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Boletín del WRM

 

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ASIA

LUCHAS LOCALES Y NOTICIAS

- Birmania, Tailandia y Laos: el manejo forestal colonial - ayer y hoy

El propósito del manejo forestal colonial británico del siglo XIX era asegurar que el estado colonial mantuviera el control sobre los bosques a fin de asegurar la provisión regular de madera. En la región del Mekong, aún se notan las huellas del enfoque forestal colonial, donde los estados siguen disputando a las comunidades locales el control sobre los bosques.

A fines del siglo XVIII, los bosques de roble de Gran Bretaña fueron progresivamente agotados por la demanda de la Marina Real para la construcción de naves. En 1805, los británicos botaron el primer barco de guerra construido completamente de madera de teca (Tectona grandis) de Bombay. Hacia la mitad del siglo XIX ya había más de cien naves británicas de teca y la voracidad británica por esta madera parecía insaciable.

En 1856 los británicos designaron a Dietrich Brandis como superintendente de los bosques de teca de la división Pegu, al este de Birmania. En aquel momento, muchos de los bosques de teca de Birmania se encontraban en áreas controladas por grupos indígenas militantes como los Karen. Brandis, un botánico alemán que luego fue inspector general de los bosques de la India, se propuso reclamar el control del estado sobre los bosques de teca birmanos. Bajo el sistema "taungya" --que Brandis ayudó a establecer-- los pobladores Karen constituían la mano de obra para el desmonte, la plantación y el desmalezamiento de las plantaciones de teca. A cambio, se les permitía cultivar entre los árboles durante los primeros años. Cuando los árboles crecían, los pobladores eran trasladados a nuevas tierras y el proceso se repetía. Como resultado de este proceso, muchos se volvieron dependientes del servicio forestal del estado, por lo que la resistencia local al dominio estatal sobre los bosques se volvió cada vez más difícil.

Raymond Bryant, del King's College de Londres, describe cómo los Karen --anteriormente rebeldes-- fueron coptados para la reforestación con árboles de teca: "El sistema de forestación taungya era atractivo precisamente porque era un medio para regular y eliminar gradualmente el cultivo rotativo de los bosques de Birmania. En efecto, cada acre plantado era un acre menos del que los montañeses Karen disponían para su uso".

La vecina Tailandia nunca fue colonizada por los británicos, pero el sistema de forestación taungya todavía sobrevive al servicio del estado tailandés. Desde la década del sesenta, la Organización de la Industria Forestal (Forest Industry Organisation -FIO) en Tailandia ha establecido una serie de "poblados forestales" donde los pobladores locales llevan a cabo una forma de forestación taungya. La FIO creó el primer poblado forestal en Mae Moh al norte de Tailandia en 1968, con el objetivo de reducir el cultivo rotativo e incrementar la reforestación. Sin embargo, los pobladores no tienen ninguna participación en el manejo de las plantaciones ni reciben ingreso alguno por los árboles en las plantaciones. Tampoco reciben los títulos de las tierras bajo este sistema. Como lo señalara el ahora fallecido Ted Chapman de la Universidad Nacional de Australia en 1980, la reforestación de la FIO no es mucho más que la confiscación de la tierra que los pobladores locales ya estaban utilizando.

En julio de 2001, dos de las plantaciones de los poblados forestales fueron certificadas bajo el sistema del Consejo de Manejo Forestal (FSC por sus siglas en inglés) (ver boletín 64 de WRM). Sin embargo, los poblados forestales de la FIO hacia más de veinte años que habían sido considerados anacrónicos. En 1978, Ted Chapman señaló en una conferencia en Tailandia que: "La reforestación taungya tal como se practica en Tailandia se contradice claramente con a las recomendaciones recientes de la FAO, la UICN y otras organizaciones preocupadas por el bienestar de los habitantes de las márgenes de los bosques." Sorprendentemente los evaluadores de SmartWood (empresa certificadora del FSC) no reconocieron la versión de manejo forestal colonial de la FIO como el sistema anacrónico de explotación que es.

