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 Coalición Mundial por los Bosques

 

 
Cobertura Forestal
Boletín de la Coalición Mundial por los Bosques sobre Política Forestal Internacional

Edición N°10: setiembre de 2003
(haga click aqui para bajarlo en formato word)

Contenido de esta edición:  

Acerca de Cobertura Forestal

Bienvenid@s a la decima edición de Cobertura Forestal, el boletín de la Coalición Mundial por los Bosques (Global Forest Coalition - GFC). Esta coalición fue fundada por un grupo de ONGs y Organizaciones de Pueblos Indígenas (OPIs) para promover la participación informada de las ONGs y OPIs en las reuniones intergubernamentales relacionadas con los bosques. Cobertura Forestal se publica cuatro veces al año. Presenta informes sobre reuniones intergubernamentales importantes elaborados por distintas ONGs y OPIs y un calendario de futuras reuniones. Los puntos de vista expresados en este boletín no necesariamente reflejan la opinión de la Coalición Mundial por los Bosques, sus miembros fundadores o los editores. Para suscribirse en forma gratuita, póngase en contacto con Simone Lovera en: lovera1@conexion.com.py

Ex Silvis: Discordia oculta tras la armonía de los expertos
por Miguel Lovera, Coordinador de la Coalición Mundial por los Bosques

¿Qué es un bosque? En setiembre de 2002, expertos de seis organizaciones internacionales se reunieron por segunda vez en Roma para intentar armonizar las distintas definiciones utilizadas por los participantes en las negociaciones internacionales.

Los expertos evitaron promover una definición científica de "bosque" que incluyera los conceptos de ecosistema, biodiversidad y naturalidad. Pero, después de quejarse de lo difícil que resulta a menudo traducir términos y definiciones de un idioma a otro, no dudaron en afirmar que las plantaciones son bosques.

Esta afirmación ha demostrado tener consecuencias catastróficas para la conservación y el manejo de los bosques. Pero al hacerla, los expertos sólo siguieron el calamitoso ejemplo de autoridades como el Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB), que define "bosque" como "un área de más de 0,5 hectáreas con una cubierta forestal de más de 10 por ciento, no esencialmente dedicada a la agricultura u otros usos no forestales de la tierra. En el caso de bosques jóvenes o de regiones donde el crecimiento está suprimido por razones climáticas, los árboles deben poder alcanzar una altura de 5 m in situ, y la densidad de cobertura requerida”.

El mensaje es claro: "A no preocuparse por la conservación de los bosques, después de todo, ¡un bosque es simplemente un montón de árboles!”

Más que intentar "armonizar" definiciones tan lamentables, los expertos harían mejor en dedicar su tiempo y su capacidad intelectual a librarse de términos tan poco armonizables como "plantación forestal" (eufemismo para monocultivo de árboles) y "área temporalmente sin árboles" (eufemismo para "área completamente talada").

Todos los expertos presentes provenían de organizaciones de renombre: la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Centro Internacional de Investigación Forestal (CIFOR), la Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal (IUFRO), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) y la Organización Meteorológica Mundial.

Lo que nos lleva a preguntarnos: si nosotros, que no somos expertos, que hablamos cientos de idiomas diferentes y provenimos de miles de culturas diferentes, no tenemos dificultad en distinguir un bosque de un montón de árboles en una plantación industrial, ¿por qué los expertos tienen tantos problemas?

¿Árboles al rescate?
por Lambert Okrah, Instituto de Asuntos Culturales, Ghana

Introducción
Mientras daban los últimos toques al Protocolo de Kyoto en Japón hace seis años, los delegados bien intencionados se sentían frustrados por la falta de progreso en las negociaciones para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Principalmente por ese motivo, Brasil propuso sanciones monetarias para los países industrializados que excedieran sus objetivos de emisión.

No se sospechó en aquel momento que esa propuesta creativa se convertiría en una vía de escape para los propios países contra los que estaba dirigida.

