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Coalición Mundial por los Bosques
| Edición N°16:
julio de 2005
Acerca de Cobertura Forestal Bienvenidos a la décimo quinta
edición de Cobertura Forestal, el boletín de la Coalición
Mundial por los Bosques (Global Forest Coalition - GFC). Esta coalición
fue fundada por un grupo de ONGs y Organizaciones de Pueblos Indígenas
(OPIs) para promover la participación informada de las ONGs y
OPIs en las reuniones intergubernamentales relacionadas con los bosques.
Cobertura Forestal se publica cuatro veces al año. Presenta informes
sobre reuniones intergubernamentales importantes elaboradas por distintas
ONGs y OPIs y un calendario de futuras reuniones. Los puntos de vista
expresados en este boletín no necesariamente reflejan la opinión
de la Coalición Mundial por los Bosques, sus miembros fundadores
o los editores. Ex Silvis: Segundas
partes siempre fueron peores Estoy seguro de que pueden adivinar lo que ocurrió en el FNUB-5, del mismo modo que podrían predecir de qué se trata 'Terminator II’. ¿Recuerdan "Hasta la vista, baby"? Correcto: ¡las segundas partes siempre fueron malas! La historia del FNUB 5 tiene esas mismas cualidades pesadillescas. Los gobiernos se han contado mutuamente cuentos de hadas sobre un acuerdo ilusorio con objetivos, plazos y financiación. Pero sabemos que es probable que nada de eso se materialice en el mundo real. El hecho es que los países en desarrollo, que es donde están los objetivos que cumplir, no quieren caer en la misma vieja trampa. Ya no quieren dejar viajar gratis a los polizontes del Norte. Saben que no podrán cumplir con sus objetivos de desarrollo ni con el pago de sus deudas atándose de pies y manos con las cuerdas de la conservación y el manejo y son conscientes de que la explotación de sus recursos naturales es la opción más fácil. Esto es comprensible: nadie se serrucharía el piso en forma intencional. Sin embargo, sabemos también que la verdadera historia es más complicada. Para muchos gobiernos la sustentabilidad no es prioritaria. La destrucción de los bosques puede ser una fuente de ingresos rápida y confiable, pero en realidad la conversión de los bosques a tierras agrícolas y zonas urbanas proporciona menos que lo esperado al desarrollo y a los pagos de la deuda. Un abrumador componente de corrupción y mal manejo en los países en desarrollo y la conducta oportunista y predatoria de los países desarrollados: ambos contribuyen a los mismos modelos insustentables de destrucción. Este, lamentablemente, ha sido el estado de las cosas a lo largo de los diez años de cuidadoso diálogo internacional sobre política forestal. Si cada parte tuviera algún interés real en reducir la deforestación y la degradación de los bosques, a esta fecha ya habrían instrumentado por lo menos algunas de las medidas más obvias. Se habrían concretado numerosas iniciativas que hubieran ayudado a los Pueblos Indígenas, las comunidades y otros titulares de derechos a manejar y proteger sus bosques, y se habría reducido el consumo excesivo y comenzado a eliminar los métodos de producción insustentables. Ya se habría empezado a pagar la deuda ecológica que los países industrializados han acumulado a lo largo de siglos de comercio predatorio de madera y otras formas de colonialismo. Sin embargo no se han establecido medidas de valor real o duradero. Los gestos simbólicos han reemplazado los logros de cualquier tipo. En todo caso, basta de lamentos: ya no hay tiempo que perder. La deforestación y la degradación de los bosques deben detenerse y tenemos que mirar al futuro. ¿Existe aún un papel que cumplir para las reuniones internacionales sobre política forestal y los grupos de expertos? Sí, pero solamente si dan vuelta la página y empiezan a reducir la deforestación y la degradación de los bosques proponiéndose objetivos significativos, cuantificables y con plazos determinados. Ya ha pasado una década desde que los países afirmaron su deseo de establecer dichos objetivos, por lo menos en la esfera nacional. Entonces, por favor, ya es hora de empezar. Se han ido más de diez años desde que los países prometieron nueva financiación adicional para ayudarse mutuamente a instrumentar los acuerdos mundiales sobre bosques. Donantes, pasen del dicho al hecho y vayan sacando sus chequeras. El Programa de trabajo sobre la
