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Coalición Mundial por los Bosques
| Edición N°12:
mayo de 2004 Contenido de esta edición:
Acerca de Cobertura Forestal Bienvenidos a la duodécima edición de Cobertura Forestal, el boletín de la Coalición Mundial por los Bosques (Global Forest Coalition - GFC). Esta coalición fue fundada por un grupo de ONGs y Organizaciones de Pueblos Indígenas (OPIs) para promover la participación informada de las ONGs y OPIs en las reuniones intergubernamentales relacionadas con los bosques. Cobertura Forestal se publica cuatro veces al año. Presenta informes sobre reuniones intergubernamentales importantes elaborados por distintas ONGs y OPIs y un calendario de futuras reuniones. Los puntos de vista expresados en este boletín no necesariamente reflejan la opinión de la Coalición Mundial por los Bosques, sus miembros fundadores o los editores. Para suscribirse en forma gratuita, póngase en contacto con Simone Lovera en: lovera@foei.org Ex Silvis:
A viejos males, viejos remedios
Todo se trata de comercio. No me digan que no es así. De lo contrario, ¿cómo se explica lo que sucedió el pasado mes de febrero en la séptima Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB) en Kuala Lumpur? Los países tuvieron tanto cuidado en no poner en peligro su posición de negociación en la Organización Mundial de Comercio que terminaron liquidando cualquier propuesta que tuviera sentido desde el punto de vista del CDB. Seguramente podrían haber afirmado que "sólo estaban cuidando los intereses de su país" y protegiéndolo contra la competencia desleal. Pero ¿de quién son, exactamente, los "intereses de su país"? Según las organizaciones de pueblos indígenas y campesinos, no son los suyos. Los gobiernos pueden utilizar conocimientos y posesiones vitales para la subsistencia de indígenas y campesinos como elementos a negociar, pero a los indígenas y campesinos solamente se les paga con olvido y marginación. Legalizar la explotación del conocimiento, la tierra, el agua y los seres vivos conservados en las culturas indígenas, como exigen los planes actuales, sería equivalente a legalizar la piratería, en este caso la biopiratería. De esa forma los estados continúan debilitando los derechos de los pueblos en vez de devolverlos. Repiten el modelo colonial de apropiación de la tierra, y el de las concesiones de madera postcoloniales que asumen que nadie utiliza esos bosques. Perpetúan la idea de que solo el estado tiene derecho a decidir el destino de los territorios bajo su jurisdicción. La misma injusticia de siempre. El CDB todavía tiene el potencial de convertirse en un instrumento de justicia. Se refiere a los derechos de los pueblos e incorpora en sus objetivos el concepto de justicia. Pero si lo que acabamos de ver en Kuala Lumpur es el nuevo "orden" para la administración de la riqueza natural del mundo, nos enfrentamos todos a un problema grave, en especial los pueblos indígenas. La situación es todavía peor en un foro como el Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques (UNFF), que no tiene el marco de referencia relativamente sólido del CDB. Aquí la atención se centra casi exclusivamente en la oferta y la demanda de madera. De este tipo de foro sólo es posible esperar más problemas. Al menos el CDB tuvo la oportunidad de consultar con las organizaciones de pueblos indígenas y encargó la realización de todo tipo de estudios y encuestas antes de tomar finalmente la decisión de ignorar la información obtenida. El UNFF, sin importar cuán fervientemente uno desee que actúe con responsabilidad, no tiene ni siquiera el nivel de capacitación, mandato o interés por hacer lo correcto que tiene la CDB. Como nos dijeran los pueblos indígenas, ambos foros están tomando el mismo rumbo de antes. No debemos aceptar nuevas rondas de la misma injusticia. Para esta vieja plaga, debemos aplicar una cura igualmente antigua: resistencia y rebelión. Los pueblos
indígenas y el conocimiento tradicional relacionado con los bosques
en el UNFF4 En los papeles, el Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques (UNFF) es un espacio en el que los temas de los pueblos indígenas se toman muy en serio. El Foro tiene entre sus mandatos el procurar acciones en nada menos que 78 Propuestas de acción relacionadas directa o indirectamente con los pueblos indígenas, que heredó de sus predecesores el Panel Intergubernamental sobre Bosques y el Foro Intergubernamental sobre Bosques. Alrededor de 21 de esas propuestas se refieren específicamente al Conocimiento tradicional relacionado con los bosques (CTRB). El problema es que la mayoría de las propuestas todavía están por ser instrumentadas a nivel nacional. En consecuencia, los grupos indígenas y los pueblos que dependen de los bosques aumentarán su presión en la Cuarta Sesión del UNFF que tendrá lugar en mayo en Ginebra, Suiza, donde el “CTRB” y "los aspectos sociales y culturales de los bosques" serán dos temas clave del orden del día. Durante el transcurso de la
