Declaración
pública de la
Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo
Enero 2009
La Agrupación de Ingenieros
Forestales por el Bosque Nativo formuló una declaración
pública que fue enviada a la Presidenta, Michelle Bachelet.
La Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo
(AIFBN), como organización no gubernamental preocupada por
el cuidado de los bosques de Chile desde una perspectiva de protección
y con una mirada socio-económica para el desarrollo equilibrado
del país, tiene la obligación de mostrar a la comunidad
nacional y al Estado que la conduce, su visión del sector
forestal.
CONTEXTO HISTORICO
Hasta el año 1950, el
90% de la materia prima forestal para la industria chilena provenía
del bosque nativo. Las plantaciones de especies exóticas,
principalmente pino insigne (Pinus radiata) y eucalipto (Eucalyptus
spp), se comenzaron a desarrollar a fines del siglo XIX. Hacia 1960,
CORFO inició un programa de expansión de la industria
de papel y celulosa que requería aumentar fuertemente la
tasa anual de plantaciones, alcanzando un promedio de 50 mil hectáreas.
Se creó la Corporación Nacional Forestal -CONAF- y
se desarrolló infraestructura industrial para la producción
de celulosa (CELCO, INFORSA, entre otras), antes del 11 de septiembre
de 1973.
Posteriormente, se impone un
nuevo modelo forestal. En 1974, se genera un cuerpo legal -el Decreto
Ley 701- que bonifica el 75% de los costos netos de forestación,
otorga franquicias tributarias y garantiza la inexpropiabilidad.
A raíz de ello, se produce un fuerte incremento en la tasa
anual de plantaciones monoespecíficas con cifras anuales
superiores a 100.000 hectáreas. El bajo valor de las tierras
permitió a las empresas forestales comprar grandes extensiones
a particulares y al Estado, y las empresas estatales fueron vendidas
a bajísimo precio a los mismos grupos económicos que
invertían fuertemente en plantaciones, cerrando con ello
un negocio redondo financiado por todos los chilenos.
CIFRAS ACTUALES
Iniciado el siglo XXI, el 95%
de la materia prima forestal proviene de plantaciones exóticas
principalmente para abastecer la industria de la celulosa; la industria
forestal chilena exporta US$ 4.960 millones en el año 2007.
Los conglomerados ARAUCO y CMPC, pertenecientes a dos de las familias
más ricas del planeta, concentran cerca del 65% del total
exportado. ARAUCO, que en los últimos 14 años ha aumentado
sus ganancias en ocho veces, presenta utilidades acumuladas durante
el período 2000-2005 de más de US$2.268 millones.
CMPC por su parte, acumula en el mismo periodo utilidades que superan
los US$1.269 millones.
Pese a estos indicadores, el
sector forestal todavía mantiene a los trabajadores forestales
en condiciones indignas de trabajo: en Chile hay 133 mil trabajadores
forestales, de ellos, sólo entre el 25 y 30% tiene contrato
permanente; el 82% se encuentra bajo la línea de la pobreza;
la subcontratación ha dificultado la generación de
derechos colectivos y el transporte subsiste debido a presiones
para la baja de tarifas y a la amenaza de recurrir a empresas de
mayor envergadura en caso de existir quejas.
En las comunas rurales donde
prosperan las plantaciones y la industria, los Índices de
Desarrollo Humano del PNUD (basados en estudios de ingreso, salud
y educación) son los más bajos del país. Los
datos comparativos de los censos 1992-2002 indican un aumento en
la emigración campesina hacia pueblos y ciudades, explicado
por la disminución de fuentes de empleo en zonas de tradición
agropecuaria. Como consecuencia se comenzaron a cerrar escuelas
rurales: el Alcalde May de Coihueco declaraba en 2002 que por cada
25.000 hectáreas plantadas se cerraba una escuela rural.
Además se agudiza el detrimento de las condiciones de vida
del pueblo mapuche y las comunidades locales, dependientes de los
ecosistemas originales, sumado a conflictos sobre tenencia de la
tierra en territorios mapuche.
Uno de los temas más
polémicos en torno al desarrollo de la industria forestal
es el relacionado con la sustitución de la superficie de
bosque nativo, por plantaciones, al amparo de la aplicación
del D.L. 701. Un estudio reciente demostró que entre 1975
y 2000 se registró una reducción de bosque nativo
equivalente al 67% en el sector del río Maule y Cobquecura,
una de las zonas claves en el desarrollo forestal chileno. Esto
sigue ocurriendo en las regiones de La Araucanía, Los Ríos
y Los Lagos; la actualización del Catastro de Recursos Vegetacionales
Nativos en la Región de Los Ríos indica que más
de 20.000 hectáreas de Bosque Nativo fueron sustituidas por
plantaciones forestales en la última década.
Todo este escenario implica
también la pérdida de bienes y servicios del bosque,
como la protección permanente de suelos, biodiversidad, medicinas,
leña, producción de alimentos y materiales para vivienda,
entre otros. El deterioro del paisaje en zonas turísticas
y de los caminos rurales es un impacto directo sobre otras áreas
de la economía. La alteración del ciclo del agua necesaria
para la vida se ve afectada por los monocultivos forestales en la
disminución de agua disponible en zonas que sufren períodos
secos, así como de su calidad por aumento en el transporte
de sedimentos generado por las talas rasas de extensas superficies.
La contaminación del agua por aplicación de químicos
y los derrumbes de tierra por la construcción de caminos
y puentes son otros efectos conocidos.
Hoy el sector forestal está
dominado por transnacionales forestales que, en tres décadas,
establecieron enormes extensiones de monocultivos de especies exóticas,
acumulando la riqueza en pocas manos sin absorber los impactos sociales
y ambientales que han generado.
La AIFBN declara que este modelo
forestal chileno no es sustentable, y pregunta a la Presidenta de
la República:
¿El Estado seguirá
fomentando el desarrollo de este cuestionado modelo forestal?, ¿es
posible que, al igual que como lo hizo con los representantes de
las grandes forestales, reciba a representantes de propietarios
forestales, sindicatos de trabajadores forestales y profesionales
del área para que manifestemos nuestra visión del
sector forestal y argumentemos una propuesta de desarrollo?