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Boletín del WRM

 

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Número 70 - Mayo 2003
Indice - Opinión - Am. del Sur - Am. Central - Am. del Norte- Africa - Oceania- - General


ASIA

LUCHAS LOCALES Y NOTICIAS

 

China: siguiendo el trillado camino de los monocultivos de árboles

El Gran Salto hacia Adelante de 1958 y la Revolución Cultural frustraron el establecimiento de plantaciones de árboles de alto rendimiento en China, propuesto a fines de la década de los 1950 por el Ministerio de Bosques. Pero a partir de los años 1980, junto con la instrumentación de la reforma y la política de puertas abiertas (a saber, la entrada de China en el escenario del mercado mundial), se alteró el desequilibrio existente entre la oferta y la demanda de madera. Esto no parece muy diferente de los procesos transitados por otros países que acabaron devorados por el comercio mundial y su demanda de madera, papel y cartón para empaque. Aparentemente, la respuesta a la brecha también ha sido muy similar a la instrumentada en la mayoría de las economías de libre mercado: plantaciones de monocultivo de árboles en gran escala de especies de alto rendimiento (generalmente exóticas) que incluso son en su mayoría las mismas. De esta forma se espera que el árbol nacional de Australia se convierta en la nueva opción que permita a China satisfacer las necesidades cada vez más voraces de su industria de cartón y papel.

El gobierno chino decidió en 1988 que en los 30 años siguientes se establecerían 20 millones de hectáreas de plantaciones de árboles de crecimiento rápido y alto rendimiento. Los científicos de manejo forestal de China han desarrollado variedades de eucalipto y creado un área de plantaciones que es considerada "el banco de genes de eucaliptos" más grande de Asia, en la región autónoma Zhuang en el sudoeste de China, una región subtropical donde se plantan extensas áreas de árboles para proporcionar material para celulosa más eficiente en materia de costos. Las nuevas variedades plantadas son en general "eucaliptos de crecimiento ultrarrápido" que se pueden talar seis años después de plantados con un rendimiento de más de 60 metros cúbicos por hectárea por año.

Sin embargo, la vorágine de la producción de madera para celulosa se realiza a costa de la pérdida de alimentos. El año pasado, las plantaciones de árboles de China aumentaron en 1,53 millones de hectáreas desde 2001, mientras que la superficie dedicada a la agricultura disminuyó en un total de 1,68 millones de hectáreas, en tanto que 1,42 millones de hectáreas de tierras de cultivo fueron transformadas en plantaciones de árboles, según la información del Ministerio de Tierras y Recursos en su "Comunicado 2002 sobre Tierras y Recursos de China".

Como siempre, el Banco Mundial está metido en el asunto. Para promover la inversión estatal, se introdujo en 1985 el Proyecto de Desarrollo de Explotación Forestal del Banco Mundial (Crédito 605-CHA) con el fin de establecer y transformar plantaciones comerciales de madera, construir carreteras en bosques y adquirir equipos accesorios. En 2002, el área total de plantaciones de árboles alcanzó los 230,72 millones de hectáreas, de los cuales 3,4 millones eran plantaciones de árboles de crecimiento rápido y alto rendimiento, incluyendo 980,000 hectáreas establecidas en virtud del Proyecto Nacional de Forestación de 1991, financiado mediante un préstamo de US$ 300 millones del Banco Mundial y financiación nacional por un monto de US$ 200 millones.

También las compañías extranjeras han buscado ingresar en el enorme y codiciado mercado chino. Desde fines de los años 1980, son varias las grandes compañías extranjeras que han invertido en el desarrollo de plantaciones en China, especialmente en las provincias costeras sudorientales que se caracterizan por tener condiciones naturales y un clima favorable para la inversión. Asia Pulp and Paper Co. Ltd., una compañía con sede en Singapur, el Grupo Soon Hua Seng con base en Tailandia, la compañía Sino-Wood Partner Co. Ltd. con base en Hong-Kong, y la compañía japonesa Princes Co. Ltd., todas tienen proyectos en curso en China. Asia Pulp and Paper tiene planificado establecer 1,3 millones de hectáreas de plantaciones de eucalyptus y acacias de crecimiento rápido en todo el territorio chino. A fines de mayo de 2000 ya contaba con 65.300 hectáreas de plantaciones de árboles.

