wrmcast.gif (3121 bytes)


Boletín del WRM

Para bajar el boletín como archivo en formato RTF hacer click aquí
Para suscribirse gratuitamente
Números anteriores

 

Número 63 - Octubre 2002
Enfocado en el manejo comunitario de bosques
Indice - OpiniónGeneralAm. Central - Am. del Norte - Am. del Sur - Asia - Oceanía


AFRICA

 

COMPARTIENDO EXPERIENCIAS LOCALES

- Un camino sin pausa aunque vacilante hacia la devolución

Se han observado tendencias clave entre la plétora de primeros avances del manejo participativo de bosques (MPB). Entre ellas se incluye un creciente empoderamiento de las comunidades locales y el surgimiento de estas poblaciones como semillero de manejadores de bosques por derecho propio. Se ha destacado que esto es resultado en parte de una reivindicación local, cristalizada a través de la participación. También surge por el reconocimiento por parte de las autoridades forestales de las elevadas y a veces innecesarias cantidades de dinero y tiempo que cuestan las funciones que desempeñan tanto cuando actúan directamente como cuando supervisan a las comunidades.

Si bien algunos programas comenzaron con la idea de compartir el poder, la mayoría ha llegado a esta posición a través del aprendizaje práctico y, cada vez más, gracias a cierto grado de observación en cuanto a qué funciona y qué no funciona en los Estados vecinos. Esta forma de transición ha sido bastante evidente en el carácter cambiante de los proyectos de Nigeria, Etiopía, Malawi, Burkina Faso y Mozambique. Es probable que continúe en la medida en que las prácticas de MPB se sigan refinando. Esto bien puede incluir programas de Zambia, Ghana, y Costa de Marfil, donde las comisiones establecidas hasta el momento tienen funciones más de consulta que de compartir la toma de decisiones, aunque, no obstante, se denomina a esos esfuerzos como "manejo conjunto de bosques".

Indiscutiblemente el emblema de esta transición (y del MPB en general) son los Bosques Comunitarios. Como ya se observó, este concepto está más desarrollado en Camerún, Gambia y Tanzania pero está difundido y tiene una definición legal cada vez mayor. Si bien la noción general de "bosques comunitarios" es bastante coherente en todo el continente, su desarrollo todavía está limitado por diversos factores.

Primero, por ejemplo, si bien la mayoría de las comunidades definen ellas mismas el área de bosque comunitario, en algunos Estados existen limitaciones en cuanto al tamaño (Camerún).

Segundo, la declaración de Bosque Comunitario está acompañada en casi todas partes de avances socioinstitucionales importantes a nivel de la comunidad, bajo la forma de organismos constituidos de diversas maneras, cuyo mandato es instrumentar el plan de manejo de bosques acordado o diseñado por los miembros de la comunidad.

Tercero, si bien la tenencia de la comunidad, habitualmente de naturaleza tradicional y no registrada, está implícita, su reconocimiento formal es todavía poco frecuente y/o se expresa en términos ambivalentes. Una excepción importante es Gambia donde una transferencia formal de la tenencia de la tierra forma parte del concepto de Bosque Comunitario.

Cuarto, tanto en términos legales como de funcionamiento, rara vez la comunidad obtiene una jurisdicción totalmente autónoma.

La mayoría de los Bosques Comunitarios comienzan a existir sólo con y a través de la aprobación formal del Estado, y en los términos fijados mayoritariamente por el propio Estado; este es el caso incluso en Gambia. A la inversa, en países como Nigeria, Burkina Faso, Togo, Malawi, Ghana, Benin y Mozambique, el reconocimiento de la tenencia local está sometido a un control riguroso del Estado sobre la forma en que realmente se utilizan los bosques. No obstante, los Bosques Comunitarios representan un alejamiento importante de las prácticas de manejo de bosques del siglo veinte y la clasificación de bosques que las acompañó. Entre otra cosas, abren la puerta a una vasta gama de bosques no gubernamentales afectados como reservas.

Extractado de: "Participatory Forest Management in Africa. An overview of Progress and Issues", por Liz Alden Wily, 25 de febrero de 2002, publicado en la página web de CBNRM Net: http://www.cbnrm.net/pdf/aldenwily_l_002_cfm.pdf


inicio

- Benin: manejo comunitario de bosques en el bosque de Igbodja

En la mayoría de los países africanos, las reivindicaciones concernientes al manejo comunitario de bosques y de los recursos naturales surgen como reacción a la naturaleza represiva de las leyes sobre recursos naturales heredadas de la época colonial. Las leyes forestales vigentes en el período post-colonial comprometieron los derechos comunitarios locales a la propiedad forestal. Se impusieron licencias y otras formas de impuestos, desconocidos hasta ahora por las poblaciones locales, para controlar la explotación de productos forestales a los cuales los habitantes locales tenían antes libre acceso, para su consumo interno o su comercialización.

