Modelo forestal chileno y
Movimiento autónomo Mapuche:
Las posiciones irreconciliables de un conflicto territorial
*Por Alfredo Seguel
13 Dicembre, 2005
Presentación:
El actual proceso de globalización comercial, caracterizado
por una continua y creciente liberalización de mercados,
de procesos de privatización y también de exportación
y sobre explotación de recursos naturales, encabezada por
grandes compañías y transnacionales, está estrechamente
ligada a la situación que deben enfrentar los Pueblos originarios
en sus Derechos y territorialidad.
En Chile, el fenómeno de la globalización en el sector
forestal, ha agudizado aún más los conflictos territoriales
entre comunidades Mapuche y compañías forestales,
principalmente a causa de los impactos negativos que dicha industria
estaría generando a las comunidades con las plantaciones
industriales en monocultivos de especies exóticas, a lo que
se agregan los problemas históricos acerca de la posesión
de las tierras, la presión en los recursos naturales y el
explosivo crecimiento del sector forestal en el territorio histórico
Mapuche, fijando los límites de sus espacios, y los impactos
que esto genera en la calidad de vida de la gente
Chile - en las negociaciones económicas internacionales,
impulsadas por el gobierno , ha dado absoluta prioridad a las exportaciones
forestales. Autoridades del ejecutivo han señalado que las
exportaciones de ese sector que hoy suman unos US$2.500 millones,
alcancen los US$6 mil millones al año 2010 y más aún,
US$ 10.000 al año 2025, por lo que se requiere doblegar el
actual patrimonio de las empresas a unas 5.000.000 total de hectáreas
plantadas. (1)
Como consecuencia de esto, tanto el gobierno como las empresas realizan
esfuerzos tendiente a aumentar el patrimonio forestal, intensificando
acciones para incorporar especies exóticas en zonas de campesinos
chilenos y comunidades mapuche. Voceros de gobierno han reconocido
esta nueva estrategia señalando en cuánto a las cifras
de forestación, estimó que para el período
del Gobierno del Presidente Lagos la tasa de forestación
ha venido en descenso, principalmente porque las grandes empresas
ya consolidaron su patrimonio, además porque cada vez es
más difícil encontrar grandes paños para forestar
y que como Gobierno se han planteado el desafío de establecer
cada año una mayor superficie de plantaciones en predios
de los pequeños productores y campesinos (2)
Esta nueva ofensiva por la expansión forestal, que prácticamente
se asume como política de Estado a través de la promoción
que sectores privados y servicios públicos como INDAP, CONAF
e INFOR, coludidamente, hacen de las plantaciones, cubierta por
bonificaciones fiscales que otorga la Ley de fomento forestal hacia
comunidades campesinas y Mapuche (3), puede tensionar aún
más las difíciles relaciones entre comunidades, organizaciones
Mapuche y compañías forestales, principalmente ante
la resistencia de diversos sectores Mapuche y sus reiteradas denuncias
por los graves impactos ambientales, culturales y sociales a las
reducciones mapuche que colindan con las plantaciones, como asimismo,
ante la sequía progresiva de los recursos hídricos
las que se han relacionado con la existencia de monocultivos, junto
a la contaminación de las aguas y las tierras por el uso
indiscriminado de plaguicidas, a lo que se agrega las reiteradas
demandas por la falta de tierra productiva, el empobrecimiento y
la pérdida de sus recursos naturales, como el Bosque nativo
y la desaparición de flora y fauna.
Expansión Forestal y conflicto territorial: Antecedentes
del conflicto Público
(4) Principales Empresas Forestales en Chile
Empresas Arauco, sus empresas del sector son Bosques Arauco, Forestal
Arauco, Forestal Cholguán, Forestal Celco, Forestal Alto
Paraná. Y Bioforest en investigación En Chile su patrimonio
forestal es de 906.033 hectáreas (al año 2000).- Con
inversiones del sector, en Argentina y Uruguay. Empresa controlada
por la familia Angelini (Anacleto Angelini). Mantiene también
inversiones del sector en celulosa, papeles y paneles de construcción.
Empresas CMPC, su principal empresa en el sector forestal es Mininco,
con un patrimonio forestal que supera las 600.000 hectáreas,
concentradas en la VIII y IX Regiones. Con inversiones del sector
además de Chile, en Uruguay, Argentina y Perú. Empresa
controlada por la Familia Matte (Bernardo, Heliodoro y Patricia).
Mantiene además plantas de celulosa, de papeles y de remanufactura
Fomento forestal
El decreto Ley 701, promulgado por la Dictadura militar de Pinochet
en el año 1974, permitió acelerar el proceso de la
industria forestal, principalmente de monocultivos industriales
de especies exóticas como el pino y eucaliptus, además
de fomentar la concentración de grandes extensiones de tierra
en pocas manos. Este decreto, fue utilizado por las empresas privadas
para beneficiarse de los subsidios económicos estatales
Con esto, principales empresas de este rubro del Estado, se pasaron
al sector privado a manos de dos grandes grupos, Matte y Angelini....
“Sin embargo, el mayor subsidio a estas empresas lo constituyó
el traspaso de tierras y plantaciones correspondientes a propiedades
estatales y terrenos expropiados durante la Reforma Agraria. Del
total de 10 millones de hectáreas expropiadas, 3 millones
-ubicadas en la faja costera- fueron vendidas en licitaciones públicas.
Los bajos precios y las favorables condiciones otorgadas por el
Estado, generaron un rápido vuelco en la propiedad forestal”.(5)
Entonces, el Decreto ley (N° 701) que, además de promover
la expansión forestal mediante subsidios, autorizó
a la Corporación Nacional Forestal (CONAF) para enajenar
las tierras que habían sido objeto de la contrarreforma agraria,
muchas de las cuales todavía estaban ocupadas por comunidades
mapuches. “Asimismo, este decreto actuó bonificando
el 75% de los costos de plantación, manejo y de administración,
además de eliminar la tributación. El abaratamiento
de la mano de obra y las economías de escala, permitieron
a las grandes empresas forestales cubrir la casi totalidad de los
costos de plantación con el subsidio”(6).
