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Tailandia:
el racismo detrás del paradigma de conservación moderno
Los bosques de montaña de la región
norte de Tailandia se han convertido en escenario de posiciones en materia
de protección forestal que son fuertemente cuestionadas. En nombre
de la conservación del bosque, las autoridades forestales estatales
y algunos grupos de conservación de la naturaleza intentan desplazar
a las comunidades locales, en especial el pueblo tribal que habita y
utiliza esas zonas de bosque. El argumento que utilizan las autoridades
y los conservacionistas es que los bosques de montaña actúan
como conservadores de cuencas para los ríos que fluyen aguas
abajo, y por eso deben estar libres de cualquier interacción
humana.
"Redefining Nature: Karen Ecological
Knowledge and the Challenge to the Modern Conservation Paradigm"
(Redefiniendo la naturaleza: el conocimiento ecológico de los
Karen y el cuestionamiento al paradigma de conservación moderno)
explora la ideología conservacionista y los temas que la rodean:
el carácter racial y antirural de la conservación de la
naturaleza impuesta por el estado; el poder y la política en
juego a la hora de definir qué cuenta como conocimiento para
la conservación de la naturaleza; y la lucha del pueblo Karen
en defensa de sus hogares y tierras y resistiendo a los políticamente
poderosos: los ingenieros forestales estatales, las autoridades responsables
de las políticas y los conservacionistas de la naturaleza.
La autora Pinkaew Laungaramsri, antropóloga
de la Universidad de Chiang Mai, comienza el libro con la trágica
historia del suicido de un anciano Karen, en marzo de 1997. Pati Punu
Dokjimu (a quien dedica el libro) era de la aldea Huai Hoy, en la provincia
de Chiang Mai. Luego que el estado se apropió de su hogar y sus
campos de arroz en nombre de la conservación de la naturaleza,
las amenazas de arresto y reasentamiento se convirtieron en una pesadilla
diaria hasta que finalmente vio destruidas sus esperanzas de diálogo
con las poderosas autoridades estatales. Tal como describe conmovedoramente
Pinkaew, en un mundo en el cual la libertad de opción no está
garantizada a los pueblos de la montaña, Pati Punu escogió
el único camino que tenía en su lucha por autonomía:
el camino que se llevó su vida pero le permitió seguir
siendo Karen en cuerpo y espíritu.
"Redefining Nature" desentraña
las complejas relaciones de poder que históricamente dieron lugar
al concepto moderno de conservación de la naturaleza en Tailandia
cuyos voceros -ingenieros forestales y conservacionistas- encarnan las
ambiciones de modernización del país. La obra pone sobre
la mesa, además, preguntas radicales más que respuestas
tácitas, y falsedades escondidas más que verdades incuestionables.
La autora describe una de las grandes trabas
que impide que los ingenieros forestales consideren la idea de co-manejo
de los bosques con la gente del lugar: "Un obstáculo que,
me di cuenta después, es un prejuicio racial hacia la minoría
étnica de la montaña. Este prejuicio [de los forestales]
es tan fuerte, tan categórico y decisivo, que ha obviado la necesidad
de seguir buscando la verdad para los problemas del bosque. De hecho,
la idea de una división entre el ser humano y la naturaleza,
presentada reiteradamente por el pensamiento conservacionista internacional,
es en realidad una división entre seres humanos, que tiende a
reforzar o esconder la discriminación de clases, de etnias, el
pensamiento anti agrícola, anti propiedad comunitaria u otras
formas de discriminación en la asignación o usos autorizados
de la tierra".
No obstante, esta representación hegemónica
de las minorías étnicas pobres, inevitablemente termina
por ser enfrentada. Pinkaew entreteje una narración atrapante
sobre el pueblo Karen de la aldea de Mae Ning Nai y nos transporta a
sus campos de arroz, a sus selvas y sus hogares, y relata historias
de sus luchas por proteger sus medios de vida.
El libro nos impulsa a ver las cosas de una
manera diferente y cuestiona el poder, la ideología y los prejuicios
que se esconden detrás de las políticas de conservación
de la naturaleza, más no sea porque, al terminar de leer el libro,
nos damos cuenta que la supervivencia de cientos de comunidades que
habitan los bosques, no solo de Tailandia sino de toda la región
del Mekong, están siendo amenazadas por ellas.
Fuente:
Boletín Nº 60 del WRM, julio
de 2002
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