Durante las horas finales de la conferencia, después de que varios delegados ya se habían retirado, se aprobó esa vía de escape, lo que hoy se da en llamar “mecanismos flexibles". Afortunadamente para las delegaciones que promovieron la propuesta, la ONU no exigía quórum en Kyoto. Y así, estos mecanismos flexibles son ahora obligatorios para todos los participantes.

El Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL)
Uno de los mecanismos flexibles es el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL). Según el MDL, una compañía contaminadora en un país industrializado que debe reducir sus emisiones, acuerda a través de su gobierno establecer un proyecto de desarrollo supuestamente "reductor de emisiones" en un país que no tiene el requisito de reducir sus emisiones. De esta forma el país industrializado "reduce" su actividad contaminadora, mientras se registra un aumento en las emisiones del país receptor.

Aunque la mayoría de los países del sur se opusieron a este enfoque evasivo, y aunque las ONGs exhortaron al norte a que en su lugar aumentara la asistencia exterior para el desarrollo, el MDL fue aprobado. Se ha afirmado que los países ricos siempre se salen con la suya --dentro o fuera del sistema de la ONU, según resulte más sencillo.

Sin embargo, sería erróneo concluir que la ONU no ha cumplido con su propósito y que, por ende, no es necesaria. Por el contrario, siempre resulta menos traumático para el mundo que los países industrializados impongan su voluntad dentro de la ONU y no fuera de ella, tal como lo demuestran los sucesos recientes. De hecho, la ONU es la mejor esperanza que tenemos actualmente de salvar a la humanidad, si se da una oportunidad a la democracia, como lo establece su Carta. Cuando la ONU ha fallado, ha sido debido al papel que han jugado o no jugado los países ricos.

El MDL y los bosques
Pocos pensaron que podría haber algo peor que el Mecanismo de Desarrollo Limpio en sí mismo. Pero los sucesos recientes en las negociaciones sobre el clima han demostrado lo contrario. Cuando se mencionaron los bosques como posibles proyectos para el MDL, muchos de los miembros de la comunidad de ONGs pensamos que era una broma. Por cierto, los países bien intencionados del sur, especialmente de África, rechazaron la idea categóricamente. Un funcionario me dijo posteriormente que su gobierno no participaría en los proyectos de bosques del MDL, aunque creía que la batalla para quitarlos del MDL estaba perdida. Pero hablemos con él hoy, y seguramente nos dirá que su postura ha cambiado y que su gobierno ya está iniciando negociaciones con el gobierno de un país industrializado para intentar aprovechar algo del dinero en oferta.

Por qué seguimos estando en contra de la inclusión de los bosques en el MDL
Lo que se describe como "bosques" en el Protocolo de Kyoto no son bosques en el sentido tradicional. Esos "bosques de Kyoto" suelen ser plantaciones de árboles, generalmente de especies exóticas, a menudo al servicio de las industrias de celulosa y papel del Norte consumidor. El argumento es que los árboles secuestran el dióxido de carbono de la atmósfera a través de la fotosíntesis y de esta forma pueden mitigar el efecto invernadero.

Hace muchos años, en uno de mis viajes, vi un cartel de una campaña de una ONG internacional contra el calentamiento mundial. Un hombre blanco representando a alguien de un país rico aparecía conduciendo una enorme camioneta, y un hombre negro representando a alguien de un país pobre aparecía detrás, plantando árboles al paso del vehículo. Es una muestra de cómo algunos quieren mantener sus modelos de consumo, y que sean otros los que carguen con la responsabilidad. Si alguien me hubiera dicho que esto se iba a convertir en un principio de trabajo de la ONU, habría apostado mucho dinero a que no pasaría. Por suerte no lo hice, o estaría hoy terriblemente endeudado.

Si bien los “bosques de Kyoto” son capaces en teoría de absorber carbono de la atmósfera, las opiniones de los expertos están divididas en lo que se refiere a durante cuánto tiempo y con qué efectividad lo pueden hacer, y en definitiva a cuál es el impacto final sobre el clima. Eso sí, una cosa está clara: mientras que la biodiversidad de un bosque verdadero permite satisfacer las necesidades económicas, sociales y ambientales de los pobladores locales, un "bosque de Kyoto" no es más que un criadero de árboles con muchos menos usos para los seres humanos.

