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LUCHAS LOCALES Y NOTICIAS - Camboya: la parodia del Banco Mundial y el gobierno en la consulta sobre bosques A fines de julio, varias ONGs solicitaron por escrito al Ministerio de Agricultura que se expusieran a la opinión pública los Planes de Manejo de Concesiones Forestales y las Evaluaciones de Impacto Social presentados por los concesionarios al Departamento Forestal y de Fauna. Tres meses y medio después el Banco procede a publicar una versión editada de estos documentos para ser analizados por la opinión pública durante un período de sólo dos semanas. Según el Banco Mundial, ese tiempo es suficiente para justificar el otorgamiento del tramo final de su Crédito de Ajuste Estructural. Las ONGs condenan al Departamento Forestal por actuar de mala fe al establecer un período de consulta sobre los Planes de Manejo de Concesión de Bosques tan irracionalmente corto. También condenan al Banco Mundial por otorgar el Crédito de Ajuste Estructural después de haber afirmado previamente que un período de consulta de dos semanas es "obviamente inadecuado". Como escribiera el Sr. William Magrath del Banco Mundial en junio del 2002: "Opino que un período de dos meses para la consideración y el comentario público sería lo deseable. Un mes sería tolerable. Dos semanas es obviamente inadecuado." Además, a comienzos de setiembre de 2002 los propios asesores internacionales del Departamento Forestal y de Fauna de Camboya (pertenecientes a FAO, GTZ, Danida y JICA) solicitaron un mínimo de seis meses para la consulta a la comunidad y la consideración pública. Escribieron: "Considerando la vasta expansión de las concesiones y las numerosas comunidades involucradas, es necesario que se otorgue un periodo mayor para la consulta a la comunidad y la consideración pública. Recomendamos que a largo plazo, el mismo no debe ser inferior a 6 meses ..." "La publicación de Planes de Manejo y Evaluaciones de Impacto Social "editados" para su consideración en un período de apenas dos semanas muestra que el Departamento Forestal y de Fauna mira con desprecio a los camboyanos que viven en las zonas de bosques. Que el Banco Mundial crea que ese tiempo es suficiente para justificar el otorgamiento del tramo final de su Crédito de Ajuste Estructural demuestra que tiene tan poco respeto por las comunidades locales y los demás miembros de la comunidad de donantes como el Departamento Forestal", declaró Eva Galabru de Global Witness. "Un período corto para la consideración pública ofrece muy pocas oportunidades para el comentario de los Planes e indica que el Departamento Forestal quiere dar vía libre a las compañías madereras para que comiencen la tala lo antes posible", afirmó Andrew Cook del Foro de ONGs. "Las experiencias en todo el mundo demuestran que una compañía maderera que actúa sin respetar a las comunidades locales es una compañía maderera que no está interesada en la sustentabilidad. El Departamento Forestal a nivel nacional ha demostrado ser incapaz de manejar los bosques de Camboya atendiendo al bien público, pero ¿cuándo aceptará el Banco Mundial que su apoyo al madereo de bosques habitados empobrece cada vez más a las comunidades? ¿Es ése el mandato del Banco Mundial?" declaró Mike Bird de Oxfam GB. Las compañías madereras están ahora más cerca que nunca de reiniciar el madereo en zonas de gran trascendencia para el sustento de muchos pobladores rurales camboyanos. Sin embargo, muchos de los poblados más remotos situados en las concesiones o en sus cercanías probablemente ni siquiera lleguen a ver los planes de manejo dentro del plazo estipulado para las consultas. Artículo basado en información obtenida de: "Grossly inadequate consultation period shows contempt for Cambodia's poor", press release from The NGO Forum on Cambodia, Andrew Cock, correo electrónico: andrewcock@bigpond.com , enviado por Global Witness Phnom Penh, http://www.globalwitness.org - India: la necesidad del control comunitario de los recursos naturales "No es posible manejar a la Naturaleza en forma correcta a menos que las personas que están más cerca de ella participen en su manejo y se establezca una relación saludable entre naturaleza, sociedad y cultura. Los recursos naturales comunes antes se regulaban a través de distintos sistemas de control comunitario descentralizados. Pero la política estatal de convertir recursos de propiedad comunitaria en recursos de propiedad del gobierno ha colocado esos recursos bajo el control de burocracias centralizadas, que a su vez los han puesto al servicio de los más poderosos". "Es necesario revertir el proceso de control estatal sobre los recursos naturales que se inició durante el período colonial. Teniendo en cuenta que las circunstancias socioeconómicas han cambiado y que la presión sobre los recursos económicos es mayor, se deben establecer nuevos