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Cambio Climático

 

Arboles problemáticos

Una Compilación de Testimonios sobre los Impactos Negativos de las Plantaciones de Arboles a Gran Escala preparada para la Sexta Conferencia de las Partes al Convenio Marco sobre Cambio Climático por Amigos de la Tierra Internacional en cooperación con el Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales, FERN y The Future in Our Hands.

indice

Las Plantaciones Forestales: s
u Impacto Social y Ambiental en la Comuna de Empedrado, 
VII Región, Chile.
Autor: Tec. Forestal: César Sepúlveda V.
Editor técnico: Ing. Agrónomo: Hernán Verscheure S.
Programa Bosque, Comité Nacional Pro-Defensa de la Fauna y Flora (CODEFF)
Amigos de la Tierra Chile

Resumen

El desarrollo del sector forestal en Chile en los últimos 30 años ha experimentado un cambio profundo el que se expresa, entre otros indicadores, en un crecimiento masivo de las plantaciones forestales con especies exóticas y en un aumento de la generación de divisas a través de la exportación de productos forestales. La apertura del mercado durante el régimen militar y el fomento estatal de las plantaciones a través del Decreto Ley 701 del año 1974 crearon las principales condiciones para este crecimiento.

Particularmente, la comuna de Empedrado en un periodo de 30 años (1961-1991) tuvo un cambio radical e ilustrativo de la situación general, que se debió principalmente al aumento de las plantaciones forestales en un 308% provocando con ello la disminución de los cultivos y praderas naturales en un 54%. Este cambio provoco la virtual desaparición de la economía campesina y genero en forma directa e indirecta impactos sociales y ambientales sobre la comuna, entre ellos se destacan: la disminución y degradación del bosque nativo, la disminución de la superficie agrícola y pecuaria, la emigración de la población rural hacia el centro urbano de Empedrado, pobreza urbana, rural, y escasez de recursos municipales (las grandes empresas no tributan en la comuna), daños en infraestructura caminera secundaria, una baja escolaridad, analfabetismo, y alcoholismo entre otros efectos.

2. Introducción

Históricamente en Chile la actividad forestal estuvo fuertemente influenciada por los problemas vinculados con la destrucción de los bosques y de los procesos erosivos ocasionados por las diversas actividades relacionadas con la habilitación de terrenos agrícolas a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Conforme a ello, Chile comienza a partir del año 1930 la recuperación de aquellos suelos erosionados, plantando aproximadamente entre 8.000 y 10.000 hectáreas por año. Este proceso que se vio incentivado por las franquicias tributarias que otorgaba la Ley de Bosques de 1931, se caracterizó por una activa participación del Estado y de pequeños y medianos propietarios forestales a través del establecimiento de un programa de convenios en cuyo contexto el Estado proveía de los insumos y los propietarios con la tierra. Esto con el fin de generar una actividad productiva que beneficiara a los sectores mas postergados del agro nacional.

La industria forestal en 1950, se basaba principalmente en la producción de madera aserrada proveniente casi exclusivamente del bosque nativo. Sin embargo, a partir de 1960 comienza la industrialización de las plantaciones forestales (Pinus radiata) producto de la instalación de las primeras industrias de pulpa y tableros, estatales, disminuyendo aceleradamente el consumo de madera nativa desde 1965.

No obstante, en 1974 se produce un cambio de modelo económico a nivel nacional caracterizado por un plan de liberalización comercial y de apertura hacia los mercados externos. Bajo ese contexto, se dicta en 1974 el Decreto Ley 701, cuya finalidad fue la de incentivar la generación de un patrimonio de plantaciones forestales en áreas descubiertas de vegetación arbórea, a través de una bonificación directa, equivalentes a un 75% de los costos de plantación, para propietarios que quisieran establecer plantaciones en aquellos terrenos de aptitud forestal. De esta forma, este sector económico aumento sus inversiones, incrementándose la superficie de plantaciones forestales entre 1974 y 1999 prácticamente en un 470%, logrando perfilarse como el sector de mayor éxito de la economía nacional. Este proceso de capitalización privada se vio facilitado por un intensivo programa de privatizaciones que fue el responsable del traspaso de todos los activos industriales estatales a manos de grupos económicos dando origen, además, a uno de los procesos de concentración de la propiedad más profundos de la historia del país.

Sin embargo, fue a partir de 1974, junto con el explosivo avance de las plantaciones, que comenzaron a surgir graves problemas ambientales y sociales, principalmente en las comunas del país en que ellas se concentraban. El presente estudio de caso, tiene por finalidad entregar, de manera general algunos antecedentes sobre los impactos sociales y ambientales provocados por las plantaciones forestales en la Comuna de Empedrado, VII Región del Maule, las cuales cubren una superficie de 37.586 hectáreas, es decir el 66.5 % de la superficie total de la misma.

