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LUCHAS LOCALES Y NOTICIAS - Birmania: la deforestación en las altas cuencas y la cría de camarones están destruyendo los manglares El WRM ha denunciado la extensa destrucción de los bosques de Birmania originada en los procesos de deforestación --entre los cuales el madereo comercial juega un papel fundamental-- que tienen como consecuencia graves impactos sobre el medio ambiente y las formas de sustento de la población local. Uno de esos impactos es la sedimentación de los ríos. La deforestación en los bosques de tierras altas en toda la región central de Birmania es el desencadenante de distintas alteraciones ambientales, como desprendimientos de tierra y erosión del suelo. Una vez que se priva al suelo de las varias funciones protectoras, cohesivas e integrales que le brinda el bosque, el mismo es propenso a sufrir deslizamientos y generar depósitos en los lechos de los ríos, determinando procesos de sedimentación con los consecuentes impactos río abajo. Uno de estos impactos es el que afecta a los manglares. El río Irrawaddy (consultar Boletín N° 54 del WRM) tiene la quinta tasa de sedimentación más alta del mundo, después de los ríos Amarillo, Ganges, Amazonas y Mississippí. El cieno que se deposita en el río Irrawaddy tiene consecuencias sobre los manglares del delta del Irrawaddy, uno de los sistemas de manglares más degradados o destruidos del Indo-Pacífico. De acuerdo a estimaciones previas, de mantenerse el ritmo de sedimentación existente entre 1977 y 1986, todos los bosques de manglar desaparecerían en cincuenta años. Además, los manglares se convierten cada vez más en lugares de producción industrial de peces y camarones orientada principalmente a la exportación. En 1990, el Consejo Estatal para la Paz y el Desarrollo (State Peace and Development Council - SPDC) en ejercicio declaró a Birmania "abierta a la libre empresa". Para el Servicio Comercial de EE.UU., Birmania ofrece "buenas oportunidades" para la cría de camarón. Shwe Ayeyar Co., Ltd. y Regal Integrated Marine Resources Ltd. firmaron un memorandum de entendimiento para un proyecto de cría de camarón en Kan Maw Island, en la División de Tanintharyi el 2 de mayo de 2001. Según se dice, es el proyecto de inversión extranjera más grande del sector de cría de animales. El desarrollo de la cría industrial de camarón ha estado cobrando impulso en Birmania desde 1998 y se ha propagado rápidamente a lo largo de la zona costera. La información oficial sobre el año fiscal 1999/2000 declaraba unas 50.000 hectáreas de estanques de peces, un aumento drástico en relación a la década anterior. Para empeorar las cosas, hay denuncias de que el proceso de cría industrial del camarón ha estado conectado al trabajo forzado, en el marco de una economía fuertemente controlada por los militares. Según el Servicio de Información Mon, el actual régimen militar ha mantenido un proyecto gubernamental de cría de camarón en los poblados de Kyauk Minaw y Kanyawbyin en el municipio de Lauglon exclusivamente en base al trabajo forzado y la extorsión de la población local y los productores de camarones. Se les exige a los productores de camarones locales que aporten camarones jóvenes, según cuotas fijadas por el gobierno, mientras que distintos poblados locales han debido aportar la mano de obra para la construcción de todas las instalaciones y estanques necesarios. En el otro extremo de la cadena se sirve a consumidores bien alimentados los camarones importados de Birmania (o se les ofrece comprar muebles de teca, obtenida de árboles talados en forma no sustentable en los bosques birmanos), sin que tengan conciencia de que están contribuyendo a la destrucción social y ambiental generalizada de los recursos del país y del sustento de su gente. ¡Las bondades de la globalización! Artículo basado en información
obtenida de: "Myanmar Coast mangroves", WWF, http://www.worldwildlife.org/wildworld/profiles/terrestrial/im/im1404_full.html
; The U.S. Commercial Service, http://www.usatrade.gov/website/CCG.nsf/CCGurl/CCG-BURMA2002-CH-2:-0045F7E4
; "Boycott imports from Burma", CFOB, http://www.cfob.org/CanadianPolicy/imports.shtml
