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Número 60 - Julio 2002

EDITORIAL - AMERICA CENTRAL - AMERICA del NORTE - AFRICA - ASIA - OCEANIA - GENERAL

AMERICA del SUR

LUCHAS LOCALES Y NOTICIAS

AMERICA DEL SUR

- Argentina: ingeniería genética causa deforestación

La Ingeniería genética (IG) es la última actualización de la Revolución Verde. Representa la profundización de un modelo en el que el monocultivo, la concentración de la tierra y la dependencia --de la tecnología, de la semilla-- se han vuelto la norma.

La IG ha sido presentada bajo los mismos auspicios de la Revolución Verde: un instrumento para acabar con el hambre en el mundo. Sus defensores han intentado hacer sentir culpables a los críticos: " El día que miren a los ojos de una persona con hambre, su opinión sobre los cultivos transgénicos cambiará. ... Hay actualmente 24.000 personas que mueren cada día por desnutrición. Por esto, cuando el Norte, Europa, deciden no utilizar esta tecnología, es moralmente inaceptable"; palabras del Dr. Clive James, especialista en biotecnología del Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agro-biotecnológicas (International Service for the Acquisition of Agri-Biotech Applications - ISAAA).

En 1996, el gobierno argentino aprobó entusiastamente la introducción de soja transgénica y el país se transformó en un productor mundial de primera línea de soja Roundup Ready (RR) de la corporación Monsanto, fundamentalmente para la exportación. Entre tanto, el hambre continúa en aumento. A pesar de las cosechas récord, casi la mitad de l@s argentin@s viven en la pobreza. Desde mayo de 2002, 18 millones de personas, casi el 50% de una población de aproximadamente 37 millones, no pueden acceder a satisfacer sus necesidades básicas.

Hace más de veinte años, el economista Premio Nobel Amartya Sen demostró que el hambre y la hambruna pueden ocurrir, y a menudo ocurren, en situaciones en las que no existe escasez de alimentos. Sen explica que, aun en situaciones de abundancia general de alimentos, la capacidad de los hogares de adquirir alimentos a través de medios legales resulta disminuida por la caída en la propiedad de bienes (cosechas, ganado, propiedad, empleo y demás), por lo que los hogares se ven enfrentados al hambre, a menos que exista algún tipo de seguridad social que los proteja.

Los biotecnólogos también han argumentado que los cultivos transgénicos ayudan a proteger el medio ambiente, al aumentar el rendimiento en la producción de las tierras ya cultivadas y reducir de esta forma la tala de bosques o la destrucción de otros hábitat importantes a manos de la agricultura. Sin embargo, el enorme aumento en la producción de soja en Argentina es resultado de un incremento en la superficie plantada y no del rendimiento. Este incremento se produce a partir de la sustitución de otros cultivos, en buena parte a costa de tierras que pertenecían a establecimientos de mediano y pequeño tamaño de carácter familiar dedicados al consumo local y nacional, y a partir de la deforestación.

Un estudio de Greenpeace revela cómo la soja transgénica ha contribuido a acelerar la destrucción de la selva de Yungas, en la provincia norteña de Salta, una de las más pobres de Argentina desde el punto de vista económico pero de las biológicamente más ricas del país. La selva de Yungas, bosque húmedo montañoso o bosque de nubes, es probablemente el área de mayor diversidad biológica de la Argentina. Se puede dividir en cuatro zonas de acuerdo a la altitud, que va desde los 300 metros a más de 4000 metros. La primera zona, denominada Selva Pedemontana (selva al pie de la montaña), es la más amenazada. Esta zona alberga el 30 % de toda la biodiversidad de este valioso ecosistema. Sin embargo, menos del 20% de Yungas está todavía en buenas condiciones para su conservación o su uso mediante actividades de desarrollo sustentable.

La población rural pobre pierde un ecosistema que puede proporcionarle numerosos bienes como alimentos, medicinas, materia prima para artesanías, o productos que pueden ingresar al comercio. Como con la Revolución Verde, la Ingeniería Genética ha fracasado en su intento de alimentar al mundo. La cuestión para la industria de la biotecnología siempre ha sido un simple asunto de dinero.

