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Coalición Mundial por los Bosques
| Edición N°15:
marzo de 2005 Contenido de esta edición:
Acerca de Cobertura Forestal Acerca de Cobertura Forestal Ex Silvis:
interferencia letalmente cegadora sobre los bosques No podía creer lo que estaba sucediendo. El gobierno de los
EE.UU. elogiaba una iniciativa de la UE que planteaba la reducción
drástica de la deuda externa de los países del sur, mientras
reconocía el hecho de que durante su cruzada para derrotar al
comunismo, tanto los EEUU como la UE, fueron responsables de prestar
dinero a gobiernos títeres corruptos. También acordaban
reducir su consumo de madera y pulpa en un 73%... razonable pero igualmente
¡increíble! Un representante de la OCDE exigía que el Norte eliminara el dumping y los subsidios agrícolas, justo antes de que el secretariado de las negociaciones anunciara el lanzamiento de una definición de bosques acordada globalmente y a nivel multisectorial, en base a criterios y conocimientos sociales y ambientales sólidos, que excluye a las plantaciones industriales de árboles a gran escala. Estaba tan extasiado que tuve que correr detrás del stand de los “Cascos Verdes” –las fuerzas anti-deforestación de las Naciones Unidas- para vitorear al viejo presidente Lula y a la presidenta Hillary Clinton –los verdaderos artífices de este acuerdo. Pero me tropecé con el maniquí que portaba el Casco Verde, que cayó justo en mi cara. Desperté de repente, sollozando de dolor. Era sólo un sueño... ¡Qué sueño tan lejano! La realidad de todas las negociaciones actuales sobre los bosques en el marco de las Naciones Unidas se parece más a una pesadilla, una enorme farsa para ser vendida al público como la panacea para detener la deforestación y la degradación de los bosques fundándose en inteligencia tan engañosa como la que se usó como excusa para la invasión a Irak. Como en el pasado, quienes respaldan la propuesta para la nueva convención de las Naciones Unidas sobre los bosques afirman que, como por arte de magia, la convención proporcionará los millones necesarios para asegurar el manejo sustentable de los bosques –e implican que, de alguna manera, ya todos hemos acordado el significado de “manejo sustentable de bosques”. Y, como en el pasado, no hay signos precisos respecto a de dónde provendrán estos fondos – como no sea del recorte de los presupuestos de asistencia al desarrollo destinados a otros fines. Por supuesto, siempre
se lograran algunas áreas protegidas adicionales y unos pocos
proyectos más, diseñados para generar la participación
de los pueblos indígenas. Lamentablemente, esta “participación”
parece consistir en la creación de empleos como portadores y
exploradores y en su uso como fuentes de conocimiento, sobre el cual
después las corporaciones reclamarán la patente. Pero debo darles algo de crédito a los proponentes de la convención sobre los bosques, al menos por sus intenciones. Muchos de ellos parecen verdaderamente dispuestos a negociar un alto a la deforestación y a la degradación de los bosques. Hay propuestas genuinas de reconocimiento de los territorios de los pueblos indígenas y su propiedad intelectual y derechos consuetudinarios. Pero en ese caso ¿por qué los gobiernos y el sector privado presionan tanto para entrar en unas negociaciones que son en realidad una pérdida de tiempo sobre una convención de bosques? ¿Qué es lo que resultará: sera el Dr. Jekyll o EL Sr. Hyde? Evitemos la pesadilla de las extinciones masivas, catástrofes naturales, cambio climático, sequías y suelos arruinados. Lo que se necesita para detener la deforestación y la degradación de los bosques es terminar con la visión esquizofrénica que tenemos de los bosques, o como cubierta del suelo que no tiene valor o como minas de madera. No es necesario un nuevo instrumento legalmente vinculante sobre los bosques, ya que para comenzar a protegerlos basta con respetar los derechos humanos básicos. Nuestro
