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Coalición Mundial por los Bosques
| Edición N°11:
febrero de 2004 Contenido de esta edición:
Acerca de Cobertura Forestal Bienvenidos a la décimo primera edición de Cobertura Forestal, el boletín de la Coalición Mundial por los Bosques (Global Forest Coalition - GFC). Esta coalición fue fundada por un grupo de ONGs y Organizaciones de Pueblos Indígenas (OPIs) para promover la participación informada de las ONGs y OPIs en las reuniones intergubernamentales relacionadas con los bosques. Cobertura Forestal se publica cuatro veces al año. Presenta informes sobre reuniones intergubernamentales importantes elaborados por distintas ONGs y OPIs y un calendario de futuras reuniones. Los puntos de vista expresados en este boletín no necesariamente reflejan la opinión de la Coalición Mundial por los Bosques, sus miembros fundadores o los editores. Para suscribirse en forma gratuita, póngase en contacto con Simone Lovera en: lovera1@conexion.com.py
Ex
Silvis: proteger la naturaleza para los negocios Durante el último trimestre del año pasado, las empresas privadas aumentaron su explotación de la naturaleza no en una única forma sino en tres formas distintas –señal de verdadera ambición. El pasado setiembre, el Congreso Mundial de Parques estableció las bases para el control global de las corporaciones sobre las áreas protegidas, “nada más” que el 12% de la superficie terrestre. A través del énfasis del Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB) en las “asociaciones público-privadas” éste se apronta para ponerle su sello a esta gran venta, en tanto que los gobiernos nacionales, también, finalmente se divorcian de cualquier responsabilidad real de proteger las áreas protegidas y a las personas que dependen de ellas. Como el gurú del Fondo Monetario Internacional le sugiriera a Rusia y Ecuador “cierren las instituciones improductivas” – en otras palabras los ministerios de medio ambiente y los sistemas de parques nacionales. Aparentemente, el FMI y algunos gobiernos han llegado al acuerdo de que los intereses privados serán capaces de hacerse cargo de las áreas naturales si obtienen a cambio los derechos de soberanía sobre su manejo y explotación, así como para la especulación y la prospección de las mismas. Es posible que se pregunten qué pasará entonces con las personas que han estado haciendo esto en forma sustentable en las áreas ahora protegidas y en sus alrededores desde tiempos inmemoriales. Bien, si no pueden pagar por el uso sustentable de estas áreas … hmm, ¡están en problemas! Afortunadamente, los gobiernos saben que la gente es creativa y que podrá sortear esos pequeños obstáculos que representan tener repentinamente que pagar por el acceso a la leña, al agua fresca y a las plantas medicinales -- y como las compañías siempre son justas, ¡seguramente lo resolverán en conjunto! En diciembre, el control corporativo sobre la biodiversidad dio otro gran paso en el Taller sobre Acceso y Distribución de Beneficios organizado por el Convenio sobre Diversidad Biológica. En este taller, al parecer abandonaron cualquier intención de regular el acceso a los recursos genéticos a través de un marco internacional amplio y riguroso que impida la biopiratería y asegure una compensación adecuada, justa y equitativa a la gente que ha participado de la creación del conocimiento referente a material biótico específico. De ahora en más, las compañías podrán negociar en forma bilateral con las comunidades y los Pueblos indígenas y asegurar en forma voluntaria tratos “justos y equitativos” para todas las partes en estas negociaciones, incluso para los débiles y los pobres. Esto sería una gran noticia si no fuera porque en algunos ensayos realizados hasta ahora las cosas no parecen haber funcionado para nada en esta forma, por el contrario, lo que se ha visto ha sido simplemente la vieja fórmula de “oro por espejitos de colores”… Los modernos contratos de bioprospección pueden calificarse de muchas formas, pero nunca ciertamente de “justos” y “equitativos”. También en diciembre, la Novena Conferencia de las Partes de la Convención Marco sobre Cambio Climático decidió incluir a las plantaciones de árboles --eufemísticamente denominadas “plantaciones de carbono”-- en el Mecanismo de Desarrollo limpio del Protocolo de Kioto, para recuperar el dióxido de carbono de la atmósfera que causa el calentamiento global. Con la ayuda de estas plantaciones, los países más contaminantes podrán seguir emitiendo CO2 y los países en desarrollo recibirán “asistencia” para el desarrollo “limpio”. Al menos así reza la teoría. En cambio, más probablemente lo que sucederá es que algunas compañías tomarán el dinero de otras compañías para plantar árboles y engañarán a todo el mundo haciéndoles pensar que están mitigando el cambio climático. Los países más contaminantes podrán evadir la reducción del 1% de sus emisiones de CO2 pagándole a las compañías forestales para que planten estos “sumideros”… Los fondos disponibles pueden llegar hasta los 500 o 700 millones de dólares. No es mucho dinero para el desarrollo limpio en los países en desarrollo, pero es más que suficiente para un puñado de compañías siempre listas para explotar la naturaleza, incluso aunque para ello haya que estafar al mundo entero. ¡Hablemos de un negocio en el que todo es ganancias, ganancias y más ganancias! Shell o Exxon podrían “invertir” en una preciosa área protegida, vender la madera del bosque certificada por el Consejo Forestal Mundial, plantar eucalipto en las praderas y recibir créditos de carbono por esto, vender los recursos genéticos a instituciones de bioprospección, vender el agua dulce y la leña a las comunidades locales vecinas, y, como si fuera poco, darse a si mismas un permiso para la “exploración petrolera sustentable” en el área! Negocios como siempre--¡naturalmente!