diversidad biológica forestal del Convenio sobre la Diversidad
Biológica es una realidad legal. Está pronto para ser
instrumentado ahora y no hay necesidad de un nuevo episodio de la saga
"Terminator" en febrero de 2006. Entonces, ¡fijen esos
objetivos de una buena vez y larguen el dinero, hoy! ¿Qué
estamos esperando? ¿Otra mala película? El
FNUB-5 confirma los peores temores La quinta sesión del Foro de la Naciones Unidas sobre los Bosques (FNUB-5), realizada en Nueva York entre el 16 y el 27 de mayo de este año, fue una experiencia deprimente. Hasta los delegados, reunidos para llevar a cabo su trabajo, estaban alicaídos, apáticos y deseosos de admitir su incertidumbre acerca de los resultados que estarían llevando a casa. Por desgracia, los resultados del FNUB-5 justificaron plenamente esta preocupación. El FNUB permitirá que la destrucción y la degradación constantes de los bosques continúen. Por otro lado, no ha atendido las inquietudes de los Pueblos Indígenas ni la grave situación de las comunidades locales. En su lugar, el FNUB-5 trató principalmente de dar al sector privado un papel central: parece que en lo que refiere al sector de los bosques, los gobiernos están delegando sus responsabilidades a las empresas. Todo esto está muy lejos
del optimismo de 1995, cuando se estableció el precursor menos
uno del FNUB, el Grupo Intergubernamental sobre los Bosques (GIB). El
mandato del GIB consistía en lograr el consenso y propuestas
de acción coordinadas para apoyar el manejo, la conservación
y el desarrollo sustentable de los bosques. Para muchos esto anunciaba
el comienzo de la acción coordinada para detener la destrucción
de los bosques. Y en realidad el GIB formuló 139 propuestas para
la acción. Lamentablemente, sin embargo, a esto siguió
muy poca acción real. En lugar de comenzar a instrumentar el
plan de acción del GIB, los gobiernos prefirieron no asumir sus
responsabilidades y lanzaron una nueva feria de conversaciones. Bienvenidos
al Foro Intergubernamental sobre Bosques (FIB), que asumió las
negociaciones relativas a los bosques hasta febrero de 2000. A lo largo de los cinco años de existencia del FNUB quedó claro para todos que la degradación de los bosques y la deforestación seguían en aumento, en tanto la condición de los Pueblos Indígenas y las comunidades locales que dependen de los bosques seguía deteriorándose. Lo que es peor, en algunos países se sigue asesinando a activistas por los bosques. Frente a esta situación los gobiernos, que se reúnen todos los años, no han hecho nada. Se limitaron a aumentar la secretaría y elaborar todavía más temas de diálogo. No son capaces de resolver ninguno de los asuntos pendientes del GIB/FIB y su único compromiso ha sido solicitar que el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) aumente la financiación para aquellos bosques que ya son beneficiarios del Fondo. En efecto, han evitado tomar nuevas decisiones sobre la instrumentación de la financiación de las Propuestas para la acción. En vista de todo esto resulta difícil entender por qué los funcionarios gubernamentales siguen declarando que se está avanzando, dado que, y muy especialmente, durante el FNUB-5 muchos reconocieron, en declaración tras declaración, que en realidad habían fracasado. Me pregunto por qué les ha llevado cinco años reconocerlo. Desde el primer día del FNUB-5 quedó claro que solamente había algún consenso en torno al tema de la Alianza colaborativa sobre bosques (CPF). Un gobierno tras otro elogió los avances de la CPF. Acordaron incluso aumentar su financiación sin que a nadie se le moviera un pelo. Qué curioso... ¿por qué la CPF habría de generar tanto apoyo en medio del caos? Resulta que la CPF consiste en la ONU y otras cuantas agencias intergubernamentales que se consideran a sí mismas partes interesadas. Es significativo que la presidencia sea de la FAO, que también ha propuesto e iniciado controvertidos proyectos forestales. Gran parte del presupuesto de la FAO se destina a