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Boletín del WRM

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Boletín especial
La lucha del pueblo indígena Pataxó en Brasil

ANTECEDENTES
NUESTRA OPINION
LOS ENEMIGOS DE SIEMPRE
LOS ENEMIGOS DE SIEMPRE

(versão em português)

Este número especial del Boletín del WRM (versión en portugués más abajo) está dedicado enteramente a apoyar la lucha del pueblo indígena Pataxó en Brasil. La razón que explica que hayamos tomado esta decisión radica en la dramática e histórica situación que este pueblo está viviendo, luego de haber retomado en agosto del año pasado el territorio que les fuera usurpado por el gobierno para convertirlo en el Parque Nacional Monte Pascoal.

A la normal reacción esperable de un gobierno como el brasileño frente a una acción de tales características, se suma el hecho de que en este mes de abril se cumplen los 500 años de la llegada de los portugueses al Brasil -precisamente en esa región del estado de Bahía- y donde el Monte Pascoal constituye un símbolo de tal acontecimiento.

Es por ello que nos parece que necesitan -y ciertamente merecen- el apoyo de todos y entendimos que nuestro boletín podría contribuir a dar una mayor difusión a su lucha. El boletín mensual del WRM saldrá a fines de este mes en su formato habitual.

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Fotos del contrafestejo y represión: nada parece haber cambiado en 500 años

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ANTECEDENTES

- Los viejos y los nuevos 500 años de los Pataxó

Hace 500 años, cuando los portugueses llegaron a las costas de lo que luego se transformaría en el Brasil, el pueblo indígena Pataxó ya habitaba el área bautizada por los conquistadores como Monte Pascoal, localizada al sur del actual estado de Bahía. Ellos vivieron en la región hasta 1951, año en que fueron víctimas de una terrible masacre. Los sobrevivientes fueron expulsados de sus tierras y confinados en áreas donde vivieron por años en medio de la miseria y la humillación. El territorio ancestral de los Pataxó fue entonces transformado en el Parque Nacional Monte Pascoal, aduciéndose la protección del bosque de la Mata Atlántica.

Sin embargo, el resto de la otrora extensa Mata Atlántica continuó siendo sistemáticamente destruida por diversos actores no-indígenas, en tanto que a los Pataxó se les negaba el derecho a sus propias tierras destinadas -a la fuerza- a la preservación. Una situación injusta que no podía durar. Efectivamente, el 19 de agosto de 1999 los indígenas Pataxó retomaron su territorio y declararon que "Monte Pascoal es de los Pataxó".

Desde entonces las autoridades, con el apoyo de algunos medios de prensa, han tratado de desacreditar a los Pataxó frente a la opinión pública, acusándolos de destruir los bosques. A esta campaña se sumó recientemente la revista Newsweek (ver análisis más abajo). Sin embargo la estrategia de la gran prensa brasileña fue ignorar el conflicto.

Como otra forma de presión, el gobierno dejó de asignar fondos al Grupo de Trabajo de la propia agencia oficial a la que se había asignado la tarea de demarcar el territorio de los Pataxó. Al mismo tiempo, concedió tierras a campesinos sin tierra en el territorio Pataxó, con el fin de generar conflictos entre ambos grupos. A su vez, nada hizo por desalojar a los ganaderos que ocupan predios alrededor del Parque, quienes son responsables por incendios anuales que afectan al parque y de los que luego se acusa a los Pataxó.

El 17 de noviembre de 1999, un juez local dictaminó que dicho Parque Nacional debía ser devuelto al Instituto Brasileño para el Medio Ambiente y los Recursos Naturales Renovables (IBAMA). Todavía no hay fecha establecida para la expulsión, pero los Pataxó han jurado resistirla y emitieron una declaración dirigida al pueblo brasileño y a las autoridades, donde manifiestan que Monte Pascoal es su territorio sagrado y que no habrían de aceptar ninguna decisión, negociación o propuesta que implique su retiro del área. Exigieron también que se reiniciaran las tareas del Grupo de Trabajo que estaba realizando los estudios para la demarcación del territorio Pataxó. Asimismo expresaron su preocupación por la eventualidad de una expulsión violenta y llamaron la atención del gobierno en este sentido y exigieron "garantizar la seguridad personal de nuestras familias".

