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Cambio Climático

 

Arboles problemáticos

Una Compilación de Testimonios sobre los Impactos Negativos de las Plantaciones de Arboles a Gran Escala preparada para la Sexta Conferencia de las Partes al Convenio Marco sobre Cambio Climático por Amigos de la Tierra Internacional en cooperación con el Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales, FERN y The Future in Our Hands.

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Contenido:

Introducción:
Plantaciones Forestales como Sumideros de Carbono: Una falsa opción

El Monocultivo de Arboles: Crítica desde una Visión Ecologista
Javier Baltodano, Coecoceiba, Amigos de la Tierra Costa Rica

Plantaciones de Arboles como Sumideros de Carbono, El Caso de Ecuador
Ricardo Buitrón C. , Acción Ecológica / Amigos de la Tierra-Ecuador 

Plantando problemas en Paraguay: Shell y el buen negocio de reducir la naturaleza
Miguel Lovera, Sobrevivencia/ Friends of the Earth-Paraguay

Las Plantaciones Forestales: su Impacto Social y Ambiental en la Comuna de Empedrado, VII Región, Chile.
Autor: Tec. Forestal: César Sepúlveda V., Editor técnico: Ing. Agrónomo: Hernán Verscheure S., Programa Bosque, Comité Nacional Pro-Defensa de la Fauna y Flora (CODEFF)/ Amigos de la Tierra Chile

Plantaciones de Arboles en Colombia
Hildebrando Velez, Censat Agua Viva/ Friends of the Earth-Colombia
 

 

Plantaciones Forestales como Sumideros de Carbono: 
Una falsa opción

El cambio climático es una de las mayores amenazas para la humanidad. Millones de personas ya han perdido sus hogares, sus tierras de cultivo y en muchos casos incluso sus propias vidas debido a fenómenos climáticos extremos como huracanes y sequías que están innegablemente vinculados al cambio climático. Las principales víctimas del cambio climático sin duda son los Pueblos Indígenas y las comunidades locales empobrecidas. El cambio climático constituye además la mayor amenaza para los bosques y otros ecosistemas. Algunos estudios, por ejemplo, pronostican que el 25% de los bosques amazónicos y hasta un 40% de los bosques boreales se perderán, si las negociaciones sobre el clima no logran alcanzar un acuerdo efectivo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de los países industrializados.

La inclusión de los así llamados sumideros de carbono como una alternativa para la reducción de las emisiones debilita las posibilidades de llegar a un acuerdo efectivo. Establecer plantaciones forestales es mucho más barato que instrumentar los imprescindibles cambios en los patrones de consumo y tecnológicos en el área de la energía para reducir las emisiones de CO2 en países como los Estados Unidos. Ésta es la razón por la cual los Estados Unidos y numerosos países del norte quieren utilizar los sumideros de carbono para cumplir con los compromisos--ya de por sí demasiado modestos-- asumidos en el marco del Protocolo de Kyoto, respecto de la reducción del 5% de sus emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo las reducciones de emisiones son permanentes, los sumideros son, por definición, temporarios. Al aceptar los sumideros en este momento se está aceptando un desastre todavía mayor en el futuro.

Los riesgos son incluso mayores, ya que al parecer los países han acordado una definición provisoria de "bosques" que incluye cualquier tipo de plantación forestal de árboles. La biodiversidad ha dejado de ser un requisito; cualquier monocultivo, sea de eucaliptos, de palma aceitera, o de manzanos puede ser considerado como bosque. En efecto, la actual definición permite que un único gran árbol de mango sea suficiente para constituir un bosque. Peor aún, el proyecto de definición incluye dentro de la definición a las "áreas temporariamente desprovistas de árboles", lo cual es el eufemismo del año, ya que se refiere a tierras que han sido completamente deforestadas como resultado de la talarrasa u otras prácticas forestales destructivas.