reunión, los pueblos indígenas realizarán dos eventos
paralelos, el 4 y el 6 de mayo, donde se expondrá que el CTRB
ha sido escasamente reconocido e integrado en las políticas sobre
bosques a nivel nacional, regional e internacional, a pesar de lo establecido
en diversas Propuestas para la acción del UNFF y el Artículo
8j del Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB). En el centro
del escenario se ubicarán los hallazgos preliminares de algunos
de los tres estudios de caso regionales y nueve estudios de caso nacionales
sobre el tema, encargados por la Alianza Internacional de Pueblos Indígenas
y Tribales de los Bosques Tropicales. Los estudios de caso también sugieren que ni los grupos indígenas y locales ni su conocimiento tradicional están jugando un papel demasiado destacado en el manejo oficial. Por ejemplo, el programa de Manejo Conjunto de Bosques de India, que supuestamente ayuda a delegar responsabilidades de manejo a las comunidades locales, no ha sido acompañado de los cambios que se requieren en el marco legal para hacer realidad la devolución, y los bosques siguen siendo administrados por el estado. India parece haber dado un paso práctico en la dirección correcta con la implementación de una Estrategia Nacional de Biodiversidad (NBSAP) que establece la planificación participativa y descentralizada como un objetivo central. Pero en la medida que el gobierno indio opta por no reconocer a los "pueblos indígenas" como una categoría identificable, las necesidades, derechos y conocimientos específicos de los grupos indígenas siguen estando en discusión. Kenia, mientras tanto, sólo recientemente ha demostrado interés en dar participación a los pueblos indígenas y locales en la elaboración de Programas Nacionales sobre Bosques a través de su iniciativa Desarrollo de asociaciones para el desarrollo sustentable de bosques. Por lo demás, el país no ha hecho prácticamente nada para hacer efectiva la inclusión del CTRB y la participación indígena en la formulación de políticas de manejo de bosques. El conocimiento tradicional ha quedado restringido a las propias prácticas de manejo de bosques de los pueblos indígenas, sin ser movilizado por el gobierno como herramienta para el desarrollo de políticas de manejo de bosques más dinámicas y participativas. En resumen, los grupos locales parecen estar aislados de la toma de decisiones y su CTRB sigue sin ser utilizado en la planificación oficial sobre bosques, incluso en los casos en que las políticas establecen lo contrario. La situación es todavía peor debido a que las comunidades indígenas y locales a menudo no saben los compromisos que se han asumidos en los foros internacionales respecto de sus derechos ni que sus gobiernos los incumplen. Los estudios de caso que se presentarán en mayo son una parte de un proyecto de mayor envergadura facilitado por la Alianza Internacional de Pueblos Indígenas y Tribales de los Bosques Tropicales en colaboración con el Forest Peoples Programme y la Coalición Mundial por los Bosques (Global Forest Coalition) para coordinar los aportes indígenas a los procesos del UNFF y el CDB. El proyecto, que apunta a mejorar la comprensión mutua entre ONGs, OPIs y gobiernos, y a lograr una mejor instrumentación de las propuestas del UNFF y el CDB, culminará con una gran reunión multisectorial que se realizará en Costa Rica en el mes de diciembre. La
Evaluación del Milenio: ¿Incluirá realmente el
conocimiento indígena? La Evaluación del milenio
es un panel que formó una coalición de organizaciones
intergubernamentales y no gubernamentales para proporcionar evaluaciones
de ecosistemas para, entre otros, el Convenio sobre Diversidad Biológica,
la Convención de Lucha contra la Desertificación y la