Con el aumento de la población, aumentó la demanda de tierra cultivable. En la región de Igbodja, cuatro poblados ocupaban el bosque, compuestos esencialmente por pueblos Tchabê. Estos acogieron otros pueblos venidos del sur y del norte (los Fon, Ahoussa, Peulh) que conformaban a su vez veinte poblados más. La lucha por la supervivencia se volvió entonces más y más difícil. La destrucción del bosque se agravó estos últimos años en función de esta numerosa población a la búsqueda de medios de vida sin respeto por las reglas mínimas de conservación.

Para paliar esta situación, los responsables de ACTION Plus ONG, luego de obtener ayuda económica del Comité holandés para la UICN con el fin de realizar un estudio sobre dicho bosque, alentaron a los habitantes de la zona a iniciar gestiones tendientes a aplicar un manejo comunitario del bosque.

Para iniciar a la población en el manejo comunitario del bosque y demás recursos naturales, se identificaron las necesidades y se planificó la participación, se trabajó en la toma de conciencia al respecto, se realizaron visitas a los actores y se establecieron acuerdos y protocolos con el objetivo de obtener la mayor participación local posible en dicho proceso. La identificación de los verdaderos propietarios de las tierras constituye una etapa importante. Las poblaciones locales van a efectuar relevamientos para elaborar un plano de la zona comprendida por el manejo comunitario del bosque. En el marco de un estudio de flora y fauna endógenas, los habitantes participaron en la plantación de 15.000 árboles de Khaya senegalenses. El poblado de Igbodja, que lleva el mismo nombre que el bosque, pondría a disposición de la población un espacio comunitario de 5.000 hectáreas para iniciar un verdadero manejo comunitario del bosque. Los otros cuatro poblados están aún en la etapa de discusión pero pensamos que próximamente cada poblado dispondrá de su propio espacio integrado al manejo comunitario. Todos disponen, además, de su propio vivero.

También comenzó a realizarse la cría de aulacodes (Thryonomys swinderianus, llamado también "erizo") y se introdujo la apicultura en dos poblados para frenar los incendios de la vegetación, frecuentes en la región.

Para llevar adelante este proyecto es necesario poder leer los textos de las leyes para lo cual se instauró un programa de alfabetización en lengua local que integra 60 personas por poblado, 300 en total, dirigido por maestros locales.

Los conflictos latentes en la actualidad están relacionados con la degradación de la biodiversidad agrícola. Cultivadores itinerantes no nativos siembran todos los años nuevas áreas destruyendo así más y más superficie de bosque. Los habitantes nativos se quejan de dicha situación y amenazan con echarlos. Estos cultivadores itinerantes no pueden plantar árboles ya que son considerados como locatarios y de acuerdo a la tradición, los locatarios no pueden plantar árboles en tierras de otros. En el marco de nuestro trabajo, cada uno debe tener su propio rol y nadie debe estar de más. Es necesaria la contribución de todos al manejo comunitario del bosque.

De nuestro trabajo se desprende que nuestra legislación en materia forestal es inapropiada. Nos hemos acercado a los responsables de la Dirección forestal y de recursos naturales para que elaboren leyes adecuadas en la materia, teniendo en cuenta los talleres realizados en Gambia en 1999. Está previsto realizar un taller nacional, con participación de todos los actores, incluidas las ONG. Así podremos generalizar la técnica del manejo comunitario que dejará de ser entonces un mero proyecto piloto. La población participará plenamente en el desarrollo sustentable de los recursos forestales. Esta carencia será entonces cubierta cuando los alcaldes asuman la gestión de sus respectivas localidades como lo estipula la ley, interrumpiendo así la degradación del bosque. Es un deseo reiteradamente expresado por la población.

Extractado del trabajo de Stéphan OGOU, "Résumé de l'eétude de la biodiversité de la forêt Igbodja", enviado por el autor, ACTION Plus NGO, correo electrónico: s.ogou@caramail.com. La versión completa, en francés, está disponible en http://www.wrm.org.uy/countries/Benin/Igbodja.html


inicio

- Camerún: el desarrollo de los bosques comunitarios

Los bosques comunitarios constituyen una nueva categoría de mecanismos de responsabilidad progresiva de las comunidades locales en el manejo de los bosques y de los recursos forestales. Actualmente, el Ministerio del Medio Ambiente ha definido treinta y cinco bosques como comunitarios.