Por su parte, el gobierno de Laos desarrolla su propia forma de colonización interna a través del sistema taungya. El año pasado, luego que una familia de una minoría étnica del sur de Laos despejara diez hectáreas de tierra y las plantara con arroz, funcionarios del Departamento Forestal les informaron que esa tierra iba a ser plantada con 4.000 plantines de árboles. Se permitirá a las familias cosechar el arroz este año; pero están preocupados porque temen que no se les permita usar la tierra el año próximo. Mientras que las familias no ganarán nada, el gobierno obtuvo el área despejada gratuitamente para establecer la plantación de teca.

El Departamento Forestal organizó a los pobladores locales en grupos de trabajo y los adiestró en la plantación de los árboles. Una vez que éstos fueron plantados, el Departamento exigió a los pobladores locales que mantuvieran la plantación, lo que implicará varios años de desmalezamiento y control permanente de incendios.

La plantación de los árboles coincidió con la siembra de las cosechas propias de los pobladores, por lo que el tiempo de trabajo en sus propios campos se vio recortado. Uno de ellos explicó a los investigadores: "Estamos confundidos sobre por qué plantamos estos árboles si no obtenemos nada a cambio".

Irónicamente, la plantación se llevó a cabo en el Día del Árbol. Este día, de acuerdo con el artículo 46 de la Ley Forestal de Laos, las autoridades deben "demostrar iniciativa para planear y movilizar ampliamente toda la mano de obra y el capital de todos los sectores, incluidas las fuerzas armadas, los empleados públicos, los estudiantes de primaria y secundaria y el público en general para la plantación de árboles. Luego de la plantación, se debe atender al mantenimiento y la protección de los árboles para que puedan crecer y desarrollarse".

El Departamento Forestal ciertamente está demostrando iniciativa en el uso gratuito de la mano de obra de los pobladores locales y ha obedecido la letra (aunque no el espíritu) de la Ley Forestal. No obstante, sus acciones han agriado las relaciones con los pobladores locales, quienes resienten el ser explotados para una plantación de teca que no les reportará ningún beneficio.

Por: Chris Lang, correo electrónico: chrislang@t-online.de


 

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- India: cuestionamientos a la "Estrategia Revisada sobre Bosques" del Banco Mundial

La "Estrategia Revisada sobre Bosques del Grupo Banco Mundial" aprobada el 31 de octubre de 2002 contiene afirmaciones muy significativas como: "Existe un vínculo muy estrecho entre las formas de sustento de los pobres y los bosques", y "(es) una noción básicamente falsa que los pobres son la causa de la deforestación de los países en desarrollo".

"La realidad es que el flujo de fondos orientado a los bosques... seguirá siendo opacado por la inversión en actividades que pueden tener impactos perjudiciales sobre los bosques". Y: "El Banco debe evaluar qué impactos tendrán sus acciones e inversiones en otros sectores, o a nivel macroeconómico sobre los bosques y los pueblos que los habitan".

Hace tiempo que se argumenta, en gran medida en vano, que la responsabilidad por la destrucción de los bosques y la degradación ambiental no se puede adjudicar principalmente a los pobres y que la nueva economía de la última década no solo contribuyó a marginar más a aquellos que estaban en la marginalidad, sino que socavó gravemente los recursos naturales y la base de supervivencia comprendidos en los bosques, ríos, humedales y costas.

Sin embargo, la estrategia se sustenta en una contradicción básica: la agenda de la liberalización del mercado suena fuerte y clara, aunque en este caso intentando utilizar una puerta lateral. Surge claro un mensaje central: el dinero es la clave para salvar los bosques del mundo. La participación del sector privado aparece en forma trascendente. Se vincula también con los Planes Nacionales de Acción Forestal (PNAF) respectivos. El PNAF de India, preparado en 1999 por el Ministerio Unificado de Medio Ambiente y Bosques, determinó que se necesitan aproximadamente US$ 28 mil millones para proteger nuestros bosques. Pero, ¿es realmente correcto este "enfoque centrado en el dinero"?