Es importante, por otra parte, tener en cuenta que existe un riesgo creciente de que el Mecanismo de Desarrollo Limpio, que se supone financia "proyectos de desarrollo sustentable" (un concepto no definido) en los países en vías de desarrollo, solamente incluya proyectos de reforestación y forestación. Como estos países no tienen una obligación cuantificada de detener la deforestación, podrían prácticamente permitir la deforestación de todo el país y recibir financiación de acuerdo al Protocolo de Kioto para proyectos de "reforestación" que en realidad consisten exclusivamente en establecer plantaciones de monocultivos forestales a gran escala.

Las plantaciones de monocultivos forestales, para cumplir con el cometido de "compensar" aunque más no sea en una pequeña fracción las emisiones, deben ser necesariamente a gran escala, es decir exactamente lo opuesto al "desarrollo sustentable". Allí donde se han instrumentado han resultado invariablemente en impactos sociales y ambientales negativos. Su inclusión como "sumideros de carbono" exacerbaría los impactos que ya se han comprobado. Está claro quiénes son las víctimas de esta situación: los pueblos que viven en los bosques y sus bosques, las comunidades locales y la biodiversidad en general. Este documento destaca los impactos sociales y ambientales de la plantación de monocultivos forestales a través de estudios de caso y otros testimonios provenientes de Costa Rica, Ecuador, Australia, Paraguay, Indonesia, Chile, Camerún, Colombia, República Checa, Bangladesh, Uganda y Tanzania. Estos testimonios ofrecen pruebas convincentes de que las plantaciones de monocultivos forestales no son una solución ni para el cambio climático ni para la pérdida de bosques.

Por estas razones, hacemos un llamamiento a la Conferencia de las Partes de la Convención Marco sobre Cambio Climático a limitar tanto como sea posible el uso de los sumideros de carbono y garantizar que las plantaciones de monocultivos forestales sean excluidas de todas las acciones y mecanismos de mitigación del cambio climático.

 

El Monocultivo de Arboles: 
Crítica desde una Visión Ecologista
Javier Baltodano
Coecoceiba, Amigos de la Tierra Costa Rica.

La gente tenía arroz sembrado, tenía maíz, tenía plátano, tenía yuca, tenían de todo y la (Compañía) Ston Forestal con los grandes tractores metieron la maquinaria y barrieron los arrozales, las milpas, todo lo chapearon para sembrar melina. Fue una cosa tremenda, fue donde derramó la gota del vaso...." 

Campesino refiriéndose al desalojo de campesinos por parte 
de la Compañía Ston Forestal, Zona Sur de Costa Rica, 1991 
(van den Hombergh,1999)

1. Introducción

El concepto occidental actual de monocultivo de árboles comenzó a desarrollarse en Europa a partir de los siglos XVIII-XIX conforme se empezó a sentir la falta de madera producto de la reducción de las áreas cubiertas por bosque. Desde un inicio se propuso simplificar la estructura y aligerar los ciclos de los ecosistemas naturales con el propósito de producir madera en el menor tiempo posible y técnicamente de la manera mas sencilla.

De esta manera el monocultivo de árboles ha llegado a caracterizar por su uniformidad, su relativa simpleza y tiene como objetivo único el producir la mayor cantidad de madera (para fibra, energía o estructura) en el menor tiempo posible y de la manera más barata. En algunos casos se pueden cultivar de manera conjunta una o varias especies, pero siempre individuos de la misma edad y nunca alcanzando el grado de biodiversidad y la complejidad de interrelaciones que presenta un bosque natural (entendemos que todo bosque es natural pero incluimos la redundancia para hacer énfasis).

Igual que los otros monocultivos agrícolas, el monocultivo de árboles se ha ido tecnificando intensivamente en las últimas décadas y en la actualidad es una actividad que depende de altos insumos energéticos y fitosanitarios. Asimismo, las áreas establecidas en una sola operación se han ido incrementando conforme se ha tecnificado la actividad alcanzando en algunos casos plantaciones que cubren varios cientos de miles de hectáreas.