La situación se ha tornado dramática, dado que los indígenas vienen siendo víctimas de un hostigamiento permanente. El 21 de marzo de este año las autoridades comenzaron la erección de una gigantesca cruz en la localidad de Coroa Vermelha, en territorio Pataxó, donde habrá de celebrarse una misa conmemorando el 500 Aniversario de la llegada de los portugueses. Este acto muestra cuánto de arrogancia y racismo pervive en el Brasil de hoy. El pasado 5 de abril una fuerza de más de 200 policías militarizados, armados de rifles y metralletas, invadieron Coroa Vermelha y destruyeron el monumento a la resistencia que los indígenas habían construido en respuesta a las celebraciones oficiales por los denominados 500 años del Brasil. El monumento, que simbolizaba la ocupación de los territorios de Brasil por los indígenas antes de la llegada de los conquistadores europeos, habría de ser inaugurado durante la conferencia indígena programada para los días 18 a 22 de abril en esa localidad. La abusiva actitud de la policía, que había sido precedida por varios actos de provocación a cargo de funcionarios de la Prefectura de Santa Cruz de Cabrália y del Centro de Recursos Ambientales, generó inmediatamente denuncias a nivel parlamentario y de organizaciones de derechos humanos.

Pocos días después se concentró en Eunápolis, al sur del estado de Bahía -a apenas 63 kilómetros de Porto Seguro, lugar histórico del arribo de los conquistadores y sede de las celebraciones centrales programadas por el gobierno para el próximo 26 de abril- una fuerza de 1.700 policías fuertemente armados, con el objetivo de impedir por la fuerza que indígenas provenientes de todo Brasil -así como un importante contingente de los Sin Tierra- realicen contrafestejos en esa fecha.

En el interín, los Pataxó están recibiendo crecientes muestras de solidaridad. Es así que durante los días 15, 16 y 17 de abril estarán recibiendo la visita de más de 1500 indígenas de otras regiones de Brasil para brindarles su solidaridad, quienes además entienden que la retomada de Monte Pascoal constituye un paso importante en la lucha de todos los pueblos indígenas por la devolución y demarcación de sus tierras. Después de su visita a Monte Pascoal, los más de 1.500 indígenas de todo el país se trasladarán a Coroa Vermelha, donde se realizará, en tierra Pataxó, la Conferencia Indígena durante los días 18,19,20 y 21 de abril.

Tal es el contexto de la situación actual, en la que pugnan dos visiones antagónicas. Por un lado, quienes aún parecen vivir en un Brasil colonial, en el que los "Portugueses" imponen su poder sobre los "indios". Por otro lado, un Brasil nuevo y vibrante, en el que los indígenas, los Sin Tierra, los oprimidos y sus aliados, pasan a reivindicar sus derechos en el marco de la búsqueda de un Brasil equitativo y respetuoso del medio ambiente. Esta pugna ni empieza ni termina este 22 de abril, pero a partir de ahora esta fecha seguramente tendrá un nuevo significado. Y mucho habrá que agradecer a los Pataxó por ese cambio.

Otros artículos sobre la lucha de los Pataxó se encuentran disponibles en anteriores ediciones del Boletín del WRM en las siguientes direcciones:

http://www.wrm.org.uy/castellano/bulletin/bull%2026.htm#brasil

http://www.wrm.org.uy/castellano/bulletin/bull%2028.htm#parque

http://www.wrm.org.uy/castellano/bulletin/bull%2029.htm#pataxo


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NUESTRA OPINIÓN

- Los Pataxó no están solos

El gobierno brasileño se prepara para festejar los 500 años del "descubrimiento" de Brasil por los portugueses y nada parece haber cambiado en su forma de ver el mundo. Si vivieran, sus antecesores portugueses seguramente se sentirían orgullosos de su descendencia. Para conmemorar tan magno acontecimiento, se erigió una gigantesca cruz, se prepara una gran misa y se pretende que los indios participen alegremente en los festejos o que por lo menos no molesten y desaparezcan.