conocimiento es nuestra supervivencia Acusando a los organismos de Naciones Unidas de “tratar de manera fragmentada el tema de conocimientos tradicionales, negando el reconocimiento de la naturaleza holística de los mismos, y su unidad indisoluble con nuestros derechos colectivos como pueblos”, los representantes de los pueblos indígenas reunidos en diciembre pasado en Costa Rica realizaron una resonante proclama por la autodeterminación, los derechos territoriales colectivos, el consentimiento previo, libre e informado para cualquier decisión que afecte sus tierras, y el reconocimiento de su derecho de propiedad sobre un conocimiento, que dijeron, no permitirán que sea objeto de mercantilización, extracción o comercio. En su declaración dejaron constancia de que aunque los pueblos indígenas “proporcionan soluciones concretas para muchos de los problemas que hoy enfrenta la humanidad”, incluyendo el manejo de los bosques, muchos de ellos enfrentan el desposeimiento, el deterioro de sus tierras, el acoso y la prisión. Los delegados indígenas estaban expresándose en un encuentro convocado por la Alianza Internacional de los Pueblos Indígenas y Tribales de los Bosques, la Asociación Ngobegue y el gobierno de Costa Rica para revisar el trabajo del Foro de Naciones Unidas sobre los Bosques (UNFF), otras iniciativas internacionales referidas al conocimiento tradicional relacionado con los bosques, y su implementación a nivel nacional. El encuentro se dividió en una Reunión de Expertos y una Reunión Indígena Preparatoria de dos días, de donde surgió la Declaración de Corobici, un documento de consenso, designado con el nombre de un líder indígena del pueblo Huetar de Costa Rica (ver más abajo). Los delegados también tuvieron recomendaciones detalladas para el UNFF, el Convenio sobre Diversidad Biológica, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, así como para gobiernos nacionales, organizaciones financiadoras y organizaciones de pueblos indígenas. Llamaron a: • La participación
de los pueblos indígenas a nivel nacional, tanto en la formulación
como en la implementación de políticas nacionales sobre
los bosques. Los delegados señalaron que con el surgimiento del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas, existe ahora un nuevo mecanismo –con un presupuesto adecuado- para llevar adelante la coordinación y vinculación entre los diferentes organismos de Naciones Unidas que trabajan en los temas del Conocimiento Tradicional Relacionado con los Bosques y la protección de los sistemas de conocimiento indígena. Declaración de Corobici Preámbulo Nosotros, los Pueblos
Indígenas reunidos en San José, Costa Rica, reafirmamos
los principios contenidos en la Declaración de Kari Oca, la Declaración
de Leticia, la Declaración de Kimberly y el Plan de Acción
de los Pueblos Indígenas para el Desarrollo Sostenible y el Plan
de Acción de Wendake. A través de una serie de acciones,
como la defensa comunitaria de los bosques, las consultas nacionales,
la documentación de estudios de caso y la aplicación del
conocimiento indígena, los pueblos indígenas estamos contribuyendo
a la gestión sostenible de los bosques y a su protección. Se encarcelan y
reprimen arbitrariamente a lideres y comunidades que defienden sus bosques.