Pueblos
indígenas y Áreas Protegidas en la COP-7 del CDB Gobiernos y científicos se reunieron en Montreal del 10 al 14 de noviembre de 2003 para preparar documentación y redactar las decisiones a ser recomendadas para su adopción en la Séptima Conferencia de las Partes (COP-7) del Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB), a realizarse del 9 al 20 de febrero de 2004 en Kuala Lumpur, Malasia. Los temas que abarcó la reunión incluyeron: áreas protegidas, uso sustentable, diversidad biológica de montañas, transferencia de tecnología, monitoreo e indicadores del cambio climático, enfoque de ecosistema e incentivos perversos. Varios gobiernos se quejaron de que la agenda de la Novena Reunión de Órganos Subsidiarios de Asesoramiento Científico, Técnico y Tecnológico (SBSTTA por sus siglas en inglés) del CDB estaba atiborrada, lo que hacía imposible abordar con suficiente atención los temas claves. Esta crítica resultó válida. Durante la semana asistimos solamente a una discusión muy apresurada de los documentos sustanciales que fueron forzados por los presidentes de los sub-grupos de trabajo, en particular el Sub-Grupo de Trabajo I, que consideró el tema de las áreas protegidas. La presencia indígena en el SBSTTA-9 fue modesta: seis activistas no fueron suficientes para abarcar todos los puntos de la agenda que resultaban potencialmente importantes para los Pueblos Indígenas. La experiencia ha demostrado que es crucial contar con una mejor representación de los Pueblos Indígenas si se pretende que tengan alguna posibilidad de conseguir que los temas de alta prioridad para ellos sean incluidos en los textos de las propuestas al CDB y luego, con mucho lobby y buena suerte, que estas propuestas sean formalmente adoptadas por la COP. Los principales objetivos de
la representación indígena fueron ahondar en los resultados
del 5to Congreso Mundial de Parques realizado en Durban en setiembre
de 2003 y utilizar un lenguaje más fuerte en la redacción
de los temas que se enumeran a continuación, incluidos en las
propuestas de decisiones y en los documentos que se presentarán
a la COP-7 Áreas Protegidas El programa de trabajo de redacción de propuestas sobre áreas protegidas fue reformado para incluir un elemento adicional “Gobernanza, Participación, Equidad y Distribución de Beneficios”. No hubo tiempo para discutir las actividades de las Partes en el marco de este nuevo programa, que deberá negociarse en su totalidad en la COP-7. Tal como están, algunas de las actividades propuestas, que surgen mayoritariamente del Plan de Acción y las Recomendaciones establecidos en Durban, son potencialmente útiles. Tal el caso de la promoción de las áreas protegidas a cargo de los indígenas y las áreas protegidas a cargo de las comunidades y la defensa del principio de que las áreas protegidas deben establecerse y manejarse “con el consentimiento previo e informado de los pueblos indígenas y las comunidades locales y en el más absoluto respeto de sus derechos”. Esta redacción tiene un gran valor y debe ser defendida en Kuala Lumpur, ya que varios gobiernos ya han anunciado en el SBSTTA-9 que tratarán de suavizarla. Puntos negativos y obstáculos pendientes La mayor parte del texto sobre derechos indígenas presentado por la representación indígena para el documento de áreas protegidas no fue incorporado. La propuesta de texto final del SBSTTA sobre áreas protegidas no prohíbe el reasentamiento forzado ni propone una moratoria a las actividades dañinas en gran escala en las áreas protegidas (madereo industrial, minería, exploración minera y petrolera, etc.). Tampoco recomienda la necesidad de indicadores sobre derechos humanos. Los gobiernos de Canadá, Australia y Nueva Zelanda, entre otros, se las han ingeniado entre tanto para debilitar y diluir una redacción que pudiera favorecer los derechos de los Pueblos Indígenas: se dice que las obligaciones de los gobiernos hacia los Pueblos Indígenas y las comunidades locales debe ser objeto de “especial atención”, pero una frase en la que se mencionaba el “respeto a la tenencia de la tierra, el