Árboles transgénicos: contradicciones en las
Convenciones de Naciones Unidas
La novena Conferencia
de las Partes del Convenio de la ONU sobre el Cambio Climático,
realizada en Milán en 2003, permitió a los gobiernos y a las empresas
del Norte establecer plantaciones en el Sur en virtud del “Mecanismo
de Desarrollo Limpio” del Protocolo de Kyoto, supuestamente para
absorber dióxido de carbono y almacenar carbono. La COP-9 permitió
el uso de plantaciones de árboles de ingeniería genética [conocidos
también como árboles genéticamente modificados, GM o transgénicos]
como sumideros de carbono, que supuestamente compensan las emisiones
de carbono.
A partir de allí,
organizaciones y representantes de movimientos sociales de Europa
Oriental y Occidental y de América del Norte y del Sur han combatido
el modelo de monocultivos a gran escala a causa de sus impactos
sociales y ambientales negativos y han exigido la prohibición de
los árboles transgénicos (véase el boletín del WRM Nº 90). En marzo
de 2006 se pidió una moratoria a la liberación de árboles de ingeniería
genética en el medio ambiente durante la octava Conferencia de las
Partes de la Convención de la ONU sobre la Diversidad Biológica,
realizada en Curitiba, Brasil. La CDB tomó una decisión histórica
por la cual “recomienda a las partes adoptar un enfoque precautorio
al tratar el asunto de los árboles de ingeniería genética”.
Esta decisión, donde por primera vez se reconocen los potenciales
peligros sociales y ecológicos de los árboles transgénicos, ayudaría
a frenar la carrera para comercializarlos.
El hecho de que
la CDB haya podido adoptar una postura tan fuerte contra los árboles
transgénicos indica el alto grado de preocupación por las singulares
e importantes amenazas que éstos plantean. La Dra. Ricarda Steinbrecher,
genetista e integrante de la Federación de Científicos Alemanes,
lo resume de esta manera: “Este resultado de la CDB, que recomienda
un enfoque precautorio respecto de los árboles transgénicos, representa
un primer paso en el reconocimiento de los riesgos asociados a los
árboles de ingeniería genética. [Este resultado] ayudará tanto a
las ONG como a los científicos a enviar un mensaje urgente de alerta
a todas las naciones [explicando] que no tenemos suficientes datos
científicos sobre las consecuencias de los árboles transgénicos,
los cuales plantean una amenaza para los bosques y los pueblos indígenas
y comunidades locales de todo el mundo, y que por lo tanto es fundamental
detener todas las liberaciones por lo menos hasta disponer de tales
informaciones y evaluaciones”.
Sin embargo,
mientras la CDB reconoce los daños potenciales de los árboles transgénicos,
el Convenio sobre Cambio Climático acepta su uso. Por esta razón
varias organizaciones decidieron enviar un mensaje fuerte al Convenio
que se realizará en Nairobi el próximo mes de noviembre. En una
carta abierta a los delegados se solicita al Convenio Marco sobre
el Cambio Climático que ponga fin a “la contradicción entre su propia
decisión a favor de los árboles de ingeniería genética y la
posición de la CDB en su contra” y que “prohíba inmediatamente la
liberación de los árboles transgénicos”.
Las plantaciones
destructivas no son la solución a la crisis energética, y las plantaciones
de árboles GM podrían ser un verdadero desastre para la Humanidad.