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Zambia:
deforestación, industria maderera y libre comercio
Se informa que la deforestación es
el principal problema ambiental al que se enfrenta Zambia. Un estudio
de caso realizado por el Instituto Forestal Europeo en el año
2000 arroja los siguientes datos: la tasa anual de deforestación
oscila entre 250.000 y 900.000 hectáreas que representan entre
0,5 y 2,0 % del área de bosques del país.
Aparte de otros impactos sociales y ambientales,
las consecuencias de este proceso afectan el suministro de agua, ya
que los bosques regulan gran parte de la cuenca del río Zambezi
y son esenciales durante la larga estación seca que dura siete
meses por año.
El problema ha llegado a un punto en que
incluso el gobierno ha admitido el riesgo de que los bosques se extingan
si no se toman medidas para detener la deforestación. El Ministro
de Turismo y Recursos Naturales, Levison Mumba, declaró recientemente
que la industria maderera es un negocio rentable, pero que no contribuye
al producto bruto interno debido a la falta de transparencia por parte
de los accionistas involucrados. También declaró que sospecha
que exista evasión fiscal en el sector, así como madereo
ilegal en las reservas de bosques.
El gobierno admite que la industria maderera
crea puestos de trabajo, pero señala asimismo que la exportación
de troncos no proporciona beneficios a la nación. El país
debe abandonar la idea de importar mobiliario de otros países
cuando tiene la habilidad de fabricar muebles de primera calidad, afirmó
el Ministro, quien también expresó la necesidad de apoyar
a las firmas locales que convierten la madera en bienes manufacturados,
y de estudiar la legislación sobre exportación de madera
sin procesar a fin de proteger el mercado local interno.
El Ministro parece estar moviéndose
en la dirección correcta, en el sentido de asociar la conservación
y uso de los bosques con los beneficios sociales que se derivan del
desarrollo de una industria local de procesamiento de la madera. Pero
es posible que no sea completamente consciente de que estas ideas, tan
razonables, pueden ser difíciles de implementar en el marco de
las políticas de libre comercio impuestas por el mundo industrializado
a través de la Organización Mundial del Comercio, que
podría definirlas como "barreras al comercio" y declararlas
ilegales.
Fuente:
Boletín Nº 60 del WRM, julio
de 2002
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