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Boletín del WRM

 

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Número 84 - Julio 2004
Indice - Opinión - Am. Central - Am. del Sur - Asia - General - Los archivos del carbono


AFRICA

LUCHAS LOCALES Y NOTICIAS

- Africa: manglares sacrificados para criar camarones

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, 38 por ciento de la costa de Africa y 68 por ciento de sus áreas marinas protegidas están amenazadas por proyectos de desarrollo sin la debida regulación. Preocupan especialmente las granjas camaroneras mal planificadas o reguladas.

En Africa, la cría de camarones se practicaba poco hasta principios de los años 90, pero este continente tiene un enorme potencial para la industria y sus grandes manglares se han convertido en blanco de empresarios atraídos por la riqueza de recursos naturales, la mano de obra barata y los bajos precios de la tierra. Los camarones africanos son valorados por su alta calidad en comparación con los asiáticos, más pequeños.

Actualmente, Africa produce 106.000 toneladas de camarones por año. Aunque 29 países africanos son productores de camarones, sólo unos pocos participan del comercio mundial: Nigeria, con 20.500 toneladas al año; Madagascar, con 17.000 toneladas y enormes criaderos, y Marruecos, con 13.000 toneladas. En Mozambique, se prevé la instalación de criaderos cerca de Maputo (7.500 hectáreas), Beira (19.500 hectáreas) y Quelimane (6.000 hectáreas). También hay criaderos en una variedad de zonas costeras e interiores en Guinea, Gambia, Eritrea, Egipto, Sudáfrica, Seychelles y Kenia. En Gabón, la empresa Amerger está terminando de construir un criadero con una producción potencial de 2.000 toneladas anuales, mientras en Quelimane, Mozambique, la firma francesa Aquapesca construyó otro a escala piloto (20 hectáreas).

Tres grandes deltas fluviales, de gran riqueza biológica y cultural, se cuentan entre las áreas donde se desarrollarán nuevos proyectos de acuacultura: el delta del Níger, el del Tana y el del Rufiji.

El Delta del Níger. Los manglares de Nigeria son los mayores de Africa y los terceros en el mundo. Las comunidades locales dependen de esos bosques para obtener materiales de construcción y alimentos, y se estima que 60 por ciento de los peces capturados entre el Golfo de Guinea y Angola se crían en los manglares del Delta del Níger. Ya se ha propuesto la cría industrial de camarones en el delta, con el apoyo del gobierno nigeriano.

El delta del Tana es el mayor sistema de humedales de Kenia y comprende bosques ribereños, manglares, planicies inundables y praderas. La empresa Coastal Aquaculture Limited (CA) recibió tierras en concesión en este delta a principios de los años 90, para desarrollar criaderos de camarones. Sin embargo, las comunidades locales también reclamaron derechos ancestrales sobre la tierra. Debido a las fuertes protestas, el gobierno detuvo el proyecto mediante un decreto presidencial. El litigio entre CA Ltd y las autoridades permanece sin resolver, y la empresa estaría presionando al nuevo gobierno para volver a poner en marcha el proyecto.

El delta del Rufiji contiene el mayor manglar estuarino de la costa oriental de Africa y es de gran importancia desde el punto de vista de la economía y la conservación ecológica. A fines de los años 90, African Fishing Company (AFC, propiedad del comerciante de armas irlandés, R.J. Nolan) planificó el mayor proyecto de cría de camarones del mundo en este delta. El proyecto, un criadero de 10.000 hectáreas, se instalaría en un predio de 19.000 hectáreas que incluiría una planta de alimentos para camarones, el criadero propiamente dicho, plantas de procesamiento, etc., en la mayor franja continua de manglares de Africa oriental (53.000 hectáreas). El gobierno aprobó el proyecto en 1998, en un acuerdo que también permitió a Nolan importar más de medio millón de dólares en armas por año a Tanzania. Una revisión de la Evaluación de Impacto Ambiental reveló que el estudio contenía errores sustanciales, datos falseados y omisiones, entre éstas los riesgos del proyecto. Por ejemplo, aunque unas 33.000 personas viven en el área del proyecto en 19 aldeas registradas y varias subaldeas, la evaluación sostenía que la zona estaba casi despoblada. Debido a la oposición de comunidades locales, organizaciones ambientales y académicos, y como resultado de acciones legales de los aldeanos apoyados por el Equipo de Abogados por la Acción Ambiental y el profesor Issa Shivji, finalmente las autoridades rechazaron la propuesta y AFC fue liquidada en agosto de 2001. Asimismo, se declaró una moratoria a toda actividad de acuacultura comercial en Tanzania hasta que el gobierno estableciera pautas apropiadas. También se declaró que no se debería practicar la acuacultura en áreas ecológicamente sensibles, como los manglares.