A nuestro criterio, todo esto es colonialismo moderno. Los países del sur están siendo reclutados para producir carbono de bajo costo para las antiguas potencias coloniales, así como antes se les pedía que produjeran cacao, café o palma aceitera a bajo precio.

La decimoctava sesión de los Organismos Subsidiaros, y los bosques en el MDL
La 18va. sesión del Organismo Subsidiario de Asesoramiento Científico y Técnico del Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, realizada en Bonn en el mes de junio, intentó desesperadamente preparar el terreno para los proyectos de plantación de árboles del MDL. Los resultados deben ser presentados en la Novena Conferencia de las Partes del Convenio sobre el clima (COP-9), programada para diciembre en Milán, Italia.

Aun antes de la entrada en vigencia del Protocolo de Kyoto, tales proyectos de plantación de árboles están ya en proceso, especialmente en América Latina. Un estudio independiente de una ONG sobre algunos de ellos reveló que ya han producido impactos negativos sobre la población local. Pero los países industrializados, junto a sus colaboradores en el sur, mantienen firme su determinación de seguir adelante. Resulta perturbador que las negociaciones más importantes en Bonn se hayan realizado a puerta cerrada, excluyendo totalmente a las ONGs y pueblos indígenas presentes. Cuando se realizaron las reuniones plenarias o las reuniones de los grupos de trabajo donde se permitía la participación de las ONGs y los pueblos indígenas, los acuerdos ya se habían cerrado. No hubo participación real. Por el contrario, hubo intentos efectivos para mantenernos apartados del proceso.

Conclusión
Resulta pavoroso constatar que las propuestas para la conservación de los bosques hechas hace más de diez años nunca recibieron los recursos necesarios para su instrumentación. Aún no hay financiación para el manejo sustentable de bosques establecido por el Convenio sobre Diversidad Biológica y otros instrumentos. Sin embargo, hoy el mundo hace esfuerzos desesperados para establecer un nuevo mecanismo para las plantaciones de árboles, y resulta que para esto sí el dinero ya está disponible. ¿Por qué?

Les ofrezco una pista: probablemente es mucho más barato obtener créditos por una tonelada métrica de carbono plantando árboles, que NO EMITIR esa tonelada métrica de carbono. Así, los países ricos siguen haciendo ahorros masivos que les permiten mantener su alto nivel de consumo, mientras ahogan el desarrollo de los países del sur.

De esta forma, los seres humanos están perdiendo la batalla contra el calentamiento mundial. Y en el proceso se están derrotando a sí mismos. Como dice un amigo canadiense, “los seres humanos no tenemos la capacidad para destruir el mundo.” “Si tenemos éxito en cambiar el funcionamiento de la naturaleza en el mundo, nos autodestruiremos, y no importa cuánto tiempo lleve, el mundo volverá a su forma original después de que nosotros hayamos desaparecido”.

Todo parece indicar que estas advertencias no se tienen en cuenta. Enfrentadas con esta situación, muchas ONGs se han refugiado en la elaboración de “modalidades” que puedan generar mejores “bosques de Kyoto”. Me temo que están profundamente equivocadas. Dudo que tengan la capacidad de lograr cambiar lo que se procesa detrás de esas puertas cerradas, pero cualquier cambio que puedan lograr no será más que decoración. El enfoque que adoptaron es esencialmente equivocado. Después de todo, por más adorno que se le ponga, un mosquito sigue siendo un mosquito. Por este motivo exhorto a todas las ONGs colegas a desligarse de los "bosques de Kyoto", y a dedicarse en cambio a localizarlos en cualquier lugar del mundo donde estén ubicados para exponer lo erróneo del concepto.

