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Número 126 - Enero 2008

NUESTRA OPINIÓN

COMUNIDADES Y BOSQUES
COMUNIDADES Y MONOCULTIVOS DE ÁRBOLES

ÁRBOLES TRANSGÉNICOS

CONVENCIÓN SOBRE LA DIVERSIDAD BIOLÓGICA

NUESTRA OPINIÓN

 

- Especies exóticas invasoras: más que un asunto técnico

 

El Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico, Técnico y Tecnológico (SBSSTA) de la Convención sobre Diversidad Biológica (CDB) celebrará su decimotercera reunión entre el 18 y el 22 de febrero de 2008 en Roma.

 

En la agenda de la reunión hay dos asuntos de extremada importancia para las inquietudes del WRM: la diversidad biológica forestal y las especies exóticas invasoras. Aunque se tratarán por separado (en la reunión plenaria y en un grupo de trabajo respectivamente), creemos que ambos temas están inextrincablemente relacionados.

 

Las especies exóticas invasoras son una importante causa de pérdida de biodiversidad en los bosques y otros ecosistemas, pero raramente se menciona o trata el asunto de las especies exóticas invasoras de las plantaciones de árboles, a pesar de que algunas especies de eucalipto, pino y acacia ya se han vuelto invasoras en muchos países, como Sudáfrica, Chile, EEUU y Uruguay entre otros.

 

Aunque hay muchas definiciones del concepto “especie exótica invasora”, quizás la más aceptada es “especie no indígena que afecta en forma adversa económica, ambiental o ecológicamente los hábitats que invade”. 

 

Cuando hay un “hábitat afectado en forma adversa” no importa mucho cómo ocurrió la invasión: si fueron los animales, las aves, el agua o el viento quienes trajeron las semillas de las especies vegetales que luego se diseminaron espontáneamente en ese hábitat o si éstas fueron introducidas por empresas de plantaciones y resultaron en efectos económicos, ambientales o ecológicos adversos.

 

De acuerdo con lo anterior, todos los monocultivos en gran escala de árboles exóticos son invasores para las comunidades locales cuyos hábitats, y por tanto también sus medios de sustento, se ven afectados en forma negativa por estas plantaciones. Debido a los impactos sobre la biodiversidad resultantes de la plantación en gran escala de especies exóticas en forma de monocultivo, la Convención sobre Biodiversidad también debería tratarlos como peligrosas especies exóticas invasoras. 

 

A este respecto, los peritos del SBSSTA deberían plantear y responder la pregunta básica: este tipo de plantación de árboles exóticos ¿afecta adversamente los hábitats que invade o no? En caso afirmativo, está claro que desde la perspectiva de la conservación de la biodiversidad habría que prohibirlas del mismo modo que se ha prohibido el comercio de semillas y plantas de otras especies invasoras (por ejemplo Lantana camara, Solanum mauritianum) en muchos países.

 

Deberían plantearse y responderse preguntas similares sobre los árboles de ingeniería genética. ¿Existe el riesgo de que perjudiquen los hábitats económica, ambiental o ecológicamente? ¿Podrían diseminarse espontáneamente? ¿Su polen podría contaminar a otras especies? Si la respuesta es afirmativa, la resolución de la COP8 que insta a aplicar el Principio de Precaución debería ampliarse a la prohibición total de la liberación de árboles de ingeniería genética.

 

A pesar de que las especies de las plantaciones pueden diseminarse espontáneamente por viento, agua, aves o animales (y lo mismo puede ocurrir con los árboles GM), las plantaciones en sí no nacen solas, ni tampoco la investigación en árboles GM. Ambas son resultado de decisiones corporativas cuyo fin es aumentar sus ganancias. 

 

Bajo esa luz, si vemos el tema de la biodiversidad desde una perspectiva política y económica, es claro que las corporaciones transnacionales son la especie exótica invasora más peligrosa de todas. Al igual que sus contrapartes invasoras naturales, invaden tierras y bosques y destruyen hábitats que brindaban sustento a innumerables otras especies y a las personas del lugar.

 

En este boletín hay ejemplos suficientes (y muchos más en los 125 números anteriores) que demuestran lo antedicho: corporaciones mineras en India, Congo, Bangladesh; corporaciones de la celulosa y el papel en Chile y Estados Unidos; corporaciones petroleras y madereras en Ecuador; corporaciones de la palma aceitera en Indonesia; corporaciones contaminantes en Zimbabue. Todas ellas están invadiendo y destruyendo hábitats ricos en biodiversidad y el sustento de los pueblos locales.

 

Sin embargo, no aspiramos a que el SBSSTA aborde ese tema fundamental. Lo que sí esperamos es algo más en línea con su mandato como órgano asesor de la CDB:

 

-          que adopte una definición de bosques que excluya las plantaciones en gran escala como tales

-          que urja a la CDB a recomendar a los gobiernos que detengan la expansión de los monocultivos en gran escala de especies exóticas de árboles

-          que recomiende a la CDB que prohíba la plantación de especies de árboles que ya han demostrado ser invasoras

-          que recomiende a la CDB que prohíba los árboles transgénicos.

 

Estos serían resultados muy positivos de esta reunión del SBSSTA, tanto para la gente como para la biodiversidad.

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COMUNIDADES Y BOSQUES

 

- Bangladesh: resistencia a la mina abierta de carbón en Phulbari

 

En agosto de 2006 la ciudad de Phulbari, situada en el distrito de Dinajpur, fue testigo del asesinato de cinco personas a manos de los Rifles de Bangladesh (BDR) durante una manifestación masiva contra el controvertido proyecto de mina abierta de carbón supervisado por la empresa británica Asia Energy. Hubo varios cientos de heridos en esta manifestación que congregó a unas 50.000 personas contrarias a esta mina, que abarcaría una superficie que incluye más de 100 aldeas en siete uniones de cuatro subdistritos (Phulbari, Birampur, Nawabganj y Parbatipur) y parte de Phulbari Sadar Upazila, en el distrito de Dinajpur. 

 

Esta mina afectaría como mínimo unas 17.000 hectáreas a través de cuatro subdistritos, desplazando a por lo menos 50.000 personas, pero esto no es todo. Con el fin de alcanzar la capa de carbón (que después de 30 años de excavaciones contendrá sustancias tóxicas) crearía también un pozo de mil pies de profundidad [unos 300 metros] que habrá que desagotar durante la entera duración del proyecto para que no quede inmerso en agua. Además, contribuiría a la contaminación sonora con las explosiones de dinamita regulares y el tránsito permanente de camiones y ferrocarriles y a la contaminación del aire y el agua con el polvo y el lavado del carbón respectivamente, y representaría una amenaza para el Sundarbans.

 

Phillip Gain (1) explica que el carbón se transportará al puerto marítimo profundo a través del Sundarbans (el manglar más grande del mundo), para lo cual habrá que construir un nuevo puerto y carreteras. El ruido y la contaminación del agua ya provocados por el puerto de Mongla, que perjudican a animales, plantas y otras formas de vida del manglar, aumentarán con el incremento del transporte durante los 30 años de vida de la mina. 
 

