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Panel/Foro Intergubernamental de Bosques
 

Informe del Grupo Intergubernamental ad hoc sobre los bosques
relativo a su cuarto período de sesiones
PROPUESTAS DE ACCION
(Nueva York, 11 a 21 de febrero de 1997)

índice

INTRODUCCIÓN

1. En su período de sesiones sustantivo de 1995, el Consejo Económico y Social, por recomendación de la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible, aprobó el establecimiento de un Grupo Intergubernamental ad hoc de composición abierta sobre los bosques.

2. El Grupo está encargado de procurar un consenso y de formular propuestas de acción para combatir la deforestación y la degradación de los bosques, así como de promover la ordenación, la conservación y el desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo. Se pidió al Grupo que promoviera la acción multidisciplinaria en el plano internacional en consonancia con la Declaración autorizada, sin fuerza jurídica obligatoria, de principios para un consenso mundial respecto de la ordenación, la conservación y el desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo (Principios relativos a los bosques), teniendo en cuenta la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo y el Programa 21.

3. La Comisión sobre el Desarrollo Sostenible reconoce la soberanía de los países sobre sus recursos naturales, conforme a lo establecido en el inciso a) del artículo 1 de los Principios relativos a los bosques. También reconoce la necesidad de garantizar el derecho al desarrollo a fin de satisfacer equitativamente las necesidades de las generaciones actuales y futuras en lo que respecta al desarrollo y el medio ambiente.

4. En cuanto a la obtención de un consenso y la formulación de propuestas de acción coordinadas, se pidió al Grupo que examinara las siguientes categorías principales de temas interrelacionados:

a) Elemento de programa I: Aplicación a nivel nacional e internacional de las decisiones adoptadas por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo en relación con los bosques, incluida la realización de un examen de los vínculos sectoriales e intersectoriales;

b) Elemento de programa II: Cooperación internacional en materia de asistencia financiera y transferencia de tecnología;

c) Elemento de programa III: Investigación científica, evaluación de los recursos forestales y formulación de criterios e indicadores para la ordenación sostenible de los bosques;

d) Elemento de programa IV: Comercio y medio ambiente en relación con los productos y los servicios forestales;

e) Elemento de programa V: Organizaciones internacionales e instituciones e instrumentos multilaterales, incluidos los mecanismos jurídicos apropiados.

5. Desde un principio fue evidente que el Grupo no podría examinar los temas complejos que tenía ante sí en cuatro períodos de sesiones, es decir, en siete semanas de trabajo. En consecuencia, algunos gobiernos decidieron convocar reuniones especiales y seminarios sobre diversos aspectos de la ordenación, la conservación y el desarrollo sostenible de los bosques. En el anexo II se enumeran esas actividades. El Grupo desea expresar su agradecimiento por la ayuda recibida.

6. Si bien las conclusiones contenidas en el presente informe reflejan la orientación general del debate en relación con los diversos elementos de programa, únicamente las propuestas para la adopción de medidas se convinieron como resultado de las negociaciones.

7. Al presentar este informe, que contiene conclusiones y propuestas para la adopción de medidas sobre los elementos de programa mencionados (secciones I a IV infra), el Grupo, recordando su mandato:

a) Reitera la validez de los Principios relativos a los bosques;

b) Reconoce que esos Principios y los capítulos relativos a los bosques y otros capítulos pertinentes del Programa 21 le sirven de base para su labor;

c) Reconoce los progresos realizados desde la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD), entre ellos los resultados de varias iniciativas nacionales, regionales e internacionales que han contribuido considerablemente al diálogo internacional sobre los bosques, a los informes nacionales y a una mejor comprensión de la ordenación forestal sostenible;

d) Subraya que sus propuestas para la adopción de medidas tienen por objeto complementar, completar y desarrollar los instrumentos mencionados con miras a facilitar su aplicación;

e) Hace hincapié en que, con ese fin, sus conclusiones y propuestas para la adopción de medidas no se deben disociar de las decisiones adoptadas y los compromisos contraídos en la CNUMAD;

f) Reconoce la necesidad y la posibilidad de mejorar la eficacia de la cooperación nacional e internacional en materia de silvicultura mediante sus propuestas para la adopción de medidas;

g) Destaca la necesidad de establecer, a efectos de aplicar esas propuestas, relaciones eficaces de asociación y colaboración entre todos los interesados y los principales grupos a nivel internacional, y en ese contexto, hace hincapié en el papel crucial de la mujer.

I. APLICACIÓN A NIVEL NACIONAL E INTERNACIONAL DE LAS DECISIONES ADOPTADAS POR LA CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL MEDIO AMBIENTE Y EL DESARROLLO EN RELACIÓN CON LOS BOSQUES, INCLUIDA LA REALIZACIÓN DE UN EXAMEN DE LOS VÍNCULOS SECTORIALES E INTERSECTORIALES

A. Progresos alcanzados en los programas forestales nacionales y los programas de utilización de la tierra

Conclusiones

        8. El Grupo reconoció la importancia de establecer marcos generales de política forestal o "programas forestales nacionales" para lograr la ordenación sostenible de los bosques. Convino en que la expresión "programa forestal nacional" se utilizaba en forma genérica para aludir a una amplia gama de criterios relativos a la ordenación forestal sostenible que se aplicaban a nivel nacional y subnacional en diversos países sobre la base de los principios fundamentales esbozados infra. Destacó que los programas forestales nacionales se debían abordar con un criterio intersectorial amplio en todas las etapas, incluida la de formulación de políticas, estrategias y planes de acción, así como las de ejecución, supervisión y evaluación. Los programas deberían ejecutarse en el contexto de la situación socioeconómica, cultural, política y ambiental de cada país y deberían integrarse en programas más amplios para el uso sostenible de la tierra, con arreglo a lo dispuesto en los capítulos 10 a 15 del Programa 21. Deberían tenerse en cuenta las actividades de otros sectores, como la agricultura, la energía y el desarrollo industrial.

9. El Grupo destacó algunos elementos concretos que era necesario examinar al elaborar y llevar a la práctica programas forestales nacionales, especialmente la necesidad de disponer de mecanismos adecuados para favorecer la participación de todos los interesados; la descentralización, cuando correspondiera, y la potenciación de las estructuras gubernamentales regionales y locales; el reconocimiento y el respeto, en consonancia con los marcos constitucional y jurídico de cada país, de los derechos consuetudinarios y tradicionales de ciertos grupos, entre ellos, las poblaciones indígenas, las comunidades locales y los habitantes y propietarios de los bosques; un régimen seguro de tenencia de la tierra, y la creación de mecanismos eficaces de coordinación y solución de conflictos.

10. Independientemente del enfoque adoptado por cada país, los programas forestales nacionales, en cuanto procesos iterativos a largo plazo, deberían reconocer los siguientes elementos fundamentales: la soberanía nacional y el papel primordial de los países, la armonía con las políticas nacionales y los compromisos internacionales, la integración con las estrategias de desarrollo sostenible del país, la asociación y la participación, y los enfoques integrales e intersectoriales. El Grupo reconoció la utilidad de poner a prueba y demostrar el concepto de programa forestal nacional a escala operacional.