Declaración de los pueblos indígenas ante el Congreso Mundial de Parques

Preámbulo
Nosotros, los Pueblos Indígenas reunidos aquí en Durban, Sudáfrica, en la Conferencia Preparatoria para el Congreso Mundial de Parques, que se celebró del 6 al 7 de septiembre de 2003, queremos agradecer especialmente a nuestros anfitriones indígenas, los Pueblos San y Khoi de Sudáfrica, por darnos la bienvenida en su territorio;

Recordando el compromiso hecho por la comunidad internacional en Río y Johannesburgo respecto al papel vital de los pueblos indígenas en el desarrollo sostenible y en la conservación ambiental, reafirmamos nuestra visión de la relación respetuosa de todos los pueblos indígenas con la Madre Tierra y nuestro compromiso de practicar este respeto en nuestros dominios terrestres, marinos/costeros y acuáticos. Nuestro respeto por la naturaleza no debe limitarse a las áreas protegidas, sino incluir toda la tierra;

Teniendo en cuenta la especial relación que nosotros tenemos con nuestras tierras y territorios y los recursos que contienen, reafirmamos nuestra visión holística, que vincula profundamente la biodiversidad y la identidad cultural y que une a un pueblo con su territorio;

Afirmando que los Pueblos Indígenas somos titulares de derechos y no simples partes interesadas;

Recordando que los derechos internacionalmente reconocidos de los Pueblos Indígenas, han sido sistemáticamente violados en las áreas protegidas, incluido el derecho a la vida;

Reconociendo que el conocimiento, las prácticas y las áreas de conservación, así como los sistemas de gestión de recursos de los Pueblos Indígenas son preexistentes a la imposición de los conceptos occidentales y ajenos de áreas protegidas, y que éstos han provocado la pérdida de los territorios indígenas, su empobrecimiento y la degradación de la naturaleza;

Llamando la atención sobre el hecho de que el modelo económico actual contradice los objetivos de conservación y preservación de la naturaleza;

Subrayando el hecho de que todos los Estados tienen obligaciones internacionales para promover los derechos de los Pueblos Indígenas, y que aunque algunos han hecho progresos en su legislación, todavía hay una aplicación insuficiente de estas normas en el nivel nacional;

Reconociendo los esfuerzos positivos de la UICN para hacer avanzar el reconocimiento de los derechos de los Pueblos Indígenas, incluida la adopción de la Resolución del Congreso Mundial de Conservación 1.53 Pueblos Indígenas y Áreas Protegidas (Montreal, 1996), sin embargo queremos llamar la atención sobre la falta de aplicación de estas políticas;

Por lo expuesto, declaramos lo siguiente:

1) Reafirmamos el derecho inherente de los Pueblos Indígenas a la libre determinación.

2) Nosotros los Pueblos Indígenas somos titulares de derechos y no simples partes interesadas;

3) Pedimos que sean especialmente atendidos los graves problemas de expulsión forzosa y exclusión sistemática de los Pueblos Indígenas de sus tierras y territorios cuando se crean áreas protegidas en África, al igual que en otras partes del mundo.

4) Los derechos ancestrales y consuetudinarios de los Pueblos Indígenas a sus tierras, territorios y recursos naturales deben ser reconocidos, respetados y protegidos. En los casos en los que nuestras tierras han sido expropiadas para crear áreas protegidas, éstas deben sernos restituidas y se debe proporcionar una compensación rápida, justa, equitativa y significativa, acordada de manera totalmente transparente, participativa y culturalmente apropiada.

5) Rechazamos enérgicamente cualquier política de áreas protegidas y conservación que promueva la discriminación, la exclusión y/o la expulsión de los Pueblos Indígenas de sus territorios y provoque su empobrecimiento.

6) A la luz de estas experiencias, pedimos que el Congreso Mundial de Parques defienda los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales en todas las políticas, programas, proyectos y actividades relacionados con áreas protegidas. Las buenas prácticas de los Pueblos Indígenas y las comunidades locales en el nivel comunitario, demuestran que los enfoques de desarrollo sostenible y conservación de la naturaleza basados en los derechos son el camino a seguir.