Los resultados arrojados por los modelos de gestión desarrollados hasta ahora han sido modestos y limitados. Las experiencias son nuevas y bastante recientes. La mayoría de ellos están aún en un estadio de aprendizaje.

En el plano social y cultural, el modelo desarrollado en torno a los bosques comunitarios de la región es el modelo asociativo. Luego de algunas instancias de cuestionamiento, los bosques han alcanzado actualmente cierta estabilidad, con excepción del bosque de Bimboué, sujeto a conflictos en vías de resolución.

Las principales ventajas asociadas a dicho modelo son las siguientes: la funcionalidad del modelo asociativo, el esbozo de una mejora del hábitat, la educación de los niños, el aprendizaje a través de la acción, la difusión de actividades, la capacidad de defender sus derechos y reconocer sus deberes, la afirmación de las poblaciones minoritarias (los Baka, las mujeres, etc.).

Pero existen problemas: el modelo de organización de las comunidades, a pesar de su pertinencia y su funcionalidad en el contexto sociológico local, es exógeno a las estructuras sociales locales titulares de atributos y poderes en materia de manejo de los recursos naturales (incompatibilidad del modelo asociativo actual con la forma endógena de representatividad y la estructura social, múltiples incomprensiones debidas a la aparición de nuevas estructuras en los poblados ya que las comunidades no se reconocen en el nuevo modelo, falta de integración de las mujeres a las instancias de decisión).

Desde el punto de vista económico, los modelos de manejo desarrollados tuvieron impactos a la vez positivos y negativos. Facilitaron, por ejemplo, la creación de empleos en los poblados --con la consiguiente reducción del éxodo rural--, el pago de las deudas, la afirmación del espacio, la capacitación de expertos y técnicos locales, el inicio del proceso de mejora del hábitat, la construcción de capillas, la ayuda y asistencia sanitarias, la construcción de dispensarios, etc.

Sin embargo, se plantean varios problemas a ese nivel: la gestión financiera actual de los ingresos generados por los bosques comunitarios no es sustentable. No se basa en ningún sistema científico de gestión. La mayoría de las realizaciones llevadas a cabo con ingresos financieros generados por la explotación de los bosques comunitarios no responden a una planificación de gestión de ingresos elaborada con anterioridad a la llegada de los fondos a las comunidades.

La mayor parte de las realizaciones concretizadas hasta hoy no estaban inicialmente previstas en los planes simples de gestión y no siempre apuntan a un objetivo comunitario.

Por último, en el plano técnico y ecológico, surge que hasta ahora se han experimentado dos enfoques técnicos de explotación en los bosques comunitarios: la explotación industrial y la explotación artesanal.

La explotación industrial ha sido realizada, por ejemplo, por la comunidad Bimboué (Camerún Este), en colaboración con empresarios forestales seleccionados por los directivos de la asociación. A través de ella se pudo explotar el potencial maderero del bosque comunitario y generar fondos destinados a la realización de obras comunitarias. Pero este medio de valorización de los recursos del bosque comunitario sufrió numerosos contratiempos debidos principalmente a los conflictos de intereses y de poder en torno al manejo de los ingresos financieros provenientes del madereo. Ha sido prohibida por la reglamentación forestal vigente.

La explotación artesanal es actualmente la única forma de explotación practicada en los bosques comunitarios. Se hace, por ejemplo, en los cinco bosques comunitarios de Lomié, en el Este de Camerún. La mayoría de estos bosques cumplen un segundo contrato con los usufructuarios o, en algunos casos como el de Ngola, no tienen contrato formal con el asociado. Los primeros contratos no se cumplieron por diversas razones: incumplimiento de los plazos de pago, mala utilización de la madera talada, precio irrisorio del metro cúbico de madera, insuficiente capacitación de los técnicos locales.

Los adelantos constatados son: respeto del diámetro mínimo de explotación, existencia de comisiones de control, protección de las esencias de uso múltiple (frutales silvestres y otros), explotación familiar de los productos forestales no madereros y de la fauna, inventario al 100% en el sector abierto a la explotación, participación de la comunidad en la prospección, contrato a corto plazo con los asociados (3 meses), capacitación en técnicas forestales básicas, caso aislado de apertura manual de rutas, transporte de la madera cortada sobre cabeza de hombre.