consentimiento previo e informado y los derechos territoriales de los indígenas” no fue aprobada. Los participantes indígenas en el SBSTTA-9 sin embargo, sí lograron establecer y registrar su reclamo respecto de un párrafo cuyo objetivo original había sido el de reconocer los derechos de los indígenas y las comunidades locales, objetivo que se “perdió” dando por resultado un texto “inaceptable para los Pueblos Indígenas”. Claramente las expresiones “derechos” o “enfoques basados en derechos” todavía son evitadas por las partes del CDB, que dan preferencia en cambio a términos como “necesidades” y “enfoques participativos”. Los objetivos sociales que se asocian a los sistemas de áreas protegidas deberán fortalecerse y aclararse en la COP-7 si se pretende impedir que aumenten los proyectos de conservación “de arriba a abajo” y los parques impuestos. También queda claro a
partir del SBSTTA que la batalla por las áreas protegidas todavía
deberá pelearse en la COP-7. Las organizaciones indígenas
tendrán que convocar un número importante de participantes
y realizar esfuerzos persistentes para ganar aliados y contrarrestar
al gobierno de Canadá y a otros gobiernos retrógrados. El informe completo del SBSTTA-9
del CDB está disponible en:
Acceso
a los recursos genéticos: ¿A quién favorece y con
qué objetivos? En los últimos años, las semillas, la biotecnología y la agroindustria evidentemente ha logrado convencer a los gobiernos para que utilicen los foros internacionales para ayudarlos a conseguir el acceso a los recursos genéticos y bioquímicos que necesitan para desarrollar sus productos. Prueba de esto son las directrices voluntarias sobre acceso y distribución de beneficios elaboradas en 2002 por el Grupo de Trabajo ad hoc sobre Acceso y Distribución de Beneficios (WG ABS por sus siglas en inglés) del Convenio sobre Diversidad Biológica. Estas directrices, que fueron adoptadas por la Conferencia de las Partes del CDB después de las reuniones en Costa Rica, Canadá, Nigeria, Alemania y Holanda, son vistas como una legitimación de las prácticas de biopiratería existentes. Una simple ilusión Menos de medio año después, la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sustentable también recomendaba que se debía desarrollar un régimen internacional de distribución de beneficios. Una reunión intersesional en el marco del CDB, realizada en marzo de 2003, propuso entonces que el WG ABS, el mismo grupo de trabajo que había desarrollado las cuestionables directrices voluntarias mencionadas anteriormente, elaborara un régimen legalmente vinculante de distribución de beneficios y acceso (énfasis agregado). La última reunión del WG ABS en Canadá en diciembre de 2003, abordó como correspondía el tema. En su propuesta, las negociaciones sobre acceso y distribución de beneficios, deberán tomar como base el objetivo del CDB de una “distribución justa y equitativa de los beneficios que surjan de la utilización de los recursos genéticos, incluso a través del acceso adecuado a los recursos genéticos y la transferencia adecuada de las tecnologías involucradas, tomando en cuenta todos los derechos sobre esos recursos y tecnologías y a través de la financiación adecuada”. Sin embargo, la experiencia demuestra que mientras el acceso de los países que en teoría tienen los derechos de soberanía sobre los recursos ha aumentado en gran medida, en realidad, la distribución justa y equitativa de los beneficios continúa siendo una ilusión. Sin la necesaria voluntad política, el mundo ha sido testigo de muy poca distribución de los beneficios, en tanto que el consiguiente aumento de la biopiratería a nivel mundial ha engrosado la enorme deuda ecológica que el Norte tiene con el Sur. Un modelo injusto y de inequidad Algunos de los recursos genéticos más importantes se encuentran en lugares donde las comunidades y los Pueblos Indígenas han vivido en condiciones favorables para la preservación y la evolución de la biodiversidad. Las comunidades locales y los Pueblos indígenas tienen con fundamento derechos colectivos e históricos a la biodiversidad en base a su