Sin embargo, el gobierno no parece percatarse de que algo ha efectivamente cambiado en Brasil y en particular se destaca el resurgimiento de la lucha indígena por el reconocimiento de sus derechos. Los Pataxó no son de ninguna manera el único ejemplo de tal resurgimiento -que se extiende a lo largo y ancho del país- pero en el momento actual su lucha adquiere una mayor relevancia por el hecho de que son quienes habitan la zona donde desembarcaron los primeros conquistadores, que por ende será el centro de los festejos oficiales.

Pero para los Pataxó y demás pueblos indígenas que viven en lo que ahora es Brasil, no hay nada que festejar. Al contrario, los Pataxó fueron de los primeros en sufrir las consecuencias de la llegada de los europeos, que lenta pero inexorablemente los fueron despojando de todos sus territorios.

Ahora ese pueblo, diezmado por la represión, las enfermedades introducidas, el hambre y que durante años sufrió la humillación de ver sus territorios expropiados, ha pasado a ser un actor central en el marco de los festejos a raíz de que el año pasado retomaron el simbólico Monte Pascoal, que forma parte de su territorio. Desde el punto de vista oficial, no se puede permitir que los Pataxó estropeen los festejos y se va a intentar todo lo posible -por las buenas y por las malas- por evitarlo. El profundo racismo que aún impera en Brasil -en particular en las "altas" esferas- ha salido a relucir y en ese marco un indio es sólo un indio y sus derechos están supeditados a los que resuelvan los descendientes de los europeos.

Afortunadamente, los Pataxó no están solos y son muchos quienes se suman a los anti-festejos. Pero son muchos más los que deben sumarse -tanto dentro como fuera de Brasil- para asegurar la integridad física de los Pataxó y sus aliados en un marco de creciente represión. Que el gobierno sepa que los Pataxó no están solos y que las "soluciones" represivas no harán sino agravar el problema.

En última instancia, el Brasil en su conjunto -al igual que los pueblos de muchos otros países del mundo- deberá reconocer la deuda que mantiene con los habitantes originarios de su territorio y llegar a acuerdos equitativos para resolver definitivamente el problema. No podrá haber paz sin justicia y equidad. Cuando ello se logre, entonces sí habrá algo que todos querrán festejar. Y en ese momento esperamos poder ver a los Pataxó festejando -junto al resto de la sociedad brasileña- desde lo alto de su Monte Pascoal.


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LOS ENEMIGOS DE SIEMPRE

- Newsweek se suma contra los Pataxó

En su publicidad, la revista norteamericana Newsweek dice que allí está "todo lo que usted necesita saber". Si así fuera: ¡pobres Pataxó! En su edición del 27 de marzo (en inglés), dicha revista da una visión totalmente tendenciosa sobre la lucha de éste y otros pueblos indígenas, intentando dar la impresión de una falsa "objetividad".

El artículo comienza describiendo la situación de una persona que, fascinada por haber sido nombrada directora del Parque Nacional Monte Pascoal -que aún contiene espléndidos remanentes de la otrora extensa Mata Atlántica- ve sus sueños convertidos en cenizas cuando "una banda de 300 enojados Pataxó" toma el Parque esgrimiendo machetes y garrotes. No conforme con eso, la banda osa "garabatear un desafiante mensaje" que dice que "Monte Pascoal pertenece a los Pataxó".

El "objetivo" periodista, en lugar de investigar si efectivamente el parque pertenece o no a los Pataxó, pasa a hacer una serie de disquisiciones en las que sus blancos son, por un lado, los pueblos indígenas y por otro los ambientalistas. Por supuesto no hace mención alguna sobre la responsabilidad del gobierno (nacional y estadual), de las empresas madereras, de las transnacionales, del Banco Mundial y de otros actores de ese calibre en la destrucción de la Mata Atlántica. Ni siquiera se le ocurre pensar si los Pataxó habrán podido ser la razón que explica por qué el bosque de Monte Pascoal existía cuando fue declarado parque nacional. En vez de eso, cita a la pobre y afligida directora diciendo que "hoy los indios son nuestro mayor problema".

Pese a que el mismo periodista señala que, comparado con lo que ocurrió cuando los europeos llegaron a Brasil, "el impacto de los indios sobre los bosques brasileños ha sido un juego de niños", igual continúa disparando sus baterías contra ellos y concluye que "los indios son hoy parte del problema ambiental de Brasil".

