El
Brasil de Stora Enso: violencia contra mujeres
y legislación a su medida
En Brasil hay dos modelos
en pugna: el de los grandes monocultivos (desde eucaliptos hasta
caña de azúcar, pasando por soja y arroz) en tierras concentradas
en unas pocas grandes empresas, y el de las comunidades de campesinos,
indígenas y sin tierra, que construyen espacios productivos colectivos
y diversos y reclaman la históricamente prometida reforma agraria.
En el marco de la semana
del Día Internacional de la Mujer y como forma de fortalecer el
8 de marzo como día de lucha de las mujeres campesinas contra el
agronegocio y por la soberanía alimentaria del pueblo brasileño,
900 mujeres integrantes de la Vía Campesina de Rio Grande do Sul
- Brasil ocuparon 2100 hectáreas ocupadas por monocultivos de eucaliptos
de la transnacional sueco-finlandesa Stora Enso -- la estancia Tarumã,
situada en el municipio de Rosário do Sul (estado de Rio Grande
do Sul), dentro de la zona de frontera con Uruguay. El hecho de
que Stora Enso sea propietaria de esas tierras supone una violación
de las disposiciones legales que prohíben la adquisición de tierras
por extranjeros en zonas de frontera ubicadas en una faja de 150
kms del país limítrofe. Stora Enso ha tratado de eludir la reglamentación
comprando las tierras a través de una empresa “ficticia”, la agropecuaria
Azenglever, cuyos dueños son dos importantes funcionarios de la
empresa.(1)
La ocupación de dicha
estancia por parte de las mujeres de Vía Campesina tenía varios
objetivos:
- reivindicar la expropiación
de esas tierras, adquiridas ilegalmente por Stora Enso, para la
reforma agraria,
- reivindicar que se retiren
del Senado y la Cámara Federal los proyectos que proponen una reducción
de la faja de frontera, pues eso sólo provocaría una mayor
concentración de tierra para beneficio de las empresas extranjeras,
mientras que supondría una amenaza para los ecosistemas y la soberanía
de Brasil, mayor destrucción ambiental y más pobreza para el pueblo,
- denunciar los impactos
de los monocultivos de eucalipto –agotamiento de fuentes de agua,
eliminación de flora y fauna por agrotóxicos
aplicados a las plantaciones-- , que terminan afectando a la agricultura
campesina, como bien puede dar testimonio de ello la población rural
del municipio de Encruzilhada do Sul, donde Aracruz Celulose tiene
un inmenso desierto verde.(2)
La acción contra Stora
Enso tuvo una rápida respuesta represiva. La Brigada Militar de
Rio Grande do Sul hizo uso de una extrema violencia contra las 900
mujeres y los 250 niños y niñas que ocuparon las plantaciones de
Stora Enso, quienes posteriormente mostraron en sus cuerpos restos
de balas de caucho, fragmentos de bombas, pisadas de caballos, entre
otras atrocidades.
La rapidez de la reacción
del gobierno de Rio Grande en apoyo a Stora Enso podría explicarse
por el hecho de que la campaña electoral de la actual gobernadora
fue en parte financiada (según datos oficiales del Tribunal Superior
Electoral), por las empresas de celulosa Aracruz, Votorantim y ...
Stora Enso.
En medio de tanta violencia,
sin embargo, predominó la solidaridad: la población de la ciudad
fronteriza de Santana do Livramento se movilizó para garantizar
alimentos y asistencia médica, los abogados contribuyeron voluntariamente
para evitar mayores desmanes, algunos pocos parlamentarios presionaron
a los gobiernos federal y estadual reclamando la adopción de medidas
contra Stora Enso y el castigo a los responsables de los actos de
violencia contra las mujeres y varias personas de distintas partes
del mundo enviaron manifestaciones de solidaridad con la lucha de
las mujeres, indignadas por la violencia.