elaborar informes sobre el estado de los bosques del mundo y el ritmo al que se los está destruyendo. En lugar de generar ideas para reducir la deforestación y la degradación de los bosques, ha tenido un papel fundamental en la elaboración de una definición amplia de bosques que incluye prácticamente cualquier grupo de árboles. Esto contribuye a aumentar la superficie de tierras consideradas oficialmente como bosques y funciona de maravilla para los gobiernos que pretenden demostrar que están logrando controlar el problema. No es sorprendente entonces que la FAO reciba tanto apoyo. Por desgracia, todos los otros asuntos pendientes desde el comienzo de las negociaciones sobre los bosques continúan pendientes. Además, el número de ONG que siguen el proceso ha disminuido y se está volviendo insignificante. El FNUB no ha logrado prácticamente
nada. Aquellas ONG que aún siguen las negociaciones sobre los
bosques han llegado a la conclusión, muy a su pesar, de que el
mundo estaría mejor sin el FNUB. Los
pueblos que viven en los bosques siguen siendo ignorados El Foro de la ONU sobre los Bosques (FNUB) declara en su sitio web: “Enfatizamos la importancia de la participación de múltiples interesados en las actividades orientadas al manejo forestal sostenible”. Esto está bien lejos de la realidad del FNUB, donde los gobiernos están comerciando con las tierras y los territorios de los Pueblos Indígenas e ignorando efectivamente los derechos indígenas. De hecho, los gobiernos han estado aliándose con las industrias forestales para usurpar los territorios indígenas y establecer monocultivos. No sorprende entonces que los Pueblos Indígenas se muestren profundamente pesimistas en cuanto al proceso del FNUB: ¿Cómo podría eso que tenemos hoy llevar a un acuerdo internacional que reconozca los intereses de todos los sectores implicados en los bosques? Los delegados indígenas que participaron en la cuarta sesión del Foro Permanente sobre Asuntos Indígenas de las Naciones Unidas (Foro Permanente, mayo de 2005) exigieron que el FNUB cambiara de orientación y tomara en cuenta la participación indígena en la instrumentación de sus Propuestas para la acción relativas a los bosques. También reiteraron su llamado a que se invite al Foro Permanente a participar en la Alianza colaborativa sobre bosques (CPF), cuyo objetivo es “fomentar la cooperación y coordinación” en relación con los bosques y que es central en el proceso de adopción de decisiones del FNUB. Victoria Tauli-Corpuz, presidenta del Foro Permanente, reiteró estas demandas durante el Segmento de alto nivel del FNUB, exigiendo que los gobiernos promuevan y respeten los derechos humanos, con inclusión de los derechos humanos de los Pueblos Indígenas, en la instrumentación de las Propuestas para la acción y reconozcan la vital importancia del conocimiento tradicional relacionado con los bosques. Durante una conferencia organizada por la Alianza Internacional de los Pueblos Indígenas y Tribales de los Bosques en paralelo con el FNUB también se demostró claramente la falta de interés en los derechos de los Pueblos Indígenas por parte de los gobiernos. Aunque los delegados gubernamentales podrían haber concurrido sin mayores dificultades, muy pocos lo hicieron. En esta conferencia, los dirigentes indígenas explicaron sus inquietudes sobre la reforestación, la deforestación y los monocultivos forestales y las relaciones entre los gobiernos y las industrias forestales. Explicaron los impactos críticos sociales, culturales y económicos de los monocultivos sobre sus comunidades, así como la forma en que dichas plantaciones cambian su forma de vida tradicional, destruyen las fuentes de agua y llevan a la expulsión de los Pueblos Indígenas de sus propios territorios. Pero parece que estas inquietudes caen en saco roto. La comunidad internacional no debe
socavar los derechos de los pueblos que viven en los bosques. Por el
contrario, estos derechos deberían ser parte fundamental de todos
los acuerdos internacionales futuros. Si no se los toma en cuenta, los
gobiernos se encontrarán con los Pueblos Indígenas a la
vanguardia, defendiendo los pocos derechos que todavía les quedan.
