Reunión
en Roma para evaluar la aplicación del Programa de Trabajo sobre
Áreas Protegidas de la CDB
Las Partes de
la Convención sobre Diversidad Biológica (CDB), agencias intergubernamentales,
ONG conservacionistas, pueblos indígenas y comunidades locales,
así como organizaciones de la sociedad civil, se reunirán en Roma
entre el 11 y el 15 de febrero de 2008 con el fin de evaluar la
aplicación del Programa de Trabajo sobre Áreas Protegidas de la
CDB en el período 2004-2007. El programa de trabajo, adoptado por
la séptima Conferencia de las Partes (COP7) celebrada en 2004 en
Malasia, incluye varias actividades que solicitan a las Partes aumentar
la cobertura de las zonas protegidas, respetando al mismo tiempo
los derechos de las comunidades indígenas y locales y garantizando
su participación plena y efectiva. También exhorta a
las Partes a mejorar y diversificar la gobernanza de las áreas protegidas
para incluir la coadministración de las áreas protegidas, el reconocimiento
y el apoyo a las áreas conservadas por la comunidad y el derecho
al consentimiento libre, previo e informado para los pueblos indígenas
en casos de potencial reasentamiento.
La COP7 también
estableció el Grupo de Trabajo especial de composición abierta sobre
áreas protegidas, cuya tarea es asesorar a las Partes con relación
a la aplicación del Programa de Trabajo y evaluar dicha aplicación.
En Roma se celebrará la segunda reunión del Grupo de Trabajo especial
de composición abierta sobre áreas protegidas
con la tarea de revisar
la aplicación del Programa de Trabajo y buscar recursos financieros
adecuados y oportunos para su aplicación. Estos asuntos son de gran
importancia para los pueblos indígenas y para quienes usan los recursos
locales, pues afectan profundamente su relación con las áreas protegidas
tanto en lo relativo a la elaboración de políticas internacionales
como en la práctica, en las tierras y territorios habitados o utilizados
por pueblos indígenas y comunidades locales. Muchas organizaciones
de pueblos indígenas y comunidades locales y las ONG que los apoyan
concurrirán a la reunión, con el fin de garantizar que las perspectivas
y los aportes de los pueblos indígenas se tomen en consideración
en la revisión de la aplicación del Programa de Trabajo, las recomendaciones
para mejorar su aplicación y las opciones para movilizar recursos
financieros para su aplicación. Los pueblos indígenas y comunidades
locales costeras están preparando informes y estudios del caso de
situaciones nacionales y la aplicación del Programa de Trabajo.
Aunque la información
sobre la aplicación del Programa de Trabajo se discutirá y analizará
en detalle en la reunión de Roma, datos preliminares de las organizaciones
indígenas indican que no se ha prestado suficiente atención al reconocimiento
de los derechos de las comunidades indígenas y locales, su participación
y la gobernanza en general. Lo anterior también parece confirmado
por la información recogida por la Secretaría de la CDB en preparación
de esta reunión. Uno de los documentos oficiales preparados para
la reunión declara que, si bien
ha habido un progreso notable en la consecución de los objetivos
relacionados con la expansión de la cobertura de las áreas protegidas
(desde 2004 se han establecido 2.300 nuevas áreas protegidas terrestres
y 50 nuevas áreas protegidas marinas que abarcan aproximadamente
50 millones de hectáreas), no se ha avanzado mucho respecto de,
entre otras cosas, los objetivos del Programa de Trabajo más pertinentes
para los pueblos indígenas y las comunidades locales, como los objetivos
2.1 (Equidad y participación en los beneficios), 2.2 (Participación
de las comunidades indígenas y locales), 3.4 (Sostenibilidad financiera),
3.5 (Sensibilización y participación del público), 4.1 (Normas mínimas)
y 4.2 (Eficacia de la administración de áreas protegidas).
Con estos datos
se puede inferir que el llamado ‘cambio en el paradigma de la conservación’,
que implica pasar de la conservación convencional (que infringe
los derechos humanos y trata en forma insuficiente los aspectos
sociales de la conservación de la naturaleza) a la conservación
participativa (que respeta los derechos y enfatiza la participación
de los pueblos indígenas y las comunidades locales), que fue aplaudido
como un paso adelante para la conservación de la biodiversidad a
partir del Congreso Mundial de Parques de 2003 y la COP7 de la CDB
de 2004, todavía está lejos de convertirse en realidad.
Sin embargo,
se espera también que los participantes de la reunión de Roma identifiquen
los obstáculos que obstruyen la aplicación del Programa de Trabajo
y recomienden acciones para superarlos. Se espera que prevalezca
la buena voluntad de generar acciones para superar dichos obstáculos,
de modo que finalmente puedan instrumentarse políticas y prácticas
de conservación más justas desde el punto de vista social.