sistemas de control comunitario con un grado mayor de integración, con herramientas científicas sofisticadas, equitativos y sustentables. Ése es el desafío principal". Cuando más de 50 de nosotros de todo el país (científicos, militantes relacionados con los movimientos populares por la protección ambiental) firmamos la declaración anterior, donde se expresa una preocupación compartida en el Segundo Informe Ciudadano (Second Citizen's Report, 1984-85), estábamos describiendo la génesis del problema de la degradación ambiental y la alienación de los pueblos locales de los recursos naturales y también el desafío de establecer el control comunitario sobre los recursos naturales. El proceso de alienación comenzó aproximadamente en 1860, durante la época colonial, cuando los británicos comenzaron a "reservar" bosques como fuente de ingresos para el estado y para sus necesidades comerciales e industriales en la metrópoli, y en 1894 crearon el Departamento Forestal. Esta política afectó
en forma negativa la relación cercana y viva entre los recursos
naturales, las poblaciones tribales y rurales pobres, que dependen en
forma crítica de estos recursos para su supervivencia. Si bien
el llamado "manejo científico" puede haber servido
a las necesidades estratégicas de los colonizadores, llevó
a la destrucción de la riqueza del bosque perteneciente a los
pueblos, por una parte, afectando negativamente un estilo de vida y
una cultura saludables, y por otro, golpeando su propia base de supervivencia
y a una gran civilización que había generado una relación
sana entre naturaleza, cultura y sociedad. También analiza el desafío más grande de restablecer, en el contexto actual, por una parte el control y el manejo comunitario de recursos naturales como el agua, los bosques, la tierra y los minerales por un lado, y por otro el autogobierno. Esto se puede lograr mediante la adopción de un enfoque holístico y multidisciplinario para abordar los temas de manejo de bosques y tierras comunales que nos lleva al centro de nuestras nociones de "progreso" y "civilización". Lo que necesitamos es un segundo movimiento de liberación, que coloque los temas del control del pueblo sobre los recursos de supervivencia y el "autogobierno" en el orden del día nacional, una tarea que nuestro movimiento de liberación dejó sin terminar. Introducción a "Community control", por S.R. Hiremath, publicado en la revista "Seminar", edición N° 499, marzo de 2001 ; http://www.india-seminar.com/2001/499/499%20s.r.%20hiremath.htm - Nepal: una experiencia de manejo comunitario de bosques Hasta fines de los años 1970, el enfoque del manejo comunitario de bosques en Nepal implicaba relaciones entre la comunidad y los recursos similares al sistema indígena de manejo de bosques predominante en las montañas de Nepal. Durante la década de los 80 y principios de los 90, el manejo comunitario de bosques se convirtió en un programa gubernamental prioritario y el nuevo marco de políticas establecido implicó una interfaz entre las comunidades, los recursos naturales y la burocracia gubernamental. Más adelante, el manejo comunitario de bosques fue comprendido y conceptualizado en términos de relaciones entre los interesados. Han surgido y crecido, en un número cada vez mayor, grupos de usuarios de los bosques comunitarios, organismos prestadores de servicios y organizaciones con diversos intereses, que ejercen entre sí una influencia mutua. El marco legal actual ha legitimado el concepto de Grupo de Usuarios de Bosques Comunitarios como una institución independiente, autónoma y que se autogobierna, responsable de proteger, manejar y utilizar toda parcela de bosque nacional con una definición clara de los límites del bosque y de los miembros del grupo de usuarios. Los Grupo de Usuarios de Bosques Comunitarios deben conformarse de forma democrática y registrarse ante la Oficina Forestal del Distrito con un Estatuto de Constitución de Grupo de Usuarios de Bosques Comunitarios, que define los derechos de los usuarios con relación a un bosque en particular. El bosque se entrega a la comunidad una vez que los miembros respectivos, a través de una serie de consultas y procesos, preparan el Plan Operativo --un plan de manejo del bosque-- y lo presentan al Funcionario Forestal del Distrito para su aprobación. Actualmente existen en Nepal cerca de 12.000 Grupos de Usuarios de Bosques que se han formado a lo largo de un período de 14 años, con casi 1,2 millón de hogares miembros, aproximadamente el 20% de la población del país, que han asumido la responsabilidad de manejar cerca de 850.000 hectáreas de bosques, casi el 16% del total de las zonas de bosques del país. El proceso de manejo comunitario de bosques ha contribuido a mejorar las condiciones de los bosques y también a reducir el tiempo invertido en recolectar productos del bosque, mejorando así el sustento de la