Los "bosques del mar" están en problemas en todo el mundo debido a intereses creados y al afán de un rápido retorno de las inversiones. Tal parece que sólo la fuerte de resistencia de las personas conscientes de la invalorable riqueza de los manglares -en particular los residentes locales que dependen de ellos- puede garantizar su supervivencia.

Artículo basado en información de EJF 2004. “Farming The Sea, Costing The Earth: Why We Must Green The Blue Revolution”, Environmental Justice Foundation, London, UK, http://www.ejfoundation.org/pdfs/farming_the_sea.pdf ; “Crevettes: la ruée vers l’or rose d’Afrique”, Yolande S. Kouamé, 17/04/2003, http://www.rfi.fr/fichiers/MFI/EconomieDeveloppement/968.asp


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- Kenia: Masai enfrentados a plan de UICN para desplazarlos de su bosque

Años atrás, en 1994, los Masai invitaron a un grupo de integrantes de ONGs, entre ellos el actual coordinador del WRM, a visitar un bosque que trataban de salvar del “desarrollo” turístico. Como forma de ofrecer apoyo internacional a su lucha, en noviembre de ese año la Red del Tercer Mundo publicó en su revista "Resurgence" un artículo que fue ampliamente difundido (disponible en http://nativenet.uthscsa.edu/archive/nl/9412/0140.html ). La lucha continúa, pero apareció en escena un nuevo actor, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Lo que sigue es una descripción detallada de la situación actual y cómo afecta a la población local.

Naimina Enkiyio, uno de los pocos bosques indígenas que quedan en Kenia, está situado en Loita, en el sur del país, unos 300 kilómetros al suroeste de la capital, Nairobi. Los 40.000 masai de las tribus purko y loita consideran al ecosistema forestal un santuario, por ser un importante recurso natural que han usado durante generaciones. Los pastoralistas de Loita consideran que el bosque es un ser vivo y responde de distintas formas a sus necesidades físicas, espirituales y culturales. El bosque sirve como zona de pastoreo en la estación seca y como fuente de numerosos ríos, además de albergar gran variedad de especies de fauna y flora, desde elefantes hasta aves y plantas raras. Algunos árboles son considerados sagrados. Entre los valiosos productos del bosque se incluyen los derivados directamente de los árboles (medicinas, frutos y semillas comestibles, miel y varas) y también agua, pasto para el ganado y plantas. Los masai creen que el bosque es su responsabilidad, y su uso sustentable, un deber.

Pero ahora, un plan de la UICN podría desplazar a los masai del bosque Naimina Enkiyio. Esta no es la primera vez que un proyecto de la UICN los expulsa de sus tierras tradicionales. Un proyecto similar de la organización en Ngorongoro, en los años 80, forzó a los masai a salir de la zona para dar lugar a un parque nacional.

Los británicos “nos trasladaron de Nairobi y Nakuru (a principios del siglo XX), pero ahora lucharemos contra los intentos por sacarnos de Naimina Enkiyio”, advirtió un anciano loita durante una manifestación realizada el 7 de junio. La protesta reunió a cerca de mil masai opuestos a lo que consideran la toma de posesión del bosque de 33.000 hectáreas en el distrito de Narok. Según informes recibidos por el Centro para el Desarrollo de los Derechos de la Minorías (CEMIRIDE), la violencia estalló cuando la policía disparó contra los manifestantes e hirió a varios masai.

Al apoyar la toma de posesión del bosque, las autoridades del Condado de Narok contradirían su declaración de octubre de 2002, que otorgó a los masai loita y purko el derecho a conservar, proteger, controlar, preservar y poseer el bosque Naimina Enkiyio. Sin embargo, el futuro del bosque es objeto de debate desde 1995, cuando el Consejo del Condado de Narok intentó destinar el área para fines turísticos. Pese a la oposición de los masai loita en los tribunales, el caso todavía no se ha resuelto.

El representante regional de UICN, Eldad Tukahirwa, explicó que el objetivo del proyecto es reducir la dependencia de los masai del bosque, desarrollando su ganado y “creándoles conciencia sobre el valor del bosque”. Según Tukahirwa, la propuesta del proyecto se basó en “un año y medio de consultas con la comunidad”.

