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Declaración
del Foro Internacional Indígena sobre Biodiversidad
DECLARACIÓN DE CLAUSURA - VII
CONFERENCIA DE LAS PARTES DEL CONVENIO SOBRE LA DIVERSIDAD BIOLÓGICA
febrero 2004
Gracias Sr. Presidente, por
esta oportunidad de dirigirnos a las Partes
del Convenio y otros delegados presentes. En primer lugar, en nombre
del
Foro Internacional Indígena sobre Biodiversidad, queremos reiterar
nuestra
voluntad de seguir trabajando conjuntamente con las Partes en la
consecución de los objetivos del Convenio. Considerando que la
mayor parte
de la diversidad biológica se encuentra en nuestras tierras y
aguas, la
necesidad de la aplicación justa de este Convenio es urgente
y requiere
una mayor participación de los actores directamente involucrados
en la
conservación y uso sostenible de la biodiversidad. Como titulares
de
derechos, esperamos seguir avanzando en la construcción de modelos
justos
para la colaboración y el trabajo conjunto.
Sr. Presidente, el trabajo del
Foro Internacional Indígena sobre
Biodiversidad en el marco del CDB tiene un espíritu claro de
colaboración.
Sin embargo, para que ésta sea efectiva, es esencial el reconocimiento
pleno de nuestros derechos como pueblos indígenas. Pensamos que
el
reconocimiento es una condición indispensable para poder trabajar
juntos,
reduciendo la perdida de la biodiversidad y fomentando el desarrollo
sostenible para alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio.
Los Estados, en su ejercicio
responsable de la soberanía nacional, deben
reconocer y respetar plenamente los derechos inherentes de los pueblos
indígenas. Este respeto y reconocimiento a nuestros derechos,
debe estar
incluido en todos los programas de trabajo del Convenio. Hemos escuchado
con mucha preocupación el intento de Nueva Zelanda de borrar
texto que
reconoce específicamente los derechos a la tierra y agua de los
pueblos
indígenas, particularmente a la luz de las obligaciones del Tratado
de
Waitangi. Estos intentos no son aceptables en un foro de las Naciones
Unidas, que debe proteger los derechos humanos y políticos de
los pueblos
indígenas. Por otro lado, queremos expresar nuestra gratitud
a las Partes
que han mostrado respeto por sus obligaciones y compromisos hacia los
Pueblos Indígenas.
Los pueblos indígenas
seguimos muy preocupados respecto al régimen
internacional sobre acceso y distribución de beneficios que se
propone.
Los pueblos indígenas somos titulares de derechos con derechos
inherentes,
de propiedad e inalienables sobre nuestro conocimiento tradicional y
recursos biológicos. Los recursos genéticos y el conocimiento
tradicional
están íntimamente unidos. Hemos reiterado de manera coherente
que no
estamos participando en estas discusiones para facilitar el acceso a
nuestro conocimiento tradicional ni a los recursos genéticos
en nuestros
territorios. Más bien, participamos para garantizar que nuestros
derechos
son reconocidos y respetados por las Partes en el desarrollo del régimen
propuesto. Aún más, el régimen internacional debe
ser coherente con la
legislación y normas internacionales de derechos humanos.
Reafirmamos que los regímenes
de propiedad intelectual actuales son
inadecuados e inapropiados para la protección de nuestro conocimiento
colectivo y recursos, porque tales regímenes son monopólicos
y favorecen
la privatización de nuestros recursos bio-culturales por las
empresas
transnacionales, y solo protegen derechos individuales de propiedad
intelectual. En los últimos años hemos sido testigos de
la enajenación de
nuestros recursos colectivos, y la pérdida de modos de sustento
local
debido al incremento de la biopiratería. Nuestra preocupación
por mantener
los derechos sobre nuestros conocimientos, prácticas y recursos
se funda
en nuestro interés por utilizar estos conocimientos a favor del
desarrollo
autónomo de nuestras comunidades. Por lo tanto, el derecho consuetudinario
indígena debe constituir el elemento principal de cualquier régimen
sui
generis para la protección del conocimiento tradicional.
Sr. Presidente, pedimos a las
Partes que aseguren la continuidad del Grupo
abierto ad hoc sobre el Artículo 8(j) y disposiciones conexas.
La
continuidad de este grupo de trabajo es fundamental, no solo para
garantizar la plena y efectiva participación de los pueblos indígenas
en
el trbajo del Convenio, sino también para resolver los temas
que afectan
directamente a nuestros pueblos, como las Directrices del CBD sobre
Biodiversidad y desarrollo turístico, entre otros. En relación
con las
directrices, pedimos particularmente que sean revisadas por el Grupo
de
Trabajo sobre el Artículo 8 (j) en su próxima reunión,
teniendo en cuenta
las recomendaciones de la Reunión Internacional de Dirigentes
Indígenas
sobre Turismo Sostenible, que se realizará en septiembre de 2005
en la
Columbia Británica, Canadá.
Los territorios indígenas
han sido tradicionalmente manejados dentro de
los principios de conservación y uso sostenible de la biodiversidad.
El
establecimiento de sistemas subregionales, regionales y nacionales de
áreas protegidas y redes ecológicas, no debe suponer el
desalojo
involuntario y la extinción o violación de nuestros derechos
a nuestros
territorios. El establecimiento de las áreas protegidas debe
hacerse de
acuerdo con el principio del libre consentimiento informado previo.
Queremos mencionar también
que la creación de áreas protegidas marinas y
costeras, ha dañado la vida y territorios de los pueblos indígenas.
La
mayoría de las costas son, o fueron, gestionadas bajo un régimen
de
tenencia marina tradicional de los pueblos indígenas, con un
sistema de
manejo basado en el conocimiento y autoridades propias de nuestros
pueblos.
Todos los programas de trabajo
del CDB deben garantizar la participación
plena y efectiva de los pueblos indígenas, especialmente de las
mujeres
indígenas, prestando debida atención al respeto, protección
y el
fortalecimiento de nuestros derechos y usos consuetudinarios relativos
a
la gestión y manejo de los recursos en tierras secas y áridas,
aguas
marinas y costeras, aguas continentales, bosques, montañas e
islas.
Para concluir, Sr. Presidente,
los Pueblos Indígenas reafirmamos nuestros
derechos fundamentales de libre determinación, y llevaremos a
cabo el
mandato histórico de nuestros pueblos de cuidar, conservar y
preservar
nuestra Madre Tierra. Las Partes deben reconocer nuestros derechos
territoriales y el derecho a controlar el acceso y el uso de nuestros
recursos y conocimiento. Todos nosotros, las Partes, los pueblos indígenas
y las futuras generaciones, solo sobreviviremos si somos capaces de
frenar
la explotación excesiva de los últimos recursos de la
biodiversidad del
mundo.
Muchas gracias.
Kuala Lumpur, Malasia. 20 de
febrero de 2004
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