DECLARACIÓN
DE QUITO
¡LAS PLANTACIONES NO SON BOSQUES!
Red Latinoamericana Contra los
Monocultivos de Árboles.
Julio de 2004
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declaración en portugués
Reunidos en el Foro Social
de las Américas organizaciones venidas de todos los países
de América Latina, sumamos nuestros sueños para decir
en un sólo grito que Otro Mundo es Posible y no dejaremos
que arrebaten nuestra esperanza quienes inundan hoy el Planeta con
grandes monocultivos de árboles (eucalipto, pino, palma africana,
teca y otros). Ellos nos arrebatan nuestras tierras y hacen de nuestro
territorio un desierto donde ya los pájaros no cantan; siembran
árboles para un consumo abusivo que termina llenando de papel
los basureros; ocupan nuestras tierras que ya no se destinan para
resolver el hambre amenazante; desecan nuestras ríos y nuestros
manantiales; engañan cuando prometen empleos que nunca llegan;
expulsan a nuestras comunidades y desplazan la flora nativa dejando
sin alimento a la fauna. Estas plantaciones de árboles, estos
desiertos de verde monocromático, destruyen el arco iris
de la diversidad biológica y homogeneizan y erosionan nuestras
culturas.
Este sacrificio nos lo imponen
a los pueblos de América para que se produzca la celulosa
con la que se fabrican las servilletas, los diarios vacíos
de información, los empaques de productos carentes de sentido;
estas plantaciones se hacen con el pretexto de acumular el carbono
que ha inundado la atmósfera por el desaforado consumo de
petróleo, sin que se haga nada para que ese consumo se detenga;
se guarda carbono en árboles que se calcinan espontáneamente
en extensiones inmensurables, lo que es como guardar queso en la
madriguera del ratón. Se cubren extensiones inmensas con
palma africana con la que se fabricarán cosméticos
para pieles de plástico.
Estas plantaciones obedecen
a intereses de las grandes trasnacionales de la celulosa y el papel,
a los grandes negocios de la madera y a las políticas de
los organismos multilaterales, principalmente la FAO, el Foro de
Naciones Unidas sobre Bosques y el Convenio de Cambio Climático,
que se han convertido en agentes suyos. Son ellos quienes fundamentalmente
han alentado estas plantaciones, les dan el marco teórico,
las soportan ideológicamente y las viabilizan.
Nuestros Estados elaboran
políticas forestales que antes de servir para conservar nuestra
herencia ecológica de praderas, selvas y bosques, sirven
para alentar estas plantaciones con subsidios, con exenciones tributarias,
con créditos blandos, con construcción de infraestructura
y con desarrollo de investigación, todo para beneficio de
las grandes empresas, nunca de nuestros hermanos y hermanas. Estas
políticas forestales legitiman el monopolio y la concentración
de la tierra, condición esencial para asegurar el ingreso
del capital extranjero en los llamados TLC (Tratados de Libre Comercio),
que debieran llamarse tratados de entrega y esclavitud.
Estamos en contra de las
plantaciones que se hacen llamar sumideros de carbono, bajo el manto
de los servicios ambientales, encubriendo el desastre climático
que ha provocado el modelo de petroadicción y de concentración
de bienestar y de riqueza. Estamos en contra de lo que catalogamos
“Maquila forestal”, que es la promoción de grandes
monocultivos a nivel regional, instalados en predios de pequeños
campesinos y de comunidades locales. Estamos en contra de la certificación
de los monocultivos de árboles.
Estamos en contra de este
modelo nefasto porque estamos a favor de que nuestras tierras, mares,
praderas, selvas y bosques estén en manos de los pueblos
y se dediquen, en primer lugar, a asegurar su soberanía alimentaria.
Estamos a favor de que la gente conserve su territorio y su cultura
y no se vea forzada al destierro; queremos que los pueblos sigan
teniendo relaciones de solidaridad y no de competencia, que se tengan
relaciones de armonía y respeto con el entorno; queremos
que las relaciones entre las naciones no estén mediadas por
tratados con reglas unilaterales y alevosas que facilitan el saqueo
y la sumisión de nuestros países; queremos que el
agua, los bosques y la fauna sigan existiendo. Estamos en contra
de los monocultivos de árboles porque estamos a favor de
la vida.
Firman esta declaración:
Argentina / Daniela Verzeñassi - Foro Ecologista de Paraná
Bolivia / Patricia Molina – FOBOMADE
Brasil / Derli Casali - Rede Alerta Contra o Deserto Verde
Chile / Lucio Cuenca - OLCA
Colombia / Hildebrando Vélez - CENSAT
Ecuador / Ivonne Ramos, Ricardo Buitrón, Patricia Granda,
Nathalia Bonilla - Acción Ecológica
Nicaragua / Magda Lanuza - Grupo Hijas e Hijos del Maíz
Perú / Ivonne Yanez - Oilwatch
Uruguay / Ricardo Carrere - Grupo Guayubira
Venezuela / María Eugenia Bustamante, Alicia García
– AMIGRANSA
La
RED LATINOAMERICANA CONTRA LOS MONOCULTIVOS DE ÁRBOLES está
compuesta por las siguientes organizaciones:
Argentina (Amigos de la Tierra), Bolivia (FOBOMADE), Brasil (FASE),
Chile (Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales) Colombia
(CENSAT Agua Viva), Costa Rica (COECOCEIBA), Ecuador (Acción
Ecológica), El Salvador (CESTA), Guatemala (Colectivo Madreselva),
Honduras (Madre Tierra), México (Andrés Barreda/Gonzalo
Flores Modragón), Nicaragua (Grupo Hijas e Hijos del Maíz),
Paraguay (Sobrevivencia), Perú (Ivonne Yánez), Uruguay
(Red de Ecología Social), Venezuela (Amigos en Defensa de
la Gran Sabana).