Sin embargo, a pesar de sus características claras de cultivo agrícola que presenta escasos aspectos en común con el bosque, excepto el hecho de que ambos sistemas poseen árboles, siempre se ha tendido a verlos como sinónimos. Aún hoy es común leer en los libros de texto, en las políticas o en conversaciones ordinarias hablar de "reforestación" para referirse al establecimiento de una plantación monocultural árboles (Pancel L. 1993.). El diccionario define reforestar como " el acto de repoblar un terreno con plantas forestales" (Real Academia Española 1992). Sin embargo la palabra reforestación etimológicamente está mas relacionada al "restablecimiento de un bosque" (forest = bosque).

Estas discusiones semánticas no tuvieran ninguna importancia real para el medio ambiente sino fuera que traen consigo consecuencias políticas y acciones contundentes. El denominar reforestación al establecimiento de un monocultivo de árboles, le ha otorgado a este tipo de actividad todos los atributos positivos que la humanidad justamente le otorga a un bosque. Es así como en la mayoría de países, en todos los sectores, desde las escuelas hasta las altas esferas donde se toman las decisiones políticas, se considera el "establecimiento de plantaciones de árboles" como reforestación y por lo tanto intrínsecamente bueno y saludable para el ambiente y la sociedad, lo cual en la mayoría de los casos no es cierto.

Cuando el concepto y la práctica del monocultivo de árboles se exportó a las zonas tropicales esta situación empeoró. Básicamente, la enorme biodiversidad y la complejidad de interrelaciones que caracterizan a un bosque tropical hacen que este ecosistema difiera todavía más de un monocultivo de árboles que un bosque de zonas templadas. Sin embargo el paquete tecnológico se importó completo y es así también que el desarrollo de monocultivos de árboles en el trópico también se le denominó reforestación con todos los atributos del caso.

Se estima que entre 1959 y 1985 se plantaron un total de casi 17 millones de hectáreas en los trópicos. En la década de los 80, la tasa de "establecimiento de plantaciones forestales en los trópicos ascendió a 2-4 millones de ha/año (Pancel, 1993). Debido a conceptos y políticas erróneas (en muchos casos derivadas de la confusión que se ha generado en torno a la palabra reforestación), muchas de las plantaciones de árboles se establecieron a costa de derribar los bosques originales y/o generando impactos negativos a nivel ecológico y social (Marchak M.P.,1999; Movimiento Mundial por los Bosques, 1999).

En las últimas dos décadas la industria papelera ha incrementado su demanda de materia prima y ha ido transfiriendo sus plantaciones de monocultivos de árboles desde regiones de clima templado a las regiones tropicales donde, debido a la temperatura, la productividad es mayor y donde, debido a incentivos fiscales y a la mano de obra barata de países tropicales empobrecidos, los costos de producción se reducen considerablemente. Esto ha traído como consecuencia una intensificación de la problemática tanto a nivel social como ecológico.(Carrere R. Y Lohmann L. 1996).

Ahora, por otro lado, un nuevo nicho de mercado amenaza con darle un nuevo y sustancioso impulso financiero al desarrollo de monocultivos de árboles. Se trata del denominado Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) y, en específico, el relacionado a los sumideros de carbono definidos mediante el protocolo de Kyoto y sujetos a aprobación durante la conferencia de las partes al Convenio sobre Cambio Climático, a llevarse a cabo en Noviembre del 2000.

Estas disposiciones ya de por si son un paliativo, de eficacia no comprobada, para disminuir el verdadero problema, que se ubica no tanto en el como esconder el carbono liberado, sino en la reducción real de las emisiones de gases de efecto invernadero por parte de los países industrializados. Pero, a parte de servir como una cortina de humo (y valga aquí la metáfora sugestiva) que esconde o permite "zafarle el hombro" a la búsqueda e implementación de verdaderas soluciones al problema del cambio climático, estas disposiciones vienen a promover y a darle nuevos ánimos al establecimiento de monocultivos de árboles y a intensificar la problemática generada con esta actividad.

