Uruguay:
condiciones de trabajo en dos viveros forestales certificados por
FSC
Durante años, el WRM ha
venido documentando los impactos sociales y ambientales de los monocultivos
de árboles. Sin embargo, hasta ahora no habíamos contado con información
sobre el punto de partida de la cadena: los viveros donde se producen
los millones de plantas destinadas a ser plantadas. Recientemente
culminó una investigación sobre las condiciones de trabajo y uso
de agrotóxicos en los viveros de las dos principales empresas forestales
certificadas en Uruguay por el Forest Stewardship Council – FSC:
Eufores (Ence-España) y FOSA (Metsa Botnia-Finlandia). (1)
Los viveros de ambas empresas
utilizan la tecnología más avanzada en la materia y allí producen
fundamentalmente clones de eucaliptos. La clonación se hace a partir
de ramas de las llamadas “plantas madres” con las que se producen
las estacas, que son pequeños tallos con un par de hojas. Esta producción
es realizada con equipamiento especializado y una vez producidos
los plantines, éstos permanecen en el vivero hasta que están bien
enraizados y posteriormente son trasladados a la intemperie con
el objetivo de rustificarlos para las plantaciones.
Si bien la tecnología
para la producción de plantas es “avanzada” (lo cual incluye modernas
instalaciones de riego, invernadero y un amplio paquete de agrotóxicos),
no es tan “avanzada” en materia de condiciones de trabajo.
Lo primero que llama la
atención es la tercerización, régimen en el cual está aproximadamente
el 80% de la fuerza laboral de ambas empresas que ocupan entre 50-70
personas (Eufores) y 130 personas (FOSA). La tercerización
constituye una externalización de la mano de obra que implica romper
la relación de trabajo directa con la empresa que asume la producción.
En esta “relación triangular de trabajo” la persona es contratada
por una empresa (contratista) pero en definitiva trabaja para otra,
en su local, sometida a su dirección y disciplina, diluyéndose la
figura del verdadero empleador.
Según los trabajadores,
“la tercerización de los servicios es una manera de evitar posibles
problemas con el sindicato y con los trabajadores en general” ya
que los divide tanto en los beneficios como en la proyección del
trabajo, conspirando así contra la posibilidad de que se organicen.
En la medida que la tercerización condena a los contratados a la
zafralidad, la inseguridad laboral y la inamovilidad funcional
- siempre serán “peones comunes” y se les paga como tales aunque
realicen tareas especializadas como la clonación de eucaliptos –
entre l@s trabajadores persiste la ilusión de pasar a la categoría
de empleados directos. Ello lleva en ocasiones a que se retraigan
de las actividades sindicales por temor a ser “señalados”.
La sindicalización ha
sido difícil en ambas empresas. En Eufores el sindicato se creó
recién hace cuatro años, pese a la oposición de la empresa. No obstante,
una vez creado Eufores desató una persecución contra el presidente
del sindicato, el cual denunció que se sentía “personalmente victimizado”.
. Aún así, Eufores fue certificada. Recién durante el último año
la empresa parece haber aceptado el hecho y ahora el dirigente ha
sido reintegrado a su lugar normal de trabajo.
En FOSA la creación del
sindicato es muy reciente (agosto 2006), pero está integrado casi
en su totalidad por trabajadores de la empresa contratista. No obstante,
la presión se hace sentir y algunos no se afilian por temor a ser
percibidos por la empresa como “revoltosos” y que eso eventualmente
les impida pasar a ser empleados directos de FOSA. A pesar de esta
situación, también esta empresa fue certificada.
Otro aspecto que habla
de la falta de responsabilidad social de las empresas es que, como
principio, la sanidad de los eucaliptos se pone por encima de la
sanidad de la gente. En aras de evitar que los plantines contraigan
plagas y enfermedades, se aplican agrotóxicos en un grado muy elevado.
En Eufores se aplican incluso dos productos no autorizados por el
FSC: Fundazol (Benomil, disruptor endocrino y productor de mutaciones
genéticas, posiblemente cancerígeno para humanos) y Flonex (Mancozeb,
no aceptado por ser cancerígeno). En ambos viveros se utiliza el
Captan, un funguicida que fue prohibido en Finlandia en agosto de
2001 por ser extremadamente tóxico: se lo considera cancerígeno,
contamina el suelo y las napas de agua subterráneas, es muy tóxico
para los peces y afecta ranas, pájaros y aves.
