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Manglares: sustento local versus ganancia empresarial

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índice

ASIA

Bangladesh

Manglares amenazados por prospección de petróleo y gas

En Bangladesh los bosques tropicales remanentes están próximos a la desaparición. La totalidad de la parte continental del país y de las áreas submarinas está siendo poco a poco entregada en concesión para la prospección de petróleo y gas. Hasta los "Sundarbans", considerados parte del patrimonio mundial y el mayor manglar del planeta, único hábitat remanente del tigre real de Bengala, están siendo invadidos por las actividades de exploración para la obtención de petróleo y gas.

El área afectada comprende uno de los 23 sectores en los cuales el gobierno dividió el territorio nacional para las actividades de prospección de petróleo y gas por parte de compañías transnacionales. La medida ya ha sido implementada en casi la mitad del territorio del país y afecta negativamente a varios ecosistemas ricos en diversidad biológica, como ser los bosques vírgenes de la región de colinas al este de Bangladesh, que se extienden desde el Himalaya hasta la bahía de Bengala.

Los Sundanbans constituyen una vasta porción de manglares ubicados en el rincón sudoeste de Bangladesh y conforman la parte más baja del delta del Ganges. El nombre Sundarbans proviene del término "Sundari", que hace referencia a este gran árbol del manglar, del que se obtiene un valioso combustible. Se extiende a lo largo de 160 millas (260 km) por la costa de la bahía de Bengala, desde el estuario del río Hugli en India al estuario del río Meghna en Bangladesh. Su extensión abarca también una faja interior que oscila entre las 60 y 80 millas (100 a 130 km). Una red de ríos y arroyos de marea intersectan numerosas islas. A lo largo de la costa, el bosque se va transformando paulatinamente en un manglar, que está prácticamente inhabitado. Constituye una de las últimas reservas del tigre real de Bengala y el área de un proyecto de preservación de esta especie. Además, el manglar es la base físico-natural para la vida de otros mamíferos, más de doscientas especies de aves, así como cocodrilos, otros reptiles y anfibios. Los Sundarbans también son importantes por sus pesquerías de estuario y por constituir el refugio invernal de varios centenares de aves migratorias. La zona norte del manglar produce arroz, caña azucarera, madera, frutos secos, etc. Esta zona de manglares, única en el mundo, es hoy sólo el sector numerado como 5 en la división territorial hecha por el gobierno. Ha sido otorgada en concesión a Shell Oil y Cairn Energy para la prospección de petróleo y de gas.

Frente a esta situación, Amigos de la Tierra-Bangladesh inició en 1998 una campaña a nivel internacional para frenar la destrucción de los Sundarbans. (Boletín del WRM Nº 15, setiembre de 1998).

Polder 22, la lucha para proteger los Sundarbans

El 7 de noviembre de 1990, Koronamoyee Sardar fue asesinada por una banda armada de asesinos a sueldo cuyo objetivo era montar una granja camaronera en el Polder 22 de Horinkhola. Los pobladores locales, dirigidos por Koronamoyee, resistieron esa fuerza invasora. En ese día fatídico Koronamoyee se convirtió en una mártir de su causa, y antes los ojos de su pueblo sigue siendo la heroína de una lucha que ya lleva diez años contra el opresor que los rodea.

El sacrificio supremo de Koronamoyee no ha sido olvidado. Cada 7 de noviembre se realiza una gran celebración en el Polder 22, donde miles de opositores se reúnen pacíficamente para conmemorar a esta valiente mujer que lideró un movimiento exitoso del pueblo contra una industria poderosa y sin escrúpulos. Actualmente el Polder 22 de Horinkhola es el único poblado sin granjas camaroneras en el distrito camaronero de Khulna. Se ganó una batalla muy importante, pero la guerra continúa.

Cuando el director del Proyecto de Acción por los Manglares (MAP, por su sigla en inglés) visitó la región de los Sundarbans el mes pasado durante la última reunión del Comité Directivo de ISA Net, quedó especialmente impresionado por dos cosas: la disminución de la superficie del bosque de manglares que se considera el más grande que queda en el mundo, y por el gran coraje de la comunidad agrícola del Polder 22 de Horinkhola, cuyos habitantes han resistido firmemente por más de una década la expansión desenfrenada de la industria camaronera que rodea a su comunidad. Polder 22 parece una zona de guerra, una isla de resistencia constante en un mar tumultuoso de corrupción y avaricia industrial. El Polder 22 es el último bastión de valientes combatientes que lucharán hasta el último soldado en esta guerra sin vencedores desatada contra la Madre Tierra.

El Polder 22 de Horinkhola es una inspiración y una bendición en esta existencia terrenal que llamamos vida. Sin esa resistencia contra la tiranía abierta, ¿qué valor tendría el futuro? El estudio de la biología indica que los tres factores principales que definen si algo está vivo son crecimiento, movimiento e instinto de supervivencia. En el Polder 22 de Horinkhola, hemos presenciado con alegría un movimiento creciente cuya propia existencia determinará si esa comunidad sobrevive o no. Aunque la resistencia del Polder 22 es fuerte, la producción industrial de camarón también está decidida a inundar este último vestigio de tierras de cultivo tradicionales. La pregunta es: ¿cuánto podrán resistir, y durante cuánto tiempo recordaremos su lucha ardiendo como un fuego entre muchos fuegos?

Como ejemplo, transcribimos el testimonio de Khushi Kabir de Nijera Kori en Bangladesh, mayo de 2001: "En el Polder 22 de Horinkhola, los mercenarios camaroneros bajo la instigación de la policía militar local dieron una paliza a tres de mis colegas. Hay mercenarios armados en la zona y estamos bajo graves presiones y amenazas. Los pobladores locales, incluso los granjeros, si bien nos apoyan, tienen mucho miedo de expresar su apoyo abiertamente. Afortunadamente los grupos sin tierra y nuestro personal permanecen con valentía en el polder para garantizar que no se convierta en un campo camaronero…". (Boletín del WRM Nº 51, octubre de 2001).

Día de Homenaje a Korunamoyee Sardar

Cada 7 de noviembre se celebra en Harinkhola el Día de Homenaje en memoria de Korunamoyee Sardar. Pedí a algunas personas que presenciaron los hechos me contaran lo sucedido ese día, hace ya diez años. He aquí su testimonio:

"Aquel 7 de noviembre de 1990, un hombre rico llamado Wazed Ali Biswash y algunos guardias desembarcaron en Harinkhola en el Polder 22. Tenía planeado desmontar tierras para dedicarlas a la cría de camarón. A las 10 de la mañana nos enteramos de la noticia. Nos organizamos y fuimos todos juntos a Harinkhola. Cuando llegamos, los camaroneros nos dispararon y arrojaron bombas al paso de nuestro grupo. Korunamoyee fue herida por una bala en la cabeza y murió al instante. Otras 46 personas de nuestro grupo fueron heridas de gravedad y fueron hospitalizadas en Khulna o Dhaka. El incidente duró una hora hasta que Wazed Ali Biswash y sus hombres tomaron sus botes y se fueron. Pero antes de irse cortaron en varias partes el cuerpo de Korunamoyee y lo arrojaron al río para eliminar todas las pruebas.

Nos costó mucho llegar al hospital porque Biswash y sus hombres se habían llevado todos los botes, pero cuando finalmente llegamos, los matones de Biwash habían advertido a los médicos que no nos atendieran. Dos meses después todos volvimos al Polder 22, aunque algunos de los integrantes de nuestro grupo todavía sufren discapacidades como recuerdo de ese día. Anuaria, por ejemplo, perdió un ojo.

El caso se presentó en Paikgacha Union Parishad, en la oficina de administración del distrito en Khulna y también a nivel gubernamental en Dhaka, pero sin resultados. Sigue habiendo 45 casos sin resolver y Wazed Ali Biswash sigue en libertad.

El 7 de noviembre de 1991, a un año de los sucesos nos reunimos para celebrar el Día de Homenaje a Korunamoyee. Los propietarios de granjas camaroneras vinieron a provocar problemas al Día de Homenaje, pero desde esa fecha hemos podido honrar su memoria en paz. Se levantó un monumento de mosaico y una lápida en honor de Korunamoyee en Harinkhola. La leyenda de la lápida dice: "Vivir es luchar, luchar es vivir".

El 7 de noviembre de este año participaré del Homenaje para presentar mis respetos a los pobladores sin tierra de Bangladesh que sufren de la violencia causada por los conflictos por la tierra y por las granjas camaroneras. Los miembros de Nijera Kori apreciaríamos que todos ustedes a su manera pudieran pensar por un momento en esta mujer valiente en este día de homenaje, para que el apoyo internacional se haga sentir en Bangladesh.

Los pobladores sin tierra han construido un hermoso monumento de mosaico en Harinkhola en homenaje a la memoria de Korunamoyee. Se trata en realidad de un monumento dedicado a las incontables víctimas de la lucha permanente contra la avaricia y la violencia que demasiado a menudo se ha asociado en forma trágica con la industria de la acuicultura del camarón. (Por: Asa Wistrand, Nijera Kori, Boletín del WRM Nº 51, octubre de 2001).

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Birmania

La deforestación y la cría de camarones están destruyendo los manglares

El WRM ha denunciado la extensa destrucción de los bosques de Birmania originada en los procesos de deforestación -entre los cuales el madereo comercial juega un papel fundamental- que tienen como consecuencia graves impactos sobre el medio ambiente y las formas de sustento de la población local.

Uno de esos impactos es la sedimentación de los ríos. La deforestación en los bosques de tierras altas en toda la región central de Birmania es el desencadenante de distintas alteraciones ambientales, como desprendimientos de tierra y erosión del suelo. Una vez que se priva al suelo de las varias funciones protectoras, cohesivas e integrales que le brinda el bosque, el mismo es propenso a sufrir deslizamientos y generar depósitos en los lechos de los ríos, determinando procesos de sedimentación con los consecuentes impactos río abajo. Uno de estos impactos es el que afecta a los manglares.