Las manifestaciones masivas de 2006, que duraron varios días, paralizaron esta pequeña ciudad bloqueando una importante carretera que la atraviesa. Finalmente el gobierno hizo un acuerdo con el pueblo y prometió la retirada de Asia Energy y la prohibición de las minas a cielo abierto en Bangladesh.

 

Ahora el gobierno está considerando un borrador de política sobre el carbón que, aunque prohibe las exportaciones, está siendo impugnado por el pueblo. Se acusa al gobierno interino de traicionar el espíritu del movimiento ya que permite un proyecto piloto de minería a cielo abierto que según algunos involucrados bien podría llegar a ser la mina de carbón de Phulbari.

 

El documental sobre la resistencia de Phulbari que lleva por título “The Blood Soaked Banner of Phulbari” puede verse en internet en: http://banglapraxis.wordpress.com/2008/01/09/
documentary-film-the-blood-soaked-banner-of-phulbari/

 

Artículo basado en: “Residents of Phulbari apprehensive of coal policy”, The New Age, enero de 2008,

http://banglapraxis.wordpress.com/2008/01/09/
residents-of-phulbari-apprehensive-of-coal-policy/
; (1)“Killings in Phulbari Ignite Unstoppable Protest: Local Communities Stand Strong against Open Cut Mining”, Philip Gain, SEHD, http://www.sehd.org/phulbari/enreport2.html 

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- Congo, República Democrática: la guerra del saqueo

 

Los artículos publicados en las primeras planas de los periódicos y revistas más importantes han descrito la crisis del Congo según “la idea preconcebida del africano ‘salvaje’ y ‘depravado’”, declaran Maurice Carney y Carrie Crawford, de Amigos del Congo (FOTC), en su artículo “Casualties in the Scramble for Congo’s Resources” (“Víctimas en la contienda por los recursos del Congo”, disponible en: http://friendsofthecongo.org/commentaries/congo_casualties.php). Con esto, “las principales instituciones mediáticas occidentales son cómplices de uno de los robos de recursos mejor documentados del siglo XX que persiste en los albores del siglo XXI”.

 

Los autores recuerdan con razón que “El conflicto que resultó en brutales violaciones y asesinatos espantosos está inextricablemente ligado al saqueo del Congo” y que “Gran parte de la culpa por el persistente clima de conflicto se la llevan las milicias Hutu que en 1994 huyeron de Ruanda tras el genocidio perpetrado en aquel país. De hecho ésta es apenas una parte de la historia, que no brinda una imagen completa. Conviene señalar que Ruanda prácticamente controló el este del Congo entre 1996 y 2002, período durante el cual se declaró en activa persecución de los genocidas Hutu conocidos como Interhamwe. Sin embargo, durante ese período el choque militar ruandés más notorio fue contra Uganda dentro del Congo. La fuente del conflicto fue el control de enormes concesiones de diamantes en Kinsangi, a cientos de millas del lugar donde estaban los temidos genocidas Hutu. Así, aunque la presencia de los Hutu en el Congo es un asunto importante, no alcanza para explicar la fuente de violencia y crímenes en el Congo”. 

 

El artículo señala que “Los grupos humanitarios que procuran recursos para atender a las mujeres, las niñas y los niños del Congo violados y abusados sexualmente deberían empezar con aquellas empresas que hacen fila para robarse algunos millones de las riquezas del Congo mientras el 80% de la población vive con menos de 30 centavos diarios. Con la orgía de violaciones y asesinatos coexiste lo que un magnate corporativo llama ‘una fiesta’. Se dice que Gerhard Kemp, del Rand Merchant Bank de Johannesburgo, Sudáfrica, declaró que ‘El Congo tiene tantas riquezas minerales que uno simplemente no puede ignorarlas. Uno no quiere ser el último en llegar a esta fiesta’”.

El artículo cita también un informe de 2007 del International Crisis Group que afirma que “Estados Unidos, Canadá, Sudáfrica y Bélgica fueron pioneros en intentar controlar reservas estratégicas de cobre, cobalto y otros minerales y restringir el acceso de China” y que “El festejo público del embajador estadounidense ante la compra de las concesiones de Tenke-Fungurume en Katanga, en agosto de 2005, por parte de Phelps-Dodge (hoy Freeport-McMoRan Copper & Gold) y la grandiosa ceremonia de junio de 2006 en Kolwezi para marcar la reapertura de la mina de Kamoto, a la que concurrieron representantes de Bélgica, la Unión Europea, Canadá, Francia, Angola e incluso Naciones Unidas” revelan el principal interés económico de los cuerpos diplomáticos internacionales que supuestamente están en el Congo para colaborar con un proceso democrático.

 

Vale la pena reproducir el comentario de un lector congoleño en Los Angeles ante la noticia de una visita del presidente de Freeport-McMoRan Copper & Gold Inc al presidente de Congo Joseph Kabila: “Simplemente confirma lo que la gente ha dicho todo el tiempo sobre Joseph Kabila: a él sólo le interesan las empresas mineras. Estas empresas podrán crear empleo, podrán dar un poco de dinero a la comunidad, pero al fin de cuentas a las empresas mineras lo único que les importa son sus accionistas. Joseph Kabila garantizará que estos accionistas estén contentos mientras los congoleños que necesitan igual consideración y protección languidecen y se enfrentan al exterminio en el este del país” (véase  http://www.eacourier.com/articles/2007/10/29/local_
news/doc47228e6172be8078788651.txt
).

 

Según la organización Global Witness, el acuerdo resultó en que “el Congo es propietario de apenas el 17,5% de sus propios recursos y se encuentra en una posición tal que hasta podría llegar a no obtener ninguna ganancia con este acuerdo. Sin embargo la agencia gubernamental estadounidense Overseas Private Investment Corporation (OPIC) aseguró contra riesgos, un proyecto de inversión de mil millones de dólares de Freeport-McMoRan”.
 

El artículo de FOTC deplora el hecho de que “como resultado de los fuertes intereses en los recursos del Congo, el pueblo congoleño está luchando contra fuerzas enormemente superiores. Se están forjando literalmente los moldes para que el empobrecimiento de los congoleños continúe por muchas generaciones. Los odiosos contratos serán válidos durante 30 o 40 años y el derecho internacional los respaldará. Las directrices sobre minería y bosques del Banco Mundial se establecieron en el Congo en una fecha temprana, en 2002. Dichas directrices se fijaron según un modelo neoliberal que exige la venta de las riquezas del país a los intereses privados”.

 

El artículo de FOTC advierte: “Si observamos lo que está ocurriendo en el Congo podemos asustarnos o taparnos los ojos, pero la desagradable imagen que a menudo se deja afuera o en tinieblas, sobre todo por parte de la prensa grande, es el significativo papel de las corporaciones que nos proveen de teléfonos celulares, consolas para juegos, computadoras portátiles y otros modernos aparatos tecnológicos que se benefician de los sufrimientos del Congo”.