También Stora Enso, el gigante de productos forestales integrados sueco-finlandés, ha sido un agente importante en la investigación y desarrollo en este campo. Junto con el gobierno de la Región Autónoma de Guangxi Zhuang, esta empresa ha realizado un estudio de prefactibilidad para plantaciones a escala industrial y operaciones integradas de celulosa y papel. Stora Enso también firmó en 2002 un contrato de cooperación con la Academia China de Manejo Forestal en Beijing.

Sin duda, China ha ingresado a la economía mundial a su propio ritmo. Las restricciones a la inversión extranjera y a la propiedad privada de la tierra implican que las compañías extranjeras han logrado acceso a tierras de bosques mediante acuerdos con comunidades locales, que a su vez son aprobados por el gobierno. Pero el proceso en última instancia ha permitido el surgimiento de los mismos elementos que caracterizan al modelo occidental no sustentable de producción, consumo y comercialización. En este caso, las plantaciones de monocultivo de árboles en gran escala, con todos sus conocidos impactos negativos para la población y el medio ambiente.

Artículo basado en información obtenida de: "China Saw Less Farmland But More Forest in 2002", 5 de abril de 2003, Community Forestry E-News No. 2003.05, 17 de abril de 2003, RECOFTC, correo electrónico: info@recoftc.org ; "The status quo and trend of forestry development in China", http://www.fao.org/DOCREP/W7707E/w7707e04.htm ; "Improved Eucalyptus may Boost China's Paper Industry", 14 de enero de 2003, http://english.peopledaily.com.cn/200301/14/eng20030114_110094.shtml ; página web de Stora Enso, http://search.storaenso.com/2002/default.asp?openpage=environment/plantations.asp ; "Development of the Fast-growing and High-yielding Timber Bases", http://www.forestry.ac.cn/zglyjs/3y.htm ; "Promoting company-communities deals letting the private sector take the lead", http://www.iied.org/psf/pdfdocs/publicgood/PSF_China_Sec5.pdf


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India: Adivasis baleados por reclamar sus tierras ancestrales

En el marco de un prolongado conflicto de tierras sostenido por el pueblo indígena Adivasi, se produjo en enero de este año un enfrentamiento en el que entre 15 y 20 Adivasis fueron asesinados (la cifra no se ha confirmado) y cerca de 32 resultaron heridos por la policía armada. El ataque fue supuestamente en respuesta a una acción armada de los Adivasis contra los guardias de áreas protegidas con armas tradicionales como arcos y flechas. Las autoridades aducen haber desalojado un santuario de vida silvestre que había sido ocupado ilegalmente.

Más de 1.100 familias Adivasi habían ocupado 2.000 hectáreas del bosque Muthanga, en el Santuario de Vida Silvestre de Wayanad el 4 de enero de 2003, declarando el auto-gobierno de la región --para ellos su tierra ancestral--. Exigieron la instrumentación de un acuerdo logrado con el gobierno, que se obtuvo en 2001 después de organizar una campaña por falta de tierra y la violación de sus derechos a los recursos y la tierra.

Los Adivasis tienen un íntimo conocimiento de los bosques porque están orgánicamente vinculados a ellos. Sin embargo, como en otros lugares del mundo, el actual modelo de "desarrollo" expulsa a los pueblos indígenas, a los que despoja brutalmente en nombre de la conservación o los engaña en nombre del desarrollo.

Las operaciones de madereo comercial, explotación minera, construcción de carreteras, proyectos hidroeléctricos, represas de irrigación y otras actividades han diezmado la cobertura boscosa, en gran medida en contra de las políticas e incluso las leyes del país. Mientras las ganancias han llenado los cofres de las élites de las altas castas urbanas, los Adivasis, desarraigados y empobrecidos, han nutrido las parcelas de bosque a las cuales han sido empujados. Como regla general, usan los bosques sólo lo suficiente para su supervivencia. Como las abejas cuando extraen néctar de las flores. Respetan las estaciones, la escasez y la abundancia de la naturaleza y los patrones de la dinámica de las poblaciones animales. No cazan una cierva preñada, no atrapan un ave con crías, no extraen de raíz una hierba medicinal, y cuando cultivan usan los principios de lo que nosotros llamamos ecología (aunque en áreas que han permanecido fuera del alcance de la revolución verde).