El río Irrawaddy tiene la quinta tasa de sedimentación más alta del mundo, después de los ríos Amarillo, Ganges, Amazonas y Mississippí. El cieno que se deposita en el río Irrawaddy tiene consecuencias sobre los manglares del delta del Irrawaddy, uno de los sistemas de manglares más degradados o destruidos del Indo-Pacífico. De acuerdo a estimaciones previas, de mantenerse el ritmo de sedimentación existente entre 1977 y 1986, todos los bosques de manglar desaparecerían en cincuenta años.

Además, los manglares se convierten cada vez más en lugares de producción industrial de peces y camarones orientada principalmente a la exportación. En 1990, el Consejo Estatal para la Paz y el Desarrollo (State Peace and Development Council - SPDC) en ejercicio declaró a Birmania "abierta a la libre empresa". Para el Servicio Comercial de EE.UU., Birmania ofrece "buenas oportunidades" para la cría de camarón. Shwe Ayeyar Co., Ltd. y Regal Integrated Marine Resources Ltd. firmaron un memorandum de entendimiento para un proyecto de cría de camarón en Kan Maw Island, en la División de Tanintharyi, el 2 de mayo de 2001. Se trata del proyecto de inversión extranjera más grande del sector de cría de animales. El desarrollo de la cría industrial de camarón ha estado cobrando impulso en Birmania desde 1998 y se ha propagado rápidamente a lo largo de la zona costera. La información oficial sobre el año fiscal 1999/2000 declaraba unas 50.000 hectáreas de estanques de peces, un aumento drástico en relación a la década anterior.

Para empeorar las cosas, hay denuncias de que el proceso de cría industrial del camarón ha estado conectado al trabajo forzado, en el marco de una economía fuertemente controlada por los militares. Según el Servicio de Información Mon, el actual régimen militar ha mantenido un proyecto gubernamental de cría de camarón en los poblados de Kyauk Minaw y Kanyawbyin en el municipio de Lauglon exclusivamente en base al trabajo forzado y la extorsión de la población local y los productores de camarones. Se les exige a los productores de camarones locales que aporten camarones jóvenes, según cuotas fijadas por el gobierno, mientras que distintos poblados locales han debido aportar la mano de obra para la construcción de todas las instalaciones y estanques necesarios.

En el otro extremo de la cadena se sirve a consumidores bien alimentados los camarones importados de Birmania (o se les ofrece comprar muebles de teca, obtenida de árboles talados en forma no sustentable en los bosques birmanos), sin que tengan conciencia de que están contribuyendo a la destrucción social y ambiental generalizada de los recursos del país y del sustento de su gente. ¡Las bondades de la globalización! (Boletín del WRM Nº 65, diciembre de 2002).

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Camboya

¿La prohibición de corta es una solución para conservar los manglares?

Los bosques de Camboya están siendo amenazados por la actividad de madereras vietnamitas. Sin embargo no es éste el único problema al cual se ven enfrentados los bosques en ese país. La mitad de los manglares de la provincia de Koh Kong han sido cortados, tanto para dar lugar a instalaciones de la industria camaronera, como para aprovechar su madera para la producción de carbón de alta calidad. De las 10.000 hectáreas con que contaba originalmente la provincia, hoy en día quedan en pie solamente 5.000. Hace cinco años el Ministerio de Medio Ambiente ya había advertido que la corta del manglar provocaría daños irreparables en las pesquerías y la vida silvestre de la zona. En un principio el principal problema era la tala por parte de la industria camaronera pero, con el colapso de esa industria, actualmente la principal actividad responsable de la destrucción del manglar es la producción de carbón.

El gobierno provincial ha decretado una veda para la corta de los manglares, supuestamente para lograr un equilibrio entre desarrollo y preservación. La medida fue bienvenida por ONGs ambientalistas camboyanas, las cuales consideran que, si bien el motivo de la prohibición puede ser considerado cínico, constituye un intento por evitar la completa desaparición de esta formación vegetal. Organizaciones de la sociedad civil subrayaron asimismo que es necesario generar puestos de trabajo alternativos para la gente que ha estado viviendo de la producción de carbón.

Algunas zonas de la provincia están dispuestas a poner fin a la corta de madera del manglar. Sin embargo, ha sido denunciado por comunidades locales que en otros lugares ese comercio está protegido por los militares. Persiste además el problema de qué hacer con la gente que se gana la vida con la producción de carbón. Por ejemplo, An Samnang, uno de los trabajadores en este rubro, originario de la provincia de Prey Veng, dice que empezó a producir carbón en Koh Kong cuando las cosechas en su tierra natal fracasaron. Esta actividad, aun siendo riesgosa y obligándole a vivir en una zona de malaria, le permitía ganarse la vida. Si ahora quiere salvarse a los manglares, será insuficiente -y socialmente injusto- utilizar la prohibición de corta como única herramienta para ello. La gente, al igual que los manglares, necesita soluciones para seguir viviendo. (Boletín del WRM Nº 21, marzo de 1999).

Medidas demasiado tardías e insuficientes para proteger a los manglares

En la década del 90, el gobierno de Camboya, con el respaldo del Banco Mundial, intentó promover el cultivo industrial en gran escala de camarones en la zona costera del país. En 1993, el Proyecto de Acción por los Manglares (MAP, por sus siglas en inglés), ayudó a impedir que la gigante agroindustrial tailandesa Charoen Pokphand, se instalara en las costas de manglares de Camboya, en donde llevaría a cabo un proyecto de cultivo de camarón tigre negro. No obstante, la idea no quedó en el olvido, y posteriormente nuevos inversionistas de Tailandia financiaron actividades de acuicultura intensiva de camarón tigre negro en Camboya, importando equipos, personal capacitado e incluso ración para tal fin. La provincia Koh Kong, que tiene una extensa zona limítrofe con Tailandia, fue invadida por estanques de cultivo de camarones y la industria prometió un futuro de prosperidad para la región.

Pero en 1994, la fiebre del camarón llegó a Camboya. Una vez más, tal como había ocurrido antes en Tailandia y Taiwán, esta enfermedad se convirtió en el peor enemigo de la industria de la acuicultura intensiva de camarones. Se esperaba que habría un cese de este tipo de actividades, que de continuar significarían la destrucción de los manglares. El propio gobierno admitió que la zona de manglares de Camboya había disminuido de más de 63.000 hectáreas en 1992, a menos de 16.000 en 1995. El Ministerio de Medio Ambiente responsabilizó de esta situación al cultivo industrial de camarones por sus actividades depredadoras, por lo que estableció una moratoria temporal a la concesión de nuevas licencias. No obstante, después de 1995 el Departamento de Pesca seguía otorgando licencias para el cultivo de camarones. Ha sido recientemente, y sólo cuando la situación empeoró, que se prohibió la concesión de nuevos permisos.

Actualmente, las lagunas del cultivo industrial de camarones -que supuestamente traerían prosperidad a la provincia de Koh Kong- fueron abandonadas en los sitios en que una vez florecieron los manglares. Los capitales tailandesas también abandonaron el país ... probablemente para establecer su industria en otro lado, donde todavía hay manglares en pie.

El cincuenta por ciento de las zonas de manglares de todo el mundo ya han desaparecido y el cultivo industrial de camarones es una de las principales causas de este desastre ambiental. ¿Cuánto más tendremos que esperar hasta que se detenga definitivamente la autorización de nuevas actividades de esta industria? (Boletín del WRM Nº 33, abril de 2000).

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Filipinas

Cría industrial de camarón y deterioro de los manglares

En los años 1980, la cría de camarón se convirtió en una industria cuando la disponibilidad comercial de nueva tecnología proveniente de Taiwán, junto con los atractivos precios de exportación, condujo a la "fiebre del camarón" que inundó el país y el resto de Asia. Los granjeros filipinos cambiaron el sábalo (Chanos chanos) por el camarón, y también intensificaron sus sistemas de cría, pasando de modalidades tradicionales y extensivas a densidades mayores.

Además, el alza de los precios nacionales y el consumo de camarón alentaron a muchos plantadores de caña de azúcar de la provincia de Negros Occidental a cambiar al monocultivo de camarón tigre negro (Penaeus monodon), estableciendo infraestructuras de acuicultura caras y aumentando la producción de camarón de Filipinas en el proceso. El aumento de la ayuda exterior para el desarrollo de la acuicultura y las reformas en las políticas de inversión en Filipinas, iniciadas por el gobierno de Aquino a fines de los años 80, proporcionaron más apoyo a la naciente industria camaronera, lo que produjo un aumento impresionante y sostenido en la producción hasta mediados de los años 90.

Sin embargo, la epidemia generalizada de "bacteria luminosa" en las islas Visayas occidentales (en gran medida resultado de malas practicas agrícolas y ambientales), produjo un colapso espectacular de la producción de camarón, especialmente en Negros Occidental. A fines de 1996, se estimaba que sólo una de cada diez granjas camaroneras estaba en funcionamiento en esa provincia, antes centro del cultivo intensivo de camarón.

En el trabajo "Development and Conservation of Philippine Mangroves: Institutional Issues" (1998), J. H. Primavera analizó las "historias entrelazadas de los estanques de acuicultura y los manglares filipinos", destacando el deterioro de los ecosistemas de manglares y la pérdida de bienes y servicios derivados de los mismos recursos, como uno de los mayores impactos de la producción de camarón.

Igualmente, destacó la correlación entre la producción de pescado y las áreas de manglares y camarón: a lo largo de los años, al mismo tiempo que las zonas de manglares declinaban, también lo hacía la producción de pescado atrapado cerca de la costa; en contraste, aumentó el área de estanques de agua salobre, y también la contribución del sector acuicultura a la producción pesquera total de Filipinas.

Además, "la política nacional que promueve el cultivo en estanques de agua salobre, ha estado basada en la creencia de que los manglares y otros humedales son eriales", según señaló J. H Primavera.