cultura, tradición y prácticas.. En teoría, al otorgar acceso a los recursos genéticos no solo se deberían respetar los derechos colectivos que detentan las comunidades locales y los Pueblos Indígenas en su condición de curadores primarios de la diversidad biológica, sino que también se debería asegurar una distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de su uso. Sin embargo, estos derechos colectivos no son derechos privados o de propiedad exclusiva. Surge claramente de los documentos usados en las discusiones de diciembre de 2003 así como de las conclusiones de éstas, que el régimen internacional de acceso y distribución de beneficios propuestos es improbable que respete o desarrolle los derechos colectivos mencionados. Por el contrario, legitimaría el modelo exclusivo, que no respeta los derechos humanos, que es el que ha prevalecido hasta el día de hoy. Este modelo permite que grandes compañías de biotecnología “compren” los recursos genéticos y el conocimiento tradicional asociado a éstos que poseen los Pueblos Indígenas y las comunidades locales, e incluso que patenten esos genes y ese conocimiento, bloqueando de esta forma el acceso de las comunidades a sus propios recursos y sabiduría. Este modelo ha llevado no sólo a la privatización y comercialización de los recursos y el conocimiento que son parte del patrimonio de las comunidades y los pueblos indígenas sino que también ha conducido a un aumento de su marginalización. Si bien algunos acuerdos de acceso y distribución de beneficios (ABS por sus siglas en inglés) han resultado más injustos que otros, es ingenuo imaginar que un acuerdo bilateral entre una compañía multimillonaria de biotecnología y una pequeña comunidad rural pueda llegar a ser alguna vez justo y equitativo. Conclusiones El debate sobre acceso y distribución de beneficios no debería centrarse en si se debe continuar con los acuerdos bilaterales orientados por directrices voluntarias, o si se debe establecer un régimen internacional legalmente vinculante basado en estas directrices. Tanto la situación actual como un régimen internacional que mantenga sus características esenciales son contrarios a la sustentabilidad. Ambos facilitan la apropiación indebida de la diversidad biológica y el conocimiento tradicional asociado a la misma, sea a través de las patentes o de los derechos de propiedad intelectual. El régimen internacional propuesto continuará promoviendo la biopiratería, una actividad que viola los derechos colectivos de los Pueblos Indígenas y las comunidades locales sobre la diversidad biológica. Será una herramienta para generar más injusticia e inequidad y para aumentar la deuda ecológica. Amigos de la Tierra Internacional cuestiona cualquier régimen que se base en los fundamentos analizados anteriormente o incorpore cláusulas de los mismos, que favorezca la propiedad intelectual sobre la vida y el conocimiento asociado a ésta, y que debilite o socave la participación de la ciudadanía y el control de las comunidades sobre los recursos. Avizoramos una rápida escalada en el proceso de privatización de la vida y de los bienes comunes en caso de que se establezca un régimen de este tipo. Reafirmamos nuestro compromiso
de continuar luchando:
Negociaciones
sobre clima: tocando fondo Veamos una pregunta capciosa. ¿Quién fue que
en diciembre formuló reglas para captar nuevos subsidios para
proyectos de la industria forestal que acelerarán el calentamiento
global, desempoderarán a los activistas que intentan enfrentarlo,
promoverán las plantaciones de monocultivos de árboles
genéticamente modificados, reducirán la diversidad biológica
–y violarán los derechos de los pobladores locales a la