11. El Grupo reconoció la necesidad de que los programas forestales nacionales se basaran en una valoración económica acertada de los recursos forestales, incluidos los servicios ambientales y los productos no leñosos. Observó que los programas podían constituir un vínculo eficaz entre la planificación estratégica y la planificación operacional. También observó que debían formularse expresamente para aumentar la eficacia y la eficiencia en el plano nacional con miras a atraer mayores recursos internos y externos.

12. El Grupo también reconoció la necesidad de un entorno económico y comercial externo que favoreciera los programas forestales nacionales. Su ejecución se vería afectada por las fuerzas del mercado, particularmente por el comercio internacional. Los programas debían ser respaldados por un contexto comercial que realzara el valor económico de los recursos forestales y por un mecanismo de determinación de precios que promoviera utilidades adecuadas y remunerativas y permitiera el uso sostenible de los recursos forestales.

13. El Grupo destacó que la financiación, y especialmente el suministro de recursos externos, incluidas las inversiones extranjeras del sector privado y la asistencia oficial para el desarrollo (AOD), se veía facilitada considerablemente por una clara adhesión de parte del gobierno receptor a la aplicación de políticas y programas nacionales que promovieran la ordenación forestal sostenible en el sector forestal y sectores conexos. Para aplicar con éxito los programas forestales nacionales se necesitaban políticas de inversión más eficientes.

14. Habida cuenta del carácter intersectorial de los programas forestales nacionales, el Grupo destacó la necesidad de que las autoridades nacionales examinaran la capacidad institucional de los sectores relacionados con los bosques para garantizar una ejecución eficaz. Subrayó la importancia de evaluar y, cuando procediera, fortalecer la capacidad nacional a todos los niveles para desarrollar, poner en práctica, supervisar y evaluar la ordenación forestal sostenible.

15. El Grupo reconoció que la coordinación entre todos los interesados en los planos nacional e internacional era fundamental para la ordenación forestal sostenible. Tomó nota del aporte recibido de la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica en relación con la diversidad biológica de los bosques y agradeció esa contribución.

16. Por último, el Grupo tomó nota de la importancia de fortalecer la cooperación regional e internacional para el intercambio de información, tecnología y experiencia mediante el establecimiento de redes apropiadas de apoyo a los programas nacionales de ordenación forestal sostenible.

Propuestas para la adopción de medidas

17. El Grupo:

a) Alentó a los países a que, en el ejercicio de su soberanía nacional y de conformidad con la situación especial de cada uno de ellos y la legislación nacional, procedieran a la elaboración, ejecución, vigilancia y evaluación de programas forestales nacionales - lo que comprendía una amplia variedad de criterios para la ordenación forestal sostenible - teniendo en cuenta los siguientes elementos: compatibilidad con las políticas y estrategias locales, nacionales o subnacionales, y cuando procediera, con los acuerdos internacionales; mecanismos de asociación y participación en los que intervinieran los interesados; reconocimiento y respeto de los derechos consuetudinarios y tradicionales de determinados grupos, entre ellos, las poblaciones indígenas y las comunidades locales; un régimen seguro de tenencia de la tierra; criterios integrados, intersectoriales e iterativos; métodos de protección de los ecosistemas que integrasen la conservación de la diversidad biológica y el aprovechamiento sostenible de los recursos biológicos, y abastecimiento y valoración adecuados de los bienes y servicios forestales;

b) Exhortó a una mayor cooperación en apoyo de la ordenación, la conservación y el desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo e instó a todos los países a que utilizaran los programas forestales nacionales, según procediera, como base para la cooperación internacional en el sector de la silvicultura;

c) Destacó la necesidad de cooperación internacional para el suministro adecuado de asistencia oficial para el desarrollo, así como de nuevos recursos y financiación adicional del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y de otras fuentes innovadoras apropiadas de financiación para elaborar, ejecutar, vigilar y evaluar eficazmente los programas forestales nacionales;

d) Alentó a los países a que integraran, cuando procediera y en forma progresiva, criterios e indicadores para la ordenación forestal sostenible en el proceso general de formulación, ejecución y supervisión de los programas forestales nacionales;

e) Instó a los países a que elaboraran, pusieran a prueba y aplicaran mecanismos apropiados de participación para integrar las investigaciones multidisciplinarias, de manera oportuna y continua, en todas las etapas del ciclo de planificación;

f) Alentó a los países a que elaboraran sistemas, entre ellos los de ordenación forestal privada y comunitaria, para la planificación, ejecución, vigilancia y evaluación de programas forestales nacionales en los que se dispusiera y garantizara, cuando procediera, una amplia representación de las poblaciones indígenas, los habitantes y propietarios de los bosques y las comunidades locales en el proceso de adopción de decisiones importantes respecto de la ordenación de las superficies forestales de propiedad estatal situadas en las proximidades de esos grupos, en el contexto de las leyes y reglamentaciones nacionales;

g) Instó a los gobiernos, especialmente de los países en desarrollo y los países con economía en transición, a que incluyeran el fomento de la capacidad entre los objetivos de los programas forestales nacionales, prestaran especial atención a la capacitación, los servicios de extensión, la transferencia de tecnología y la asistencia financiera de los países desarrollados y tuviesen en cuenta debidamente los conocimientos tradicionales locales relacionados con los bosques;

h) Alentó a los países a que establecieran mecanismos o estrategias eficaces de coordinación nacional entre todos los interesados, sobre la base de los principios de la creación de consenso, para promover la ejecución de programas forestales nacionales;

i) Alentó a los países a que siguieran perfeccionando el concepto y la práctica de asociación - lo que podía comprender acuerdos de asociación - para la ejecución de programas forestales nacionales, como posibles instrumentos para fortalecer la coordinación y la cooperación entre todos los copartícipes nacionales e internacionales.

B. Causas subyacentes de la deforestación y la degradación forestal

Conclusiones

        18. El Grupo tomó nota de la necesidad imperiosa de comprender las causas subyacentes de la deforestación y la degradación forestal, que a menudo son propias de cada país. Es necesario adoptar un criterio más definido que se concentre en revertir los procesos más perjudiciales y promover las medidas más eficaces y beneficiosas. También es importante reconocer iniciativas locales que puedan contrarrestar las tendencias actuales de deforestación y degradación forestal, especialmente de las comunidades indígenas y locales.

19. Si se reconoce que la pobreza y las presiones demográficas son causas fundamentales de la deforestación y la degradación forestal, el desarrollo económico sostenible puede desempeñar un papel esencial para reducir la presión que se ejerce sobre los bosques y revertir los procesos que dan lugar a la deforestación y la degradación forestal. Cada país, independientemente de su nivel de desarrollo, hará frente a un conjunto específico de circunstancias y oportunidades de acción. Es importante examinar los aspectos históricos y aprovechar la experiencia acumulada. Muchos de los factores que causan la deforestación o la degradación forestal ejercen una acción recíproca y algunos son de carácter sinérgico. La mayoría de las causas son de carácter social y económico. Aunque algunas están vinculadas con el propio sector forestal, como en el caso de la extracción no sostenible de madera, las opciones y los criterios normativos inadecuados que se aplican en otros sectores también pueden influir en la deforestación y la degradación forestal.