La Oficina de Recursos de Pesca y Acuicultura (BFAR, por su sigla en inglés), el organismo encargado de asegurar la protección y manejo de los recursos fluviales y marítimos, insiste en que su nueva iniciativa, el programa Acuicultura para el Desarrollo Rural (ARD, por su sigla en inglés), se aparta claramente del antiguo paradigma, demasiado centrado en la tecnología y la producción.

Sin embargo, a pesar de que afirma estar "basado en las masas con énfasis en tecnología simple beneficiosa para el medio ambiente" y dirigido a resolver "el problema eterno de la pobreza en el campo", parecería que el ARD sigue siendo el mismo perro con distinto collar: apunta a aumentar la producción de acuicultura a través de planes como el establecimiento de parques de maricultura, y la "conversión de tierras improductivas", como áreas de dunas de arena, áreas hundidas e inundadas, áreas montañosas, (y) ciénagas y zonas pantanosas" en "áreas de acuicultura más productivas".

Con sus antecedentes de favorecer a las grandes empresas en perjuicio de los pequeños pescadores, combinado con políticas pesqueras débiles y vagas que confunden en vez de aclarar, el BFAR prepara inexorablemente el terreno para repetir los errores sociales y ambientales de la Revolución Azul en los años 70, cuando cerca de 200.000 hectáreas de manglares fueron convertidas en estanques para cría de peces, siempre en nombre de supuestos ideales de "desarrollo" y "progreso". (Por: Gilbert Sepúlveda, Boletín del WRM Nº 51, octubre de 2001).

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India

Pescadores locales víctimas de violencia

El lago Chilika es uno de los mayores cuerpos de agua salobre al interior de Asia y tiene una enorme importancia desde el punto de vista ecológico debido a la biodiversidad única y variada que alberga. Si bien Chilika fue declarada por la Convención de Ramsar como humedal de importancia internacional, la industria camaronera amenazó entonces con establecerse allí a través de las actividades mafiosas del poderoso grupo industrial Tata-House, que estaba planificando el establecimiento de varias instalaciones para esta industria en el lugar. A través de una decisión judicial, el proyecto de Tata-House fue frenado y la construcción de las piscinas para la camaronicultura quedó por la mitad. Ello fue considerado en su momento como una importante victoria. No obstante luego, poco a poco, fueron construidas granjas camaroneras de menor escala, pertenecientes a inversores menos notorios. Con el correr de los años, esta expansión fue provocando muchos problemas para los residentes locales y la degradación ambiental de Chilika. Hoy en día la situación es una caldera a punto de estallar.

Una horrible tragedia tuvo lugar en el lago Chilika. Según un informe del Foro Nacional de Pescadores de la India y del Foro Mundial de Piscicultores y Trabajadores de la Pesca, cuatro manifestantes -incluida una mujer- fueron muertos, a la vez que otras trece personas heridas, por la represiva acción de la policía en el Estado de Orissa. Las víctimas son habitantes de las aldeas de pescadores que se oponen a la industria camaronera en Chilika.

La Suprema Corte de la India emitió un histórico juicio contra la camaronicultura industrial en Chilika, disponiendo la prohibición de su instalación en un área de 1.000 metros alrededor del lago. Fue entonces cuando las organizaciones movilizadas dieron un ultimátum de 24 horas para la demolición de las infraestructuras industriales, que expiraba el 29 de mayo. Una vez que el plazo se hubo cumplido, ellos mismos destruyeron 11 granjas camaroneras ilegales. Pero la policía reaccionó violentamente e ingresó a la aldea, golpeando sin piedad a sus habitantes, arrojando gases lacrimógenos y abriendo fuego. Banchhanidhi Behera murió en el lugar de los hechos, mientras que Digambar Behrera y Prema Behra fallecieron camino al hospital. Allí se registró posteriormente otra muerte.
El Foro Nacional de Pescadores de la India y el Foro Mundial de Piscicultores y Trabajadores de la Pesca condenaron el incidente, protestaron enérgicamente contra el accionar de la policía, exigieron la anulación de la Ley de Acuicultura y que los culpables fueron inmediatamente castigados. El Foro Nacional expresó también su enorme angustia por la forma en que las autoridades están manejando la situación, así como su seria preocupación por la seguridad personal de los líderes del movimiento popular. La organización exige también que se brinde una compensación a la familia de las víctimas muertas y heridas, al igual que cuidados médicos adecuados para estas últimas. También se convocó a una huelga para el día 5 de junio.

Ese día las conexiones por tren y por carretera en la costa oriental del país se paralizaron. Los pescadores bloquearon las vías férreas en muchas estaciones y como consecuencia los trenes quedaron parados. Desde la mañana grupos de pescadores iniciaron una protesta sentándose sobre los rieles en Rambha, Khallikote, Bhusandapur y otras estaciones. En la estación de Bhubaneswar 600 mujeres llevando consigo a sus hijos frenaron el expreso Chennai-Howrah Koromandal. Los recorridos de ocho trenes fueron cancelados. Además del sistema de transporte, el impacto de la huelga en el resto del estado fue también importante. En la capital Bhubaneswar la huelga fue un éxito y las tiendas cerraron sus puertas. Miles de pescadores de Chilika y zonas adyacentes formaron un muro humano en la ciudad, que detuvo completamente el tránsito. La concurrencia a las oficinas fue muy pobre. La policía detuvo a 2.000 personas, entre las que se cuentan pescadores y trabajadores pertenecientes a diferentes agrupaciones políticas.

Las ONGs ambientalistas y sociales de la India han llamado a dar una respuesta internacional de protesta ante el Primer Ministro de la India y las autoridades del Estado de Orissa, donde acontecieron los hechos mencionados. En carta dirigida al Primer ministro Vajpayee, se expresa la "condena a su gobierno y el absoluto rechazo a los lamentables hechos acaecidos en Orissa, India, que determinaron el asesinato de cuatro pescadores, y que otros trece fueran heridos, como consecuencia de las acciones de la policía contra sus protestas por la construcción de instalaciones para la industria camaronera en el lago Chilika.

El lago Chilika ha sido ocupado por la industria camaronera, con el apoyo de los políticos y burócratas locales, si bien la Suprema Corte de la India había emitido el histórico dictamen que prohibe el establecimiento de granjas camaroneras en un espacio de 1.000 metros alrededor del lago.

Como respuesta a la instalación ilegal de las granjas camaroneras, los pescadores de Chilika, con el apoyo del Foro Nacional de Pescadores, estaban ejerciendo su derecho de protesta contra tales acciones, que fueron denunciadas a las autoridades.

El Gobierno de la India debe iniciar acciones contra los responsables de la muerte de estos ciudadanos de Chilika, e iniciar una demanda contra quienes han instalado y continúan operando en la industria camaronera, violando el dictamen de la Suprema Corte".(Boletín del WRM Nº 24, junio de 1999).

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Indonesia

Son arrestados opositores a la industria camaronera

Las piscinas de cría de la industria camaronera están ocupando más y más superficie en áreas de manglares y de tierras de uso agrícola en muchos países del Sur. Dicha expansión viene siendo fuertemente resistida por los pobladores locales, que por esa causa sufren represión, además de la pérdida de sus tierras y medios de vida. A veces los campesinos se ven forzados a convertirse en trabajadores explotados al servicio de las propias compañías camaroneras. He aquí un ejemplo de Indonesia.

La oficina europea del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM, por su sigla en inglés) se ha dirigido a autoridades de ese país para hacer conocer su posición en relación con la detención arbitraria de un grupo de pequeños campesinos que se oponen a la industria camaronera en sus tierras:

"El Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales está profundamente preocupado por las noticias recibidas en el sentido que el Sr. Endang Suparmono, arrestado el 8 de febrero ppdo., junto a otros campesinos encarcelados a fines de 1998, se encuentran todavía en prisión, a pesar de la sólida evidencia que demuestra que los campesinos acusados, junto a otros tantos, han sido duramente explotados por la compañía camaronera PT Wachyuni Mandira.

Sabemos que las 170.000 hectáreas de piscinas para producción de camarón pertenecientes a Wachyuni Mandira en el distrito de Ogan Komering Ilir se han convertido en el foco de violentos conflictos, tras dos años de disputas entre la empresa y los campesinos locales por cuestiones de compensación por tierra, contratos y créditos. Tenemos noticias de que un equipo de la Comisión Nacional para los Derechos Humanos, que visitó el área a fines de 1998, confirmó las denuncias formuladas por los campesinos acerca de que los contratos no eran justos. Entre otras cuestiones, se descubrió que la Evaluación de Impacto Ambiental a que había sido sujeto el proyecto no estaba completa y que le compañía, por lo tanto, estaba actuando fuera de la ley.

Otros informes confirman las denuncias de los campesinos de que estaban siendo tratados como esclavos bajo completo control de la empresa. Se informó asimismo que el arresto de Endang Suparmono fue realizado sin prueba alguna de su participación en actos violentos contra la propiedad de la compañía. La razón de su detención fue simplemente que él era uno de los líderes campesinos que luchaba por mejores condiciones de trabajo.

Teniendo en cuenta la naturaleza profundamente injusta de la situación a que se está sometiendo a Endang y a los otros campesinos presos en relación con el conflicto desatado por la mencionada empresa, le exhortamos a tomar las medidas tendientes a la inmediata liberación de los campesinos y a la sumisión de PT Wachyuni Mandira a la justicia." (Boletín del WRM Nº 21, marzo de 1999).

Crecen tensiones por cría industrial de camarón

La cría de camarón se ha practicado en Indonesia durante cientos de años. Los camarones se cultivaban tradicionalmente en campos de arroz o en estanques en combinación con peces, sin que se alterara en forma significativa el bosque de manglares. Debido al aumento reciente de la demanda del mercado, el método se ha convertido en intensivo y semi-intensivo, no respetándose los ecosistemas y las poblaciones locales.

