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Boletín del WRM

 

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Número 64 - Noviembre 2002
Indice - OpiniónAfrica - Am. Central - Am. del Sur - AsiaOceanía


GENERAL

- El Banco Mundial apoya el madereo en bosques tropicales primarios

El 30 de octubre el Directorio Ejecutivo del Banco Mundial aprobó una nueva Política sobre Bosques. Después de uno de los procesos de consulta más largos y controvertidos de la historia del Banco, la política revisada fue aceptada tras dos días de fuertes debates sin precedentes hasta el momento, a pesar de las objeciones de algunos gobiernos. Si bien todavía falta la publicación oficial del texto final de la política, los elementos principales ya están claros. Revirtiendo la política de 1991 que prohibía al Banco Mundial la financiación del madereo en bosques tropicales húmedos primarios, esta nueva política está dirigida, por el contrario, a evitar que las actividades del Banco causen daños "significativos" a "bosques críticos", al mismo tiempo que establece que los proyectos de manejo de bosques deberán estar sujetos a certificación.

La mayoría de las ONGs exigieron mantener la prohibición de realizar actividades de madereo en bosques primarios, y que la misma se extienda a los bosques boreales, templados y tropicales secos. Estas organizaciones están muy preocupadas porque temen que la falta de claridad respecto a cuánto daño considerado "significativo" y a la definición de bosques "críticos" permitirá que se continúen instrumentando numerosos proyectos destructivos. Otro tema prioritario para las ONGs es la falta de medidas de salvaguardia efectivas que protejan los derechos de los vulnerables pueblos de los bosques. Los mecanismos de protección ofrecidos a los habitantes de los bosques en los proyectos de manejo de bosques no se han extendido para incluir a los habitantes de los bosques afectados por los préstamos no relacionados con el manejo de bosques. La nueva política también se basa en los procedimientos de la política de hábitats naturales existente, que, en opinión de algunos críticos, permite en realidad la destrucción de los hábitats críticos, los que quedan librados al criterio de los Vicepresidentes Regionales del Banco.

Uno de los temas más debatidos en el Directorio fue si esta política se debe aplicar a los préstamos de Ajuste Estructural y programáticos, que actualmente constituyen más de un tercio del total de préstamos del Banco Mundial. La nueva política no se aplica a esos préstamos, pero se llegó a un acuerdo de compromiso en el Directorio por el cual se exige que los Vicepresidentes Regionales soliciten opiniones técnicas para determinar si esos préstamos podrían causar daños "significativos" a los bosques. Este requisito, sin embargo, no estará escrito en la Política. En vista de la naturaleza controvertida de la nueva política, el Directorio solicitó además un análisis independiente de la instrumentación de la nueva política en un plazo de tres años.

Por: Marcus Colchester, Forest Peoples Programme, correo electrónico: marcus@fppwrm.gn.apc.org


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- El FSC está engañando a los consumidores

Un comunicado de prensa emitido reciente por el FSC del Reino Unido afirmó que la etiqueta del FSC en la madera y los productos de madera brinda al público una "garantía de que la madera utilizada proviene de bosques manejados según las normas ambientales, sociales y económicas más exigentes" y que "toda persona que compre productos certificados por el FSC está ayudando a garantizar un futuro más seguro para los bosques de la tierra y para los pueblos y fauna que dependen de ellos".

Sin embargo, un nuevo informe que publicará Rainforest Foundation antes de la Asamblea General del FSC en noviembre, demuestra que esas afirmaciones no resisten un análisis en profundidad y que el FSC está engañando a la opinión pública sobre la confiabilidad de sus procedimientos de certificación. El informe se basa en 18 meses de investigación e incluye estudios de caso detallados de certificaciones del FSC y "procesos del FSC" nacionales "problemáticos" en Brasil, Canadá, Indonesia, Irlanda, Malasia y Tailandia (ver artículo de Chris Lang en este boletín).

Los Principios y Criterios del FSC para la evaluación y certificación de actividades de madereo han sido ampliamente apoyados por diversas ONGs a nivel internacional (si bien existen grandes reparos con relación al Principio 10 sobre plantaciones, como se discute en otro artículo de este boletín). Sin embargo existe abundante evidencia de que muchos certificados del FSC fueron concedidos a compañías madereras que incumplen seriamente los Principios y Criterios del FSC.

Rainforest Foundation cree que una de las razones subyacentes para esto es que los certificadores acreditados del FSC tienen fuertes intereses creados a nivel empresarial en asegurar resultados "exitosos" de las "evaluaciones" de certificación (sin tener en cuenta si la compañía maderera cumple realmente con los Principios y Criterios del FSC). Los organismos de certificación compiten en un mercado feroz para vender sus "servicios" de certificación a clientes (o sea, compañías madereras) que desean las "oportunidades de mercado" que representa el logotipo del FSC. Esto ha llevado a rebajar las normas y el rigor con que se evalúa realmente a las compañías madereras. El informe de Rainforest Foundation documenta ejemplos en los que compañías certificadas han cometido abusos graves de los derechos humanos, están talando bosques tropicales primitivos que contienen algunas de las especies de fauna más amenazadas del mundo, y han afirmado mentirosamente que cumplen con los requisitos de certificación del FSC.

