Guatemala: deforestación y desplazamientos por agrocombustibles
En Guatemala,
como en varios otros países del Sur, las comunidades indígenas y
el ambiente pagan un alto costo por la expansión de los agrocombustibles.
Deforestación, desplazamiento forzoso, amenazas, detenciones ilegales
y hasta el asesinato signan este avance.
La organización
Salva la Selva denuncia una situación que viene ocurriendo en los
últimos tres años en un área conocida como “Finca Los Recuerdos”,
donde el Ingenio Guadalupe, una de las empresas productoras de etanol
del país, ha estado deforestando en tierras indígenas para plantar
caña de azúcar con destino a la producción del referido combustible.
En medio de una
crisis alimentaria y del aumento de precios de los alimentos, el
30 de junio de este año, 60 familias Keqchi de La Isla, Caserío
el Morador Semano, Corazón de Maíz y Teleman Punto 15, en Panzos,
intentaron recuperar parte de su tierra para cultivarla y producir
alimentos.
En respuesta,
según consigna Salva la Selva, “fueron atacados por paramilitares
asociados a la compañía. Durante este ataque, les dispararon desde
un helicóptero, resultando herido un hombre de 35 años, padre de
tres niños, quien tuvo que ser hospitalizado. Al día siguiente,
las familias y representantes de la organización campesina CUC,
realizaron una protesta pacífica durante la cual volvieron a ser
atacados por los paramilitares, a quienes acompañaban dos representantes
del Ingenio Guadalupe. Hubo disparos, amenazas de muerte, y dos
mujeres resultaron detenidas de manera ilegal.” En la zona de Coatepeque
también ocurrieron ataques similares por la expansión de la palma
de aceite para la producción de biodiesel.
De acuerdo a
las informaciones facilitadas por el CUC, y por la organización
internacional de derechos humanos Rights Action, esos eventos son
representativos de lo que está pasando en toda Guatemala. Miembros
del CUC denuncian lo siguiente: “Hacemos ver que el gobierno no
tiene medidas claras para enfrentar la crisis alimentaria y de altos
precios, y lo hacemos responsable de la reacción y acciones que
tome la población ante el agravamiento de la crisis”.
Hasta ahora las
medidas que se han adoptado han ido en apoyo de los intereses de
los grupos del agronegocio, para que éstos, tal como se denuncia,
“obtengan de forma ilegal tierras que pertenecen a comunidades indígenas,
y donde la violencia cometida por paramilitares e incluso por las
fuerzas de seguridad del Estado se utiliza para desplazar a comunidades”.
La destrucción
ambiental y la violación de los derechos humanos es promovida por
el sistema financiero mundial: en enero de este año, el Banco Interamericano
de Desarrollo (BID), aprobó una financiación que habilita al gobierno
guatemalteco a desarrollar una estrategia nacional de agrocombustibles.
Eso inevitablemente se traducirá en más deforestación, más apropiación
de tierras, más desplazamientos forzosos, más violación de los derechos
de las comunidades indígenas...
El BID es uno
de los mayores financiadores de la expansión de los agrocombustibles
en Latinoamérica y está preparando créditos privados por valor de
$3 billones. Rights Actions exhorta a realizar una acción ante el
BID, denunciando la situación y reclamando la suspensión inmediata
de todo apoyo y financiación a la producción de agrocombustibles
en Guatemala mediante una carta que finaliza diciendo: “La producción
de agrocombustibles en Guatemala ha incrementado la deforestación,
la desertificación y acelera el cambio climático. También incrementa
el hambre, y viola los derechos territoriales de las comunidades
indígenas, incrementando la represión violenta. Por favor, suspenda
inmediatamente su apoyo a los agrocombustibles en Guatemala.” (accesible
en
http://www.salvalaselva.org/protestaktion.php?id=283).
Artículo
basado en información obtenida de: “Empresa de agrocombustibles
reprime violentamente a indígenas en Guatemala”, Salva la Selva,
http://www.salvalaselva.org/protestaktion.php?id=283