Se criminalizan las luchas por nuestros derechos y militarizan nuestros
territorios. Es alarmante la impunidad y la multiplicación de
casos, tal como ha sido planteado por los lideres y expertos que han
asistido a esta reunión. Nos preocupa que los procesos nacionales e internacionales relacionados con los tratados del libre comercio entre los estados propicien la usurpación y degradación de nuestros bosques, tierras y territorios, así como la biopiratería y el acceso no controlado a los recursos genéticos en nuestros bosques, tierras y territorios. Los mayores obstáculos
para la implementación de los mecanismos y normas internacionales
relativos a los derechos y libertades fundamentales de los pueblos indígenas
son la falta de voluntad política de los estados nacionales,
las leyes injustas y discriminatorias y la ausencia de los fondos adecuados
y de los recursos necesarios para el desarrollo autónomo y la
participación plena de los pueblos indígenas en todos
los procesos. Nuestro conocimiento
tradicional es mucho más que el simple conocimiento sobre algunas
plantas o animales. Está íntimamente unido con el mundo
espiritual, los ecosistemas y la diversidad biológica de nuestras
tierras y territorios y traspasa las fronteras nacionales. La apropiación
fragmentada de este conocimiento significa una profunda violación
a la integralidad de nuestras vidas, territorios y desarrollo autónomo. Principios Generales: Los pueblos indígenas tenemos el derecho a la libre determinación. Poseemos sistemas legales y jurídicos basados en nuestros derechos colectivos sobre nuestros territorios y los recursos naturales, incluidos los recursos del subsuelo. La aplicación del principio del consentimiento previo, libre e informado es fundamental en cualquier decisión que podría afectar a nuestros territorios, tierras, bosques y nuestra planificación de desarrollo. El tema de conocimientos tradicionales debe tratarse de manera holística e inseparable de nuestros derechos como pueblos. Somos los poseedores y custodios del conocimiento indígena, los que decidirán la naturaleza de su uso y aplicación y las condiciones en las que se puede acceder a él o no. Los pueblos indígenas nos oponemos a un uso que viola la espiritualidad y cosmovisión asociadas a nuestro conocimiento tradicional. Apoyamos un enfoque basado en los derechos como la forma más adecuada para tratar el tema de bosques y conocimientos tradicionales, al igual que los esfuerzos para la eliminación de la pobreza. Este enfoque reconoce tanto los derechos colectivos como los individuales de los pueblos indígenas, que incluyen nuestros derechos a la libre determinación, al uso y control de los recursos naturales, al patrimonio cultural, al autodesarrollo, a nuestras lenguas y a nuestros modos y medios de vida tradicionales. Los pueblos indígenas tenemos derecho a un desarrollo que sea apropiado y adecuado para nosotros, en nuestros propios términos y condiciones, a nuestro propio paso y ritmo, gestionado y guiado por nuestras propias autoridades, instituciones y procesos. El derecho a usar nuestros bosques, agua y subsuelo, que hemos protegido y utilizado sosteniblemente durante siglos, de la forma en que creamos adecuada, incluyendo sistemas contemporáneos innovadores de uso y gestión de los bosques, es parte de nuestro derecho al desarrollo. Enfatizamos la necesidad de fortalecer el rol principal de las mujeres indígenas en la preservación y transmisión del conocimiento tradicional. De igual manera es necesario reconocer el papel de los ancianos y guías espirituales como poseedores y transmisores de los conocimientos tradicionales a las nuevas generaciones. Para obtener mayor información en español, ingles y francés, consulte: www.international-alliance.org/tfrk_expert_meeting.htm. COP-10 sobre
