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Certificación
| Noviembre 2005 Carta abierta al Comité de Revisión de Plantaciones Los abajo firmantes seguimos con interés el proceso de revisión de plantaciones del FSC y consideramos que es un primer paso hacia la dirección correcta. En esta carta quisiéramos resumir nuestro punto de vista sobre este tema. De acuerdo a nuestras diversas experiencias sobre el tema, sabemos que el modelo de plantaciones de árboles a gran escala que está siendo implementado en gran cantidad de países –particularmente en el Sur pero también en el Norte- está teniendo en muchos casos graves impactos sociales y ambientales. Esto puede verificarse tanto en plantaciones no certificadas como en las certificadas por el FSC. Muchas comunidades locales han sido afectadas en forma negativa por monocultivos de árboles a gran escala, que han ocupado grandes extensiones de tierras que las proveían de sustento. También, han resultado en pérdidas de biodiversidad y escasez en recursos de agua y suelo. Como resultado, existe una oposición creciente contra las plantaciones existentes y las que se están planificando en numerosos países alrededor del mundo. Como ha sido documentado en Sudáfrica, “las plantaciones de árboles han desplazado a miles de personas de sus tierras en el pasado, y lo siguen haciendo en la actualidad. Debido al avance de esas plantaciones, habitantes rurales quedan privados del acceso a recursos naturales y deben abandonar sus tierras tradicionales en busca de sustento en otra parte, con frecuencia en asentamientos precarios en las periferias urbanas”. De acuerdo a afirmaciones de un activista e investigador sudafricano: “estas empresas abusan de los residentes locales y del ambiente. Destruyen o degradan pasturas naturales para dar lugar a sus plantaciones, y dañan plantas y animales en bosques o humedales adyacentes. Provocan la pérdida de agua superficial en arroyos y pantanos, privando a personas y animales del acceso al agua en las zonas de sus plantaciones. También utilizan sustancias químicas tóxicas que contaminan el suelo y el agua y destruyen procesos naturales del suelo. ¡Y ahora pueden hacer todo eso con la certificación del FSC!” (1) En el caso de Brasil (2)
un estudio que se llevó a cabo en dos plantaciones certificadas
concluyó que la certificación de plantaciones efectivamente
está socavando las luchas de la gente local por recuperar sus
tierras. El equipo de investigación hizo notar que existían
“pruebas claras de las disputas con los vecinos de la compañía
por la propiedad, el uso tradicional y los derechos de tenencia de la
tierra”. La propiedad de la mayoría de la tierra hoy en
manos de ambas empresas que realizaron las plantaciones (como en otras
partes) es reclamada por numerosas comunidades locales a quienes les
fue quitada. Un estudio de caso realizado en Tailandia comparó uno por uno los principios del FSC con la realidad de dos plantaciones y documentó infracciones en prácticamente todos ellos: tenencia de la tierra, derechos de los pueblos indígenas, relaciones comunitarias, derechos de los trabajadores, beneficios obtenidos de los bosques y más. La conclusión debiera haber sido muy clara -negar la certificación- pero sin embargo ambas plantaciones fueron certificadas. Solamente luego de la publicación de los resultados de la investigación y que se llevó a cabo una campaña nacional e internacional la certificacion FSC fue retirada. Muchas comunidades afectadas y ONGs que apoyan el FSC se encuentran consternadas por la certificación otorgada a este tipo de plantaciones – en muchos casos son las mismas plantaciones a las cuales se están oponiendo. Ellos no han requerido que estas certificaciones se lleven a cabo y tampoco han participado en el proceso de consulta de las que se certificaron. Estas comunidades no están tratando de que las plantaciones “malas” mejoren, se están oponiendo a ellas. Muchas veces las comunidades y las ONGs han enviado cartas al FSC estableciendo sus preocupaciones sobre la posibilidad de que el FSC garantice la certificación de las operaciones de empresas, como el reciente caso de la empresa BOTROSA en Ecuador, (3) la cual “ha hecho tanto daño a los bosques de Ecuador y a las comunidades que en ellos viven y de ellos dependen … no han favorecido la conservación de bosques ni tampoco han respetado los derechos de las comunidades del bosque. Por el contrario han realizado una explotación abusiva de los bosques causando en muchos casos su destrucción”. Sin embargo, de una forma que sólo puede ser descrita como un encare verticalista, el FSC ha elegido ignorar esas luchas y continuar con la certificación de plantaciones. Lo que es peor aun, el FSC ha aceptado como cierto lo que las certificadoras han informado y ha certificado esas plantaciones. Como resultado, las empresas se han fortalecido con el sello del FSC y las luchas locales se han visto debilitadas … lo que justamente nunca ha sido la intención del FSC. La misión del FSC “ es promover el manejo ambientalmente apropiado, socialmente beneficioso y economicamente viable de los bosques del mundo”. El sólo hecho de que las plantaciones no son bosques –y que en su gran mayoría no pretenden comenzar a serlo tampoco- sería suficiente para concluir que el FSC no debiera certificar de ningún modo las plantaciones, con la única excepción quizás de aquellas plantaciones mixtas de especies nativas que pretenden restaurar el ecosistema del bosque. De probarse que esas plantaciones a gran escala –las certificadas y las no certificadas- son ambientalmente destructivas, socialmente injustas y además económicamente inviables –como es el caso de los países donde las plantaciones han sido subsidiadas- entonces el llamado al FSC a retirarse totalmente de la certificación de plantaciones comienza a ser más urgente aun. Sinceramente esperamos que este sea el resultado de la Revisión de la Certificación de Plantaciones que el FSC está llevando a cabo y que como resultado de la misma las plantaciones a gran escala que han sido certificadas sean de-certificadas. En el interim, el FSC debe imponer una moratoria a la certificación de plantaciones para evitar mayores daños a las comunidades y al ambiente. 1 - http://www.wrm.org.uy/boletin/83/AF.html#Sudafrica Saludan atentamente, Lydia Bartz Peter Gerhardt Chris Lang Philip Owen Godfrey Silaule, Wally Menne Ricardo Carrere Tatiana Roa Avendaño Luis Eduardo Tantessio Wirsiy Emmanuel Binyuy Ricardo Sánchez María Isabel Cárcamo Elías Díaz Peña José Luis Castro Baleato Jessica Lawrence Alicia García Ana Filippini Felix Gutiérrez Matta German Espejo Alicia Caulia Benito Andrade Ivonne Ramos César Ortiz Calcagno Miguel Domingo Alvaro Mónica Trujillo María Selva Ortiz Warren Clark Alexandra Velasco Lucio Cuenca Luis Ernesto Perez Esperanza Martinez Michelle Medeiros Ricardo Rodríguez Mazzini
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