Convención de Ramsar sobre los Humedales. Por este motivo la Evaluación del milenio ofrece a los pueblos indígenas la promesa de participar en los foros internacionales en un nuevo sentido -no solo como "observadores" de un sistema de toma de decisiones del que muchos nunca se han sentido parte, y no solo como parte del llamado proceso de "empoderamiento" que las naciones miembros asumen meramente como una forma de honrar sus obligaciones con los convenios internacionales. Al proporcionar un foro donde poder compartir los propios conceptos de los pueblos indígenas, también promete dar a los sistemas de conocimiento occidentales una oportunidad para integrar los sistemas de conocimiento que provienen del corazón del bosque. Pero, ¿cumple la Evaluación del milenio con esos compromisos? ¿Incluirá realmente su informe a las convenciones formas alternativas de conocimiento? La reunión del panel del 17 al 20 de marzo en Alejandría, Egipto sugirió que por delante surgen oportunidades y también dificultades. Desde el punto de vista positivo, se ha colocado finalmente una cuña que deja la puerta abierta y se está prestando atención a nuestro conocimiento. Es verdad, esa puerta no está tan abierta como para la ciencia occidental, pero está abierta. De hecho, algunas de las evaluaciones que está realizando el panel están diseñadas por y para pueblos indígenas. Ahora depende de los pueblos indígenas continuar manteniendo la puerta abierta con nuestra presencia. De la misma forma que ocupamos con nuestros cuerpos las carreteras que llevan a nuestros bosques sagrados, debemos ocupar con nuestras mentes el camino a la participación. Al mismo tiempo, probablemente
haya límites para los logros que se puedan obtener en el informe
final del panel. Uno de los temas es si los esfuerzos de los pueblos
indígenas para presentar su propio conocimiento tendrán
el mismo acceso a recursos financieros y físicos que disfrutan
otros. El acceso desigual llevará inevitablemente a resultados
desiguales, independientemente de la intención. Otro problema
es la resistencia de algunos sectores de la comunidad científica
occidental. Si bien algunos de los participantes de la conferencia que
adherían a la perspectiva de la ciencia occidental se mostraron
dispuestos a plantear la pregunta ¿qué es la ciencia?
con mucho entusiasmo, para otros puede ser más difícil
vencer viejos prejuicios. Compartiendo
ideas: La importancia de los derechos comunitarios Nota del editor: Esta es la primera entrega de una columna realizada por miembros y amigos del Caucus sobre Manejo Comunitario de Bosques (en adelante “el Caucus”), una red de que incluye una diversidad de personas y organizaciones comprometidos con la tarea de asegurar la conservación de los bosques y el sustento de los pueblos que dependen de ellos. La columna Compartiendo ideas, apunta a brindar un punto de vista con un enfoque desde la base sobre los temas negociados en los foros internacionales sobre bosques. El Caucus, coordinado por Lisa Ambus, surgió primero en Bali durante las actividades preparatorias para la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sustentable de Johannesburgo en 2002. Trabajando en forma conjunta con un objetivo común, este grupo de ONGs, organizaciones comunitarias, pueblos indígenas, académicos y otros, convenció a los delegados gubernamentales para que aceptaran "reconocer y apoyar los sistemas indígenas y comunitarios de manejo de bosques para asegurar su participación total y eficaz en el manejo sustentable de los bosques". La visión compartida por las comunidades locales y los pueblos indígenas fue la de reivindicar sus derechos y asumir sus responsabilidades de manejar, controlar y utilizar sus bosques de formas socialmente justas, ecológicamente razonables y económicamente viables. En foros como el Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques (UNFF) el papel del Caucus es ayudar a crear un espacio político a nivel local, nacional y mundial. En esta primera entrega de Compartiendo ideas, Bhim Prasad Shrestha, Presidente de la Federación de Usuarios de Bosques Comunitarios de Nepal (FECOFUN), analiza la importancia de los derechos comunitarios. Para obtener información
actualizada sobre el Comité, visite el sitio web http://www.forestsandcommunities.org
Aproximadamente el 80 por ciento
de la población de Nepal depende de los bosques y sus productos
para la agricultura y para satisfacer las necesidades diarias de sus
hogares. Lamentablemente el país enfrenta una alta tasa de deforestación,
marcada por la reducción de la cubierta forestal, que solamente