Acto seguido el periodista pasa a explicar la razón por la que los pueblos indígenas incrementan la lucha por sus derechos y la presenta como algo meramente oportunista. Dice que, como la constitución de 1988 aseguró la posibilidad de que los pueblos indígenas reclamaran sus tierras ancestrales, "súbitamente surgió una razón para ser indio otra vez y, con la ayuda de abogados listos y de defensores militantes, los indios y los 'neo-indios' comenzaron a hacer solicitudes en procura de obtener compensaciones". Pero esto, agrega el periodista "no es necesariamente lo mejor para el ambiente", pasando a describir a los Pataxó como responsables de la destrucción del parque.

En resumen, como es habitual, el artículo pone a las víctimas -los Pataxó- en el banquillo de los acusados y esconde hábilmente las verdades que rompen los ojos de cualquiera que quiera ver. Que los indígenas fueron hace 500 años despojados de sus derechos y en muchos casos exterminados. Que tienen derecho a reclamar sus territorios. Que los indígenas siempre han sido -y siguen siendo- actores totalmente marginales en la destrucción de los bosques. Que en la mayoría de los casos han sido los guardianes de los mismos. Que la destrucción de la Mata Atlántica ha sido consecuencia de políticas gubernamentales, normalmente asociadas al enriquecimiento ilícito de personas vinculadas al gobierno. Que las políticas del Banco Mundial -en particular la apertura de carreteras y el fomento a las exportaciones- han sido infinitamente más impactantes sobre la Mata Atlántica que lo poco que puedan haber hecho los pueblos indígenas. Que las grandes empresas papeleras, madereras y mineras, los latifundistas ganaderos y otros actores poderosos se han enriquecido a medida que destruían la selva.

Que, en definitiva, resultaría sencillo resolver pacíficamente este conflicto si el gobierno reconociera los derechos de los Pataxó, terminara de deslindar sus tierras y les diera todo el apoyo necesario para asegurar la conservación del parque. Que lastima que al periodista esto no le interese.


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PEDIDO DE ACCIÓN

- Carta a las autoridades

Solicitamos a todos quienes deseen apoyar la lucha de los Pataxó el envío de mensajes electrónicos y faxes conteniendo la carta adjunta a las siguientes direcciones, con copia a CIMI ( cimi@sulbanet.com.br ):

Presidencia de la República Federativa del Brasil
Exmo. Sr. Fernando Henrique Cardoso
Fax: 00 55 61 4112222
e-mail: pr@planalto.gov.br 

Ministerio de Justicia
Exmo. Sr. José Gregori
Fax: 00 55 61 2242448

Presidente de la FUNAI
Exmo. Sr. Carlos Marés
Fax: 00 55 61 2267168/2268782

Exmo. Sr.:

Estamos acompañando la lucha del pueblo Pataxó en el extremo sur del estado de Bahía. Deseamos expresarle nuestra preocupación por la situación en que se encuentra dicho pueblo, especialmente en lo referente a la falta de regulación de los territorios que tradicionalmente les pertenecen y que son indispensables para su sobrevivencia física y cultural.

En las últimas semanas los Pataxó han realizado un total de cinco ocupaciones en la región a efectos de exigir la presencia de equipos técnicos de la FUNAI con el fin de efectuar y culminar el trabajo de identificación de sus tierras, esencial para proceder a su demarcación. Como consecuencia de estas ocupaciones, a las que se llegó debido a la falta de soluciones planteadas por parte del gobierno, se ha generado una situación de mucha tensión en la región.

Por lo tanto, le solicitamos que se proceda a la regulación y demarcación integral de las tierras ancestrales de los Pataxó en el extremo sur de Bahía, incluyendo el área de Monte Pascoal, que los Pataxó retomaron el año pasado. Como medida inmediata solicitamos el regreso de los equipos técnicos de FUNAI para que se culminen todos los trabajos de identificación en la región, conforme a lo solicitado por los Pataxó.

Por último, deseamos expresar que continuaremos acompañando la lucha de los Pataxó. Asimismo nos solidarizamos con la Marcha y Conferencia Indígena, expresión de la unión y lucha de los pueblos indígenas del Brasil para que en los próximos 500 años sus derechos sean plenamente garantizados y respetados.

Atentos saludos,

(Firma y nombre de la organización)

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