20. Las modalidades de producción y consumo, las modalidades de tenencia de la tierra, la especulación y los mercados de tierras tienen gran influencia sobre el acceso a los productos, bienes y servicios forestales y sobre su uso, así como sobre la deforestación. En muchas regiones influyen otros factores importantes, por ejemplo, la tala, la ocupación de tierras y los cultivos ilícitos; la presión del pastoreo; la agricultura no sostenible; la demanda de leña y carbón vegetal para atender a las necesidades básicas de energía; los problemas relacionados con los refugiados; la inobservancia de la legislación nacional sobre extracción de minerales y explotación petrolera en los países donde hay bosques, los fenómenos meteorológicos naturales y los incendios forestales.

21. Para decidir si los cambios en la cubierta forestal son beneficiosos o no se les debería considerar a la luz de los marcos normativos nacionales de los planes de ordenación forestal sostenible y uso sostenible de la tierra, y esto debería permitir a los países determinar la cantidad y calidad de bosques necesarias para proporcionar la amplia gama de beneficios, bienes y servicios que se necesiten en la actualidad y en el futuro. La presión cada vez mayor que ejerce la demanda de productos forestales y de otros bienes y servicios forestales, así como de tierras para otros usos, entraña la necesidad imperiosa de fortalecer el proceso de adopción de decisiones intersectoriales que afecten a la utilización de tierras. El mejoramiento de la eficacia de las instituciones dedicadas a la gestión de los recursos, el aprovechamiento de tierras, la investigación, la educación y la extensión desempeñará un papel importante en la ordenación forestal sostenible.

22. Muchos cambios en la estructura y la cubierta forestales se pueden justificar con argumentos racionales. Cada país tiene necesidades diferentes, que cambian con el tiempo y afectan tanto a la superficie como al carácter de sus bosques. Tanto los bosques naturales que son objeto de una ordenación sostenible como los bosques artificiales, como elementos de una gestión integrada del uso de la tierra sensible a los aspectos ambientales y socioeconómicos, desempeñan un papel valioso pues ayudan a satisfacer la necesidad de productos, bienes y servicios forestales, así como a conservar la diversidad biológica y aumentar las reservas de carbono. Es necesario evaluar los costos, las ventajas y las desventajas de los diferentes tipos de ordenación forestal, incluidos los bosques artificiales, en diferentes condiciones sociales, culturales, económicas y ecológicas. Se debería reconocer el papel de los bosques artificiales como elemento importante de la ordenación forestal sostenible y como complemento de los bosques naturales.

23. El Grupo reconoció la importancia de modificar las modalidades de consumo y producción a largo plazo en diferentes partes del mundo y sus efectos positivos y negativos sobre la ordenación sostenible de los bosques. Las perspectivas a largo plazo señalan un aumento sostenido de la demanda de productos forestales y otros bienes y servicios forestales y la reducción de la superficie forestal disponible para su producción. Las consecuencias de esa tendencia deben examinarse en el contexto de la labor que viene realizando la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible y de otras iniciativas pertinentes relacionadas con la oferta y la demanda a largo plazo de productos forestales y otros bienes y servicios forestales.

24. Entre las diversas causas básicas de la deforestación y la degradación forestal a nivel internacional, son particularmente importantes la discriminación en el comercio internacional y la regulación deficiente de las inversiones, así como la contaminación atmosférica transfronteriza a larga distancia. Hay determinados factores, como las prácticas discriminatorias en el comercio internacional, las prácticas que distorsionan el comercio, los programas de ajuste estructural y la deuda externa, que podrían influir indirectamente en la deforestación y la degradación forestal. Las distorsiones del mercado, los subsidios y los precios relativos, incluidos los de los productos agrícolas, así como la subvaloración de los productos forestales leñosos y no leñosos, pueden tener una relación directa con la ordenación, la conservación y el desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo.

25. En muchos países es necesario seguir analizando la concatenación de las causas que contribuyen a los cambios en la cantidad y la calidad de los bosques y concentrar la atención en las medidas que podrían resultar más eficaces para evitar que se sigan produciendo daños y para promover cambios beneficiosos. Ese análisis se facilitaría si se utilizara un marco amplio para el diagnóstico, algunos de cuyos elementos se han explicado en detalle en los informes que el Secretario General ha presentado al Grupo. Ese marco para el diagnóstico no sólo constituiría un instrumento útil para que los países analizaran la deforestación y la degradación forestal, sino que, adaptado convenientemente, podría resultar muy valioso para establecer los objetivos de las políticas forestales nacionales, introducir una perspectiva histórica en el análisis de las causas, estudiar los efectos sobre la deforestación y la degradación forestal de políticas aplicadas en otros sectores, perfeccionar los criterios, indicadores y métodos de valoración de los planes nacionales de acción para la aplicación de acuerdos y convenios internacionales y, en general, como instrumento poderoso de gestión para promover la ordenación forestal sostenible.

26. El marco para el diagnóstico debería emplearse en forma constructiva, correctiva y orientada hacia el futuro. Ese marco complementaría y fortalecería otras actividades de planificación en curso y también se utilizaría, conjuntamente con criterios e indicadores, como instrumento para la evaluación periódica de los progresos realizados. Como instrumento de gestión, se debería elaborar en forma voluntaria y no se debería utilizar como base para condicionar la asistencia oficial para el desarrollo. Sin embargo, la elaboración del marco no debe demorar la adopción de medidas y puede ser innecesaria en países en los que se hayan determinado, comprendido y documentado ampliamente las principales causas directas o indirectas, o en los que la deforestación no se considere un problema a nivel nacional.

Propuestas para la adopción de medidas

27. El Grupo instó a los países a que, cuando procediera y fuera pertinente, y con el apoyo de organizaciones internacionales y la participación de los principales grupos siempre que fuera oportuno:

a) Prepararan estudios a fondo de las causas subyacentes de la deforestación y la degradación forestal en los planos nacional e internacional;

b) Analizaran integralmente la perspectiva histórica de las causas de la deforestación y la degradación forestal en el mundo, y de otras causas internacionales de la deforestación y la degradación forestal, incluidas las fuerzas económicas transfronterizas;

c) Proporcionaran nueva información empírica sobre el alcance de la contaminación transfronteriza.

28. El Grupo instó a los países a que:

a) Evaluaran las tendencias a largo plazo de su oferta y demanda de madera y a que consideraran la posibilidad de adoptar medidas para promover la sostenibilidad de su oferta y sus medios para satisfacer la demanda, haciendo especial hincapié en las inversiones en la ordenación forestal sostenible y en el fortalecimiento de las instituciones encargadas de la ordenación de los recursos forestales y de los bosques artificiales;

b) Reconocieran y fortalecieran el papel de los bosques artificiales como elemento importante de la ordenación forestal sostenible, complementario de los bosques naturales;

c) Apoyaran la convocación, a la brevedad posible, de una reunión de trabajo a nivel mundial sobre las causas internacionales subyacentes de la deforestación y la degradación forestal y su relación con las causas nacionales de esos fenómenos.

29. El Grupo también alentó a los países a que abordaran, de ser necesario, las siguientes actividades:

a) Formular y aplicar, mediante un proceso abierto y de participación, estrategias nacionales para hacer frente a las causas básicas de la deforestación, y cuando procediera, determinar objetivos normativos respecto de la cubierta forestal nacional, como aportes a la ejecución de programas forestales nacionales;

b) Elaborar mecanismos, como las evaluaciones del impacto ambiental, para mejorar la formulación y la coordinación de políticas mediante un proceso abierto y de participación;

c) Formular políticas encaminadas a garantizar la tenencia de la tierra a las comunidades locales y las poblaciones indígenas, entre ellas, cuando procediera, políticas encaminadas a distribuir en forma justa y equitativa los beneficios derivados de los bosques.