En 1979 se decretó una reforma a la Ley Nº 17.7297,
implementando la división de las tierras comunitarias y la
entrega de títulos individuales de propiedad privada. Sin
embargo, como propietario individual minifundista, el mapuche comienza
a enfrentar un contexto económico competitivo tendiente a
su asimilación o desaparición rural. En este tiempo
comienza a proyectarse el gran territorio empresarial de las forestales.
En 1980, CORMA(8) intervino directamente frente al gobierno de Pinochet
en la confección del reglamento del DL 701 de 1974 sobre
Fomento Forestal, contribuyendo a consolidar aún más
a el patrimonio de estas empresas y su expansión forestal.
La presión Forestal hacia las comunidades Mapuche
La fuerte expansión y
presión de las empresas forestales, principalmente entre
la VII a X Regiones, ha incrementó la pérdida de Bosques
nativos, pérdida de los recursos hídricos, acorralamiento
de comunidades, daños ambientales. Del mismo modo, el incremento
en el empobrecimiento mapuche coincide con la concentración
de plantaciones forestales.
Según el Relator Especial para Pueblos Indígenas de
las Naciones Unidas, Rodolfo Stavenhagenlas, las tierras de las
comunidades se encuentran aisladas dentro de propiedades de particulares,
principalmente de extensas plantaciones forestales, cercadas y protegidas
por guardias privados (dificultades de tránsito, hostigamiento,
ningún acceso a los bosques) (9).
Las consecuencias de esta política económica agudiza
aún más el arrinconamiento de las comunidades mapuche
en los retazos menos aptos para la agricultura y, en definitiva,
se rompe con los mínimos necesarios para la subsistencia
y en el entendido de una cultura basada en las relaciones sociales
producidas por la economía de sobrevivencia y solidaria,
viene a destruir también la sociedad que vive bajo estos
parámetros.
Por otro lado, considerando que el patrimonio forestal de las grandes
compañías está prácticamente agotado
en las regiones VII y X Regiones para adquirir grandes paños,
la expansión va apuntada a incorporar paralelamente a sectores
campesinos y mapuche para que se transformen en forestadores. La
forestación campesina a nivel nacional para la temporada
de forestación 2003 alcanzó las 23.500 has, cifra
que representa un incremento cercano al 42% con respecto a las 16.500
hectáreas forestadas en el año 2002. La meta de forestación
para alrededor de 11.000 pequeños propietarios y campesinos,
que se espera alcanzar a través del fomento forestal que
establece el DL 701, de las líneas de crédito forestal
del INDAP y del BancoEstado, bordea las 30 mil hectáreas
para el año 2004. Asimismo, el Subsecretario de Agricultura,
Arturo Barrera, ha señalado que el objetivo es alcanzar el
año 2005 una meta de forestación campesina de 40 mil
hectáreas, con el fin de establecerla anualmente. (10)
Un hito para abrir y focalizar esta nueva política adoptada
por el actual gobierno, fue la modificación que se hizo en
el año 1998 del D.L. 701, esta vez, no para beneficiar exclusivamente
a las grandes compañías, sino dirigida al mundo campesino.
Posteriormente se crea en el Indap el crédito de enlace forestal
y durante el invierno del año 2002 se implementa por la Conaf
y el Infor el Programa de Transferencia Tecnológica Forestal
que provee de asistencia técnica, extensión forestal
y capacitación a los pequeños propietarios que se
incorporan a la actividad forestal.
Según CONAF y fuentes de gobierno, a través de su
programa de forestación a campesinos y comunidades, en Chile
existen cerca de 2.000.000 de hectáreas de aptitud forestal
que disponen los pequeños propietarios, y que según
ellos, al ser forestadas contribuirían de manera importante
al desarrollo de este sector.
Esta nueva estrategia, beneficia
a las grandes compañías, ya que no necesitan adquirir
más predios que signifique correr los riegos de conflictos
y disputas territoriales con vecinos, como el caso de las comunidades
mapuche, sino, anexan de manera encubierta los predios de comunidades
y campesinos, incentivados por la oferta que hace el Estado, siendo
las propias empresas las que tendrán luego el poder adquisitivo
de las cosechas de estas plantaciones. Para este fin, el Programa
de Forestación Campesina contó con alrededor de 13
mil millones de pesos durante el año 2003, constituidos por
unos 7 mil ochocientos millones en bonificaciones forestales, 3
mil quinientos millones en crédito forestal de INDAP, mil
doscientos millones en crédito forestal del BancoEstado y
en cuatrocientos millones del Programa de Transferencia Técnica
Forestal. Este año 2004, el monto destinado al programa se
incrementará en alrededor de un 20%, y la meta de forestación
para alrededor de 11.000 pequeños propietarios y campesinos.
(11)
En una nueva presión
del sector forestal chileno ante el gobierno para la expansión
de plantaciones, estos aseguran que sus inversiones dependen de
tasas de forestación Al respecto, el presidente de Expocorma,
Jorge Serón Ferré , dijo a la prensa este 13 de julio
(12) , que las inversiones futuras del sector forestal en términos
de nuevas plantas de celulosa dependen de los niveles de crecimiento
de las tasas de forestación. Agregó que el fuerte
aumento en el valor de la tierra en los últimos 20 años
hace muy poco rentable para las empresas forestales la compra de
predios para comenzar proyectos de forestación como los que
se iniciaron hace más de dos décadas. Las plantas
de celulosa se construyen, precisó, cada 150 mil hectáreas
de “bosques”.
En este sentido, señaló que ahora corresponde al Estado
generar las estrategias y los instrumentos para que los actuales
propietarios de esas tierras pueden entrar al negocio forestal,
con un horizonte de 15 a 25 años. Agregó que existen
unos 4 millones de hectáreas en la Séptima, el norte
de la Octava y la Novena Región de terrenos aptos para ser
forestados.
Por otra parte, pero en el mismo contexto, desde hace años
sectores privados como CORMA o la Sociedad de Fomento Fabril, Sofofa,
vienen promoviendo y exigiendo al sector público de planes
que permita a los mapuche explotar sus tierras con miras a la actividad
forestal, según ellos, como una forma eficiente de superar
la situación de pobreza de las comunidades indígenas,
para se transforme a las comunidades en pequeños forestales
mediante apoyo técnico, educación y capacitación
de sus miembros, todo esto tendiente a la integración de
las comunidades, y frenar lo que ellos han denominado “la
vía social violenta”.
