Más
problemas: el álamo transgénico, la celulosa
y el biocombustible
La Dirección
de investigaciones biológicas y ambientales del Ministerio estadounidense
de Energía está financiando con USD 1.400.000 un estudio de tres
años realizado por miembros de la Universidad de Purdue, con el
fin de encontrar el modo de modificar la lignina y averiguar si
estos cambios genéticos afectan la calidad de las plantas utilizadas
para producir biocombustibles. Un álamo híbrido es el punto de partida
de esta investigación, que se encuadra en el objetivo del Ministerio
de reemplazar por biocombustibles el 30 por ciento de los combustibles
utilizados cada año en Estados Unidos para el transporte.
Los científicos
desean modificar genéticamente el álamo híbrido para lograr que
la lignina no impida la extracción de la celulosa y su degradación
en azúcares fermentables, los cuales pueden ser convertidos a su
vez en etanol. La lignina es un polímero orgánico complejo y representa
el 25% de la composición de las plantas; en su forma actual,
su combustión puede servir de energía en
el proceso de fabricación de etanol, pero no es posible transformarla
a ese combustible alternativo.
Alterando la
composición de la lignina o minimizando la cantidad presente en
las paredes de las células, se podría facilitar el acceso de las
enzimas. Los científicos suponen que, de esta forma, las enzimas
podrían convertir la celulosa en azúcares de modo más eficiente.
Para avanzar en la producción de combustibles no fósiles, los investigadores
de Purdue están usando herramientas genéticas para modificar el
álamo y estudiar luego el efecto de las alteraciones sobre las paredes
de la célula, con el fin de crear árboles que se adapten a una producción
de alto rendimiento de etanol.
Con su habitual
estrechez de miras, los expertos en genética ven el árbol pero no
el bosque (o más bien la plantación). La “solución” que le seguirá
es fácil de anticipar: enormes extensiones de árboles transgénicos
idénticos, que tendrán los ya previsibles efectos en los suelos,
el agua y la diversidad biológica, más las consecuencias imprevisibles
de una técnica cuestionada por su falta de solidez científica. Con
“soluciones” de este tipo no sólo queda sin resolver el problema
básico, la crisis climática mundial provocada por el consumo desmedido
de energía, sino que la humanidad se ve enfrentada a una nueva amenaza.
Artículo basado
en información extraída de: “GM tree could be used for cellulosic
ethanol”, 24 de agosto de 2006, Mongabay.com, http://news.mongabay.com/2006/0824-purdue2.html.