Tejiendo la red de resistencia contra los árboles transgénicos
De la Amazonia a Finlandia,
Nueva Zelanda y Chile, de Pueblos Indígenas a ONG europeas, de grupos
de mujeres a grupos de jóvenes, en apenas una semana casi 140 personas
entraron en contacto y participaron de la recolección de firmas
para una Carta Abierta que exige la prohibición de la liberación
de los árboles modificados genéticamente, o transgénicos.
La carta (1), que denuncia
los impactos de los árboles producto de la ingeniería genética sobre
el medio ambiente y las personas, fue entregada a la 13ª reunión
del Órgano de Asesoramiento Científico, Técnico y Tecnológico (SBSTTA)
de la Convención sobre la Diversidad Biológica (CDB) celebrada en
Roma, Italia, firmada por los integrantes de las organizaciones
en cuyos países se está investigando la modificación genética de
los árboles: Alemania, Aotearoa/Nueva Zelanda, Australia,
Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, China, España, Estados Unidos, Finlandia,
Francia, Italia, Japón, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido
y Suecia.
Rápidamente se desarrolló
una red de vínculos y una simple carta evolucionó hasta transformarse
en una herramienta para la acción donde la gente pudo participar
y en algunos casos informarse de algo de lo que no era consciente.
Tal fue el caso de una persona de España que escribió: “He leído
lo de los árboles transgénicos y me parece muy fuerte. No sabía”
.
Aunque tod@s y cada un@
de l@s signatari@os participó de la iniciativa, el sentimiento predominante
fue la gratitud, reflejada en expresiones como “me alegraría mucho
firmar”, “gracias por la iniciativa”, “sigan adelante con este gran
trabajo”, “fuerza con la lucha”.
La gente expresó su preocupación
y también su pesar: “Como integrante de la nación Secwepemc (Shuswap),
me preocupa mucho la ingeniería genética de los álamos puesto que
nuestro pueblo ha tenido una relación muy especial con el árbol
durante miles de años. [...] También estoy expresando nuestra profunda
preocupación respecto de las consecuencias ecológicas a largo plazo
de la ingeniería genética de las plantas, así como las consecuencias
del control de las empresas sobre la vida vegetal que conlleva la
tecnología genética”.
En este asunto subyace
el tema de que la mayoría de las voces no son escuchadas y que la
mayoría de la gente nunca fue consultada al respecto. Un amigo de
Brasil lo expresó así: “Me sumo a la campaña de firmas con la convicción
de que debemos proteger la flora nativa, y comprometemos nuestros
esfuerzos para hacer escuchar la voz de los que no pueden decir
lo que piensan y sienten... Dijo el rey [de España al presidente
de Venezuela, Hugo Chávez]: -¿Por qué no te callas? Nosotros decimos:
-¿Por qué se callan tanto frente a nuestro planeta en peligro?”.
Se expresaron inquietudes
sobre asuntos específicos como la potencial polinización cruzada
de los árboles transgénicos con árboles naturales, lo que dañaría
la biodiversidad genética en forma permanente, así como los potenciales
impactos sobre la salud humana, como en el siguiente mensaje: “El
polen transgénico será inhalado indiscriminadamente por los humanos
y esto puede tener efectos sobre la salud, especialmente si los
árboles fueron modificados para producir un plaguicida”.
La gente se mostró deseosa
de intercambiar actualizaciones y noticias relacionadas con los
árboles transgénicos. De Bélgica llegamos a saber que: “podría interesarles
saber que actualmente se está considerando una solicitud para un
ensayo a campo de álamos transgénicos. El ministro tomará la decisión
final sobre la autorización el mes que viene”. Una persona de Canadá
informó que “el gobierno canadiense (el Servicio canadiense de Bosques
del Departamento Recursos Naturales Canadá) está haciendo ensayos
a campo de árboles transgénicos en Quebec: nuestra última información
es que en esos ensayos de campo se incluyen álamos y píceas resistentes
a los insectos”. Amigos de Sudáfrica expresaron que “los actores
de la industria niegan estar haciendo ensayos de campo, pero parece
que podría haber algunos incluso sin la aprobación del gobierno.
Tendremos que investigar más para ver si hay alguna prueba”. Las
noticias de Finlandia fueron que “desgraciadamente Finlandia ha
estado en general entre los pocos países que siempre votaron a favor
de los organismos transgénicos. Pienso que existe un fuerte grupo
de presión científico a su favor”.
Como resultado de la difusión
de la carta para ser firmada, varias organizaciones sociales brasileñas
(2) enviaron una carta al delegado brasileño al SBSTTA urgiéndolo
a “defender que el Órgano de Asesoramiento Científico de la CDB
reafirme la Resolución de la COP 8 que recomienda la adopción de
una postura de precaución basada en el Protocolo de Cartagena sobre
Bioseguridad. Además, en vista de la incertidumbre y la ausencia
de datos científicos respecto de la utilización de árboles transgénicos,
debe recomendarse la no realización de estudios a campo... Admitir
la modificación de la Resolución para incluir que el análisis se
realice “caso por caso” contraría los propios principios de la Convención
sobre la Diversidad Biológica en nombre de los intereses de la industria
forestal y biotecnológica”.
Una acción similar llevó
adelante un grupo de organizaciones latinoamericanas y argentinas
(3) quienes dirigieron una Carta abierta a la delegación argentina
en Roma exigiendo la prohibición de la liberación de árboles genéticamente
manipulados.
Es claro que para enfrentar
el asunto de los árboles transgénicos se necesita un fuerte movimiento
opositor y a ese respecto citamos a una amiga brasileña que advirtió:
“Este es un tema de los GRANDES, y sólo si tenemos mucha unidad
podremos cambiar el rumbo que tomó este tema.”
Por supuesto que tiene
razón y eso explica precisamente por qué son tan necesarios el trabajo
en redes y las campañas tanto locales como mundiales. Por lo tanto
invitamos a tod@s a firmar una carta similar que será enviada a
la próxima COP9 de la CDB (4) y, más importante, a participar para
detener esta demencia.
(1)
[véase la carta en: http://www.wrm.org.uy/actors/BDC/SBSTTA13/GE_Trees_Campaign.html]
(2)
Entre ellos grupos internacionales como Marcha Mundial de Mujeres
y nacionales, como Movimiento de Pequeños Agricultores, Movimento
de Trabajadores Rurales Sin Tierra, Movimiento de Mujeres Campesinas,
Tierra de Derechos (grupo de derechos humanos)
(3)
Grupos internacionales y regionales como: GRAIN, Red por una América
Latina Libre de Transgénicos, y nacionales como: Centro de Políticas
Públicas para el Socialismo, Movimiento Campesino de Santiago del
Estero-Vía Campesina, Grupo de Reflexión Rural, Movimiento Semillero
de Misiones, Centro de Acción Popular Olga Márquez de Arédez, Juventud
Indígena Argentina, El Aguamanda-Gualeguaychú, Grupo de Ecología
Política, Comunidades y Derechos.
(4)
Contacto: Ana Filippini, correo-e: anafili@wrm.org.uy
Artículo basado en los
mensajes recibidos de personas que firmaron la carta.