30. El Grupo también alentó a los países y a las organizaciones internacionales a que:

a) Proporcionaran información oportuna, fidedigna y precisa sobre las causas subyacentes de la deforestación y la degradación forestal, cuando fuera necesario, así como sobre las múltiples funciones de los bosques, información que resultaba esencial para la comprensión de esos problemas por parte del público y para la adopción de las decisiones pertinentes;

b) Prestaran asistencia a los países en desarrollo para promover un enfoque integrado en lo tocante a la formulación y aplicación de marcos normativos nacionales y para llevar a cabo análisis estratégicos de los factores políticos, jurídicos e institucionales pertinentes que hubieran contribuido a la deforestación y la degradación forestal, así como de los que hubieran tenido un efecto positivo;

31. El Grupo:

a) Alentó a los países a que realizaran estudios monográficos utilizando el marco para el diagnóstico descrito supra, a fin de:

i) Determinar las causas subyacentes de la deforestación y la degradación forestal;
ii) Mejorar y comprobar la utilidad del marco como instrumento analítico para la evaluación de las opciones en materia de utilización de los bosques y las superficies forestales;
iii) Perfeccionarlo, difundir los resultados y darle una aplicación más amplia, cuando procediera;

b) Instó a los países desarrollados, al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y a otras organizaciones multilaterales e internacionales, incluidos los bancos regionales de desarrollo, a que prestaran asistencia a los países en desarrollo y a los países con economía en transición para llevar a cabo esas actividades;

c) Invitó a los interesados a que prestaran apoyo, cuando procediera, a la preparación del programa de trabajo del Convenio sobre la Diversidad Biológica acerca de la diversidad biológica de los bosques, con respecto al análisis de las medidas para mitigar las causas subyacentes de la pérdida de diversidad biológica, de conformidad con lo establecido en la decisión III/12 de la Conferencia de las Partes en el Convenio.

C. Conocimientos tradicionales relacionados con los bosques

Conclusiones

        32. Los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques constituyen un importante conjunto de información y experiencias relativas a muchos aspectos del mandato del Grupo. Esos conocimientos deben ser definidos a grandes rasgos de modo que abarquen no solamente los aspectos relacionados con los recursos forestales sino también el saber sobre otras cuestiones que los países consideren pertinentes sobre la base de su situación particular.

33. El Grupo observó con preocupación que algunas comunidades que tienen modos de vida sostenibles basados en los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques se han visto debilitadas por la pérdida acelerada de los bosques como consecuencia de la introducción de nuevos cambios tecnológicos y de la presión económica y ante la falta de medidas adecuadas de conservación y ordenación sostenible. El Grupo convino en que las poblaciones indígenas, y otras poblaciones cuyo modo de vida tradicional depende de los bosques debían desempeñar un papel fundamental en la creación de enfoques participativos de la ordenación de los bosques y las tierras. En esos enfoques deberían participar todas las partes pertinentes, tanto del sector público como del privado, y se debería hacer hincapié en la silvicultura comunitaria, los sistemas de ordenación de las tierras, las actividades de investigación, capacitación y difusión, la formulación de criterios e indicadores y las modalidades de solución de conflictos.

34. Los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques pueden proporcionar una base sólida para la ordenación sostenible de los bosques, y las posibilidades que ofrecen en apoyo de medidas deberían reflejarse en los programas forestales nacionales. Sin embargo, el Grupo reconoció que las comunidades internacionales y nacionales han comenzado muy recientemente a determinar los medios para proteger y aprovechar de manera eficaz esos conocimientos y a examinar las relaciones entre ellos y la ordenación sostenible de los bosques. Esa relación compleja e intersectorial abarca las ciencias naturales y sociales, la cultura, la tradición y el medio ambiente.

35. La protección eficaz de los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques exige que los beneficios se compartan de manera justa y equitativa entre todas las partes interesadas, incluidas las poblaciones indígenas y otras poblaciones cuyo modo de vida tradicional depende de los bosques, los propietarios de bosques y las comunidades locales. Deberán cumplirse determinadas condiciones en el plano nacional para que las poblaciones indígenas y otras poblaciones cuyo modo de vida tradicional depende de los bosques, los propietarios de bosques y las comunidades locales puedan participar plenamente en los acuerdos y ofrecer sus conocimientos tradicionales relacionados con los bosques en beneficio de los demás interesados. Los poseedores de esos conocimientos deben estar representados por sus propios miembros, deben sentirse seguros en sus sistemas de tenencia de la tierra, tranquilos en cuanto a que se les ha reconocido una condición igual a la de los demás miembros de los acuerdos, y convencidos de que persiguen una meta común compatible con sus valores culturales y ecológicos.

36. Los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques son útiles para localizar nuevos y valiosos productos, y tener acceso a ellos en condiciones justas y equitativas no puede sino redundar en beneficio de los países en su empeño por lograr el desarrollo sostenible. No obstante, los gobiernos y otras entidades que deseen utilizar esos conocimientos deben reconocer que no se los puede obtener de la población, especialmente las poblaciones indígenas, los propietarios de bosques, los habitantes de los bosques y las comunidades locales, sin su consentimiento fundamentado. Deben establecerse los medios para garantizar la protección eficaz de los derechos de los indígenas y una distribución justa y equitativa de los beneficios que se deriven de la utilización de los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques, que muchos países consideran que debería incluir el pago adecuado de las poblaciones indígenas y las comunidades locales pertinentes sobre la base de sus derechos de propiedad intelectual dentro del marco de la legislación nacional e internacional que puede incluir el reconocimiento del derecho consuetudinario y los sistemas jurídicos autóctonos. La cooperación internacional en materia de conocimientos tradicionales relacionados con los bosques y derechos conexos debe ser compatible con las obligaciones establecidas en el Convenio sobre la Diversidad Biológica y otros instrumentos pertinentes.

37. El Grupo observó la necesidad de establecer mecanismos internacionales para el intercambio de experiencias nacionales, así como otros mecanismos, incluidas las inversiones financieras, que estimulen la aplicación de los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques en la ordenación sostenible de los bosques y el desarrollo de productos derivados de ellos. Esos asuntos se examinan en la sección II.

38. La adquisición, el almacenamiento, la recuperación y la difusión de los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques fuera de su lugar de origen plantean dificultades que se derivan de la falta de medidas eficaces para proteger y administrar esos conocimientos, y de la índole misma de esos conocimientos, que en gran medida son propios de un lugar y una cultura determinada y no se prestan a conversión a formato digital, el almacenamiento en bases de datos o al acceso mediante mecanismos de distribución de información. El Grupo recomendó que se siguiera estudiando la viabilidad y las modalidades de intercambio en esa esfera.