2. El Sector Forestal en Chile

Durante las tres últimas décadas Chile ha experimentado cambios notables en los aspectos económicos, sociales y ambientales. En relación con el sector forestal, este constituye uno de los que entregan mayores ingresos al país, siendo las plantaciones forestales la base de la producción forestal. En 1974 se produjo ingresos por un monto de US$ 103,9 millones y para el año 1999 (enero-noviembre) alcanzo la cifra de US$ 1.799 millones. La celulosa constituye el principal producto exportado y Estados Unidos conforma mayoritariamente (27,6%)(Fig.1) el destino de las exportaciones Chilenas (WILKEN, 1998; LAGOS, 1999; INFOR, 1999).

Fig. 1: Principales mercados a noviembre de 1999. Fuente: INFOR (1999)

A pesar que las plantaciones forestales - especialmente de Pinus radiata - han sido consideradas como exitosas en el plano económico, también son las que han provocado problemas de carácter social y ambiental de relevancia. Entre ellos, cabe mencionar el problema de la inequidad social pues estas sólo han beneficiado a los grandes empresarios, dejando a los pequeños y medianos propietarios sumergidos en la pobreza. Por otro lado, históricamente en Chile la gran mayoría de los bosques nativos han sido objeto del floreo, es decir tala selectiva de los mejores árboles o de una sola especie, de sustituciones por plantaciones forestales, y agrícolas, de incendios y del pastoreo. Estas perturbaciones han provocado -en su mayoría- la eliminación de especies forestales endémicas y, otras, han modificado principalmente la composición y estructura del bosque original generando una profunda degradación.

El proceso de destrucción y degradación de los bosques nativos en Chile es uno de los problemas de conservación más graves del país. Se estima que el 80% de los bosques nativos existentes está gravemente dañado mientras la cifra de disminución y degradación de la superficie cubierta con bosque nativo es de aproximadamente 120.000 hectáreas al año (BURSCHEL et al., 1991; PAF-CHILE, 1992). Los resultados del primer monitoreo realizado por la CONAF publicados en 1999 confirman específicamente que la sustitución por plantaciones forestales es el principal factor de desaparición del bosque nativo.

Entre los años 1994 – 1998, el 81% de la perdida de bosque nativo ocurre en la VIII Región y el 41% en el norte de la X Región corresponde a la sustitución por especies exóticas (Pinus radiata y Eucalyptus spp.)(CONAF,1999). De acuerdo con los resultados del catastro y evaluación de los recursos vegetacionales nativos CONAF(1997), Chile posee una cobertura de bosque nativo y plantaciones forestales de 15.647.894 hectáreas correspondiendo al 20.8% de la superficie del territorio nacional. El 13.5% de la cobertura forestal corresponde a plantaciones forestales, el 0.5% a bosques mixtos y el 85.9% restante al bosque nativo. Estas cifras demuestran explícitamente la importancia del recurso forestal nativo, que contrariamente no es considerado en las prioridades de las políticas estatales las cuales prácticamente favorecen y promueven un modelo forestal basado solo el establecimiento de plantaciones forestales. Estas ultimas cubren 2.118.836 hectáreas, constituidas principalmente de Pinus radiata ( 80%) y de Eucalyptus spp.(12%).

Las plantaciones se concentran entre la VII Región y el norte de la X Región, ubicándose prácticamente el 90% de todas las plantaciones de Pinus radiata del país. Cabe señalar, que en estas regiones es donde antiguamente abundaban bosques naturales de alta diversidad biológica como, por ejemplo Roble-Hualo (Nothofagus obliqua, Nothofagus glauca), formaciones costeras del Bosque Siempreverde Valdiviano y otros (ARNOLD, 1998). Según DINERSTEIN et al. (1995), Chile posee una alta diversidad biológica combinada con un alto grado de endemismo de especies. Un estudio del WWF y el Banco Mundial ubica a gran parte de Chile en la categoría de la distintividad biológica como sobresaliente a nivel global y de máxima prioridad de conservación a nivel de la región latinoamericana. No obstante, es en esta zona donde también se concentra la sustitución y por ende los procesos de destrucción de los bosques nativos y de la diversidad biológica del país (ARNOLD, 1998).