Sólo en la década de los 90, India pidió préstamos al Banco por casi US$350 millones para la Fase I de los Proyectos Forestales en Maharashtra, Bengala occidental, Andhra Pradesh (A.P.), Madhya Pradesh (M.P.), Uttar Pradesh (U.P.) y Kerala. ¿Sirvió esto realmente para proteger y regenerar los bosques? ¿Se garantizó la seguridad de sustento de los pueblos dependientes de los bosques? ¿Recibieron los pobres algún beneficio? Son varias las preguntas que hay que contestar para lograr una idea de los impactos producidos por los proyectos. Ha habido inquietudes y denuncias generalizadas que sostienen que las actividades de la Fase I no fueron transparentes, que los grupos tribales fueron expulsadas de los bosques, que se generaron conflictos internos en los poblados y entre poblados y que en definitiva ayudaron a reforzar las desigualdades existentes y las estructuras de poder que están en la raíz misma de los problemas del manejo y la conservación de los bosques.

Mientras tanto, se aprobó la Fase II de los Proyectos Forestales en A.P. y M.P., con asignaciones de US$108 millones para cada uno, y ya se liberó la primera partida para A.P. Esto nos trae al tema de la mitigación de la pobreza, que según el banco, es la médula de su estrategia revisada sobre bosques. Aquí también se pueden ver enormes contradicciones. En una parte del texto, el documento parece aceptar las definiciones más recientes de pobreza, que la definen como una situación generada por la falta de los recursos (físicos, económicos, humanos y sociales) necesarios para lograr un sustento adecuado y sustentable. Pero al mismo tiempo se recurre repetidamente al uso de la definición de pobreza más simplista: "la pobreza sigue siendo un problema mundial de proporciones gigantescas. De los seis mil millones de personas que viven en el mundo, 2,8 mil millones o casi la mitad, vive con menos de US$ 2 por día. De ellos, 1,2 mil millones vive con menos de US$ 1 por día". No se analiza en profundidad qué es la pobreza, cuáles pueden ser sus causas reales y cuáles deben ser las soluciones a largo plazo.

Lo que salta a la vista en este contexto es la sección del resumen ejecutivo titulada "Aprovechamiento del potencial de los bosques para reducir la pobreza". Avizora la mejora de la calidad de vida rural. El concepto subyacente de esta estrategia es un mundo en desarrollo en el cual los residentes disfrutan una calidad de vida que no está significativamente por debajo de la que disponen los residentes urbanos; las comunidades rurales ofrecen oportunidades económicas equitativas a todos sus residentes (independientemente de su ingreso, situación o género); se convierten en lugares vibrantes, sustentables y atractivos donde vivir y trabajar; contribuyen al desarrollo nacional y a la economía general y están vinculadas dinámicamente a las zonas urbanas. Se trata de una elaboración sorprendentemente ajena a la realidad del mundo en que vivimos.

Nada podría estar más alejado de la verdad, especialmente en un país como India, que es rural en más de un 70% y mayormente agrícola. No hay discusión sobre la enorme pobreza y privaciones en partes de la India rural, ni se discute la existencia de desigualdad y explotación y que hay muchísimas necesidades que solucionar. Pero ¿y la India urbana hoy? Está colapsando bajo su propio peso. La contaminación del aire y el agua no tiene límites, los barrios pobres crecen sin orden alguno, los servicios básicos como el agua potable y el saneamiento son totalmente inadecuados, el desempleo altísimo al igual que la tasa de criminalidad. Resulta claro que no hay justificación para el carácter general de las afirmaciones e inferencias de la estrategia del banco, porque partes importantes del mundo rural aún hoy están bien dotadas de recursos y son ricas y poderosas. Hay áreas plenas de vigor y vitalidad, en las que las comunidades han vivido y continúan viviendo en paz, felicidad y en armonía razonable con su medio ambiente. Aquí sobreviven economías prósperas que, en un país como India, son las que de hecho lideran el desarrollo nacional.