el Clima: Celebraciones Cuando Nada Cambie El pasado diciembre, la hermosa ciudad de Buenos Aires fue anfitriona de la 10ª Conferencia de Partes (COP-10) el Convenio Marco sobre el Cambio Climatico. Las ONGs ambientalistas en todo el mundo celebraron mientras se realizaban los preparativos para que el Protocolo de Kioto finalmente entrara en vigor. ¿Pero qué se logró realmente?¿Son realmente los compromisos asumidos bajo el Protocolo la forma adecuada de contrarrestar el cambio climático rampante o este tratado es solo un ejercicio politico para sentirnos bien mientras el mundo se quema bajo el calentamiento global? Un manejo desafortunado de los tiempos hizo que la COP se superpusiera con un encuentro sobre conocimiento tradicional en Costa Rica [ver artículo más arriba]. Además, la falta de comunicación entre la secretaría y los participantes indígenas generó que los pueblos indígenas estuvieran efectivamente excluidos de la COP hasta el fin de la primera semana. Es cierto, se nos permitió registrarnos, pero como la secretaría no había recibido un correo electrónico confirmando que estábamos actuando en representación de los pueblos indígenas de todo el mundo, se rehusó a permitir que nos dirigiéramos al plenario hasta el fin de la primera semana. Al tomar esta medida, la Secretaría estaba en efecto decidiendo apropiarse de la potestad de decidir sobre la “Indignidad”. Solo después de terminar el encuentro se me ocurrió que, una vez más, los países coloniales han encontrado una forma de marginar la participación indígena. Otros de los principales recuerdos del encuentro incluyen mi indignación con el intento de Arabia Saudita de obtener fondos de compensación por no hacer perforaciones petroleras, disfrazándolo de fondos para la adaptación, mi consternación ante el anuncio de Italia de que se retiraría del Protocolo luego del segundo período de compromisos y mi depresión por la lucha entre las ONGs ambientalistas por la Declaración de Durban de 2004, cuya creciente lista de firmantes cuestiona la efectividad y la justicia de todo el marco de mercado de Kioto. [ver www.sinkswatch.org]. Puedo recordar haber pensado para mis adentros que mientras nosotros estábamos marginados y auto aislados por los desacuerdos, el mal manejo de tiempos, la mala comunicación y los enormes egos, los negocios como siempre continuaban en los corredores y las trastiendas del centro de conferencias. Se estaban decidiendo cuestiones de gran importancia, cuestiones que impactarán sobre las vidas de nuestros hijos y que devendrán en la creación de refugiados ambientales y mártires del clima, y nos sentamos alrededor, intentando simplemente conseguir el permiso para participar o dispararnos entre nosotros por la Declaración de Durban. Francamente, amigos, estuvo lejos de ser bueno. Sí, el Protocolo nos da un mecanismo de discusión, pero los propios científicos de los gobiernos están diciendo actualmente que a menos que reduzcamos un 20 por ciento las emisiones en los próximos 15 años, tal vez sea demasiado tarde. Es hora de que enterremos
los egos, exijamos mejor comunicación y participación,
logremos una mejor representación y acción de nuestros
gobiernos, y empecemos a ponernos serios para salvar el planeta. Si
no podemos hacer eso, entonces debemos hacernos a un lado y dejar entrar
nueva sangre que pueda tener la resolución y habilidad de las
que carecimos en la COP 10. Iniciativa
de México muestra al UNFF cómo cooperar con la sociedad
civil Guadalajara, México, fue el escenario de un útil y productivo encuentro mantenido del 25 al 28 de enero sobre el futuro del acuerdo internacional sobre los bosques (IAF por sus siglas en inglés). La llamada “iniciativa liderada por los países” –organizada por México y los EEUU a la que asistieron más de 160 representantes de gobiernos, organizaciones intergubernamentales y los llamados grupos principales- que incluyera ONGs, IPOs y grupos empresariales, fue diseñada para generar nuevas ideas que permitan ayudar al Foro de Naciones Unidas sobre Bosques a decidir el futuro del IAF en su quinta reunión a celebrarse en Nueva York del 16 al 27 de mayo (UNFF-5). Los participantes discutieron los posibles objetivos del IAF, sus funciones, componentes, formas de trabajo, opciones de financiamiento y sus roles internacionales y nacionales. Los representantes de los grupos principales tuvieron el mismo derecho a hablar que los representantes de los gobiernos y de las organizaciones intergubernamentales, generando un espíritu más animado y cooperativo entre los diferentes sectores que el que se vio en las reuniones oficiales del UNFF: Cada grupo principal ahora planifica preparar informes para el UNFF-5, y se organizará un Foro de Partes Interesadas a realizarse el 12 y 13 de mayo, justo antes del evento, para expresar las opiniones de la sociedad civil. En el breve plenario
de cierre, los participantes dijeron que el informe final a ser presentado
en el UNFF-5 no intentaría expresar ningún consenso, sino
que en su lugar incluiría toda la gama de opiniones expresadas
en Guadalajara. Ramificaciones:
Bosques para la gente: el mensaje del Foro Social Mundial 25 de enero de 2005: unas doscientas mil personas se lanzan a las calles de la ciudad brasileña de Porto Alegre. Viniendo de lugares lejanos y cercanos, cantan, tocan tambores, bailan, corean consignas y marchan, en una sinfonía espontánea, con el cielo hecho un collage inspirador y panorámico de banderas y pancartas. El quinto Foro Social Mundial comienza reiterando que todavía existe la esperanza de que el mundo no termine en la hegemonía de los ricos sobre los pobres, con la agresión militar y la explotación y la desigualdad enmascarada como libre comercio. De hecho, proclama el Foro, el mundo que las corporaciones y los países ricos rechazan como una mera utopía es más real que su contraparte globalmente pregonada, y mientras las luchas de los pueblos en todo el mundo se fortalecen, esa realidad se vuelve cada día más manifiesta. Está bien, pero ¿dónde encajan los bosques en este discurso evidentemente social, y quizás más político que social? ¿Estas marchas y estas luchas políticas nos dicen cómo se pueden proteger las selvas que aun quedan, y cómo detener el calentamiento global?¿O cómo salvar la biodiversidad y asegurar la sustentabilidad, salvaguardando al mismo tiempo los intereses de los indígenas y de otros pueblos de los ecosistemas, dependientes de los bosques y otros recursos naturales? Después de cinco días de discusión y debate sobre los bosques, la tierra, el agua, la minería, la pesca, los derechos indígenas, el género y la justicia ambiental y climática, protagonizados por activistas, académicos, grupos comunitarios y ONGs de países del Sur y también del Norte, comenzó a parecer que una grandiosa narrativa (si se puede llamar “grandioso” al saqueo indiscriminado de recursos, pueblos y comunidades) está desdoblándose en todo el planeta. Los límites de los países están siendo demolidos y los espacios sociales, ecológicos y culturales de las comunidades devorados, redefiniendo los imperativos de todas nuestras luchas. Esta es la historia del capital en la era de la globalización y la liberalización del comercio mundial. En un taller organizado por Amigos de la Tierra Internacional (ATI), “Naturaleza en venta”, panelistas de Paraguay, Nigeria, Inglaterra, Uruguay, Colombia y distintos lugares, hablaron sobre cosas aparentemente diferentes: bosques y áreas protegidas, plantaciones, sumideros de carbono, militarización, etc. sin embargo, en otro nivel estaban hablando de la misma cosa --un escenario de pesadilla en el que las corporaciones trasnacionales caen en picada sobre los bosques, coreando mantras de sustentabilidad, ambiente y “participación”. Bosquejaron una visión de parques nacionales enrejados, con enormes ganancias provenientes del turismo, y monocultivos estériles de eucaliptos o pinos extendiéndose por centenares de kilómetros, absorbiendo del aire el carbono, que mayoritariamente generan los países del Norte. Mientras se controla y recorta el acceso de la gente a los bosques y sus recursos, no son solo la madera, el agua y la tierra los que están siendo convertidos en productos comerciables, sino también, por ejemplo, el carbono que un árbol puede absorber o los placeres estéticos que un bosque puede dar. A medida que el capital global adopta la “naturaleza” y la “comunidad” como nuevos eslóganes del mercado, incluso los conceptos familiares con los que los activitas han ido sintiéndose cómodos, como “medio ambiente”, “conservación” y “sustentabilidad”, se vuelven repentinamente ajenos y agresivos. Otro taller, co-organizado por ATI y el Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM), se concentró en los bosques y las plantaciones como una “cuestión social esencial”. Los activistas comunitarios de Latinoamérica y los países asiáticos contaron lo que pareció ser una misma historia: corporaciones, instituciones financieras internacionales y el estado atacando las tierras, bosques y culturas defendidas por las comunidades. Las discusiones enviaron el claro mensaje de que las luchas de los bosques, como todas las luchas por los derechos de las personas a los recursos hoy en día, no pueden permitirse la insularidad. Los movimientos no pueden sobrevivir a menos que reúnan a los trabajadores agrícolas, los campesinos sin tierra, las comunidades indígenas, los pescadores y los artesanos. Y ya está sucediendo: grupos indígenas y campesinos sin tierra han estado trabajando juntos en Brasil, Colombia, Costa