Camerún:
un “bosque comunal” al cual se oponen las comunidades locales
Establecer
un bosque comunal puede parecer una buena idea. Sin embargo, también
podría no serlo, según muchos lugareños del distrito de Dzeng (Provincia
Central, Departamento de Nyong y So'o), quienes denunciaron el intento
del actual alcalde de Dzeng por utilizar sus tierras boscosas para
una explotación comercial. Unas 25.182 hectáreas de bosque serían
clasificadas como “bosque comunal”, una categoría intermedia entre
la concesión forestal y el bosque comunitario.
La
Ley No. 94/01 establece que dicha clasificación debe tomar en cuenta
el entorno social de las poblaciones locales para que éstas mantengan
sus derechos tradicionales de uso. Para la categoría de “bosque
comunal”, la autoridad local debe preparar un plan de gestión, y
éste debe también incluir la participación y el acuerdo de la población
local. En este caso, las comunidades locales nunca fueron consultadas
y la desconfianza surge del hecho de que tampoco fueron informadas
sobre el plan del alcalde de clasificar sus tierras como “bosque
comunal”, quebrantando así el espíritu de la ley. La única manera
que tuvieron de enterarse fue un comunicado apenas visible, colgado
en una de las paredes de la municipalidad de Dzeng.
El
alcalde dijo que planea construir un aserradero en la zona. “Expresamos
firmemente nuestra oposición a este proyecto de clasificación forzada
de todos nuestros bosques por los que cruza el arroyo Tofini como
bosques comunales, con el propósito de llenar los bolsillos de un
grupo de individuos que nunca se han preocupado por el interés público”,
escribieron al alcalde los jefes de las aldeas Assok y Nkonmedzap.
(1)
El
alcalde sostiene que el empobrecimiento extremo de su municipalidad
es lo que vuelve urgente el establecimiento de un bosque comunal,
para poder contar con recursos que permitan realizar proyectos.
Sin embargo, esas tierras boscosas ya fueron explotadas en gran
medida por empresas madereras que sólo trajeron la destrucción de
los bosques a las comunidades. El bosque perdió sus especies más
valiosas y recién ahora se está recuperando de la acción de compañías
como SAB y SEBC subsidiarias del Grupo Thanry, de propiedad francesa,
uno de los mayores conglomerados madereros de África. Thanry está
ahora controlado por la empresa Vicwood Pacific, de Hong Kong.
En
una carta abierta enviada al Presidente de la República de Camerún,
Paul Biya, Alain G. Njimoluh expresa su temor “que también es compartido
por todas las familias del distrito antes mencionado, cuando nos
dicen que, como premio consuelo por la pérdida de nuestras tierras
a favor de la explotación comercial, ¡recibiremos a cambio un aserradero!”.
Esta carta solicita al Presidente su mediación para evitar “el intento
de saquear nuestro distrito, como ya ha sucedido en otras regiones
de nuestro amado país”.
Otra
carta abierta fue dirigida al alcalde Emmanuel Nnemde, donde se
argumenta que sería una clasificación manipulada de las tierras
boscosas como “bosques comunales”, que no generaría ningún beneficio
para las comunidades locales. “Usted sostiene que su decisión para
la adquisición urgente de un bosque comunal fue motivada por la
extrema pobreza de su distrito y por una gran necesidad de recursos
para implementar proyectos. Sus electores, cuyos bosques fueron
explotados despiadadamente por las empresas madereras Sab y Coron
en los años ochenta, sin recibir a cambio ni una sola inversión
local, rebatieron sus argumentos”, decía la carta.
En
su carta, Njimoluh Anyouzoa hizo referencia a las consecuencias
desastrosas que ha tenido la gestión caótica de los bosques comunales
existentes – problemas sociales como desempleo, pobreza, hambruna,
prostitución, enfermedades graves (VIH/SIDA), embarazos no deseados.
Sobre estos problemas sociales, dijo, “la gente de Assok, Nkomedzap
y otras poblaciones ha intentado hablarle en su petición, presentada
a los funcionarios cameruneses pertinentes, en lo que refiere específicamente
a la ley 94/01 del 20 de enero de 1994, que regula los bosques,
la fauna y flora y las pesquerías, y que le otorga a usted un poder
casi discrecional para explotar estos bosques una vez que sean ‘bosques
comunales’”.
El
Sr. Anyouzoa anunció que había enviado esta semana una copia de
su carta “a la oficina de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA)
en Copenhague (Dinamarca), con el propósito de averiguar si la Unión
Europea (UE) estaba involucrada de alguna forma en este proyecto,
y para denunciar enérgicamente la política de ‘eliminar nuestros
bosques’ en la cual la UE ha participado en ocasiones con la ayuda
de algunos funcionarios locales.”
Fuentes:
(1) « Dzeng : Une
forêt déchire les populations et le maire », Mutations, 27
de noviembre de 2008,
http://www.quotidienmutations.info/mutations/nov08/1227799736.php
(2)
Carta abierta al alcalde del Distrito de Dzeng – Camerún, por Njimoluh
Anyouzoa, 30 de diciembre de 2008, enviada por el autor.