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Explotación petrolera y de gas
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Declaración de Oilwatch para la 7ª Conferencia sobre Cambio Climatico
GOBIERNOS Y EMPRESAS ESCONDEN LA INACCIÓN DETRÁS DEL COMERCIO DE EMISIONES, DEL SECUESTRO DEL CARBONO Y DE LAS TECNOLOGÍAS ALTERNATIVAS Marrakech, noviembre del 2001 El Protocolo de Kyoto del Convenio de Cambio Climático fue adoptado en Bonn en julio del 2001 debido a la imperiosa necesidad de tomar medidas frente al calentamiento global del planeta. Para los países más desarrollados el cambio climático constituye apenas un riesgo, menor que el de cambiar sus políticas energéticas. Con este análisis tratan de evadir las responsabilidades asumidas, buscando paliativos, como son el comercio de emisiones, los proyectos de secuestro de carbono, o el desarrollo de "tecnologías alternativas", sin afectar al origen y fuente del problema: la extracción y consumo de gas y petróleo. Como máxima medida se han propuesto reducciones voluntarias en el consumo, fomentadas en base a impuestos y al costo de los combustibles, sin embargo, el precio de los combustibles está regido por la liberalización de los mercados, lo que termina fomentando su consumo – sobre todo en la industria – en lugar de reducirlo. Sin embargo, para la mayoría de los países empobrecidos, el cambio climático no es un riesgo, sino una realidad con la que tenemos que convivir. El cambio climático es el causante de la degradación de la salud humana, del ambiente y de infraestructura. Los daños al medio ambiente, profundizan la vulnerabilidad ecológica de las poblaciones, haciendo casi imposible la recuperación de su capacidad de sustentación. El Cambio Climático ha sometido a la humanidad a una situación comparable con la guerra, caracterizada por el miedo, la incertidumbre la destrucción de bienes, el hambre, desapariciones y muerte. Nuestro entorno ha sido transformado por la extracción y el consumo de combustibles fósiles, se violan los acuerdos internacionales que buscan la protección del clima mundial y la conservación de la biodiversidad, así como aquellos que prohíben la modificación de ambiental que genera efectos nocivos sobre otros Estados. Según varias estadísticas, el cambio climático ya ha causado más víctimas que la Primera Guerra Mundial, y causará mayores desastres en el futuro inmediato. Los impactos de los fenómenos naturales serán más graves, y las nuevas condiciones climáticas están haciendo posible la reaparición de viejas enfermedades o el recrudecimiento de plagas y enfermedades tropicales. Es indudable que la principal causa del Cambio Climático es la extracción y consumo de combustibles fósiles. Por lo tanto, es a estos dos niveles que los países deben trabajar. Eludir uno de estos dos aspectos, es evitar encontrar soluciones. Sin embargo, la mayoría de los Estados se han convertido en administradores de los intereses transnacionales, subordinando los intereses locales y globales a las ganancias económicas de las empresas. Mientras las empresas sigan buscando y extrayendo petróleo y poniéndolo en el mercado, el consumo de energía se mantendrá y crecerá y por lo tanto aumentará el calentamiento global. EL POBRE PAPEL DE LOS ESTADOS A pesar de la dificultad existente por lograr compromisos reales, debemos reconocer que con el tema de Cambio Climático se ha logrado que los representantes de los Estados se sienten a discutir entre si, para analizar los impactos y discutir medidas de mitigación y prevención frente a un evidente calentamiento global. Aunque los resultados son mínimos se han abierto debates a nivel nacional. En varios países se discute sobre los compromisos que tienen en relación a las reducciones de CO2, sobre los riesgos del comercio de emisiones, y sobre cuan perjudiciales pueden ser. En los países del sur, se debate sobre el impacto de los proyectos de plantaciones forestales para el secuestro de carbono. También, bajo el nombre de "adaptación y vulnerabilidad", se analiza como enfrentar los impactos actuales del calentamiento global. Para enfrentar la vulnerabilidad, la mayoría de los gobiernos se conforman con dar o recibir ayuda humanitaria en situaciones de emergencia. La ayuda humanitaria, incluyendo la alimentaria, proviene de los países altamente consumidores de combustibles fósiles, y la entregan como parte de los programas de ayuda para el desarrollo, o a través de programas auspiciados por los cuerpos de las Naciones Unidas. La ayuda alimentaria, en realidad, constituye una manera de subsidiar a los agricultores del país donante, de colocar los excedentes agrícolas, sobre todo de productos rechazados, como es el caso de los productos transgénicos y de subordinar política y económicamente al país receptor. Para enfrentar la adaptación al cambio climático se propone la transferencia de tecnologías. Sin embargo la tecnología que se transfiere no está diseñada para nuestras características ambientales y culturales, ni resuelve los problemas de fondo. Más allá de la transferencia de tecnologías, se transfiere un modelo de desarrollo que promueve el consumo y la dependencia energética a una sola fuente: el petróleo. Lejos de ser una respuesta frente al cambio climático y a los desastres que estos generan, son un mecanismo para mantener el actual modelo energético. DE CULPABLES A SALVADORAS A diferencia de lo que pasa con los Estados, ningún acuerdo internacional les obliga a reducir sus emisiones, a pesar de que en varios casos son superiores a la de algunos países. Las empresas petroleras no rinden cuentas a nadie y han logrado tener un estatus que las libera de compromisos internacionales. No hay ninguna capacidad de control sobre las empresas petroleras que tienen responsabilidad directa sobre el cambio climático.
