Malasia: quiénes pierden con el negocio de la palma aceitera
En
Malasia, la expansión del aceite de palma va de la mano de la deforestación
– si bien los funcionarios del gobierno sostienen lo contrario.
Un
comunicado de prensa emitido por Sahabat Alam Malaysia [SAM] Amigos
de la Tierra, Malasia, el 6 de agosto de 2008, revela que unos 2,8
millones de hectáreas de tierras, principalmente boscosas, de Sarawak,
fueron entregadas para concesiones de plantaciones, sobre todo de
palma aceitera y árboles de crecimiento rápido para celulosa.
Sin
embargo, las comunidades que poseen Derechos Consuetudinarios Nativos
en dichas zonas no fueron tomadas en cuenta en el proceso de otorgamiento
de licencias. Como dice la declaración, ellos en general se dan
cuenta de que “su tierra será afectada recién después de comenzado
el trabajo en el terreno. … Una vez que sus tierras son desmontadas,
los pueblos pueden verse afectados por impactos ambientales que
van desde la alteración de los ciclos ecológicos, del agua y de
los nutrientes del suelo hasta la erosión y la sedimentación de
los ríos, los peligros de incendio y la contaminación causada por
los agroquímicos y las plantas de procesamiento”.
Para
los indígenas de Sarawak, la tierra que les pertenece por Derecho
Consuetudinario Nativo es muy importante. Como explicó Tuai Rumah
Ladon anak Edieh, un agricultor de 70 años que vive en Ulu Bawan,
distrito de Balingian, división de Mukah, durante una entrevista
realizada en 2006:
“La
tierra satisface todas nuestras necesidades, como el alimento que
obtenemos de los cultivos que plantamos, las plantas silvestres
que recolectamos y las hierbas que utilizamos como medicina. Utilizamos
nuestro bosque para obtener la madera con que construimos nuestra
casa comunitaria, nuestra canoa y nuestro ataúd cuando morimos.
Podemos cazar jabalíes y otros animales así como pescar en los riachuelos
de las zonas que nos pertenecen por el derecho consuetudinario
nativo. Estamos apegados a nuestras tierras. … Si nos quitan la
tierra no vamos a poder sobrevivir.”
Pero
ese es el destino al que se han enfrentado. En 1973, fueron engañados
por los políticos y los funcionarios del gobierno para “desarrollar”
su tierra plantando palma aceitera. El acuerdo con la empresa comenzó
como una especie de arrendamiento de la tierra y se ofreció a la
comunidad la posibilidad de trabajar en la plantación por un salario
bastante bajo, que no compensaba los recursos que obtenían del bosque.
Y para colmo, la compañía continuó plantando palma aceitera después
de vencido el período de arrendamiento.
Un
artículo de Rhett A. Butler, publicado en Mongabay (http://www.mongabay.com/borneo/borneo_oil_palm.html),
habla de la disminución significativa de la diversidad biológica
luego de la conversión del bosque en plantación de palma aceitera,
y explica que “muchos animales no quieren moverse entre las plantaciones
mientras que otros, como los orangutanes, se vuelven una plaga para
los cultivos y quedan bajo la amenaza de la caza furtiva por parte
de los encargados de las plantaciones. El uso de herbicidas y plaguicidas
puede también afectar la composición de las especies y contaminar
los cursos de agua de la zona. Los sistemas de drenaje necesarios
para las plantaciones (en Borneo, las plantaciones de palma aceitera
se hacen a menudo en bosques de pantano) pueden hacer disminuir
los niveles freáticos, afectando las zonas boscosas vecinas. Además,
la destrucción de las turberas aumenta el riesgo de inundaciones
e incendios. Los fuegos iniciados por grandes propietarios de plantaciones
de palma aceitera para despejar la tierra fueron la principal causa
de los incendios masivos de 1997-1998 en Borneo. … El sistema existente
parece arrastrar a algunos propietarios de pequeñas plantaciones
a una situación similar a la esclavitud”.
Para
las comunidades indígenas, la invasión de sus territorios por industrias
extractivas significó el trastorno de sus economías de subsistencia;
luego fueron forzadas a entrar en una economía monetaria, que en
general depende de la madera. Sin embargo, como explica Butler:
“Dada la escasez de madera en algunas partes de Borneo … la palma
aceitera parece ser la mejor alternativa para comunidades que, a
duras penas, se ganan la vida con el cultivo de caucho, las quintas
de frutales y los arrozales de subsistencia. Cuando una gran empresa
agrícola llega a una zona, algunos miembros de la comunidad suelen
mostrarse ansiosos por formar parte de una plantación de palma aceitera.
Al no tener títulos legales de sus tierras, los negocios suelen
estructurarse como para que los miembros de la comunidad adquieran
de 2 a 3 hectáreas (508 acres) para el cultivo de palma aceitera.
Normalmente piden prestados entre 3.000 y 6.000 dólares (a
un interés anual del 30 por ciento), para
comprar las plantas, fertilizantes y otros
insumos. Como la palma aceitera demora aproximadamente 7 años en
dar frutos, trabajan como jornaleros en plantaciones maduras, por
2,50 dólares por día. Mientras tanto, su parcela no genera ningún
ingreso pero requiere fertilizantes y plaguicidas, que deben comprar
a la empresa de palma aceitera. Cuando su plantación se vuelve productiva,
el ingreso promedio mensual por un lote de 2 hectáreas es de $ 682
a $ 900. En el pasado, según Curran, el caucho y la madera generaban
entre 350 y 1000 dólares por mes. El bajo nivel de ingreso combinado
con los altos costos de puesta en marcha y los pagos de intereses
relativamente altos, prácticamente asegura que los pequeños propietarios
estarán endeudados con la empresa a perpetuidad. El cultivo de palma
aceitera también hace que la población local se vuelva más dependiente
de las empresas agrícolas, ya que dejan de cultivar sus propios
alimentos.”
Mientras
tanto, las empresas de palma aceitera están haciendo fortunas. “Algunas
empresas de Kalimantán Occidental están teniendo una tasa de retorno
interno anual del 26 por ciento en un período de 25 años; una cifra
increíble”, revela Butler. Parece que el actual auge de la demanda
de agrocombustible permite que las plantaciones de palma florezcan
a expensas de las comunidades locales.
Artículo
basado en: “Plantation development in Sarawak, deforestation and
Native Customary Rights (NCR)”, August 6, 2008, Sahabat Alam Malaysia
[SAM] Friends of the Earth, Malaysia, sent by SAM, e-mail:
sam_inquiry@yahoo.com;
" Indigenous Community Struggle - Sungai Bawan, Balingian,
Mukah Case",
http://www.rengah.c2o.org/assets/pdf/de0122a.pdSarawak;
“The Impact of Oil Palm in Borneo”, Rhett A. Butler,
http://www.mongabay.com/borneo/borneo_oil_palm.html