De acuerdo a cifras oficiales las plantaciones cubren un 13.5% de la superficie forestal, sin embargo son básicamente ellas las que mantienen la economía forestal del país. Ya en 1996, el 87% del consumo total de productos madereros de Chile era satisfecho por las plantaciones industriales (INFOR, 1996).Esta situación, por otro lado, no ha significado precisamente liberar al bosque nativo de la presión de uso, aún mas, el avance de las plantaciones forestales ha sido una de las causas de la disminución de los bosques nativos por los procesos de sustitución ya mencionados. Además, por ser el modelo de plantaciones el que ha monopolizado prácticamente todo el fomento, el interés público, la investigación, la promoción de los mercados, la comercialización, el desarrollo de tecnología etc, el desarrollo de una actividad productiva sustentable basada en los recursos forestales nativos se ha visto postergada perdiéndose con ello la posibilidad de aprovechar el potencial productivo que posee éste recurso de gran valor estratégico para el país.

3. Antedecedentes de la VII Region

La VII Región se ubica en la zona central del país y se extiende entre los paralelos 34° 41’- 36°33’ de Lat. S. y los meridianos 70°20’- 72° 44’ de Long. W. posee una superficie total de 3.035.593,1 hectáreas distribuidas en las provincias de Curicó con 729.675,7 hectáreas, Talca con 995.520,4 hectáreas, Cauquenes con 302.420,8 hectáreas y Linares con 1.007.976,2 hectáreas.

Según el censo de 1992 (SERPLAC, 1998) la Séptima Región posee un total de 836.141 habitantes distribuyéndose en sus respectivas provincias; Curico (27%), Talca (38%), Linares (29%) y Cauquenes (6%) de la población regional. Cerca del 40% de la población regional se encuentra en sectores rurales donde la principal actividad económica lo conforma la agricultura tradicional. No obstante, en estas 2 ultimas décadas las actividades agrícolas (cultivos tradicionales) han sufrido un proceso de transformación basado principalmente en el sector forestal y agroindustrial, provocando con ello la emigración de la población rural con una tasa anual de disminución del 0.8%.

Sin bien la transformación al sector forestal y agroindustrial pone a la Región entre una de las tres primeras a nivel nacional con las mayores tasas crecimiento económico, también es una de las regiones que presenta un menor índice de desarrollo humano situándose entre una de las tres menos desarrolladas del país.

De la superficie regional de bosques, 370.329,0 hectáreas (46,5%) corresponden a bosque nativo, 413.335,5 hectáreas (51,9%) son plantaciones y 12.292,2 hectáreas (1,5%) son bosques mixtos (CONAF, 1997,1999). La cobertura de las plantaciones forestales sitúan a la región como la segunda mas importante a nivel nacional sosteniendo prácticamente el 25% de la superficie nacional, quedando aun 500.000 hectáreas potenciales a ser forestadas.

Prácticamente la mayoría de las plantaciones forestales se encuentran en la cordillera de la costa, presentado un fuerte impulso económico contrastado con la perdida de la biodiversidad de los ecosistemas nativos producto de la sustitución. Conforme a lo anterior, existen dos estudios realizados por un periodo similar de 9 años que cuantifican la destrucción del bosque nativo. El primero de ellos, realizado entre los años 1978 y 1987 revela que se destruyeron aproximadamente 10.960 hectáreas (TABLA 1) afectando principalmente a los renovales (LARA et al, 1987). El segundo estudio fue realizado entre los años 1985 y 1994; y deja de manifiesto que la sustitución fue la principal causa de destrucción de los bosques nativos presentes en la región, aproximadamente 17.801 hectáreas fueron eliminadas por este factor (EMANUELLI, 1997).

Tabla 1. Áreas de bosques nativo existentes y destruidos entre los años 1978 y 1987, (superficie en hectáreas)

Estructura del bosque

Cordillera de la Costa

Cordillera de los Andes

 

En pie Mar 87

Destruido 78-87

En pie Mar 87

Destruido 78-87

Adulto

464

0

70.132

0

Renoval

39.901

8.830

93.166

1.785

Achaparrado

0

0

23.382

0

No clasificado

0

0

0

345

Total

40.365

8.830

186.680

2.130

Fuente: LARA et al.(1987)

4. Comuna de Empedrado

La comuna Empedrado posee una superficie total de 56.530 hectáreas y se encuentra al sur-oeste de la capital regional (Talca) (Fig.2).

