wrmcast.gif (3121 bytes)


Boletín del WRM

Para bajar el boletín como archivo en formato RTF hacer click aquí
Para suscribirse gratuitamente
Números anteriores

 

Número 60 - Julio 2002

EDITORIAL - AMERICA del SUR - AMERICA CENTRAL - AMERICA del NORTE - AFRICA - ASIA - GENERAL

OCEANIA

LUCHAS LOCALES Y NOTICIAS

OCEANIA

- Australia: plantaciones de árboles sustituyen a bosques florecientes

Hoy fui a caminar por el Tarkine. Al sentarme tuve la suerte de poder observar un águila (Aquila audax) que volaba en círculos sobre mí. Su nido debe haber estado en los alrededores porque demoró en irse, muy curiosa por mi intrusión. Mientras caminaba hacia ese punto, tan similar a muchos otros lugares del noroeste de Tasmania, tuve el placer de ver a una pareja de "wallabis" (canguros pequeños) y algunos árboles bastante raros, entre los cuales había un magnífico espécimen de olivo nativo.

Esto resultaba aún más extraordinario porque me encontraba en el borde de la zona de plantaciones. Esta área está siendo transformada de bosque nativo en plantaciones de Eucalyptus nitens a una velocidad tal que hace apenas seis semanas, gran parte de las pilas de restos vegetales provenientes de la tala que me rodeaban eran antes un magnífico bosque lleno de árboles, musgos, helechos y rebosante de vida. Una zona a la que entré ni siquiera había sido talada para obtener astillas o troncos para aserrado, sino que se trató simplemente de una operación de apropiación de tierras, donde sólo se recuperaron algunos árboles de madera de alta calidad, pero la mayor parte del bosque fue quemado. Un completo e inmoral desperdicio.

Hacia fines del año 2020, la cantidad de plantaciones en Tasmania se duplicará si no hacemos algo ahora. El bosque primario, que nos quieren hacer creer que está protegido, es talado, quemado y reducido a astillas. Estos bosques tan diversos, que contienen tantas variedades de hongos que sería imposible contarlas, están siendo destruidos, sus restos apilados y luego quemados. A partir de la firma del Acuerdo Regional sobre Bosques, se eliminaron además cientos de puestos de trabajo.

Forestry Tasmania nos dice que su madereo se ajusta a las mejores prácticas mundiales, pero todos los días se produce la tala a matarasa y el madereo en las franjas boscosas que bordean los cursos de agua. Las comunidades desaparecen, las pequeñas ciudades son borradas de los mapas a medida que se aplanan y se entierran bajo las plantaciones las casas de familia y los establecimientos rurales. Se aplica 1080 (un veneno usado por agricultores y expertos forestales para matar animales que pueden afectar las plantaciones), y así también desaparecen los animales nativos. Pocos o ninguno sobreviven.

Es posible detener esta locura tan destructiva. Estos bosques son de ustedes, ¡están en tierras públicas! Cuéntenle esto a todos sus conocidos, presionen a los políticos, reenvíen este mensaje electrónico. Ayúdenos a cambiar la situación.

Por: Matthew Campbell-Ellis, correo electrónico: makojazz@bigpond.com , enviado por Anthony Amis, FoE Australia, correo electrónico: aamis@wild.net.au


inicio 

- Papúa Nueva Guinea: las falsas promesas de generación de trabajo de la industria maderera

Se debería escribir más sobre las falsas promesas de la industria maderera. Cuando estas compañías llegan a un país, intentan seducir a los pobladores locales argumentando que sus operaciones traerán trabajo y capacitación para ellos.

En el caso de Papúa Nueva Guinea (PNG), una investigación realizada en mayo de 2001 por Joe Meava, gerente de información de la publicación "Echoes from the Forest", sobre los informes de madereo ilegal en Pondo, en el área de Open Bay en Nueva Bretaña del Este, revelan que la mayoría de los empleos creados (muchos menos de los esperados), fueron ocupados por trabajadores extranjeros, quienes legalmente no tienen permiso para ocupar puestos que podrían, en muchos casos, ser ocupados por trabajadores de Papúa Nueva Guinea.
Según Forest Watch, una red de activistas de los bosques de PNG: "Los datos divulgados muestran claramente que las compañías madereras deben estar involucradas, ya sea en un negocio turbio de inmigración ilegal a gran escala o en una operación delictiva de contrabando de personas".

Durante una visita al sitio de madereo, Joe Meava observó que de las cinco excavadoras que estaban abriendo caminos o arrastrando troncos fuera del bosque, cuatro eran manejadas por asiáticos. Solo una era conducida por un nativo de Nueva Bretaña del Este.

Un joven del poblado de Pondo le dijo que uno de los trabajos que realizaba como empleado de la compañía era mantener a la gente "innecesaria" fuera del área de madereo. Según Meava, el joven se refería a personas cuyas familias o clanes no formaban parte de ningún acuerdo maderero. El padre del joven era el jefe de un clan que había recibido con agrado las actividades de la compañía en su área. Su parte del trato era que su hijo fuera empleado como guardia de seguridad para reprimir a su propio pueblo.

Según documentos oficiales del año 2001 de las compañías, 17 empresas madereras que exportan madera rolliza por un valor combinado de US$ 50 millones, equivalente a un tercio de las exportaciones de troncos de PNG, emplean 468 trabajadores, de los cuales 420 (alrededor del 90 por ciento del total) tienen nombres obviamente asiáticos, la mayoría provenientes de Malasia e Indonesia pero también de China continental y las Filipinas, mientras que apenas 40 trabajadores, un 10 por ciento del total, tienen nombres que parecen ser de Papúa Nueva Guinea. Este importante tráfico de inmigraciones puede convertirse en una fuente de conflicto entre trabajadores extranjeros y nacionales.

El investigador destacó que si bien en los registros de las 17 compañías madereras aparecen 27 agrimensores, entre sus empleados no figuran ni profesionales forestales, ni administradores de bosques, ni especialistas ambientales, ni tampoco biólogos. También resulta increíble constatar que en ninguno de los registros de las 17 compañías aparecen enfermeras ni trabajadores de la salud, a pesar de que las empresas afirman que brindan servicios de salud locales a las comunidades rurales. Y además, la información suministrada expone la exageración grosera de las cifras de empleo que publicita la industria de la madera (que van desde 10.000 a 15.000 puestos de trabajo) cuando se las compara con los apenas 468 empleados que tienen en planilla las 17 compañías madereras.

Artículo basado en información obtenida de: "Logging company employment data: another example of forest industry corruption", 24 de junio de 2002, PNG Forest Watch, correo electrónico: lukautimbus@global.net.pg ; Echoes from the Forest 6: "Logging Employment and Jobs for Local People", 3 de junio de 2002, por Joe Meava, Gerente de información, 2002, PNG Eco-Forestry Forum, http://forests.org/articles/reader.asp?linkid=12128
  

página anterior

  inicio 

próxima página

 

Ir a inicio

Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales
Maldonado 1858 
11200 Montevideo - Uruguay
tel:  598 2 413 2989 / fax: 598 2 410 0985
wrm@wrm.org.uy