Los problemas: falta de materialización de los límites externos, incumplimiento de los límites (relacionado con el modo de explotación/asociado), debilitamiento de la comisión de control en algunas comunidades, falta de control de la explotación de los productos forestales no madereros, la sensibilización no logra siempre el efecto esperado (riesgo de incumplimiento de la rotación), plano de prospección no disponible en el ámbito de las comunidades, ausencia de programa, sacrificio y riesgo relacionados con el transporte de madera sobre cabeza de hombre (posibilidad de accidente), falta de datos sobre los otros recursos (productos no madereros del bosque), falta de un plan de caza para la gestión de la fauna (la explotación de la fauna sigue siendo individual y doméstica).

Pero a pesar de las insuficiencias constatadas en el proceso, se observa un verdadero entusiasmo por parte de las comunidades lugareñas. Este entusiasmo refleja la voluntad creciente de las comunidades aldeanas ribereñas de participar en el manejo de los recursos del bosque y de aumentar, por esta misma vía, la contribución del manejo de bosques a la mejora de las condiciones de vida de las comunidades lugareñas.

Extractado del trabajo de Patrice Bigombe Logo, "Foresterie Communautaire et Réduction de la Pauvreté rurale au Cameroun: Bilan et tendances de la première décennie", enviado por el autor, Centro de Investigación y Acción por el Desarrollo Sustentable en Africa Central (Centre de Recherche et d'Action pour le Développement Durable en Afrique Centrale/CERAD), correo electrónico: ftpp.cameroun@camnet.cm. La versión completa, en francés, está disponible en http://www.wrm.org.uy/countries/Cameroon/Bigombe.html


inicio

- Tanzania: manejo comunitario y manejo conjunto de bosques en las montañas Uluguru

Cambios recientes en la Política de Bosques de Tanzania (1998) y el próximo advenimiento de una nueva Ley de Bosques que avanza en la puesta en práctica de esa política, han preparado el camino para lograr varios cambios en la forma de trabajar por la conservación de los bosques en Tanzania, que incluyen pautas para el desarrollo del manejo comunitario de bosques y el manejo conjunto de bosques. Estos cambios también implican modificaciones en las posibles funciones del Departamento Forestal, las comunidades locales y distintas ONG conservacionistas.

Las Montañas Uluguru abarcan una gran zona de terreno escarpado que se eleva 2.500 m sobre el nivel del mar, y abarca parte de 6 Divisiones políticas del país. Existen cuatro divisiones forestales cuyo personal tiene competencia en las 13 Reservas de Bosque en las Ulugurus, que cuentan con 200 km2 de bosque. Las cimas de los grandes picos de las montañas se ubican en dos grandes Reservas de Bosque de Cuenca (Uluguru Norte y Sur) que son manejados por el Proyecto de Manejo de Bosques de Cuenca, bajo la competencia de la División Forestal y Apícola del gobierno central. Estas dos reservas representan las fuentes de agua más importantes del país en tanto suministran agua potable a Dar es Salaam y también guardan valores de diversidad biológica de valor mundial. También hay Reservas de Bosques de Cuenca en las laderas más bajas de estas montañas, y algunas reservas de bosque más pequeñas de propiedad de la autoridad local administradas por el Director Forestal de Distrito a través del Consejo de Distrito.

El proyecto eligió una zona en la División Mkuyuni, donde se aloja parte de la Reserva de Bosques de Cuenca del Uluguru Norte, antes, la zona más extensa de Bosques de Tierras Generales y algunas Reservas bajo Autoridad Local. Como estas zonas de bosque son (o eran) contiguas a los bosques de la reserva de Bosques de Cuenca de Uluguru Norte, son por ende ecológicamente similares y están rodeadas por pueblos con estilos de vida similares, y se creyó que podían servir como una zona apropiada para hacer una experiencia de participación de la población local en el manejo de los bosques.

Como parte del proyecto, se realizaron algunas actividades en las Tierras Generales (manejo comunitario de bosques) y en las Reservas bajo Autoridad Local (manejo conjunto de bosques) de la zona escogida:

- un taller sobre manejo conjunto de bosques, con la participación de todos los líderes de los poblados para generar conciencia sobre la conservación ambiental y los temas inherentes a la nueva visión de manejo de bosques contenida en la política de bosques de 1998.

- visitas de intercambio con otras zonas de Tanzania donde existen ejemplos de trabajo con estos sistemas de manejo.

- el uso de fotografías aéreas y relevamientos de campo, que permitió el mapeo de la cubierta forestal de la zona del proyecto para identificar el bosque que aún queda.