39. El Grupo reconoció que el Convenio sobre la Diversidad Biológica contenía varias disposiciones, incluidos los incisos j) del artículo 8 y c) del artículo 10 relativos a los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques, que constituían una subcategoría de los conocimientos, las innovaciones y las prácticas a que se refería el inciso j) del artículo 8 del Convenio, mientras que los recursos genéticos de los ecosistemas forestales constituían una subcategoría de los recursos genéticos a que se refería el artículo 15. El Grupo observó la declaración adjunta a la decisión II/9 de la Conferencia de las Partes en el Convenio, y aceptó que la conservación y utilización sostenible de la diversidad biológica y la participación justa y equitativa en los beneficios derivados de la investigación y el desarrollo y de la utilización comercial de los recursos biológicos quedaban comprendidos, entre otras cosas, en el alcance del Convenio. El Grupo también reconoció la necesidad de evitar la duplicación y superposición de tareas con otros procesos intergubernamentales pertinentes. Esos asuntos se examinan más a fondo en la sección V infra.

Propuestas para la adopción de medidas

40. Reconociendo que las poblaciones indígenas y las poblaciones cuyo modo de vida depende de los bosques y poseen conocimientos tradicionales relacionados con los bosques podrían desempeñar una importante función en la ordenación sostenible de los bosques, el Grupo:

a) Teniendo en cuenta las decisiones derivadas de la Tercera Reunión de la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica, en particular las relacionadas con la aplicación del inciso j) del artículo 8, invitó a los gobiernos, los organismos internacionales, las instituciones de investigación, los representantes de las poblaciones indígenas y las poblaciones cuyo modo de vida depende de los bosques y poseen conocimientos tradicionales relacionados con los bosques, así como a las organizaciones no gubernamentales, a promover actividades encaminadas a ampliar la comprensión en el plano internacional del papel de los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques en la ordenación, la conservación y el desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo que complementen las actividades emprendidas por el convenio sobre la Diversidad biológica.

b) Invitó a los países y las organizaciones internacionales pertinentes, especialmente la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica, a colaborar con las poblaciones indígenas y las poblaciones cuyo modo de vida depende de los bosques y poseen conocimientos tradicionales relacionados con los bosques a promover una comprensión internacionalmente aceptable de los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques y a determinar, respetar, preservar y mantener esos conocimientos, incluidas las innovaciones y prácticas que son pertinentes para la conservación de la diversidad biológica de los bosques y el aprovechamiento sostenible de los recursos biológicos de los bosques;

c) Invitó a los países a seguir estudiando en los planos nacional e internacional distintas opciones de políticas y de marcos institucionales y jurídicos necesarias para apoyar la aplicación de los regímenes de protección y los derechos de propiedad intelectual a los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques, la participación justa y equitativa en sus beneficios y la posibilidad de concertar acuerdos oficiales en virtud de los cuales se pudiera tener acceso a esos conocimientos;

d) Instó a los países a que, al ejecutar sus programas forestales, adoptaran medidas para rehabilitar y proteger los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques, teniendo en cuenta que la integridad y la supervivencia cultural de las poblaciones cuyo modo de vida depende de los bosques es una condición fundamental para la protección y la rehabilitación eficaces de los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques;

e) Hizo un llamamiento a los países para que, en el contexto de sus sistemas jurídicos nacionales, promovieran y ofrecieran oportunidades para la participación de, entre otros, las poblaciones indígenas y las poblaciones cuyo modo de vida depende de los bosques y poseen conocimientos tradicionales relacionados con los bosques y los propietarios de bosques en la planificación, creación y ejecución de políticas y programas forestales nacionales compatibles con el inciso d) del principio 2 y el inciso a) del principio 5 de los Principios relativos a los bosques;

f) Hizo un llamamiento a los países para que, con el apoyo de las organizaciones internacionales pertinentes, colaboraran con todas las partes interesadas a fin de reunir conocimientos y experiencias de los criterios que se aplican en la práctica, incluidos el crédito, las recompensas y el reconocimiento de la participación justa y equitativa en los beneficios, y, según procediera, la preparación de directrices técnicas sobre la aplicación de los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques;

g) Hizo un llamamiento a los gobiernos para que, con la asistencia de las organizaciones internacionales competentes si procediera, apoyaran las actividades nacionales, regionales e internacionales encaminadas a acrecentar la capacidad de las poblaciones indígenas y las poblaciones cuyo modo de vida depende de los bosques y poseen conocimientos tradicionales relacionados con los bosques y a los propietarios de bosques pertinentes para participar en acuerdos en los que se aplicaran esos conocimientos en la ordenación sostenible de los bosques, y promover las asociaciones entre todas las partes interesadas;

h) Alentó a los gobiernos a que reconocieran y apoyaran sistemas tradicionales de aprovechamiento de recursos que incorporaran los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques, incluso, si procediera, mediante la elaboración de nuevos instrumentos y mecanismos que acrecienten la seguridad de los grupos cuyo modo de vida depende de los bosques;

i) Instó a los gobiernos a que colaboraran con las comunidades y aprovecharan sus conocimientos para establecer vínculos más sólidos entre los sistemas de ordenación sostenible de los bosques nacionales tradicionales y nuevos;

j) Alentó a los países y las organizaciones internacionales pertinentes a que determinaran la manera de inventariar, almacenar, catalogar y recuperar los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques y apoyaran su protección y aplicación eficaces, incluido el fomento de la capacidad local y autóctona, y a que examinaran las posibilidades de aplicar esos conocimientos sobre la ordenación de determinados tipos de bosques a otros ecosistemas forestales análogos, sólo después de obtener el consentimiento libre y fundamentado de los que poseen los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques. El Grupo también alentó a los países y las organizaciones internacionales a que elaboraran un marco metodológico de compatibilidad entre los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques y las nuevas tecnologías;

k) Instó a los países a que, con el apoyo de las organizaciones internacionales, fomentaran la investigación sobre los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques en las instituciones regionales y nacionales, con la plena participación de quienes poseyeran esos conocimientos, mantuvieran o aumentaran la capacidad de esas instituciones y promovieran una comprensión y una utilización más amplias de los conocimientos adquiridos;

l) Instó a los gobiernos, las instituciones nacionales y los centros académicos a que incorporaran los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques en la capacitación sobre la ordenación de los bosques, a fin de que los silvicultores tomaran conciencia de la importancia de respetar y proteger esos conocimientos; de la necesidad de observar el principio de la participación justa y equitativa en los beneficios, y de las ventajas que se derivaban de su utilización y las desventajas que planteaba el hacer caso omiso de ellos. También deberían hacer hincapié en la importancia de reconocer los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques al elaborar criterios e indicadores nacionales de ordenación sostenible de los bosques en el contexto de los programas forestales nacionales y, según procediera, en los sistemas de certificación de ordenación forestal;

m) Invitó a los gobiernos a que, con el apoyo de los donantes y las organizaciones internacionales, prestaran asistencia financiera y de otra índole a las redes que actualmente se dedicaban a la promoción del intercambio de conocimientos tradicionales relacionados con los bosques en condiciones mutuamente convenidas, así como al intercambio de tecnología y la participación en las utilidades derivadas de la utilización de dichos conocimientos, entre los grupos y las instituciones interesados, en colaboración con todas las partes interesadas, incluidos, entre otros, las poblaciones indígenas y las poblaciones cuyo modo de vida depende de los bosques y tienen conocimientos tradicionales relacionados con los bosques;

