México: ecocidio por
minera en Coahuayana, Michoacán
La empresa minera ítalo-argentina
TERNIUM planea impactar cerca de 2 000 hectáreas de selva tropical
en el municipio Coahuayana, estado Michoacán, al suroccidente de
México, para extraer mineral de hierro. Entre otros impactos,
esto dejaría sin agua a todo el municipio de 15 mil habitantes.
El río el Saucito ya ha sido afectado, así como la montaña y la
selva, y los pueblos Santa María Miramar, El Saucito, La Palmita,
El Parotal y Achotán están ya sufriendo las consecuencias por lo
que están solicitando a las autoridades que declaren una Zona de
Conservación Ecológica Municipal.
Según denuncian
las comunidades, “la empresa ingresó al territorio a destruir nuestra
fuente de vida que son las montañas, la selva y el río de El Saucito.
Árboles con mas de cien años de antigüedad; de cedro, nogal, rosamoradas,
mojos, ceibas y muchas especies más, han sido derribados”. “Con
ello han causado derrumbes que han afectado nuestro río a donde
han ido a parar miles de toneladas de lodo y piedras, además de
los aceites que utilizan las máquinas”, por lo que en un escrito
de inconformidad ante las autoridades califican estos destrozos
de “ecocidio”.
En términos
ecológicos la empresa ya ha ocasionado un gravísimo perjuicio al
municipio de Coahuayana en lo que se refiere al proceso de captación,
almacenaje y liberación del agua de lluvia que sostiene la vida
de toda esta zona. Por ello, la población se opone a toda actividad
en la mina llamada La Colomera por parte de TERNIUM ya que en estos
meses han observando cómo los trabajos de la minera provocan de
manera acelerada la contaminación del río El Saucito, así como de
la selva y todos los seres vivos que ahí habitan y que, según manifiestan,
“son parte de nosotros mismos como comunidades, por lo que esta
empresa es un extraño en esta tierra y no le importa destruir la
selva y el río”. La máxima preocupación es que: “En 10 años prácticamente
seremos pueblos sin vida”.
El ecosistema
que los pobladores locales defienden constituye, pues, una zona
de inestimable valor ecológico, siendo un elemento de transición
natural entre el ecosistema de la selva tropical y el bosque de
pino y encino y actúa como un mecanismo regulador de los ciclos
del agua. Además, es sabido que estos bosques contribuyen a equilibrar
fenómenos climáticos globales como el efecto invernadero y el calentamiento
global mediante la captación e inmovilización de dióxido de carbono,
lo cual es muy significativo en la medida que se trata de vegetación
de acelerado crecimiento gracias al clima tropical.
Pero además
el bosque es el último refugio de especies animales en peligro de
extinción que ya están sintiendo los efectos de este ecocidio: la
nutria de río (Lontra longicaudis), los langostinos de agua
dulce o chacales (Macrobrachium spp), los loros o pericos
(Amazona finschi y oratrix) el venado cola blanca (Odocoileus
virginianus), y el pavo de monte o “choncho” (Meleagris ocellata)
-el cual de hecho ya se consideraba extinto pero aun se encuentra
en ese lugar-, son ejemplos de esto. Así pues, los impactos a este
frágil e importante ecosistema resultan imposibles de medir.
Desde los
primeros meses de este año 2008 la empresa minera TERNIUM ha entrado
al territorio del municipio Coahuayana con la intención de trabajar
la mina de hierro en las inmediaciones de las áreas conocidas como
El Saucito y el Cerro de la Aguja. Las auoridades no reaccionaron
para defender al interés de las comunidades aun cuando la empresa
nunca notificó al municipio sobre los trabajos ni existía ningún
tipo de permiso. Por eso, los afectados presentaron diferentes denuncias
e insistieron para que se diera respuesta a las mismas. Así, el
29 de octubre, llegaron a la zona afectada representantes de la
Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y de la
empresa minera, para verificar los daños causados a la selva y al
río. Sin embargo, la inspección se llevó a cabo ya en horas de la
noche y solo con representantes de la empresa, impidiéndose la participación
de las comunidades denunciantes de los hechos. El argumento fue
que de acuerdo a su normativa no hay obligación a dar parte al denunciante
sino solo al denunciado. Ese mismo día, por la mañana, el representante
regional de la Secretaría del Medio Ambiente (SEMARNAT) manifestó
que “la delegación de SEMARNAT en Michoacán no tiene registrado
ningún lote minero para este municipio, por lo que no puede haber
algún tipo de permiso para realizar trabajos en ese sentido".
La PROFEPA por el contrario afirmó que la empresa sí tiene un permiso,
lo que a las comunidades les resulta sospechoso.
Por estas
razones, los habitantes tienen dos exigencias: que la zona Noroeste
del territorio municipal de Coahuayana que va desde El Saucito y
hasta el Cerro de la Aguja sea declarada como Zona de Conservación
Ecológica Municipal, para que nunca mas ninguna empresa o persona
pueda sentirse con derecho de venir a destruir los recursos naturales
que se encuentran en esta selva y en el río. Y en segundo lugar
que se cancele la concesión de empresa TERNIUM en municipio Coahuayana.
Por último,
los habitantes señalan lo siguiente:
“No
queremos negociar, ni queremos el dinero ni los empleos que promete
la empresa, porque no hay dinero ni empleo que pueda pagar la vida
que acá se está destruyendo. Solo que se respete nuestro derecho
de tener agua limpia y que se respete la dignidad del río y de la
selva.”
A pesar
de los intentos de la empresa por crear división social y enfrentamientos
por medio de afirmaciones falsas acerca de quienes se resisten a
los trabajos mineros, señalan también que la resistencia ha sido
pacífica en todo momento y explican:
“No nos
oponemos al desarrollo de nuestro municipio siempre y cuando ese
desarrollo no sea una amenaza para nuestro medio ambiente y los
recursos naturales básicos como el agua”.
Es esperanzador
que, poco a poco, las autoridades se están dando cuenta que el movimiento
avanza mas allá de sus propias previsiones.
Firmado:
Habitantes
de las comunidades de El Parotal, La Palmita, Achotán, Santa María
Miramar y El Saucito, integrantes del movimiento de resistencia
civil pacífica contra la mina La Colomera de la empresa TERNIUM
en el municipio de Coahuayana
A los 13
días del mes de Noviembre del año 2008
NO A LA
MINA, SI A LA VIDA !!!
Nota: Para
apoyar a estas comunidades, se invita a firmar una carta de protesta
dirigida a las autoridades locales y nacionales de México, entrando
a www.salvalaselva.org
Ahí se encuentra la acción de protesta por correo electrónco:
NO a la minería de la muerte en Coahuayana, Michoacán, México.