comunidad. También ha favorecido la cohesión social, integrando a quienes habían sido excluidos de los procesos sociales y políticos predominantes, y ha aumentado el conocimiento y las capacidades técnicas relacionadas con el manejo del bosque y la organización de dicho manejo, así como el desarrollo del liderazgo y de la comunidad a través de diversas actividades de capacitación, talleres y salidas de aprendizaje a nivel comunitario, gubernamental y no gubernamental. Los Grupos de Usuarios de Bosques han podido generar capital financiero a partir de la venta de productos del bosque, gravámenes y subvenciones externas. A su vez, muchos de esos Grupos de Usuarios de Bosques han establecido programas de crédito con bajo interés así como concesiones para los miembros de los hogares con menores recursos. Pero todavía quedan problemas por solucionar que reflejan en muchos casos un débil nivel de gestión de los Grupos de Usuarios de Bosques. Son ejemplo de esto las medidas que limitan el acceso a los productos del bosque y han forzado a que los recursos de las familias fueran destinados al manejo de bosques comunales sin tener seguridad en cuanto a la obtención de los beneficios, o también la marginación de algunos grupos --a menudo excluidos y subvalorizados-- en esquemas de actores múltiples, con la percepción de que tienen menos capacidad para tomar decisiones y actuar en virtud de ellas. Es necesario seguir innovando, reflexionando y modificando los procesos de manejo comunitario de bosques según los contextos locales para abordar temas sociales como género y equidad. A pesar de estas carencias, la experiencia nepalesa es una fuente de inspiración para todos los que bregamos por el manejo sustentable de los bosques y los derechos de los usuarios, ya que ha demostrado que las comunidades están capacitadas para proteger, manejar y utilizar los recursos de los bosques de forma sustentable. Artículo basado en información obtenida de: "Contribution of Community Forestry to People's Livelihoods and Forest Sustainability: Experience from Nepal", Dr Bharat K. Pokharel, correo electrónico: bkp@mail.com.np , enviado por el autor. El documento completo (en inglés) puede ser consultado en: http://www.wrm.org.uy/countries/Asia/Nepal.html - Tailandia: el FSC debe revocar el certificado de la Organización de la Industria Forestal En junio de 2001, dos plantaciones de teca manejadas por la Organización de la Industria Forestal (Forest Industry Organisation - FIO) de Tailandia obtuvieron un certificado de "buen manejo" en el marco del sistema del Consejo de Manejo Forestal (FSC por su sigla en inglés). Las plantaciones, ubicadas en Thong Pha Phum y Khao Krayang, fueron evaluadas por SmartWood, una organización sin fines de lucro dirigida por Rainforest Alliance, una ONG con sede en los Estados Unidos. A pesar de que la zona certificada cubre menos de un 3,5 % del total del área de plantaciones de la FIO, el certificado habilita a esta organización a sostener que realiza un "manejo sustentable de bosques". Antes de que se realizara la evaluación, Chittiwat Silapat, miembro de la FIO, declaró al Bangkok Post: "Es un paso muy importante hacia el fin de la deforestación y el comienzo del desarrollo sustentable". La FIO es una empresa forestal de propiedad estatal creada en 1947 con el fin de manejar las concesiones madereras en Tailandia. En los hechos, ha sido responsable de organizar la destrucción de los bosques de Tailandia hasta que en 1989 se implantó la prohibición de madereo. También ha establecido plantaciones en 140.000 hectáreas de territorio tailandés, a menudo sin el consentimiento de las comunidades locales que hacían uso de esas tierras. La certificación otorgada por el FSC permite a la FIO encubrir su historia y sus problemas financieros, que se han agravado desde que la prohibición de madereo privó a la organización de su principal fuente de ingresos. SmartWood no incluyó la historia de la FIO al realizar su evaluación. Jeffrey Hayward, que encabeza el equipo de SmartWood en Tailandia, explicó que "la certificación es un camino para que cualquier actividad forestal pueda demostrar que ha cambiado y que está cambiando para mejor. Nuestro objetivo es encontrar soluciones. El pasado es una parte vital de la historia y del desarrollo, pero ¿qué impacto tiene sobre el presente y el futuro?" Esto ignora que SmartWood en parte está determinando el "derecho a existir" de la FIO al ignorar la realidad de la oposición social a su existencia misma. Al describir a SmartWood como una organización que procura "encontrar soluciones" en este contexto, Hayward está trabajando para encontrar soluciones para la FIO. Y al parecer SmartWood está dispuesta a llegar lejos para encontrar esas soluciones. En Tailandia no existen normas nacionales del FSC ni ninguna iniciativa para desarrollarlas. En estos casos, los organismos de