Muchos herbalistas Adivasis pueden identificar más especies de plantas de las que pueden citar --sin consultar libros-- muchos taxonomistas de plantas con formación universitaria. Un Adivasi está vinculado orgánicamente a los bosques en formas que no son fáciles de comprender para nosotros. Por el contrario, el personal forestal contratado por el gobierno libra una lucha diaria por encontrar un puesto de trabajo fuera de los bosques.

Para algunos habitantes de India, la devolución de los bosques a los Adivasis para que los manejen en forma sustentable es la solución más lógica y pragmática para proteger lo que queda de bosque. ¿Cuándo aceptará el gobierno este hecho y comenzará a trabajar con los Adivasis y no en su contra?

Artículo basado en información obtenida de: "Return their patch of green", S. Faizi, http://www.indianexpress.com/full_story.php?content_id=21943 , enviado por Peter Jackson, correo electrónico: peterjac@indiatimes.com ; "Tribals cleared from elephant reserve", Venkitesh Ramakrishnan, BBC, Adivasi Tee Projekt, http://www.rkfrie.de/ATP/02-11/MAIL-04B.HTM


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Laos: pobladores organizan protesta sin precedentes contra represa

A fines del año pasado, cerca de 40 hombres de la etnia Hmong de Ban Phou Khao Khouay marcharon hacia el sitio de la represa Nam Mang 3 armados con palos y pistolas, y exigieron hablar con los funcionarios encargados del proyecto. Los pobladores estaban furiosos por la perspectiva de ser desalojados de sus tierras a causa del proyecto y no haber recibido todavía información sobre dónde serían reubicados, cuándo se produciría el traslado o qué tipo de compensación recibirían. Amenazaron a los contratistas extranjeros y les dijeron que "hicieran las maletas y se volvieran a su país" si no contestaban sus preguntas sobre el reasentamiento. La protesta provocó que la construcción de la represa se suspendiera por cinco días.

Este incidente poco difundido, que se produjo en noviembre del año pasado, es la primera protesta de pobladores contra una represa que se haya registrado en la historia de la República Democrática Popular de Laos. También es la primera vez que una protesta provoca la suspensión de la construcción de una represa en el país. Los pobladores que protestaron asumieron un gran riesgo personal al expresar públicamente sus preocupaciones en un país donde las libertades políticas están restringidas y donde la oposición es reprimida. No se sabe si la protesta tendrá como resultado una reacción del estado contra las comunidades afectadas.

Cuando se produjo la protesta, International Rivers Network (IRN) ya había estado recibiendo informes anónimos sobre los problemas sociales, económicos y ambientales producidos por la represa de Nam Mang 3. El incidente impulsó a IRN a enviar un investigador al sitio en enero de 2003 para comprobar las preocupaciones de los pobladores afectados. Los resultados de esa visita de campo se pueden leer en un nuevo informe titulado "New Lao Dam Embroiled in Controversy. Report from a Fact-Finding Mission to the Nam Mang 3 Hydropower Project", disponible en línea (en inglés) en el sitio http://www.irn.org/programs/mekong/052003.nm3report.pdf

El Proyecto Hidroeléctrico Nam Mang 3, con un valor de US$ 63 millones, está ubicado a 80 kilómetros al noreste de la capital laosiana de Vientiane, y está siendo financiado por el Gobierno de Laos y el Export-Import Bank de China. Será propiedad de la empresa pública estatal Electricité du Laos (EdL) que también será responsable de su funcionamiento.

