses creados por cualquier chance favorable de negociar una política inteligente para enfrentar la situación. Las empresas consultoras y los asesores, indiferentes a la realidad, se esforzaron para que la energía nuclear, los combustibles fósiles y las plantaciones fueran aceptados como soluciones claves para las perturbaciones del clima. Las ONG y las OPI, al oponerse a esas maniobras, fueron nuevamente catalogadas por muchos como "exageradas". Pero la evidencia habla por sí misma. Observemos la siguiente cita de un ejecutivo de Weyerhaeuser: "¿Cuáles son algunas de las cosas que está haciendo la industria? ... Weyerhaeuser actualmente posee más de 33 mil millones de acres de bosques maderables en EE.UU., Canadá, Nueva Zelandia y América del Sur ... estamos plantando casi un cuarto de millón de acres en Uruguay donde antes no había nada, donde nunca antes hubo árboles. Dios generalmente coloca los árboles en lugares donde crecen bien, pero se olvidó de algunos lugares del mundo... es posible hacer crecer Pinus taeda en Uruguay en dos tercios del tiempo que tomaría que llegara a su madurez en el sur de Nortemérica. Estas razones económicas son contundentes, y se está creando un nuevo sumidero de carbón en Uruguay" (declaración de John W. Creighton, Jr., Asesor principal, Ex Presidente y Director Ejecutivo Emerito de la Weyerhaeuser Company, en la III Sesión de Cambio Climático de 1998: Strategy, Kellogg Graduate School of Management, Evanston, Ill). Los pueblos indígenas deben soportar la parte más dura de tales proyectos. Las sociedades "modernas" ahora anuncian ruidosamente cuánto carbono contienen los bosques de los Pueblos indígenas, mientras que restan importancia o malinterpretan a todos los numerosos valores de los bosques y los pueblos que dependen de ellos. Los pueblos, las culturas y las cosmovisiones indígenas están a punto de ser reducidas a meros depósitos de carbono. Es comprensible que muchos de los representantes de las OPI que asisten a las conversaciones sobre clima se sientan profundamente ofendidos. Oh... otra jugada muy inteligente de la gavilla conservadora fueron las declaraciones de organizaciones de investigación de derecha que afirmaban que las advertencias de miles de científicos (principalmente de países industrializados) que alertan sobre los peligros del cambio climático, carecen de fundamento. Afirman que todo está bien, que el clima cambia de todas maneras, y que eso hasta es bueno: ¿a quién le gustan los inviernos fríos? Desgraciadamente esta especie de locura es un tema normal del personal del nuevo gobierno de EE.UU. ¡A abrigarse, gente! Entonces, ¿qué pasa con nosotros, las ONG y las OPI? ¿Qué se debe hacer? ¿Quién lo sabe exactamente? Lo lógico en este momento es denunciar los intentos de reducir la gravedad de la situación e intentar orientar a la opinión pública a rechazar los esfuerzos actuales de "explotación climática". De igual manera, el público debe ayudar a identificar la validez de los esfuerzos genuinos, los que se basan en la racionalidad social y ambiental y no en engañosos trucos financieros.