En este sentido, este documento señala e ilustra algunos de los impactos que las plantaciones de monocultivos forestales han generado tanto a nivel social como ambiental con especial énfasis en los países empobrecidos del Sur. Estos impactos se espera que se agudicen de seguir incrementándose los recursos financieros que sustentan el establecimiento de dichas plantaciones bajo las características que hasta la actualidad han seguido.

2. Impactos Sociales

Cabe señalar que los impactos negativos que el desarrollo de monocultivos de árboles ha tenido a nivel social, incluyen no solo los impactos directos ocasionados por la transformación en la tenencia de la tierra o el empobrecimiento de los recursos, sino también los impactos indirectos, los que ocurren por haber dejado de hacer o de invertir esos recursos en modelos de producción forestal más acordes con los ecosistemas naturales y siguiendo las pautas señaladas por la sabiduría, en algunos casos milenaria, de pueblos y comunidades.

2.1. Desinformación y Confusión:

La sociedad en su totalidad ha estado desinformada y confundida con respecto a la diferencia entre un monocultivo de árboles y un bosque natural (valga la redundancia). La desinformación y el desconocimiento han obligado a regiones enteras a aceptar los modelos de plantación de árboles creados en otras latitudes. En no pocos casos se ha señalado como incultos y atrasados a aquellas personas y comunidades que se han opuesto a estos modelos y en otros casos se han dilapidado gran cantidad de recursos en modelos que finalmente no han dado los resultados esperados.

Tal es el caso de Costa Rica, en especial en la denominada Región Huetar Norte donde las especies a sembrar han ido cambiando como modas a lo largo de 20 años, y una tras otras han ido fracasando. En este lapso se han invertido varias decenas de millones de dólares en el establecimiento de monocultivos y hoy en día más del 70% de estas están en mal estado o no han producido los resultados esperados (Baltodano J., 1999.)

Por el contrario la región dejó de lado, al menos durante los últimos veinte años, el potencial natural de la regeneración secundaria, se perdió tiempo en conocer el uso de su rica diversidad forestal (anteriormente, en la zona se explotaban alrededor de 150 especies de árboles del bosque) y el pequeño productor está básicamente decepcionado de la actividad forestal.

El discurso desinformativo que ha mantenido la creencia de que existe una estrecha similitud entre bosque y plantación ha sido mantenido en algunas ocasiones adrede, para proteger intereses económicos y darle carácter "ambientalista" a ciertas empresas y actividades. Ejemplo de esto es el discurso de Gerald Freeman, uno de los gerentes de la Stone Container, una de las empresas productoras de papel más importantes en Estados Unidos, cuando hablaba sobre un proyecto de plantación de árboles de su empresa en Costa Rica. Se refirió en la ocasión a "la siembra de 27 millones de árboles que resultarán en un bosque tropical permanente..." (van den Hombergh H. 1999)

2.2.Cambio en la Tenencia de la Tierra y Desplazamiento de Comunidades Rurales y Campesinos

Es común que los grandes proyectos de plantaciones forestales promuevan el cambio de la tenencia de la tierra, modificaciones en una estructura agraria basada en el pequeño y mediano productor y el desplazamiento de comunidades. Las familias desplazadas deben entonces buscar nuevas oportunidades en otras áreas, ya sea talando bosques primarios o incrementando la problemática urbana en los cordones de miseria de las grandes ciudades. Ejemplo de esto lo brinda también el caso de la compañía Ston Forestal en el sur de Costa Rica: "....el deseo y la necesidad de poder producir su propia tierra fue una de las mayores motivaciones de los campesinos para oponerse a (el proyecto forestal de) la Ston, la cual le quitaría la tierra a la gente con gran facilidad y por bajos precios." (van den Homberg, 1999, pag 97). Aún con la fuerte oposición esa compañía desplazó por lo menos unas 300 familias de casi 14.000 ha para sembrar monocultivo de Gemlina arborea en el sur de Costa Rica. Asimismo, Carrere y Lohmann (1996) citan una buena cantidad de ejemplos donde se ilustra como la agresividad de la expansión del monocultivo de árboles desplaza directamente a comunidades o tiene efectos directos negativos sobre recursos vitales como el agua y la biodiversidad de una región, disminuyendo la calidad de vida de los pobladores.