n) Alentó a los países a que, en colaboración con las poblaciones indígenas y las poblaciones cuyo modo de vida depende de los bosques y tienen conocimientos tradicionales relacionados con los bosques, promovieran la cartografía digital (utilizando el sistema de información geográfica y el sistema mundial de fijación de posiciones) junto con la cartografía social, si procediera, a fin de prestar asistencia en el establecimiento de la tenencia de los bosques, colaborar con las asociaciones de planificación y gestión, y ayudar a localizar y almacenar la información cultural y geográfica necesaria para apoyar la gestión, protección y utilización de los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques;

o) Invitó a la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) a que, teniendo en cuenta la decisión III/14 de la Tercera Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica, emprendieran un estudio encaminado a aumentar la comprensión internacional sobre la relación que existía entre la propiedad intelectual y los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques, y elaborar medios para promover la protección efectiva de esos conocimientos, en particular contra el tráfico ilegal en el plano internacional, y promover también la participación justa y equitativa en los beneficios que se derivaran de ellos;

p) Alentó a los países a que emprendieran nuevos estudios experimentales sobre las relaciones entre los sistemas de derechos de propiedad intelectual y los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques, a escala nacional, de conformidad con la decisión de la Tercera Reunión de la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica;

q) Pidió al Secretario General que, en colaboración con el Convenio sobre la Diversidad Biológica, elaborara una compilación de instrumentos internacionales y de leyes nacionales, incluidos los proyectos de medidas legislativas relativos a la protección y utilización de los conocimientos tradicionales relacionados con los bosques y a la participación justa y equitativa en los beneficios que se derivaran de ellos; y alentó a los países a que intercambiaran información sobre la experiencia adquirida en la materia en el plano nacional.

r) Instó a los países a que consideraran la posibilidad de elaborar mecanismos, sujetos a las leyes nacionales, para garantizar la participación justa y equitativa en los beneficios incluido el pago, si procediera, a las comunidades locales e indígenas por la utilización de tecnologías tradicionales desarrolladas por ellos en la ordenación sostenible de los bosques.

D. Ecosistemas frágiles afectados por la desertificación y la sequía

Conclusiones

41. La desertificación y los efectos de la sequía son fenómenos generalizados que afectan a los bosques y a las tierras arboladas de las regiones áridas, semiáridas y subhúmedas secas. Esos problemas tienen carácter mundial en la medida en que afectan a la mayoría de las regiones del mundo y requieren la adopción de medidas colectivas por parte de la comunidad internacional.

42. Al adoptar medidas relacionadas con los bosques destinadas a luchar contra la desertificación y mitigar los efectos de la sequía habría que abordar las causas básicas de esos fenómenos de forma integrada, y tener en cuenta la influencia de la pobreza y la de las políticas de aprovechamiento de la tierra, la seguridad alimentaria, el suministro de forraje y leña, los efectos de las modalidades no sostenibles de producción y consumo, las repercusiones del comercio y las relaciones comerciales, las migraciones, los refugiados y muchos otros factores económicos, sociales y culturales. El Grupo señaló que los incendios forestales seguían teniendo efectos devastadores para algunos ecosistemas forestales, en particular en los países situados al sur del Sáhara y en los países con bosques xerofíticos de las zonas mediterráneas, aunque en otras zonas podrían ser beneficiosos para la vitalidad y la regeneración de los ecosistemas forestales.

43. El Grupo observó que en algunos países la cubierta forestal se había expandido o se estaba expandiendo gracias a las actividades comunitarias que contaban con el apoyo de los gobiernos. En muchas regiones, las plantaciones de árboles de crecimiento rápido habían tenido resultados positivos y rentables para la protección del suelo. El Grupo, al tiempo que reconoció que había que rehabilitar tierras forestales en muchas zonas y que para ello se requeriría la asistencia internacional, incluidos recursos financieros y transferencia de tecnología en apoyo de las actividades locales y nacionales, subrayó la necesidad de llevar a cabo actividades de prevención, en lugar de mitigación y regeneración, cuando ello fuera posible, que se centraran fundamentalmente en mejorar la ordenación sostenible de los bosques naturales y otro tipo de vegetación. La regeneración de las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas no debía consistir exclusivamente en plantar árboles, sino que debía estar relacionada con la cuestión más amplia de la ordenación de los ecosistemas forestales, que comprendía los aspectos sociales y económicos. El Grupo señaló la necesidad de reforzar las actividades de investigación, en particular mediante el apoyo a las redes regionales de investigación, cuyo objetivo era encontrar las especies adecuadas para la regeneración de las tierras áridas, semiáridas y subhúmedas secas, rehabilitar los tipos de vegetación existentes y determinar las posibilidades de los productos forestales no leñosos. Los sistemas de educación, formación y divulgación pueden desempeñar un papel importante.

44. El Grupo destacó la necesidad de adoptar un enfoque integrado en los programas nacionales forestales y de aprovechamiento de la tierra y los planes nacionales de lucha contra la desertificación. El Grupo instó a los países a promover medidas coordinadas y multisectoriales a nivel político y de formulación de políticas a fin de mejorar la legislación y agilizar su aplicación en el contexto de las estrategias nacionales de desarrollo sostenible. El Grupo, al tiempo que reconoció la conveniencia de seguir planteamientos "de abajo arriba" en los que participaran todos los grupos principales relacionados con estas cuestiones, junto con planteamientos "de arriba abajo", subrayó la necesidad de que los programas de acción nacionales aprovecharan en mayor medida los conocimientos locales y tradicionales y evaluaran los sistemas agrícolas, silvícolas y pastorales establecidos, de conformidad con los principios rectores señalados en el elemento I.3 del programa. Era necesario lograr una colaboración estrecha entre las instituciones forestales y agrícolas, y debía prestarse apoyo a los agricultores y pastores. Debían establecerse zonas protegidas en los ecosistemas frágiles y amenazados afectados por la sequía y la desertificación como parte de las estrategias locales de conservación, y prestárseles el apoyo necesario, según procediera. Esos enfoques debían estar sustentados por un marco legislativo e institucional propicio que protegiera los derechos y el acceso a la tierra. Los países de las regiones afectadas por la desertificación y los efectos de la sequía deberían proponer iniciativas y establecer prioridades de acción, de conformidad con el artículo 5 de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación en los países afectados por sequía grave o desertificación, en particular en África.

45. El Grupo consideró que los problemas de los ecosistemas frágiles afectados por la desertificación y la sequía debían seguir abordándose en estrecha relación con las convenciones internacionales vigentes, como el Convenio sobre la Diversidad Biológica, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y, en particular, la Convención de Lucha contra la Desertificación. El Grupo hizo hincapié en que los donantes, los organismos internacionales y los países receptores debían iniciar las consultas pertinentes a fin de elaborar programas eficientes y coordinados de cooperación internacional compatibles con esas convenciones, los Principios relativos a los bosques y el Programa 21. La labor llevada a cabo en el marco de esas convenciones y la labor del Grupo deberían complementarse y reforzarse mutuamente.