La introducción de tecnología moderna comenzó en 1971, cuando el gobierno indonesio construyó el primer criadero en Sulawesi del Sur. Con el apoyo de la FAO y el PNUMA, el gobierno montó el Centro para el Desarrollo de Acuicultura de Agua Salobre (BPPP, por su sigla en inglés) en Jepara (Java Central) en 1974. A fines de 1989, se habían establecido más de cien criaderos en todo el país.

En 1984 el gobierno indonesio inició un programa conocido como INTAM (Intensificación de tambak o estanques de camarón), para intensificar la producción de camarón y al mismo tiempo para expandir los estanques de camarones a localidades nuevas. Entre 1983 y 1984, el Banco Asiático de Desarrollo y el Banco Mundial brindaron apoyo financiero a varios proyectos importantes de producción de camarón. A fines de los años 80, se introdujo el Programa de Pequeños Propietarios de Fincas Núcleo (NESS, por su sigla en inglés) en la producción de camarón, y se comenzaron a planificar y desarrollar granjas camaroneras de producción a gran escala. El área cubierta por estanques aumentó de 174.600 hectáreas en 1977 a 231.460 en 1989 y a 305.500 en 1998.

En los últimos años, se han planificado granjas camaroneras individualmente, que cubren hasta 170.000 hectáreas y el gobierno declaró que había 860.000 hectáreas de bosques de manglares disponibles para convertir en estanques de camarón (aproximadamente el 25% de los bosques de manglares de Indonesia). Según el programa gubernamental Protekan 2003 (programa para aumentar la exportación pesquera), el Departamento de Agricultura pretende obtener un volumen de exportación de aproximadamente 677.800 toneladas hacia fines del 2003 contra 97.228 toneladas de 1989 y 117.847 toneladas de 1998. Una de las razones de esta expansión es que las exportaciones de camarón han significado el ingreso de valiosa divisa extranjera para el país durante la crisis financiera de 1997-98, y este es el motivo por el que el gobierno quiere ahora explotar lo más posible el potencial de generación de divisas de la producción de camarón, pero sin tomar en cuenta los graves impactos sobre el ambiente y los pobladores locales asociados a la producción industrial de camarón.

Si bien los estanques tradicionales estaban situados principalmente en la isla de Java, la mayoría de los nuevos emprendimientos comerciales se están desarrollando en las islas exteriores de Sumatra, Kalimantan, Sulawesi e Irian Jaya, con frecuencia asociados a muy discutibles programas de transmigración. Los mercados principales para el camarón indonesio han sido hasta ahora Hong Kong, Singapur, Malasia y EE.UU., pero podrían estar emergiendo nuevos mercados en Europa.

Si bien los estanques tradicionales eran de propiedad individual o comunal, las nuevas iniciativas comerciales tienden a concentrar la propiedad en manos de unas pocas compañías. Actualmente, las tres compañías más grandes de cría de camarón que están operando con el modelo NESS son la PT Central Pertiwi Bratasena (PT.CPB), PT Dipasena Citra Darmaja (PT.DCD) y PT Wahyuni Mandira (PT.WM). La PT.CPB, con un 31% de propiedad de la multinacional del camarón Charoen Pokphand de Tailandia, posee un área de 10.500 hectáreas y tiene planes de expandirse a 15.000 hectáreas más en la misma ubicación. La PT. DCD y la PT.WM son propiedad del Grupo Gajah Tunggal, ubicado en el sur de Sumatra y Lampung con un área de 16.500 hás. y 30.000 ha (6.000 hás. están en funcionamiento) respectivamente. En 1996, la PT.CPB exportó 17.000 toneladas de camarón por un valor de US$114 millones. Mientras tanto, en el mismo año, la PT.DCD produjo 19.853 toneladas, de las cuales 13.423 fueron exportadas. La PT.WM comenzó sus operaciones a fines de 1996 y recién ha iniciado su etapa de producción máxima. Cada una de estas tres grandes compañías aporta entre el 20 y 30% de la exportación indonesia de camarón. Se podría decir que casi el 70 u 80% de la exportación indonesia de camarón está en manos de tres compañías (PT.DCD, PT.WM, PT.CPB)

La inversión extranjera está presente pero no en la operación directa de las granjas camaroneras, salvo Charoen Pokphand en Bratasena y una compañía francesa en Sulawesi. La mayor parte de la inversión extranjera en la industria del camarón se destina a alimento de camarón, medicina y tecnología. Charoen Pokphand, Cargill, y Comfeed son las empresas de apoyo más importantes.

A partir de 1992, la producción de camarón se vio afectada por ataques de virus en muchos países. Muchos estanques fueron abandonados en Java y Sulawesi del Sur, y los inversores camaroneros están buscando nuevos lugares para explotar. Como respuesta al ataque de los virus, el gobierno decidió importar la especie Penaeus vannamei desde América del Sur, una decisión controvertida, debido a que no se han realizado suficientes estudios sobre los impactos potenciales de la introducción de una especie nueva en el país.

En relación a los principales impactos ambientales generados por la producción de camarón, la documentación recolectada por las ONGs y los académicos identifican la producción descontrolada de camarón como una de las amenazas principales para los bosques de manglares (debido a la conversión en estanques) e incluso para los campos productivos de arroz y huertos frutales (debido a la salinización del agua dulce). La producción de camarón también ha causado erosión costera, sedimentación y contaminación del agua, afectando así los arrecifes de coral, los lechos de pasto marino y la productividad de las aguas costeras. La rehabilitación de los estanques abandonados debido a la acidificación del suelo es demasiado costosa para los pobladores locales y las unidades gubernamentales.

En cuando a los impactos sociales, la producción de camarón ha generado graves tensiones y conflictos entre los pobladores locales y trabajadores externos dentro de las comunidades, y entre los pobladores locales y las compañías inversoras. Una de las razones principales de los conflictos ha sido la apropiación ilegal y el robo de tierras. Apoyadas por las agencies gubernamentales y la policía, las compañías obligan a los pobladores locales a ceder sus tierras a cambio de compensaciones inadecuadas o incluso sin ningún tipo de compensación.

Una de las características únicas de la producción de camarón de Indonesia es la aplicación del modelo 'Inti-Plasma' o NESS (Programa de Fincas Núcleo y Pequeños Propietarios). Una compañía convierte grandes parcelas de tierra (a menudo ecosistemas de manglares o humedales) en estanques de camarón y después realiza un acuerdo con pequeños propietarios que compran todos los insumos de la compañía para producir en uno o pocos estanques y que posteriormente venden la cosecha a la misma compañía. En teoría se espera que los pequeños propietarios paguen su deuda a la compañía en un lapso de 7-8 años y después se conviertan en dueños independientes del estanque y una casa pequeña. Pero en realidad, todas las condiciones y precios son fijados por la compañía, la contabilidad es llevada por la compañía y los pequeños propietarios son atrapados en un circulo vicioso de pobreza y deuda. Incluso la vida social de los pequeños propietarios pasa a estar totalmente controlada por la compañía: pueden dejar la "finca camaronera" sólo unos pocos días al año y sólo por ciertas razones aprobadas por la compañía, y son multados si demoran en volver. Cuando una cosecha de camarón falla, todo el peso de la pérdida recae sobre los pequeños propietarios, que se hunden en una deuda todavía mayor. Los pequeños propietarios viven en un estado de dependencia total de las prácticas injustas y turbias de las compañías y en condiciones de semi-esclavitud.

La aplicación del modelo NESS a la producción de camarón a gran escala ha causado graves conflictos sociales y numerosas violaciones de los derechos humanos. Una zona de concentración de los conflictos derivados de la producción de camarón es el sur de Sumatra. Tres de las operaciones de producción camaroneras más grandes están ubicadas en zonas aledañas en Sumatera (Wahyuni Mandira en Sumatera del Sur, Dipasena y Bratasena en Lampung). Todas ellas se ven enfrentadas a fuertes protestas de los pobladores locales debido a los derechos sobre la tierra y violaciones de los derechos humanos.

La empresa Wahyuni Mandira Co. posee actualmente 30.500 hectáreas y esta planificando expandirse a 170.000 hectáreas. Antes de sus operaciones en 1997, parte de la tierra pertenecía a los pobladores locales y la otra era un área de conservación. Aproximadamente 2.200 productores fueron forzados a entregar sus tierras por compensaciones ínfimas, cuando el Gobierno provincial declaró que esas tierras eran de propiedad gubernamental y que los pobladores locales no tenían derechos sobre ellas. Sólo el 10% de esos productores fue invitado a convertirse en pequeños propietarios criadores de camarón y al resto se le exigió que emigrara. Más de mil de ellos se resistieron y permanecieron en tierras vecinas y en áreas de manglares.

En noviembre de 1998, cerca de 1.600 campesinos (pequeños propietarios criadores de camarón) protestaron contra las condiciones impuestas por la compañía. Frustrados por la falta de respuesta de la compañía, del Parlamento Nacional de Yakarta, del Gobierno regional de Sumatera del Sur, y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, los campesinos comenzaron a manifestar frente a la oficina de administración de granjas y la situación se descontroló, convirtiéndose en un motín. Minutos después de iniciado el motín, la granja fue rodeada por el ejército, y los campesinos quedaron atrapados dentro de la granja sin comida durante varios días. Al final, más de 30 campesinos fueron arrestados, y 16 de ellos fueron condenados a períodos de prisión de entre 6 meses y 5 años. El tribunal nunca consideró la importante evidencia que señalaba que el motín fue iniciado por la compañía.

Para expandir las operaciones de producción a 170.000 hectáreas, durante el año 2000 la compañía construyó canales de agua a través de las tierras de los pobladores locales, creando más tensiones y conflicto. Algunos de los pobladores se dedican a la cría tradicional de camarón. La compañía se instaló con protección del ejército y la policía.