en 30 años pasó del 65% al 35%. Los grupos de usuarios de bosques de Nepal se caracterizan por un nivel relativamente alto de participación de mujeres y de grupos desfavorecidos. Están comprometidos con la protección y el manejo de los bosques, aunque en muchas oportunidades tienen que manejar zonas de bosque gravemente degradadas. Los grupos realizan reuniones comunitarias regulares para tomar decisiones sobre sus bosques. Sus iniciativas han dado como resultado mejoras visibles del bienestar de los hogares y comunidades rurales a través de crecimiento de las oportunidades de empleo fuera de la agricultura y la generación de ingreso. Los fondos comunitarios generados por los ingresos basados en el bosque se han utilizado para realizar préstamos en condiciones favorables para las comunidades, que a su vez han permitido la realización de otras actividades generadoras de ingreso. Las mejoras de las formas de sustento de los pobladores locales han creado incentivos adicionales para que las comunidades conserven y utilicen sus bosques en forma sustentable, asegurando la conservación de la biodiversidad. En un país pobre como Nepal, estos fondos comunitarios han sido vitales para el desarrollo de una variedad de infraestructuras e iniciativas locales, como instalaciones de agua potable, construcción de caminos, escuelas y puestos de salud, proyectos hidroeléctricos en pequeña escala, y la realización de otras obras de infraestructura comunitaria necesarias. Además de mejorar la situación de la economía rural, el programa de manejo comunitario de bosques de Nepal ha logrado aumentar la armonía social entre usuarios pertenecientes a distintas religiones, castas y grupos étnicos. Como en la mayoría de las actividades de manejo comunitario de bosques se han aplicado principios democráticos, las mujeres y los grupos desfavorecidos han aumentado su incidencia en los procesos de planificación, instrumentación y toma de decisiones. Para obtener más información, visite el sitio: http://www.fecofun.org Pasajes de la declaración final del Foro Internacional Indígena sobre Biodiversidad para la COP7 del CDB En nombre del Foro Internacional Indígena sobre Biodiversidad, deseamos reiterar nuestra voluntad de continuar trabajando en conjunto con las Partes para alcanzar los objetivos del Convenio. Considerando que la mayor parte de la diversidad biológica del mundo está en nuestras tierras y aguas, se hace urgente la necesidad de poner en práctica en forma justa este Convenio, y para ello se necesita una mayor participación de los actores directamente involucrados en la conservación y el uso sustentable de la biodiversidad. En nuestra calidad de titulares de derechos, esperamos continuar construyendo marcos de referencia justos para la colaboración y el trabajo conjunto. El trabajo del Foro Internacional Indígena sobre Biodiversidad en el marco del proceso del CDB está orientado por un claro espíritu de cooperación. Sin embargo, para hacer efectiva esta colaboración es esencial el pleno reconocimiento de nuestros derechos como pueblos indígenas. Creemos que este reconocimiento es un requisito previo esencial para el trabajo conjunto, la reducción de la pérdida de diversidad biológica y la promoción del desarrollo sustentable en pos del logro de los objetivos de desarrollo del milenio. Los estados, en el ejercicio responsable de su soberanía nacional, deben reconocer y respetar plenamente los derechos inherentes de los pueblos indígenas. El reconocimiento y respeto de nuestros derechos debe ser incluido en todos los programas de trabajo del Convenio. Hemos seguido con gran preocupación el intento de Nueva Zelanda de eliminar el texto que reconoce específicamente los derechos de los pueblos indígenas a la tierra y el agua -especialmente a la luz de las obligaciones del tratado de Waitangi. Esta maniobra no puede ser aceptada en un foro de las Naciones Unidas que debe proteger los derechos humanos y políticos de los pueblos indígenas. Por otra parte, queremos expresar nuestra gratitud a las Partes que han demostrado respetar las obligaciones y compromisos asumidos con los pueblos indígenas. Los pueblos indígenas seguimos estando profundamente preocupados por el régimen internacional propuesto sobre acceso y reparto de beneficios. Los pueblos indígenas son los legítimos titulares de derechos inherentes, propios e inalienables sobre el conocimiento indígena y los recursos biológicos. Los recursos genéticos y el conocimiento tradicional están vinculados en forma inextricable. Así lo hemos sostenido en forma consecuente -y no participamos en estas discusiones para facilitar el acceso a nuestro conocimiento tradicional ni a los recursos genéticos de nuestros territorios. Por el contrario, participamos para asegurar que nuestros