Posco: malo para India, malo para Uruguay
y malo para el clima
Como informáramos en octubre del 2009, tanto
en la India como en Uruguay a la empresa siderúrgica coreana
POSCO se le ha brindado la posibilidad de ocupar territorio preciado
para los pobladores de ambos países.
En la India, se le otorgaron a la empresa Posco
permisos para instalar una planta siderúgica y un puerto
y realizar prospecciones mineras en el estado oriental de Orissa
en una zona que comprende 6000 hectáreas de bosques prístinos,
excelente tierra agrícola y parte de la costa. El gobierno
uruguayo por su parte, firmó un Acuerdo de Promoción
y Protección de Inversiones con el gobierno de Corea mediante
el cual se le garantiza todo tipo de apoyo a la empresa coreana
POSCO para concretar un “Proyecto Forestal de Secuestro de
Carbono” (Ver detalles en articulo publicado en Boletín
WRM 147: http://www.wrm.org.uy/boletin/147/Posco.html)
Si el proyecto no se ha llevado a cabo todavía
en la India, es por la resistencia masiva que desde el año
2005 llevan adelante los miles de pobladores que dependen para
su supervivencia de los bosques, la tierra agrícola y la
costa que la empresa tiene planes de destruir para realizar sus
negocios. De acuerdo a noticias recientes, debido a la falta de
respuesta por parte del gobierno y en protesta a lo que los locales
denominan la conspiración conjunta del gobierno central
de Delhi, el gobierno estatal y el presidente de Corea del Sur,
los pobladores decidieron continuar con la “Sentada”,
(Dharna en idioma local) una protesta pacífica
que comenzó el 26 de enero de 2010 (coincidente con
los festejos del día de la República de la India
que tuvo como jefe máximo invitado al Presidente de Corea)
Ya habían pasado 107 días y noches durante los cuales
mujeres, hombres, niños y niñas de familias campesinas
y pescadores permanecían sentados, cuando decidieron hacer
un llamado a la solidaridad nacional e internacional en la medida
que no lograban crear el más mínimo sentido de responsabilidad
con el pueblo de parte del gobierno que supuestamente los representa.
En un esfuerzo desesperado por cumplir con la promesa
hecha a la empresa de que “aceleraría los trabajos
para entregarle las tierras”, el pasado 11 de mayo el gobierno
envió 25 pelotones militares fuertemente armados que rodearon
la zona donde los pobladores realizaban la sentada, ocuparon las
escuelas y se prepararon para reprimir… a la población
local desarmada. En este contexto el movimiento anti-POSCO
hizo un nuevo llamado urgente a participar en la Semana de la Resistencia
Masiva en solidaridad con los luchadores locales contra el gigante
POSCO y la brutalidad del estado.
“En ningún momento de su lucha por
más de cinco años, el movimiento anti-POSCO llevó a
cabo actividades violentas y ha sido en cambio un ejemplo para
el resto del país sobre cómo realizar una lucha democrática,
basada únicamente en el apoyo masivo de hombres y mujeres
comunes” aclara el comunicado emitido por el movimiento.
A pesar de este hecho, el 15 de mayo, la policía de Orissa
abrió fuego sobre manifestantes pacíficos que se
mantuvieron en defensa de sus tierras y medios de subsistencia.
Este acto del Estado fue condenado por varias organizaciones de
derechos humanos y civiles en todo el país y el mundo. Grupos
por los derechos de los bosques tales como el Foro Nacional de
Pueblos de los Bosques y Trabajadores Forestales (NFFPFW) y la
Campaña por la Supervivencia y la Dignidad (CDS) condenó esta
brutalidad atroz y el desesperado intento de corporativizar los
recursos forestales, en la que más de 50 personas fueron
gravemente heridas y muchas tiendas y casas fueron incendiadas
por los policías sedientos de sangre. A pesar de toda la
violencia desatada contra ellos, y las balas que permanecen en
sus cuerpos, la gente de la zona continúa la protesta contra
la adquisición de tierra para la planta de acero y su puerto.