"En algunos contextos sociales, las plantaciones industriales a gran escala pueden generar nuevos puestos de trabajo a nivel local y éste es uno de los argumentos esgrimidos, tanto por el Estado como por las empresas, para intentar convencer a las comunidades a aceptar sus proyectos, sin embargo también a menudo el desarrollo de las plantaciones resulta en la pérdida neta de empleo a largo plazo" (Morrison and Bass,1992, citado por Carrere y Lohmann, 1996). Así por ejemplo en los lugares que pueden ser denominados de mayor éxito en cuanto al establecimiento de monocultivos industriales de árboles (casos en Chile y Brasil) algunas comunidades y pueblos fueron rejuvenecidos y los modernos aserraderos han mejorado la calidad de vida en general de sus trabajadores. Sin embargo, al mismo tiempo que eso sucede, queda una gran cantidad de campesinos e indígenas "excluidos", que quedan sin tierra por el establecimiento de las nuevas plantaciones (Marchak,1995).

2.3. Falta de Participación y Pérdida de Conocimientos Locales (Sabiduría Indígena y Local):

Los proyectos de desarrollo forestal recientes, basados en la promoción de monocultivos de árboles, han sido diseñados por técnicos, en la mayoría de las ocasiones, ajenos a la realidad ecológica, social y cultural del lugar. Las empresas llegan con sus políticas agresivas para hacer cumplir metas econometristas sin importarles la historia, la cultura o aún situaciones tan básicas como el estado de la tenencia de la tierra en la región. Aún proyectos de monocultivos de árboles a pequeña escala, implantados desde afuera, han sido poco exitosos y, en algunas ocasiones, citados como "...una intervención externa en villas y naciones.." (Dargavel, Hobley and Kengen,1985. Citado por: Marchak, 1995).

En Costa Rica, el desarrollo de monocultivos forestales ha ido de la mano con el desarrollo de empresas productoras de viveros forestales, que producen millones de arbolitos de las especies de moda de manera intensiva. En 1999, de los 2 millones de arbolitos necesarios para plantar las dos mil hectáreas que usualmente se plantan al año en la Zona Norte del país, 1,2 millones pertenecían a dos especies y eran producidos por dos empresas (Castro E., 1999, Plantaciones de Monocultivos Forestales en la Zona Norte de Costa Rica. Coeco Ceiba, Amigos de la Tierra Costa Rica, 57pp). De esta manera, se ha ido impidiendo que el pequeño y mediano productor pueda incluirse dentro de la generación de viveros de especies nativas que le permitan un complemento a su economía, le motiven a conservar bosque como banco genético y le permitan desarrollar habilidades en el manejo y administración de viveros.

Por otro lado, debido a la presión de los monocultivos, mucha tradición y conocimiento se ha ido perdiendo. Ejemplo de esto es el caso de las tradiciones del pueblo Maleku, en Norte de Costa Rica. En esa zona durante los últimas dos décadas se han sembrado unas 40.000 ha de plantaciones con alrededor de 41 millones de árboles distribuidos en 4 especies. El 90% de estas plantaciones fueron favorecidas con incentivos forestales por parte del Estado, sin embargo nunca se dedicó ni un centavo a ayudar al pueblo Maleku a recuperar el "mastate" ( Poulsenia armata, familia Moraceae), un árbol que desapareció ante la presión de deforestación de la zona y que era la base de una industria de tapetes y artesanía de dicho Pueblo.

2.4. Empobrecimiento de Recursos e Inequidad en la Distribución de la Riqueza:

En general, es común que los grandes proyectos forestales vayan ligados a desgaste y disminución en la disponibilidad de recursos naturales fundamentales para los pobladores locales (Carrere y Lohmann, 1996). Como se analiza a continuación, las extensas plantaciones de monocultivos de árboles, disminuyen la biodiversidad, la calidad y cantidad del agua, y la estructura y fertilidad del suelo. Esto trae consigo una disminución en la calidad de vida local.