Entonces, ¿qué conclusión podemos extraer de esta estrategia revisada del Banco? Primeramente, que pone bajo un enorme signo de interrogación las credenciales del propio Banco. Las confusiones son obvias, las contradicciones graves y el concepto subyacente tan erróneo que es difícil creer que el mismo haya sido siquiera articulado. Si los propios cimientos son tan débiles, mejor ni pensar en el edificio que se deberá sustentar sobre ellos.

¿Puede entonces esta estrategia contribuir realmente a salvar los bosques y ayudar a los pobres? Seguramente se podría intentar dar algunas respuestas, pero la pregunta de fondo es si habrá alguien dispuesto a eschucharlas.

Artículo adaptado de The Hindu, February 23, 2003, "Can this save the forests?", http://www.hinduonnet.com/thehindu/mag/2003/02/23/stories/2003022300180700.htm ,
por Pankaj Sekhsaria, Kalpavriksh, correo electrónico: kvriksh@vsnl.com , enviado por el autor.


 

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- Laos: la opinión de WWF Tailandia sobre la represa Nam Theun 2

La planeada represa Nam Theun 2 (NT2) en la meseta de Nakai en la región central de la República Democrática Popular de Laos, tendría 48 m de altura y 320 m de largo, con una potencia de unos 1.000 megavatios. Se crearía un embalse de 450 km2 con un volumen de 3 mil millones de metros cúbicos. El agua del embalse circularía a través de túneles de 40 km de extensión hasta una central eléctrica ubicada en la base de la meseta de Nakai a orillas del río Xe Ban Fai. La envergadura del proyecto y su ubicación ejercerán un impacto sustancial sobre la diversidad biológica y los pueblos de la región. Este breve informe resume algunos de los probables impactos y explica la posición de WWF-Tailandia respecto a esta represa.

En la última década, el concepto de diversidad biológica se ha ampliado para abarcar los modelos de distribución de biota, los procesos ecológicos asociados y los paisajes regionales (a menudo extensos) en los cuales tienen lugar estas interacciones. La conservación de la biodiversidad a largo plazo y la seguridad del sustento humano a nivel local exigen que se produzca un cambio de enfoque hacia escalas espaciales más grandes y, dentro de éstas, hacia la identificación proactiva de las oportunidades de conservación. La represa Nam Theun 2 viola estos principios emergentes al tratar en forma aislada partes de un ecosistema más amplio.

La meseta de Nakai consiste en una cuenca suavemente undulada de 1.200 km2 a 600 metros de altura y forma parte del ecosistema de las montañas Annamite. Alrededor de una tercera parte de la meseta está dentro del Área nacional protegida Nakai-Nam Theun, de importancia mundial para el futuro de fauna escasa y endémica como el muntjac gigante astado y el saola. No se trata de un área prístina. Como en la mayor parte de las áreas de conservación del mundo, los seres humanos han alterado su paisaje practicando agricultura de subsistencia, pescando en sus aguas y cazando en sus bosques durante miles de años. Esto no disminuye la importancia del área desde el punto de vista de la conservación, tanto en relación a la biodiversidad como a las formas de sustento locales. Aproximadamente la tercera parte de la meseta de Nakai podría verse inundada por el embalse de la represa NT2, lo que significaría la destrucción segura de hábitats y poblaciones de fauna que actualmente cumplen un papel importante en el funcionamiento ecológico de la región.

Desde la perspectiva tradicional de la riqueza de especies, el área protegida de Nakai-Nam Theun se ubica entre las más importantes del mundo. Allí viven más de 400 especies de pájaros, uno de los totales más altos en el conjunto de áreas protegidas del sudeste asiático continental. Entre ellas se incluyen 50 especies bajo amenaza de extinción. Como parte del área protegida de Nakai-Nam Theun, la meseta de Nakai cumple un papel especial en la conservación de estas especies amenazadas: el 35% de ellas solamente habitan allí, incluyendo poblaciones de importancia mundial de patos de alas blancas y águilas pescadoras.