Pero los detractores del plan sostienen que las consultas fueron insuficientes. Mientras los partidarios del proyecto de UICN están bien representados en el propuesto organismo administrador del bosque, los grupos loita y purko “Residentes loita preocupados” y “Jóvenes masai del bosque” han sido excluidos. Sostienen que el Consejo del Condado de Narok respaldó a UICN por los 2,6 millones de dólares asignados al proyecto.

En referencia a la intención declarada de UICN de ofrecer apoyo técnico a un equipo de gestión forestal seleccionado por la comunidad loita/purko y UICN, Vincent Ole Ntekerei, portavoz de los Jóvenes masai del bosque y los Residentes loita preocupados, declaró que “Naimina Enkiyio es uno de los pocos bosques no declarados como protegidos de Kenia, manejado exclusivamente por los masai durante siglos, y por tanto no tenemos nada nuevo que aprender de UICN”.

Aparentemente, la resistencia de los masai ha rendido frutos. El secretario permanente en la Oficina del Presidente a cargo de la Administración Provincial, Dave Mwangi, ordenó al comisionado de distrito de Narok, John Egesa, detener el proyecto hasta que se atiendan las quejas planteadas por la comunidad masai. Queda por ver qué significa eso.

Artículo basado en información de: “Loita and Purko Maasai resist IUCN plans for the Naimina Enkiyio Forest”, de Michael Ole Tiampati, enviado por Cultural Survival Weekly Indigenous News, 25 de junio de 2004, e-mail: news@cs.org ; “Kenya: Contentious Forest Plan Halted”, East African Standard, 25 de junio de 2004, Forests.org, http://forests.org/articles/reader.asp?linkid=33023 , y “Loita project of integrated forest conservation and management (preparatory phase)”, http://www.unesco.org/most/bpik9.htm


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- República Democrática del Congo: Pigmeos se enfrentan al desarrollo maderero del Banco Mundial

Conjuntamente con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Banco Mundial está apoyando el desarrollo de nuevas leyes forestales generales en el Congo, además de la zonificación de toda el área de bosque del país, lo que implica el madereo de unas 60 millones de hectáreas de bosque tropical. Más de 100 grupos de medio ambiente, desarrollo y derechos humanos se habían opuesto en febrero de este año a esos proyectos (ver boletín del WRM No. 80).

Este proceso ha estado en debate durante algún tiempo. En febrero y marzo de 2003 ya habíamos publicado pruebas difundidas por el activista Karl Ammann, quien hizo público cómo una Ayuda memoria del Banco Mundial era en realidad el consejo del Banco Mundial sobre la forma de reactivar el sector forestal (ver boletines del WRM No. 67 y 68) para transformar a la RDC en el primer productor de madera de África. El Banco Mundial ha estado por tanto armando la base para el desarrollo del madereo industrial en el país.

Sin embargo, esto no sucedería sin impactos. De acuerdo a las propias estimaciones del Banco, unos 35 millones de los 50 millones de habitantes del Congo dependen de los bosques para su supervivencia. Todas estas personas podrían sufrir en el mejor de los casos el deterioro de sus formas de sustento, o incluso su destrucción.

El pasado 8 de julio, uno de los grupos potencialmente más afectados -- los pueblos “Pigmeos”-- presentaron su caso directamente al Presidente del Banco Mundial James Wolfensohn solicitándole que detuviera los planes que podrían desatar una ola de destrucción en los bosques tropicales húmedos donde viven. Esta acción tuvo lugar durante una video conferencia organizada por Rainforest Foundation del Reino Unido, que también está luchando contra los planes del Banco de un masivo aumento del madereo en el Congo.

Ésta no sería la primera vez que el Banco Mundial distorsiona la vida de los “Pigmeos”: en Camerún, los Bagyeli --uno de los muchos y distintos pueblos “Pigmeos” -- enfrentan la amenaza del oleoducto auspiciado por el Banco Mundial que se va a construir a través de sus tierras. Los “Pigmeos” son habitantes de los bosques y conocen el bosque, sus plantas y sus animales íntimamente. Viven de cazar animales como antílopes, cerdos y monos, de la pesca y de la recolección de miel, ñame silvestre, pequeñas frutas y otras plantas. Sus hogares en el bosque están siendo amenazados por el madereo, y son desplazados por los colonos. En algunas partes han sido desalojados por la fuerza y sus tierras han sido designadas como parques nacionales.

