COMUNICADO DE
PRENSA
16 de noviembre de 2006
“Soluciones”
falsas & destructivas al calentamiento global:
Grupos condenan la producción
de biocombustibles en gran escala, los árboles y cultivos
de ingeniería genética y los monocultivos de árboles
Convenio Marco de Naciones Unidas
sobre el Cambio Climático, Nairobi, Kenia
Convenio sobre el Cambio Climático,
Nairobi, Kenia—Las organizaciones Gaia Foundation, Global
Forest Coalition, Global Justice Ecology Project y Large Scale Biofuels
Action Group, la campaña STOP GE Trees Campaign y el Movimiento
Mundial por los Bosques realizaron hoy una conferencia de prensa
durante la 12ª Conferencia de las Partes del Convenio Marco
de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Allí
se habló de los devastadores impactos sociales y ambientales
de la producción en gran escala de biocombustibles, los árboles
y cultivos de ingeniería genética y las plantaciones
como sumideros de carbono y se explicó por qué estos
sistemas no solucionarán el cambio climático.
La promoción de la producción
en gran escala de biocombustibles como alternativa a los combustibles
fósiles y de las plantaciones de árboles para almacenar
carbono es muy popular este año en el Convenio. Se han promovido
también los árboles y los cultivos genéticamente
modificados (GM) [llamados también transgénicos o
de ingeniería genética] como forma de instrumentar
las llamadas “soluciones” al cambio climático
.
“El uso de biocombustibles
y de la tecnología de la ingeniería genética
no solamente no contribuirá a mejorar el cambio climático
sino que de hecho puede exacerbar los problemas del calentamiento
global y al mismo tiempo provocar la degradación ambiental,
la desigualdad social y la pobreza, sobre todo en los países
en desarrollo”, declaró Teresa Anderson de la organización
londinense Gaia Foundation.
El uso de agua y tierras agrícolas
importantes para cultivar biocombustibles en lugar de alimentos
para el consumo interno tendrá un efecto perjudicial sobre
la seguridad alimentaria, especialmente en los países pobres.
En 2006, el aumento del uso de granos para biocombustibles en el
mundo llevó a que el precio mundial de los granos aumentara
60%. “Las plantaciones para biocombustibles, de soja en América
Latina y de palma aceitera en Indonesia, traen consigo la deforestación
y expulsan a cientos de miles de agricultores e indígenas
de sus tierras”, declaró Miguel Lovera de la Coalición
Mundial por los Bosques. “Una vez más se está
pidiendo a los países en desarrollo del Sur que paguen el
precio del estilo de vida insustentable del Norte”.
Además de los impactos
sociales y ambientales de las plantaciones para biocombustibles,
se están cuestionando sus beneficios en cuanto al ahorro
de carbono. Según estudios sobre biocombustibles publicados
en EEUU, la energía producida por combustibles fósiles
necesaria para la producción de cultivos como la soja y el
maíz es prácticamente igual, y en algunos casos superior,
a la energía contenida en el combustible producido.
Los activistas condenan también
las plantaciones de árboles utilizadas para almacenar carbono.
“Este Convenio necesita alejarse de los planes para el comercio
de carbono complicados y fraudulentos”, declaró Ana
Filippini del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales, cuya
sede está en Uruguay. “Tendría que empezar a
tratar seriamente cómo dejar de usar combustibles fósiles
y cómo detener la deforestación”.
A pesar de que ya se han documentado
los enormes impactos sociales y ecológicos de los monocultivos
de árboles tradicionales, la industria está considerando
el uso de árboles de ingeniería genética en
dichas plantaciones, lo que exacerbaría en gran medida estos
impactos devastadores y además conllevaría impactos
nuevos, sin precedentes e impredecibles.
El Convenio sobre el Cambio
Climático aprobó en 2003 el uso de los árboles
de ingeniería genética como sumideros de carbono,
a pesar de la completa ausencia de investigaciones sobre los riesgos
potenciales de estos árboles que pueden estar modificados
para matar insectos, crecer más rápido, convertirse
más fácilmente en pulpa o resistir herbicidas tóxicos.
“Debe prohibirse la liberación
de los árboles GM en enormes plantaciones para almacenar
carbono”, declaró Anne Petermann de Global Justice
Ecology Project. “La fuga de polen o semillas de árboles
GM a bosques nativos provocaría impactos ecológicos
graves y totalmente impredecibles”, añadió.
Por su parte, Andrew Boswell de Large Scale Biofuels Action Group
afirmó que “A la luz de la resolución precautoria
sobre los árboles GM de la Convención de Naciones
Unidas sobre la Diversidad Biológica de marzo de 2006, exhortamos
a los países del Sur a ser resueltamente prudentes en la
adopción de tales tecnologías que no están
bajo su control y que probablemente no los beneficien”.
En respuesta a estos planes
mal hechos, organizaciones, pueblos indígenas y otros del
mundo entero se han unido para pedir el fin de las falsas “soluciones”
al cambio climático tales como las plantaciones industriales
de árboles, los cultivos y árboles genéticamente
modificados o la producción a gran escala e insustentable
de biocombustibles.
Contacto en el lugar: Orin Langelle,
Global Justice Ecology Project, teléfono móvil local
de Nairobi: 0724.130.51, internacional: +254.724.130.511