Según el censo de 1992 (SECPLAC, 1998), la comuna de Empedrado cuenta con 4.554 habitantes. Su población total en términos relativos representa menos del 1% de la población total regional, distribuyéndose casi en la misma proporción tanto en el área urbana (48,9%) como en la rural (51,1%). A partir de estas cifras y al ser comparadas con las del ultimo censo (1982), permiten confirmar la perdida paulatina de los asentamientos rurales la que siempre había resultado ser mayor al 65%, observándose la disminución a un ritmo medio anual del orden del 2% entre 1982 y 1992.

De acuerdo con un estudio interpretativo de la pobreza realizado por SECPLAC (1998), el 80% de la población total se encuentra en estas condiciones. Un 62% del total de pobres reside en el área rural y un 38% en el área urbana. Estos antecedentes confirman que Empedrado es una de las tres comunas mas pobres a nivel nacional.

5. Las Plantaciones Forestales y su Impacto en la Comuna de Empedrado

Prácticamente el 94% de la superficie comunal es de aptitud forestal. Las plantaciones forestales especialmente de Pinus radiata y Eucalyptus spp. cubren 37.586 hectáreas, los bosques nativos lo hacen con 3.716 hectáreas y los bosques mixtos con 1.357 hectáreas, existiendo aún 4.325 hectáreas de suelos posibles de plantar . A pesar de las grandes extensiones forestales de carácter productivo, es posible encontrar pequeñas poblaciones y comunidades de especies nativas, muchas de las cuales se hallan en peligro de extinción, distribuyéndose en lugares de poca accesibilidad como son las quebradas. Este, es el caso de las poblaciones de Nothofagus alessandrii Esp. ubicadas al sur-oeste de Empedrado, en los fundos El Fin y El Porvenir aproximadamente a 25 y 29 kilómetros respectivamente, donde aun sufren los mismos procesos de degradación y destrucción (CONAF, 1997a, 1997b; SEPÚLVEDA, 1999).

Según MENA (1996) y SECPLAC (1998), la estructura de la propiedad con relación a la superficie total demuestra que prácticamente la mayoría de la superficie se encuentra en propiedad de las grandes empresas forestales no residentes en la comuna, entre ellas: CELCO, Bosques de Chile y Aserraderos Pacifico. El resto de la superficie se distribuye en predios agrícolas y forestales donde la superficie media no supera las 15 hectáreas. La explicación de esta estructura basada en la pequeña propiedad se puede atribuir a la venta sucesiva de terrenos para plantar a partir de 1974, que ha hecho disminuir a los agricultores en un 30% la superficie de su propiedad.

Con el balance global de ocupación del suelo entre 1961-1991 (MENA, 1996), se observa que en estos 30 años el cambio espacial que tuvo la comuna se debió principalmente al aumento de las plantaciones forestales con un incremento de 21.652 hectáreas, la cual repercutió en la disminución de los cultivos extensivos y praderas naturales en un orden de 13.529 hectáreas, donde más del 50% de la superficie forestada corresponde a la propiedad de una sola empresa (Forestal CELCO S.A., en este caso). Además, según LARA et al. (1987) en el periodo entre 1978-1987 la comuna de Empedrado disminuyo la superficie de bosque nativo producto de la sustitución en 1.920 hectáreas, situándola en la segunda comuna de la región mas afectada por este factor de destrucción.

La principal actividad económica que presenta la comuna corresponde a las actividades forestales. Sin embargo, la estacionalidad del empleo generado por la actividad forestal, afecta la vida de las familias notándose un alto porcentaje de desempleo entre los meses de mayo y septiembre SECPLAC (1998).

La actividad forestal en forma extensiva ha generado varios problemas de tipo social. Algunos de ellos se traducen en el alto numero de mujeres jefes de hogar dado el abandono total o parcial del trabajador vinculado a faenas de carácter rotatorio, gran numero de madres solteras debido la cercanía de los campamentos forestales, alto porcentaje de analfabetismo (20.1%), debido a que los niños abandonan la escolaridad para trabajar el bosque en las actividades de recolección de hongos o en la confección de metros rumas. Sumado a esto la degradación del suelo (28.287 hectáreas), la disminución de la productividad y la falta de oportunidades para la población rural provocan la emigración campo-ciudad generando que el 80% de la población total sea considerada pobre y el 32 % sea indigente (SECPLAC, 1998; CONAF, 1998)

6. Conclusiones y Recomendaciones

La gran expansión de las plantaciones forestales, principalmente de Pinus radiata ha provocado en la comuna de Empedrado una disminución de la economía campesina, generando con ello la emigración campo-ciudad. Por otra parte, los campesinos que no emigran se han visto presionados a sobrexplotar sus recursos naturales deteriorando su capacidad productiva.