 

“Si la comunidad mundial asumiera un papel constructivo en el Congo, el pueblo congoleño se haría cargo del resto y produciría dirigentes que representen sus intereses trayendo la reconciliación, la justicia y la prosperidad a este país vital en el corazón de África”, concluyen los autores.

Artículo basado en “Casualties in the Scramble for Congo’s Resources”, por Maurice Carney y Carrie Crawford, FOTC, 17 de diciembre de 2007, correo-e: info@friendsofthecongo.org, http://friendsofthecongo.org/
commentaries/congo_casualties.php

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- India: refinería ilegal de aluminio en tierras tribales en Orissa

La nueva Ley de derechos tribales sobre los bosques de la India entró en vigor a principios de 2008. Dicha ley otorga a las comunidades indígenas derechos para continuar su vida en el bosque. Las comunidades  Adivasi no deben ser expulsadas si no están de acuerdo con desplazarse para que se establezca un “hábitat crítico de vida silvestre” en su zona. Sin embargo, la administración forestal y las corporaciones a menudo intentan desplazar las comunidades Adivasi, incluso con el fin de llevar a cabo actividades mineras en zonas de santuarios de vida silvestre. 

 

El corredor de elefantes en el distrito Kalahandi de Orissa confirma que las colinas de Niyamgiri son apropiadas como refugio. En estas colinas la corporación Vedanta Aluminium (subsidiaria de Vedanta Resources, empresa británica de metales y minería) planificó y preparó una mina de bauxita e incluso construyó una refinería de aluminio ilegal cerca de allí. Como resultado de la presión local e internacional, la Suprema Corte rechazó en noviembre de 2007 la solicitud de Vedanta para practicar la minería en esta zona.  La Corte propuso, sin embargo, un Instrumento de función específica (SPV) para asumir el control de la mina. De esto se encargaría el gobierno del estado de Orissa con la colaboración de Sterlite (que también es subsidiaria de Vedanta Resources).

 

Lo que sigue es un informe sobre la zona donde está la refinería ilegal de la empresa, preparado en diciembre de 2007 por la activista y periodista independiente finlandesa Veera Rönkkö:

 

“Antes incluso de poder ver la refinería de Vedanta en Lanjigarh se siente su presencia, pues los ojos empiezan a arder y se experimenta una sensación desagradable en la garganta.

 

La refinería se construyó en tierras clasificadas legalmente como tribales debido al alto porcentaje de población tribal allí existente. Dichas tierras “no pueden transferirse a empresas privadas sin el consentimiento de los pueblos tribales afectados”. Las comunidades tribales no han dado el necesario consentimiento escrito para validar la transferencia de tierras a Vedanta, lo que significa que esta operación es totalmente ilegal.

 

Para el proyecto se necesitaban tierras boscosas por lo que, dado que la tala de bosques exige un permiso del gobierno indio, Vedanta procuró la habilitación ambiental declarando que no se requerían tierras boscosas. El Comité Central Facultativo (CEC) creado por la Suprema Corte consideró que esto era “una grave infracción de las leyes y las reglamentaciones” con “la habilitación ambiental (...) otorgada sobre bases equivocadas” y “recomendó que (...) se revocara la habilitación del proyecto de refinería y la minería (...) se prohibiera”.

 

En la asamblea de la aldea (Gram Sabha) donde supuestamente se acordó el permiso sólo estuvo presente el recaudador del distrito (principal funcionario del gobierno del distrito). Los aldeanos, cuyas vidas sufrirían directamente el impacto de la refinería, nunca fueron consultados y ni siquiera se los informó de la reunión. 

 

Cerca de la refinería la empresa tiene dos estanques, el de ceniza y el de lodo rojo. El estanque de ceniza es un lugar fantasmagórico con metros de ceniza gris en sus orillas; una tubería abierta vierte constantemente más “sobras” venenosas en el agua.

 

El estanque de lodo rojo está escondido de la vista por los muros que lo rodean y en la puerta hay un guardia. Este estanque fue establecido a orillas del río Vamsdhara y de hecho cubre una parte del mismo. Un desborde repentino del río puede romper el estanque, lo que podría resultar en un derrame masivo del nocivo y venenoso lodo rojo, que es una mezcla muy tóxica de productos químicos alcalinos y metales pesados, incluidos elementos radiactivos. Hoy el río está tan contaminado que ha cobrado algunas vidas tanto de humanos como de animales.

 

Por toda la zona hay también largas tuberías con muchas pérdidas, con lo que se envenena el suelo.

 

A Vedanta le gusta decir que invierte dinero para mejorar la vida de la gente local, pero en Lanjigarh no se ven pruebas de ello. Unos pocos carteles y señales de tránsito no pueden hacer mucha diferencia en la calidad de vida de la población local. Incluso los empleos que creó la refinería fueron para gente de afuera. Así que los locales se enfrentan al desastre ambiental ocasionado por Vedanta con las manos vacías, pues la empresa no les da trabajo ni los indemniza.

 

Prácticamente al lado de la refinería está la aldea de Chhatrabur, cuyos campos y casas hoy están cubiertos de polvo de aluminio blanco. Dos personas de esta aldea murieron después de haberse bañado en el río, lo que les provocó grandes ampollas en la piel y finalmente les costó la vida. A pesar de que se llevó al recaudador del distrito a ver el estado en que se encontraban estas personas, no se tomaron medidas. En este momento cuatro personas sufren graves enfermedades de la piel. A muchos otros les salieron extrañas manchas, que muestran levantándose la ropa. Todo el mundo tiene comúnmente problemas en los ojos. La refinería también tuvo graves impactos sobre su agricultura, y la producción de los campos de arroz bajó de 200 kg a solamente 50 kg.

 

Otra aldea cercana es Belamba, hogar de 35 familias. Al principio la refinería de Vedanta iba a construirse en su tierra pero esta gente se negó a moverse, aunque sufrieron todo tipo de acoso, incluidas golpizas y amenazas de muerte. Después de un año y medio de oposición, Vedanta decidió construir su refinería en otro lugar donde fuera más fácil obligar a los aldeanos a mudarse. Los habitantes de Belamba también dicen que desde la construcción de la refinería sus cosechas de arroz han disminuido prácticamente a la mitad y que donde cae la ceniza el cultivo “se quema”. Ahora para que sus vacas puedan pastar y beber tienen que llevarlas más lejos, puesto que 17 vacas de otras aldeas murieron luego de haber bebido agua del río. Aparentemente, a partir de la muerte de las vacas Vedanta dejó de verter sus desechos de día y ahora lo hace en la oscuridad de la noche.