tierra y a los bosques en todo el mundo? No. La respuesta correcta es las Partes de la Convención de las Naciones Unidadas sobre Cambio Climático (CMNUCC). En otras palabras, las mismas 171 naciones que según nos dicen periodistas y expertos a menudo, reúnen sus esfuerzos para tratar de enlentecer el cambio climático y defender la biodiversidad de los bosques. ¿Sorprendidos? No hay porqué. La decisión lleva años en proceso. Y los ambientalistas han estado observando todo el tiempo, incapaces de idear una forma para intervenir en forma efectiva. Sumideros de carbono imaginarios En Milán, en la Novena Conferencia de las Partes de la CMNUCC (COP-9) a principios de diciembre se llegó al climax de un proceso de engaño y auto-engaño que viene generándoses desde 1976. Fue ese año cuando un físico muy entusiasta llamado Freeman Dyson tuvo la brillante idea de que plantando un número x de árboles se podía “neutralizar” el dióxido de carbono que se liberaba quemando un número y de toneladas de combustible fósil, así hacer un mundo seguro para continuar el desarrollo de los hidrocarburos. Desde entonces, los científicos han hecho más que suficiente para probar que la idea de Dyson es simplemente disparatada. El carbono fósil y el carbono biosférico pertenecen a diferentes categorías. No se pueden sumar ni restar uno de otro en el mismo libro de cuentas del clima. En función de las enormes incertidumbres, la falta de conocimiento y las indeterminaciones relacionadas con el destino del carbono una vez que se lo extrae de la tierra y entra en la atmósfera, la biósfera y la esfera social, “no podemos comparar la efectividad del combustible fósil con el cambio en el uso de la tierra y las actividades forestales respecto de la reducción de emisiones” (para decirlo con las palabras del prestigioso International Institute for Applied Systems Analysis). La COP-9 simplemente negó
este hecho desde el principio. Los negociadores decidieron: • Desconocer la mayoría de los efectos de una plantación sobre los flujos de carbono o sobre el clima, más allá de sus fronteras, por ejemplo, apoyando la continuación de la quema de combustibles fósiles, las demoras en el desarrollo de fuentes alternativas de energía, los desplazamientos sociales originados en los lugares de las plantaciones, la erosión del suelo, el aumento de las presiones sobre los bosques nativos, el daño hidrológico o la reducción de la biodiversidad. En otras palabras, eligieron violar tanto el espíritu como la letra de la propia Convención Marco sobre Cambio Climático, el Convenio sobre Diversidad Biológica, la Convención de Ramsar sobre Humedales y la Convención de Lucha contra la Desertificación. ¿Éxito o fracaso? Para los ambientalistas, esto podría considerarse como un fracaso de la integridad científica, la responsabilidad ambiental y el realismo político y económico. Pero desde el punto de vista del emergente “establishment” del clima –incluidos distintos burócratas de la CMNUCC, consultores, corporaciones, intermediarios y abogados—se trata en realidad de un gran éxito. Comercial e institucionalmente, los “errores” científicos de Milán serán enormemente productivos para estos personajes en el corto plazo. Si el Protocolo de Kyoto puede ser ratificado – el único signo de interrogación pendiente después de las negociaciones- el resultado será créditos de carbono baratos para la industria, mayores dilaciones en la eliminación progresiva del uso de los combustibles fósiles, trabajo para una serie de nuevas compañías de carbono, y valiosas relaciones públicas para los gobiernos del norte deseosos de ser vistos públicamente como “haciendo algo” para evitar el calentamiento global. En el proceso, se incorporará a este esquema a las élites del sur con las promesas habituales de nuevas inversiones, transferencia de tecnología y asistencia a las burocracias. Si Milán fracasó a la hora de abordar el calentamiento global, en cambio fue todo un éxito en su apoyo para permitir que los intereses corporativos y estatales puedan realizar adaptaciones de corto plazo a la preocupación pública y científica por el cambio climático. Lecciones de la historia Para los estudiantes de historia, no hay mucha novedad en todo esto. Un Banco Mundial, que supuestamente se estableció para “aliviar” la pobreza y que en los hechos la empeora; un Plan de Acción de Bosques Tropicales (TFAP por sus siglas en inglés) para “salvar” los bosques que en realidad los tala y empuja a los campesinos a invadirlos; acuerdos de “libre