Empedrado es una comuna con problemas serios de pobreza y cesantía, que se contrarresta con todo el patrimonio y riqueza que poseen sus predios forestales. En los últimos 15 años, Empedrado se vio favorecida por el Decreto Ley 701, estimulándose exclusivamente el establecimiento de plantaciones forestales de especies exóticas. Generando con ello, la disminución parcial o total de los ingresos provenientes de la agricultura tradicional.

El recurso forestal nativo en esta comuna al encontrarse en forma aislada y en pequeñas superficies; gravemente alterado en su estructura -sumado a esto- un escaso valor económico y con escasas posibilidades de sostener a una familia, hacen que estos fragmentos se degraden, aun más, por la falta de un programa de ayuda y apoyo al pequeño y mediano propietario, para que maneje en forma integrada y sustentable su predio.

Uno de los principales problemas que tiene el campesino radica en las escasas posibilidades de desarrollo económico, al no poder extender sus cultivos en suelos más fértiles, por estar rodeado por plantaciones forestales; a esto se suma, los escasos programas de ayuda al pequeño propietario, los cuales podrían entregar alternativas de trabajo, en el manejo integrado y sustentable de un predio en particular.

La respuesta microeconómica negativa que un proceso de esta envergadura ha provocado en el ámbito social, tal como lo expresa MENA (1996), hacen dudar de la validez de las políticas de planificación exclusivamente físicas que principalmente maximizan el potencial de un espacio natural, sin considerar los costos sociales ni tampoco ambientales a mas largo plazo. De esta forma, el modelo de desarrollo forestal que impera actualmente es visto por los habitantes de los bosques y los pequeños agricultores como una amenaza para su sobrevivencia.

Principales problemas asociados al proceso de cambio espacial en la comuna de Empedrado:

  • Disminución y degradación del bosque nativo
  • Disminución de la superficie agrícola y pecuaria
  • Emigración de la población rural hacia centro urbano de Empedrado
  • Pobreza urbana y rural, pérdida de identidad cultural.
  • Baja disponibilidad de recursos económicos municipales (las grandes empresa no tributan en la comuna)
  • Destrucción de caminos secundarios.
  • Baja escolaridad y analfabetismo
  • Aislamiento geográfico
  • Cesantía estacional.
  • Alcoholismo
  • Alteración de la vida familiar

Los antecedentes expuestos constituyen un llamado de alerta que hay que considerar frente al fomento que actualmente se está haciendo de modelos de desarrollo forestal basados en plantaciones a gran escala. Chile en general y la Comuna de Empedrado, en particular, son ejemplos de cómo éste modelo, promocionado como exitoso, nada tiene que ver con un desarrollo, equitativo, respetuoso de la cultura e intereses locales, y ambientalmente sano. Por lo mismo resulta urgente la puesta en práctica de políticas forestales integrales que permitan un desarrollo sustentable real de la comuna y brinden pautas para su recuperación social, económica y ambiental.

Referencias

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BurscheL, P.(1991), Informe técnico sobre política de explotación de bosque nativo en Chile, FAO, Roma.

CONAF (1997a). Diagnostico regional preliminar del sector forestal. Corporación Nacional Forestal (CONAF). Unidad de estudios y Medio ambiente Región del Maule. Ministerio de Agricultura VII Región. 70 pp.

CONAF (1997b). Catastro y evaluación de los recursos vegetacionales nativos de Chile. Informe regional. Séptima Region. CONAF-CONAMA. Talca. Chile.

CONAF (1998). Evaluación de la desertificación en el secano y precordillera. VII Región del Maule. Depto. Forestal. CONAF. Talca.

CONAF (1999). Catastro y evaluación de recursos vegetacionales nativos de Chile. Informe regional Séptima región. PROYECTO CONAF - CONAMA – BIRF.115 pp.

Emanuelli, P. (1997). Las cosas por su nombre: la realidad del bosque nativo en Chile, Chile Forestal N° 246.

INFOR (1996). Informe económico, Nov.-Dic. 1996, Instituto Forestal Vol 1 N° 5, Santiago

INFOR (1999). Informe económico, Ene-Nov. 1999, Instituto Forestal. Pagina Web: www.infor.cl.

LAGOS, H. (1999). Se consolida la recuperación. Rev. Chile Forestal N° 277. p 45-46.

Lara, A., Araya, L., Cabella, J., Fierro, M., CaviereS, A.,(1987). Evaluación de la destrucción y disponibilidad de los recursos forestales nativos en la VII y VIII Región, CODEFF, WWF, IUCN, Santiago.