El
desacuerdo sobre los bosques contribuye a descarrilar las conversaciones
sobre el clima Uno de los puntos más difíciles que hizo que fracasaran las conversaciones sobre el clima en la Haya en noviembre pasado fue la silvicultura. El tema fue hasta qué punto los países industrializados pueden escapar de sus obligaciones de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero mediante el uso de árboles y tierras para absorber y almacenar carbono de la atmósfera. ¿Deben estas actividades reemplazar las reducciones de emisiones de gases invernadero o sólo deben complementarlas La definición de "bosque" Uno de los escenarios donde se libró la batalla fue la discusión sobre cómo definir los bosques. La mayoría de los gobiernos deseaban usar la definición de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que brinda a los países un gran margen de maniobra para decidir qué cantidad de sus tierras son "absorbedoras de carbono". En cuanto a la forestación, reforestación y deforestación, la mayoría de las Partes parecieron estar de acuerdo con la definición del IPCC, aunque la Alianza de Pequeños Estados Insulares (AOSIS) demostró su preocupación sobre los incentivos perversos creados por la definición de deforestación que permite a una Parte eliminar un bosque natural y después volver a plantarlo y que no se le impute un débito de las emisiones causadas por su eliminación. El bloque de países del Sur reunido bajo el nombre "G-77/China" argumentó que las actividades de "sumideros de carbono" no se deben utilizar como justificación para posponer otras acciones en relación con el calentamiento global. También hicieron énfasis en que no se debe permitir a los países asignarse créditos "inesperados" por el carbono que se almacena naturalmente o que se acumula en sus bosques y otras reservas de carbono. La UE solicitó la inclusión de un principio adicional sobre la conservación y manejo sustentable de la diversidad biológica, una medida que hubiera debilitado considerablemente los acuerdos de proyecto anteriores que citaban la necesidad de compatibilidad con la Convención sobre Diversidad Biológica. "Actividades adicionales" En un intento desesperado de hacer que los gobiernos alcanzaran un acuerdo la noche anterior a que la reunión de la Haya fuera clausurada oficialmente, Jan Pronk, el Presidente de las negociaciones, propuso que las "actividades adicionales" como manejo de tierras de cultivo y manejo forestal fueran elegibles para créditos de carbono, una posibilidad que había sido planteada por el artículo 3.4 del Protocolo de Kioto de 1997. Cálculos aproximados efectuados por algunas ONG en La Haya sugieren que si EE.UU. recibe créditos de carbono importantes por estas actividades adicionales, eso significaría que pueden responder por una proporción importante de su compromiso en el primer período de compromiso en relación con los sumideros. Lo que quieren básicamente es una definición muy amplia de manejo forestal de forma que cualquier actividad antropogénica se pueda incluir en esa definición. En efecto podrían sobrevolar todos sus bosques y arrojar unos pocos granos de fertilizante y llamar a eso manejo forestal. Podrían simplemente comprar un avión de guerra, calcular su alcance, y decir que todos los bosques dentro de ese alcance están siendo "manejados". En consecuencia, todo crecimiento de los árboles de esos bosques se podría medir y el carbono captado podría ser contabilizado a su favor. La UE y el G-77/China se opusieron. Se tornó evidente, sin embargo, que algunos de los gobiernos de la UE deseaban discutir formas de contabilizar esas "actividades adicionales", y sospecho que es posible que la UE no mantenga su oposición previa a la inclusión de actividades adicionales en lo que se llama el "primer período de compromiso" del Protocolo de Kioto. Tierras y bosques comprendidos en el Mecanismo de desarrollo limpio Los gobiernos no logran decidir si se debe permitir a los países industrializados reclamar créditos por proyectos de "sumideros de carbono" que financien o ejecuten en el Sur usando el Mecanismo de desarrollo limpio (MDL) propuesto por el Artículo 12 del Protocolo de Kioto. La UE, China y la AOSIS se oponen a la idea de permitir actividades de "sumidero" en el MDL, al igual que algunos países africanos. Pero la mayoría de América Latina se ha unido al Grupo Paraguas apoyando la inclusión de los sumideros en el MDL. (Una propuesta colombiana de sistema contable que otorgue créditos temporales para actividades de "sumideros" suavizó la posición original de Brasil y Perú.) Jan Pronk, en un último esfuerzo desesperado por obtener un acuerdo en La Haya, publicó una Nota la noche previa al final de las conversaciones, en la que se proponía:
La Nota de Pronk nuevamente parece seguir el lenguaje del Grupo Paraguas. La propuesta de Pronk de incluir sólo la forestación y la reforestación, pero no la conservación de bosques, en el MDL (idea que parece haber tomado de Brasil) crea dilemas para algunos gobiernos. Mientras tanto, una sugerencia anterior que plantea que las actividades de "sumidero" se deben compatibilizar con otras convenciones ambientales y también con las convenciones relativas a los derechos de los Pueblos Indígena, ha desaparecido del texto más reciente de los Co-presidentes de las negociaciones. Conclusiones Los esfuerzos de último momento por salvar las negociaciones de La Haya, incluso la Nota presentada por el Presidente Pronk, contribuyeron escasamente a resolver las cuestiones relativas al uso de la tierra y a los bosques que constituían el centro de los desacuerdos. La simplicidad del lenguaje de Pronk, de hecho, probablemente ayudó a complicar aún más el debate. Ahora resulta difícil visualizar cómo se resolverán estos temas de manera que conforme a todas las partes de las negociaciones. Cuando se reanuden las conversaciones, probablemente en julio en Bonn, quizás los gobiernos deban limitar sus expectativas sobre lo que pretenden obtener de las actividades de sumidero.