El proyecto, cuya finalización está proyectada para diciembre de 2004, supone la construcción de una represa de 22 metros de altura y un embalse de 10 km2 sobre el río Nam Nyang. El agua pasará desde el embalse a una central eléctrica de 40 MW antes de ser descargada en el cercano río Nam Ngam. Se espera utilizar la energía a escala nacional y además exportarla a Tailandia. Se supone que Nam Mang 3 irrigará también 2.900 hectáreas de la llanura de Nam Ngum.

La planificación, aprobación y financiación de Nam Mang 3 no han sido transparentes. La construcción comenzó a fines de 2001 a pesar de que el diseño del proyecto no había sido finalizado y todavía no se habían realizado los estudios exigidos por las leyes de Laos. El Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Asiático de Desarrollo han expresado su preocupación por la instrumentación del proyecto. Esta preocupación, particularmente en lo referente al proceso de aprobación y los procedimientos de adquisición, según se dice, fue la causa de la suspensión temporaria de las obras en 2002.

Según el Banco Mundial, se deberían reducir los costos como mínimo un 20% para hacer viable el proyecto. El Banco Mundial y el FMI están preocupados porque el proyecto Nam Mang 3 está debilitando los esfuerzos del gobierno de Laos por mejorar la transparencia, la responsabilidad y la eficacia fiscal de su sector financiero. Están preocupados porque la decisión de construir el proyecto fue tomada a puertas cerradas y porque aumentará el peso de la deuda del ya altamente endeudado gobierno de Laos.

Es más probable que la verdadera preocupación del Banco Mundial sea que la mala instrumentación de la represa Nam Mang 3 genere serias dudas sobre la capacidad del gobierno de Laos para instrumentar el controvertido proyecto hidroeléctrico de Nam Theun 2 por un valor de US$ 1,1 mil millones, que el Banco pretende financiar.

Es probable que como mínimo 15.000 personas vean afectadas sus formas de sustento como resultado directo del proyecto Nam Mang 3. De ellas, unas 2.700 viven en tres poblados que sufrirán los impactos de la inundación generada por el embalse de Nam Mang 3. Muchos perderán sus hogares, sus arrozales, árboles frutales, estanques de peces, tierras de pastoreo y cementerios. No han sido informados sobre los posibles planes de reubicación ni de compensación que recibirán por las pérdidas. Los habitantes de los dos poblados Hmong de Ban Phou Khao Khouay y Ban Vang Hua no están dispuestos de ninguna manera a ser reubicados en las tierras bajas. Quieren una propuesta de medidas compensatorias que les permita la opción de comprar tierras en el mercado libre y que cubra adecuadamente la pérdida de sus tierras y propiedades.

Miles de personas que viven en las riberas de los ríos Nam Nyang y Nam Ngam deberán enfrentar impactos negativos sobre sus formas de sustento debido al proyecto Nam Mang 3. La desviación de agua desde el río Nam Nyang reducirá drásticamente los niveles de agua río abajo de la represa. Esto a su vez reducirá las poblaciones de peces, perjudicará los huertos en las riberas y deteriorará el suministro de agua potable y para usos domésticos. El aumento del flujo de agua en el río Nam Ngam causará impactos graves como mínimo a 1.100 hogares en siete poblados que dependen de los ríos para la pesca, el riego y los huertos ribereños.

Los esfuerzos por mitigar los impactos de la represa Nam Mang 3 tienen altas probabilidades de fracasar. El propio plan de acción social y ambiental del proyecto resalta las dificultades para mitigar con éxito los impactos de Nam Mang 3 debido a la falta de recursos financieros adecuados y a los problemas de capacidad institucional para instrumentar el programa.

La experiencia de Nam Mang 3 muestra los mismos resultados negativos que las de otros proyectos hidroeléctricos realizados en Laos. Los proyectos de Nam Leuk y Theun-Hinboun financiados por el Banco Asiático de Desarrollo tuvieron problemas por mala instrumentación, estudios de proyecto inadecuados e impactos graves sobre las fuentes de sustento de los pobladores, que en gran parte siguen sin ser mitigados.