Mena, C. (1996). Análisis del proceso de forestación artificial en la VII Región del Maule: Un ejemplo modelo en la comuna de empedrado. Tesis doctoral. Universidad de Alcalá de Henares. España.

PAF-CHILE (1991). Informe final de la comisión de medio ambiente, Santiago.

Sepulveda, C. (1999). Principales sectores monitoreados en la Séptima Región. CODEFF. Talca 11 pp.

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SERPLAC (1998). Situación Social. Región del Maule. Secretaria Regional de Planificación. Gobierno Regional. Talca. Chile

Wilken, P. (1998). La sustentabilidad Forestal en Chile. Aporte a una política integral de los bosques nativos y plantaciones exóticas. Deutscher Entwincklungsdienst (ded) - Comité Nacional Pro-Defensa de la Fauna y Flora (CODEFF). Santiago. 62 pp. 6CATASTRO Y EVALUACIÓN DE RECURSOS pp

 
 

Plantaciones de Arboles en Colombia
Hildebrando Velez
Censat Agua Viva/ Friends of the Earth-Colombia

1. Introduccion

El presente documento pretende mostrar de manera general y concisa la situación actual de Colombia en el ámbito forestal, tanto en lo concerniente a sus bosques, el establecimiento de plantaciones de árboles y sus repercusiones en el ambiente y las sociedades en donde la actividad de las compañías reforestadoras se desarrolla, así como las implicaciones que tendría el establecimiento de plantaciones como sumideros de carbono bajo la concepción desarrollada desde el protocolo de Kioto.

El país se dice tener vocación eminentemente forestal. Acá planteamos la situación de nuestros bosques en los momentos actuales, mostrando cómo existe déficit de zonas boscosas y la problemática que las aqueja. También mostraremos la distribución de las plantaciones de árboles y como han ocasionando efectos negativos tanto en el medio ambiente, como en las comunidades indígenas y de campesinos, especialmente en el occidente del país. Las comunidades de estas regiones se han visto alteradas su cultura, ocupados sus territorios, deterioradas sus costumbres y sus formas de producción, sus estilos de vida y su calidad de vida. Este y otros temas serán abordados a continuación de una forma breve pero que busca ilustrar claramente el estado de los puntos en discusión.

2. Descripción de la Situación Actual de los Bosques y Plantaciones Forestales en Colombia.

Colombia posee una superficie de 114,7 millones de hectáreas, de las cuales el 69%, equivalente a 78 millones de hectáreas, presenta suelos con aptitud forestal, de estas, 40 millones se encuentran cubiertas actualmente por bosques y están distribuidas de la siguiente manera: el 87.6% de las masas boscosas del país, se hallan en el piso basal, comprendido entre los 0 y 1000 msnm, representando unas 47'371.500 Ha, seguidamente se ubica el rango entre los 1000 y 2000 msnm con un 5 %, seguido por el rango entre los 2000 y 3000 msnm con un 5.6 % de la cobertura boscosa, y por último el rango entre 3000 y 4000 con el 1.58 %.

En Colombia la mayor proporción de bosques sin intervención (27'409.430 Ha) se encuentran en la Amazonía, mientras en la Orinoquía se ubica el porcentaje de bosques mayormente intervenidos (2'929.800 Ha).

Buscando la protección de los bosques nativos y estimular el desarrollo de las regiones en que se encuentran, en Colombia se expidió la ley segunda de 1959, la cual estableció siete reservas forestales nacionales con un área inicial de 65'695.000 de Ha, las cuales a lo largo del tiempo han sufrido sustracciones equivalentes al 18.36%, actualmente estas reservas equivalen a 53'629.800 Ha.

Dentro de las modalidades de tenencia de la tierra, la propiedad de los bosques se distribuye de la siguiente manera: 30'000.000 Ha en resguardos indígenas, 80 % de ellas en la Amazonía; 1'300.000 Ha como propiedades colectivas de las comunidades negras que podrían ascender a 3'000.000 de Ha al finalizar la titulación, y 9'195.000 Ha en la modalidad de parques nacionales.

El uso actual de la tierra constituye un serio problema, en virtud de que la cobertura forestal arroja un déficit superior a 7'000.000 de Ha, en relación al uso potencial de los suelos, pues esta extensión es dedicada a otras actividades como, especialmente, la ganadería y en menor proporción a la agricultura.

En cuanto a la tasa de perdida de bosques en la década de los sesenta y setenta, se estima alcanzó las 600.000 Ha por año, pero actualmente esta tasa se calcula en 262.000 Ha año, siendo las principales causas de esta situación el aumento del uso agrícola y la colonización de tierras de aptitud forestal 73.3%, la producción maderera 11.7 %, el consumo de leña 11 %, los incendios forestales 2 %, al igual que los cultivos ilícitos.