Historias similares sucedieron en Dipasena Farming, una granja camaronera cercana operada por el mismo "holding", donde más de 1.700 campesinos (pequeños propietarios) protestaron por las mismas razones y las mismas demandas, y en la finca Shrimp Banggai Sulawesi, una "joint venture" de 100 hectáreas entre una compañía indonesia y otra francesa. Los pobladores locales presentaron una demanda contra las compañías pero todavía están esperando una respuesta del Tribunal de primera instancia. Otros casos similares bien documentados se produjeron en Maluku, Papua, y en otras localidades de Sumatra. Las comunidades no sólo resisten por los derechos sobre la tierra sino también por los impactos ambientales. La comunidad de Bengkulu, en Sumatra, se opuso a la construcción de una granja camaronera en su zona debido a problemas ambientales.

Más recientemente, el 15 de agosto de 2001, la Central Pertiwi Bahari (CPB), también conocida como Bratasena Farming, en las provincias de Lampung fue demandada por 147 pobladores locales por conflictos de derechos sobre 347 hectáreas de tierras. Los pobladores locales afirmaron que sus tierras habían sido ocupadas por la compañía en 1995 sin ningún tipo de compensación. En aquel momento plantearon el caso a la compañía, al gobierno local y al Parlamento nacional, pero no lograron ninguna respuesta. La compañía ahora insiste en que responderá a la demanda si el gobierno le exige que lo haga.

El sistema NESS también es fuertemente discriminatorio contra las mujeres. En la producción de camarón a gran escala, sólo los hombres adultos y con educación pueden aspirar a conseguir trabajo. En caso de muerte o discapacidad de los pequeños propietarios varones, la mujer debe dejar la finca camaronera, dejando todo el patrimonio por el cual ha estado pagando en cuotas.

El impacto sobre la salud y la educación también se puede considerar grave, especialmente para los niños. Durante "El Niño" en 1999, la malaria se extendió por Sumatera del Sur en parte debido a los estanques de camarón abandonados, que se convirtieron en un ambiente óptimo para la larva del mosquito Anofeles. La falta de agua potable hizo que muchos pobladores de Wahyuni Mandira Farm, Sumatra, enfermaran de pulmonía por beber agua de lluvia.

En conclusión, el cambio de la cría tradicional a la cría industrial de camarón, que se está produciendo a ritmo veloz en Indonesia, podría a corto plazo beneficiar al gobierno y a los inversores camaroneros a gran escala, debido a la generación de divisa extranjera, pero los costos ambientales y sociales asociados a esta industria superarían por lejos los beneficios. Las comunidades locales son particularmente marginadas y explotadas en las granjas a gran escala del modelo NESS y las estructuras sociales locales se ven amenazadas por crecientes tensiones y conflictos. (Por: P. Raja Siregar, Boletín del WRM Nº 51, octubre de 2001).

La destrucción de ecosistemas de manglares

Los manglares constituyen un ecosistema costero primario de gran diversidad biológica propios de las regiones tropicales y subtropicales, que tradicionalmente ha sido soporte del sustento de la población local brindando, entre otros productos, alimentos -los manglares son zona de desove y cría de muchas especies marinas- leña, carbón y madera.

También cumplen una función de reducción de inundaciones, ayudan a evitar la erosión de las riberas de los ríos y sirven para amortiguar el oleaje producido por las tormentas, y en menor medida también los vientos fuertes, ambos fenómenos climáticos asociados a muchas tormentas tropicales y subtropicales. Si bien las tormentas fuertes pueden golpear y dañar las barreras costeras de manglares, éstos vuelven a crecer naturalmente y sin costo, a diferencia de cualquier barrera de protección costera realizada por el ser humano. Sin embargo, los ecosistemas de manglares están siendo destruidos intencionalmente para llevar a cabo actividades industriales no sustentables.

Los humedales indonesios, entre los que se incluyen bosques de manglares, pantanos y turberas, han disminuido en forma significativa, pasando de un área total de 42,5 millones de hectáreas en 1987 a 33,8 millones de hectáreas en el presente año. La destrucción de humedales ha sido la causa de diversos desastres en el país, incluyendo inundaciones anuales, sequías y pérdida de diversidad biológica.

Importantes áreas de manglares en Indonesia y otras regiones del sudeste asiático han sido "desarrolladas" para crear estanques para la producción comercial de pescado y camarones. Se estima que el área de bosques de manglares disminuyó de 3,2 millones de hectáreas en 1986 a 2,4 millones en 1996, debido a su conversión en estanques para cría de peces y camarones.

Los resultados de una investigación realizada por el International Institute for Aerospace Survey and Earth Science en el delta del río Mahakam, en la región oriental de Kalimantan, muestran que durante el período que va desde 1982 a 1996 desaparecieron aproximadamente 17.429 hectáreas de bosques de manglares, que fueron destinadas a otros usos, principalmente estanques para la cría industrial de camarones.

Hajrul Junaid de la ONG indonesia Network for Forest Conservation (SKEPHI) afirmó que los humedales del país han sido gravemente dañados, y que se hace necesaria la aplicación de una política integrada por parte del gobierno central. "Pero el gobierno debe actuar con rapidez, porque los humedales corren riesgos evidentes", explicó. (Boletín del WRM Nº 65, diciembre 2002).

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Malasia

Cada camarón producido representa una lágrima

La industria camaronera se desarrolló rápidamente en Malasia a partir de los años 80, después de los supuestos éxitos logrados por los países vecinos Tailandia, Indonesia y Filipinas. Malasia, sin embargo, no es uno de los principales productores del mundo de camarón marino cultivado, dado que el área dedicada a esa actividad es de aproximadamente 5.100 hectáreas (2.627 hectáreas en 1995). A pesar de eso, el gobierno de Malasia se enorgullece en declarar que la producción promedio del país es la tercera más grande del mundo después de Taiwán y Tailandia. Y ya están en marcha planes para la intensificación y expansión.

En base al Plan de Acción para la Producción de Alimentos (sector pesquero) formulado por el Departamento de Pesca, la producción prevista de camarón marino (camarón blanco, Penaeus penicillatus y camarón tigre, Penaeus monodon) para el año 2010 será de 129.100 toneladas métricas. Esto significa un aumento de la producción de 13 veces en relación al nivel de 1998 de 9.835 toneladas métricas.

A principios de los años 90, el gobierno identificó 110.000 hectáreas de bosques de manglares adecuados para la cría de camarón tigre y destinó 15,38 millones de ringgit (3,8 ringgit equivalen a un dólar) al desarrollo de la acuicultura en el Sexto Plan de Malasia. Los gobiernos estatales y las agencias relacionadas se apresuraron a enajenar bosques de manglares y de pantanos muy valiosos para esta actividad ecológicamente destructiva, e incluso llegaron a adquirir tierras arroceras muy productivas para ese objetivo. Se pensó muy poco en el impacto que esa destrucción -la pérdida de manglares, contaminación del agua y disminución de la pesca en las aguas costeras- implicaría para el medio ambiente y las comunidades que dependen de los manglares para su sustento.

Los manglares constituyen sólo el 3% (aproximadamente 650.000 hectáreas) del área total de Malasia. La mayoría de los estanques abiertos durante la década de los 80 y principios de los 90 implicó la tala de manglares. Los pescadores locales están muy preocupados por la pérdida cada vez mayor de manglares, ya que ésta conduce a la disminución de especies silvestres y a la extinción de varias especies comerciales de peces en algunos lugares. Una investigación realizada por la Asociación para el Bienestar de los Pescadores Costeros de Penang reveló que 34 especies de peces se extinguieron y otras 50 o más se están tornando escasas en las aguas cercanas a Penang.

La destrucción de los manglares costeros también ha producido la erosión de la costa. Los poblados costeros son muy sensibles a la erosión, castigados por fuertes olas y tormentas. Sus vidas y propiedades están en peligro, mientras que el mar voraz se está tragando lentamente la costa. Algunos estanques fueron abandonados debido a la erosión, a la existencia de sulfato ácido en el suelo y a la ocasional mortalidad masiva de camarones debido a epidemias. Los criadores no invierten ningún esfuerzo en rehabilitar los manglares degradados y nuevamente las comunidades costeras son víctimas de esos hechos.

Si bien la cría de camarón es todavía una industria pequeña en Malasia, los impactos sociales ya son evidentes. Entre los más preocupantes están la pérdida de fuentes de sustento e ingreso para los pequeños pescadores costeros debido a la pérdida de manglares y a la disminución de los peces, cambios negativos en las prácticas agrícolas, y violaciones de derechos humanos.

El proyecto de producción de camarón más controvertido en Malasia está ubicado en Kerpan (Kedah). Samak Aquaculture fue aprobada como "joint venture" en 1993, y el 60% es propiedad de una compañía saudita llamada Saudi Ben Ladin, 10% es propiedad del Gobierno estatal de Kedah y 30% de una compañía fundada para representar los intereses de los propietarios de tierras y productores. El apoyo del gobierno a la acuicultura comercial ha ayudado inmensamente a compañías como Samak Pero el aspecto más criticable de todo este proyecto consiste en que el estado expropió tierras que ya eran de propiedad de los campesinos locales para ponerlas al servicio de los intereses corporativos.

Inicialmente, el gobierno estatal y Samak intentaron ganarse la confianza de los productores y propietarios de tierras en Kerpan para lograr que vendieran o arrendaran sus tierras o que participaran en el proyecto comercial. Algunos propietarios aceptaron participar, pero la mayoría de los productores y propietarios de tierras más grandes, un total de 800, se negó a integrarse. De esa forma, el estado invocó la Ley de Adquisición de Tierras para expropiar más de 1.000 acres de arrozales. Esta ley permite al estado adquirir tierras de propiedad privada si considera que los proyectos de desarrollo que implantará en ellas representaran un beneficio económico para el país.

El estado ofreció una compensación que rondó en los 18.000 y 24.000 ringgit (3,8 ringgit = US$1) por acre, pero los propietarios de tierras se negaron a aceptar esa compensación ínfima. En enero de 1995, cerca de 100 productores se reunieron en la entrada de la sede del proyecto, para evitar que ingresaran las máquinas excavadoras. Los productores montaron guardias en tiendas improvisadas. Durante los días siguientes, batallones de la policía se presentaron en el sitio del proyecto. Una semana después la maquinaria pesada ingreso al sitio. Los productores de arroz contemplaron con impotencia cómo las excavadoras y la maquinaria pesada comenzó a arrasar sus cultivos de arroz durante la estación de cosecha.

