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Gambia:
un caso de manejo comunitario de bosques
Gambia estaba cubierta de bosques muy densos.
Sin embargo, el país ha sufrido un proceso agudo de deforestación
y degradación de sus bosques. En 1981, se clasificaron como bosques
unas 430.000 hectáreas, el 45% de la superficie total de tierras
del país. Siete años después, la superficie de
bosques se había reducido a unas 340.000 hectáreas.
Por otra parte, los bosques de Gambia también
han sufrido un proceso de degradación que implicó la desaparición
de bosques cerrados dejando solamente una sabana de baja calidad de
árboles y arbustos, según el inventario nacional de bosques
de 1998.
El marco institucional implementado en los
años 1950 con el fin de proteger a los bosques aun existentes,
otorgó al estado poder general sobre los recursos de los bosques
nacionales, privando así a la población rural de la responsabilidad
sobre el manejo de los bosques.
A mediados de los años 80, aumentó
la conciencia sobre el estado de los bosques y el potencial de manejo
de los mismos, lo que condujo a un nuevo enfoque. El Departamento de
Bosques se dio cuenta de que sus esfuerzos serían inútiles
si no se comprometía e involucraba a las comunidades locales
en el proceso. Esto había constituido una demanda de las comunidades
locales por mucho tiempo, así que el cambio del enfoque gubernamental
se acompasó a las necesidades de la población.
En 1990, se implementaron las primeras intervenciones
comunitarias en los bosques, que ha sido percibido como un proceso de
generación de confianza y orientado por las demandas locales.
Cada poblado tiene que establecer un Comité del Bosque, generalmente
formado sobre la base de una estructura institucional del poblado ya
existente, con representación tanto de hombres como de mujeres
de la comunidad.
Los líderes tradicionales participan
desde el comienzo en el proceso, y su participación asegura la
propiedad tradicional de las tierras del bosque por parte de la comunidad,
ayudando a evitar futuros conflictos entre los distintos poblados que
manejan en forma conjunta los bosques comunitarios.
Las autoridades de Gambia reconocen que la
práctica del manejo comunitario de bosques presenta problemas.
La dificultad que existe en crear un sentido de propiedad sobre el bosque
entre los pobladores es el resultado de la desconfianza que despiertan
las acciones y políticas gubernamentales. Para generar este sentido
de propiedad, se evitan los incentivos financieros o materiales. No
se dan compensaciones a los pobladores por los trabajos de protección
y plantación que realizan en sus bosques. La tarea decidida por
el comité del bosque y realizada por los pobladores sin apoyo
externo fortalece la percepción de que ellos son los verdaderos
dueños del trabajo y por ende de "su bosque".
La realización de un largo proceso
de consulta sobre la legislación y la política de manejo
comunitario de bosques, ha reafirmado la necesidad de devolver la autoridad
del manejo de los bosques a las comunidades locales.
Este emprendimiento ha contribuido en forma
importante a aliviar la pobreza dentro del área del proyecto
(toda la División del Río Central, una de las cinco regiones
en que se divide administrativamente Gambia), al reportar un mejoramiento
sostenido de los ingresos económicos de la población local.
El empoderamiento de las comunidades, así como su apoyo al Departamento
de Bosques en el manejo de los bosques, contribuirá en el largo
plazo a desarrollar y fortalecer la descentralización en el país.
Como lo manifestara Jatto Sillah, director
de Bosques, "A diferencia de lo realizado en el pasado, los gobiernos
deben comenzar a involucrar a la población y las comunidades
en la toma de decisiones, en el diseño y en la implementación
de los programas. Para facilitar acciones mejor coordinadas, la mejor
herramienta para el manejo sustentable de los bosques es el enfoque
de "abajo a arriba". En términos simples, debe encomendarse
a la gente a que elabore sus propias preferencias en el manejo de recursos,
y las instituciones (gobierno, ONGs) proporcionarían la asistencia
técnica".
El cambio en el enfoque de las autoridades
de Gambia, que ha llevado a una combinación de voluntad política
y participación de las comunidades locales, muestra un avance
interesante hacia el manejo y utilización sustentables de los
recursos de los bosques de la zona, y merece ser tenido en cuenta por
el resto de la región.
Fuente:
Boletín Nº 60 del WRM, julio
de 2002
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