Otra forma de introducción de especies exóticas en
comunidades y sectores campesinos, que obviamente va en beneficio
de las empresas, es suscribir convenios de forestación asociativa
en el cual el pequeño propietario se compromete a aportar
la superficie a forestar, mientras las compañías se
encarga de financiar la mantención de ésta, para luego
adquirir las cosechas en un periodo aproximado de 15 a 20 años.
Ante esta nueva ofensiva pública y privada, Pablo Huaiquilao
(13) de la comisión forestal de la coordinación de
organizaciones e identidades territoriales, señala que las
empresas y servicios públicos están abocados de lleno
a promocionar descaradamente las plantaciones exóticas entre
comunidades Mapuche y campesinos para obtener la complicidad y neutralidad
de los más desposeídos en estos territorios “Su
objetivo es propiciar la integración de los pequeños
propietarios campesinos al sector forestal, en especial a los contemplados
en el Decreto Ley 701, operando bajo diversas modalidades que aseguren
el cumplimiento del objetivo central.... Evidentemente, el poder
adquisitivo de las cosechas de estas plantaciones estará
a favor de las empresas madereras. Las empresas forestales hoy,
tienen pocas posibilidades de extensión territorial ante
su casi 1.500.000 hectáreas que controlan entre la VIII y
X Regiones, principalmente por los potenciales conflictos que mantienen
con comunidades mapuche, la existencia de reservas protegidas de
bosque nativo y la prohibición de venta de tierras mapuche
a personas no indígenas que establece la Ley Nº 19.253”,
a lo que se agrega la baja general en la tasa de forestación,
que es un hecho lógico ante su fuerte crecimiento que ha
sostenido esta actividad en los últimos años, señala
Huaiquilao.
Para el dirigente, el incorporar el manejo de monocultivos en campesinos
y mapuche, las empresas anexan de este modo su patrimonio forestal
obteniendo una alianza subrepticia, ya que para los tiempos de cosecha
serán justamente ellos quienes adquirirán para sí
la producción por la monopolización de la actividad.
Además, adquirir minufundios no le es rentable, por eso se
aprovecha de que las plantaciones de estos pequeños propietarios
estará cubierta por las bonificaciones fiscales que otorga
la Ley de fomento forestal.
Como efecto de esta nueva política, Huaiquilao considera
que este hecho puede ocasionar en el tiempo que desaparezca aún
más el poco bosque nativo y la flora y fauna que existe aún
al interior de las reducciones mapuche y campesinos, como también,
la pérdida de los recursos hídricos será extrema
y se postrará la degradación e infertilización
de las tierras, lo que generará progresivamente la emigración
de gran parte de la población rural a la vida urbana, generando
mayor empobrecimiento, cesantía, hacinamiento y serios trastornos
sociales.
Represión y judicialización en el marco del
conflicto forestal
En los últimos años, los principales focos de conflictos
por reivindicaciones territoriales que mantienen las comunidades
mapuche son con empresas forestales, principalmente con Forestal
Mininco y con las empresas que agrupa Bosques Arauco, generando
centenares de detenidos, procesados y condenados; decenas de heridos;
cientos de movilizados, como saldo y resultado de múltiples
movilizaciones tendientes a lo denominado “recuperación
de tierras” y también con el fin de frenar la expansión
y las graves consecuencias que se denuncian en contra de las empresas
forestales.
“En la actualidad, poderes represivos buscan pretextos fáciles
para criminalizar y reprimir la disidencia , con medios destinados
a conducir a los movimientos sociales hacia la renuncia, durante
cortos o largos periodos de tiempo, de algunos derechos fundamentales
(como el derecho de asociación, de libre expresión
de las propias opiniones o el derecho a la intimidad), a cambio
de orden público y seguridad, garantizados a través
de la represión policial (14)”.....
En este sentido, las movilizaciones mapuche ante el conflicto territorial
con empresas forestales se han convertido en el “enemigo”
principal del modelo económico impulsado por el Estado a
favor de estas grandes compañías, el que es considerado
como una amenaza a estos intereses económicos, cuyas reivindicaciones
han sido perseguidas, además, por las “acusaciones”
de ser consideradas una amenaza a la estabilidad política
y a la cohesión social del País.
Centenares de mapuche han sido
o están siendo judicializados por tribunales civiles y Fiscalías
Militares por su participación en movilizaciones en zonas
urbanas y rurales. A esa cifra, se suman órdenes de detención
y presos en la VIII y X regiones. Más de diez ministros especiales
y cinco Fiscalías Militares se han encargado de investigar
“hechos de violencia” -desde fines de 1997- en el marco
de los conflictos territoriales. Decenas de dirigentes y comuneros
mapuches se encuentran sometidos a proceso, en varios casos juzgados
por la ley 12.927 de Seguridad Interior del Estado y la ley 18.314
o Antiterrorista, creadas desde la dictadura militar y aplicadas
de manera activa y vigente en democracia como forma de control social
a las reivindicaciones Mapuche.
A esta aplicación, se agrega a que numerosos mapuche han
debido enfrentar estos últimos años el nuevo Sistema
Procesal Penal, que entró en vigencia desde el año
2000, siendo la novena región de la Araucanía la que
inició este sistema como plan piloto, ahora con aplicación
nacional, agudizando aún más los conflictos. ...“así
hemos sido testigos de la existencia de un excesivo rigor policial
cuando los involucrados son mapuches, la utilización de testigos
sin rostro, abusos de las medidas cautelares, abuso de la prisión
preventiva y lo que es mas grave aún la invocación
de leyes especiales (seguridad del estado y ley antiterrorista)
que en la practica atentan contra el principio de la igualdad de
armas (entre la defensa y la fiscalia) al otorgar mayores facultades
a esta, en perjuicio de la defensa . Es más incluso una comisión
especial del Senado ha llegado a cuestionar la real vigencia del
Estado de Derecho en la Araucanía, pero en estricto rigor
la reforma no es el problema, es decir no es ella la responsable
del conflicto, sino solo una arista de la profunda crisis en que
se encuentra la relación en que el Estado y la sociedad civil
chilena asumen su vinculación con los indígenas”.....”