Los campesinos, hombres y mujeres, no pudieron soportar la situación y se tendieron en la ruta para impedir el ingreso de los vehículos. La policía arrestó a 33 manifestantes, 10 mujeres y 23 hombres. Las mujeres fueron liberadas después de tres días y los hombres debieron pasar una semana en la cárcel. Uno de los detenidos se lamentaba diciendo que "lo más trágico de este día es que nosotros somos las víctimas y nos arrestan por defender nuestros derechos".

Después de siete años, el poblado todavía sigue atascado en disputas sobre la tierra. Los estanques ya fueron cavados, pero las enfermedades epidémicas, discusiones legales, problemas de manejo y conflictos sobre la tierra han determinado que en siete años de existencia, el proyecto haya perdido millones de dólares y todavía no haya comenzado a exportar camarones. Mientras tanto, los productores de Kerpan han estado viviendo en la incertidumbre económica durante los últimos siete años, y la amenaza inminente de perder las tierras que los abastecen dificulta mucho la supervivencia. Como afirmó un productor de Kerpan: "Cada camarón producido aquí representa una lágrima de alguno de nosotros. Así se mide lo que hemos sufrido". (Por: Meenakshi Raman, Boletín del WRM Nº 51, octubre de 2001).

Los manglares de Penang y la conservación de la biodiversidad

La Asociación para el Bienestar de los Pescadores Costeros de Penang (PIFWA, por su sigla en inglés) realizó recientemente un taller sobre la importancia de los manglares. Los pescadores tuvieron allí un espacio para destacar lo que ya sabían: que el bosque de manglares es una parte inherente de su sustento ya que está estrechamente relacionado con la pesca. Sin manglares no habría peces en el mar, dado que los mismos juegan un papel vital como intermediarios entre los ecosistemas marinos y terrestres.

Este rico ecosistema es el hogar de varias especies acuáticas (todo tipo de peces, caracoles, berberechos, camarones y cangrejos), reptiles como víboras y lagartos, pájaros locales y migratorios, insectos y mamíferos como monos, jabalíes y nutrias. Allí, la marea permite la formación de pantanos donde crecen árboles, con un sistema complejo de raíces que sobresalen del barro y se convierten en un paraíso para varias especies acuáticas que encuentran allí refugio para reproducirse y alimentar a sus crías.

Pero los manglares cumplen otras funciones: sus fuertes raíces mantienen firme el suelo y protegen a las tierras del interior contra la erosión, las tormentas y las inundaciones. También la madera de manglar se puede utilizar para la construcción; sirve para hacer embarcaderos, casas, cercas y mojones. Se puede usar como combustible, y hasta el propio proceso de quemarla para obtener carbón vegetal es beneficioso: el humo se canaliza en un embudo donde por condensación se vuelve a convertir en agua. Esta agua tiene muchas propiedades útiles, por ejemplo, tiene efecto medicinal para la tos y enfermedades de la piel. Incluso la corteza del árbol tiene ciertas propiedades que fortalecen las telas y las redes, si se las hierve en agua, una condición que los pescadores aprovechan. Con la tecnología adecuada, la corteza también sirve como pintura anti-óxido y protectora para botes y embarcaderos.

Como fuente de alimento, los frutos del manglar son comestibles y las hojas son buen alimento para cabras y ovejas. Y se dice que la miel de abejas que construyen sus colmenas en un bosque de manglares es más potente, porque estas abejas tienden a ser más grandes y silvestres. Las raíces son adecuadas para fabricar mangos de hachas y cuchillos.

Sin embargo, todas estas cualidades de un ecosistema tan complejo y pródigo están siendo destruidas. En la isla de Penang, quedan sólo 900 hectáreas de manglares, y sólo la mitad es considerada reserva de bosque. Desde 1966, se han destruido 130 hectáreas de manglares por año. Desgraciadamente, este proceso se está produciendo a nivel mundial, y está relacionado con la cría industrial de camarón realizada por las grandes corporaciones.

En Balik Pulau, Penang, lo que antiguamente era una exuberante franja de bosque de manglares fue invadido por cientos de hectáreas de estanques de cría de camarón en Kuala Sungai Pinang y Pulau Betong. Lo mismo sucede en Sungai Chenaam y Batu Kawan, en Seberang Perai Selatan. Los pescadores costeros de Batun Kawan recuerdan que no hace mucho, no necesitaban internarse demasiado en el mar para pescar porque encontraban en el manglar la pesca para el día y más todavía. Ahora el lugar está cubierto de carreteras y edificios, y el río Jejawi está contaminado porque la acuicultura exige el uso de gran cantidad de insumos químicos. Los pescadores informaron que en aquellas áreas donde se talaron bosques de manglares se registra la reducción gradual de la pesca a lo largo de los años.

Cuando se destruye un manglar, se elimina también todo el ecosistema viviente que contiene y se pierden en forma irrecuperable los beneficios a largo plazo y de largo alcance que produce. Las actividades con fines de lucro (para unos pocos) significan un saqueo irresponsable de los recursos de los pobladores locales y la destrucción de la biodiversidad ... la misma biodiversidad que el propio gobierno de Malasia se comprometió a proteger. Si los acuerdos internacionales son coherentes, entonces el gobierno debería apoyar a los pescadores -que quieren conservar la diversidad biológica- contra la industria camaronera -que sólo quiere obtener ganancias-. ¿Lo hará? (Boletín del WRM Nº 56, marzo de 2002).

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Sri Lanka

Pescadores locales protegen los manglares

Los manglares son humedales ricos en biodiversidad, que están sufriendo una depredación severa en todo el mundo. En Sri Lanka los manglares están asociados a 22 cuerpos de agua salobre, conocidas a nivel local como lagunas. Si bien la superficie ocupada por los manglares en todo el país no supera las 12.000 hectáreas, la misma es de un gran valor dado que alberga especies y asociaciones vegetales muy poco comunes, en diferentes zonas climáticas. Además la pesca en estas lagunas constituye el medio de vida para más de 120.000 habitantes de la costa.

Durante la década pasada, muchas de las lagunas y muchos de los estuarios de Sri Lanka sufrieron la rápida destrucción de su vegetación de manglar a manos de la acuicultura comercial. Este poderoso grupo industrial está compuesto por importantes políticos, burócratas del máximo nivel y hombres de negocios que han demostrado ya su falta de interés en la conservación de los manglares.

Como consecuencia de esta actividad insustentable las lagunas se encuentran llenas de fango, los estuarios se han erosionado y los ecosistemas del manglar se han deteriorado. En el distrito de Puttlam, por ejemplo, donde se da la mayor superficie de manglares conteniendo especies extraordinarias, más de 3.000 hactáreas ya fueron convertidas a granjas camaroneras, contándose para ello con el auspicio del propio gobierno. Donde actualmente están localizadas esas instalaciones industriales, en 1994 pescaban habitualmente 28.000 personas. Tras la construcción de las mismas, dos tercios de ellos perdieron su trabajo y se vieron obligados a emigrar a la ciudad para ganarse la vida. Antes de la expansión de la cría industrial de camarón, la captura promedio de pescado por unidad de esfuerzo era de 4 kg, mientras que hacia 1997 había caído a 1,5 kg.

Esta industria también ha contaminado las aguas subterráneas, lo que ha afectado directamente las fuentes de agua potable, creando así ulteriores problemas a los pescadores. En las proximidades de los poblados ya no hay agua potable, por lo que la mayoría de las mujeres tienen que caminar entre cinco y seis kilómetros al día para llevar agua a sus hogares. Debido a la falta de este vital elemento la mayor parte de los niños en edad escolar no concurren a la escuela, dado que cuando por la mañana se constata la falta de agua en la casa, su primera tarea se torna el ir a buscar agua para el consumo doméstico. Toda la periferia de la laguna está bloqueada por cercos construidos por la industria camaronera y vigilada por guardias, lo que implica que los pescadores locales han perdido el derecho a acceder a su fuente tradicional de recursos y de alimento.

Las comunidades pesqueras locales han reaccionado organizándose para enfrentar el problema. Así se formó la Federación de Pequeños Pescadores cuyo objetivo es movilizar a las comunidades de pescadores y a otras personas interesadas en conservar las lagunas y los ecosistemas de manglar, mediante adecuados programas de educación y estrategias prácticas de conservación.

La primera tarea del grupo recientemente constituido fue poner el conflicto en la mesa de negociaciones. Se estableció un mecanismo de organización participativo, al cual se integraron 4.000 pescadores, quienes tomaron decisiones en relación con la conservación de los manglares, negociaron con los industriales para monitorear las actividades destructivas por ellos realizadas y trabajaron para mejorar el hábitat de los peces en las lagunas.

El siguiente paso consistió en la creación de una organización para apoyar los comités de conservación y manejo de la laguna, ámbitos en los cuales los líderes populares de entre los pescadores, provenientes de diversos grupos de habitantes de la laguna, y los representantes del gobierno puedan dialogar en pro de la resolución de este conflicto, que afecta la vida de la gente de modo tan grave.

Se abrió un Centro de Conservación y Demostración de los Manglares para realizar un programa educacional sobre los manglares y los hábitats de los peces. El Centro es visitado diariamente por escolares, estudiantes universitarios y otras personas interesadas. Realiza publicaciones en los tres idiomas oficiales utilizados en Sri Lanka y organiza seminarios y talleres para promover la protección de los manglares como la forma más efectiva y equitativa de conservar la naturaleza y los medios de vida de la población local.

En lo que respecta a las estrategias de conservación, se han reconvertido a manglar más de 100 hectáreas de tierras degradadas. Para enfrentar la pérdida de puestos de trabajo derivada de la declinación de las existencias de peces y la imposibilidad de acceso a la laguna, la Federación de Pequeños Pescadores está trabajando en la introducción de actividades alternativas que generen ingresos, atendiendo especialmente a los pescadores, las mujeres y los jóvenes. Ya se han creado más de 623 puestos de trabajo mediante la promoción de la cría doméstica de animales y otras actividades capaces de proveer ingresos. (Boletín del WRM Nº 20, febrero de 1999).