“Usted no debe olvidar que la vida de los pueblos indígenas depende del bosque”, le dijo Adolphine Muley de la Unión Congolesa de Mujeres Indígenas (UEFA) al Presidente del Banco Mundial. “Para un ‘Pigmeo’ hablar de la explotación del bosque es hablar de reforzar la miseria y la pobreza. Ustedes deben aplicar estrategias para que los pueblos ‘Pigmeos’ no sean afectados por el sistema que están desarrollando”.

Artículo basado en información obtenida de: “Congo ‘Pygmies’ meet with World Bank President”, comunicado de prensa de Rainforest Foundation, 8 de julio de 2004, http://www.rainforestfoundation.org.uk , enviado por Simon Counsell, correo electrónico: SimonC@rainforestuk.com ; “Tribes & People Groups. Pygmies”, The Africa Guide, http://www.africaguide.com/culture/tribes/pygmies.htm


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- Sudáfrica: certificación del FSC a plantaciones forestales industriales

La red ambiental Geasphere ha acusado al Consejo de Manejo Forestal (FSC, por su sigla en inglés) de actuar irresponsablemente certificando la expansión en gran escala de plantaciones forestales industriales en Sudáfrica.

Las plantaciones forestales industriales tienen un costo gigantesco en lo ambiental y en lo social, y esos costos no han sido cuantificados, dice Philip Owen, de Geasphere, en una carta abierta al presidente del FSC, David Nahwegabouw.

“Certificar las plantaciones forestales industriales sudafricanas con una ‘etiqueta verde’ es irresponsable y socava su credibilidad”, acusó Owen en una carta enviada anteriormente a los directores del FSC.

Le pregunta al presidente del FSC por qué los miembros de su directorio, después de visitar Sudáfrica y ver las plantaciones forestales por sí mismos, no respondieron siquiera la carta enviada por Geasphere en abril, en la que proponía una serie de medidas que podrían ser adoptadas por el FSC. “… Le ruego nos diga si no está de acuerdo en que tenemos motivos legítimos de preocupación; y si el FSC podría ser el vehículo para promover los cambios drásticos necesarios para cambiar y tener plantaciones manejadas de manera sustentable”.

La carta abierta hace un resumen de cómo las plantaciones forestales han deteriorado el ambiente en general, y se refiere también a casos específicos. Señala que las plantaciones forestales están establecidas en zonas excepcionales de lluvia abundante, principalmente praderas. Se trata de algunas de las regiones con mayor diversidad florística del país. En Sudáfrica han desaparecido millones de hectáreas de praderas primarias, praderas de sabana y bolsones de bosque indígena bajo este mar de monocultivos exóticos.

La especie de ave más amenazada de Sudáfrica, la alondra de Rudd, ha sido la más seriamente afectada por la destrucción de su hábitat (las praderas de áreas de lluvias intensas), mientras que la especie de antílope más amenazada de Sudáfrica, el oribi, también puede atribuir su desaparición a la pérdida del mismo hábitat de pradera.

Las Plantaciones Forestales Industriales están compuestas de especies de hojas perennes, de rápido crecimiento, de altos rendimientos, y consumen grandes cantidades de recursos hídricos escasos. Numerosos manantiales se han secado desde que se plantaron monocultivos industriales de árboles de alto impacto en zonas de captación. Hay informes que dicen que un árbol de eucalipto maduro, con fácil acceso al agua, puede utilizar hasta 500 litros de agua diariamente. También hay informes de que en algunas zonas donde se han establecido plantaciones forestales industriales, la napa freática ha descendido hasta 36 metros.

Philip Owen añade que: “Es triste ver cómo perdemos contacto con la realidad de lo que es nuestra relación con la madre tierra. Reemplazamos sus tesoros con hileras e hileras de monotonía, extinguiendo la vida pujante de los suelos. Cuando nos apropiamos de lo que nos da este suelo debemos recordar que, en realidad, el dinero no hace marchar al mundo”.

Y concluye: “El 23 de abril de 2004 escribí al directorio del FSC y a otros que asistieron a una reunión del FSC de partes interesadas, realizado en Sabie, Sudáfrica. Lamentablemente, ninguno de los representantes del FSC ha intentado responder a nuestras preocupaciones. A continuación copio esa carta (ligeramente editada). Le pido que estudie las exposiciones y nos diga si no está de acuerdo en que tenemos motivos legítimos de preocupación; y si el FSC podría ser el vehículo para promover los cambios drásticos necesarios para tener plantaciones manejadas de manera sustentable”.