pareciera que estamos en presencia de una política premeditada
dirigida por el estado a través del ministerio publico y
demás órganos destinada desarticular cualquier asomo
de resistencia al discurso oficial” (15)
La agrupación de jóvenes técnicos y profesionales
Mapuche, Konapewman, considera que la practica colonialista estatal
está absolutamente vigente, como es el caso del empleo de
instituciones judiciales que posibilitan constantes ofensivas, acompañadas
de violentas acciones policiales en contra de quienes reclaman sus
Derechos, asimismo, para esta organización urbana, el origen
de la violencia no es Mapuche, las comunidades Mapuches sólo
han obedecido a una reacción defensiva para detener los atropellos
e intentos de exterminio territorial, social y cultural del Pueblo
a causa del modelo económico..... “Es evidente que
la política estatal busca reprimir y opacar en el centro
de su medula las acciones de comunidades reivindicativas, utilizando
una institucionalidad como la Judicial para, según se aprecia,
obtener el imperio de la ley y establecer un estado de derecho rígido,
pero a costa de una conducta prácticamente terrorista y que
ha violado los Derechos Humanos más esenciales del Pueblo
Mapuche, con graves consecuencias violentitas. No sería de
extrañarse que se haya implementado esta Reforma Penal bajo
la presión e intervencionismo de intereses económicos
de minorías que lo único que buscan es un proteccionismo
simulado y conseguir el sosiego e integracionismo Mapuche para seguir
ampliando su mega-productividad forestal a costa del deterioro y
exterminio de las entidades territoriales Mapuches”.(16)
2.- Expansión Forestal e impactos en la territorialidad
Mapuche.
Uno de los problemas más candentes que aqueja al Pueblo Mapuche
tiene que ver con los impactos territoriales que enfrentan las comunidades
a causa de la expansión forestal. De conformidad con la información
ofrecida al Relator Especial para Pueblos Indígenas de las
Naciones Unidas, Rodolfo Stavenhagen en su misión a Chile,
por varios dirigentes mapuche y por especialistas, y de sus propias
observaciones, esta situación presenta los siguientes problemas
principales: (17)
-las tierras en propiedad de los mapuche son extremadamente escasas
y están sobre explotadas;
-como un efecto del desarrollo
de las plantaciones forestales el suelo en que se encuentran las
tierras de los mapuche han perdido sus fuentes de agua (para consumo
y para riego);
-ha disminuido o desaparecido
la fauna silvestre (que hizo parte de su dieta) y la vegetación
del sotobosque (tradicionalmente utilizada con fines rituales, medicinales
y alimenticios);
-el uso de herbicidas (para
la plantación y crecimiento de nuevas especies forestales)
y de plaguicidas (para el mantenimiento de los nuevos bosques),
mediante fumigación aérea y otras prácticas
fitosanitarias, afecta de varias maneras a la salud y a los cultivos;
-las actividades de extracción
forestal de bosques maduros provoca contaminación de los
lagos, ríos y cursos de agua, con perdidas importantes de
su potencial ictiológico (pesca).
Los impactos ambientales.-
Diversos son los impactos atribuibles a las plantaciones industriales
de pino y eucaliptus en Chile, como la pérdida de los recursos
hídricos; cursos de agua se afectados por sedimentación,
cambios de caudal, disminución de oxígeno disuelto
y contaminación con agroquímicos.
También, se ha señalado que los suelos de las plantaciones
se han afectados por erosión, compactación, deslizamientos
y pérdidas de fertilidad, con pérdida de fósforo,
nitrógeno y fosfato (18) Actividades forestales tales como
la construcción y utilización de caminos de madereo,
las cortas a tala rasa, la construcción de canchas de acopio
para apilar los troncos cortados, el volteo y desramado, el madereo
y la quema de desechos se denuncian como agentes erosivos de gran
importancia en los suelos.
Para el movimiento mundial por los bosques tropicales, WRM, Tal
modelo de plantaciones genera una serie de impactos negativos, tales
como la deforestación, el agotamiento de los recursos hídricos,
la erosión del suelo, la desaparición de las plantas
y animales locales. Todos esos impactos repercuten en la vida y
medios de subsistencia de las poblaciones locales, derivando en
graves problemas sociales, económicos y culturales. Los bosques
normalmente aportan agua y abono para los cultivos agrícolas,
forraje para el ganado, así como hortalizas, carne, miel,
fruta, hongos, fibras, leña, materiales de construcción
y medicinas para las comunidades locales y en muchos casos constituyen
además una fuente de valores espirituales. La desaparición
del bosque resulta en impactos negativos sobre la alimentación,
la salud, la vivienda y los ingresos de la gente que allí
habita.
A continuación, se dará un enfoque considerando diversos
estudios y testimonios relacionados con los impactos ambientales
a causa de las plantaciones forestales industriales.
a.- Disminución y pérdida de los Recursos hídricos:
Para CORMA, la entidad que agrupa a los empresarios forestales,
estudios han determinado que tanto el eucalipto, el pino radiata
y el bosque nativo tienen similar capacidad de absorción
de agua del suelo, de acuerdo con el crecimiento en volumen de madera
de cada uno de ellos. Pero en general, los “bosques”
de pino y eucalipto en Chile se ubican en zonas de alta precipitación,
por lo que el consumo que hacen en el proceso de fotosíntesis
no altera las napas que llegan a los cursos de los ríos.(19)
Contrariamente, para los autores Ricardo Carrere y Larry Lohmann
(20) La confusión entre bosque nativo y cultivo forestal
ha llevado a publicitar las funciones de este último como
siendo similares a las del bosque en lo referente al mantenimiento
del ciclo hidrológico. Más aún, se ha llegado
a afirmar que la plantación de árboles en ecosistemas
de pradera "mejoran el medio ambiente", puesto que ayudan
a regular el ciclo hidrológico. Estas afirmaciones resultan
insostenibles... La morfología y fisiología de las
especies componentes de los ecosistemas locales tienden a estar
adaptadas a la utilización más eficiente de la precipitación
disponible. Para Carrere y Lohmann, la implantación de plantaciones
de árboles a gran escala modifican los siguientes elementos:
* La relación entre el agua interceptada por el follaje y
el agua caída al suelo. El follaje de una plantación
posee características diferentes a las de un bosque natural,
una sabana o una pradera (altura, forma de copa, forma y disposición
de las hojas y ramas). Otro factor que caracteriza a las plantaciones
es que en general están desprovistas de una vegetación
de sotobosque. De estas características resultan diferencias
en materia de la cantidad de agua de lluvia interceptada y evaporada.