Todavía están allí porque luchan por el derecho
a vivir con libertad y dignidad. También porque esto
no es sólo una controversia "sobre la adquisición
de tierras para el desarrollo" como ha manifestado el gobierno,
sino porque el proyecto POSCO es ilegal y no traerá ningún
beneficio para la población local. Es ilegal porque viola
los derechos consagrados en la Ley de Bosques del 2006. Según
esa ley, las tierras boscosas no se pueden dar a nadie hasta que
1) todos los derechos de la gente sean reconocidos y 2) la gente
dé consentimiento al proyecto. El gobierno central y el
estatal no tienen derecho legal a entregar la tierra a POSCO. Legalmente,
esto es un robo de los recursos naturales del país por parte
de una multinacional. Lo que no se suele mencionar tampoco es que
POSCO está consiguiendo una gran cantidad de tierra, agua
y millones de toneladas de mineral de hierro, a cambio de no pagar
prácticamente nada y va a desplazar a alrededor de 40.000
personas. Esto es lo que el gobierno de la India considera "desarrollo".
El 22 de junio, vencía el Memorando de Entendimiento
(MdE) entre POSCO y el gobierno de Orissa, exactamente cinco años
después de haber sido firmado. Este MdE, que básicamente
restringe el papel del gobierno al de un mero "facilitador" para
el proyecto y una agencia para la adquisición de tierras,
es muy poco ético y no debería haber sido firmado
en primer lugar. Cinco años más tarde, habiendo sido
testigos de la brutal represión del estado a la oposición
local a este proyecto, y dado que el estado ha hecho caso omiso
de sus propias leyes y políticas relativas a los derechos
de los bosques y la protección del medio ambiente, la población
local demanda que el MdE no sea renovado y solicita se firme la
petición disponible (en inglés) en: http://www.petitiononline.com/p210610/petition-sign.html
Esa misma empresa también desembarcó en
Uruguay con un proyecto de “desarrollo limpio”, que
implicará la plantación de monocultivos de árboles
destinados a “compensar” emisiones de dióxido
de carbono en el marco del (mal) llamado “Mecanismo de Desarrollo
Limpio” (MDL) de la Convención sobre Cambio Climático
de Naciones Unidas. Como no podía faltar, la empresa asegura
que su proyecto significará “una contribución
significativa al desarrollo sustentable de Uruguay”.
Lo más triste es que el gobierno uruguayo
acaba de dar luz verde al proyecto de la empresa POSCO, a pesar
de la larga trayectoria de oposición a los monocultivos
de árboles en este país y a la gran cantidad de información
documentada disponible en relación a sus impactos sociales
y ambientales. Para tal decisión no se ha tomado tampoco
en cuenta el documento presentado por la Red de ONGs Ambientalistas
y la Asociación Uruguaya de ONGs al Comité Asesor
del MDL en Uruguay, en el que se contrarrestan uno a uno los argumentos
usados por la empresa para justificar el supuesto desarrollo asociado
a su proyecto. Las organizaciones entienden “que el proyecto
no contribuye al desarrollo sustentable de Uruguay y no recomienda
su aprobación”. (Ver texto completo de este documento
en: http://www.wrm.org.uy/paises/Uruguay/Comentarios_Proyecto_Posco.pdf)
Pero lo más grave es que el gobierno de
Uruguay no ha tomado en cuenta el nivel de conflictividad y represión
que la presencia de POSCO ha causado en la India durante estos
5 últimos años, que muestra a las claras el verdadero
carácter de esta empresa, que ahora pretende apropiarse
de tierras en Uruguay bajo el disfraz del “desarrollo limpio”.
No respetar el derecho de los pueblos sobre sus
tierras y bosques en la India, no tomar en cuenta los impactos
sociales y ambientales ya constatados que producen los monocultivos
de árboles en Uruguay no es bueno para ninguno de los dos
países y menos que menos para el clima.
Artículo elaborado con información proporcionada
por: Mamata Dash, correo electrónico: mamata68@gmail.com