7) Exigimos al Congreso Mundial sobre Parques que pida la inmediata adopción del Proyecto de la ONU de Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas dentro del actual Decenio de los Pueblos Indígenas del Mundo.

8) Cuando se vayan a establecer áreas protegidas, debe obtenerse el consentimiento previo, libre e informado de los Pueblos Indígenas implicados, llevarse a cabo una evaluación de impacto social y cultural y, lo que es aun más importante, los Pueblos Indígenas deben tener en todo momento derecho a decir "no".

9) En las áreas protegidas existentes creadas en territorios de Pueblos Indígenas, el Congreso Mundial sobre Parques debería apoyar el rápido establecimiento de un marco legal que asegure la participación culturalmente apropiada, plena y efectiva de los Pueblos Indígenas afectados en todos los aspectos referentes a la administración y gestión de las áreas protegidas.

10) Ni los Pueblos Indígenas, ni nuestras tierras y territorios son objetos para el desarrollo turístico. Para que sea beneficioso para los Pueblos Indígenas, el turismo debe estar bajo nuestro pleno control.

11) Pedimos que el Congreso Mundial de Parques y la UICN cumplan y refuercen la Recomendación 2.82 del Congreso de la UICN de Amman (Jordania, 2000) Protección y conservación de la diversidad biológica en las áreas protegidas de los impactos negativos de la minería y exploración, que prohíba las actividades extractivas dentro o alrededor de las áreas protegidas y detenga las actividades extractivas planificadas o en marcha, dentro y en los alrededores de los Lugares Patrimonio de la Humanidad.

12) El Congreso Mundial sobre Parques debe reconocer la integridad cultural de los Pueblos Indígenas y asegurar la integración de los sistemas tradicionales de gestión colectiva, como base para la gestión de las áreas protegidas.

13) Pedimos a esta reunión mundial que reconozca que a través de la protección y promoción de los derechos de los Pueblos Indígenas, y del reconocimiento e integración de nuestra visión dinámica y holística, nosotros no sólo estamos asegurando nuestro futuro sino el de toda la humanidad, y la justicia social y ambiental para todos.

El significado de la participación efectiva
por Sandy Gauntlett, Punto Focal Regional de Oceanía, GFC

No fue tan malo como pensé que iba a ser.

Después de mucho trabajar, hablar y escuchar, tanto por parte de los representantes oficiales como de la sociedad civil, la reunión intersesional sobre bosques plantados del Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques (UNFF), que se realizara en marzo de 2003 en Aotearoa/Nueva Zelanda, tuvo algunos resultados positivos. Los mismos fueron presentados en un evento secundario durante la tercera sesión del UNFF, realizada del 26 de mayo al 6 de junio de 2003 en Ginebra, Suiza.

El informe presentado recomendó, acertadamente, trabajar más sobre las definiciones de bosque, forestación y reforestación y reconoció, también acertadamente, que la situación de Nueva Zelanda en relación a las plantaciones es única. Incluso hizo énfasis -otra vez acertadamente- en que los "bosques plantados” (sic) se deben considerar como complementarios y no como sustitutivos de los bosques indígenas.

Gran parte del crédito por la participación de la sociedad civil internacional en la reunión intersesional sobre bosques plantados corresponde al gobierno de Nueva Zelanda, que aportó NZ$ 20.000 para los gastos de las organizaciones no gubernamentales y de pueblos indígenas (ONGs e OPIs), que pudieron así seleccionar sus propios representantes.

El contraste con la participación en la propia reunión del UNFF fue claro. Además, muchas de las ONGs ambientalistas importantes decidieron evitar el UNFF, bajando aún más el perfil bajo que tiene la sociedad civil en ese organismo.

Y para empeorar la situación, el “diálogo de los distintos actores" para evaluar la participación en el proceso del UNFF fue de hecho un monólogo en serie, en el que un gobierno tras otro nos contó cuán maravilloso era al escucharnos e incluir nuestras ideas. Los pocos representantes de la sociedad civil que habíamos seguido el proceso estábamos al mismo tiempo divertidos y horrorizados ante la capacidad de autoengaño de algunos gobiernos en este tema.

