Perú
el genocidio silencioso de los últimos indígenas no
contactados
El
Gobierno de Perú no solo es responsable de la abierta represión
hacia los pueblos Amazónicos llevada a cabo en estos días,
sin también por el genocidio silencioso de los últimos
grupos de indígenas no contactados que aún viven en
aislamiento voluntario en sus territorios ancestrales.
Como
se documenta en un informe reciente de Survival International, uno
de estos casos está sucediendo con los pueblos indígenas
que habitan a lo largo del Río Envira en el departamento
peruano de Ucayali. Madereros ilegales han estado invadiendo el
territorio que pertenece a los pueblos indígenas aislados
del sudeste de Perú, forzando a los indígenas a huir
a través de la frontera con Brasil, donde podrían
entrar en conflicto con otros pueblos, también aislados,
que ya vivían en Brasil.
Los
madereros buscan principalmente caoba y cedro. Perú tiene
una de las últimas reservas de caoba comercialmente viables
del mundo. Según José Carlos Meirelles, jefe del puesto
de vigilancia de la FUNAI (Fundación Nacional del Indio,
organismo del gobierno de Brasil) para la zona:
“[Ha habido una] migración forzada de grupos autónomos
en Perú, provocada por la exploración maderera en
la cabecera de los ríos Jurúa, Purús y Envira”.
A
pesar de las pruebas, el Gobierno peruano se ha negado a aceptar
públicamente que los indígenas aislados están
huyendo a Brasil desde Perú. Su presidente, Alan García,
incluso ha llegado a sugerir que dichos grupos no existen.
Otro
caso es el de los indígenas Napo-Tigre en el Departamento
de Loreto. Empresas multinacionales petrolíferas trabajan
en el interior de los territories de al menos dos pueblos indígenas
aislados que viven entre los ríos Napo y Tigre, al norte
de Perú.
Una
de ellas, Perenco (petrolera anglo-francesa) manifestó recientemente
su intención de enviar a cientos de trabajadores a la región.
Según dicha empresa, ya se perforó un pozo petrolífero.
La
zona en la que trabaja Perenco está en el medio de un área
propuesta como reserva para los indígenas. Las organizaciones
indígenas de Perú se oponen a la presencia de esta
empresa en la región y ya han presentado varias demandas
contra ella.
No
está clara la identidad de estos pueblos indígenas
aislados, pero se cree que uno de ellos es un subgrupo de los waorani
y al otro se le conoce como “pananujuri”. Perenco niega que exista
algún pueblo indígena en la zona.
El
presidente de Perenco, Francois Perrodo, se reunió recientemente
con Alan García, presidente de Perú. Unos días
más tarde se aprobó una ley que declaró el
trabajo de Perenco en la región como de “necesidad e interés
nacional”.
Otras
empresas que trabajan en la zona de Napo-Tigre son Repsol-YPF, ConocoPhillips,
Ecopetrol (la empresa petrolífera estatal colombiana) y Petrobras
(la empresa petrolífera estatal brasileña).
Los
pueblos indígenas aislados se enfrentan a dos amenazas principales
que ponen en juego su supervivencia. La mayor es, por lejos, su
falta de inmunidad ante enfermedades occidentales tan comunes como
la gripe, la varicela, el sarampión y diversas afecciones
del sistema respiratorio. Incluso cuando el “primer contacto” entre
un pueblo indígena aislado y foráneos se produce con
sumo cuidado, es frecuente que un número significativo de
los indígenas muera en los meses sucesivos a dicho contacto.
Si
el primer contacto tiene lugar sin medidas preventivas ni planes
de atención médica, la totalidad del pueblo indígena
o al menos una gran parte de sus miembros puede morir. Esta situación
catastrófica se ha producido repetidamente en la Amazonia
y no sólo en un pasado lejano. Por ejemplo, en 1996 al menos
la mitad de los indígenas murunahua murió después
de haber sido contactados por madereros ilegales de caoba. La otra
gran amenaza es la violencia. En muchos de los casos descritos en
este informe, los miembros de pueblos indígenas se enfrentan
a bandas de madereros fuertemente armados y dispuestos a dispararles
sólo con verles.
Al
negarse a reconocer la existencia de estos grupos y al permitir
–e incluso promover- la entrada de los madereros y las compañías
petroleras en sus territorios, el gobierno de Perú es culpable
de genocidio.
Artículo
basado en información del informe de Survival International
“Un año después. Los Pueblos Indígenas no contactados
se enfrentan a la extinción”, 29 de mayo de 2009, disponible
en http://assets.survival-international.org/documents/16/un_ano_despues.pdf