 

Junto a la tierra de Vedanta hay un grueso muro que de repente se interrumpe durante un corto trecho. Esta brecha se abre a un jardín y una casa, propiedad de un hombre que se negó a mudarse de su tierra. Al detenernos para visitarlo nos encontramos con su atemorizada madre, que dice que no recuerda el nombre de su hijo ni sabe dónde está. Para no asustarla más nos vamos diciéndole que solamente queríamos felicitar a su hijo por su valiente acción.

 

Detrás de la refinería se elevan las colinas de Niyamgiri, hoy amenazadas por los planes de Vedanta de abrir una mina de bauxita en una zona que consiste en 750 hectáreas de una reserva de bosque. Estas prístinas colinas cubiertas de bosques albergan una rica variedad de vida silvestre y muchos de los animales que allí habitan figuran en la lista roja de especies amenazadas de la UICN. En las colinas de Niyamgiri también crecen muchas plantas raras, con inclusión de más de 70 especies medicinales. En las colinas nacen dos ríos importantes, el Vamsadhara y el Nawagali, y hay 36 cañadas.

 

En la zona donde se pretende desarrollar la minería hay 120 aldeas habitadas por los Jharnca-Khonds (los del arroyo) y los Donkria-Khonds (los de la colina), que están al borde de la extinción pues solamente viven en esas montañas. Para estos indígenas las colinas de Nyamagiri son muy sagradas y por lo tanto no cortan árboles y en su lugar rezan a las montañas, que consideran el origen de la vida. Su forma de vida tradicional los hace autosuficientes, salvo en el caso de la sal, que traen de afuera. Recogen productos forestales no madereros y tienen algunos cultivos como ananá, mango, bananas de montaña, azafrán de la India, árbol del pan, mijos menores y distintas hortalizas para el consumo diario.

 

El último lugar que visitamos en Lanjigarh es el reasentamiento de los aldeanos que ya han perdido su tierra. Las casas son pequeñitas y están en fila. La señora de la última casa hizo una ampliación para tener un poco más de espacio.  Dice que está bien, pero piensa en su pueblo. Cuando habla cambia sus palabras y opiniones todo el tiempo en forma confusa. Es obvio que esta gente no puede decir abiertamente lo que piensa. Antes incluso había un guardia junto a los portones, pues no se permitía la entrada de forasteros. Ahora nuestra visita genera mucho interés y en cuestión de minutos llega un policía para ver qué está pasando. Mientras nos alejamos en la oscuridad el aire empieza a quedar increíblemente denso. Cuando pregunto por esto, los voluntarios locales del movimiento Green Belt explican que Vedanta emite una cantidad de gases durante la noche.”

 

Por Veera Rönkkö, veerapu13@suomi24.fi  y Ville-Veikko Hirvelä, villeveikkoh@gmail.com.

 

La petición enviada por Amigos de la Tierra Finlandia a la Suprema Corte de la India el 24 de enero de 2008 está disponible en inglés en:  http://www.wrm.org.uy/countries/India/Appeal_Niyamgiri.pdf. Por más información sobre Niyamgiri y las minas de bauxita, véase: http://www.freewebs.com/epgorissa

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- Liberia: ¿Entonces, de quién son los bosques? Nueva publicación de SDI-FERN

 

En 2003, Liberia emergió de 14 años de conflictos nacionales y regionales que dejaron alrededor de 270.000 muertos y un millón y medio de desplazados. En las elecciones presidenciales de noviembre de 2005 ganó Ellen Johnson-Sirleaf, la primera mujer que llega a la presidencia en África. Un hecho bien documentado es que el conflicto se alimentó parcialmente de la explotación descontrolada de los recursos de Liberia, en especial la madera, y la competencia por éstos. Este factor, asociado con la corrupción y la apropiación indebida de ingresos, llevó a que en 2003 la ONU impusiera sanciones a las exportaciones liberianas de madera. Tras una revisión que demostró que la industria de la madera no brindaba ningún beneficio real a las comunidades locales y que la superficie total entregada a las concesiones madereras duplicaba la superficie total de bosques estatales, el gobierno de la presidenta Sirleaf canceló todas las concesiones, impuso una moratoria a todas las actividades madereras y aprobó una nueva ley forestal.

 

A pesar de sus muchos puntos débiles, esta ley establece que antes del fin de 2007 se debe aprobar una nueva ley que rija los derechos de las comunidades sobre los bosques. Esto dio nuevo ímpetu a la elaboración de un marco legal que logre sentar bases más justas para compartir los muchos beneficios que los bosques y otros recursos naturales de Liberia tienen para ofrecer.

 

En un nuevo estudio dirigido por Liz Alden Wily y publicado por el Instituto de Desarrollo Sustentable de Liberia (SDI) y FERN se esbozan claramente los pasos hacia el desarrollo de una ley así. El informe, basado en estudios de campo del SDI, documenta el sistema actual de derecho consuetudinario y afirma que el sistema existente puede y debe ser incorporado en una ley estatutaria que garantice que los habitantes locales se conviertan en los legítimos propietarios de la tierra en la que viven.

 

Este estudio histórico reúne textos legales existentes y nuevas investigaciones de campo para documentar que el reconocimiento de los derechos a la tierra es compatible con el desarrollo económico. El estudio demuestra claramente que el camino hacia un manejo de los bosques mejorado y descentralizado puede basarse en las estructuras locales y advierte que otorgar concesiones madereras en las tierras comunitarias podría desencadenar nuevos conflictos.  

 

El informe está disponible en http://www.fern.org/media/documents/document_4078_4079.pdf  

y en www.loggingoff.info en la sección sobre Liberia. Por más información: saskia@fern.org, director@sdiliberia.org

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- Expectativas de las ONG liberianas respecto de un acuerdo FLEGT entre la Unión Europea y Liberia

 

Para esta primavera se prevén negociaciones entre la Unión Europea y Liberia en torno a un acuerdo de Aplicación de las Leyes, Gobernanza y Comercio Forestales (FLEGT). Las ONG liberianas esperan que dichas negociaciones apoyen su llamado a una reforma legal y respeten los derechos de los pueblos locales. En la raíz de todo acuerdo entre la Unión Europea y Liberia debe haber una definición de legalidad que garantice la buena gobernanza y otorgue el control a largo plazo a las comunidades liberianas en tanto guardianes naturales de los bosques del país. También es importante que el marco legal e institucional liberiano esté de acuerdo con los principios constitucionales y las realidades socioculturales de Liberia, el derecho internacional y las mejores prácticas. El informe “Forest Governance in Liberia, an NGO perspective” (“Gobernanza de los bosques en Liberia: perspectiva de una ONG”) detalla claras recomendaciones para un acuerdo así.