Comprando
el Convenio sobre Biodiversidad Hace muchos años que la comercialización del medio ambiente está en marcha, pero para que tenga su máximo impacto las fuerzas del mal tendrán que infiltrarse en los acuerdos multilaterales sobre medio ambiente e influir en las decisiones adoptadas por las Partes del Convenio. ¿Dijo “imposible”? Bueno, vamos a ver. Durante el taller informal sobre Efectividad del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) que se llevó a cabo en Londres, organizado por la Real Sociedad para la protección de las aves (Gran Bretaña) y Chatham House entre el 11 y el 13 de mayo, una de las oradoras invitadas se centró en la necesidad de hacer cambios en el CDB. Su ponencia hizo hincapié en la necesidad de fundar las decisiones en “información adecuada” (léase ‘ciencia occidental’) e incluir a la industria en los mecanismos del mismo CDB. Por el contrario, no hubo ni una mención a la necesidad de reconocer los sistemas alternativos de conocimiento ni a a la necesidad de protección de la biodiversidad frente a las privatizaciones. Por supuesto que debería resaltar que los organizadores de la reunión no fueron en modo alguno responsables de la cháchara derechista que salió de la boca de esta persona. En el curso del taller se impugnaron sus declaraciones y ella se fue, sin que le quedaran dudas sobre los sentimientos de muchos de los presentes. Yo salí de la reunión preocupado, pero satisfecho de que en realidad nos habíamos enfrentado a lo que consideré más la inocencia que la premeditación de esa mujer Después vino la reunión del Grupo ad hoc de expertos técnicos sobre zonas protegidas del CDB, que se llevó a cabo entre el 11 y el 17 de junio en Montecatini, Italia. Los documentos previos preparados por la secretaría reflejaban las actitudes conservadoras presentadas, inocentemente según yo creía, en Londres. Entre estos documentos había poca o ninguna referencia a los derechos, sistemas de conocimiento o culturas de los Pueblos Indígenas. Aunque el hecho era bastante malo de por sí, todavía era posible atribuirlo a un descuido. Sin embargo, encima de esto, el documento de la reunión sobre Zonas Marinas Protegidas más allá de los límites de la jurisdicción nacional incluía un párrafo que llama, entre otras cosas, a que las industrias extractivas financien el mantenimiento de dichas zonas protegidas. Las coincidencias tienen un límite, ¿o no? Ese fin de semana el Foro Indígena trabajó todas las horas disponibles en la revisión de los distintos documentos y la preparación de añadidos para corregir estos ‘descuidos’. Tuvimos éxito con muchos párrafos en los que pudimos insertar textos sobre la consulta, el previo consentimiento informado y otros asuntos, aunque, gracias a Canadá y Nueva Zelanda, estas modificaciones se vieron muy debilitadas en la sesión final de la reunión. También nos declaramos contra la participación de las industrias extractivas en las Zonas Marinas Protegidas, al igual que México y Guatemala. Lo que nos sorprendió en esta primera sesión fue la falta de aportes de las principales ONG, si bien es cierto que más tarde Greenpeace pudo mejorar el escandaloso texto. Entonces, ¿cuál fue mi impresión general sobre estas dos reuniones? Pues bien, siento que el mismo CDB (o al menos parte de sus funcionarios) está girando a la derecha. Todos sabemos que los documentos previos preparados por la Secretaría repercuten muchísimo en lo que las Partes adoptan en el análisis final y, de hecho, determinan todo el tono del debate. Nosotros (la sociedad civil) tenemos un montón de trabajo que hacer para combatir esta reciente tendencia, y tenemos que hacerlo allí donde se logre el máximo impacto. A pesar de este cambio en la Secretaría del CDB, son las Partes quienes deciden qué se aprueba y qué no, y es necesario que nos centremos principalmente en ellas. Deberíamos enfocar en particular los partidos políticos con elecciones inminentes. Nada motiva tanto a un político como la posibilidad de perder su empleo. Necesitamos organizar una conferencia inmediatamente antes de la próxima Conferencia de las Partes, centrándonos en los documentos previos y en aquellas resoluciones adoptadas en diversas reuniones que indiquen enfoques sobre la conservación de la biodiversidad más derechistas y neoliberales. Necesitamos hacer todo esto con la intención de captar la atención de los medios de comunicación del mundo, y garantizar que se emita un mensaje fuerte acerca de estas tendencias. Tenemos que asegurar que las Partes sientan una gran presión para no aceptar resoluciones y redacciones que signifiquen que el Convenio permita a la industria apropiarse de una porción de la torta mayor que la que ya tiene. Si tenemos éxito, también debemos llamar a la renuncia de la o las personas que han preparado los documentos más derechistas. Tenemos que insistir en la consulta previa con los interesados y los Pueblos Indígenas. Quizás parte del problema