- Camboya: política de bosques contra comunidades rurales De los más de 10 millones de camboyanos que viven actualmente en zonas rurales, más de 8,5 millones dependen de los recursos naturales para su sustento. Aunque la mayoría se dedica al cultivo de arroz, tienen una sola cosecha por año, que complementan con una variedad de productos del bosque, que también juegan un papel esencial en su forma de sustento. En su calidad de recursos de propiedad común (a los que todos tienen acceso), los bosques proporcionan a los hogares camboyanos un medio para diversificar sus actividades de generación de ingresos y subsistencia, optimizando sus recursos laborales en las distintas estaciones, y proporcionando un "seguro" contra los riesgos de pérdidas agrícolas. Además, los pobladores sin tierra, con poco dinero para inversiones de capital y pocas posibilidades alternativas de sustento, a menudo todavía pueden recolectar productos del bosques para su subsistencia. De esta forma los recursos naturales de Camboya no sólo constituyen una base para la seguridad alimentaria, ingreso y empleo para la mayoría de la población, sino que además son una "red de seguridad" para los pobladores rurales pobres. Sin embargo, durante la última década, las formas de sustento rurales se han visto enfrentadas a desafíos cada vez mayores debido a una rápida disminución de los recursos. El madereo ilegal y no sustentable realizado por las empresas comerciales, el ejército, las autoridades locales y una población rural cada vez más numerosa, han dado como resultado altas tasas de degradación y pérdida de bosques. La información sobre la cobertura boscosa sugiere que las tasas de deforestación aumentaron en forma drástica entre 1993 y 1997 (último año del que hay datos disponibles). Aunque las estimaciones del gobierno desde 1997 indican que quedan 10,6 millones de hectáreas de cobertura boscosa en Camboya, se basan en la interpretación de imágenes satelitales, y no incluyen inventarios de los recursos del bosque "debajo del dosel" que podrían revelar mucho sobre la calidad y/o degradación de los bosques que todavía quedan en pie. Los estudios de caso realizados indican que la disminución de recursos del bosque en la zona próxima a los poblados está forzando a los pobladores a satisfacer sus necesidades de subsistencia en áreas más alejadas. Las causas de esta disminución de los recursos disponibles son, según se dice, las prácticas de madereo ilegal y/o no sustentables y las restricciones de acceso a áreas de bosques en concesión. En la medida en que la escasez hace subir los costos de obtención de recursos naturales (en términos de tiempo, mano de obra, dinero y riesgo), los hogares rurales cargan con estos costos porque muchos productos del bosque no son fácilmente sustituibles. Por otro lado, se han impuesto restricciones importantes al acceso de la población rural a los recursos naturales. Desde 1975 hasta 1989 no existía la modalidad de la propiedad privada. En 1989 el gobierno permitió por primera vez que los ciudadanos tuvieran la propiedad privada de las casas y las tierras que ocupaban. Sin embargo, todavía no se permitía la propiedad de tierra no residencial. La Ley de Tierras del Estado de Camboya de 1992 amplió los derechos de propiedad privada para incluir los derechos de posesión temporal, usufructo, uso y servidumbres. Eso permitió al gobierno arrendar grandes parcelas de los recursos más productivos de Camboya a intereses privados. De los 18,1 millones de hectáreas de territorio de Camboya, aproximadamente 5,5 millones están actualmente en régimen de concesión --incluídos 4,24 millones destinados a la explotación forestal-- lo que ha llevado a un aumento de la población sin tierra y al desarrollo de conflictos entre los madereros comerciales y los subcontratistas y usuarios locales de los bosques. Los conflictos en general son producto de la negación al acceso a los recursos naturales, la pérdida de recursos naturales debido al daño producido por el madereo, y/o el clima de intimidación asociado con las operaciones de seguridad de las empresas concesionarias. El proceso de "consulta pública" --cuyo plazo final fue el 30 de noviembre-- que supuestamente fue establecido por el gobierno para examinar los "planes de manejo sustentable de bosques" presentados por 13 de los 14 concesionarios activos en Camboya, y para permitir las discusiones entre los diferentes "socios" ha sido puesto en cuestión. Algunas ONGs denuncian la "farsa" de transparencia que sospechan está destinada principalmente a legitimar la explotación comercial que violará los derechos de las comunidades afectadas por un proceso que implica una reforma de la política forestal que cuenta con el apoyo --nada sorprendente-- del Banco Mundial a través de un préstamo de cinco millones de dólares. Artículo basado en información