Los trabajadores y trabajadoras
quedan expuestos permanentemente a los agrotóxicos en un ambiente
cerrado que está impregnado de dichos productos. Además, el agua
del lavado de las mochilas u otros aplicadores de agrotóxicos se
vierte en el mismo lugar. Sin posibilidad de bañarse antes de ir
a sus casas pues los baños carecen de duchas, los trabajadores y
trabajadoras esparcen la contaminación a su familia en la medida
que vuelven a sus hogares con la misma ropa con la que trabajaron.
Al respecto, los trabajadores informaron que más del 90% de los
hijos de mujeres que trabajan en el vivero sufren de alergias, espasmos
y asma.
En cuanto a los controles
médicos, en FOSA son inexistentes. Por su parte, Eufores realiza
algunos, pero los trabajadores no tienen confianza en los resultados
por lo que están en tratativas para que los monitoree un organismo
independiente de la empresa, como el Ministerio de Salud Pública.
Algunas de las condiciones
de trabajo a destacar en los viveros de Eufores y FOSA son el aislamiento
de lugar --que impide el desplazamiento en la hora de descanso del
mediodía, que en el caso de FOSA no es paga--, el difícil acceso
a los baños -- están alejados del lugar de trabajo -- y su capacidad
totalmente insuficiente, además de la falta de duchas mencionada,
la ausencia de extractores de aire en los lugares cerrados --solo
hay aire acondicionado para las plantas-- así como las elevadas
temperaturas que se alcanzan en los mismos, y la omisión --en el
caso de FOSA-- de proporcionar artículos necesarios para el trabajo
como son los guantes de látex --la empresa proporciona únicamente
guantes de goma porque son más baratos, pero complican la manipulación.
Los casos de alergia en
piel, ojos, manos, cuello y resto del cuerpo, con presencia de ronchas,
picazón e hinchazón abundan entre los trabajadores y trabajadoras
expuestos a productos tóxicos como funguicidas, insecticidas, hormonas
y cloro.
El tema del trabajo femenino
amerita algunos comentarios especiales. Las empresas forestales
hacen hincapié en la generación de empleos femeninos, pero el trabajo
que ofrecen en su gran mayoría es de peonas, que, como hemos visto,
suelen ser tercerizadas, sin perspectivas de mejora. Hay algunos
puestos administrativos, pero pocas mujeres ocupan cargos de dirección
--en general son auxiliares.
La maternidad resulta
difícil de sostener en el régimen de trabajo de los viveros. Allí
no hay guarderías y la lejanía y falta de locomoción en el lugar
imponen a las mujeres jornadas muy extensas separadas de los hijos.
Durante el embarazo, las condiciones tan duras de trabajo impiden
que las trabajadoras lleguen al término autorizado -- 7 meses y
medio de embarazo --, aún cuando en general prefieren trabajar lo
más posible porque la licencia prenatal supone percibir un ingreso
mucho menor. Es que en esas condiciones es difícil soportar las
altas temperaturas --que pueden superar los 40 grados-- y las largas
jornadas sentadas o paradas, lo que las obliga a tomar su licencia
prenatal a los 4-6 meses de embarazo.
Es interesante señalar
que la certificación de las plantaciones de estas dos empresas ya
había sido cuestionada en una investigación llevada a cabo por el
WRM (2). Ahora esta investigación sobre los viveros de las mismas
se suma a dicho cuestionamiento. En efecto, en su resumen sobre
el tema, la investigadora concluye que “estas dos empresas certificadas
no demuestran para nada ser ‘ambientalmente apropiadas, socialmente
beneficiosas y económicamente viables’ (tal como lo define el mandato
del FSC). Por el contrario, usufructúan de este sello a costa del
trabajo y de la salud de los trabajadores y del medio ambiente de
tod@s los uruguay@s.
(1)
"Condiciones de trabajo y uso de agrotóxicos en dos viveros
forestales”, agosto de 2007, RAPAL-Uruguay,
http://www.guayubira.org.uy/trabajo/viveros.pdf
(2)
“Maquillaje Verde. Análisis crítico de la certificación de monocultivos
de árboles en Uruguay por el FSC”, marzo de 2006, World Rainforest
Movement (WRM),
http://www.wrm.org.uy/paises/Uruguay/libro.pdf