radique en nosotros y nuestras propias inseguridades en cuanto a nuestra
capacidad de “comprar el Convenio”. Si éste fuera
el problema, permítanme asegurarles que la industria no tendrá
estos prejuicios. Seguramente compren el Convenio. Desgraciadamente,
comprarán también muchos más de esos recursos que
el Convenio se propone defender. COFO:
Mirando por la cerradura La decimoséptima sesión del Comité de Montes de la FAO (COFO XVII, 15-19 de marzo, Roma) fue algo así como un no-acontecimiento. Muchos de los aproximadamente 300 participantes tuvieron la impresión de que los gobiernos estaban dejando todo en suspenso hasta conocer el resultado del FNUB-5. Los donantes, en particular, se mostraron reticentes a comprometer nuevos recursos sin conocer las decisiones que se adoptarían en mayo. Con anterioridad al COFO, el Departamento de Montes de la FAO organizó una reunión de consulta con los Grupos Principales. Como siempre, los representantes fueron elegidos personalmente por la FAO, con total falta de consideración hacia los mecanismos autónomos de selección de los varios grupos. A la sesión de apertura concurrieron el Dr Wangari Maatthai, galardonado con el premio Nobel de la Paz en 2004, y el primer ministro de Finlandia, Matti Vanhanen. Mientras que Wangari instó a los gobiernos a financiar un fondo contra la corrupción, Matti hizo hincapié en el enfoque excesivamente crítico de las ONG y los beneficios del modelo forestal finés. Aquí no hubo sorpresas, pues esperábamos estas diferencias. El programa continuó con la presentación del informe anual sobre el Estado de los Bosques del Mundo (SOFO 2005). La FAO insiste en presentar la engañosa idea de que el problema de los bosques se está atenuando y exagera los posibles beneficios económicos de los mercados de servicios ambientales y del carbono. También minimiza los impactos negativos que la privatización de los bosques tiene sobre las comunidades, mientras éstas ven cómo los gobiernos venden los recursos de los que dependen a inversores empresariales. Otra característica clave del SOFO 2005 es su respaldo a los mecanismos de mercado. Apoya la visión que destaca los atributos comerciables de los bosques, y alega que si éstos pudieran colocarse en el mercado se podrían generar ganancias para el beneficio de “todos”. Se enfatiza especialmente la generación de mercados en servicios ambientales y captura del carbono, que percibe como oportunidades comerciales para que los pobres aprovechen. Pero, tal como se demuestra en el libro “Los nuevos mercaderes - La vida como mercancía” (GFC, 2005), las comunidades y los actores pequeños rara vez se benefician con la comercialización de sus recursos naturales. Las comisiones forestales regionales también informaron sobre sus actividades. Resumiendo, solicitaron una mayor intervención de la FAO en relación con especies invasivas, incendios forestales, valoración y disminución de la pobreza y, lo que no sorprende a nadie, asistencia técnica y financiera para establecer plantaciones forestales. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio también estuvieron en el programa. La FAO preparó un panorama general sobre la contribución potencial de los bosques a la consecución de los Objetivos. Este panorama es bastante interesante en términos de las contribuciones prospectivas que realmente pueden hacer los bosques y la forestación, pero se queda corto, pues no explica las causas subyacentes que impiden la instrumentación de las soluciones recomendadas. Otro asunto que causó honda impresión
fue el relativo a conflictos armados y bosques. El Centro Internacional
de Investigación Forestal (CIFOR) y la Red Europea de Investigación
sobre Bosques Tropicales prepararon un seminario especialmente interesante.