derechos sean reconocidos y respetados por las Partes en el desarrollo del régimen propuesto. Asimismo, el régimen internacional debe ser coherente con las leyes y normas internacionales sobre derechos humanos. Reafirmamos que los regímenes actuales de derechos de propiedad intelectual son insuficientes e inadecuados para proteger nuestro conocimiento y recursos colectivos porque dichos regímenes son monopólicos y favorecen la privatización de nuestros recursos bioculturales por parte de compañías transnacionales y sólo protegen los derechos de propiedad intelectual individuales. En estos últimos años hemos sido testigos de la expropiación de nuestros recursos colectivos, y la pérdida de oportunidades sustentables a nivel local debido al aumento de la biopiratería. Nuestra demanda de que se respeten en todos sus términos nuestros derechos a nuestro conocimiento, prácticas y recursos se basa en nuestro deseo de utilizar ese conocimiento en favor del desarrollo autónomo de nuestras comunidades. Por lo tanto, la ley tradicional indígena debe ser el elemento fundamental de cualquier régimen sui generis para la protección del conocimiento tradicional. Solicitamos que las Partes aseguren la continuación del trabajo del Grupo Ad Hoc de expertos sobre el Artículo 8(j) del Convenio sobre Diversidad Biológica y disposiciones relacionadas. La continuidad de este grupo de trabajo es fundamental no solo para garantizar la participación total y eficaz de los pueblos indígenas en el trabajo de este convenio, sino también para resolver aquellos temas que afectan directamente a nuestros pueblos, como las Directivas del CDB sobre biodiversidad y desarrollo del turismo, entre otros. En relación a las Directivas, solicitamos especialmente que las mismas sean revisadas por el Grupo de trabajo sobre el Artículo 8(j) en su próxima reunión, tomando en cuenta las recomendaciones de la Reunión Internacional de Líderes Indígenas sobre turismo sustentable, que se realizará en setiembre de 2005 en Columbia Británica, Canadá. Los territorios de los pueblos indígenas han sido tradicionalmente manejados según los principios de conservación y uso sustentable de la diversidad biológica. El establecimiento de redes ecológicas y sistemas de áreas protegidas a nivel regional, subregional y nacional no debe tener como consecuencia el reasentamiento forzado y la extinción o la violación de nuestros derechos a nuestros territorios. Las áreas protegidas se deben establecer de acuerdo con el principio de consentimiento informado previo. También queremos resaltar que las áreas protegidas marinas y costeras han dañado las vidas y territorios de los pueblos indígenas. La mayoría de las áreas costeras son manejadas, o lo fueron en el pasado, bajo los regímenes tradicionales de tenencia marina de los pueblos indígenas, con sistemas de manejo basados en el conocimiento y las autoridades de nuestros pueblos. Todos los programas de trabajo del CDB deben garantizar la participación plena y eficaz de los pueblos indígenas, en especial de las mujeres indígenas, y prestar la atención debida al reconocimiento, protección y fortalecimiento de nuestros derechos y uso tradicional en relación al manejo de recursos en tierras secas y áridas, aguas marinas y costeras, aguas fluviales, bosques, montañas e islas. Para concluir, reafirmamos nuestros derechos fundamentales a la autodeterminación, y cumpliremos el mandato histórico de nuestros pueblos de cuidar, conservar y preservar nuestra Madre Tierra. Las Partes deben respetar en todos sus términos nuestros derechos a la tierra y el derecho a controlar el acceso a nuestros recursos y conocimiento y al uso de los mismos. Todos nosotros, las Partes, los pueblos indígenas y las futuras generaciones, sólo lograremos sobrevivir si somos capaces de detener la explotación excesiva de los recursos de biodiversidad del planeta. El