Las preocupaciones en torno al proyecto Nam Mang 3, conjuntamente con las experiencias de Nam Leuk y Theun-Hinboun, ponen en evidencia las grandes dificultades para instrumentar proyectos de infraestructura en gran escala en Laos. Los mismos problemas se han reiterado, independientemente de las instituciones financieras, los organismos bilaterales o los contratistas involucrados. Esta vez, sin embargo, los pobladores han tomado la iniciativa y han alzado sus voces contra la represa Nam Mang 3, poniendo en riesgo su propia seguridad personal.

Las experiencias de generación hidroeléctrica en Laos plantean interrogantes fundamentales con relación a la capacidad institucional y la voluntad política del gobierno de Laos de asegurar que los proyectos de infraestructura sean controlados en forma adecuada, que la compensación a los pobladores sea distribuida en forma justa y cabal y que los temas ambientales sean tratados correctamente. Mientras el gobierno de Laos no tenga la capacidad institucional y la voluntad política de instrumentar tales proyectos de acuerdo con las normas internacionales, las instituciones financieras internacionales no deberían apoyar la construcción de más represas en Laos.

Por: Susanne Wong, International Rivers Network, correo electrónico: swong@irn.org


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Tailandia: eucaliptos, usurpación, deforestación y contaminación vinculadas con compañía de celulosa y papel

Advance Agro, una de las compañías de celulosa y papel más grandes de Tailandia, comercializa su tipo de papel "Doble A" como "amigable" con el medio ambiente. La publicidad de la compañía explica que la materia prima proviene de plantaciones y por lo tanto alivia la presión ejercida sobre las zonas de bosque que todavía existen.

La realidad es que las plantaciones de Advance Agro han desplazado comunidades y son la etapa final de la deforestación en el este de Tailandia. Kasem Petchanee, Presidente del Comité Coordinador de ONGs, de la región subnorte y central de Tailandia, explicó cómo comenzó la deforestación cuando compañías como la Forest Industry Organisation, de propiedad del estado, comenzaron sus actividades de madereo. "Hace cincuenta años esta región estaba cubierta de bosque fértil", afirmó.

Durante la guerra que libró en Indochina, la cantidad de tropas de Estados Unidos estacionadas en Tailandia llegó en 1969 al máximo de casi 50.000. Para comunicar sus bases en el noreste de Tailandia con el Puerto de Chon Buri, Estados Unidos construyó una red vial. La deforestación siguió a la construcción de las carreteras. En las décadas de 1970 y 1980, el gobierno tailandés construyó más carreteras para lograr acceso a los bosques de Camboya.

El Banco Mundial ha desempeñado un papel clave en la promoción de los cultivos comerciales en Tailandia. Entre las organizaciones creadas por recomendación del Banco está el Consejo Nacional para el Desarrollo Económico y Social de Tailandia (NESDB, por su sigla en inglés), que supervisa toda la planificación de las inversiones públicas. Desde su creación en 1959, el NESDB ha sido el principal promotor de los cultivos comerciales para la exportación.

Alentadas por las políticas del NESDB, las compañías comenzaron a plantar cultivos comerciales como mandioca y caña de azúcar en el este de Tailandia. Surgieron conflictos por la tierra en la medida en que las compañías usurparon bosques y tierras a los pobladores locales. Los pobladores fueron obligados a plantar cultivos comerciales y a vender sus cultivos a una compañía privada.

Se formaron y expandieron redes de influencia, donde participaron parlamentarios, compañías, oficiales del ejército y una mafia local. Los asesinatos estilo "mafia", la especulación con la tierra y la falta de tierras se volvieron comunes en el este de Tailandia.

En 1982, el Grupo Soon Hua Seng (SHS), uno de los líderes de la exportación de arroz y mandioca de Tailandia, comenzó a plantar eucaliptos en el este de Tailandia como alternativa a la mandioca. Hacia fines de 1987, SHS ya estaba plantando eucaliptos a escala comercial y fundó la compañía Advance Agro para producir celulosa y papel.

Actualmente el Grupo SGS posee 32.000 hectáreas de plantaciones propias y también cerca de 50.000 hectáreas de eucaliptos plantados por contrato en tierras de agricultores. En 1996, Advance Agro abrió su primera fábrica de celulosa y papel en la provincia de Prachinburi y ahora tiene una capacidad total de producción de 500.000 toneladas métricas de papel por año. El setenta por ciento del papel de Advance Agro se exporta, principalmente a China, Estados Unidos, Hong Kong y Japón.