La
reunión de Bonn discute el futuro del Foro sobre bosques de las Naciones
Unidas ¿Cuál debe ser el orden del día del Foro sobre Bosques de las Naciones Unidas (UNFF), una nueva organización que desde el 12 de febrero reemplaza oficialmente al Panel Intergubernamental sobre Bosques (IFF), que ya cuenta con ocho años de antigüedad y se mueve por inercia? Esa fue la pregunta en una reunión convocada en Bonn desde el 27 de noviembre al 1° de diciembre de 2000 por una iniciativa de ocho países con sede en Alemania. La reunión fue organizada como preludio de la primera sesión del UNFF a celebrarse desde el 11 al 22 de junio del 2001, en la cual se presentará oficialmente el programa de trabajo para varios años de este organismo. La propia ONU ya fijó las pautas del orden del día de la nueva organización, que será un nuevo organismo subsidiario del Consejo Económico y Social. De acuerdo con una resolución de la ONU, el UNFF debe trabajar junto a otras organizaciones del sistema de la ONU y otras organizaciones internacionales y regionales para:
La mayoría de las organizaciones no gubernamentales (ONG) presentes en la reunión de Bonn se mostraron preocupadas porque el UNFF pueda seguir el modelo de su organismo predecesor, y afirmaron que el UNFF debe fijarse como primera prioridad una acción de abajo hacia arriba con las antiguas propuestas, con el respaldo de un control fuerte y de la presentación de informes de los gobiernos, organismos relacionados con los bosques y grupos independientes. Pero muchos participantes gubernamentales consideraron que la función principal del UNFF debía ser el diálogo continuo sobre políticas. Insistieron en que el UNFF debía ayudar a armonizar criterios e indicadores de manejo forestal, así como definiciones para el manejo forestal sostenible. Japón y Alemania afirmaron que los programas forestales nacionales apoyados por la FAO debían jugar un papel esencial. Por otra parte, el énfasis de las ONG en el control responsable, al mismo tiempo que contó con el apoyo de los representantes de los gobiernos más progresistas como el Reino Unido y Australia, fue objetada por otros gobiernos. Algunos participantes también rechazaron las propuestas de las ONG de establecer un subcomité de control para recibir y examinar informes de instrumentación, aunque no se presentó ninguna otra sugerencia innovadora. Brasil y los países africanos propusieron que el UNFF suministrara nuevos fondos a través de un Fondo Forestal Internacional. Los participantes del Sur también exhortaron al UNFF a tratar temas sobre comercio. Rusia y Canadá, mientras tanto, destacaron que la resolución de la ONU que dio origen al UNFF exige la realización de estudios sobre un "marco legal" para un Convenio sobre Bosques, y propusieron que dicho convenio estuviera en el orden del día de reuniones de nivel ministerial del UNFF. Pero la mayoría de los participantes se mostró opuesta a un Convenio sobre bosques. Las ONG y las organizaciones de pueblos indígenas no estaban demasiado complacidas con los resultados de la reunión de Bonn, pero destacaron positivamente su intento de asegurar que estuvieran representados los puntos de vista de muchos gobiernos, organismos internacionales, sectores privados, ONG y OPI. También expresaron su aprobación por la forma en que el documento del proyecto de discusión emitido por la reunión logró reflejar la variedad de preocupaciones expresadas. No queda claro si ese documento ejercerá influencia sobre la primera reunión del UNFF ni de qué manera lo hará. Pero las ONG ya están expresando su preocupación porque el UNFF muestre signos de meramente seguir los pasos del IFF, centrándose más en el diálogo y las definiciones que en la acción.