Artículo basado en información obtenida de: "Record harvest-record hunger", Greenpeace, junio de 2002, http://archive.greenpeace.org/~geneng/reports/food/record_harvestembargo.pdf


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- Brasil: mientras el pueblo se indigna, Aracruz festeja

Es impresionante la manera como Aracruz Celulosa S.A. encara la realidad en la que está inserta, afectada por los innumerables impactos negativos resultantes de sus actividades en Espírito Santo y Bahía. En este momento la empresa está terminando un aeropuerto particular, suficientemente grande como para que el avión presidencial de Fernando Henrique Cardoso pueda aterrizar el próximo 2 de agosto, cuando se inaugurará oficialmente su tercera fábrica, que aumentará la producción anual de celulosa de eucalipto de 1,3 a 2 millones de toneladas.

El día de la inauguración deben reunirse alrededor del Presidente brasileño los más altos representantes de los gobiernos municipal, del estado y nacional, fieles aliados de la empresa durante toda su existencia en Brasil. También hará acto de presencia la prensa de dicho estado, que ya empezó a difundir el gran evento enalteciendo, como siempre, el aporte de la empresa al desarrollo económico del estado. También concurrirán al acto solemne ONGs como el "Instituto Terra da Gente", financiado por la misma Aracruz y que le dio el trofeo "Mata Atlântica" (bosque atlántico), una broma de mal gusto, principalmente por tratarse de una empresa que derribó miles de hectáreas de esa misma mata atlántica. Sin duda, estarán allí las asociaciones y sociedades de ingenieros forestales, que se entusiasman más con los millones de eucaliptos idénticos, clonados y de alta productividad que con la labor de comprender la fascinante complejidad de un bosque natural. Seguramente, tampoco el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social se perderá la fiesta, ya que invirtió mil millones de reales brasileños en el proyecto de la tercera fábrica, en vez de invertir sumas equivalentes en el fortalecimiento de la afectada agricultura familiar del estado.

Vale la pena recordar que los US$ 630 millones invertidos en la nueva planta se destinaron casi en su totalidad a máquinas fabricadas en Europa y se aseguraron con créditos de garantía para su exportación. Lo que le queda a Brasil son solamente los 172 puestos de trabajo permanente en la nueva unidad industrial. Aun así, a costa de una deuda del estado de Espírito Santo con Aracruz de cerca de 100 millones de reales, referente a créditos acumulados por la empresa por no gravarse con impuestos la cadena productiva de fabricación de celulosa para la exportación.

El ambiente reinante entre los gerentes y directores de la empresa se ha vuelto incluso más festivo con la noticia del Supremo Tribunal Federal a principios de junio, cuando dicho Tribunal decidió considerar inconstitucional la ley del estado que prohibe plantar eucaliptos para celulosa hasta que se realice un mapeamiento agroecológico del estado que definirá dónde debe plantarse el eucalipto. Con seguridad, los ministros del Tribunal, al tomar la decisión, no pensaron en la situación de desesperación de las más de 100 familias del municipio de Vila Valério que fueron expulsadas de sus tierras compradas por Aracruz Celulosa. Tampoco consideraron los US$ 230 millones con los que cuenta la empresa para adquirir nuevas tierras, 200 veces más dinero que la suma estimada anualmente en el estado para la reforma agraria, una necesidad insatisfecha que 50 mil familias de ese estado están esperando hasta ahora. Y el Tribunal tampoco tomó en cuenta los resultados positivos de las audiencias públicas regionales del mapeamiento agroecológico, que lograron restituirle al pueblo un poco de conciencia, un poco del derecho a opinar sobre el futuro de sus hijos y de su región.

Asimismo, vale la pena recordar que Aracruz incluso tuvo el tupé de afirmar que evaluará si va a enjuiciar o no al estado por los daños que la ley de mapeamiento de dicho estado le causó. Y el diario A Gazeta hizo lo que un periódico decente jamás haría: publicó en primera página que la autorización para plantar eucaliptos generará 25 mil puestos de trabajo, una cifra sin fundamento, sin argumento, sin el mínimo de veracidad.