 

Si el acuerdo de cooperación voluntaria resulta ser inadecuado y no trae consigo la reforma legal e institucional necesaria, llevará a otro capítulo negativo en la historia de Liberia. Este es un país con gran necesidad de progreso visible para galvanizar la confianza en el nuevo gobierno de la presidenta Sirleaf y el proceso democrático. La tentación de convertir en dinero su patrimonio natural como intento de fomentar el crecimiento económico y así llenar las arcas públicas y mejorar la infraestructura será fuerte, pero las experiencias del pasado y de otros países enseñan que la venta de los bosques primarios ni siquiera logra producir los esperados resultados a corto plazo. En su lugar, Liberia debe comenzar a instituir las medidas necesarias para garantizar el desarrollo a largo plazo. En su recuperación de 14 años de conflictos civiles y décadas de mala gobernanza, corrupción y comercio excesivamente liberalizado sin desarrollo significativo, otro paso atrás es algo que Liberia mal puede permitirse. 

 

El informe estará disponible a la brevedad en www.fern.org y www.loggingoff.info. Por más información: saskia@fern.org y director@sdiliberia.org

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- Perú y Ecuador: los últimos Pueblos Libres asediados por petroleras y madereros

 

A finales del 2007, el gobierno peruano dio paso a la explotación de nuevos lotes petroleros en la provincia de Loreto, frontera con Ecuador: los lotes 67 y 121 a la compañía Barrett Resources Corporation de Estados Unidos y el 39 a Repsol YPF de España.

 

Dichos lotes, según evidencias presentados por la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) en 2003 y 2005, son territorio de los “Pueblos Libres [1] ” Tagaeri y Taromenane, que viven en aislamiento voluntario. Las evidencias recogen información de varios encuentros oculares de soldados y moradores de la región, como también trochas, sonidos, y evidencia física, incluyendo lanzas cruzadas y cerámicas.

 

La petrolera Barrett planea realizar 8,000 Km. de líneas sísmicas en un espacio relativamente pequeño, lo que implica un nivel increíblemente intenso y sin precedentes en toda la Amazonía peruana. Igualmente planea establecer 5 bases logísticas, 61 campamentos, 61 helipuertos, y llevar mas de 1,000 trabajadores, todo dentro del corazón de la propuesta Reserva Territorial Napo Tigre. Todo este movimiento, ruido, deforestación y destrucción sin duda amenazaría la existencia de los pueblos indígenas en aislamiento voluntario, ya que implicaría la posibilidad de que los indígenas sean ahuyentados por los obreros petroleros de sus zonas tradicionales de caza, constituyéndose este desplazamiento forzoso de los pueblos indígenas aislados, en una vulneración a sus derechos territoriales, de acuerdo con los artículos 16º y 18º del Convenio 169 [2] de la Organización Internacional del Trabajo.

 

Es muy obvio que el programa de sísmica no fue diseñado para tomar en cuenta a estos pueblos. La fase de exploración petrolera significa peinar el bosque con trochas para hacer detonar cargas sísmicas a pequeños trechos. “Estas exploraciones convierten a la selva en un papel cuadriculado, en cada uno de los vértices la horadan y meten cartuchos de dinamita cuyo estallido les servirá para dibujar una especie de escáner del subsuelo”... “para los habitantes selváticos resulta una suerte de tela de araña imposible de esquivar” [3]

 

Por otra parte, Barrett planea contar con traductores para comunicarse con los pueblos indígenas en aislamiento voluntario y para esto pretende “usar” a miembros de las comunidades Waorani ecuatorianas, para incluirlos en el plan de contacto como traductores. Esta propuesta plantea llevarlos al Perú, “entrenarlos” y a través de ellos establecer contacto con los Taromenane. Este acto manifiestamente viola el artículo 3 del convenio 169 de la OIT.

 

El Estudio de Impacto Ambiental no presenta ninguna precaución para evitar encuentros con los indígenas. Muy por el contrario, sólo existe un plan de acciones para después de un encuentro “no forzado”. Estos encuentros exponen a estos pueblos a una gravísima situación dada su extrema vulnerabilidad, ya que carecen de defensas biológicas frente a enfermedades comunes que podrían introducir los trabajadores petroleros, tales como sarampión o gripe. Epidemias de tales enfermedades pueden diezmar rápidamente poblaciones enteras, como ya ha sucedido con anterioridad.

 

Se repite la historia de 1955 en Ecuador, cuando  un grupo de evangélicos estadounidenses del Instituto Lingüístico de Verano, enviaban regalos desde una cesta suspendida de una avioneta en vuelo a los grupos indígenas Waorani. Con este método lograron su amistad y finalmente su reducción en un espacio que era el 10% de su territorio original, para que la Texaco entrara a explotar impunemente su tierra, mientras la población era diezmada por las enfermedades introducidas. Ahora el plan de Barrett contempla realizar regalos de collares, frazadas, fósforos, peines, etc., en tanto que Repsol planea comunicarse con megáfonos, en caso de ser atacados, con frases como “¿Les molesta algo?”, “no hemos venido por sus mujeres, nosotros tenemos nuestras mujeres en nuestras propias villas”.

 

La petrolera española Repsol tiene una negra historia en Perú: violaciones de los derechos de los trabajadores y despidos masivos, contaminación en la refinería La Pampila. Como Pluspetrol, derramó 5.500 barriles de petróleo desde una lancha en el Rio Marañon, en la selva norte peruana, afectando la Reserva Pacaya Samiria y las poblaciones Cocamas-Cocamillas. Durante el desarrollo del proyecto Camisea se denunciaron agresiones a las comunidades Machiguengas y afectaciones a pueblos indígenas no contactados, así como en la Reserva Nahua y Kugapakori y sitios sagrados como es el cañon Pongo de Mainique y la reserva Comunal de Vilcabamba “Pavilk Nikitine” (Oilwatch 2002).

 

Por otra parte, los pueblos indígenas en aislamiento voluntario Tagaeri y Taromenane tienen una importante presencia al otro lado de la frontera. El Estado ecuatoriano ha establecido para su supervivencia una zona intangible de 650.000 hectáreas entre los ríos Curaray y Nashiño. No obstante la creación de esta zona, vedada a cualquier tipo de actividad, los miembros de este clan siguen sufriendo la presión generada por la extracción de recursos naturales dentro de sus territorios. Los reportes de avistamientos, huellas, utensilios y otros objetos de valor antropológico a lo largo de todo el río Nashiño y el medio y alto Curaray (en la parte peruana), permiten asumir que miembros de este grupo vienen huyendo del acoso que sufren por la cacería y la tala ilegal de madera dentro de su territorio en el lado ecuatoriano.

 

La Comisión Interamericana de Derechos Humano, ha dictaminado medidas cautelares que el Ecuador debería implementar para la protección de los Pueblos Libres. Hasta la fecha, éstas se han traducido en planes de acciones que todavía están en papel, mientras las amenazas siguen presentes en la cotidianidad de la selva. Sin embargo, este escenario se complica aún más con la presencia de estas dos petroleras en la frontera y peor aún, con las declaraciones del gobierno peruano de que no existen pruebas firmes de la presencia de pueblos aislados en esa región del país. El permitir la adjudicación de los lotes 67 y 121 a la empresa Barrett y el 39 a la Repsol pone en riesgo la ya frágil Zona Intangible establecida en Ecuador para proteger a los pueblos Tagaeri y Taromenane.