Es decir, que el suelo recibirá una cantidad mayor o menor
de agua en comparación con la que recibía bajo la
cobertura original.
* La relación entre escurrimiento superficial e infiltración.
Esta se verá afectada por un conjunto de factores, tales
como el tipo de humus generado por la plantación y la cantidad
de hojarasca acumulada, que facilitarán o dificultarán
la absorción e infiltración del agua caída.
El volumen de agua que atravesó el dosel también afecta
esta relación. La compactación del suelo por el uso
de maquinaria pesada, dificulta a su vez la infiltración
y favorece la evaporación.
* La relación entre evapotranspiración e infiltración
a la napa subterránea. El principal factor en este aspecto
estará constituido por el volumen de agua utilizado por la
especie plantada. La tasa de crecimiento de los árboles está
en relación directa con su consumo de agua. En plantaciones
donde se emplean genotipos de rápido crecimiento de especies
de rápido crecimiento, el consumo de agua tiende a ser muy
elevado.
Diversos estudios comparativos revelan que plantaciones forestales
muestran esta evapotranspiración mayor y una escorrentía
reducida en comparación con vegetación baja (pasturas
naturales).
Algunas investigaciones internacionales (21), comparativas entre
plantaciones forestales y zonas de pastos, concluyeron de los resultados
de 94 estudios de cuencas comparativas, que plantaciones de Pinus
y Eucalyptus causan en promedio una reducción de 40 mm en
escorrentía anual por cada 10% de cambio en cobertura respecto
a pastos. La reducción causada por bosques templados de madera
dura es menor, 25 mm en promedio. Esta reducción en escorrentía
es en gran parte el resultado de la intercepción de los árboles.
Para WRM, en su campaña contra las plantaciones y ante los
impactos que estos generan sobre el agua, señalan que todas
las plantas funcionan como bombas de agua: los nutrientes del suelo
son transportados hacia las hojas disueltos en agua. A mayor rapidez
de crecimiento, a mayor tamaño de la planta y cuanto mayor
sea el área que ocupen, mayor será el volumen de agua
utilizado. Sin embargo, en la mayoría de los países,
los "expertos" forestales niegan tal hecho, incluso cuando
las poblaciones locales denuncian el agotamiento de los recursos
hídricos vinculado a las plantaciones.
En Chile, también se han realizado algunos estudios científicos
sobre los efectos de las plantaciones industriales en los recursos
hídricos. Una de ellas, realizada por investigadores de la
facultad de ciencia de la Universidad Austral (22), fue sobre la
forestación de los suelos rojos arcillosos de la zona de
Collipulli con Pinus radiata y Eucalyptus nitens sobre el balance
hídrico. Para ello se determinaron durante dos años
los aportes de agua por precipitación, las pérdidas
por intercepción del dosel, la variación del contenido
de agua edáfica hasta los tres metros de profundidad, la
evapotranspiración y percolación de dos plantaciones
de Pinus radiata y dos de Eucalyptus nitens con densidades de 833,
395,1560 y 633 árboles / ha. respectivamente.
Los resultados se compararon con los de una pradera natural de la
zona. Las plantaciones forestales redujeron aproximadamente un 30%
la cantidad de agua que llegó al suelo debido a la intercepción
del dosel. La evapotranspiración tuvo una relación
directa con la densidad de los rodales y fue aproximadamente la
mitad de la precipitación anual (1.089 y 1.418 mm). Para
la pradera, este consumo fue algo inferior. La diferencia entre
ambos tipos de cubierta vegetal se acentuó cuando se adicionó
a la evapotranspiración las pérdidas de agua por intercepción.
Dicho estudio, en su resultado, asigna a la intercepción
la principal responsabilidad por la diferencia que existe entre
el consumo de agua de las plantaciones forestales y de la pradera.
La variación temporal del contenido de agua edáfica
debido a la evapotranspiración de las plantaciones forestales
sobrepasó los 3metros de profundidad, mientras que en la
pradera esta situación sólo se manifestó hasta
los 100 cm. La percolación para la pradera fue equivalente
al 37 y 60% de la precipitación total para los años
1 y 2, y tuvo una estrecha relación con la cantidad de precipitación
invernal. En las plantaciones forestales este valor osciló
entre un 12 y 29%. Se registró una relación inversa
entre este parámetro y la densidad de los rodales.
En la novena región, el clima varía entre templado
cálido y templado lluvioso, con promedio de unos cuatro meses
secos. El primero de ellos se presenta en la porción Norte
de la región y se caracteriza por presentar lluvias invernales,
las que se tornan muy escasas en verano. El templado lluvioso predomina
en las zonas centro y sur de la región y presenta precipitaciones
durante todos los meses del año, con una disminución
en verano. La pluviometría va desde unos 1.350 a 1.400 mm.
Anuales. (23)
Según un estudio de la FAO (1987), la evapotranspiración
real de un bosque de eucaliptus aproxima los 1000mm/año,
para un régimen de lluvia superior a 1200mm/año. Para
las zonas más húmedas la evapotranspiración
aumenta y puede alcanzar los 1500mm/año. Estudios comparativos
han mostrado que la evapotranspiración para una plantación
de pinos es, aproximadamente, igual a la observada en plantaciones
de eucaliptus, que bordearía unos 10 mm agua diarios.
Zonas con alta concentración de plantaciones exóticas,
como Lumaco, Ercilla , Traiguén, Los Sauces, Angol, Galvarino,
Nueva Imperial, entre otras localidades, han sido consideradas zonas
de catástrofes a causa de las sequías, principalmente
en temporada estival, en que napas, esteros, manantiales y ríos
disminuyen notablemente su caudal, incluso algunos se han secado,
lo que se ha relacionado producto de la succión que hacen
las plantaciones de pino y eucalipto, ya que como se ha dicho, requieren
de una enorme cantidad de agua para su crecimiento.