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Tailandia

¿Un futuro incierto para el primer exportador del mundo?

Tailandia ha sido el primer productor y exportador de camarón industrial del mundo durante muchos años, desde que comenzó la fiebre del camarón a principios de los años 80. La producción total de camarón del país alcanzó el año pasado las 300.000 toneladas por año, mayor que el promedio anual de 200.000/250.000 toneladas, gracias a una escasez de la oferta en el mercado mundial. A pesar de eso, durante el año 2001, las asociaciones de productores y exportadores de camarón han solicitado al gobierno que instrumente con rapidez una política nacional que promueva la producción industrial de camarón para prepararse para una competencia más dura con los países vecinos. India y Bangladesh juntos producen entre 60.000 y 80.000 toneladas; Indonesia, entre 60.000 y 80.000; Vietnam entre 50.000 y 70.000; las Filipinas 30.000; y Malasia 10.000. Según los exportadores de camarón, debido al apoyo gubernamental y a las nuevas políticas, esos países cuentan ahora con un potencial mayor para aumentar su capacidad y Tailandia podría ser desplazado del mercado exportador si no se desarrolla una política para promover al sector.

Los exportadores de camarón declaran abundantemente sobre la necesidad de más medidas de apoyo a la industria del camarón, pero no dicen nada sobre los tremendos impactos ambientales y sociales de esa industria. Según la Oficina Nacional de Desarrollo Económico y Social de Tailandia, cerca de 253.000 de las 380.000 hectáreas de manglares que tiene el país fueron destruidas por las granjas camaroneras. En varias provincias costeras, muchas de esas granjas fueron ubicadas cerca de arrozales, los que fueron afectados por la contaminación de agua salada. El sustento de los productores y las comunidades de pescadores cercanos a las áreas de las granjas de camarón se ha visto gravemente afectado. Debido a la auto contaminación, los ataques de virus y la degradación de la tierra, muchos estanques a lo largo de la costa fueron abandonados, y la industria se desplazó a otras áreas, dejando atrás grandes predios de tierra yerma. Una de las áreas seleccionadas en los últimos años fue la cuenca arrocera interior del país en las planicies centrales. Esta decisión ha generado fuerte oposición entre los productores de arroz, las ONGs y los sectores académicos, hasta el punto que el gobierno debió prohibir hace dos años la producción de camarón tigre Negro tierra adentro. Debido a la naturaleza insaciable de la industria del camarón, la prohibición fue duramente atacada durante el año 2001 y circularon fuertes rumores de que sería levantada en poco tiempo. Sin embargo, debido a la presión de grupos de la sociedad civil y sectores académicos, y el asesoramiento de una subcomisión, la Oficina Nacional de Medio Ambiente finalmente decidió mantener la prohibición y exhortó a promover el cultivo sustentable y ambientalmente adecuado de camarón. Las últimas noticias informan que productores de camarón en las provincias arroceras cambiarían a un camarón de agua dulce menos rentable pero más adecuado para el medio ambiente, conocido como koong kam kram. Mientras tanto, todavía falta crear una política que prohiba la tala de manglares y promueva la rehabilitación y reforestación de los estanques abandonados.

Los pobladores locales han vivido tiempos difíciles en su lucha contra la expansión de la producción industrial de camarón, porque la policía, el ejército y la justicia parecen estar del lado de aquellos que tienen dinero y conexiones políticas. En este estado de cosas, los inversores de la industria del camarón se sienten libres para hacer su voluntad, en niveles que a veces superan largamente lo aceptable. En enero de 2001, el Sr. Jurin Rachapol, de 49 años, un conservacionista y defensor del manejo comunitario de bosques en Phuket fue asesinado mientras cosechaba nueces en su granja. Su familia y amigos creen que la militancia de Jurin contra la producción de camarón y los métodos de pesca destructivos fue la razón por la que lo mataron a tiros. Incluso el periódico Bangkok Post publicó artículos fuertes sobre el tema afirmando que se trata de un conflicto entre conservación, uso y manejo adecuado, y, según las propias palabras del periódico, "la superexplotación de los recursos naturales" y la "avaricia" de los productores de camarón.

Pero el final del año 2001 no trae buenas noticias para la industria camaronera. El 48% de la exportación de camarón esta destinada a EE.UU., y la industria deberá buscar nuevos mercados, debido a la disminución de las importaciones de EE.UU. después de los ataques del 11 de setiembre. Las últimas noticias también informan que los productores tailandeses de camarón advirtieron sobre la contaminación derivada del cultivo inadecuado, que ha determinado la existencia de productos conteniendo sustancias antibióticas que pueden estar prohibidas en países europeos. (Por: Maurizio Farhan Ferrari, Boletín del WRM Nº 51, octubre de 2001).

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Vietnam

Camarones, manglares y Banco Mundial (I)

Los gobiernos del sudeste asiático han promovido la cría de camarones como una forma de obtener divisas. Los que se benefician con la expansión de esta actividad son empresas privadas como la compañía agroindustrial tailandesa Charoen Pokphand. En Tailandia, el Banco Mundial, el Banco Asiático de Desarrollo, la empresa Charoen Pokphand y el gobierno trabajaron juntos para crear las condiciones que permitieran la expansión de la industria camaronera. Se ofrecieron generosos subsidios a las empresas que realizaran actividades de cría industrial de camarones en Tailandia, en especial exenciones fiscales, importaciones libres de aranceles, franquicias impositivas y créditos a la exportación.

En la década del 90, Charoen Pokphand amplió sus actividades de cría de camarones a Vietnam. En 1993, la empresa llegó a totalizar 96 millones de dólares por la exportación de camarones de Vietnam, representando aproximadamente el 40 por ciento de la venta nacional de ese rubro. Charoen Pokphand también tiene en el país fábricas de procesamiento de alimento para camarones.

En los últimos veinte años, la superficie de bosques de manglares de Vietnam se redujo drásticamente. Por ejemplo, en la provincia de Ca Mau, en el extremo más meridional del país, entre 1983 y 1992 se perdieron 60.000 hectáreas de bosques de manglares. Tierras que antes fueron bosques de manglar son ahora granjas camaroneras y quedan apenas unos pocos árboles. En varios lugares se han perdido los servicios que ofrecían los bosques de manglares, tales como material para techos, leña, carbón, plantas medicinales y miel.

La cría de camarones tiende a ser una actividad de corto plazo. A su vez, la cría industrial emplea antibióticos y agregados químicos para aumentar la producción, con lo cual las piscinas y los sistemas hídricos circundantes terminan finalmente tan contaminados que lo único que resta es abandonar la tierra. Otro peligro de la cría industrial de camarones son las enfermedades. En 1994, un virus destruyó casi la totalidad de la cosecha de camarones de Vietnam.

Hace dos años, el Banco Mundial y Dannida financiaron un proyecto para zonas de manglares de cuatro provincias en el delta del Mekong. El proyecto de seis años, llamado Desarrollo y Protección de los Humedales Costeros, abarca una franja costera de 470 kilómetros. Los estudios que se llevaron a cabo para el proyecto explican que entre las causas de la degradación de los bosques de manglares figuran la defoliación provocada por la guerra de los Estados Unidos contra Vietnam, la tala de árboles llevada a cabo por las empresas forestales, la corta ilegal de árboles por gente de fuera de la región y la deforestación por la producción de camarones promovida por el gobierno.

Otro de los estudios del proyecto señala que "varios ocupantes parecen ser conscientes de la necesidad de reforestar, como lo evidencian las actividades individuales y voluntarias de plantación de árboles que es posible observar en diversos sitios". Sin embargo, el proyecto implica el desalojo de más de 2.000 familias para poder plantar árboles de manglar. La gente a la que se desplazará no son sólo criadores de camarón sino también agricultores, trabajadores forestales, productores de sal, sastres, mecánicos, artesanos, pequeños comerciantes, pescadores y obreros.

En lugar de analizar el papel de la política gubernamental en la promoción de la cría de camarones, Ronald Zweig, responsable del proyecto del Banco Mundial, culpa a los lugareños por la pérdida de manglares. "La gente pobre de la zona rural ha tenido pocas oportunidades en materia de actividades generadoras de ingresos más que la de explotar los recursos forestales costeros hasta el punto de deteriorar seriamente los beneficios que obtienen de ellos".

Por supuesto, habrá que pagar los US$ 31,8 millones prestados por el Banco Mundial para la realización del proyecto. Y para ello, el gobierno vietnamita necesitará divisas. Para lograrlas, el gobierno promoverá la exportación de cultivos comerciales, tales como los camarones. En febrero de 2001, la industria de acuicultura de Vietnam anunció un plan quinquenal, uno de cuyos objetivos clave es aumentar la superficie dedicada a la cría de camarones de 226.000 a 330.000 hectáreas. El viceministro de Pesca, Nguyen Viet Thang, prometió apoyo financiero estatal para las granjas camaroneras mayores a 100 hectáreas.

La pérdida de los bosques de manglares en Vietnam a causa de las granjas camaroneras, es un problema que seguramente no se resolverá con sólo desplazar a los lugareños y plantar árboles, como parece sugerir el Banco Mundial. (Por: Chris Lang, Boletín del WRM Nº 51, octubre de 2001).

Camarones, manglares y Banco Mundial (II)

Christopher Gibbs, de la oficina del Banco Mundial en Hanoi, solicitó que el WRM publicara su respuesta al artículo de Chris Lang sobre Vietnam, aparecido en el Boletín 51 del WRM. La carta del Sr. Gibbs se reproduce en su totalidad a continuación, seguida de la respuesta de Chris Lang.