El Secretariado del FSC, responsable de controlar y disciplinar a los certificadores y de asegurar que se cumplan los Principios y Criterios, no ha podido o no ha querido poner en práctica medidas que detengan ese abuso. Las comunidades locales, los pueblos indígenas y las ONGs a menudo son mal informadas o consultadas sobre las certificaciones, y se han visto enfrentadas a la tarea imposible de cuestionar las decisiones de certificación después de haberse otorgado los certificados.

En algunos países el "proceso del FSC" ha ayudado a unir a distintos grupos de "interesados", y ha llevado a crear normas nacionales de certificación que concilian todos los intereses. En otros, sin embargo, los grupos ambientales y sociales --a menudo representados por ONGs-- han resultado muy marginados y dominados por los intereses de la industria maderera. En algunos casos, las normas nacionales de certificación del FSC resultantes del proceso son menos exigentes incluso que las propias leyes nacionales.

Durante los últimos años, el FSC ha buscado expandir el área certificada, y hacer llegar productos con etiqueta del FSC a los estantes de los comercios con la mayor rapidez posible. En parte esto es así para poder "competir" con otros programas de certificación que no se basan en el desempeño, como el Programa de Certificación de Bosques Paneuropeo (PEFC por sus siglas en inglés). Y por otra parte, también ha sido para satisfacer la demanda de un número cada vez mayor de grandes procesadores de madera y comerciantes del norte, que han sido alentados a "solicitar productos certificados por el FSC". Sin embargo, el "rápido crecimiento" del enfoque del FSC parece haber alentado una actitud "laxa" a la hora de garantizar que los certificadores se ajusten realmente a los Principios y Criterios.

Además, varias "políticas" del FSC actualmente vigentes, como la política de etiquetado "en base al porcentaje" --que permite colocar la etiqueta del FSC a productos que contengan hasta 70% de material que no proceda realmente de bosques certificados por el FSC o fuentes recicladas-- fue elaborada específicamente para favorecer a los grandes intereses industriales, pero es casi imposible de controlar en la práctica. Al mismo tiempo, para los bosques comunitarios y para quienes los manejan en pequeña escala, resulta extremadamente difícil y costoso obtener o conservar la certificación del FSC.

Rainforest Foundation considera necesario una urgente reforma estructural, política y práctica para que el FSC sobreviva como mecanismo creíble de certificación del manejo de bosques ambientalmente adecuado, socialmente beneficioso y económicamente viable. El nuevo informe de Rainforest Foundation detalla varias propuestas de reforma. Y lo que es más importante, el FSC debe tomar medidas inmediatas para evitar que se otorguen nuevos certificados a compañías madereras que no cumplen realmente con los Principios y Criterios. El FSC debe apuntar a competir con otros programas de certificación en calidad y no en cantidad.

El informe de Rainforest Foundation, "Trading in Credibility: the myth and reality of the Forest Stewardship Council" estará disponible a partir del 20 de noviembre en el sitio web http://www.rainforestfoundationuk.com , o por correo electrónico rainforestuk@rainforestuk.org .

Por: Simon Counsell (Director RFUK), correo electrónico: simonc@rainforestuk.com , y Kim Terje Loraas (Policy Officer RFUK), correo electrónico: kim-lor@online.no


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- Langostino Tropical versus Manglares

La Convención sobre Humedales Ramsar se firmó en la ciudad de Ramsar, Irán, en 1971, y entró en vigor en 1975. Ramsar es el único convenio medioambiental que se ocupa de un ecosistema específico: los humedales. Los humedales, como reconoce la Convención Ramsar, cumplen funciones ecológicas fundamentales, como reguladores de los regímenes hidrológicos y como hábitat de una muy rica biodiversidad, y constituyen un recurso de gran importancia económica, cultural, científica y recreativa que debe ser preservado.

Los manglares, bosques costeros situados en las áreas tropicales y ecuatoriales del mundo, son parte de estos humedales. Y actualmente están gravemente amenazados. Según la FAO, más del 50% de los manglares ha desaparecido ya. Hoy, la principal causa de desaparición de los manglares es la expansión de la industria camaronera, que cultiva camarón o langostino tropical en las áreas costeras de los países pobres para exportarlo a países ricos como España, EE.UU. o Japón. De hecho, gran parte de los langostinos que encontramos hoy en los mercados proceden de la destrucción de los ecosistemas costeros en países del Sur y del desplazamiento obligado de las poblaciones locales.