comercio” que en realidad promueven los subsidios, el dumping y la protección –fenómenos que han sido durante muchos años el los productos básicos del orden oficial económico y ambiental internacional. Entonces, ¿por qué esperar que las instituciones que han crecido alrededor de la CMNUCC y su Protocolo de Kioto sean diferentes? El Banco Mundial solo ha prosperado basado en su fracaso en la mitigación de la pobreza durante los últimos 50 años. ¿Por qué la CMNUCC y el resto del emergente establishment del clima no iban a florecer por otros 40 años abrevando en sus fracasos en enfrentar al calentamiento global? Una característica clave en la conducta de estas instituciones es tomar estas protestas sobre su trabajo y transformarlas en nuevos empleos para sí mismas. Cuantos más empleos crean para lidiar con las consecuencias de su fracaso, menor el incentivo que existe para que efectivamente aborden las verdaderas causas del calentamiento global. Y cuanto menos se atacan estas causas, más fracaso se cosecha –y más trabajo se crea para “lidiar” con sus consecuencias, generándose así salarios para “validadores”, abogados, técnicos ambientales, especialistas en participación, y otros empresarios interesados. En la medida en que los tecnicismos resultantes de este proceso se vuelven al decir de la revista New Scientist “cada vez más complejos”, el público está cada vez más lejos de poder comprender los fraudes implícitos –y mayor la felicidad de los burócratas del clima y de las empresas. El papel de las ONGs Algunas ONGs se frustran cuando sus acusaciones de “fracaso” son consideradas irrelevantes. Tratan de encontrar algo para demostrar a sus seguidores –y a sí mismas—de que están ganando algo importante. Así que se dedican a agendas estrechas, como lograr la ratificación del Protocolo de Kioto (incluso si esto significa ayudar a encontrar caminos para la obtención de subsidios para esquemas de energía del tipo de “negocios como siempre”). Y tratan de aseguarse de que las reglas para establecer “sumideros” no sean tan malas como podrían serlo si no incidieran. “¿Qué más podemos hacer?” reza la justificación de larga tradición, aunque falaz. “El --------es lo único que hay” (llénese el espacio con “Banco Mundial”, “TFAP”, “GATS”, “Protocolo de Kioto”, o lo que sea.). En Milán, como en las
anteriores COPs, el resultado ha sido colaborar en una carrera para
derribar barreras y hacer negocios. Al tiempo que los negociadores desdeñaron
las objeciones respecto de los sumideros, luego las que referían
a plantaciones industriales, luego aquellas respecto de cualquier tipo
de de salvaguarda significativa, las ONGs cuya necesidad de tener algo
para demostrar que su acción vale la pena supera su honestidad,
se encuentran a sí mismas reclamando con porfía una “victoria
parcial” después de cada derrota. En Milán, Climate
Action Network, la principal coalición de ONGs en las COPs del
clima, llegó a decir que el atroz acuerdo sobre sumideros constituye
“un paso alentador.. que demuestra el éxito del proceso
multilateral.”. ¿Existe otra manera? Sí, seguramente. Pero encontrarla requiere esfuerzo, imaginación y escuchar con atención a una gama mucho más amplia de voces. Las ONGs que hacen lobby en
los temas del clima deben tomar más contacto con la realidad.
Relacionarse con las personas afectadas por las plantaciones de árboles,
la extracción de petróleo y la contaminación de
plantas de generación de energía. Aprender más
sobre la historia de la resistencia a los proyectos de "desarrollo"
que se promocionan al amparo de los acuerdos sobre cambio climático.
Ser escépticos sobre el conocimiento recibido por parte de las
corporaciones que declara que tratar a los vertideros de carbono como
un recurso escaso a ser comercializado es la única forma de lidiar
con el cambio climático. Prestar atención no sólo
al “control del daño” y los “cambios en la
redacción” sino también a los derechos de propiedad
y las nuevas formas de aplicar la presión popular sobre los gobiernos
para que no inviertan en las nuevas “plantaciones de carbono”
de las Naciones Unidas.
