Ecuador: el gobierno
entregará el manglar de todos los ecuatorianos a industriales camaroneros
El 15 de
Octubre, el Presidente de la República, Econ. Rafael Correa Delgado
y cuatro Ministros de Estado emitieron el Decreto 1391 que regulariza
la acuacultura industrial del camarón.
El Decreto
tiene la contradicción de que, por un lado reconoce la ilegalidad
en la que han funcionado miles de hectáreas de piscinas dedicadas
a la cría y cultivo del crustáceo, así como la tala de manglar como
resultado de las actividades de esta industria. Pero por otro lado
esa ilegalidad termina siendo premiada en la medida que da en concesión
a la industria camaronera zonas que son Bien Nacional de Uso Público
(ver
http://www.ccondem.org.ec/imagesFTP/6940.DECRETO_1391_10_2008_1_.pdf
), violando así 56 disposiciones legales que protegen el
ecosistema manglar desde la década de los 70.
La medida
de “regularizar” acciones ilegales (que en la práctica serán legalizadas)
sienta un precedente de inseguridad jurídica en el tema ambiental
y en la garantía de los Derechos Económicos, Sociales, Culturales
y Ambientales de los Pueblos Ancestrales de Pescadores y Recolectores
Artesanales de la costa ecuatoriana, a quienes se los ha desplazado
de manera violenta de su territorio y que han demandado, insistentemente,
a los gobiernos de turno, la recuperación de las zonas de ecosistema
manglar ocupadas de manera impune por la acuacultura industrial
de camarón.
¿Irá el
manglar ecuatoriano a manos privadas?
El ecosistema
manglar es uno de los cinco ecosistemas más productivos del mundo.
Alarmados por su destrucción, en el Registro Oficial No. 722 del
6 de julio de 1987 se declara como bosques protectores a 362.802
hectáreas de tierras cubiertas de manglar, de otras especies forestales
y áreas salinas, localizados en 5 sistemas hidrográficos de la costa
ecuatoriana.
Un estudio
del Centro de Levantamientos Integrados de Recursos Naturales por
Sensores Remotos (CLIRSEN) del año 2000 revela que se talaron 254.503
hectáreas que equivalen al 70% del manglar ecuatoriano original.
Por otra parte, el III Censo Agropecuario del año 2001 determina
que existen 234.359 hectáreas de camaroneras.
La legislación
ecuatoriana prohíbe, históricamente, la tala, quema o destrucción
de manglares. Sanciona con multas, reposición íntegra del área destruida
y hasta con prisión, su destrucción.
Sin embargo,
el reciente Decreto 1391, haciendo tabla rasa de la legislación
vigente, pretende premiar a los industriales camaroneros que han
destruido el manglar y, con ello, despojado a las comunidades locales
de su fuente de sustento y vida, consintiendo la reforestación de
un porcentaje mínimo de lo destruido y redimiéndolos del pago de
multas y de sanciones penales.
El Decreto
1391 viola no solamente Leyes y Códigos, sino principalmente el
texto Constitucional, aprobado mayoritariamente por el pueblo ecuatoriano
el 28 de septiembre de este año. La nueva Constitución, aplaudida
en el ámbito internacional por consagrar un texto constitucional
de avanzada, establece una serie de derechos de la Naturaleza, derechos
del Agua y derechos de los Pueblos que son violentados por este
Decreto.
¿Y si se
acaba el manglar?
Los Pueblos
Ancestrales del Ecosistema Manglar viven íntimamente ligados a su
ecosistema natural que es su fuente de sustento y vida. Este ecosistema
beneficia no solamente a las comunidades locales sino que cumple
funciones ecológicas vitales para el planeta. Vale recordar las
escenas terroríficas del tsunami de Asia (diciembre de 2006) en
donde al talarse la barrera protectora natural y cortina rompevientos,
que es el manglar, fueron arrasados poblados enteros y miles de
personas murieron o fueron gravemente laceradas, sin mencionar los
ingentes daños a los bienes materiales.
El manglar
es también un importante desalinizador de las aguas que ingresan
al continente, lo que permite la existencia de tierras agrícolas
y por tanto la producción de alimentos que, junto con peces, moluscos
y crustáceos --resguardados en las raíces aéreas del manglar durante
su época de desove y larvaria--, son fuente principal de alimentación
de nuestra población.
Nuestra
soberanía alimentaria se vería seriamente afectada al privatizar
nuestras costas y entregarlas a industriales camaroneros, quienes
producen un fabuloso crustáceo de exportación que nutre las mesas
de los países del Norte, puesto que el camarón de cultivo no se
consume dentro de los países productores: es un bien de exportación.
El ecosistema
manglar en pie alimenta a nuestra población, genera honradas plazas
de trabajo a las comunidades locales que día a día han visto la
reducción de los bancos de conchas, peces, cangrejos, jaibas, etc.
Su hábitat natural desaparece a la velocidad del brazo mecánico
de una retroexcavadora que en días transforma un rico y frondoso
manglar milenario en estanque de camarón.
Los pueblos
ancestrales del ecosistema manglar exigen la derogatoria del Decreto
1391 y la sanción a los camaroneros que han usurpado el manglar,
hecho que es reconocido por este mismo Decreto, y así lo expresa
el Manifiesto de los Pueblos Ancestrales del Ecosistema Manglar
contra la Regularización y Certificación de la Industria del Camarón
en Cautiverio.
Por Verónica
Yépez, C-CONDEM, correo electrónico:
veroy@ccondem.org.ec , www.ccondem.org.ec