Un caso paradójico y buen ejemplo de esta situación, ha ocurrido en Sudáfrica, donde existen comunidades rodeadas por enormes plantaciones forestales que no disponen leña para satisfacer sus necesidades básicas de energía. "Ya no queda leña para cocinar, la gente de la forestación ha quemado nuestros bosques ...." palabras de una mujer en la zona de Natal (Carrere y Lohmann, 1996).

Por otro lado, los recursos generados por los proyectos de plantación de árboles quedan en pocas manos y en no pocos casos se constituyen o engruesan capitales fuera de los países o de las localidades donde se lleva a cabo la plantación. Tal es el caso de Indonesia donde a medida que las industrias forestales crecen, se concentran en manos de unas pocas familias influyentes (Carrere y Lohmann, 1996).

3. Impactos Ambientales:

3.1 Biodiversidad:

Los monocultivos de árboles tienen una diversidad biológica muy por debajo de la de un bosque natural (Watson 1999) y, en la mayoría de los casos, también está por debajo de la biodiversidad de algunas praderas arboladas u otros ecosistemas naturales. En términos de conservación, estudio y uso de la rica biodiversidad, los monocultivos de árboles poco han ayudado.

Tampoco se ha evaluado la función de las plantaciones en términos de su capacidad de corredor biológico, que permita facilitar el flujo e intercambio genético (tanto para plantas como para animales) entre los muchos parches de bosque natural que van quedando aislados en muchas regiones.

Por otro lado, se debe resaltar que programas de reforestación que incluyeran especies mixtas y al menos un porcentaje de especies de árboles con poblaciones reducidas o en peligro de extinción, hubiera reducido hoy en día la grave amenaza de extinción bajo la cual se encuentran varias especies forestales en todo el mundo.

Los monocultivos de árboles han venido en muchos casos a suplantar el bosque natural. Carrere y Lohmann (1996) presentan una rica recopilación de ejemplos donde las plantaciones han tenido un impacto directo o indirecto sobre los bosques naturales y por lo tanto han tenido un efecto negativo sobre la biodiversidad en general de la región. Ellos analizan casos en Sudamérica, Sudáfrica y Asia.

En otros casos, las plantaciones han venido a tener efectos o a establecerse sobre otros ecosistemas de gran importancia en términos de conservación de la biodiversidad, como humedales tropicales. En el Sur de Costa Rica, la Ston Forestal, subsidiaria de la Ston Container (una de las mayores procesadoras de pulpa de madera) tuvo que enfrentar juicios por desecación de humedales (van der Hombergh, 1999).

Por otro lado, enormes plantaciones a orillas de zonas de conservación pueden llegar a tener un "efecto de borde" sobre dichas áreas. Por ejemplo, en la península de Osa, en Costa Rica, algunos biólogos se preguntan sobre el efecto que cientos de miles de árboles de melina en frutación pueden tener sobre las poblaciones naturales de loros y guacamayos en el Parque Nacional Corcovado. ¿Si estas poblaciones llegan a incrementarse en base a un recurso que luego, de un momento a otro es cortado, tendrán que buscar refugio y alimento en base a los recursos limitados del parque nacional, afectando el equilibrio de su ecología?

3.2. Deterioro del Suelo: Fertilidad y Erosión:

La discusión sobre el efecto que los monocultivos de árboles presentan sobre el recurso suelo, ha sido muy polémica, tendenciosa y no está concluida. El principal argumento de las empresas forestales es que comparado con el impacto que tiene la agricultura intensiva, el impacto de las plantaciones de árboles sobre el suelo, es relativamente poco importante. Sin embargo, hay evidencia de que los árboles de crecimiento rápido tienen un efecto extractivo sobre la fertilidad del suelo y por lo tanto tienden a empobrecerlo y a desequilibrarlo en su estructura. (Movimiento Mundial por los Bosques, 1999).