Luego, cuando el diputado Nasser, autor de la ley de mapeamiento agroecólogico, elaboró una ley parecida, aprobada en la Asamblea Legislativa el 26 de junio, su partido, el mismo del Presidente Fernando Henrique, decidió no darle más cabida en sus filas para las próximas elecciones. Una vez más, es evidente que cualquier acción en contra de Aracruz Celulosa cuesta caro.

Es en este ambiente que se avecina el día de la inauguración de la nueva fábrica. Por un lado, una megaempresa que quiere festejar, que niega cualquier impacto y no admite crítica o cualquier clase de control de sus acciones por parte de la sociedad civil que integra. Por otro lado, la inmensa mayoría del pueblo de Espírito Santo, principalmente la población rural, está cada vez más indignada por el modo de obrar de Aracruz, consciente asimismo de que necesita resistir si quiere tener un futuro mínimamente digno.

Este es el mensaje que el Movimiento Alerta contra el Desierto Verde, que congrega a sectores representativos de la población rural y urbana, tratará de transmitirle a toda la sociedad durante la 1a Quincena de Resistencia al Desierto Verde. Serán 15 días de actividades simultáneas a la inauguración de la nueva fábrica de Aracruz Celulosa y a la declaración de Erling Lorentzen, el presidente noruego de la empresa, ante la Comisión Parlamentaria que investiga la larga lista de irregularidades practicadas por la compañía. Vale la pena recordar que, como era de suponerse, la prensa local está boicoteando completamente esta importante e inédita investigación.

Durante esos 15 días, la Quincena de Resistencia le mostrará a la opinión pública que la sociedad seguirá oponiendo resistencia a un modelo que excluye a la mayoría de la población, aunque dicho modelo se imponga y domine esferas públicas y no públicas que en primer lugar deberían defender los intereses del pueblo.

Por: Movimiento Alerta contra el Desierto Verde en Espírito Santo, Bahía y Río de Janeiro. Correo electrónico de contacto: fasees@terra.com.br


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- Chile: resistencia contra carretera que destruiría bosques y pueblos

Escondido en medio de remotas montañas de la costa sur del Pacífico en Chile se encuentra el último remanente de bosque costero intacto, uno de los ecosistemas más diversos de las Américas. Se estima que un tercio del bosque templado existente en el mundo se encuentra en la zona sur de Chile y Argentina. El bosque templado de Chile, refugiado de los glaciares por la Cordillera de la Costa, es el remanente de lo que una vez fue el extenso bosque de Valdivia. La cordillera de la costa cuenta con ecosistemas que han crecido con mínima intervención humana durante milenios y constituye un patrimonio natural y cultural único. Es un área reconocida como uno de los 25 ecosistemas mundiales que concentran elementos únicos en el planeta. Además de habitar en sus ríos el huillín (nutria de río), de encontrarse los únicos bosques de olivillo costero (Aextoxicon punctatum), especie endémica que sólo existe en el bosque Valdiviano, en el ámbito de la diversidad cultural, la cordillera de la costa alberga la presencia ancestral de las comunidades indígenas Mapuche Huilliche.

A mediados de 2001, el gobierno chileno decidió continuar con un proyecto de construcción de una Carretera Costera largamente resistida a nivel local e internacional. Esta carretera amenaza destruir extensas áreas de bosques prístinos de esta impresionante eco-región, mediante la combinación de tala rasa y sustitución por especies exóticas, extracción maderera y habilitación de terrenos para la ganadería.