saqueo continúa Ante el temor de que se siga robando el patrimonio natural y cultural de los pueblos indígenas y las comunidades locales, Amigos de la Tierra Internacional y otras ONGs se opusieron públicamente en el mes de febrero pasado al intento de los delegados a la Séptima Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica (COP7) en Kuala Lumpur de negociar un régimen internacional de acceso a estos recursos genéticos, y al mismo tiempo dejar de lado los cuestionamientos a los derechos de propiedad intelectual. Finalmente, la conferencia inició las negociaciones sobre un fúturo régimen de acceso a los recursos genéticos que probablemente fortalezca más que debilite los derechos de propiedad intelectual de las transnacionales sobre plantas, animales y genes. Al mismo tiempo, las negociaciones sobre los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales mostraron muy pocos avances. Un grupo de países que alberga la mayor diversidad biológica, el llamado grupo de países "megadiversos", ha argumentado que el régimen internacional constituiría un instrumento en la lucha contra la biopiratería. Sin embargo, los países no se mostraron dispuestos a cuestionar las patentes de las formas de vida y otros mecanismos de apropiación y privatización de seres vivos. De esta forma, el régimen probablemente debilite los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales y legitimice el robo de sus recursos. Las áreas protegidas son una herramienta clave para la conservación de la biodiversidad mundial. Por ello no fue una sorpresa éstas fueran un item importante de la agenda de la Séptima Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica (COP7 del CDB) realizada en febrero en Kuala Lumpur, Malasia. Pero el exhaustivo borrador de programa de trabajo elaborado por delegados probablemente no asegure la conservación de la biodiversidad a menos que se pueda frenar la ola actual de privatización y comercialización de áreas protegidas. Tal como se presenta la situación en muchos países, las principales especies que se protegen y manejan en las áreas protegidas son los mineros y taladores a gran escala. Justificándose mediante la referencia a una doctrina de "actividades económicas en zonas productivas", los partidarios de la minería en áreas protegidas en las negociaciones del CDB ignoraron el hecho de que la minería de superficie destruye bosques y otras formas de diversidad biológica y, al excavar la capa superior del suelo, deja a su paso tierra árida susceptible a la desertificación. La minería en áreas protegidas sólo puede empeorar la tasa ya alarmante de pérdida de biodiversidad mundial, con consecuencias negativas para las funciones de los ecosistemas, los sistemas de agua dulce y el sustento de millones de personas que dependen de los bosques y otras comunidades. Para fortalecer su compromiso de proteger y manejar áreas protegidas en forma sustentable, las partes del CDB deben elaborar una política claramente definida que prohíba la minería y otras actividades industriales en gran escala dentro de las áreas protegidas. En la reunión de las partes del Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB) realizada en el mes de febrero, las ONGs y las organizaciones de pueblos indígenas no estaban seguras al principio sobre la opinión de algunos gobiernos respecto de un informe titulado “Interrelaciones entre diversidad biológica y cambio climático”. El informe había suscitado la oposición de los delegados de EE.UU., Canadá, Japón y Nueva Zelanda en la reunión del mes de noviembre del Organismo Subsidiario de Asesoramiento Científico, Técnico y Tecnológico del CDB. Pero en febrero estos gobierno críticos aprobaron el informe sin grandes cuestionamientos y lo enviaron a sus contrapartes de la Convención Marco sobre Cambio Climático. ¿Por qué este cambio de actitud? Probablemente porque en el interín el texto había sido vaciado de cualquier sugerencia de que los proyectos de "mitigación" del cambio climático – como los gigantescos monocultivos de árboles transgénicos o las represas hidroeléctricas que desalojan pobladores y saquean la naturaleza – necesitan la existencia de normas ambientales y sociales mínimas para asegurar que su acción no tenga efectos negativos sobre la biodiversidad. Promoviendo estos proyectos, los gobiernos del norte obtienen permiso para continuar emitiendo gases de efecto invernadero a niveles muy cercanos a los actuales. Lo último que necesitan es verse obstaculizados por normas ambientales y sociales. En las últimas negociaciones sobre el clima en el mes de diciembre, ya habían ayudado a eliminar cualquier posibilidad de aplicación de normas razonables para este tipo de proyectos en el sur. Por ello, quizás no debería haber resultado una sorpresa que el informe del CDB, después de ser manipulado adecuadamente, también haya contado con su aprobación. Para obtener más información, visite el sitio: http://www.biodiv.org Grupos
ambientales protestan contra la decisión de la ONU sobre los
árboles modificados genéticamente