Rica y Ecuador. Y en la India hay un intento conciente de vincular más estrechamente las luchas por los bosques con las luchas de la clase trabajadora. El taller del WRM poner titulo oficial “Another Forestry Profession is Possible” -- junto con la Reunión de Estrategia sobre Bosques co-organizada por el WRM, ATI, el Foro Nacional de Pueblos de los Bosques y Trabajadores de los Bosques (National Forum of Forest Peoples and Forest Workers - India) y el Foro de Delhi-- abordó las metas a largo plazo de las luchas por los bosques. La primera reunión hizo hincapié en que todo el concepto de “silvicultura” ha sido históricamente un producto de los imperativos industriales y comerciales, y que en las actuales circunstancias debe ser reorientado en pro del control comunitario local. Sólo así, expresaron los participantes, se podrán salvar los bosques y su biodiversidad. La Reunión de Estrategia sobre Bosques -- a la que asistieron representantes de varios movimientos de los bosques, grupos comunitarios y ONGs de 13 países – partió de esta premisa. Reformuló la Declaración de Principios de la Iniciativa de Mumbai sobre los Bosques, producto de una reunión de estrategia similar realizada durante el Foro Social Mundial 2004 en Mumbai. Los indígenas y otros pueblos dependientes de los bosques, según la declaración recientemente revisada, deben ser quienes decidan cómo gobernar sus bosques, con garantías de los gobiernos. Los pueblos dependientes de los bosques no quieren que las corporaciones, las IFIs, ni el estado entren en sus bosques a decirles que abandonen sus hogares, ni que les traigan falsos mensajes de conservación. Los participantes expresaron en la reunión que planean utilizar la declaración no solo con movimientos de los bosques sino también con grupos fraternos, y para vincular las diferentes luchas por los bosques entre sí a nivel mundial, y con otras luchas anti-liberalización, anti-privatización y anti-globalización. Desfragmentar, apretar el paso, construir puentes e invertir la narrativa del mercado global. Para mí y para muchos de mis colegas esto es lo esencial que deja el Foro Social Mundial de 2005. Re-GURT-Gitando
el Guiso Transgenico Puede que los bosques no hayan estado explícitamente en la agenda de la última reunión de asesores técnicos del Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB) en febrero en Bangkok, Tailandia. Pero lo que sucedió allí puede tener un gran impacto sobre ellos, a pesar de todo. Tres puntos se destacan en la agenda de la Décima Sesión del Organismo Subsidiario de Asesoramiento Científico, Técnico y Tecnológico (SBSTTA-10) del CDB, mantenida del 7 al 11 de febrero: el clima, la pérdida de la biodiversidad y la ingeniería genética. Cambio climático Primero, un nuevo
Grupo Ad Hoc de Expertos Técnicos (AHTEG) sobre Biodiversidad
y Cambio Climático se asignó a sí mismo la tarea
de averiguar qué tan bien soportarán los ecosistemas tanto
el cambio climático como las medidas tomadas para adaptarse a
él.. Pérdida de la biodiversidad El SBSTTA-10 también continuó intentando hallar la forma de evaluar los avances en el cumplimiento del vago objetivo del CDB de lograr una “reducción significativa” del ritmo actual de pérdida de la diversidad biológica para 2010 –un objetivo respaldado por la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sustentable de 2002 en Johannesburgo. Si bien las discusiones de los delegados sobre este tema estuvieron llenas de argumentaciones confusas, sorprendieron gratamente a la audiencia cuando concluyeron que deberían medirse las “huellas ecológicas” de los diferentes países sobre la biodiversidad como un medio para abordar mejor las causas del agotamiento de la biodiversidad. ¡Tendremos que esperar y ver qué sucede esta vez! Un Empacho con GURTS... El SBSTTA casi tropieza, sin embargo, cuando llegó al tema de la ingeniería genética y las tecnologías de restricción del uso genético (GURTS por sus siglas en inglés). Las GURTS dejan estériles a las semillas producidas por plantas transgénicas. Según la industria biotecnológica, esto se hace a fin de evitar “inconvenientes” que puedan ser causados por la dispersión no deseada de árboles transgénicos y otras especies en la naturaleza. La motivación
real de la industria para la introducción de las GURTS, sin embargo,
es forzar a los cultivadores a comprar su germoplasma registrado en
cada ciclo de cultivo en lugar de guardar semillas del ciclo anterior.