 

Finalmente, cabe resaltar que ningún mecanismo ha evitado que el contacto entre miembros foráneos a estos grupos humanos desemboque en la extinción de los mismos debido a la propagación de enfermedades o contacto violento largamente documentado. Por lo tanto, la única medida eficiente para la supervivencia de estas culturas es evitar el contacto, respetar su territorio, el uso que estos pueblos dan a sus recursos y el derecho a su libre autodeterminación de mantenerse aislados.

 

Por Nathalia Bonilla, Campaña de Bosques, Acción Ecológica, Ecuador, foresta@accionecologica.org

 


[1]     Nombre con que reconocen a sus hermanos la Nacionalidad Waorani del Ecuador

[2]     Fuente  carta de Finding Species al Ministerio del Ambiente de Perú, 2007

[3]     Cabo de Villa Miguel Ángel 1997 LA SELVA DE LOS FANTASMAS ERRANTES. Cicame, Pompeya Ecuador (pg33-34)

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COMUNIDADES Y MONOCULTIVOS DE ÁRBOLES

 

- Chile: Patricia Troncoso, un símbolo de la lucha mapuche contra un gobierno al servicio de las empresas forestales

 

La joven dirigente mapuche Patricia Troncoso está realizando una huelga de hambre desde el 10 de octubre de 2007. Patricia se encuentra en la cárcel, condenada a 10 años y un día de prisión, acusada de incendio terrorista al predio Poluco Pidenco. Dicho incendio ocurrió en diciembre de 2001 y sus presuntos autores fueron juzgados con “testigos sin rostros” (es decir, anónimos) aplicándoseles la Ley Antiterrorista creada durante la dictadura militar. Es decir, que se trató de un juicio sin la más mínima garantía del debido proceso, garantizado en el Pacto de Derechos Civiles y Políticos, ratificado por Chile.

 

El caso de Patricia no es único. En las cárceles de Angol, Victoria, Lebu, Concepción, Temuco y Traiguén, se encuentran más de 20 presos políticos mapuche, la mayoría juzgados bajo la legislación antiterrorista de tiempos de Pinochet.

 

A lo anterior se suma la atrocidad, ocurrida en fecha muy reciente (3 de enero de 2008) del asesinato de Matías Catrileo un joven mapuche de 22 años, baleado por la espalda por personal de Carabineros de Chile.

 

Nada de eso es casual. El Estado chileno se ha puesto al servicio de las empresas forestales y mientras la policía reprime, tortura y mata, el poder judicial criminaliza la lucha mapuche. Al respecto, el historiador Víctor Toledo Llancaqueo dice que “el caso mapuche es ilustrativo de la criminalización de la protesta social, como un proceso político, mediático y jurídico, que etiquetando a los actos de protesta como delitos, busca sacar a un conflicto social de la arena política, para llevarla al campo penal. El objetivo de los impulsores de la criminalización, es poner en marcha al poder punitivo del Estado, para neutralizar, disciplinar o aniquilar la protesta”.

 

Toledo Llancaqueo agrega que “los medios de comunicación y sectores de derecha, fueron actores clave del proceso de criminalización de la protesta mapuche. Ante la emergencia de la movilización indígena, promovieron activamente su deslegitimación, penalización y que se la enmarque como un asunto de seguridad. Por su parte las empresas forestales, resintieron el conflicto con las comunidades mapuche en su imagen corporativa. Sindicadas por daños ecológicos y represión a indígenas por medio de guardias privados, quedaron expuestas a perder algunos mercados. Frente a este cuadro, los grandes grupos forestales presionan al gobierno y a la opinión pública, para que los conflictos sean resueltos penalmente. Se magnificaron los efectos económicos de la protesta mapuche, y la figura del incendio” (ver documento completo en: http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/osal/osal22/CDH22Toledo.pdf)

 

La situación de represión y criminalización del pueblo mapuche, que lucha por la recuperación de sus territorios ancestrales hoy ocupados por empresas forestales, se agrava día a día, mientras el Estado y los medios de comunicación masiva intentan invisibilizarlo. Sin embargo, también crece la solidaridad por parte de un conjunto creciente de chilen@s, que se han movilizado en la defensa de los derechos de este pueblo. En una declaración reciente, afirman que “que tanto el crimen de Matías -cuyo autor material esperamos sea sancionado ejemplarmente por la Justicia- como el trato injusto dado a los presos mapuche, son fruto de una política de represión sistemática del Estado chileno en contra de las comunidades mapuche y al servicio de los intereses de empresas forestales, eléctricas y latifundistas, que no se condice con las posturas de nuestro país en los organismos y foros internacionales” y demandan “al Gobierno terminar con esta situación de injusticia institucionalizada, asumiendo una política activa de respeto y defensa de los derechos humanos y ancestrales del pueblo mapuche.” (ver declaración completa en http://www.wrm.org.uy/paises/Chile/Declaracion_2008.html )

 

Desde su encierro y a más de 3 meses de iniciada la huelga de hambre, Patricia Troncoso le dice al pueblo chileno y al mundo: “...que la violencia ilegítima del dinero, del poder, que esta encarcelación, que la persecución, que la criminalización de nuestra causa, que la brutalidad policíaca no es la forma de resolver el problema histórico y político con nuestro pueblo. Porque mientras ustedes, señores políticos pasan, siguen germinando y creciendo para las futuras generaciones los Mapuche. Y los Mapuche seguirán resistiendo a su arrogancia y a su dominación. Nosotros seguiremos luchando, seguiremos resistiendo y sabemos que si uno cae, diez se levantarán”. (se puede ver a su mensaje en este video: http://www.wrm.org.uy/Videos_Esp/Patricia_Troncoso.html)

 

Patricia se ha convertido hoy en el símbolo de la lucha de un pueblo que una y otra vez ha demostrado que las palabras de Patricia son ciertas: por cada uno que cayó, diez se levantaron. ¡Y hasta tanto no se haga justicia, se seguirán levantando.

 

Por Ricardo Carrere, WRM, rcarrere@wrm.org.uy

 

ULTIMAS NOTICIAS: Gracias a las acciones de numerosas movilizaciones, acciones, campañas en Chile y el extranjero se salva la Vida de la Presa Política Mapuche Patricia Troncoso. El Gobierno finalmente accedió a sus peticiones por mediación de la Iglesia. El llamado es a estar atentos a situaciones de represión Estatal que sufren los Pueblos que coexisten en Chile.

 

Patricia será trasladada a Temuco para su recuperación y por sus legítimas exigencias las nuevas condiciones también beneficiarán a los Presos Políticos Mapuches Juan Millalen y Jaime Marileo.

 

Las miles de personas que se movilizaron de diversas formas en distintas partes del mundo pueden decir que han salvado una gran vida, la de una mujer digna merecedora de todo el respeto por sus convicciones, una líderaza que une a los Pueblos frente a un Estado opresor y soberbio. Por esta razón, como medio de comunicación nos sumamos a la alegría generalizada que existe.