certificación del FSC deben desarrollar una norma provisoria que debe hacerse circular entre los "interesados" un mes antes de la decisión de certificación. SmartWood no lo hizo; tan solo utilizó sus propias "Pautas Genéricas de Evaluación de Manejo de Bosques". Al enfrentarse a la crítica de que el grado de consulta nacional con las ONGs y la sociedad civil de Tailandia fue deficiente, Richard Donovan, de RainForest Alliance, y Jeffrey Hayward, de SmartWood, respondieron: "Consideramos que necesitábamos realizar un proceso agresivo de consulta con los interesados, y así lo hicimos, no solamente durante la evaluación sino en las visitas posteriores previas a la certificación que realizara el personal de SmartWood a Tailandia". Sin embargo, los pobladores que viven cerca de las dos plantaciones nunca oyeron hablar del FSC ni de SmartWood. Somsak Ratanawaraha, jefe del poblado de Ban Nam Tok Poi, cercano a la plantación de Khao Krayang, figura en el Resumen Público de la evaluación de SmartWood como una las personas consultadas. Cuando se le preguntó por el proceso de consulta de agosto de 2002, declaró: "No hablamos de nada, solamente me hicieron preguntas. Ellos no hablaron del FSC. No dijeron una sola palabra sobre la certificación. Hablaron sobre la plantación y sobre lo beneficiosa que iba a ser". Virawat Dheeraprasert, presidente de la ONG tailandesa Foundation for Ecological Recovery (FER), comentó: "Los pobladores locales hasta el momento no conocen en absoluto el proceso de SmartWood ni de la certificación. No ha habido ningún tipo de participación local. Y esto significa en realidad que el FSC está apoyando un proceso que viola los principios básicos de la Constitución de Tailandia" De conformidad con las normas del FSC, SmartWood ha presentado un resumen público de su evaluación de las plantaciones de la FIO. Según una moción aprobada en la Asamblea General del FSC en 1999, los resúmenes públicos deben proporcionar información suficiente "para aclarar la correlación entre los resultados específicos de la evaluación de certificación y los Principios y Criterios del FSC". El resumen público de SmartWood no lo hace. Por ejemplo, establece 26 condiciones que debe cumplir la FIO para mantener la validez del certificado, pero el resumen público no explica a qué principios y criterios del FSC se refieren esas condiciones. Quince de estas condiciones debían ser cumplidas en forma inmediata o en el plazo de un año a partir de la emisión del certificado. En agosto de 2001, Donovan y Hayward escribieron: "Deben cumplir nuestras condiciones o se les revocará el certificado". Para verificar si la FIO había cumplido efectivamente las condiciones, SmartWood volvió a Tailandia en mayo de 2002 y realizó una auditoría del primer año. Encontraron que la FIO no había cumplido cinco de las condiciones y había cumplido sólo parcialmente otras siete. Sin embargo, en vez de revocar el certificado como habían prometido, emitieron una serie de "requisitos de medidas correctivas" con nuevos plazos. La FIO esperaba que la auditoría del primer año de SmartWood también incluyera la evaluación de cinco plantaciones más para su posible inclusión en el certificado del FSC. Sin embargo, SmartWood recomendó que una de esas plantaciones, Ta Pla, debía "no ser considerada como posible candidata al grupo certificado" con el argumento de que "existen problemas de tenencia de la tierra" que "presentan un alto riesgo de incumplimiento del Principio 2[del FSC]". La FIO retiró entonces esta plantación de la evaluación y SmartWood evaluó las cuatro plantaciones restantes. Después de una gira ultrarrápida de seis días en territorio tailandés, que incluyó visitas a cinco plantaciones, SmartWood concluyó que: "Lamentablemente, durante las visitas de auditoría en sitio, se constataron que hay zonas importantes en las que se debe mejorar para que las mismas cumplan con los Principios 2, 3 y 5 del FSC". Pero sólo hay más información al respecto en la "sección confidencial" del informe de auditoría de SmartWood. Dos de las plantaciones de la FIO siguen estando certificadas. Según Virawat Dheeraprasert: "El fracaso en la puesta en práctica de las condiciones durante este primer año nos lleva a exigir al FSC que revoque la certificación". Y agregó: "No es necesario hablar de ampliar las áreas certificadas, en este momento alcanza con que el FSC revoque las dos áreas que hoy están certificadas." Por: Chris Lang; correo electrónico: chrislang@t-online.de El WRM realizó un informe
sobre la certificación de la FIO, al que pronto se puede acceder
en nuestra sección sobre certificación http://www.wrm.org.uy/countries/Thailand/FIO.html.
El informe incluye una crítica al resumen público de SmartWood
y una comparación de la realidad de las plantaciones de la FIO
con los principios y criterios del FSC. |
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