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Birmania: Wildlife Conservation Society
maquilla de verde a la junta militar
El remoto valle de Hugawng,
de gran riqueza medioambiental, está situado en el norte del estado
de Kachin, Birmania, y ha sido reconocido internacionalmente como
una de las zonas de mayor biodiversidad. El régimen militar birmano
incluso lo dejó intacto en gran parte hasta mediados de los años
1990.
Tras el alto al fuego
entre la Organización para la Independencia de Kachin y la junta
militar en 1994, los residentes locales abrigaron la esperanza de
que la paz promoviera la economía y mejorara las condiciones de
vida. Sin embargo, como se expresa en Valley of Darkness [“El valle
de la oscuridad”], un nuevo informe realizado por investigadores
locales clandestinos y publicado en 2007 por la red Kachin
Development Networking Groups, “Con el aumento del control de la
junta, los ricos recursos del valle terminaron siendo una maldición”.
Junto con la asociación
estadounidense para la conservación de la vida silvestre Wildlife
Conservation Society, la junta militar que gobierna Birmania está
estableciendo la mayor reserva mundial de tigres, la Reserva de
Tigres del Valle de Hugawng. Sin embargo, las condiciones de las
personas que allí viven no han recibido atención. El informe expone
la confiscación de granjas y hogares de la zona por parte de la
junta birmana con el fin de ubicar su infraestructura militar, así
como la venta de vastas superficies como concesiones para minas
de oro. En 2002 se entregó más del 18% del estado de Kachin a concesiones
mineras; la cantidad de grandes concesiones aumentó de 14 en 1994
a 31 en 2006. Hoy los bosques y cursos de agua del valle están siendo
diezmados por más de 100 minas, hidráulicas y a cielo abierto, que
usan bombas y dragas mecánicas y vuelcan desechos contaminados con
mercurio.
No solamente el medio
ambiente siente estos impactos devastadores, sino también las comunidades
locales. “Solamente la junta y un puñado de empresarios se benefician
con el oro, en tanto la gente del lugar sufre las consecuencias”,
dice el informe, mientras que el influjo de miles de inmigrantes
de toda Birmania sumado a las durísimas condiciones de trabajo,
la falta de posibilidades de educación y la pobreza han llevado
a la expansión de las industrias de la droga, el sexo y el juego
en el valle que una vez fue prístino. El uso de drogas intravenosas
y la industria del sexo han aumentado la propagación del VIH/sida.
La Wildlife Conservation
Society declara que la junta birmana ha cerrado casi completamene
la industria de las minas de oro en el valle. Este informe demuestra
lo contrario al documentar las declaraciones de la población local,
que no participa ni se beneficia del llamado “programa para el desarrollo
de la zona fronteriza” del que la junta militar se jacta todo el
tiempo.
“Queremos que el mundo
sepa que tanto los tigres como las personas del valle de Hugawng
corren peligro a causa del régimen militar de Birmania”, subraya
el informe.
Extractos editados de:
“Valley of Darkness. Gold mining and militarization in Burma’s Hugawng
Valley”, 2007, Kachin Development Networking Groups (KDNG), correo-e:
kdngroup@gmail.com. El informe
completo está disponible en: www.aksyu.com