Cuadro 1: Emisiones aproximadas producidas por las principales empresas petroleras (en Miles de Toneladas de Carbono al año) A pesar de ser las empresas de energía, las principales responsables de los daños producidos por el cambio climático, ahora se presentan como salvadoras, a través de sus inversiones en tecnologías alternativas. Las energías alternativas, para ser tales, deben reunir varios requisitos: ser descentralizadas, renovables, de bajo impacto, diversificadas y deben permitir a los países y pueblos ejercer control sobre todo su proceso de obtención y transformación. Sin embargo, aquellas energías propuestas por las empresas, en lugar de solucionar problemas, buscan un nuevo campo en sus negocios: el medio ambiente. Para esto requieren concentrar de manera monopólica el acceso, la transformación y distribución de las energías alternativas. Las propuestas tecnológicas, desarrolladas por las empresas, representan nuevas amenazas para el medio ambiente y para los derechos de las poblaciones. Muchas de estas propuestas se basan en el uso extensivo del espacio y de recursos, por lo tanto, estarán produciendo nuevos impactos y desequilibrios ambientales. Algunos ejemplos son las plantaciones de Shell, que están transformando las maderas meridionales en ecosistemas forestales, desplazando a las poblaciones originarias; o las propuestas de paneles solares que, para abastecer los niveles de consumo de la ciudad de Nueva York, supondría cubrir con paneles solares enormes superficies de Brasil. Shell, BP, y otras empresas invierten millonarias sumas de dinero en energía solar, desarrollando células fotovoltaícas, lo que sin duda, en el futuro, les permitirá un control monopólico de estas nuevas tecnologías, y las hará inalcanzables para los pueblos y países descapitalizados. Por otro lado, hay empresas con alta responsabilidad en el cambio climático, que ahora invierten en el desarrollo de árboles genéticamente modificados para atrapar CO2. Esta tecnología ha sido fuertemente cuestionada en todo el mundo por sus posibles impactos ambientales y sociales. En nombre de las tecnologías alternativas se promueve la instalación de gigantescos paneles solares o parques eólicos en suelos agrícolas, la construcción de represas que suponen el desvío de ríos, inmensas tuberías que atraviesan áreas protegidas o zonas pobladas, poniendo en riesgo a las poblaciones asentadas en la zona de influencia de dichas obras. Inclusive la capacidad de investigación de los países y sus universidades, son muchas veces funcionales al interés de las empresas, quienes controlan la investigación, definen los temas y las prioridades con su financiamiento. LAS ÚNICAS REDUCCIONES REALES DE EMISIONES En un mundo necesitado de acciones concretas y oportunas, debido a los crecientes impactos del Cambio Climático, las únicas reducciones reales en los niveles de CO2 que se están dando, son aquellas de poblaciones locales que han impedido la expansión la frontera petrolera en sus territorios, o que han contribuido al cierre de pozos y campos petroleros que provocan contaminación local y global. A esto se suman las disminuciones voluntarias hechas por personas, gobiernos locales u organizaciones civiles alrededor del mundo, lo que significa un cambio en su estilo de vida. Hay poblaciones y organizaciones locales que han retardado proyectos petroleros, e impedido la incorporación al mercado mundial de nuevos combustibles fósiles. Estos proyectos se relacionan, sobre todo, con la construcción de infraestructura petrolera como oleoductos, gasoductos, refinerías, etc. Los pueblos que resisten a estos proyectos, libran una batalla cotidiana contra la situación de hostilidad a la que son sometidos por las empresas petroleras y las presiones gubernamentales, hostilidad que provoca miedo, y que aumenta con los impactos generados por el cambio climático.