Como ejemplo de esto, en la comuna de Lumaco, en el sector rural
de Reñico Grande, Pedro Llanquinao, presidente de la comunidad,
relata que históricamente existió un caudal que se
secó. Tras la tala del bosque el caudal reapareció
como una pequeña vertiente, pero la comunidad teme que vuelva
a desaparecer con la reforestación exótica. Lo mismo
ocurre con el estero que se ubica en el sector alto, un lugar estratégico
para los mapuches, ya que constituía un lugar ceremonial
de descanso y petición para un buen viaje(24).
En Ercilla, la comunidad Mapuche de Tricauco se movilizó
en agosto del 2002, para impedir la plantación de eucalipto
en la ribera del río Huequén, hicieron frente a los
trabajadores y a las fuerzas policiales, su objetivo era “Impedir
que les secaran el río”. José Toro Huenulao-,
de la misma comunidad, señalaba a la periodista del Siglo
Ana Muga : “ahora no hay agua en el verano ni para los animales.
Se ha secado todo: los pantanos, las nalcas… Ahora hay puro
pino, lo demás lo han matado todo. Eso es lo que quiere Mininco:
matarlo todo. Con todo lo que están haciendo nos están
obligando a defendernos”.... A la misma periodista, el lonco
Luis Catrimil Huenupe le relataba .....” ya el daño
es demasiado grande, nosotros estamos defendiendo esta tierra de
la usurpación y de la estafa del Estado. Nos quieren secar
el río. Eso no lo vamos a permitir, eso ya nos colmó.
Nos aburrieron los guardias, las provocaciones que han hecho. Tenemos
que prepararnos para enfrentarnos a ellos” ... “La Mininco
sigue intentando plantar y con sus fuerzas policiales llegan a arrasar
no más".(25)
b. Los impactos en el suelo y bosque
A nivel global, el diagnóstico del estado actual del recurso
suelo en el sur de Chile muestra que los principales problemas de
degradación del recurso están relacionados con la
degradación biológica y la erosión hídrica.
El primero, influenciado por la deforestación y las quemas
que contribuyen a una fuerte disminución de la materia orgánica,
el segundo por la topografía montañosa, la intensidad
de las precipitaciones, la explotación indiscriminada del
bosque, entre otros.
“Tanto los árboles plantados como el manejo que reciben
resultan en cambios en la estructura y composición química
de los suelos. Las rotaciones cortas, sumadas al uso de maquinaria
pesada, dejan los suelos expuestos a la erosión. Importantes
volúmenes de nutrientes son exportados del sitio a través
de la extracción de troncos. Los cambios en la flora y fauna
del suelo, que resultan de la elección de la especie a ser
plantada (usualmente eucaliptos y pinos), implican modificaciones
en el ciclo de los nutrientes e incluso en la estructura original
del suelo. Muchos de tales cambios son irreversibles”.(26)
Uno de los inconvenientes e impactos que evidencian en los suelos,
por ejemplo, son las plantaciones sin ralear, que producen sombra
excesiva en el sotobosque y pueden favorecer la erosión y
una mayor escorrentía superficial, sobre todo en pendientes
fuertes. Demás está decir que Chile tiene una geografía
montañosa y que es un efecto fácil de observar en
diversos sectores rurales de la novena región.
A esto se agrega, que la industria forestal desarrolla la tala rasa
de las plantaciones de monocultivos, siendo la mayoría en
pendientes causando fuerte escorrentía de las aguas, generando
erosión y extensos desiertos.
Para la organización defensores del Bosque, en Chile aún
no se han definido criterios y límites a la tala rasa a través
de las certificaciones ambientales, debido justamente a la posición
de los empresarios forestales, algunos de los cuales postulan que
no debe haber límites ni siquiera a las dimensiones de las
talas rasas. Una de las justificaciones es que las grandes empresas,
como Mininco, cosecha de esta manera hasta 2.000 hectáreas
continuas, causando gran impacto en el medio ambiente.(27)
Las consecuencias de esto, las sufren los vecinos, principalmente
las comunidades mapuche muchas de las cuales se encuentran acorraladas
o aisladas en medio de los grandes paños forestales.
La perdida del bosque nativo por sustitución de especies
exóticas, también ha significado un grave impacto
a la vida de las comunidades mapuche, un ejemplo de esto es lo que
ocurre gravemente en Lumaco, graficado por Frías, “La
destrucción del bosque nativo también ha sido devastador
para la variedad alimenticia de las comunidades. Con tristeza han
visto como se han quemado los bosques nativos y plantados en su
lugar especies exóticas. La perdida del bosque nativo ha
afectado profundamente la capacidad de subsistencia de las comunidades.
Su alimentación ha sido drásticamente alterada al
perderse productos que recolectaban del bosque y la fauna autóctona.
Con los hermanos de la comunidad Victorio Millan hablamos sobre
como era el bosque antes de las plantaciones. En solo unos minutos
construimos juntos una lista de alimentos, hierbas, árboles,
animales, que habitaban en los bosques y que proporcionaban un bienestar
a las comunidades. En esos minutos que dedicamos a recordar el bosque
nativo la reunión se lleno de recuerdos, sonrisas y añoranzas”.(28)
Se estima que en Chile existen unas 2.300.000 hectáreas de
plantaciones forestales, por lo menos en manos de las empresas.
Sobre el bosque nativo, fuentes oficiales y empresariales, han sostenido
que Chile posee más de 13 millones de hectáreas de
bosques. Cuestión que se contradice con otras versiones.
De acuerdo al informe entregado al Banco central, por el economista
- ambientalista Marcel Claude en 1994, estimó que el bosque
nativo en Chile llegaba a las 7.750.000 y que entre los años
1985 y 1994 se han perdido 900.000 hectáreas de bosque, (principalmente
a causa de la sustitución por especies exóticas).
Y que de continuar esa tendencia, el bosque nativo desaparecería
en el año 2025. Sin embargo, ante la inmediata reacción
de los empresarios forestales contra este resultado, el ejecutivo
y algunos representantes del legislativo intervinieron para que
dicho informe quedara sin efecto y el Banco Central (29) lo reemplazó
posteriormente por otro resultado que finalmente fue complaciente
a los intereses de las grandes empresas Forestales, aumentando considerablemente
la cantidad de Bosque nativo sin que aún se sepa cuales fueron
sus fuentes y métodos para realizar el calculo.