¿Participar
o "enriquecer la discusión"? La resolución que crea el Foro sobre Bosques de las Naciones Unidas "debe asegurar la oportunidad de recibir y considerar aportes de los representantes de los grupos principales según se determina en la Agenda 21, en especial a través de la organización de diálogos entre varias partes interesadas". ¿Pero será posible hacerlo? Durante la reunión de Bonn los gobiernos no presentaron ninguna propuesta seria (consultar artículo anterior) que posibilitara un proceso verdaderamente participativo. Sin esas propuestas, las rígidas reglas de la ONU que gobiernan los organismos subsidiarios del Consejo Económico y Social como el UNFF probablemente excluirán muchas voces potenciales de la discusión. El co-presidente nigeriano de la reunión de Bonn afirmó que se debían permitir a las ONG que sólo "enriquecieran la discusión" en las reuniones del UNFF, y se recordó con frecuencia a los participantes que todas las decisiones serían tomadas por los gobiernos. La actitud con respecto a la participación de los Pueblos indígenas fue todavía peor. En un momento se solicitó a las ONG que eligieran entre sus demandas para la participación de las organizaciones de Pueblos indígenas y sus demandas para la participación de grupos mayores en general. Durante la sesión del comité compilador del informe final, que se extendió toda la noche, un representante de una OPI fue incluso insultado en forma personal por un diplomático nigeriano. Otros gobiernos apoyaron claramente la participación de los Pueblos Indígenas y otros pueblos de los bosques en las reuniones del UNFF. A pesar del evidente progreso en otros foros de la ONU, los forestales que dominan las discusiones de la ONU sobre silvicultura, todavía eligen ignorar el derecho básico de los Pueblos Indígenas de participar en la toma de decisiones que afectan sus territorios, así como otros derechos humanos de los Pueblos indígenas, como se establece en el proyecto de declaración de los derechos de los Pueblos Indígenas, la Convención 169 de la OIT y otros documentos sobre derechos humanos.
¡Finalmente
los bosques! La CDB comienza a trabajar sobre biodiversidad forestal La biodiversidad de los bosques será el tema principal de discusión y negociación en la próxima reunión de las 179 Partes firmantes de la Convención sobre Biodiversidad Biológica (CDB) en abril de 2002. La sexta Conferencia de las Partes (COP 6) decidirá un programa de trabajo sobre bosques para el período 2002-2010. El actual programa de trabajo sobre bosques, aprobado en la cuarta Conferencia de las Partes (COP 4), se centra principalmente en la investigación y ha hecho escasas contribuciones a la conservación a largo plazo y al uso sostenible de la biodiversidad de los bosques. Pero existen expectativas mucho mayores en relación con la COP 6, donde los participantes "considerarán la ampliación del programa de trabajo de la investigación a la acción práctica". Si obtiene el apoyo de las ONG y los Pueblos indígenas, esta acción podría marcar un cambio radical en el hasta ahora débil régimen forestal internacional. Para preparar un programa de trabajo con bases científicas en 2002, la quinta Conferencia de las Partes (COP 5) estableció en mayo de 2000 un Grupo Técnico Experto Ad Hoc sobre biodiversidad forestal. Este grupo se estableció a solicitud de las ONG que asistieron a la reunión ante las objeciones de Canadá, Japón y otros. Su función es proporcionar al SBSTTA (Organismo Subsidiario de Asesoramiento Científico, Técnico y Tecnológico) asesoramiento científico y técnico revisado por pares, que a su vez recomendará a la COP elementos para un programa de biodiversidad de los bosques. El grupo de expertos técnicos (el primero en su especie en la historia de la CDB) se reunió por primera vez desde el 27 de noviembre al 1° de diciembre de 2000 en Montreal. Su siguiente reunión se celebrará desde el 23 al 26 de abril de 2001 en Edimburgo. Según las reglas de procedimiento del SBSTTA (Decisiones I/1 y IV/16), se supone que el grupo está integrado por 15 expertos designados por los gobiernos, y debe mantener un equilibrio regional y de género. Su mandato, según lo establecido por la COP 5 (Anexo de la Decisión V/4), consiste en:
La primera sesión del grupo fue presidida por Ian Thompson, el experto de Canadá, el país anfitrión. Los demás expertos provenían del Reino Unido, México, Cuba, Japón, la UE, Polonia, Estonia, Malasia y Camerún. Los expertos de la India, Rusia, China, Mozambique, Malí y Brasil, así como también dos expertos indígenas fueron invitados pero no asistieron. Según lo informado, Canadá, anfitrión de la reunión, proporcionó los fondos con apenas tres semanas de anticipación, lo que hizo difícil para algunos participantes resolver a tiempo sus trámites de visa. Asistieron en calidad de observadores CIFOR, el Secretariado del UNFF, FAO, GEF, Greenpeace y el IUCN. Los participantes fueron seleccionados por el Secretariado en consulta con la Oficina del SBSTTA. En su reunión el grupo discutió un documento base elaborado por el Secretariado de la CDB, y decidió presentar dos documentos para consideración en la 7° Reunión del Organismo Subsidiario de Asesoramiento Científico, Tecnológico y Tecnológico (SBSTTA 7) (12-16 de noviembre de 2001):
Después de discutir los dos documentos, el SBSTTA 7 recomendará una revision del programa de trabajo a la COP 6 de la CDB. Es probable que cuanto más fuertes sean las recomendaciones del SBSTTA 7, más sólido sea el programa de trabajo que se apruebe en la COP 6 en abril de 2002. Un programa de trabajo fuerte podría ayudar a convertir al CDB en lo que el UNFF y su predecesor, el Panel Intergubernamental sobre Bosques, nunca lograron ser durante los diez años de su existencia: un medio eficaz para la conservación y el uso sostenible de los bosques. Una ventaja adicional de la CDB es que proporciona no sólo disposiciones para proteger y alentar los estilos de vida tradicionales sino también un proceso dinámico para la participación de los pueblos indígenas en el Grupo de trabajo sobre el Artículo 8 (j) y otros Artículos relacionados, junto con un programa de trabajo amplio. COSAS A CONSIDERAR: El documento base revisado de la CDB se publicará en la Web en febrero de 2001, y el segundo documento sobre las opciones para la conservación y uso sostenible probablemente se publicarán en junio o julio de 2001. Es importante que las ONG y los Pueblos Indígenas proporcionen la mayor cantidad posible de aportes científicos y tecnológicos durante el proceso de revisión de los dos proyectos de documento. No sólo para criticarlos, sino también para proporcionar ejemplos de los esfuerzos de los pueblos por la conservación y el uso sostenible. Debemos asegurarnos que el grupo de expertos presente opciones que cuenten con el apoyo de las ONG y los Pueblos indígenas. Tan pronto como el proyecto de documento se publique en la Internet, se dará amplia difusión a la información.
Informe sobre otras actividades relacionadas con los bosques Se logra acuerdo sobre un Convenio sobre sustancias orgánicas contaminantes persistentes El 10 de diciembre del 2000, los gobiernos llegaron a un acuerdo para controlar la producción, importación, exportación, eliminación y utilización de 12 de las sustancias contaminantes más tóxicas. El Convenio sobre Sustancias contaminantes persistentes (POP), que será legalmente obligatoria, contiene una lista inicial de ocho plaguicidas, además de varios bifeniles policlorados (BPC) y dioxina. Las POP se encuentran entre las sustancias contaminantes más peligrosas para el ser humano, y causan muerte, enfermedades y defectos congénitos en humanos y animales. Debido a su persistencia, incluso las personas y animales que habitan en áreas remotas, como por ejemplo las comunidades indígenas de los bosques que viven de la pesca y otros recursos de agua dulce, se ven afectados por estas sustancias. Las medidas para controlar otras sustancias químicas se pueden añadir más adelante. El Convenio se aprobará y firmará oficialmente en Estocolmo el 22 y 23 de mayo de 2001. Para obtener más información, visite el sitio: http:// www.chem.unep.ch/pops/