PROPUESTAS PARA LAS ORGANIZACIONES Y PUEBLOS EMPEÑADOS EN SOLUCIONAR LAS CRISIS CLIMÁTICA - Reconocer los esfuerzos hechos por las poblaciones locales por reducir las emisiones de CO2 y detener la represión que sufren estos pueblos. - Premiar a los pueblos y comunidades que han logrado reducciones reales de CO2 - Demandar la responsabilidad legal frente a las empresas, por haber expuesto a las poblaciones locales a través de sus actividades a condiciones de hostilidad incluyendo la violación a sus derechos fundamentales y a la destrucción de su base material de sustentación. - Impedir que con fondos públicos se garantice o se entregue préstamos que financien la expansión de la frontera petrolera, infraestructura o proyectos de desarrollos, transporte o refinación de fuentes de combustibles fósiles. - Trabajar a nivel nacional para lograr una transición hacia la soberanía energética basada en energías limpias, descentralizadas y de bajo impacto. - Condenar el comercio de emisiones por constituir una vía para la usurpación, ya no sólo de la atmósfera, sino también de los territorios del sur para ocuparlo con plantaciones que limpien sus emisiones. - Desenmascarar los proyectos de transferencia tecnológica cuando se basan en construir nuevas formas de dependencia y destrucción ambiental, violación de los derechos colectivos de los pueblos o la exportación de tecnología caduca. - Considerar la posibilidad de aplicar para tratar el Cambio Climático otros convenios internacionales como son el Convenio de Diversidad Biológica, el 169 de la OIT para los pueblos indígenas y tribales, o como el ENMOD (Environmental Modification Convention) "que prohíbe uso (hostil) de técnicas de modificación ambiental que generen efectos a largo plazo o efectos severos sobre otros Estados" aplicable sobre los países responsables de la generación de CO2 por que sus impactos están transformando radicalmente el ambiente de otros Estados. - Sentar precedentes iniciando procesos legales, basados en las leyes nacionales e internacionales contra las empresas petroleras, para que asuman con responsabilidad empresarial los desastres ocasionados por la ilimitada explotación de recursos finitos.
VOCES DE RESISTENCIA A LA ACTIVIDAD PETROLERA · ARGENTINA · BOLIVIA · BRASIL · COLOMBIA · COSTA RICA · ECUADOR · GUATEMALA · NICARAGUA · PERÚ · VENEZUELA · CHAD GUERRA CIVIL Y PETRÓLEO: Desde 1983 Sudán vive en Guerra civil. El ejército y grupos paramilitares han asesinado, secuestrado y esclavizado a miles de personas. Las actividades petroleras en el sur del país ha incrementado el horror y la destrucción. El petróleo está alimentando la guerra y el genocidio de muchos pueblos que se resisten a desaparecer por el petróleo. · NIGERIA VICTORIA DE LAS COMUNIDADES LOCALES: En el Delta del Níger las comunidades Ijaw lograron un victoria frente a las empresas petroleras. Los jóvenes de esa comunidad, cerraron numerosos pozos en la operación Cambio Climático y declararon en Kaiama que lograrán, con su resistencia, sacar a todas las petroleras de sus tierras. LOS OGONI LIBERAN SU TERRITORIO DE LAS EMPRESAS PETROLERAS: Muchos Ogoni han muerto por evitar sacar petróleo de su territorio. Finalmente, Shell, se retiró, terminando un largo capítulo de destrucción ambiental. Ahora luchan por que salgan todas las petroleras y que se reparen los daños causados. · SUDÁFRICA · BANGLADESH · BIRMANIA · TAILANDIA EXXON MOBIL CONTRA EL PUEBLO ACEH: Luego de muchos años de violación a los derechos humanos del pueblo Aceh, se ha puesto en juicio en contra de Exxon Mobil en las cortes distritales de Columbia, Estados Unidos. La empresa ha sido acusada de apoyar al Gobierno, en la tortura y creación de cementerios comunes en la región. LA ULTIMA
FRONTERA PETROLEO EN IRIAN JAYA: UNOCAL EN KALIMANTAN: Unocal ha provocado el desplazamiento forzoso de los pobladores de Semangkok, en Kalimantan Oriental. Su forma de vida tradicional fue destrido y el medio ambiente, devastado. Los pobladores demandan restauración ambiental. · PAKISTAN
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