Por fin encontramos gente preparada para considerar las causas subyacentes
de estos conflictos y reconocer la importancia de resolverlos y dejar
a los pueblos de los bosques en paz. Este es un tema que deberíamos
estar considerando con mucha más atención. Ramificaciones:
Ilegal no siempre es destructivo El madereo ilegal se extiende con rapidez, contribuyendo a la escalada de los conflictos y la violencia sociales, especialmente en puntos candentes como Indonesia, Brasil, la cuenca del Congo, Papúa Nueva Guinea, Rusia y Camboya. En general causa daños inmensos a los bosques y las comunidades indígenas y cuesta miles de millones a los gobiernos en impuestos no percibidos. Los grandes volúmenes de madera cortada ilegalmente que entran al mercado mundial también hacen caer los precios mundiales de los productos madereros, lo que pone en desventaja a aquellas empresas que sí respetan las prioridades ambientales y sociales. Los gobiernos han asumido importantes compromisos de trabajo conjunto para combatir el comercio de la madera ilegal, pero hasta ahora las empresas involucradas en la industria de los productos forestales no han participado mucho de la discusión. Algunas de ellas, sin embargo, han tomado medidas significativas para garantizar que su madera proviene de fuentes gestionadas en forma responsable y proveedores que cuentan con la autorización apropiada. Está claro, por lo tanto, que los principales actores comerciales podrían trabajar más estrechamente con científicos, ambientalistas, comunidades y gobiernos para resolver el problema del madereo industrial, y ése fue el propósito del Diálogo de los Bosques, que surge en 1999 como resultado de procesos acordados en forma independiente por el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sustentable, el Banco Mundial y el Instituto para los Recursos Mundiales, con el apoyo de la Universidad de Yale, EEUU. En el Diálogo de los Bosques sobre tala ilegal realizado en Hong Kong entre el 7 y el 10 de marzo hubo un interés justificado en los asuntos relativos a Indonesia. El comercio ilegal de madera es prácticamente endémico en esa parte del mundo, como se demostró en un impactante documental de Telapak que expone las actividades del comercio ilegal de madera centrándose en Hong Kong e Indonesia, que involucra al Ejército de Indonesia y a empresas chinas. Fundamentalmente, este video (gran parte del cual se filmó con una cámara oculta) provocó la respuesta inmediata de un funcionario de la Administración Forestal Estatal de China, que prometió iniciar una investigación judicial basándose en la información presentada. La participación de Rusia en el comercio ilegal de madera también es significativa. En Rusia el manejo de los bosques es extremadamente malo. De hecho, aparentemente en los últimos años el gobierno ruso ha dado lo mejor de sí para destruir el sistema de administración forestal del país y la legislación relacionada. Además, en las últimas discusiones intergubernamentales internacionales y regionales sobre los bosques y el negocio de la madera prácticamente no ha habido participantes rusos autorizados, debidamente informados y capaces de hablar inglés. Esto puede hacer que una campaña por el cambio resulte casi imposible. Otro aspecto del madereo industrial en el extremo oriente de Rusia que merece particular atención refiere a los impactos e influencias sociales y económicos. En Rusia, nuestra campaña contra el madereo ilegal ha podido comprender que para muchas comunidades de los bosques el madereo ilegal es una expresión del poco respeto y la desconfianza que sienten hacia gobiernos y legislaturas corruptos, que les cobran impuestos pero no devuelven ningún beneficio a la comunidad. Sin embargo estas comunidades tienen un enfoque diferente de la actividad forestal: cuidan su infraestructura comunitaria, utilizan las ganancias para el bien local y al mismo tiempo preservan los ecosistemas de los bosques con sus técnicas selectivas. Por consiguiente, el madereo industrial en los poblados pobres de la Taiga no está en discusión. Quienes están destruyendo los bosques de Rusia gracias al madereo industrial son las operaciones comerciales a gran escala. Me sorprendió descubrir que muchos