Por supuesto, algunos gobiernos (por ejemplo, el de Canadá) tienen una larga tradición en la participación de las organizaciones de la sociedad civil y los pueblos indígenas. Pero constituyen una minoría. En general, los gobiernos no cumplen las obligaciones asumidas de consultar y ayudar a generar capacidad entre los grupos a los que representan, incluyendo los pueblos indígenas y la sociedad civil. Por otra parte, en el UNFF, algunos de los representantes de la sociedad civil que estaban incluidos en las delegaciones gubernamentales, al ser nuevos en el proceso, mostraron cierta tendencia a apoyar excesivamente las posturas de sus propios gobiernos-patrocinantes.

Debemos exhortar a los gobiernos a incluir más representantes de la sociedad civil en la cuarta y la quinta sesión del Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques. La reunión del año próximo hará énfasis en el conocimiento tradicional, y es esencial para su propia credibilidad, que se posibilite la asistencia de los Pueblos Indígenas en número suficiente.

Por otra parte, no alcanza con incluir una mezcla de grupos de la sociedad civil. Los representantes deben también tener un nivel de experiencia que asegure que su participación no es simplemente una fachada.

¡Se derrumbó Cancún!
por Simone Lovera, Amigos de la Tierra Internacional

La noche del sábado 14 de setiembre se desató en las calles de Cancún una de las fiestas más increíbles de los últimos años, cuando miles de organizaciones no gubernamentales (ONGs), agricultores, pueblos indígenas, grupos de mujeres, grupos de jóvenes, defensores de los bosques y otras personas celebraron el derrumbe de la Quinta Reunión Ministerial de la Organización Mundial de Comercio, que fue dada por finalizada sin ni siquiera la posibilidad de una vaga declaración "de balance".

Por supuesto, en cierta forma tampoco había mucho que festejar. El hecho de que la Quinta Reunión Ministerial no haya logrado alcanzar ningún tipo de acuerdo es una evidencia trágica de la falta de voluntad política, en especial de la UE y EE.UU., de cumplir sus propias promesas retóricas sobre lo que sin fundamento alguno se dio en llamar la "ronda de desarrollo" de las negociaciones comerciales de la OMC.

El borrador de la Declaración Ministerial publicado el 13 de setiembre fue lo que causó la furia de los países en desarrollo y llevó al derrumbe de las negociaciones. Demostrando la inmensa arrogancia de EE.UU., la UE y sus aliados entre el personal y los facilitadores de la OMC, el borrador de declaración simplemente ignoró las preocupaciones y las opiniones del sur. Por ejemplo, a pesar de que más de 70 países del sur habían afirmado claramente que no querían comenzar las negociaciones para lograr un acuerdo sobre inversiones, o sobre los llamados "nuevos temas", el borrador anunció el inicio de varias de esas negociaciones. Uno de los acuerdos en cuestión habría restringido gravemente los derechos de los gobiernos a imponer normas y políticas restrictivas a los inversores extranjeros, tales como compañías madereras o agroindustrias.

Peor aún, el borrador de declaración, mediante una tramposa pequeña nota al pie, relacionaba abiertamente estas negociaciones con las negociaciones sobre agricultura, que han mantenido de rehenes a los países del Sur desde el establecimiento de la OMC en 1995. Después de todo, la única razón por la cual los países en desarrollo todavía se mantienen en el juego de la OMC ha sido su deseo desesperado de frenar las devastadoras prácticas de dumping de la UE y EE.UU. en el sector agrícola. Los miles de millones de dólares de subsidios directos e indirectos que estos países proporcionan a la agricultura orientada a la exportación destruyen los mercados de los pequeños agricultores de todo el mundo, y llevan a la devastación de la agricultura en pequeña escala en países tan distintos como México, India, Benin y Corea del Sur. Como explicara Kim Choony de KFEM/FoE-South durante la conferencia, el cultivo de arroz en pequeña escala en países como Corea, no es sólo una estrategia de supervivencia indispensable para millones de pequeños agricultores coreanos, sino además una expresión profundamente enraizada de la cultura coreana. Por este motivo, uno de los líderes del movimiento de agricultores coreanos, Lee Kyung-Hae, se inmoló en medio de una manifestación de agricultores el primer día de la conferencia. “¡Todos somos Lee!” fue un grito frecuente entre los agricultores que manifestaron por las calles durante toda la reunión de la OMC.

