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Tailandia:
el pueblo, no el Estado, protege los bosques
¿Pueden las personas
coexistir con los bosques? Esta pregunta recurrente volverá
a estar en el tapete si la controvertida ley de bosques comunitarios
llega al Parlamento para la votación final. Pero el caso
es que se está planteando la pregunta equivocada. Si realmente
queremos proteger los bosques que quedan, aquéllos que
han sobrevivido a una serie de saqueos estatales, la pregunta
que hay que hacerse es diferente: ¿Pueden nuestros bosques
sobrevivir al mal manejo y la explotación estatales si
no permitimos la participación de la gente y la supervisión
pública? Lamentablemente, este mito también está enraizado en la clase media urbana, que gracias al lavado de cerebro de la educación más convencional y los medios de comunicación masivos, echa la culpa de la deforestación a los pueblos de las montañas y a quienes sin ser originarios se instalaron en los bosques hace muchos años. ¿Pero quiénes
son en realidad los malos? Para encubrir su fracaso,
las autoridades forestales inflaron las cifras de la cobertura
forestal aumentando el número de parques nacionales y refugios
de la vida silvestre al tiempo que prohibían las actividades
humanas en esos lugares. Mientras tanto las autoridades forestales siguen haciendo la vista gorda al madereo ilegal y a la invasión de los bosques por parte de personas influyentes, al tiempo que arriendan por sumas irrisorias valiosos bosques a inversores en plantaciones comerciales de árboles. Hace exactamente 25 años,
Ban Huay Kaew, en [la provincia de] Chiang Mai, se
convirtió en la primera aldea en luchar por los derechos
comunitarios para proteger sus bosques de la usurpación
de los inversores. Pronto esta lucha creció hasta convertirse
en un movimiento nacional que exige el reconocimiento y el apoyo
del Estado a la participación de las comunidades locales
en la conservación de los bosques y los derechos a su uso
sustentable. Esta exigencia de derechos comunitarios para co-administrar
sus recursos naturales está avalada en la Constitución
de 1997, por lo que se trata de un derecho constitucional. De
ahí el proyecto popular de ley sobre bosques comunitarios.
Nótese, sin embargo,
que el gobierno de Thaksin tiene planes de construir más
represas en los bosques y también abrir más parques
nacionales, más que nada para la industria del turismo
y para levantar la prohibición del turismo en los refugios
para la vida silvestre. También hay planes en marcha para
construir carreteras en Thung Yai, que es Patrimonio de la Humanidad.
La fuerte resistencia a estos planes surge principalmente de los
grupos de los bosques comunitarios. Se comprende el motivo por
el que las autoridades quieren echarlos. Por Sanitsuda Ekachai, Bangkok Post, correo-e: sanitsudae@bangkokpost.co.th, enviado por ECOTERRA Intl., correo-e: Mailhub@ecoterra.net, http://www.ecoterra.org.uk |
Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales
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