Algunas especies además presentan efectos represores. A través de sustancias que liberan, tiende a reprimir el crecimiento de otras plantas. Tal es el caso del eucalipto que tiende a acidificar el suelo y la melina debajo de la cual, prácticamente no permite el crecimiento de planteles que no sean de su misma especie.

Por otro lado el manejo del suelo que se da antes del establecimiento de la plantación, el manejo de la misma mediante el desmalezado y los ralees, la estructura y la tala rasa final, son aspectos que favorecen los procesos erosivos, sobretodo en áreas de fuertes pendientes.

3.3 Deterioro de los Sistemas Hídricos

Los monocultivos de árboles presentan una estructura fisiológica y morfológicamente muy diferente a la de un bosque u otro ecosistema natural. De ahí que su capacidad de interceptar el agua de lluvia y la tasa con que se libera varía mucho según la especie y las condiciones climáticas. Se conoce que las grandes plantaciones de ciprés tienden a favorecer la evaporación y a disminuir la captación de las nacientes. En esta especie, el agua es retenida en el follaje desde donde se evapora una gran cantidad antes de alcanzar el suelo.

Otras especies como la teca (Tectona grandis), con sus hojas grandes, tiende a concentrar agua de lluvia y liberarla en gotas grandes que golpean el suelo, favorecen la erosión y la escorrentía fuerte.

El eucalipto presenta un comportamiento similar al de las coníferas, tiende a disminuir el aporte de agua a los mantos acuíferos. Por otro lado esta especie tiende a secar humedales y tierras anegadas habiendo sido utilizada para el control de ciertas plagas (mosquitos) y para secar humedales (Castro E., 1999).

Probablemente una de los aspectos que más influyen en la regulación del ciclo hidrológico por parte de un bosque es la presencia de sotobosque, el cual cumple el papel de "esponja bajo la sombra", donde el agua es retenida sin evaporarse y es liberada al suelo lentamente. Sin embargo, en la plantación de árboles manejada, el sotobosque es eliminado.

La tasa de infiltración del agua de lluvia es otro factor afectado, esta va a depender del tipo de humus generado por la plantación, el grado de compactación que haya ocurrido durante la preparación del suelo y el tipo, profundidad y biomasa de raíces que presenta la plantación (Movimiento Mundial por los Bosques , 1999). Comparada con un bosque la plantación forestal tiende a tener una tasa de infiltración menor por lo que favorece procesos de erosión y una disminución en la recarga de acuíferos.

4. El Bosque, las Plantaciones de Arboles y la Necesidad Urgente de Reducir la Emisión de Gases de Invernadero

1. Una Mentira Peligrosa

Si bien la madera está formada de moléculas de carbono, y una plantación durante su etapa de crecimiento debe fijar un volumen determinado de CO2, existe una enorme diferencia entre un depósito en el subsuelo de carbono (banco de petróleo) y una plantación forestal que se desarrolla en la atmósfera. Entre los aspectos mas relevantes de esta discusión tenemos:

  • A diferencia del carbono inerte acumulado en el subsuelo, el carbono de una plantación se considera "frágil", es decir está sujeto a incorporarse a la atmósfera en cualquier momento (Lohmann L. 2000). De hecho la mayoría de plantaciones actuales se basan en monocultivos de especies de crecimiento rápido, cuyas maderas son consideradas blandas y en muchos casos utilizadas como fibras en la elaboración de papel. Este tipo de madera y el papel o cartón provenientes de la misma se descomponen rápidamente, liberando CO2 y otros gases que participan del efecto invernadero. Asimismo la madera está sujeta a quemarse en forma accidental , pudiendo de esta manera liberar el carbono acumulado.
  • El establecimiento de grandes plantaciones tiene impactos directos e indirectos sobre otras áreas que favorecen procesos de liberación de CO2 y otros gases de efecto invernadero. El desplazamiento de campesinos y comunidades favorecen, por ejemplo, la deforestación en otras zonas. Asimismo, la desecación de humerales o los cambios en los regímenes hídricos favorecen la aparición e incrementan la intensidad de los incendios.
  • Los costos de la supuesta fijación de carbono mediante plantaciones son inmensamente menores que los de una reducción real de las emisiones y en eso se basa el interés empresarial: reducir los costos de su maquillaje verde.
2. El Bosque es un Banco de Carbono más Estable