Actualmente hay una gran polémica al respecto, ya que varias
organizaciones ecologistas demandaron al Banco Central por este
estudio del bosque nativo, en cuyo texto manifiestan su condena
a la actitud del Banco Central, de negar la entrega de los antecedentes
usados para dicho estudio.
Con la pérdida del Bosque nativo, desaparece también
la flora y fauna, ya que esta no existe o no se evidencia en las
grandes extensiones de plantaciones monocultivos industriales, y
por ende, genera serias transformaciones al hábitat y ecosistema
que conviven principalmente con las comunidades mapuche, en su equilibrio
ambiental necesario, entre otras cosas, para las prácticas
culturales como es la medicina tradicional y el uso de plantas medicinales,
alimentación, forrajes, leña.
A los impactos de erosión por mal manejo de las plantaciones,
a la tala rasa y sustitución de bosque nativo, se debe agregar
los efectos que estaría causando los plaguicidas, muchas
veces denunciado por las propias comunidades, quienes han sido testigo
directo de cómo las empresas van observando permanentemente
la expansión de pesticidas en las plantaciones que colindan
con las tierras Mapuche aplicados directamente o por vía
aérea, esparciéndose en su contaminación por
los suelos, ríos, esteros, manantiales, napas subterráneas,
usados a diarios para el consumo humano, animal o bien para la aplicación
de regadío o microregadío en los cultivos agrícolas.
El uso de palguicidas, muchas veces incontrolado se escapa ante
la falta de políticas de control, fiscalización e
investigación por parte de los órganos públicos
del Estado.
“La sobre utilización de plaguicidas y pesticidas se
transforma en un circulo vicioso. Por un lado extermina las plagas,
pero junto con ello, elimina también las especies beneficiosas
para el hombre y las que son utilizadas culturalmente en este caso
por la cultura mapuche y sus Machi ,por otro lado, contribuye al
aumento de muchas plagas, necesitándose cada vez mas plaguicidas
para su eliminación. (Castro 2004)”(30)
También con consecuencias insospechadas, es la introducción
de especies exóticas transgénicas. Se sabe que instituciones
públicas como INFOR o la Fundación Chile u otras instituciones
de investigación de la propia empresa privada, han estado
empeñadas al mejoramiento genético de especies forestales,
cuyo fin se centra para el control de plagas, crecimiento más
rápido y para producir mejoras la anatomía de las
raíces de especies ante las sequías y disminución
de los recursos hídricos en los territorios donde se desarrollan,
para que succione de mejor forma el agua subterránea, condición
necesaria para su rápido crecimiento.
Según El Fondo Mundial para la Naturaleza señala entre
otros riegos como consecuencia de los transgénicos: - daños
colaterales al resto del genoma huésped (como consecuencia
de la inserción de un gen) – Contaminación genética
(perdida de fortaleza de los bosques nativos) – Cambio en
la productividad y degradación de los suelos (mayor demanda
de agua y pérdida o disminución de los nutrientes
del suelo) – Efectos sobre la salud de las personas (resistencia
a los antibióticos y generación de alergia).
En Chile la proyección de los transgénicos no está
sometida a Estudio de Impacto Ambiental y la mayor parte de los
monocultivos transgénicos se liberan sin cuarentena de bioseguridad.
Prácticamente no existe legislación sobre el tema,
hecho que ofrece un panorama de inseguridad a quienes están
obligados a convivir diariamente con las plantaciones forestales.
Es un hecho que para el pueblo Mapuche su relación con el
entorno territorial es de equilibrio entre las fuerzas del universo
y su forma de vida. La existencia de forestales en tierras Mapuches
sin lugar a dudas trajo graves consecuencias sociales, espirituales
y ambientales con irreparables daños a la cultura territorial.
Las mismas comunidades afectadas se refieren a su territorialidad
no como un pedazo de suelo, sino a espacios que tienen sus propias
fuerzas espirituales (gnen) de la tierra, ríos, esteros,
bosques, animales, personas, las que se interelacionan entre si
y permiten un equilibro armonioso.
Sin embargo, se percibe que estas fuerzas están desapareciendo
por la trasgresión y contaminación de sus tierras
y aguas, como consecuencia de estos monocultivos que han ocasionado
un grave daño y desequilibrio, así por lo menos lo
relata Juan Painemal, presidente de la organización territorial
Wajontu coj coj mapu de la localidad de Chol Chol. “El equilibrio
entre la naturaleza y las personas está alterado. Las comunidades
mapuche enfrentan graves desequilibrios en su medio ambiente ante
la introducción del pino y eucaliptus que ha secado las napas
de agua, causando contaminación por fitosanitarios como plaguicidas,
herbicidas y transformando todo el ecosistema que existía
en la vida rural”. La comisión de salud intercultural,
de la organización wajontu coj coj mapu, estima que Es decir,
la forestación con plantas exóticas (Eucaliptus, Pino),
la aplicación de productos químicos (herbicidas, fungicidas,
etc), la contaminación de las aguas, entre otros, conllevan
al rompimiento del equilibrio natural a través de la muerte,
pérdida y extinción de plantas medicinales, trayendo
problemas a los agentes de la medicina y a las personas, familias,
comunidades y a la sociedad en su conjunto que se sirven de ellas.
Para Luis Cañulef, integrante de la coordinación de
comunidades mapuche en conflictos ambientales, región de
la araucanía, sostiene que tanto en la VIII y IX Regiones,
principalmente, se aplican productos químicos en plantaciones
densas a través de la pulverización o espolvoreo en
aviones, esparciendo por los aires enormes cantidades de plaguicidas
para asegurar una cobertura total, sin que se respeten los límites
prediales donde viven las comunidades Mapuche. “Varias comunidades
han denunciado sus efectos. En los Sauces, por ejemplo, han existido
casos de denuncia donde incluso se ha llegado a juicio. En Lumaco,
se denunció la sequía de las aguas a causa de las
forestales, se llevó adelante una comisión técnica
para hacer un diagnóstico pero nunca más se supo nada,
todo quedó hasta ahí y las forestales siguen introduciendo
más plantaciones y siguen causando más daño
a las comunidades Mapuche”.