Importantes empresas forestales están detrás de la construcción de esta carretera de 320 kilómetros de longitud, la segunda que uniría al país de norte a sur produciendo impactos desatrosos para los bosques y su gente. Es a eso a lo que se oponen férreamente las comunidades Huilliche. "La salud del pueblo mapuche está en el bosque. Las empresas forestales ya han hecho mucho daño; han rozado y le han puesto fuego a la mejor madera para luego meterle pino y eucalipto. Ha desaparecido el roble pellín, el lingue, el laurel, el coigüe, el olivillo. Ya no escuchamos el canto de los pájaros y se han echado a perder las aguas y los suelos. "No queremos más contaminación", dice Anselmo Paillamanque, lonko (jefe) de Cuinco, quien trabaja por la defensa de las tierras de dieciocho comunidades y forma parte de la Coalición de Organizaciones Ciudadanas para la Conservación de la Cordillera de la Costa (CCCC). "Hemos sufrido los más terribles atropellos de parte de personas particulares y de las empresas nacionales y transnacionales; se han abolido leyes que nos favorecían y se han multiplicado las compras fraudulentas. La carretera haría un gran daño ecológico y nos mataría como pueblo, por lo que no estamos dispuestos a aceptarla.

En pleno invierno del 2001, con el poncho empapado por la lluvia, ante la Comisión de Ambiente del Congreso Nacional, Martín Paillamanque, lonko de Maicolpi, representante de diez comunidades del sector costero de San Juan de la Costa, advertía a los diputados: "En nombre del desarrollo se está provocando el deterioro y aún el exterminio de las comunidades. Se ha hecho un trabajo serio y acucioso de investigación, que ha establecido la voluntad de las comunidades en contra de la construcción de la carretera costera por nuestro territorio. Nosotros vamos a oponernos hasta el final, y si el Estado insiste sabremos cómo nos paramos. Queremos desarrollo pero con identidad y vamos a seguir estando en contra de un proyecto que no nos favorece. Vamos a luchar para impedir que las comunidades sean fraccionadas y que una vez más nos pasen máquina. Para eso estamos proponiendo alternativas".

Recientemente y en virtud del Acuerdo de Cooperación Ambiental Chile - Canadá firmado por ambos gobiernos en febrero de 1997, varias organizaciones chilenas presentaron un recurso de naturaleza internacional con el objetivo de que la Comisión para la Cooperación Ambiental Chile-Canadá (ACACC) investigue las graves faltas a la legislación medioambiental relativas al proceso de evaluación ambiental y construcción del Camino Costero Sur que desarrolla el Ministerio de Obras Públicas (MOP) en la X Región.

Según el abogado de los peticionarios, Miguel Fredes de CEADA, "no se ha conocido --hasta la fecha-- ninguna otra denuncia sometida a la investigación de la Comisión que registre un record tan alto de violaciones a la legislación ambiental como el caso del Camino Costero Sur".

Waldemar Monsalve, uno de los peticionarios, quien por mucho tiempo ha denunciado las ilegalidades del MOP, afirma que la construcción del Camino Costero ha provocado serios daños ambientales en la zona de Osorno. "Además, con la documentación que hemos acompañado a la petición podemos probar que la Dirección de Vialidad del MOP provocó durante 1998 la corta ilegal de bosque nativo en el área protegida Río Contaco en Osorno".

Entre otras cosas, se solicita que se sancione al MOP por su falta de cumplimiento a las condiciones de aprobación del Camino Costero Sur y se sancione a la Dirección de Vialidad y a la Constructora Río Bueno, por los daños ambientales causados al Río Contaco y sus recursos hidrobiológicos.

A menos que se tomen medidas inmediatas para su protección, la historia del bosque nativo de la Cordillera de la Costa de la X Región de los Lagos sufrirá el mismo destino que la VII, VIII y IX regiones de Chile, donde prácticamente ha desaparecido la riqueza de flora y fauna de los bosques templados, en donde el bosque ha sido sustituido por verdaderos desiertos verdes de plantaciones industriales de especies exóticas como el pino y el eucalipto.

El pueblo Huilliche no tiene mucha confianza en las autoridades, que desde siempre los ha postergado y por lo tanto también les hicieron saber que "Nuestros lonkos han existido siempre; desde mucho antes de la llegada de los conquistadores. No hemos aparecido recién y vamos a luchar por nuestros derechos".