 

Asimismo, reconocer el rol de la Iglesia Católica y de algunos obispos en este caso, principalmente el Obispo Goic y lo importante de no guardar silencio como venía sucediendo desde hace muchos años sin que se actuara con determinación ante injusticias como estas. De igual manera, el de muchos médicos que sí estuvieron por la vida. Ese compromiso debe continuar.

 

Sin embargo, la represión estatal no termina, los grupos económicos siguen invadiendo y destruyendo parte importante de territorios y recursos naturales. Siguen las injusticias y desigualdades, sigue la exclusión y el racismo y la negación de derechos, eso no ha cambiado, pero debe cambiar, con la racionalidad por sobre todas las cosas y exigir de que vuelva la paz social para los oprimidos(as).

 

Como una observación, el rol comunicacional de aquellos medios de prensa que dieron la cobertura necesaria y objetiva como asimismo a las diversas agencias de prensa internacional que se preocuparon por la vida de una persona y en especial por lo que atraviesa el Pueblo Nación Mapuche.

Patricia ha roto el unicentrismo asimilacionista que hay en Chile, ese que excluye y conculca los derechos al Pueblo Chileno, Mapuche, Aymara, Rapa Ni, Likarantay, Quechuas, Collas, Diaguitas, Kawashkar, Selkmans, varios de los cuales son transfronterizos. Demostró que el conflicto no es racial, no es entre Pueblos, sino con el Estado que no representa a los Pueblos que coexisten en un mismo País, ya sea voluntaria o involuntariamente terminando con ciertos fundamentalismos de que uno es mejor que otro.

 

Patricia Troncoso, es la mestiza y Mapuche, es el eslabón y unidad del pueblo chileno y Mapuche, como es la gran mayoría de la población en este País, pero que la mayoría de esta mayoría no se reconoce como tal como consecuencia de la coerción, negación y racismo histórico generado por el Estado.

 

Patricia, con su extrema huelga de hambre que este 28 de enero de 2008 finalizó y que la mantiene en estado crítico y debe recuperarse pronto, ha logrado lo que por mucho tiempo el Estado había impedido o quebrantado: Unidad solidaria entre integrantes de distintos Pueblos.

 

Gracias Patricia.

 

Mapuexpress, Informativo Mapuche

http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=2551&PHPSESSID
=e7ff31af7c09385a44fb2a8b9612045e

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- Indonesia: gran productor de palma aceitera. ¿Gran emisor de carbono?

 

Indonesia es un gran productor de aceite de palma, habiendo alcanzado una producción de 16 millones de toneladas en 2006, tras haber triplicado la superficie de tierras plantadas con palma aceitera entre 1995 y 2005.

 

Si bien el gobierno de Indonesia había establecido una moratoria a la conversión de bosques en plantaciones de cultivos estatales, no estaba claro cuánto tiempo había que mantener esta moratoria ni si se trataba de una verdadera moratoria a la conversión real de la cobertura forestal o de una moratoria al cambio de categoría de las tierras boscosas para permitir la plantación (véase el boletín Nº 124 del WRM). Sin embargo, la política del país en cuanto al desarrollo del aceite de palma parece seguir la tendencia al alza. Existen planes para añadir unos 10 u 11 millones de hectáreas a los seis millones de hectáreas ocupadas con plantaciones de palma aceitera, como respuesta al aumento de la demanda global de aceite de palma.

 

El aceite de palma se usa en numerosos productos alimenticios y bienes de consumo y es una de las principales materias primas en la producción de biodiésel, que se ha puesto tan de moda. A principios de 2007 la Unión Europea decretó que para 2020 los biocarburantes constituirán por lo menos el 10% del combustible utilizado para el transporte.  

 

El objetivo de aumentar la producción de aceite de palma en Indonesia a 40 millones de toneladas para 2020 y la necesidad de sumar unas 300.000 hectáreas de plantaciones por año van de la mano. Según un informe del Ministerio de Bosques indonesio y la Unión Europea citado en un artículo de Hilary Chiew (1), inevitablemente la mayoría de las nuevas plantaciones se establecerán en humedales, puesto que las tierras secas más cotizadas ya están ocupadas.

 

Recientemente la refinería india de aceites comestibles Jhunjhunwala Vanaspati Ltd anunció sus planes de comprar 20.000 hectáreas de plantaciones de palma aceitera en Indonesia por un valor de US$ 38 millones. Según Reuters (2), el director de la empresa, S.N. Jhunjhunwala, dijo que estaban “buscando plantaciones tanto vírgenes como desarrolladas [sic] en Indonesia”. Para la empresa india, la operación tiene dos propósitos. Primero, reducir costos. Los costos de producción del aceite comestible están aumentando, por lo que la oportunidad de comprar plantaciones en el extranjero representa para las empresas indias una oportunidad de reducir los costos generados por la importación de aceite de palma crudo.

 

De este modo las empresas indias en Indonesia, además de reducir costos, pueden evitar las leyes que en su país limitan la compra de las enormes superficies que necesitan. Es por eso que están yendo hacia países del sudeste asiático o Sudamérica, donde hay menos reglamentaciones protectoras. 

                                                                

Sin embargo, este negocio tan feliz es también una dura carga para las personas y el medio ambiente. Casi un cuarto de las plantaciones de palma aceitera de Indonesia se sitúan en la provincia de Riau, donde abundan las turberas. Estos depósitos de turba, ricos en carbono, se hacen secar y quemar para hacer lugar para las plantaciones de palma aceitera, liberando en este proceso enormes cantidades de dióxido de carbono a la atmósfera. Según Wetland International, esto otorga a Indonesia un notorio tercer lugar como emisor de  carbono y contribuyente al calentamiento global después de Estados Unidos y China.

 

La Agencia indonesia para la evaluación y la aplicación de la tecnología (BPPT) declaró que este cálculo no incluye el poder de absorción de carbono de los bosques de Indonesia, que reduciría la cantidad total.

 

Sin importar si el puesto que ocupa como emisor de carbono es el tercero o el decimocuarto, la destrucción de los bosques tropicales para plantar palma aceitera en Indonesia representa, en palabras del último Informe sobre Desarrollo Humano 2007/2008 del PNUD, “la merma de un recurso que desempeña una función vital en la vida de los pobres,  la prestación de servicios ecosistémicos y el sostenimiento de la biodiversidad”. El informe del PNUD reconoce también que “La rápida expansión del mercado [del aceite de palma] ha ido de la mano con el menoscabo en los derechos de los pequeños campesinos y pueblos indígenas”. Entonces, ¿buenos negocios para quién?