Tres grupos ambientalistas finlandeses están realizando protestas contra la decisión tomada en las negociaciones de las Naciones Unidas sobre el clima de aprobar el uso de árboles modificados genéticamente (transgénicos) como forma de eliminar el dióxido de carbono de la atmósfera. Las organizaciones Union of Ecoforestry (Unión para el Manejo Ecológico de Bosques), People´s Biosafety Association (Asociación Popular por la Seguridad Biológica) y Amigos de la Tierra-Finlandia exigen que el Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques (UNFF) apruebe una declaración rechazando los árboles transgénicos. Estas organizaciones están recolectando firmas en una petición pública publicada en Internet en el sitio http://elonmerkki.net/dyn/appeal/. La petición será presentada ante la cuarta sesión del UNFF en Ginebra en mayo en un evento paralelo el 11 de mayo de 2004. "La idea de combatir el calentamiento global con árboles transgénicos, aprobada por las partes de la Convención sobre Cambio Climático en el mes de diciembre en Milán, es equivocada", afirmaron Leo Stranius, Presidente de Amigos de la Tierra-Finlandia y Hannu Hyvönen, Coordinador de Union of Ecoforestry en una declaración conjunta. "No necesitamos plantaciones de clones de árboles transgénicos en nuestro planeta. Este tipo de planes contradicen en forma directa los términos de la Convención de Río sobre Biodiversidad. Esperamos que cuando el Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques se reúna en Ginebra el mes de mayo próximo, reconozca esta contradicción y prohíba la introducción de árboles transgénicos". Foro Popular sobre los Bosques: una iniciativa para promover el control de las bases Todos los países participantes deberán presentar sus informes nacionales ante el Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques (UNFF). Stranius y Hyvönen critican la posición de su propio país, Finlandia, que presentará al UNFF un informe de resumen que "logra ignorar todos los problemas importantes de nuestro sistema de manejo de bosques. Este tipo de informes no es un punto de partida útil para mejorar la comprensión sobre el estado mundial de los bosques" según afirmaron. "Existe la necesidad urgente de generar un enfoque amplio/global para abordar los bosques del planeta. Nuestro planeta no necesita ningún tipo de plantaciones de árboles. Necesita soluciones alternativas que habiliten un futuro sustentable de los bosques y los pueblos". En consecuencia, los tres grupos finlandeses han lanzado en Internet el "Foro Popular sobre los Bosques" (People's Forest Forum), un foro alternativo para “la discusión abierta y la información sobre los bosques" en http://elonmerkki.net/forestforum/. Para obtener más información póngase en contacto con: Leo Stranius leo.stranius@pp.htv.fi , o Hannu Hyvönen ekometsa@sci.fi Informes sobre otras reuniones relacionadas con los bosques: la gobernanza "diluida" del PNUD Los bosques deben ser protegidos
como parte de un enfoque integrado de manejo de los recursos hídricos,
basado en los ecosistemas, según la opinión de los 90
ministros gubernamentales que asistieron al Foro Mundial de Ministros
de Medio Ambiente y a la 8va. sesión especial del Consejo de
administración del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
(PNUD) que tuvo lugar del 29 al 31 de marzo en la isla Jeju, Corea del
Sur. Los ministros llegaron a esta conclusión durante una discusión
sobre las dimensiones ambientales para alcanzar el Objetivo de desarrollo
del milenio de reducir a la mitad la proporción de personas que
no tienen acceso a agua potable segura y a servicios sanitarios básicos
para el 2015. En oposición a la línea de EE.UU., varios países y ONGs sostienen que el PNUD debe ser transformado en un organismo especializado para asegurar una participación más amplia y una mayor contribución financiera de carácter obligatorio por parte de los gobiernos. Esto, afirman, le permitiría ser más efectivo para responder a la crisis ecológica mundial permanente. Para obtener más información, visite el sitio: http://www.unep.org Calendario de reuniones relacionadas con los Bosques Se puede acceder a más información sobre éstas y otras reuniones intergubernamentales en: http://www.iisd.ca/linkages
Para obtener más información, visite el sitio: http://www.un.org/esa/forests.htm
Para obtener más información, visite el sitio: http://www.un.org/esa/socdev/pfii
Para obtener más información, visite el sitio: http://www.unfccc.int
Para obtener más información visite el sitio: http://www.itto.or.jp
Para obtener más información visite el sitio: http://www.un.org/esa/forests.htm
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