Hasta el inicio reciente del madereo vinculado a la represa, la meseta de Nakai alojaba el mayor bosque primario de pinos de la región, con variaciones únicas en la composición de especies de árboles. Uno de los hábitats más amenazados del sudeste asiático es el de los ríos de caudal lento en tierras bajas con bosques ribereños. La meseta de Nakai, a pesar de la degradación de su hábitat, sigue siendo uno de los mejores ejemplos de dicho hábitat en la República Democrática Popular de Laos; si se construyera la represa, se perdería prácticamente todo (180 km) después de la inundación.

La diversidad de hábitats de la meseta de Nakai incluye también bosques caducifolios, bosques de follaje semiperenne, bosques secundarios, humedales estacionales y cursos de agua permanentes, que en conjunto con las tierras suaves donde reposan, proporcionan condiciones físicas excelentes para altas densidades de grandes mamíferos, una situación que se está volviendo cada vez más rara en cualquier otra zona de la República Democrática Popular de Laos y en la región. A pesar de que estas densidades se han reducido marcadamente debido a la caza, siguen siendo significativas en relación a otras áreas boscosas del país. Y lo que resulta aún más importante, los grandes mamíferos de la meseta residen en uno de los espacios de bosque más grandes y menos fragmentados de la región, lo que aumenta sus posibilidades de persistencia y recuperación. Por ejemplo, los gaur y los elefantes, son claves para las poblaciones regionales más grandes con las que interactúan, a través de vínculos intactos con las áreas boscosas que los rodean. El papel central de la meseta en el funcionamiento ecológico de la región se puede ejemplificar a través de esta comunidad intacta de grandes mamíferos, cuyos miembros pueden mantener movimientos estacionales de gran dispersión a escala de paisaje.

Una base de presas relativamente abundante compuesta por sambares, jabalíes y mutjacs indígenas en la meseta sirve de sustento a los tigres en peligro de extinción. En el río Nam Theun habitan como mínimo 80 especies de peces, de las cuales 16 son endémicas. La distorsión de la función hidrológica y de las migraciones de peces que produciría la represa llevaría a la desaparición de muchas de estas especies. El esquema de desviación de las aguas de la represa implica que además se distorsionará otra cuenca hídrica (la del río Xe Bang Fai).

Todas las ONG internacionales que han trabajado en la meseta reconocen la gran importancia del área desde el punto de vista de la conservación. Hay posibilidades de cuidar la biodiversidad y las formas de sustento local existentes en la meseta de Nakai, pero es necesario desarrollarlas a través de la colaboración de la población local con su gobierno, con el personal del área protegida y con las organizaciones conservacionistas. Esto no ha sucedido. Las actividades de la última década como el madereo y el desarrollo de infraestructura en preparación de una represa que quizás nunca sea construida ya han producido consecuencias ecológicas y económicas negativas de largo alcance. Citar como solución a estos problemas la propia fuente de esta distorsión en la meseta de Nakai es claramente un error. No es posible mitigar lo que corre riesgo de perderse, tanto en términos ecológicos como culturales. La Represa Nam Theun 2 no es inevitable. El pueblo de Laos y la comunidad conservacionista no están obligados a aceptar como inevitable este proyecto de energía hidroeléctrica, que sólo les dejará restos ecológicos para arreglárselas como mejor puedan; en la meseta de Nakai existen oportunidades positivas mucho más atractivas.

WWF también destaca que la fundamentación de la represa Nam Theun 2 no es clara. La viabilidad económica del proyecto es dudosa y la futura demanda de energía que produciría la represa altamente cuestionable, si tenemos en cuenta que se prevé una reducción de la demanda de energía de Tailandia (mercado al cual se exportaría la electricidad producida por la NT2). Además existen opciones de energía alternativas importantes tanto en Tailandia como en Laos, que incluyen energía renovable y conservación de la energía. Las mismas fueron ignoradas y no se evaluaron en forma suficiente.