Artículo basado en información brindada por la Coalición para la Conservación de la Cordillera de la Costa, correo electrónico: coalicioncc@terra.cl, http://www.ccc.terra.cl , tomada de Defensores del Bosque Chileno, http://www.elbosquechileno.cl e información enviada por Miguel Fredes, Centro Austral de Derecho Ambiental (CEADA), e-mail: ceada@entelchile.net, http://www.ceada.org


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- Paraguay: sociedad civil en defensa de los bosques de Concepción

Paraguay cuenta con una superficie de 406.752 km2. El río Paraguay divide al país en dos bioregiones bien diferenciadas: la región Oriental y la Occidental o Chaco. Ambas regiones presentan una gran diversidad cultural y de ecosistemas.

Debido a su mayor densidad poblacional y a la constante expansión de la frontera agrícola, la región Oriental soporta una presión muy elevada sobre sus ecosistemas. En esta región sólo el 0,6 % de la superficie se encuentra bajo alguna categoría de protección.

La región Oriental ha perdido la mayor parte de su cobertura boscosa en los últimos 40 años. En 1945 contaba con casi 9 millones de hectáreas de bosque, lo cual correspondía al 55 % de la superficie total de la región. Sin embargo, esta cobertura se había reducido al 15% en 1991.

La tasa media aproximada de deforestación, en el periodo comprendido entre 1985 a 1991, fue de 290.000 hás/año, con picos de hasta 500.000 hás/año, llegando a ser una de las más altas del mundo. En algunas zonas de la región Oriental, como en el caso del Departamento de Concepción, los mayores índices de deforestación se han dado en los últimos 10 años.

La deforestación en el Departamento de Concepción, así como en el resto del país, es fomentada por compañías madereras brasileras, las cuales cuentan con aserraderos en la zona de frontera. De esta manera, la madera es procesada muy someramente en el Paraguay y enviada al Brasil donde es "nacionalizada" y vendida al mercado internacional como madera proveniente de bosques brasileros.

El número de aserraderos en el Departamento aumentó notablemente (de 8 aserraderos se pasó a tener 50, que en su gran mayoría no cumplen con las normativas legales), a lo que se suma el elevado índice de corrupción en instituciones como el Servicio Forestal Nacional (entidad encargada del control y regulación del Sector forestal), que permite la depredación de extensas áreas de bosque nativo y autoriza planes de uso de la tierra, en violación de mecanismos de participación e información ciudadana esenciales mencionados en la Ley 294/93 de Impacto Ambiental.

La sociedad civil de Concepción, alarmada ante estos hechos, se organizó para luchar contra esta situación, conformando la Comisión Multisectorial para la Defensa de los Recursos Naturales de Concepción. Esta Multisectorial uniría a la asociación de carpinteros y ebanistas, a estudiantes, docentes, comerciantes y pequeños propietarios de bosques. Todos ellos, con el apoyo de las autoridades locales, impulsaron la promulgación de una Ordenanza Departamental que prohibe la tala de varias especies forestales de los bosques de la región, como el trébol (Amburana cearesis), el incienso (Myrocarpus frondosus) y el lapacho (Tabebuia heptaphylla). Estas tres especies son las de mayor valor económico y por ende las más amenazadas.

La medida de reglamentación sufriría el ataque de los terratenientes (en su gran mayoría ganaderos), de los dueños de aserraderos e inclusive del gobierno central, que aludía problemas de incompatibilidad entre la Ordenanza Departamental y la Ley Forestal nacional. De esta manera la medida fue declarada ilegal por el gobierno central, contradiciendo el proceso de descentralización y negándole a los gobiernos locales la posibilidad de legislar en su territorio y a la sociedad civil la de defender intereses generales, beneficiando con ello los intereses de las empresas transnacionales.

El resultado es que la deforestación continúa a ritmos alarmantes en toda la región, ante la mirada cómplice de las autoridades del Servicio Forestal Nacional. La sociedad civil de Concepción continúa con nuevas medidas, entre las que se incluyen la capacitación, la información y la resistencia para detener un proceso que redunda en perjuicio para muchos y en beneficio de muy pocos.

Por: María José López, Bosques Sobrevivencia/FoE Paraguay, correo electrónico: bosques@sobrevivencia.org.py

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