Sin embargo, el borrador de declaración demostró que la OMC nunca tomará seriamente estos temas. No contenía ninguna propuesta concreta para detener el dumping agrícola, y representaba un nuevo paso hacia la prohibición de los aranceles y otras barreras con las cuales los países en desarrollo están intentando proteger a sus agricultores contra el dumping del Norte. Esto hubiera llevado a una mayor expansión de la agricultura en gran escala orientada a la exportación, que ya es la causa más importante de deforestación en todo el mundo.

Es probable que otras negociaciones que se realizan en el ámbito de la OMC también tengan efectos devastadores sobre los bosques y los pueblos que habitan en ellos. Los intentos de la UE de incluir los servicios ambientales como, por ejemplo, la protección de la naturaleza y el manejo de cuencas, en el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (GATS, por sus siglas en inglés), llevarían a que los gobiernos y las ONGs ya no puedan brindar apoyo financiero a los proyectos de manejo forestal comunitario en pequeña escala. Este apoyo sería considerado como "discriminación" hacia las corporaciones transnacionales y las ONGs conservacionistas que quieren instrumentar los servicios de protección de la naturaleza y manejo de cuencas base a criterios comerciales.

La bestia fue herida de gravedad en Cancún. Fue herida por hombres como Lee Kyung-Hae, que dieron a los países en desarrollo la confianza para levantarse durante las sesiones finales de la negociación y afirmar que estaban allí para defender los derechos de sus agricultores, y que no volverían a sus países sin haber cumplido esta tarea. Pero la bestia no está muerta. Los pedazos desparramados de las negociaciones de Cancún serán llevados a Ginebra, donde la OMC hará todos los esfuerzos posibles por pegarlos con cinta adhesiva para volver a convocar la Reunión Ministerial, posiblemente incluso en los próximos seis meses.

Sin embargo, es de esperar, como mínimo, que los países del Sur tengan una posición mucho más fuerte en estas nuevas negociaciones, sabiendo que tienen el derecho y la obligación de luchar por las vidas, el sustento y los ecosistemas de los millones de pequeños agricultores, pueblos de los bosques y otras comunidades locales a las que se supone están representando en estas negociaciones.

Quizás, de esta forma, ya no puedan seguir aprovechándose de nuestros agricultores, nuestros bosques y nuestros pueblos de los bosques.

Informes sobre otras reuniones relativas a los bosques

Desertificación: un problema de tamaño
por Calixte Aldrin, Amigos de la Tierra-Haití

¿Es la desertificación un problema de tamaño? La idea suena un poco extraña. ¿La desertificación, no es en realidad un proceso de degradación del suelo, el agua y la vegetación debido a los efectos climáticos y las actividades humanas?

Es verdad, las causas de la desertificación son múltiples. Pero una de las causas principales, la deforestación, es un problema cuyo tamaño realmente no se puede ignorar. La deforestación y la desertificación pueden a veces estar unidas en un círculo vicioso: a continuación del deterioro de la tierra, la explotación de vegetación leñosa, exacerbada por los efectos climáticos, puede llevar a mayor degradación. Esta degradación es considerable y en algunos lugares, en especial en las zonas áridas, acelerada. Esto afecta la producción agrícola, la biodiversidad y, recíprocamente, a los propios bosques.

Una de las medidas aprobadas por la las Naciones Unidas para encarar este problema es la Convención de Lucha contra la Desertificación y la Sequía (CCD, por sus siglas en inglés) de 1996. ¿Qué resultados ha obtenido la CCD hasta ahora? Quizás pocos, pero en la Sexta Conferencia de las Partes (COP-6) de la CCD, realizada en Cuba del 26 de agosto al 4 de setiembre de 2003, puede haberse producido un viraje decisivo.

