Declaración
de profesionales y estudiantes forestales
Para las comunidades locales que
habitan en áreas boscosas resulta muy clara la diferencia entre
un bosque y un monocultivo de árboles. Sin embargo, tal claridad
no existe a nivel de la profesión forestal, que ha sido formada
a partir del concepto de que las plantaciones son bosques y que
cumplen funciones similares a éstos.
Éste no es un tema menor, ya que los profesionales forestales son
quienes asesoran a los gobiernos, que consideran que ellos –y no
las comunidades locales- son los expertos en la materia. A partir
de dicho asesoramiento, los gobiernos elaboran e implementan ambiciosos
planes forestales que a menudo consisten en la plantación de extensos
monocultivos de árboles, que nada tienen en común con los bosques.
En ese contexto, son muchos los estudiantes y profesionales forestales
que, a partir de la experiencia concreta de los impactos sociales
y ambientales resultantes de los monocultivos de árboles, discrepan
totalmente con tal visión y se ponen del lado de la gente para oponerse,
tanto a la plantación de tales monocultivos, como a que sigan siendo
denominados “bosques”.
Con el objetivo de fortalecer dicha posición, un conjunto de profesionales
y estudiantes forestales emitieron una declaración en la que manifiestan
con toda claridad que “las plantaciones no son bosques”. A partir
de dicha declaración buscan concitar adhesiones de colegas de todo
el mundo, para iniciar un proceso profundo de cambio, tanto dentro
como fuera de los centros de estudio forestales.
Consideramos que este 21 de setiembre constituye una excelente oportunidad
para difundir esta declaración e instamos a todos los profesionales
y estudiantes forestales que se identifiquen con esta posición a
adherir a la misma.
Los monocultivos de árboles no son bosques
Declaración de profesionales y estudiantes forestales
2008
A
nivel de todo el mundo los gobiernos están promoviendo activamente
la expansión de monocultivos de árboles a gran escala, a pesar de
los graves impactos sociales y ambientales ya constatados en las
plantaciones existentes. Quienes impulsan este modelo afirman que
las plantaciones son bosques, lo cual no es cierto. Las plantaciones
no son bosques. Lamentablemente, muchos de nuestros colegas forestales
apoyan ese modelo y nuestras instituciones de enseñanza continúan
preparando nuevas generaciones de profesionales forestales formados
para perpetuar y ampliar este tipo de modelo forestal que pretende
ver bosques donde no los hay.
Es por ello que consideramos necesario afirmar públicamente, no
sólo que los monocultivos de árboles no son bosques, sino que tales
plantaciones resultan o han resultado en la destrucción de nuestros
bosques nativos y de otros ecosistemas igualmente valiosos que sustituyen.
En todo el mundo, quienes conocen mejor este tema son las poblaciones
locales que sufren directamente los impactos, tales como:
- Pérdida de biodiversidad (alimentos, medicinas, leña, materiales
para vivienda, artesanías, entre otros)
- Alteración del ciclo hidrológico, que resulta tanto en la disminución
y agotamiento de fuentes de agua, así como el aumento de las inundaciones
y deslizamientos.
- Disminución de la producción de alimentos
- Degradación de suelos
- Pérdida de culturas indígenas y tradicionales dependientes de
los ecosistemas originales
- Conflictos con empresas forestales sobre tenencia de la tierra
en territorios indígenas y de otras comunidades tradicionales
- Disminución de fuentes de empleo en zonas de tradición agropecuaria
- Expulsión de la población rural
- Deterioro del paisaje en zonas turísticas
Es por ello que los profesionales forestales que aspiramos a la
conservación de los bosques y que reconocemos los derechos básicos
de los pueblos que allí habitan debemos ponernos del lado de quienes
verdaderamente defienden los bosques –las comunidades locales– y
oponernos a la expansión de estos monocultivos.
Queremos resaltar que este proceso no se inicia hoy, sino que tuvo
su punto de partida en Porto Alegre, durante el Foro Social Mundial
2005. Allí un grupo de estudiantes y profesionales acordamos en
la necesidad de “otra formación forestal relacionada con una forma
diferente de ver el mundo, en la cual los bosques no sean vistos
simplemente como madera sino como lo que son: ecosistemas diversos
de flora, fauna y pueblos de los bosques”. Como parte de esa línea
de pensamiento, l@s participantes nos manifestamos claramente "en
contra de la implantación de extensos monocultivos o grandes plantaciones
homogéneas de árboles".
En ese marco, hacemos entonces hoy un llamamiento a estudiantes
y profesionales forestales a adherirse a la presente declaración
y a iniciar un proceso, dentro y fuera de los centros de estudio,
que permita que quienes ingresamos a esta profesión podamos hacer
lo que en ese momento pensamos que iríamos a hacer: defender los
bosques y los pueblos que dependen de los mismos.
La
declaración con la lista actualizada de firmas está disponible en:
http://www.wrm.org.uy/plantaciones/forestales.html