Este era el texto de la carta enviada anteriormente a los miembros del directorio del FSC y a otros: “Después de vuestra visita reciente a Sudáfrica y de haber visto las plantaciones forestales industriales, deben preguntarse cómo es posible que un millón de hectáreas de esas plantaciones exóticas puedan llevar la etiqueta del FSC, y cómo se pudo haber certificado el 80 por ciento de las plantaciones forestales industriales de gran impacto de Sudáfrica en tan corto tiempo.

Nos preocupa sobremanera que al certificar las plantaciones forestales industriales, el FSC en realidad está engañando a los consumidores que eligen comprar productos que hayan sido producidos de manera armónica con el ambiente.

No tengo dudas de que el FSC contribuye a mejorar el manejo forestal y proteger los sistemas forestales de todo el mundo, pero estamos convencidos de que certificar las plantaciones forestales industriales de Sudáfrica con una “etiqueta verde” es irresponsable y socava su credibilidad. No es responsable promover la protección de un bioma (el bosque indígena) a expensas a veces de otros, en especial las praderas. ¿Acaso uno es más importante que el otro?

Nunca se han cuantificado los costos reales asociados con las plantaciones forestales industriales, entre ellos la pérdida de biodiversidad y de los servicios prestados por las praderas (tales como prevención de inundaciones y secuestro de carbono), de manera que no podemos adoptar decisiones informadas acerca de hasta qué punto la industria misma puede calificarse de responsable.

Apoyo a Wally Menne, de la Coalición TimberWatch, cuando escribe: “es necesario establecer la legitimidad de las certificaciones existentes en Sudáfrica, y adoptar con urgencia una revisión y evaluación inmediata y completa de esas plantaciones certificadas”.

El FSC debería:

* Suspender la certificación concedida a las plantaciones industriales hasta tanto una iniciativa nacional del FSC haya establecido criterios y normas aplicables a las condiciones locales, que promuevan la protección de zonas de pradera y de otras áreas naturales y semi naturales.

* Incorporar normas de certificación aplicables a las plantaciones forestales industriales que estén diseñadas para facilitar un cambio hacia prácticas agroforestales orgánicas, basadas en la diversidad, en un intento por maximizar la micro vida del suelo.

* No considerar la certificación de plantaciones de monocultivos establecidas con posterioridad a 1994, cualquiera sea el área natural, como forma de asegurar que el FSC no contribuya a la destrucción de otros biomas más amenazados, como la pradera.

* Cumplir su promesa de rever el principio 10.

Es claro que el Principio 10 del FSC contribuye muy poco al principio de la “sustentabilidad” –como por cierto debería. Por ejemplo, se fomenta la diversidad de especies, pero sólo se contribuiría a aumentar la actividad biológica si se promoviera la diversidad dentro de los predios de las plantaciones. El principio 10, de hecho, avala el modelo de plantaciones forestales industriales destructivo e insustentable, y es necesario que sea revisado urgentemente. La noción propuesta de ampliar la certificación del FSC más allá de las plantaciones forestales industriales y abarcar las reservas de animales en la sabana, es, como mínimo, absurda. Hace que uno se pregunte si la etiqueta del FSC se ha convertido, más que nada, en una mercancía que se vende a quienquiera que esté dispuesto a pagarla.

La certificación puede contribuir a un mejor manejo de las plantaciones, en especial ayudando a las autoridades reguladoras locales a ejecutar su mandato. Sin embargo, observando los desastrosos impactos todavía presentes en muchas o en la mayoría de las plantaciones que tienen la etiqueta del FSC, parecería que la norma no es suficientemente rigurosa y que tiene inconvenientes de importancia.

El control de plantas exóticas invasivas es una cuestión crítica dentro del sector “forestal”. ¿Cómo ha cambiado la situación de las plantas exóticas invasivas en las plantaciones forestales certificadas por el FSC, desde su certificación? ¿Las medidas de control de maleza son funcionales (¿hay más malezas? ¿o menos malezas?)? ¿Tienen datos estadísticos que den prueba de ello? Les ruego me envíen datos pertinentes, si disponen de ellos".

La carta a los miembros del directorio concluía: “Al certificar a las plantaciones forestales industriales como bosques responsables, el FSC está socavando el trabajo que hicieron individuos, comunidades y organizaciones ambientales, tales como el Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM), FASE, TimberWatch Coalition, GEASPHERE, y otr@s preocupados por el tema”.

Por más información, comunicarse con Philip Owen , correo electrónico: owen@soft.co.za , http://www.geasphere.co.za

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