Los discursos de los más de 20 jefes de Estado que asistieron a la conferencia sugieren que es posible que exista una nueva voluntad de acción. La declaración de la conferencia, por ejemplo, reconoció que la CCD es una herramienta importante en la lucha por la erradicación de la pobreza. Los delegados exigieron que los gobiernos se comprometan con un desarrollo sustentable verdadero, e insistieron en que los pueblos cuyas condiciones de vida se ven afectadas por la desertificación deben estar en el centro de los programas que pretenden combatirla. También exhortaron a la Organización Mundial de Comercio a eliminar los subsidios agrícolas que amenazan el desarrollo rural y aceleran la desertificación.

Pero solo el futuro dirá si esta Conferencia de las Partes determinó realmente un viraje decisivo en las políticas contra la desertificación.

Calendario de reuniones relacionadas con los Bosques

Se puede acceder a más información sobre estas y otras reuniones intergubernamentales en: http://www.iisd.ca/linkages

  • ** El duodécimo Congreso Forestal Mundial, “Bosques, fuente de vida”, tendrá lugar entre el 21 y 28 de setiembre en la ciudad de Quebec, Canadá. Este congreso es organizado por la FAO cada seis años. Está abierto a todos y aborda una amplia gama de temas relacionados con los bosques. Para obtener más información visite el sitio: http://www.wfc2003.org

  • La trigésimo quinta sesión del Consejo Internacional de Maderas Tropicales tendrá lugar del 3 al 8 de noviembre de 2003 en Yokohama, Japón. Para obtener más información visite el sitio: http://www.itto.org.jp

  • Del 6 al 8 de noviembre la Secretaría del Convenio sobre Diversidad Biológica organizará un Taller Internacional sobre las Áreas Protegidas de Bosque en Montreal Canadá. Para obtener más información visite el sitio: http://www.biodiv.org

  • La novena reunión del Organismo Subsidiario de Asesoramiento Científico, Técnico y Tecnológico del Convenio sobre Diversidad Biológica tendrá lugar del 10 al 14 de noviembre de 2003 en Montreal, Canadá. El tema central de la reunión será la instrumentación de las disposiciones del Convenio relativas a las áreas protegidas. Para obtener más información visite el sitio: http://www.biodiv.org

  • ** La novena Conferencia de las Partes del Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático tendrá lugar del 1 al 12 de diciembre en Milán, Italia. Entre otras cosas, la reunión continuará la discusión de los proyectos relativos a los árboles en el marco del Mecanismo de Desarrollo Limpio. Ver también al respecto el artículo de Lambert Okrah. Para obtener más información visite el sitio: http://www.unfccc.int

  • La tercera reunión del Grupo Ad hoc de expertos sobre el Artículo 8(j) del Convenio sobre Diversidad Biológica referente al conocimiento tradicional tendrá lugar del 8 al 12 de diciembre de 2003 en Montreal, Canadá. Para obtener más información, visite el sitio: http://www.biodiv.org

  • La séptima Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica tendrá lugar del 9 al 20 de febrero de 2004 en Kuala Lumpur, Malasia. Los principales temas del orden del día incluyen, áreas protegidas, biodiversidad de montaña, implementación del Plan estratégico y seguimiento de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible. Para obtener más información visite el sitio: http://www.biodiv.org

  • La cuarta sesión del Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques tendrá lugar del 3 al 14 de mayo de 2004 en Ginebra, Suiza. Los temas de discusión incluyen el conocimiento tradicional relacionado con los bosques y aspectos sociales y culturales de los bosques. Ver también al respecto el informe de Sandy Gauntlett. Para obtener más información visite el sitio: http://www.un.org/esa/forests.htm


(** reuniones en las cuales la Coalición Mundial por los Bosques puede facilitar la participación de ONGs y OPIs del Sur)

Esta publicación ha sido posible gracias a la contribución financiera de Netherlands Development Assistance.

 

 

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