obtenida de: "Forest Policy: The 'public consultation' on concession
management plans ends in a climate of defiance", Cambodge Soir,
Nº 1653, 29 de noviembre de 2002; "Natural Resources and Rural
Livelihoods in Cambodia: A Baseline Assessment", Bruce McKenney
and Prom Tola, RECOFTC E-letter No. 2002.20, 21 de noviembre de 2002,
correo electrónico: info@recoftc.org
, http://www.cdri.org.kh/ ; "Closing
address of Samdech Hun Sen, Primer Minister of the Royal government
of Cambodia, At the Government-Donor monitoring Meeting, 29 de enero
de 2001, http://www.camnet.com.kh/ocm/government64.htm
- Indonesia: la destrucción de ecosistemas de manglares Los manglares constituyen un ecosistema costero primario de gran diversidad biológica propios de las regiones tropicales y subtropicales, que tradicionalmente ha sido soporte del sustento de la población local brindando, entre otros productos, alimentos --los manglares son zona de desove y cría de muchas especies marinas-- leña, carbón y madera. También cumplen una función de reducción de inundaciones, ayudan a evitar la erosión de las riberas de los ríos y sirven para amortiguar el oleaje producido por las tormentas, y en menor medida también los vientos fuertes, ambos fenómenos climáticos asociados a muchas tormentas tropicales y subtropicales. Si bien las tormentas fuertes pueden golpear y dañar las barreras costeras de manglares, éstos vuelven a crecer naturalmente y sin costo, a diferencia de cualquier barrera de protección costera realizada por el ser humano. Sin embargo, los ecosistemas de manglares están siendo destruidos intencionalmente para llevar a cabo actividades industriales no sustentables. Los humedales indonesios, entre los que se incluyen bosques de manglares, pantanos y turberas, han disminuido en forma significativa, pasando de un área total de 42,5 millones de hectáreas en 1987 a 33,8 millones de hectáreas en el presente año. La destrucción de humedales ha sido la causa de diversos desastres en el país, incluyendo inundaciones anuales, sequías y pérdida de diversidad biológica. Importantes áreas de manglares en Indonesia y otras regiones del sudeste asiático han sido "desarrolladas" para crear estanques para la producción comercial de pescado y camarones. Se estima que el área de bosques de manglares disminuyó de 3,2 millones de hectáreas en 1986 a 2,4 millones en 1996, debido a su conversión en estanques para cría de peces y camarones. Los resultados de una investigación realizada por el International Institute for Aerospace Survey and Earth Science en el delta del río Mahakam, en la región oriental de Kalimantan, muestran que durante el período que va desde 1982 a 1996 desaparecieron aproximadamente 17.429 hectáreas de bosques de manglares, que fueron destinadas a otros usos, principalmente estanques para la cría industrial de camarones. Hajrul Junaid de la ONG indonesia Network for Forest Conservation (SKEPHI) afirmó que los humedales del país han sido gravemente dañados, y que se hace necesaria la aplicación de una política integrada por parte del gobierno central. "Pero el gobierno debe actuar con rapidez, porque los humedales corren riesgos evidentes", explicó. Artículo basado en información
obtenida de: "The Late Friday News, 107th Edition", Mangrove
Action Project, correo electrónico: mangroveap@olympus.net
, http://www.earthisland.org/map/index.htm
; "The world of mangroves", http://www.mangroveweb.net/html/mangrov.htm
; "Monitoring Mangrove Forests using Remote Sensing and GIS, Yousif