"16 de noviembre de 2001
Sres. del WRM
De mi mayor consideración:
En el boletín 51 del WRM publicaron ustedes un artículo titulado, 'Vietnam: Camarones, manglares y Banco Mundial' firmado por Chris Lang. Este artículo fue escrito y publicado sin consultar al Banco Mundial, y lamentablemente, es inexacto e incluye varias afirmaciones incorrectas. En pos de una mayor exactitud y para beneficiar a sus lectores, les solicitaría que publicaran en vuestro sitio web esta respuesta.

1. La posición del Banco Mundial respecto de la acuicultura en Vietnam

La posición del Banco Mundial durante todo el proceso de diálogo con el gobierno de Vietnam sobre acuicultura ha sido y continúa siendo coherente y clara, y se resume en el informe de estrategia de desarrollo rural para Vietnam de 1998: "Advancing Rural Development", en el cual se establece:
"Si no se realiza una evaluación más cuidadosa en el lugar y si no se mejoran las prácticas, las inversiones en acuicultura serán excesivamente riesgosas. El cultivo de camarones, cangrejos y peces, aunque riesgoso puede ser altamente redituable, y Vietnam tiene un alto potencial para la acuicultura si se logra encontrar soluciones a las enfermedades persistentes y los problemas de contaminación. Una mayor promoción de la acuicultura debe estar precedida por un conocimiento más profundo sobre la zonificación del uso de la tierra y las prácticas de acuicultura. De lo contrario, aumentarán los riesgos para los bosques de manglares, los humedales y las áreas de estuario, y los hogares que practican la acuicultura intensiva continuarán apostando en inversiones de alto riesgo ".

2. El Proyecto de Protección y Desarrollo de Humedales Costeros de Vietnam (CWPDP, por su sigla en inglés)

El CWPDP fue elaborado específicamente para contrarrestar la destrucción de los manglares a lo largo de los 470 kilómetros de costa en el sur de Vietnam. Sin embargo, el área del proyecto está poblada por las personas más pobres, que viven entre los manglares y se ganan la vida cortándolos para obtener leña y carbón, lo que amenaza la existencia de los manglares, la estabilidad de la línea costera y las bases para la reproducción de los peces. En la franja al borde del mar, la pobreza es la causa básica de la degradación de los manglares costeros, y el proyecto responde directamente a las necesidades de desarrollo de los pobres y a los daños que éstos le ocasionan al medio ambiente. La respuesta del CWPDP consiste en apoyar la replantación de manglares, y proporcionar nuevas actividades económicas para los pobres en el interior, pero cerca de sus asentamientos originales. Esta es la razón que explica la necesidad de algunos reasentamientos.

3. Reasentamientos

Siempre es mejor evitar los reasentamientos, que son muy difíciles de llevar a cabo correctamente. Por esta razón, el Banco Mundial tiene una política de salvaguardia sobre reasentamientos (Política operativa 4.30), y por esa misma razón, el CWPDP ha planificado cuidadosamente los reasentamientos, que están bien respaldados. Las únicas personas que están siendo reasentados de acuerdo con el CWPDP (unas 2.150 personas y no más de 2.000 familias como dice Chris Lang en su artículo), son las que habitan en la "zona de protección total" (FPZ, por su sigla en inglés), definida así por el gobierno, una franja estrecha dedicada a los manglares sobre el mismo borde del mar.

Las personas que están siendo reasentadas son las que dependen de la corta de los manglares para su sustento. Los demás habitantes de la FPZ, que dependen de la pesca, o viven en áreas donde la tierra se está acumulando o cultivan suelos arenosos, se pueden quedar. Los hogares que son reasentados están entre los más pobres de Vietnam, personas que subsisten a partir de la explotación de los manglares, y que por está razón están recibiendo ayuda para comenzar una nueva vida con oportunidades alternativas a la tala de los manglares.

El reasentamiento siempre es complicado, pero el CWPDP ofrece un apoyo importante a las comunidades reasentadas. Se han asignado más de US$ 15,9 millones para el reasentamiento de los ocupantes de la FPZ, que incluyen un crédito de US$8,5 millones a través del Banco de Vietnam para la Agricultura y el Desarrollo Rural (Vietnam Bank for Agriculture and Rural Development), US$ 1,63 millones para mejorar las instalaciones en las comunidades que reciben los reasentamientos y una cantidad adicional de US$ 672.000 para las minorías étnicas. Este programa ha sido cuidadosamente planificado y generosamente financiado, y esperamos que funcione correctamente.

4. Apoyo del Banco Mundial a la acuicultura en Vietnam

El Banco Mundial no apoya la acuicultura de camarones en agua salobre en Vietnam. Pero sí apoya la extensión del cultivo de camarones en agua dulce combinado con arroz, y de arroz combinado con peces en algunas áreas del delta del Mekong, para ayudar a mitigar los impactos del control de las inundaciones en las áreas que se inundan en forma estacional. Pero el cultivo de camarones en agua dulce es menos susceptible a las enfermedades que el cultivo de camarón en agua salobre, y puede ayudar a controlar las plagas de insectos del arroz y a disminuir el uso de plaguicidas, que ha alcanzado niveles peligrosos en las áreas de cultivo arrocero.
Gracias,
Christopher Gibbs, Coordinador del Sector Rural de la Oficina del Banco Mundial en Hanoi, Vietnam".

Transcribimos a continuación la respuesta de Chris Lang:
"La respuesta de Christopher Gibbs a mi artículo, lamentablemente es inexacta e incluye varias afirmaciones incorrectas. Gibbs dice: 'Este artículo fue escrito y publicado sin consultar al Banco Mundial'. El 23 de octubre de 2001 escribí a John Carstensen del Programa Danés de Asistencia Ambiental en Hanoi (Danish Environmental Assistance Programme), que también respalda el proyecto, haciéndole una serie de preguntas sobre el Proyecto de Protección y Desarrollo de Humedales Costeros. Envié copia del correo electrónico a Ronald Zweig, gerente de tareas del proyecto del Banco Mundial. Carstensen me respondió aclarándome que el Banco contestaría todas mis preguntas. Todavía estoy esperando recibir la respuesta de Zweig.

En realidad, la primera vez que me puse en contacto con el Banco Mundial en Hanoi sobre este proyecto fue en junio de 1995 cuando hablé con Choeng-Hoy Chung, quien era en ese momento el representante del Banco Mundial en Vietnam. El 12 de setiembre de 1995 le escribí planteándole varias preguntas sobre el proyecto. Dos meses después les envié a él y a otros en el Banco una copia de un informe que escribí, titulado 'El Banco Mundial en Vietnam', que incluía una crítica al proyecto de manglares del Banco. Nunca recibí respuesta ni a la carta ni a mi informe.

Según Gibbs, la posición del Banco sobre la acuicultura es 'coherente y clara'. Sin embargo, la declaración citada por Gibbs simplemente recomienda resolver los temas de las enfermedades y la contaminación asociadas al cultivo de camarón y aprender un poco más sobre zonificación para el uso de la tierra y prácticas de acuicultura. Una vez resuelto lo anterior, sería posible desarrollar el 'alto potencial para la acuicultura' de Vietnam, se podría continuar con la 'mayor promoción de la acuicultura' y presumiblemente Charoen Pokphand podrá seguir vendiendo camarones a Europa.

En su carta Gibbs no hace ninguna mención a empresas como Charoen Pokphand, que son las beneficiarias finales de la destrucción de los manglares debida a la expansión del cultivo de camarón a nivel industrial.

En un estilo similar al comentario de Ronald Zweig que cito en mi artículo, Gibbs culpa de la pérdida de los manglares a los habitantes pobres de los poblados. Afirma que 'el área del proyecto está poblada por las personas más pobres, que viven entre los manglares y se ganan la vida cortándolos para obtener leña y carbón, lo que amenaza la existencia de los manglares, la estabilidad de la línea costera y las bases para la reproducción de los peces'. Esta afirmación de Gibbs contradice los estudios del área del proyecto realizados por su propia organización. El Plan de acción de reasentamiento del Banco Mundial establece que: 'La degradación de los bosques de manglares no puede atribuirse sólo a las familias que viven en la FPZ [zona de protección de total]. El mayor daño a los bosques ha sido causado por la defoliación, la tala indiscriminada realizada por las empresas forestales, la tala ilegal efectuada por cuadrillas itinerantes no pertenecientes a la región y, más recientemente, por la deforestación efectuada para permitir que el Gobierno de Vietnam promueva la producción de camarones'.

Gibbs y Zweig no son los únicos miembros del Banco Mundial que culpan a los pobladores locales por la destrucción de los bosques. Antes de mudarse a Hanoi, Choeng-Hoy Chung ocupaba un puesto en el Banco Mundial en Bangkok. En una entrevista realizada en 1994 por el periodista Nantiya Tangwisutijit, el funcionario explicó que un programa de manejo forestal exitoso requería tres cosas: 'Primero se necesita el daab, la espada; segundo, se necesita el khanom, lo que los occidentales llaman una zanahoria, y en tercer lugar se necesita el thot largo, el palo'.

La cifra de 'más de dos mil familias´ a ser desalojadas proviene de un documento informativo del proyecto del Banco Mundial y del Plan de acción de reasentamiento al que se puede acceder en el sitio web del Banco Mundial. Una de mis preguntas en el correo electrónico del 23 de octubre enviado a John Carstensen específicamente inquiría cuántas personas iban a ser reasentadas. Las ocupaciones de las personas a ser reasentadas que figuran en mi artículo provienen del Plan de acción de reasentamiento.

Gibbs señala que 'el Banco Mundial no apoya la acuicultura de camarones en agua salobre en Vietnam´. Mi artículo no dice que el Banco Mundial apoye directamente el cultivo de camarones en Vietnam. Sin embargo, cada vez que el Banco Mundial presta dinero a Vietnam, la deuda del país aumenta. El gobierno tiene poco para elegir fuera de promover los cultivos comerciales como el camarón para obtener las divisas extranjeras que necesita para pagar su deuda. El Banco Mundial es parte del problema, no parte de la solución". (Boletín del WRM Nº 52, noviembre de 2001).

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