La certificación
de una operación forestal en virtud del sistema del Consejo de Manejo
Forestal (FSC) debería significar que todos podemos estar tranquilos
al saber que los bosques están siendo manejados razonablemente bien.
Lamentablemente, parece que no es el caso. SmartWood, una certificadora
acreditada por el FSC, certificó recientemente en Laos operaciones
que de acuerdo con la Ley Forestal de ese país producen madera en
forma ilegal.
La certificación
del FSC es el resultado de más de una década de proyectos de asistencia
y millones de dólares de ayuda financiera. Entre 1996 y 2000, un
proyecto financiado por el Banco Mundial y el gobierno de Finlandia
estableció una serie de Asociaciones Forestales de Aldea en las
provincias laosianas de Savannahkhet y Khammouane. Este proyecto
era parte del Programa de manejo forestal y conservación (FOMACOP)
y su objetivo era desarrollar un modelo de “silvicultura de aldea”
mediante el cual los aldeanos extraerían árboles de los bosques
y recibirían una parte del dinero obtenido por la madera.
En 1999 se hicieron
los primeros intentos de determinar si la “silvicultura de aldea”
podía ser certificada por el FSC. Pero los funcionarios del gobierno
de Laos no estaban conformes con ningún tipo de supervisión externa
de las operaciones forestales. Corrió el rumor de que los funcionarios
temían perder una lucrativa fuente de ingresos: los sobornos de
la industria maderera. FOMACOP se derrumbó en el
año 2000, poco después del fallido intento de certificación.
Luego el Banco
Mundial y el gobierno finlandés iniciaron otro proyecto, esa vez
llamado Proyecto forestal sustentable y desarrollo rural (SUFORD).
En mayo de 2003, SmartWood evaluó el manejo forestal. En enero de
2006, luego de que una serie de condiciones se cumpliera a su satisfacción,
SmartWood otorgó un certificado FSC a 39.000 hectáreas de bosque
manejado por seis aldeas en la provincia de Savannahkhet. Un mes
antes SmartWood había certificado cerca de 10.000 hectáreas de silvicultura
de aldea en la provincia de Khammouane.
El WWF apoyó
la certificación junto con Tropical Forest Trust, organización fundada
en 1999 para expandir la superficie de bosques certificados por
el FSC en zonas tropicales. “La certificación FSC de estos bosques
es un paso gigante hacia el manejo forestal sustentable y la conservación
en la región”, afirmó Roland Eve, el director del WWF para Laos.
Pero el informe
de la auditoría del proyecto SUFORD financiado por el Banco Mundial
y Finlandia cuenta una versión diferente. El informe documenta los
datos recogidos en una visita realizada por un equipo compuesto
por el Departamento Forestal de Laos y un consultor del proyecto
SUFORD, Tomas Jonsson. El equipo visitó el distrito Thapanthong
de la provincia de Savannahkhet entre marzo y mayo de 2006.
El equipo descubrió
que las operaciones certificadas de madereo no se llevan a cabo
de acuerdo con los planes de manejo. Según el informe de Jonson,
“Los documentos estaban por todos lados y faltaban partes” y “eran
entendidos sólo parcialmente” por los funcionarios forestales locales,
madereros y pobladores.
El equipo comprobó
que los pobladores y el personal forestal local eran “prácticamente
incapaces de utilizar los mapas de árboles”. Se descubrió que los
mapas eran inexactos. En el bosque, los árboles que había que cortar
no estaban marcados en forma adecuada. Se habían talado árboles
sin marcar. Algunos árboles marcados estaban en pie. Se habían cortado
árboles de resina utilizados por los aldeanos. En la zona
de corte habían quedado algunos troncos grandes de buena calidad.
Nada sorprendente si se tiene en cuenta que los madereros no tenían
los mapas. Tampoco tenían indumentaria de seguridad ni equipos protectores.
Los trabajadores vivían bajo una lona encerada, en un campamento
maderero sin baños ni instalaciones para el aseo.
Se cortaron más
árboles que lo indicado en los planes de manejo porque la provincia
emitió cuotas de madereo “por encima de los volúmenes cosechables
según los planes de madereo aprobados”. Se habían talado muchas
áreas que de acuerdo con los planes de manejo todavía no tendrían
que haberse cosechado. El equipo también encontró signos de que
los pobladores estaban cortando y procesando madera aserrada dentro
de la zona certificada.
El equipo concluyó
que el madereo no está siendo controlado por los planes de manejo
sino dirigido por la demanda de una cantidad siempre en aumento
de aserraderos locales. La interpretación de los planes para el
madereo es que éstos “dan derecho a cortar determinado volumen en
lugar de permitir específicamente la remoción de los árboles seleccionados
y marcados”, según el informe de Jonsson.
Con la certificación
del FSC debería ser posible saber de qué lugar específico del bosque
procede la madera, mediante un sistema de marcado y seguimiento
de la misma. El equipo comprobó que “ningún
árbol ni tronco estaba marcado según las exigencias”, y esto ocurrió
“en todos los lugares inspeccionados (bosque, playa de troncos,
aserradero)”. Los troncos marcados no llevaban el número apropiado
y a menudo la marca se hacía con tiza. “El seguimiento y la cadena
de custodia de árboles y troncos son por lo tanto imposibles”, escribió
Jonsson en su informe.
El equipo supervisor
también encontró pruebas de madereo ilegal: madereo en zonas para
las que los planes de manejo aún no habían sido aprobados o no existían.
Si los troncos no se marcan en forma apropiada, no hay forma de
saber si la madera de esa operación ilegal u otras por el estilo
no se está haciendo pasar como madera certificada por el FSC.
Pero SmartWood
sabe todo esto. Los asesores de SmartWood pusieron una condición
que reza: “Al final del Año 1, todos los troncos deben contener
marcas claras y duraderas (por ejemplo, pintura o cortes) para identificar
la aldea, la faja y el número de tronco”.
En virtud de
la Ley Forestal de Laos es ilegal mover troncos que no hayan sido
marcados en la forma apropiada. Por lo tanto, mientras no se cumpla
la condición impuesta por SmartWood, para la ley de Laos la madera
de Savannahkhet certificada por el FSC es ilegal.
Por Chris Lang,
correo-e: http://chrislang.org,
www.chrislang.blogspot.com