- reuniones de los poblados de la zona del proyecto para informar a los participantes sobre la importancia ambiental de las Montañas Uluguru, y sobre los nuevos cambios en la Política Forestal tendientes a aumentar el control de los poblados sobre los bosques de sus territorios (a través de las Reservas de Bosques de Poblados - Manejo Comunitario de Bosques), y que también les dieron la oportunidad de discutir con el gobierno sus derechos de usuarios en las Reservas de Bosques (acuerdos de manejo conjunto de bosques).

- la promoción del desarrollo de autoridades locales para el manejo de bosques.

El trabajo de manejo comunitario de bosques y de manejo conjunto de bosques en la División Mkuyuni de las Montañas Uluguru todavía está en sus primeras etapas. Actualmente el mayor esfuerzo se concentra en lograr que lo que queda de la reserva de bosques Kitumbaku sea declarado Reservas de Bosques de Poblados y su manejo quede a cargo de seis poblados diferentes. Se trata de un objetivo fundamental para impedir que lo último que queda de los bosques de las colinas Kitumbaku y Kitundu sea convertido en plantaciones bananeras, y también para salvaguardar las fuentes de suministro de agua potable de los seis poblados circundantes. Parte del terreno ya ha sido relevado y los cuatro poblados han aceptado la necesidad de que la reserva proteja sus fuentes de agua a través de la creación de una Reserva de Bosque de Poblado.

Las siguientes enseñanzas aprendidas en las Tierras de Bosques Generales y en las Reservas de Bosques bajo Autoridad Local de las colinas de las Ulugurus tienen relación directa con el desarrollo del futuro manejo conjunto de bosques en las Reservas de Bosques de Cuenca de Uluguru Norte y Uluguru Sur, así como en otras zonas:

- las áreas de bosque más importantes sobre los Ulugurus están bajo la autoridad del Proyecto de Bosques de Cuenca cuyo mandato es proteger las funciones de las cuencas hídricas importantes a nivel nacional para las ciudades Dar es Salaam y Morogor, y los valores de diversidad biológica de los bosques de importancia mundial.

- se ha advertido falta de acceso a la información para diseñar y posteriormente aplicar el manejo conjunto de bosques en las Uluguru. En 10 poblados de una División se juntaron datos suficientes para permitir el avance del manejo comunitario de bosques y el manejo conjunto de bosques por un período de tres años. Sin embargo, es difícil lograr una comprensión adecuada de los patrones de propiedad de la tierra para garantizar que los acuerdos celebrados por los poblados con los gobiernos serán respetados por los grupos del clan Luguru, o por otros organismos de manejo y propiedad de la tierra de las Uluguru.

- el mapeo de los límites del Municipio y de los poblados ha puesto en evidencia que son 50 los poblados que rodean las dos grandes Reservas de Cuenca que se ubican en 19 Municipios y 6 Divisiones. Los poblados de las laderas de las Uluguru y las tierras bajas adyacentes tenían una población total de unas 400.000 personas en 1988, que tal vez actualmente es un poco mayor. De acuerdo a la experiencia en cuanto a la definición zonas de uso de los poblados en el caso de 6 poblados dentro de una extensión única de bosque en las Tierras Generales, se deduce que la determinación de los límites para los 50 poblados dentro de las Reservas de Uluguru Norte y Uluguru Sur llevará un tiempo considerable para que la negociación sea exitosa. También es necesario diseñar los métodos mediante los cuales se realizará el marcado de estos límites.

- la actitud positiva de algunas poblaciones locales a las que les gustaría tener zonas de bosque bajo su manejo, para proteger mejor los bosques y especialmente las fuentes de suministro de agua. Sin embargo, existen también luchas de poder en cada poblado entre elementos del gobierno local que querrían asignar zonas de bosques al cultivo agrícola, y los recién creados comités de los bosques que quieren establecer sistemas de manejo para estos bosques.

Aunque el trabajo en las Montañas Uluguru todavía se encuentra en una etapa primaria, se han realizado todos los medios y esfuerzos desde su inicio, para que sea un éxito. Esperamos que esto signifique un estímulo para que otras comunidades en todo el mundo lleven adelante estilos de vida similares.

Extractado de: "Community-Based Forest Management and Joint Forest Management, Some Beginnings in the Ulugurus", Ernest Moshi, Neil Burgess, Eliakim Enos, Joseph Mchau, John Mejissa, Shakim Mhagama and Lameck Noah, enviado por Nike Doggart, Tanzania Forest Conservation Group, correo electrónico: tfcg@twiga.com

página anterior

  inicio 

próxima página

 

Ir a inicio

Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales
Maldonado 1858 
11200 Montevideo - Uruguay
tel:  598 2 413 2989 / fax: 598 2 410 0985
wrm@wrm.org.uy