En resumen, los impactos perjudiciales del proyecto sobre los ecosistemas locales están claros, pero la justificación de la represa y su superioridad ante otras alternativas disponibles no lo están. Por esas razones WWF Tailandia se opone a su construcción.

Por: WWF Tailandia, correo electrónico: wwfthai@wwfthai.org


 

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- Laos: secretos, mentiras y plantaciones de árboles

En el correr de este año, el Directorio del Banco Asiático de Desarrollo (ADB por sus siglas en inglés) decidirá si financia un proyecto titulado "Plantación de árboles para mejorar la subsistencia" en Laos, que está siendo preparado por un consorcio de consultores. Sin embargo, los preparativos están llevándose a cabo sin el aporte de una discusión pública y abierta. Según Akmal Siddiq, Economista Jefe de Proyectos del ADB, "Los borradores producidos hasta ahora no están listos para su distribución al público y van a estar disponibles solo luego de la aprobación del Directorio".

Si el Directorio acuerda financiar el proyecto, será el segundo proyecto de plantaciones que financie el ADB en Laos. El Proyecto de Plantaciones Industriales de Árboles del ADB --por un monto de 11,2 millones de dólares-- empezó en julio de 1994, con el objetivo de establecer más de 9.000 hectáreas de plantaciones de árboles de crecimiento rápido. Según la descripción del proyecto que hace el ADB, el nuevo proyecto "se apoyará en los éxitos conseguidos y las lecciones aprendidas del Proyecto de Plantaciones Industriales de Árboles en curso".

El año pasado Bartlet W. Édes, funcionario de relaciones exteriores del ADB, escribió un artículo para la publicación interna del ADB --ADB Review-- sobre la vinculación del Banco con las plantaciones de Laos. En el artículo titulado "Regreso a los árboles", Édes escribe que el proyecto del ADB "protege el bosque natural, involucra a los pobladores locales en la toma de decisiones y desarrolla un nuevo y promisorio sector en la economía de Laos".

De hecho, el proyecto no hace ninguna de estas cosas. Las plantaciones financiadas por el ADB están reemplazando los bosques con monocultivos. Los pobladores locales no tienen una ingerencia significativa en las decisiones, que resultan en la pérdida de sus tierras y bosques en favor de las plantaciones de eucalipto. Económicamente, las plantaciones solamente son viables gracias a los subsidios que otorgan el ADB y el gobierno de Laos. Bajo la Ley Forestal de Laos, las plantaciones están exentas del impuesto a la tierra y la compañía BGA Lao Plantation Forestry --que se beneficia de los préstamos blandos del ADB-- solo paga un cinco por ciento de impuesto a la renta. Mientras tanto, el gobierno otorgó a BGA el arrendamiento por cincuenta años sin costo de la tierra para sus plantaciones, a cambio de una participación en el proyecto (ver boletín 43 de WRM).

En este artículo Édes declara: "dado que las plantaciones se establecen en tierras degradadas y no en áreas de bosques naturales, el desarrollo de las mismas en la República Popular Democrática de Laos difícilmente tenga las consecuencias ambientales adversas asociadas al establecimiento de plantaciones que sí se han registrado en otros países asiáticos".

Los documentos de proyecto del ADB contradicen la afirmación de Édes. De acuerdo con un informe de 1995 de la firma consultora Jaakko Poyry, las plantaciones se establecerán sobre "áreas boscosas sin o con escasos árboles" (en inglés: unstocked forest land). Los consultores del ADB las definen como "áreas previamente cubiertas por bosque en las que la densidad de copa se ha reducido a menos del 20%" y como "áreas abandonadas de agricultura migratoria" (en barbecho). Esta definición permite que las empresas definan a los bosques de las comunidades locales, a sus tierras de barbecho, a sus pasturas y a sus tierras de uso comunitario como "áreas boscosas sin o con escasos árboles".