de los representantes de intereses comerciales madereros asiáticos
y europeos que concurrieron al TFD desean contratar estos emprendimientos
más pequeños del lejano oriente ruso, con quienes nosotros
trabajamos y a los que tenemos toda confianza, a pesar de estar involucrados
en el madereo ilegal. Puede valer la pena dejar pasar algunos de los
aspectos sociales y ambientales a corto plazo para salvar los bosques
en el largo plazo, especialmente porque la comunidad mundial hasta ahora
no ha podido encontrar ninguna herramienta eficiente para terminar con
el madereo industrial en lugares clave como Indonesia. Lo encuentro
similar al tráfico de drogas: es fácil cometer el error
de destinar fondos interminables a la supervisión y el análisis
pero puede resultar en que, a pesar de todo el duro trabajo y los esfuerzos
de gobiernos y ONG, en realidad contribuya a la perpetuación
del problema. ENA-FLEG:
Buen comienzo de las preparaciones para la Ministerial
Los representantes de la sociedad civil se seleccionaron a sí mismos, con la ayuda de la UICN-Rusia. Los participantes de la sociedad civil tuvieron una reunión previa para considerar específicamente los temas que el Comité Directivo Internacional (ISC) del ENA-FLEG había decidido incluir en la agenda de la Conferencia Preparatoria. Éstos eran: información y transparencia, instituciones, legislación y cumplimiento de la ley, empresas y manejo de los bosques y gobabilidad de los bosques y sustento. Sobre la base de esta actividad preparatoria la sociedad civil elaboró e interpuso sus aportes en los subgrupos temáticos y regionales pertinentes que se formaron durante la Conferencia Preparatoria. Esto garantizó que la participación de la sociedad civil fuera efectiva, coherente y muy pertinente en el proceso que llevó a la redacción del ‘documento temático consilidado’ la penúltima jornada. La inclusión en este proceso de todos los interesados que deseaban participar fue un beneficio inesperado. Esto fue especialmente afortunado, pues permitió hacer fracasar el intento de Rusia de proponer su propio documento de concepto como base para el documento temático consolidado final. Los esfuerzos de Rusia demostraron claramente su intención de “adueñarse” del proceso del ENA-FLEG, lo que podría ser una amenaza para los objetivos de muchos otros interesados. Otro acontecimiento exitoso ocurrido durante esta conferencia fue el panel de interesados que se llevó a cabo el primer día del Comité Preparatorio. Los oradores se centraron, entre otros temas, en la Campaña “Madera Justa” de Japón, que aspira a ayudar a eliminar del mercado los productos madereros producidos insustentable o ilegalmente, y en el papel de los gobiernos en tanto propietarios y consumidores de los mayores recursos forestales, lo que implica la necesidad de políticas sobre las compras de los organismos públicos. Se decidió que la Secretaría y el Comité
Directivo Internacional redactaran un borrador de la declaración
antes de noviembre, y que el mismo estuviera disponible para la revisión
pública y los procesos de consulta gubernamentales en agosto
y setiembre. Los representantes de la sociedad civil también
acordaron entre sí la necesidad del intercambio de información,
la presión sobre los gobiernos nacionales y un documento de posición
conjunto. Elaboraron una lista de tareas que habrá que completar
entre junio y noviembre y reunieron observaciones clave y recomendaciones
en una declaración de la sociedad civil. Su argumento es que
un buen proceso preparatorio con los múltiples interesados contribuirá
a mejorar la calidad y la credibilidad de las conferencias ministeriales.