Propuestas para la adopción de medidas

46. El Grupo:

a) Instó a los países y a las organizaciones internacionales a que adoptaran medidas en los planos nacional e internacional para abordar las complejas cuestiones relacionadas con los ecosistemas forestales de las tierras áridas en los países afectados por la desertificación y la sequía mediante, entre otras cosas, la adopción de un criterio integral del desarrollo y la ejecución de programas nacionales en materia de bosques y de tierras áridas y la aplicación de otras políticas relativas a esas esferas y la coordinación de actividades, cuando correspondiera, a nivel regional;

b) Exhortó a los países a que siguieran analizando experiencias pasadas y supervisando las tendencias de los bosques y los ecosistemas conexos afectados por la desertificación y la sequía, incluidos los aspectos biofísicos, ecológicos, económicos, sociales, institucionales y los regímenes de tenencia de la tierra;

c) Instó a los países a que establecieran zonas protegidas a fin de preservar los ecosistemas forestales y conexos, su suministro de agua y las modalidades históricas y tradicionales de aprovechamiento en las localidades pertinentes de las zonas afectadas por la sequía, especialmente en las regiones áridas, semiáridas y subhúmedas secas;

d) Exhortó a los países, los donantes y las organizaciones internacionales a que apoyaran los sistemas de divulgación, las actividades de educación, capacitación e investigación participativa en las que intervinieran las comunidades indígenas y locales que tuvieran un modo de vida tradicional a fin de crear enfoques de ordenación de los recursos que redujeran la presión sobre los bosques de los ecosistemas frágiles afectados por la desertificación y la sequía;

e) Instó a los países y las organizaciones internacionales a que reforzaran sus asociaciones y colaboraran más estrechamente con las comunidades locales, los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales y otros grupos principales a fin de promover la ordenación sostenible y la regeneración de la vegetación natural en los ecosistemas afectados por la desertificación y la sequía;

f) Instó a los donantes, los organismos internacionales y los gobiernos receptores a que elaboraran programas eficaces y coordinados de cooperación y acción internacionales relacionados con los bosques y ecosistemas conexos afectados por la desertificación y la sequía en el marco de la Convención de Lucha contra la Desertificación y del mandato más amplio del Grupo, los Principios relativos a los bosques y el Programa 21;

g) Invitó al Comité de Ciencia y Tecnología de la Conferencia de las Partes en la Convención de Lucha contra la Desertificación a apoyar las investigaciones sobre las especies de árboles adecuadas para la regeneración de las tierras áridas, semiáridas y subhúmedas secas, sobre la rehabilitación de la vegetación existente, sobre las técnicas conexas de ordenación de los recursos hídricos y sobre las posibilidades que ofrecían las plantaciones de árboles de usos múltiples y las de suministrar productos forestales leñosos y no leñosos.

E. Efectos de la contaminación transportada por el aire en los bosques

Conclusiones

47. El Grupo observó que la contaminación transportada por el aire estaba afectando a la salud de los bosques en muchas partes del mundo, además de Europa. Se necesita un enfoque preventivo en que se tuviera en cuenta factores económicos, incluidas las modalidades de producción y de consumo. El Grupo subrayó la importancia de la Convención sobre la contaminación atmosférica transfronteriza a larga distancia y acogió con satisfacción la aplicación generalizada del método de las cargas críticas adoptado en el marco de esa Convención. El Grupo recomendó que los países cuyos bosques se vieran afectados, o pudieran verse afectados, por la contaminación atmosférica consideraran la posibilidad de aplicar esos métodos. Los posibles efectos que pudieran tener para la salud de los bosques los nutrientes y los contaminantes transportados por el aire, cuando actúan en combinación con otros procesos como la meteorización natural y la lixiviación, deberían tenerse en cuenta en la planificación y la ordenación forestales.

48. El Grupo subrayó la necesidad de seguir supervisando y evaluando los efectos de la contaminación transportada por el aire en la salud de los bosques en aquellas partes del mundo en que se han demostrado, y de obtener información sobre las maneras en que los países interesados habían abordado esos problemas. El Grupo también destacó la necesidad de seguir adoptando medidas para reducir la contaminación transportada por el aire, incluidas la transferencia y la utilización de las mejores tecnologías ecológicamente racionales, existentes y futuras en condiciones mutuamente acordadas. El problema debe resolverse mediante medidas adoptadas fuera del contexto de los bosques.

49. El Grupo destacó la necesidad de fomentar la cooperación internacional mediante, entre otras cosas, el intercambio de información; la investigación y la recopilación de datos sobre el terreno; la evaluación de los efectos socioeconómicos y ambientales de la contaminación transportada por el aire en los bosques; los estudios sobre la función de los ecosistemas cuando las deposiciones de agentes contaminantes amenazan la sostenibilidad; la creación de métodos de evaluación y supervisión de criterios e indicadores nacionales que vinculen la contaminación transportada por el aire con la ordenación sostenible de los bosques; la divulgación de información entre el público; el acceso a los datos existentes por los posibles usuarios, incluidos el personal directivo y los encargados de formular políticas, y la asistencia técnica para ayudar a crear la capacidad de realizar investigaciones.

Propuestas para la adopción de medidas

50. El Grupo:

a) Alentó a los países a que adoptaran un enfoque preventivo para la reducción de la contaminación atmosférica nociva, que podía incluir la contaminación atmosférica transfronteriza a larga distancia, en las estrategias nacionales de desarrollo sostenible;

b) Alentó a los países a que fortalecieran la cooperación internacional orientada a fomentar los conocimientos científicos, como técnicas para supervisar y analizar las causas de la deforestación y la degradación forestal como resultado de la contaminación transportada por el aire y a que cooperaran en actividades relacionadas con los efectos de la contaminación transportada por el aire sobre la salud de los bosques, incluida la facilitación del acceso a los datos existentes a los posibles usuarios, incluidos el personal directivo y los encargados de la formulación de políticas, y la difusión de información entre el público;

c) Recomendó que se mantuvieran los programas regionales existentes de supervisión de los efectos de la contaminación transportada por el aire en la salud de los bosques en los países afectados y se hicieran extensivos a otras regiones, según fuera necesario;

d) Alentó a que se elaboraran métodos para la evaluación y observación de los criterios e indicadores a nivel nacional de contaminantes transportados por el aire en el contexto de la ordenación sostenible de los bosques;

e) Recomendó a los países que consideraran la posibilidad de concertar acuerdos internacionales cuando procediera, sobre la reducción de la contaminación atmosférica transfronteriza a larga distancia.

F. Necesidades y requisitos de los países en desarrollo y otros países con cubierta forestal reducida

Conclusiones

51. Muchos de los problemas que se plantean en relación con esta subsección también se plantean en otras partes de la presente sección y en la sección III infra. El Grupo subrayó que era menester que las medidas con arreglo a la presente sección se coordinasen con medidas adoptadas con arreglo, entre otros mecanismos, al Convenio sobre la Diversidad Biológica, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y la Convención de Lucha contra la Desertificación.

52. El Grupo reconoció que entre los países con cubierta forestal reducida había países desarrollados y en desarrollo. La cubierta forestal reducida puede ser el resultado de condiciones ecológicas naturales al igual que de actividades humanas, y la situación se halla en constante evolución. Algunos países están empeñados en ampliar su cubierta forestal, mientras que otros están a punto de quedar reclasificados en la categoría de países con cubierta forestal reducida.

53. El Grupo estimó que era menester determinar con más precisión los países clasificados como países con cubierta forestal reducida. La definición de bosque utilizada por el Grupo, basada en la evaluación mundial de los recursos forestales de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), consiste en que incluye vegetación con una cubierta de copas mínima del 20% y del 10% para los países desarrollados y los países en desarrollo, respectivamente. Esa definición no tiene un fundamento científico firme ni permite la comparabilidad de los datos a escala mundial. Por otra parte, no hay una manera coherente de clasificar a los países por la extensión de los bosques, comoquiera que se la defina, en países con cubierta forestal reducida y países con cubierta forestal abundante.