 

Artículo basado en información publicada en: (1) “Eco-conscious palm oil”, Hilary Chiew, The Star Online, http://thestar.com.my/lifestyle/story.asp?
file=/2008/1/1/lifefocus/19561783&sec=lifefocus
; (2) “India firm eyes oil palm plantations in Indonesia”, Reuters, http://in.news.yahoo.com/071121/137/6nj6g.html; “Indian firms scout for farms overseas”, M.R. Subramani, The Hindu Business Line, http://www.thehindubusinessline.com/2007/12/03/stories/2007120350860500.htm; Informe sobre Desarrollo Humano 2007/2008, PNUD, http://hdr.undp.org/en/media/hdr_20072008_sp_complete.pdf

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- La industria del papel y las plantaciones de pinos en el sur de EEUU

 

Los estadounidenses somos legendarios por nuestra capacidad de consumo. A pesar de que en población mundial estamos en tercer lugar, muy atrás de China e India, consumimos más que cualquier otra nación. No es diferente cuando hablamos de papel: dejamos atrás al resto del mundo con nuestro consumo promedio de 300 kg por persona por año. Para dar una idea del contexto, según Naciones Unidas el mínimo necesario para cubrir las necesidades básicas de alfabetismo y comunicación es de entre 30 y 40 kilos de papel por año.

 

Lo que la mayoría de la gente no sabe es que, mientras que importamos algo de papel de otros países, especialmente de Brasil, Canadá e Indonesia, el sur de Estados Unidos es por lejos la principal región productora de papel del mundo, con una producción que supera el 15% del papel del mundo. Junto con esta escala masiva de producción de papel vienen todas las prácticas silviculturales asociadas, desde la tala rasa en gran escala, que abarca miles de hectáreas, hasta la tala de bosques en peligro, pasando por la conversión de nuestros bosques nativos en estériles plantaciones de pinos. 

 

Hay unas 13 millones de hectáreas de plantaciones de pinos en Estados Unidos. En los últimos años la mayoría de ellas se establecieron a expensas de los bosques nativos. Además de convertir nuestros bosques de increíble diversidad en un cultivo, empeoramos la situación con el uso masivo de fertilizantes y herbicidas sintéticos en las plantaciones. A partir de 1999 Estados Unidos usó más productos químicos para manejar las plantaciones que el total del resto del mundo. Estos productos envenenan nuestros ríos, fuentes de agua potable, ganado y gente.

 

Como los lectores del boletín del WRM saben, Dogwood Alliance, una coalición de más de 70 organizaciones, trabaja para detener las prácticas destructivas de la industria del papel. Actualmente nos enfocamos en la región conocida como Southern Swampland (tierras pantanosas del sur), en la planicie costera atlántica que se extiende de Virginia a Georgia, donde los impactos de la industria maderera han sido especialmente severos.

 

La planicie costera atlántica de EEUU es una de las regiones más diversas de Norteamérica. Con sus sabanas de pinos de hoja larga, bosques ribereños de pantano y ecosistemas singulares como Carolina Bays, esta región es hogar de muchos animales y plantas que no se encuentran en ningún otro lugar del planeta.

 

Un ejemplo singular del bosque son nuestras sabanas de pinos de hoja larga, que necesitan entre 100 y 150 años para alcanzar su máximo tamaño, lo que los convierte en una mala especie para la celulosa y el papel. Estos bosques resistentes a los incendios son hogar de más de 30 especies amenazadas que de ellos dependen para su supervivencia. 

 

Una especie vegetal única de esta región es la Venus atrapamoscas, una planta carnívora que atrapa y se alimenta de moscas y arácnidos. Se la encuentra solamente en una pequeña región de pantanos en el sudeste de Carolina del Norte y el noreste de Carolina del Sur.

 

Esta región de tan increíble diversidad se encuentra bajo la grave amenaza de la industria de la celulosa y el papel, sobre todo de empresas como International Paper, que tiene allí tres fábricas de embalaje de papel. Nuestros bosques de la región Southern Swampland están siendo talados, convertidos en astillas y luego en celulosa para fabricar embalajes de papel para productos como la comida rápida. Es una gran tragedia.

 

Las zanjas y el drenaje son la principal causa de la pérdida de los bosques de humedales de agua fresca en el sur de EEUU. Esta región ha sido golpeada con particular dureza. Los humedales son fundamentales para controlar las inundaciones, evitar las mareas de tormenta, filtrar el agua potable y también como hábitat de innumerables especies silvestres. No obstante, a lo largo de las décadas se han abierto grandes canales para drenar el agua de los pantanos de forma de secar el suelo y permitir la plantación de pinos de crecimiento rápido (Pinus taeda) que se cosechan aproximadamente cada 12 años. 

 

En los últimos meses nuestra región se ha enfrentado a una severa sequía, lo  que abrió al madereo otras partes del pantano que hasta entonces no habían sido tocadas. Aquí nos estamos enfrentando a una crisis ecológica; menos  de 10% de estos bosques están protegidos, lo que pone en duda el futuro de la vida silvestre, los pantanos y las personas que de ellos dependen.

 

En los próximos años, Dogwood Alliance y nuestros aliados seguiremos trabajando para proteger este lugar de importancia tan crítica y frenar la invasión de las plantaciones de pinos. Haremos campañas para impedir que algunas de las mayores empresas del mundo, de McDonalds a Taco Bell pasando por Unilever, entre otras, sigan comprando embalajes de papel procedentes de este lugar especial y para que empiecen a usar menos embalaje y, de ser necesario, se pasen al papel reciclado. Nuestra esperanza es que al hablar con estas grandes empresas no solamente protegeremos los bosques de nuestra región sino que también obligaremos a las empresas a cuidar la forma en que hacen sus negocios para proteger los bosques importantes y las comunidades que dependen de los bosques en el mundo entero. 

 

Por Scot Quaranda, Dogwood Alliance, scot@dogwoodalliance.org

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- Zimbabue: plantaciones de árboles para acumular créditos de emisiones de gases de efecto invernadero

 

En relación con la 12ª Conferencia de las Partes del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático realizada en Bali, Indonesia, en diciembre de 2007, en el boletín Nº 125 del WRM publicado el mes pasado advertimos que algunas decisiones de la Junta Ejecutiva del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) podrían atraer al Mecanismo más proyectos de plantaciones. Entre estas decisiones se cuentan la remoción de las restricciones que impiden que se brinde un incentivo perverso a la tala de bosques para sustituirlos con monocultivos patrocinados por el MDL y el aumento de la extensión de los proyectos de plantación de árboles que pueden presentarse al MDL con trámites simplificados y menos requisitos de evaluación de los impactos sociales y ambientales.

 

La tendencia anunciada parece estar llegando a Zimbabue.

 

Las últimas noticias publicadas en el periódico The Herald el 11 de enero de 2008 anuncian que “el gobierno de Zimbabue comenzó a recibir consultas de parte de inversores en países industrializados que desean acumular créditos de emisiones de gases de efecto invernadero según el Protocolo de Kioto del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, anunció esta semana un funcionario”.

 

Según el periódico, la fuente declaró que “Los inversores expresaron interés en instrumentar proyectos de fo