El poblado de Laemkowchan tiene más de 100 años y está cerca de una de las fábricas de Advance Agro. En el pasado, sus pobladores cultivaban arroz, mandioca y calabaza. Cuando SHS comenzó a buscar tierras para plantar eucaliptos, muchos pobladores vendieron a la compañías las tierras que habían usado para plantar mandioca.

Pero descubrieron que las plantaciones de eucaliptos comenzaron a afectar también a sus arrozales. Suwan Kaewchan, miembro del Consejo de Administración del poblado de Laemkowchan explicó al investigador Noel Rajesh: "Cuando la compañía llegó y comenzó a plantar eucaliptos cerca de los campos de arroz, el agua comenzó a secarse y los pobladores descubrieron que no podían cultivar arroz. Uno tras otro comenzaron a vender sus tierras y a irse. Se fueron a trabajar como asalariados a otras regiones o con la compañía".

Los pobladores que conservaron sus tierras pero plantaron eucaliptos bajo contrato debieron enfrentarse a otro problema, según destacó Kasem Petchanee: "Después de la primera cosecha, el suelo queda tan degradado que deben invertir dinero para mejorar el suelo. Extraer los árboles es difícil. Los pobladores tienen que alquilar maquinaria cara para sacar los tocones y las raíces de los árboles. Las comunidades agrícolas se están endeudando con los bancos y los prestamistas. Cuando no pueden pagar, el banco se queda con sus tierras".

El agua residual de la fábrica de Advance Agro se vierte en las plantaciones de eucaliptos. Esta agua sucia queda depositada en canales entre las filas de eucaliptos. Los pobladores destacan que aunque el agua es tratada en la planta de celulosa, eso no significa que esté limpia. Recientemente el agua proveniente de la fábrica mató los cultivos de arroz de los pobladores.

Los pobladores informan que la ceniza de las chimeneas de la fábrica se deposita en sus casas y huertos, y han comenzado a sufrir problemas en la piel, como picazón. En ocasiones el aire tiene mal olor y los pobladores temen que la fábrica también esté emitiendo azufre.

La compañía ha creado una unidad ambiental, y los funcionarios de la compañía dicen a los pobladores que saben los problemas que están experimentando. Sin embargo, los pobladores no han recibido ningún tipo de compensación por ninguno de los problemas causados por la compañía.

Varias compañías internacionales se han visto beneficiadas por los contratos relacionados con las plantas de Advance Agro. Jaakko Poyry, la consultora en materia forestal y de ingeniería más grande del mundo, ganó contratos otorgados por Advance Agro para el diseño de ingeniería y para la gestión del proyecto y la construcción de la planta de Prachinburi. La compañía Mitsubishi Heavy Industries de Japón suministró la maquinaria para la planta papelera de Advance Agro.

La financiación de las plantas de Advance Agro fue organizada por Barclays de Zoete Wedd. Las principales fuentes de financiamiento fueron el Banco de Bangkok, el Banco de Agricultores Tailandeses (Thai Farmers' Bank), el Krung Thai Bank y Commonwealth Development Corporation del Reino Unido. La Corporación Financiera Internacional, el brazo prestamista privado del Banco Mundial, otorgó un préstamo de US$ 10 millones y la financiación posterior provino de créditos a la exportación.

Cuando en 1998 la compañía Stora Enso compró un 19,9 por ciento de acciones de Advance Agro, obtuvo los derechos exclusivos para la comercialización internacional de los productos de Advance Agro y un mercado seguro para las 12.000 toneladas métricas anuales de celulosa de fibra larga de sus fábricas europeas. Dos miembros de Stora Enso integran el directorio de Advance Agro.

Advance Agro es un buen ejemplo de como las compañías del norte y tailandesas se benefician de la industria de celulosa y papel, mientras las comunidades rurales son las que pagan los costos.

Por: Chris Lang, correo electrónico: chrislang@t-online.de


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