54. En algunos países, el desarrollo económico ha estado vinculado históricamente a una pérdida considerable de bosques, lo que ha acarreado hoy en día consecuencias inquietantes con respecto a la degradación del suelo y las penurias sociales, culturales y económicas. La poca extensión de los bosques en países con cubierta forestal reducida redunda en una menor capacidad para la producción de madera y para el suministro de bienes y servicios, incluidos la protección de cuencas fluviales, el suministro de leña, la conservación de la diversidad biológica y las especies endémicas, y la recreación y el esparcimiento. Además, muchos de los tipos de bosques en estos países presentan características particulares y hasta excepcionales y requieren medidas de protección nacionales así como el apoyo internacional, mientras que la proporción incluida en zonas nacionalmente designadas como protegidas suele estar por debajo del promedio.

55. El Grupo reconoció la gravedad de los problemas que encaraban los países en desarrollo y desarrollados que tenían una cubierta forestal reducida para atender sus necesidades de bienes y servicios forestales. También reconoció que, debido a factores y circunstancias de índole económica, los efectos de este problema en los países en desarrollo eran mucho más graves que en los países desarrollados. Las necesidades de los países de bajos y medianos ingresos con cubierta forestal reducida probablemente difieran de las de los países con ingresos elevados y, por consiguiente, deberán aplicarse diferentes conjuntos de medidas para atender esas necesidades.

56. El Grupo observó que los programas forestales nacionales podrían servir de instrumento idóneo para abordar por lo menos algunas de las necesidades y los requisitos de los países con cubierta forestal reducida. Podrían servir de marco para analizar y examinar diferentes opciones para satisfacer diversas demandas de productos, bienes y servicios forestales dentro del sector forestal y fuera de éste. Si bien quizás fuese necesario contar con información adicional como base para los programas forestales nacionales en países con cubierta forestal reducida, ello no debería impedir la preparación de planes provisionales basados en la información ya existente.

57. El Grupo hizo hincapié en la importancia de la cooperación internacional para las actividades de ordenación, conservación y desarrollo sostenible de los bosques en países de bajos ingresos con cubierta forestal reducida, especialmente mediante la asistencia financiera y la transferencia de tecnología ecológicamente racional, así como mediante la creación de redes de investigación e información apropiadas. A ese respecto, el Grupo observó que el interés cada vez mayor que tenían los inversionistas privados en los países con abundantes recursos forestales había hecho que los ecosistemas forestales en los países en desarrollo con cubierta forestal reducida se hubiesen vuelto especialmente vulnerables. En esos países la asistencia oficial para el desarrollo es y seguirá siendo la fuente de financiación más importante. Los programas forestales nacionales deberían considerarse uno de los principales vehículos para encauzar la asistencia financiera y técnica necesaria y asegurar su eficacia.

Propuestas para la adopción de medidas

58. El Grupo:

a) Exhortó a la FAO a que, en consulta con las organizaciones y los países correspondientes, según procediera, formulara una definición precisa y utilizable de cubierta forestal reducida, aplicable a todos los países, y apropiada para su uso en la evaluación de los recursos forestales del año 2000;

b) Instó a los países con cubierta forestal reducida a:

i) Velar por la seguridad a largo plazo de los bienes y servicios forestales mediante la elaboración de programas forestales nacionales para la ordenación sostenible de los bosques, de conformidad con los principios rectores expuestos en la subsección IA supra, teniendo en cuenta la situación particular de cada país, definiendo en la medida de lo posible en esos programas sus necesidades nacionales de una dotación forestal permanente, en aquellos países que tal vez tuvieran que definir una dotación forestal permanente como objetivo de su política;
ii) Planificar y ordenar las plantaciones forestales, según procediera, para aumentar la producción y el suministro de bienes y servicios, prestando la debida atención a las consideraciones sociales, culturales, económicas y ecológicas pertinentes en la selección de las especies, las zonas y los sistemas silvícolas, dando preferencia a las especies nativas cuando fuese viable, y adoptando todas las medidas prácticas para evitar la sustitución de ecosistemas naturales de gran valor ecológico y cultural por plantaciones de bosques, especialmente monocultivos;
iii) Fomentar la regeneración y la restauración de las zonas boscosas degradadas, especialmente mediante la participación, entre otros, de las poblaciones indígenas, las comunidades locales, los habitantes de los bosques y los propietarios de bosques en su protección y ordenación;
iv) Analizar a fondo y tener en cuenta las consecuencias sociales, económicas y ecológicas conexas y los costos y beneficios al considerar la posibilidad de proceder a utilizar sustitutos no leñosos o a la importación de productos forestales;
v) Crear o ampliar redes de zonas protegidas, zonas reguladoras y corredores ecológicos, según procediera, a fin de conservar la diversidad biológica, especialmente en los tipos de bosques especiales, trabajando en estrecha coordinación con las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica, y otros acuerdos internacionales en materia ambiental pertinentes;
vi) En particular en los países desarrollados y los países con economías en transición, emprender programas de fomento de la capacidad en los planos nacional, subnacional y local, incluidas especialmente las instituciones nacionales existentes, a fin de promover la participación efectiva en la adopción de decisiones respecto de las cuestiones relacionadas con los bosques a lo largo de los procesos de planificación, ejecución, supervisión y evaluación, y aprovechar plenamente el caudal de conocimientos tradicionales de que dispusiera el país;
vii) Elaborar sistemas de investigación e información adecuados, basados en evaluaciones fidedignas y periódicas, incluido el uso de criterios e indicadores a nivel nacional, y crear mecanismos sectoriales e intersectoriales de intercambio de información, a fin de que se puedan adoptar decisiones oportunas relacionadas con las políticas y los programas forestales nacionales;

 

c) Instó a los países desarrollados con cubierta forestal reducida que, pese a ello, están dotados de tierras y condiciones climáticas propicias a adoptar medidas positivas y transparentes con miras a la reforestación, la plantación de árboles y la conservación forestal, al tiempo que instó a otros países desarrollados, cuando procediera, en particular los que tenían una cubierta forestal reducida y limitaciones de tierras y condiciones climáticas poco propicias, a prestar asistencia a los países en desarrollo y los países con economías en transición, especialmente los países con cubierta forestal reducida, en la ampliación de su cubierta forestal, teniendo en cuenta el inciso a) del principio 8 de los Principios relativos a los bosques, mediante el suministro de recursos financieros y de transferencia de tecnología apropiada, así como mediante el intercambio de información y el acceso a la experiencia práctica y los conocimientos técnicos;

d) Instó a los gobiernos y a las organizaciones internacionales a mejorar la eficiencia de la cooperación internacional y los procedimientos para fomentarla, en apoyo de la ordenación, la conservación y el desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo en los países en desarrollo y los países con economía en transición con cubierta forestal reducida;

e) Instó a los países donantes y a las organizaciones multilaterales e internacionales a prestar asistencia a los países en desarrollo y los países con economías en transición con cubierta forestal reducida, según procediera, en el fomento de la capacidad para la recopilación y el análisis de datos, y a facilitar esas actividades, a fin de que pudieran supervisar sus recursos forestales.

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