Un AHTEG anterior sobre las Tecnologías de Restricción
del Uso Genético había concluido, razonablemente, que
las GURTS deberían permanecer en el laboratorio, al menos por
el momento. ... Al Final, Re-GURT-Gitado En la medida en que el SBSTTA es el principal organismo de asesoramiento científico de la Conferencia de las Partes del CDB, siempre se espera que haga recomendaciones sólidas, basadas en argumentos científicos, sobre las cuestiones sustantivas. En Bangkok, quería oír una clara advertencia a todos los gobiernos sobre los serios riesgos que enfrentan debido al cambio climático. Quería ver un frente unido de científicos preocupados que enfrentara las amenazas que representa la “tecnología terminator” de la industria. Quería ver objetivos concretos, como el 50 por ciento menos de deforestación para 2010. Lamentablemente,
sin embargo, estas posiciones requieren coraje político y esperar
eso de los científicos asistentes al SBSTTA es como esperar peras
del olmo. Temo que las perspectivas son de más informes, más
críticas confusas y más posiciones de compromiso. Por
esta vez, se regurgito el veneno. Bloqueo
de la participación indígena en el acceso y la distribución
de beneficios La última reunión sobre cómo debe realizarse la distribución de los beneficios de la biodiversidad en el marco del Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB) fue una lección de cómo unos pocos países pueden socavar los intentos para llevar adelante negociaciones más democráticas. En la Tercera Reunión del Grupo de Trabajo sobre Acceso y Distribución de Beneficios (ABS por sus siglas en inglés) del Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB) realizada del 14 al 18 de febrero en Bangkok, Tailandia, los participantes indígenas expresaron su protesta porque sus “propuestas centrales” fueron ignoradas. Los delegados indígenas,
hablando a través del Foro Internacional Indígena sobre
Biodiversidad (IIFB por sus siglas en inglés), manifestaron su
preocupación de que el régimen de acceso y distribución
de beneficios propuestos hasta el momento lleve a “graves violaciones”
de los derechos indígenas “inherentes, propios e inalienables”
a la tierra, los recursos biológicos y el conocimiento tradicional.
Llamando a “una discusión mucho mayor ... con la plena
participación de los Pueblos Indígenas” reafirmaron
el “derecho a decir no al acceso a nuestras tierras, territorios,
conocimientos y recursos”. Dejaron claro que no estaban presentes
en la reunión para “facilitar el acceso al conocimiento
tradicional ni a los recursos genéticos en nuestros territorios”
que les pertenecen. También expresó sus dudas respecto de que el Certificado de Origen que propone el CDB para identificar el origen del material genético en las solicitudes de patente “pueda respetar las prácticas y leyes consuetudinarias de los Pueblos Indígenas”. El IIFB propuso incluir la participación indígena en el grupo de trabajo hasta el nivel que se ha logrado en otros Grupos de Trabajo del CDB, el grupo de Trabajo sobre el Artículo 8(j) (conocimiento tradicional y recursos genéticos), en vez de restringirlo a una intervención colectiva por punto de la agenda. Sugirió: • Co-presidentes
indígenas designados por el Consejo de Pueblos Indígenas; Esta propuesta fue
leída en ambos Sub-grupos de trabajo el segundo día de
la reunión, y se hizo un lobby activo entre las Partes para lograr
su apoyo. El último día en el plenario, ningún
país se opuso a la propuesta, pero una serie de países
claves del Norte solicitaron más tiempo para considerar sus implicancias.