Como respuesta a la violencia,
las mujeres redoblaron su compromiso, sintiendo que por cada mujer
que sufre violencia, diez más aparecen dispuestas a resistir los
planes de muerte que llevan adelante empresas como Aracruz, Stora
Enso (por medio de su empresa Derflin) y Votorantim, además de la
plantadora Granflor, las cuales planean plantar 400.000 hectáreas
de monocultivos de árboles en los próximos 10 años en Río Grande
do Sul.
A diferencia de lo que
aconteció con las mujeres campesinas, las empresas no debieron enfrentar
represión alguna para lograr sus objetivos. Sus presiones tuvieron
como resultado que el 9 de abril, 19 de un total de 29 integrantes
del Consejo Estatal de Medio Ambiente (Consema), de Río Grande do
Sul, votaron y aprobaron el cuestionado Ordenamiento Ambiental de
Silvicultura, en elaboración desde hace casi tres años. El plan
original establecía límites en el Estado para la plantación de árboles
exóticos –como eucaliptos, pinos y acacias. A lo largo de 2006 dejaron
de concederse licencias y se otorgaron tan solo autorizaciones temporarias.
En 2007, las industrias de la celulosa comenzaron a presionar por
considerar que la situación lesionaba sus negocios, argumentando
que el gobierno incentivaba los proyectos pero dificultaba el avance
de las inversiones al no autorizar la plantación de árboles. ¿El
resultado? Se retiraron los porcentajes máximos de superficie de
plantación autorizados.(3) La decisión “comprometerá de 500 mil
a un millón de hectáreas de nuestros campos nativos en una generación.
Cuando eso ocurra, los actuales gestores de la cosa pública ya estarán
muertos y no podrán ser cuestionados ni responsabilizados”, expresó
Celso Marques, miembro del Consejo Superior de la Asociación Gaúcha
de Protección al Ambiente Natural (Agapan).
Y añadió: "Los medios
de los que el gobierno del estado viene valiéndose para imponer
los intereses de las grandes empresas nacionales y extranjeras del
ramo madera-celulosa-papel forman un rosario de irregularidades
legales y administrativas. Éstas van desde una verdadera intervención
gubernamental en el órgano ambiental del estado, Fepam, cambiando
sucesivamente su dirección, imponiendo un régimen de terror con
amenazas a los funcionarios y persecuciones efectivas a los técnicos
que, en bien del servicio público, no estuvieron de acuerdo con
las imposiciones políticas del gobierno en la normatización del
sector, hasta la culminación de las irregularidades y atropellos
a la legislación y a la ética como lo fue la tramitación de la aprobación
de la Zonificación Ambiental de la Silvicultura en el Consejo de
Medio Ambiente del Estado". (4)
Dos modelos se enfrentan
y excluyen: por un lado el Brasil del lucro, las transnacionales,
la concentración, que arremete con los monocultivos del agronegocio
y cuenta para ello con el apoyo del poder y la violencia. Por el
otro el Brasil de las mujeres, los campesinos, los indígenas, que
se defiende con la solidaridad, la convicción y el coraje. A este
último rendimos nuestro tributo.
(1) Manifiesto de las
Mujeres de Via Campesina, marzo de 2008,
http://www.wrm.org.uy/paises/Brasil/Manifesto_Mulheres_Via_Campesina.html
(2) Carta de Mujeres de
Via Campesina de RS,
http://www.wrm.org.uy/paises/Brasil/Mulheres_Via_Campesina_Março.html
(3) “Zoneamento para plantio
de florestas é aprovado”, 9 de abril de 2008, Zero Hora,
http://www.clicrbs.com.br/zerohora/jsp/default.jsp?u
f=1&local=1§ion=Economia&newsID=a1823196.xml
(4) “Perda total do Estado
de Direito”, 13 de abril de 2008, RS Urgente!,
http://www.rsurgente.net/2008/04/perda-total-do-estado-de-direito.html