En cuanto a las plantaciones de árboles, Colombia posee actualmente alrededor de 280.000 Ha, de las cuales hasta el año de 1992 el 86% correspondía a especies introducidas ó exóticas y el 14% restante a nativas. La zona occidental del país cuenta con la mayor extensión de plantaciones forestales ubicadas en los departamentos de Antioquía, viejo Caldas, Cauca y Valle; además se cuentan algunas en los departamentos de Santander y Norte de Santander, en los llanos Orientales y la Costa Atlántica. Se ha establecido por parte del gobierno un total de 2.7 millones de Ha aptas para desarrollar plantaciones, y de estas se consideran viables 1.1 millones de Ha especialmente en la zona de los llanos Orientales y la Orinoquía.

Al final de la década de los 70's se presentó el mayor incremento en las tasas de plantación de árboles, dándose luego un detrimento en estas, las cuales se esperaba aumentaran nuevamente con el CIF(Certificado de Incentivo Forestal), el cual beneficia directamente a empresas de gran capital como Smurfit Cartón de Colombia. El actual gobierno mediante el plan verde tiene proyectado plantar 160.000 Ha en un lapso de 4 años.

3. Descripción de Impactos Sociales y Ambientales Negativos de las Plantaciones en el País.

Los problemas ambientales ocasionados por las plantaciones tienen su origen mismo en la planificación y zonificación para las áreas destinadas a tal actividad, es así como las mismas empresas son las encargadas de elegir las zonas para establecer plantaciones forestales sin que haya participación de entes independientes que controlen tal procedimiento. Por esta razón se han llegado a ocupar áreas de vocación agrícola en municipios como Calima y Darién (Departamento del Valle) y Calarcá (Quindío). Paralelamente se producen los impactos tanto de la plantación en sí, como del manejo y la infraestructura requerida para su funcionamiento; se puede observar como las quemas producidas por el manejo inadecuado de residuos post-cosecha alteran drásticamente la composición del carbono en el suelo, dejándolo desprotegido y expuesto al efecto erosivo del agua y el viento, y al lavado de nutrientes; por otra parte las plantaciones no alcanzan a suplir la retención hídrica como lo hacen los bosques naturales, dada la carencia de varios estratos así como de especies epifitas y lianas entre otros, con lo cual llegan a interferir en los balances hídricos de las cuencas en las cuales se hallan ubicadas.

La construcción de carreteras de acceso que permitan el manejo y extracción de cosechas en muchas ocasiones alteran los cauces de las quebradas y corrientes aledañas que empiezan a arrastrar gran cantidad de sedimentos, además en reiteradas ocasiones las aguas son contaminadas con residuos de herbicidas utilizados para controlar la vegetación rastrera en los cultivos, tal es el caso de los ríos Timba y el Silencio en el departamento del Cauca.

La disminución de la biodiversidad en terrenos ocupados por monocultivos es bien conocida por todos, situación a la cual no somos ajenos. Se observan casos ejemplares que denotan la perdida de múltiples especies animales y vegetales en algunas regiones, en otros casos sus poblaciones se han visto diezmadas, hecho ocasionado tanto por el reemplazo de vegetación nativa para la implantación de monocultivos como por la realización de prácticas inadecuadas como las quemas indiscriminadas.

Adentrándonos en otro tipo impactos acarreados por el establecimiento de plantaciones de árboles, en el país tenemos las múltiples implicaciones sociales, estas son mucho más complejas de lo que se pueda imaginar puesto, que trascienden los enfrentamientos con comunidades y llegan a interponerse a la preservación de la identidad étnica, las costumbres, la lengua y el concepto de vida comunitaria de ciertos grupos indígenas como en el caso de los Paeces, en el municipio de La Paila departamento de Cauca, en este caso se ha dado más que un fenómeno de ocupación de tierras por parte de la multinacional Smurfit, la invasión del territorio, con las implicaciones que ello conlleva, esto es la desestructuración de la vida cotidiana y la de construcción de la cultura de estas sociedades. Se da pérdida en el sentido de pertenencia y desarraigo de sus terrenos, los cuales muchos continúan defendiendo hoy día y luchando por la ampliación de los mismos, aun cuando sea una tarea ardua por el tipo de obstáculos a los que deben sobreponerse y los contrincantes que deben enfrentar. En el caso especifico que nos ocupa las comunidades indígenas han sido puestas en contradicción con los campesinos de la región los cuales manejan otra visión de desarrollo y por lo tanto ven las empresas que realizan las plantaciones como una tabla de salvación que provee oportunidades de empleo y progreso, sin importarles o desconociendo que se vean explotados por ellas. La empresa vendió sus predios a una asociación de campesinos como una modalidad mediante la cual se deshace del problema del enfrentamiento con los indígenas, traslada este a los campesinos y continua con el dominio y manejo de las plantaciones.