Informes sobre otras reuniones relacionadas con los bosques ¿Bosques
para las empresas o bosques para la gente? Dos grandes eventos internaciones, uno directamente relacionado con los bosques y el otro indirectamente relacionado, tuvieron lugar en los últimos cinco meses: El Congreso Forestal Mundial (setiembre, Quebec, Canadá), y el Foro Social Mundial (16 al 19 de enero, Mumbai, India). Ambas reuniones sin embargo, fueron completamente distintas. El Congreso Forestal Mundial fue básicamente una gran reunión de negocios con forestales, cuyo objetivo fundamental fue proporcionar respaldo técnico a la actividad de siempre: el negocio. Los delegados gubernamentales, la academia y las principales ONGs conservacionistas expresaron sus preocupaciones por los bosques, pero sin cuestionar esencialmente la naturaleza destructiva de la mayor parte de las políticas de “desarrollo” que siguen provocando la destrucción de los bosques. En cambio, el Foro Social Mundial brindó a las comunidades de los bosques una oportunidad para hacer conocer sus preocupaciones y para analizar soluciones efectivas y equitativas para los impactos sociales y ambientales de la deforestación y la degradación de los bosques. Los representantes de los pueblos de los bosques de India pudieron expresar sus experiencias sobre la deforestación, la usurpación y el desplazamiento, e intercambiaron sus puntos de vista con los activistas, sobre los impactos de las políticas económicas nacionales e internacionales en las comunidades que habitan en los bosques. Se hizo hincapié en que mientras la deforestación se percibe generalmente como un tema ambiental, que tiene por consecuencia la pérdida de biodiversidad e impactos en los recursos hídricos y de suelos, éste es sólo un aspecto del problema. Los bosques en realidad están habitados por millones de personas, cuyo sustento depende de los recursos que proporciona el bosque: alimento, madera, combustible, medicinas, fibras, forraje, etc. La conservación de los bosques es, por tanto, un tema crucial para resolver las necesidades de supervivencia de todos esos millones de personas –sólo en India se estiman unos 150 millones. La respuesta de los gobiernos a la deforestación--la demarcación de las áreas protegidas -- también impacta en los bosques y las comunidades que dependen de ellos, quienes a menudo son expulsados de sus territorios o se les prohibe utilizar los recursos de los mismos. En muchos casos, lo absurdo e injusto de este enfoque de la conservación se refleja en que los expulsados son precisamente los mismos que durante siglos aseguraron el manejo sustentable del bosque que ahora se declara “protegido”. Los talleres sobre los bosques del Foro Social Mundial fueron valiosos ya que permitieron a pueblos de los bosques y activistas reunirse y generar un poderoso intercambio de experiencias e ideas. Y lo que es incluso más importante, llevaron a la redacción de un borrador de una declaración de principios (la “Iniciativa Mumbai por los Bosques”) cuyo objetivo es la creación de un movimiento mundial basado en un enfoque común para la conservación de los bosques que reconozca y respete los derechos de los pueblos de los bosques y la necesidad de fortalecer su papel como guardianes y administradores del bosque. Por mayor información sobre la Iniciativa Mumbai visite: http://www.wrm.org.uy/bulletin/78/forests.html#move
Calendario
de reuniones relacionadas con los bosques • La séptima Conferencia de las Partes del Convenio de Biodiversidad tendrá lugar del 9 al 20 de febrero de 2004 en Kuala Lumpur, Malasia. Los principales temas de la agenda incluyen: áreas protegidas, biodiversidad de montaña, implementación del Plan Estratégico y seguimiento de la Cumbre Mundial de Desarrollo Sustentable. Ver también Ex Silvis y los informes de Joji Carino e Isaac Rojas. Para mayor información ponerse en contacto con: http://www.biodiv.org • El Quinto Foro Ambiental Ministerial Mundial / octava Sesión Especial del Consejo de Gobierno del Programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas tendrá lugar entre el 29 y el 31 de marzo en Jeju, Corea del Sur. La reunión discutirá entre otras cosas los temas del agua, asentamientos humanos y buen gobierno ambiental internacional. Para obtener más información visite: http://www.unep.org • La cuarta sesión del Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques tendrá lugar entre el 3 y el 14 de mayo de 2004 en Ginebra, Suiza. Los temas a ser tratados incluyen, el conocimiento tradicional relacionado con los bosques y aspectos sociales y culturales de los bosques. Para obtener más información ponerse en contacto con: http://www.un.org/esa/forests.htm • La vigésima sesión de los órganos subsidiarios de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático y el Protocolo de Kioto tendrá lugar entre el 14 y el 25 de junio de 2004 en Bonn, Alemania. Ver también Ex Silvis y el artículo de Larry Lohmann. Para obtener más información visite: http://www.unfccc.int • La trigésimo sexta sesión del Consejo Internacional de la Madera Tropical (International Tropical Timber Council) tendrá lugar entre el 20 y el 23 de julio en Interlagos, Suiza. Será seguida por la Conferencia de las Naciones Unidas para la negociación del Acuerdo sucesor al Acuerdo sobre Madera Tropical Internacional que tendrán lugar del 26 al 30 de julio en Ginebra. Para obtener más información visite: http://www.itto.or.jp (** reuniones en las cuales la GFC puede facilitar la participación de ONGs y OPIs del Sur)
Esta publicación ha sido posible gracias a la contribución financiera de Netherlands Development Assistance.
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Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales
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