      El bosque primario o modelos más naturales de reconstrucción ambiental, utilizando la regeneración natural, el establecimiento de especies mixtas que imiten al bosque (ej.: Modelos de Bosque Análogo, Analog Forest Network, 1997, Baltodano J. 2000) son acumuladores más estables y seguros de CO2, al mismo tiempo que cumplen otras funciones sociales y ecológicas. En estos sistemas la madera producida es de mejor calidad y tiende a ser utilizada para estructuras y muebles, los que se mantienen durante mayor tiempo, el bosque se mantiene en pie y no es sujeto a talas rasas en ciclos cortos y, por su estructura, tiende a ser menos vulnerable a los fuegos.

3. Incremento de la Deuda Ecológica por Sumideros:

Eticamente, el concepto de "las plantaciones de monocultivos forestales como sumideros de carbono" es una gran falacia, con la cual las empresas se han propuesto eludir su responsabilidad para con el futuro de la humanidad y nuestro planeta. El cambio climático, ampliamente aceptado como una de las amenazas más graves para la vida y el equilibrio ambiental en el planeta, pasa a convertirse en un nuevo nicho de mercado, donde disminuir los costos de captura de la tonelada métrica de carbono se vuelve mas importante que la reducción real del efecto invernadero.

Las empresas y países industrializados deben de reducir de manera directa y real las emisiones de gases de efecto invernadero. Es más, se debe detener el transporte masivo de petróleo desde sus bancos inertes en el subsuelo hasta la atmósfera, donde inmediatamente se convierte en un gas de efecto invernadero.

Por otro lado existe la necesidad urgente de invertir en la restauración y conservación de áreas boscosas en el mundo entero. Areas que se integren como complemento a la economía de las comunidades locales, que sirvan de protección y amortiguamiento de desastres y que garanticen la conservación de la biodiversidad y otros recursos relacionados. La inversión para esta restauración ecológica debe (y es prácticamente el único recurso financiero disponible) venir de los países industrializados a manera de pago de la DEUDA ECOLÓGICA, adquirida durante más de cinco siglos de estar unilateralmente explotando y destruyendo los recursos que todos compartimos y necesitamos.

Los recursos necesitados están disponibles y son en todo caso menores a los daños recibidos, solamente habría que contabilizar los destrozos del Huracán Mitch en Centroamérica o las lluvias de fin de siglo en Venezuela. Los recursos están, solo hace falta dejar de lado la avaricia y tomar decisiones políticas adecuadas.

Referencias

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Analog Forest Network, 1997. Analog Forestry Manual, Falls Book Center, New Brunswick, Canada, 18pp.

Asacode. 1995. Los agricultores de ASACODE muestran el camino: El desarrollo forestal social en San Miguel, Costa Rica. Bosques, árboles y comunidades rurales, No 19-20

Baltodano J. 1999. Reflexiones en torno al tema forestal en los distritos Cutris y Cureña, Cantón de San Carlos: Hacia una propuesta ecologista. Coecoceiba-Amigos de la Tierra, Costa Rica, San José

Baltodano J. 1998. "Experiencias en Gestión Local del Pago de Servicios Ambientales". En : I Congreso regional de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Ciudad de Guatemala 17-21 Agosto 1998. Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Guatemala.

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Baltodano J., Juanes, C. Y Díaz F. 1999. Tratamiento Silvicultural y Pago de Servicios Ambientales en la Zona Norte de Costa Rica: Una contradicción poco discutida.COECOCEIBA-Amigos de la Tierra, Costa Rica, San José, Costa Rica

Carranza, C.F.; Aylward, B; Echeverría, J.; Tosi, J. Y Mejías, R. 1996. Valoración de los Servicios Ambientales de los Bosques de Costa Rica. MINAE. San José, Costa Rica

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