Ali Hussin Mahfud M. Zuhair Michael Weir, http://www.gisdevelopment.net/aars/acrs/1999/ps5/ps5126pf.htm - Malasia: impactos ambientales por desecación de pantanos de turba Los países del sudeste asiático --en especial Indonesia y Malasia-- tienen más de 20 millones de hectáreas de suelos de turba, equivalentes al 60% de las turberas tropicales del mundo. Los pantanos de turba existen en el interior, adyacentes a la zona de manglares costeros, y con frecuencia se extienden entre 3 y 5 km sobre las planicies de inundación de los ríos. Se caracterizan por una capa gruesa de turba de entre 8 y 20 metros, que se compone principalmente de materia vegetal semidescompuesta acumulada durante más de 8.000 años. Mientras el suelo de turba permanece saturado de agua, el ecosistema de pantanos conserva su equilibrio. Los pantanos de turba son como esponjas que absorben el excedente de agua de la lluvia y los ríos, controlando así las inundaciones durante la estación lluviosa y liberando fuentes de agua muy necesarias durante la estación seca. La desecación de los pantanos de turba para plantar palma aceitera y caucho, para madereo, acuicultura y construcción de viviendas, o para extraer estaño y turba, involucra numerosos problemas. Los canales cavados en la turba vacían el contenido de agua del pantano. Cuando el nivel de agua desciende, la capa superior de materia vegetal se seca convirtiéndose en combustible, especialmente durante la estación seca. La reducción del nivel de las capas freáticas y la apertura del dosel del bosque aumenta el riesgo de incendios en los suelos de turba. En octubre de 1995, 16 hectáreas de la reserva de bosque de Bukit Tunggal, adyacente al bosque de pantano de Selangor Norte en Batang Berjuntai, fueron consumidas por el fuego. A principios de 1989, un incendio en Batang Berjuntai causó estragos durante tres meses. En 1997, la organización Wetlands International informó sobre cuatro incendios en Malasia en el bosque de pantano de Pahang sudoriental y en las reservas de bosque de Raja Musa y Sungai Karang, que integran el bosque de pantano de Selangor norte en Sabak Bernam, Selangor, y partes del pantano de Kuala Langat norte, también en Selangor. El incendio de turba más publicitado fue el de Kampung Penadah en Pekan, Pahang, donde el fuego arrasó 160 hectáreas de bosque. Fueron necesarias dos semanas para extinguir las llamas. Los incendios de turba producen cantidades mucho mayores de humo por hectárea que otros incendios de bosques, y son casi imposibles de extinguir sin restaurar los niveles de agua en los pantanos. Las turberas desecadas ya no pueden cumplir, entre otras, con las siguientes funciones ecológicas: absorber y almacenar agua para mitigar inundaciones y actuar como captadoras de agua; proteger las tierras costeras de la intrusión del agua salada del mar; filtrar sustancias contaminantes que de otra forma degradarían lagos, ríos y aguas subterráneas; suministrar madera y productos no madereros, y proporcionar hábitat para la fauna y flora en situación crítica, en particular para el rinoceronte de Sumatra, en peligro de extinción. Una vez seca, la turba se oxida y se descompone, causando el colapso del suelo. Las turberas también funcionan como depósitos de carbono. La vegetación semidescompuesta encierra grandes cantidades de carbono, evitando que escape a la atmósfera como dióxido de carbono, el principal contribuyente al calentamiento mundial. Si se continúan desecando las turberas de Malasia, los incendios de turba en la propia Malasia, en combinación con los incendios de turba indonesios, incrementarán aún más la extensa contaminación atmosférica que se produce en la región por las densas nubes de humo resultantes de los incendios. Los incendios de turba prolongados liberan enormes cantidades de dióxido de carbono a la atmósfera, contribuyendo así al calentamiento mundial y a la alteración del clima a largo plazo. Casi todos los bosques de turba propiedad del estado están destinados al establecimiento de granjas, plantaciones, viviendas o instalaciones industriales, destinos todos que exigen que se deseque el bosque de turba. De las 800.000 hectáreas de turberas de la península, hoy quedan apenas 340.000. De éstas sólo 200.000 hectáreas están protegidas como reservas de bosque y de vida silvestre. Las turberas más importantes que todavía subsisten se encuentran en Pahang y Selangor. En Perak, los bosques de pantano de Melintang y Teluk Intan fueron convertidos casi en su totalidad en plantaciones de palma aceitera. Artículo extraído
de la página web de Sahabat Alam Malaysia: "Peat Swamps".
http://surforever.com/sam/a2z/content4.html
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Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales
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