Los gobiernos participantes en las charlas sobre desertificación solicitan apoyo al GEF El progreso de los esfuerzos nacionales en la lucha contra la desertificación está enfrentando serios obstáculos debido a la falta de fondos, afirmaron los negociadores de la 4° Conferencia de las Partes del Convenio de las Naciones Unidas para Combatir la Desertificación, que tuvo lugar desde el 11 al 22 de diciembre de 2000 en Bonn, Alemania. La reunión solicitó al Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) la apertura de una línea de fondos especial para complementar los recursos que los países ya están dedicando a la agrosilvicultura, las políticas relacionadas con los bosques y otras medidas. Se han presentado más de 150 informes nacionales sobre desertificación en los últimos dos años, lo que demuestra el compromiso de los países de enlentecer el proceso de desertificación. En la reunión de Bonn, 23 de esos documentos fueron examinados por el grupo de trabajo ad hoc del convenio sobre desertificación, que está trabajando en su instrumentación. A pesar de los signos claros de que la acción se está desarrollando a escala nacional, la conferencia finalizó sin que se obtuvieran grandes progresos sobre la necesidad de recursos financieros adicionales y otros temas polémicos. Para obtener más información, visite el sitio: http://www.unccd.int
Calendario
2001 de reuniones sobre los bosques Sesión organizativa del Foro sobre Bosques de la ONU y Consultas informales sobre el Plan de trabajo para varios años (desde el 12 al 16 de febrero de 2001, Nueva York, EE.UU.) Esta reunión comenzará con la elaboración de la estructura, mandato y programa de trabajo de este nuevo organismo de la ONU, e incluso un posible Plan de acción. Consultar también los artículos de Tom Griffiths y Simone Lovera. Para obtener más información,
visite: http://www.un.org/esa/sustdev/forests.htm Segunda Reunión del Grupo de expertos en Energía de la Comisión de Desarrollo Sostenible, desde el 26 de febrero al 2 de marzo de 2001, y las Sesiones intermedias, desde el 5 al 16 de marzo de 2001, Nueva York, EE.UU. Esta reunión finalizará los preparativos para las discusiones sobre energía de la Comisión de Desarrollo Sostenible, que incluyen la energía proveniente de leña y otras fuentes de biomasa. Para obtener más información, visite el sitio: http://www.un.org/esa/sustdev.htm**Sexta reunión del Organismo Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico de la Convención sobre Diversidad Biológica y el Panel de Expertos sobre Acceso y Beneficio Compartidos, desde el 12 al 22 de marzo de 2001, Montreal, Canadá. Esta reunión discutirá la relación entre cambio climático y biodiversidad. También se presentará un informe de progreso sobre el programa de trabajo de la Convención sobre biodiversidad forestal. Para obtener más información, visite el sitio: http://www.biodiv.orgSesiones 9° y 10° de la Comisión sobre Desarrollo sostenible (CDS), desde el 16 de abril al 2 de mayo de 2001, Nueva York, EE.UU. Como ya se discutió, esta reunión de la CDS discutirá sobre energía y desarrollo sostenible, incluso energía proveniente de leña y otras fuentes de biomasa. También discutirá los preparativos para la Cumbre Río + 10 que se realizará en junio de 2002 en Johannesburgo. Para obtener más información, visite los sitios: http://www.un.org/esa/sustdev.htm y http:// www.un.org/rio+10.Reuniones de los Organismos subsidiarios del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático y Sexta Conferencia de las Partes bis, julio de 2001, Bonn, Alemania. En esta reunión se intentará llegar a un acuerdo sobre los numerosos temas pendientes en virtud del Protocolo de Kioto, incluso el papel del uso de la tierra, el cambio del uso de la tierra y actividades de silvicultura. Consultar también los artículos de Miguel Lovera e Ian Fry. Para obtener más información, visite el sitio: http://www.unfccc.intSesiones intermedias de la Convención para Combatir la Desertificación, fecha a determinar, pero probablemente el segundo trimestre de 2001. Esta reunión examinará informes nacionales sobre la instrumentación de la Convención sobre Desertificación. Consultar también el informe de resumen sobre la 4° Conferencia de las Partes en este boletín. Para obtener más información, visite el sitio: http://www.unccd.int**Primera sesión autónoma del Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques, desde el 11 al 15 (o 22) de junio de 2001, Nueva York, EE.UU. Esta reunión deberá alcanzar un acuerdo sobre un programa de trabajo para varios años para el UNFF y la estructura y modalidades de trabajo de este foro. Para obtener más información, visite el sitio: http://www.un.org/esa/sustdev/forests.(** reuniones en las que posiblemente la GFC puede coordinar la participación de las ONG y OPI del Sur)
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Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales
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