Canadá se hundió en una actitud sin precedentes en la
diplomacia argumentando que era la primera vez que oía la propuesta
e incluso se quejó de que era difícil de rastrear cuál
era su intención debido a que había sido leída
demasiado rápida. Aunque Suiza ayudó recordando a los
delegados que la propuesta ya había sido discutida en profundidad,
a consecuencia de las acciones de Canadá y el hecho de que el
apoyo de Australia y Nueva Zelanda fue poco entusiasta y ambiguo, la
reunión no produjo ninguna decisión favorable a aumentar
la participación indígena. Los Pueblos Indígenas no fueron los únicos cuyos puntos de vista sobre ABS fueron aplastados en febrero. Klaus Toepfer, Director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), fue forzado por los Estados Unidos a desvincularse de su declaración en la apertura de la sesión plenaria de que la “conservación de la diversidad biológica de acuerdo a lo que promueve el CDB no es posible en el marco de un régimen global de los derechos del monopolio privado.” Toepfer había
explicado a que el Acuerdo sobre los Aspectos del Derecho de Propiedad
Intelectual Relacionados con el Comercio (ADPIC o TRIPs) de la Organización
Mundial del Comercio contradecía al CDB. Si bien fue aplaudida
por las ONGs, la declaración de Toepfer rápidamente fue
objeto de ataques por parte de los países del norte. El PNUMA
y el Fraude Forestal del Milenio Pero la reunión sí adoptó el Plan Estratégico de Bali sobre desarrollo de capacidad y transferencia de tecnología que le otorga al PNUMA un mandato claro de ayudar a que los países se equipen para hacer frente a los desafíos del medio ambiente como la deforestación y otras formas de pérdida de biodiversidad. Lamentablemente como lo destaca el Earth Negotiations Bulletin, el plan es considerado un “esqueleto al que le faltan músculos y consistencia”. Si financiación y orientación clara, los esfuerzos por desarrollar capacidad del PNUMA tendrán poca efectividad e impacto político. El PNUMA
y los bosques También es preocupante que el primer informe sobre si se realizan avances en lograr la meta de “revertir la pérdida de bosque” que es uno de las cuatro metas concretas del Objetivo de Desarrollo del Milenio para asegurar la sustentabilidad ambiental para 2015, simplemente cuenta árboles en vez de explorar a fondo en datos más serios sobre los bosques. Resulta bizarro que el informe de avance reclame que se ha cumplido la meta en Asia Oriental, sabiendo que países como China han compensado su dramática pérdida de bosques reales, exclusivamente a partir de plantaciones de monocultivos de árboles de carácter masivo, incluyendo algunas de árboles transgénicos. Este lapsus salta a la vista, en agudo contraste con la declaración de Klaus Toepfer, Director ejecutivo del PNUMA, que señaló en una conferencia de prensa realizada antes de la reunión ministerial que debía diferenciarse a los bosques de las plantaciones de monocultivo de árboles, en particular a la luz de sus impactos diferentes sobre las cuencas. Bosques,
plantaciones y pobreza El punto de Kante
debería haber recordado a los ministros que la pérdida
de los bosques y la negación del acceso a los bosques a hombres
y mujeres pobres es igual a empobrecimiento. El reemplazo de los bosques
diversos por las plantaciones de árboles también es igual
a un gran empobrecimiento. Si los Objetivos de Desarrollo del Milenio
van a ser tomados en serio, es de crucial importancia que los avances
(o retrocesos) que se realicen respecto de la Meta 14 sean monitoreados
con datos reales referidos a bosques reales. Informes sobre otras Reuniones Relacionadas con los Bosques Continúa desacuerdo Internacional sobre Maderas Tropicales. Hasta el momento, las Naciones Unidas han fracasado en lograr avances reales en la negociación de una sustitución del Acuerdo Internacional sobre Maderas Tropicales (ITTA por sus siglas en inglés) que llega a su fin en diciembre de 2006. Los delegados a
la segunda parte de la Conferencia de las Naciones Unidas para la Negociación
de un acuerdo que suceda al ITTA, que tuviera lugar entre el 14 y el
18 de febrero en Ginebra, Suiza, no pudieron lograr acuerdos respecto
de si el acuerdo debería ampliar su alcance para incluir los
servicios ambientales o incluso los bosques tropicales en general. Tampoco
hubo acuerdo respecto de los mecanismos de financiación, los
derechos de voto y la obligación de los países a presentar
estadísticas y otras informaciones referidas a la madera tropical.
Las negociaciones sobre este acuerdo que lleva ya 11 años continuarán
en junio. Calendario
de reuniones relacionadas con los bosques • La 17ª
Sesión del Comité de Montes de la FAO tendrá lugar
del 15 al 19 de marzo de 2005 en Roma, Italia. Para obtener más
información, visite el sitio: http://www.fao.org/forestry Esta publicación
ha sido posible gracias a la contribución financiera de Netherlands
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Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales
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