También es necesario el flujo continuo y transparente de información
y fondos, así como un calendario realista para garantizar la
participación de los interesados. La declaración afirma
que la sociedad civil espera poder trabajar con los gobiernos para definir
e iniciar los procesos preparatorios nacionales y, en la esfera internacional,
hacer más claros los arreglos para la participación de
los interesados en la Conferencia Ministerial, así como preparar
los borradores iniciales de la documentación. Informes de otras reuniones relacionadas con los bosques Pocos avances en negociaciones
sobre madera tropical Cambio climático:
el G8 traiciona a los pobres del mundo Entre tanto, las reuniones de los
organismos subsidiarios de la Convención Marco de Naciones Unidas
sobre el Cambio Climático, que se realizó entre el 16
y el 27 de mayo en Bonn, Alemania, tampoco logró ningún
avance significativo hacia el establecimiento de un régimen efectivo
para detener el cambio climático. Se teme que la 11ª Conferencia
de las Partes de la Convención sobre el Cambio Climático
y la 1ª Reunión de las Partes del Protocolo de Kioto, previstas
para diciembre de 2005, sean poco más que una feria excesivamente
grande para las empresas petroleras y otros contaminadores deseosos
de comprar créditos de carbono baratos. Calendario
de reuniones relacionadas con los bosques • El Grupo ad hoc de expertos técnicos sobre la instrumentación del Programa de trabajo del CDB sobre la diversidad biológica forestal se reunirá del 25 al 29 de julio en Bonn, Alemania. Por más información, sírvase visitar: http://www.biodiv.org/meeting • El Grupo de trabajo sobre la revisión de la implementación del Convenio sobre la Diversidad Biológica se reunirá entre el 5 y el 9 de setiembre de 2005 en Montreal, Canadá. Véase también el informe de Sandy Gauntlett. Por más información, sírvase visitar el sitio: http://www.biodiv.org/meeting • La Reunión de alto nivel dedicada al seguimiento de los Resultados de la Cumbre del Milenio se realizará entre el 14 y el 16 de setiembre en Nueva York, EEUU. Por más información, visite: http://www.un.org/events/index.html • La séptima Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación se llevará a cabo del 17 al 28 de octubre en Nairobi, Kenya. Por más información, sírvase visitar: http://www.unccd.int • La 39ª sesión del Consejo Internacional de las Maderas Tropicales tendrá lugar entre el 7 y el 12 de noviembre en Yokohama, Japón. Por más información, sírvase visitar: http://www.itto.or.jp • La Reunión Ministerial del proceso de Aplicación de Leyes sobre Bosques y Gobernabilidad de Europa y Norte de Asia se realizará del 22 al 25 de noviembre en San Petersburgo, Rusia. Véanse también los informes de Anatoly Lebedev y Andrei Laletin. • La undécima reunión del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico, Técnico y Tecnológico del Convenio sobre Diversidad Biológica se llevará a cabo entre el 28 de noviembre y el 2 de diciembre en Montreal, Canadá. Por más información, sírvase visitar: http://www.biodiv.org/meetings • La primera Reunión de las Partes del Protocolo de Kioto y la décimoprimera Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático se realizará entre el 28 de noviembre y el 9 de diciembre en Montreal, Canadá. Por más información, sírvase visitar: http://unfccc.int • La sexta Conferencia Ministerial
de la Organización Mundial del Comercio tendrá lugar entre
el 13 y el 18 de diciembre en Hong Kong. Por más información,
visite: http://www.wto.org Esta publicación
ha sido posible gracias a la contribución financiera de Netherlands
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