Plantaciones
de eucaliptos como biomasa combustible: sustituyendo lo malo
por lo peor
La carrera por usar biomasa
como fuente alternativa de energía, supuestamente para reducir las
emisiones de dióxido de carbono, está ocultando cada vez más el
modelo de consumo insustentable que subyace tras el calentamiento
global y el cambio climático.
Los enfoques reduccionistas
se centran en soluciones que provocan daños incluso peores. Tal
es el caso de un importante proyecto europeo que entusiastamente
identifica a las plantaciones de eucalipto en escala industrial
como solución para supuestos procesos menos contaminantes de fabricación
de acero.
Encabezado por los principales
fabricantes de acero de Europa, el proyecto de “fabricación de acero
con muy bajo nivel de CO2” (European Ultra Low CO2 Steelmaking -
ULCOS) involucra al Centro francés de investigación agrícola para
el desarrollo internacional (CIRAD) y su tema central es sustituir
los combustibles fósiles con biomasa, sobre todo proveniente de
monocultivos de árboles en los trópicos.
Además de desarrollar
procesos más eficientes para la conversión de biomasa en carbón
vegetal, el proyecto trata de la disponibilidad de biomasa a partir
de plantaciones de eucalipto, y CIRAD investiga la disponibilidad
de dicha biomasa leñosa. Ha identificado “buenos candidatos” para
la producción de biomasa, es decir dónde establecer plantaciones
de eucalipto en escala industrial.
Los ‘candidatos’ elegidos
para albergar dichas plantaciones son: Brasil, que el CIRAD considera
podría tener 46 millones de hectáreas disponibles en 2050, y varios
países centroafricanos como Congo (sur), República Democrática del
Congo (oeste), Angola (norte y este), Zambia (oeste), Tanzania (oeste
y sur), Mozambique (norte) y la República Centroafricana, con otras
46 millones de hectáreas.
Esto equivale a aumentar
la superficie de monocultivos de árboles, con los subsiguientes
graves impactos sobre el suelo, el agua, la biodiversidad y el sustento.
Peor todavía, el establecimiento de tales plantaciones en gran escala
destruiría, como ya está sucediendo, los ecosistemas existentes
como praderas, bosques, turberas y humedales, que brindan sustento
a las poblaciones locales. Esta destrucción implica la liberación
de enormes cantidades de gases de efecto invernadero, lo que impugna
el fundamento de los proyectos de este tipo.
Reemplazar el gran problema
de quemar grandes cantidades de combustibles fósiles con nuevos
problemas como la invasión a ecosistemas muy diversos y el agotamiento
de suelos y agua a causa de los eucaliptos de crecimiento rápido
no hará más que empeorar las cosas. Mientras tanto, el clima sigue
cambiando.
Artículo basado en información
de “Ultra low carbon steelmaking process”,
http://www.engineerlive.com/features/17481/ultra-low-carbon-steelmaking-process.thtml