La Resolución VII.21, tomada en la Séptima Conferencia de las Partes de la Convención Ramsar sobre Humedales (Costa Rica, 1999), reconoce el valor económico, social y ambiental de humedales como los manglares para la pesca, la biodiversidad, la protección de las costas, las actividades recreativas, la educación, y la calidad del agua. Reconocía que el sustento de un número considerable de poblaciones depende de la productividad y el valor de los humedales situados en zonas de intermareales, y también mostraba la preocupación por el avanzado proceso de degradación en que se encontraban una gran proporción de humedales costeros, principalmente a causa de la acuicultura no sostenible y la contaminación.

Por todo lo anterior, la Convención instaba a las Partes Contratantes --es decir, a los estados-- a suspender la promoción y creación de nuevas infraestructuras para actividades de acuicultura insostenibles y dañinas para los humedales costeros, incluyendo la expansión de las ya existentes, hasta tanto no se identifiquen, mediante evaluaciones del impacto ambiental y social de tales actividades, junto con los estudios apropiados, las medidas tendientes a establecer un sistema sostenible de acuicultura que esté en armonía con el medio ambiente y con las comunidades locales.

Esta resolución, por desgracia, no se está cumpliendo. Por ello, Greenpeace y Red Manglar (una red que reúne ONGs de Ecuador, Honduras, El Salvador, Guatemala, México, Brasil y Colombia que trabajan en la defensa de los manglares) llevarán a la Octava Conferencia de las Partes de la Convención de Ramsar, que se celebra en Noviembre en Valencia, una demanda muy concreta con respecto a los manglares: una moratoria en la expansión de la industria camaronera.

Sin esta paralización, no podremos salvaguardar estos ecosistemas, e impediremos que las poblaciones locales que dependen de ellos tengan una oportunidad distinta a la pobreza o la emigración. La Octava Conferencia de las Partes de la Convención de Ramsar es quizá, una de las últimas oportunidades de frenar la destrucción de los únicos bosques que pueden vivir con sus raíces sumergidas en la mar.

Por : Eva Hernández, artículo enviado por CODDEFFAGOLF, correo electrónico: cgolf@sdnhon.org.hn


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- ONG danesa censurada por proteger los bosques tropicales

De acuerdo a la Agencia Danesa de Protección de la Información, la ONG ambientalista Nepenthes no puede asesorar a los consumidores daneses para que no compren en tiendas donde corran el riesgo de adquirir muebles de jardín cuya producción haya contribuido a la destrucción de bosques tropicales.

La Agencia Danesa de Protección de la Información (Datatilsynet) ordenó a Nepenthes que elimine su "Lista negra" de comercios minoristas de la página web: http://www.tropetrae.dk. La orden fue emitida después de que la Federación Danesa de Comercio de Madera se quejara ante la Agencia a nombre de la compañía de muebles de madera, Kircodan Furniture, una de las compañías que figuran en la Lista negra. "Resulta muy lamentable que Kircodan Furniture y la Federación Danesa de Comercio de Madera intenten reprimirnos en vez de cambiar su perfil comercial. Sería mejor que gastaran su energía en ofrecer a sus clientes productos de madera con la etiqueta de producción sustentable del FSC", afirmó Jacob Andersen, Presidente de Nepenthes.

La Agencia Danesa de Protección de la Información caracteriza el caso como una "nueva delimitación" de la legislación, y por lo tanto resulta sorprendente y lamentable que la Agencia esté de acuerdo con la opinión de la Federación Danesa de Comercio de Madera sobre el caso. Con la nueva delimitación de la ley, la Agencia de Protección de la Información restringe en un grado importante la capacidad de las ONGs de asesorar a los consumidores contra la compra en ciertas firmas. "Mediante esta acción, se amputa la función fundamental de las ONGs y organizaciones de consumidores de mantener una vigilancia crítica y promover el debate en la sociedad. Eso por supuesto es totalmente inaceptable", dijo Jacob Andersen. El comercio ilegal de madera se considera una de las causas más importantes de la destrucción masiva de los bosques tropicales que tiene lugar en muchos países, y los gobiernos de los países pobres que poseen bosques tropicales pierden miles de millones de dólares por año debido al contrabando de madera destinado a los mercados occidentales.

"La decisión de la Agencia Danesa de Protección de la Información no sólo permite que continúe el comercio ilegal de madera, sino que le brinda condiciones mejores que antes, ya que considera ilegal el intento de disuadir a los consumidores de comprar en compañías que no hacen lo suficiente para evitar la comercialización de madera producida en forma ilegal y destructiva", finalizó Andersen.

Comunicado de prensa de Nepenthes del 31 de octubre de 2002. Para obtener información adicional, ponerse en contacto con: Jacob Andersen, Presidente de Nepenthes, teléfono: + 45 26 24 12 75 / + 45 66 17 96 27, correo electrónico: ja@nepenthes.dk ; sitios web: http://www.nepenthes.dk y http://www.tropetrae.dk

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