En otros lugares del país la ocupación de territorios alcanza cifras alarmantes, como es el caso de los departamentos de Risaralda y Quindío en los cuales se estima que los predios adquiridos por las compañías plantadoras alcanzan un 10% del total de la extensión de los mismos, en otros lugares como Riosucio, (Caldas) la población se ha visto afectada al vender sus predios para la actividad forestal, quedando luego en una posición difícil, pues las oportunidades de empleo con las que se habían creado grandes expectativas resultan ser muy escasas y se restringen al inicio de los períodos de plantación. En otras zonas donde las compañías han optado por ceder las plantaciones o la explotación de bosque primario a los campesinos locales, se denuncia la intervención de grupos paramilitares que toman el negocio en sus manos y garantizan la seguridad para las operaciones de las compañías. Así pues, el dominio de la mano de obra en las zonas ocupadas por parte de las empresas, les da un gran poder. También se erige como un punto de controversia el hecho que compañías como Smurfit Cartón de Colombia se oponga a la creación de nuevos resguardos indígenas y sabotee tal proceso.

4. Impactos de una Posible Decisión de las Partes del Convenio sobre Cambio Climático

El supuesto beneficio ambiental perseguido con la creación de nuevas plantaciones de árboles que actúen como sumideros del CO2 emitido a la atmósfera por actividades antrópicas, se encuentra en entre dicho, ya que estas no se alejarían mucho del modelo de plantación manejado actualmente, el cual causa serios impactos de orden ambiental y social, y su manejo se adoptaría más desde una perspectiva económica que de tipo ambiental. El beneficio común del que se habla se vería restringido a un pequeño grupo de particulares que encontrarían en las plantaciones de árboles una inmejorable oportunidad para desarrollar un negocio lucrativo, entre estos podemos citar a los dueños de las plantaciones, las redes empresariales, bancos de inversión, funcionarios gubernamentales y empresas forestales entre otros.

Esta forma de reducción de las concentraciones de CO2 en la atmósfera tiene poco de legitima si partimos del hecho de que lo que se está promoviendo es la continuidad del modelo imperante en los países industrializados, justificando sus emisiones contaminantes a la atmósfera mediante el pago de servicios ambientales a países como el nuestro que se encuentran en condiciones de dependencia de las compañías transnacionales, hablando tanto ambientalmente como económicamente, para el desarrollo de esos programas, demostrando de ésta manera el escaso compromiso que tienen en la tarea de revertir el proceso de cambio climático.

El desarrollo de tales prácticas en nuestro país comprometería seriamente la soberanía frente a las multinacionales y encargados de su puesta en práctica. Además desde el punto de vista social tendería a incrementar las condiciones de pobreza de la población así como la deuda ecológica.

5. Conclusiones

  • Colombia es un país con una gran proporción de suelos de vocación forestal, pero en la actualidad existe un déficit superior a siete millones de hectáreas y gran parte de sus bosques se ven sometidos a fuerte presión antrópica.
  • Las plantaciones de árboles en el país se ven representadas en un 80% por especies exóticas, y aunque no tienen la extensión ni la tradición de otros lugares de Sudamérica, han representado una seria problemática a nivel social y ambiental en las zonas en donde se encuentran ubicadas.
  • La falta de control y seguimiento a la actividad forestal por parte de las autoridades ambientales ha permitido la producción de grandes impactos tanto ambientales como sociales en los lugares donde esta se ha realizado.
  • Las comunidades indígenas y campesinas del occidente del país son las que se han visto más notoriamente afectadas, ya sea en la interrupción de sus proyectos de vida y el desarrollo de sus culturas, formas de producción, relaciones sociales como en la pérdida de su bienestar y calidad de vida.
  • El desarrollo de plantaciones como sumideros de carbono de la forma como están planteadas en la actualidad, acarrearían para países como el nuestro, repercusiones negativas en los ámbitos ambiental, social y económico.
  • El supuesto beneficio de las plantaciones forestales como sumideros de carbono redundaría más hacia grupos económicos sólidos, grupos industriales, bancos de inversión y compañías multinacionales entre otros, antes que en un beneficio real y común para los pobladores locales.

 

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