Bartlet W. Édes señala que el proyecto del ADB ha establecido "un marco de políticas para desarrollar plantaciones forestales industriales sustentables". Sin embargo, ni el marco ni los estudios de políticas producidos para el ADB están públicamente disponibles.

En 1999, el ADB financió un estudio titulado "Actuales limitaciones que afectan las inversiones privadas y estatales en plantaciones forestales industriales en la RDP de Laos" (ver boletín 52 de WRM). Snimer Sahni, ejecutivo de proyectos del ADB, afirmó que el documento no se encuentra disponible para el público. Desde entonces los consultores del ADB han redactado una "Estrategia Nacional para Plantaciones Forestales Sustentables". Akmal Siddiq del ADB rehusó contestar las solicitudes para acceder a este documento.

Según Bartlet W. Édes "las compañías forestales negocian con los pobladores locales el uso de las tierras boscosas. Las tierras comunitarias, las tierras en barbecho, las tierras de pastoreo y los bosques comunitarios están protegidos por los mismos pobladores, quienes deben dar por escrito su consentimiento para cualquier uso comercial de las mismas".

Otra vez, la aseveración de Édes es engañosa. Los pobladores locales no tienen el poder ni cuentan con suficiente información sobre los impactos de las plantaciones de eucalipto como para poder negociar con las empresas forestales. Por ejemplo, en sus documentos, BGA clasifica hasta 48.000 hectáreas de la tierra arrendada a la compañía como cultivos rotativos, pasturas o bosque degradado. En otras palabras, ésta es tierra que actualmente está siendo utilizada por los pobladores locales.

Una vez que los pobladores locales perciben los problemas asociados a la plantación de árboles de crecimiento rápido se vuelven reacios a entregar sus tierras a las compañías. A comienzos de 2001, el líder del sub-distrito Xiang dentro del distrito Xaibouli declaró a investigadores independientes: "las plantaciones de eucalipto están causando la degradación del bosque, el suelo y el agua. No quiero que nadie más plante eucaliptos en mi sub-distrito".

La pieza más flagrante de desinformación de Bartlet W. Édes es su afirmación de que "No se utilizan herbicidas; su emplea en cambio un producto biodegradable llamado glifosato para controlar las malezas".

El glifosato es, por supuesto, un herbicida. Es el componente activo de una variedad de productos fabricados por Monsanto. Esta empresa comenzó a vender Roundup, su primer herbicida a base de glifosato en 1974. Desde entonces las ventas anuales de herbicidas de glifosato han trepado hasta los 1.200 millones de dólares. Según la compañía "los herbicidas basados en glifosato producidos por Monsanto están entre los herbicidas más ampliamente usados del mundo".

Monsanto define los productos de glifosato como "herbicidas no selectivos de amplio espectro". Para decirlo en forma simple: los herbicidas de glifosato matan cualquier cosa verde con la que toman contacto.

Estos herbicidas son rociados tres veces al año entre las filas de árboles de eucalipto de las plantaciones financiadas por el ADB. El herbicida se asegura que nada que no sean árboles crezca entre las plantaciones. El conocimiento de los pobladores sobre el uso de una amplia variedad de plantas que crecen en el bosque está siendo destruido a medida que los bosques se convierten en monocultivos.

Tal vez no sorprenda que el ADB se muestre reacio a impulsar un debate abierto sobre los impactos de las plantaciones que financia. El banco ha organizado dos talleres en los que participaron el World Wildlife Fund (WWF), la World Conservation Society y la World Conservation Union (IUCN). Esto, según Akmal Siddiq del ADB, indica que el proyecto está siendo preparado con la "consulta y la activa cooperación de todos los actores involucrados".

Siddiq declinó contestar preguntas referentes a las anteriores participaciones del banco en la promoción de plantaciones de monocultivos forestales en Laos y se rehusó a entregar ninguno de los documentos del proyecto. En vez de eso, afirmó que "El estudio de viabilidad del proyecto estará completo para mayo y se espera la aprobación del Directorio del ADB para octubre".

Por: Chris Lang, correo electrónico: chrislang@t-online.de


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