Los impactos sociales
Las localidades forestales con
alto índice de demografía mapuche entre la VIII y
IX regiones, a pesar de los millones de dólares por utilidades
que perciben las compañías, son lugares donde se concentran
los mayores niveles de indigencia y pobreza. Asimismo, pueblos que
son centros medulares de la actividad forestal prácticamente
son poblados “fantasmas” y donde existe un notable aumento
emigratorio.
Para las organizaciones Mapuche, la expansión forestal ha
terminado por perpetuar la pobreza local y aumentar el empobrecimiento
mapuche. Entonces ¿cuál es el aporte local de las
forestales que tanto se señala?, se preguntan. (31)
En efecto, en la última encuesta sobre líneas de pobreza
realizada en el año 2000 por Mideplan (32), considerando
el mayor índice de población mapuche por comunas y
comparando donde existen las más altas concentraciones forestales,
arroja los siguientes resultados:
-(Provincia)
-Comuna
-Total Pobre e indigente %
(Arauco)
Lebu
41,7 %
Cañete
37,1 %
Tirúa
30,3 %
(Malleco)
Collipulli
37,2 %
Ercilla
52,9 %
Lumaco
38,3 %
Los Sauces
48,5 %
Traiguen
41,6 %
(Cautin)
Carahue
41,4 %
Loncoche
34,6 %
Galvarino
46,3 %
**Se suman los totales de pobreza e indigencia en una sola cifra.
Del mismo modo, es coincidente con los niveles de emigración
en la relación población mapuche y concentración
forestal. De acuerdo al resultado del Censo Chile 2002, la población
habría aumentado en un promedio anual de 1,2 %, con un porcentaje
de variación Intercensal (1992 – 2002) de 12,8 %. La
VIII región del Bio Bio aumentó su población
en el decenio en 6,9 % y la IX Región de la araucanía
en 10,7 % . Sin embargo, en las localidades donde existe mayor expansión
de monocultivos exóticos, igual con alta población
mapuche y que devela los mayores índices de pobreza, mayoritariamente
la población disminuyó, lo que se puede interpretar
ante la falta de ocupación laboral lo que dejaría
en evidencia que las empresas madereras no están aportando
a estas expectativas.
Emigración:
(33) Provincia de Arauco – VIII Región
Comuna Población 1992 Población 2002 Variación
%
Contulmo 6.736 5.842 -13,0 %
Curanilahue 33.631 31.789 - 5,5 %
Provincia de Bio Bio – VIII Región
Comuna Población 1992 Población 2002 Variación
%
Laja 24.350 22.190 - 8,9 %
Antuco 4.062 3.911 - 3,7 %
Mulchen 29.934 28.943 - 3,3 %
Provincia de Cautín – IX Región
Comuna Población 1992 Población 2002 Variación
%
Carahue 25.500 25.433 - 0,3
%
Galvarino 14.076 12.771 - 9,3 %
Loncoche 23.934 28.943 - 3,3 %
Provincia de Malleco – IX Región
Comuna Población 1992 Población 2002 Variación
%
Collipulli 22.767 22.287 - 2,1
%
Ercilla 8.842 8.772 - 0,8 %
Los Sauces 8.995 7.519 -16,4 %
Lumaco 12.258 11.249 - 8,2 %
Purén 13.917 12.796 - 8,1 %
Renaico 9.197 9.131 - 0,7 %
Traiguén 20.622 19.314 - 6,3 %
Considerando estos resultados,
resulta sin sentido, que en las localidades donde se ubican las
principales instalaciones industriales de las empresas forestales
haya aumentado la emigración con una severa disminución
de la población. Es el caso de las plantas de celulosa de
CMPC en Laja (planta Laja), Nacimiento (Planta Santa Fe) en la VIII
Región y Collipulli (Planta Pacífico), IX Región;
o su planta forestal en Mulchen y del mismo Nacimiento en la VIII.
Gigantescas industrias donde se vocifera el desarrollo y progreso,
no han provocado efecto alguno en mejorar los altos índices
de pobreza y desempleo en los poblados donde funcionan.
Las posiciones irreconciliables de un conflicto territorial
Las distintas miradas de un conflicto
Resulta insostenible las versiones
tan opuestas y al parecer irreconciliables entre sectores mapuche,
empresariales, oficialistas y políticos ante el conflicto
territorial entre comunidades y organizaciones mapuche frente a
empresas forestales. Para unos, las denominadas recuperaciones y
reivindicaciones de tierras de los mapuche son actos que se encasillan
en el orden y seguridad en primer término, y luego, en una
situación de extrema pobreza. Para lo primero, se han utilizado
una serie de términos con el fin de catalogarlo: Terrorismo
rural, violentismo, infiltración, vandalismo, etc, donde
los medios de comunicación masiva han cumplido un rol fundamental
en esta nueva estigmatización.
Dicha catalogación ignara ha sido vinculada de manera “satanizada”
a una numerosa lista de organizaciones de otras latitudes de muy
diferentes líneas de acción e ideología, como
por ejemplo las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC), así
como otras agrupaciones en luchas sociales como el Movimiento de
Campesinos sin Tierra de Brasil, el Mrta de Perú, el movimiento
indígena de Ecuador, y el Frente Zapatista de Liberación
Nacional de México (EZLN), las que apuntan a que éstas
habrían influido en el accionar mapuche y más aún,
este habría sido infiltrado.
Asimismo, en distintas circunstancias, las empresas Forestales han
acusado directamente a comunidades y organizaciones Mapuche de provocar
atentados, incendios forestales intencionales, extracción
ilegal de madera y el ingreso de animales en sus terrenos. Como
contraparte, organizaciones mapuche han acusado reiteradamente de
invasión, usurpación, etnocidio y neo colonialismo
en los territorios, como también de, autoatentados y montajes
perpetuados por las propias empresas con el fin de criminalizar
las demandas mapuche.
En este sentido, el tratamiento que el pueblo Mapuche y sus organizaciones
recibe de sectores empresariales y comunicacionales, vinculados
a estos, han hecho uso constante ante cualquier hecho que pueda
parecer un “atentado” vincularlo a la “violencia
Mapuche”, que aunque luego resulte que los Mapuche no han
sido los responsables o impulsores directos de los hechos relacionados,
su relación, convertida ya en uso, acaba provocando una asociación
terminológica Mapuche – terrorista, alterando y agravando
situaciones extremas y de gran peligrosidad.
En temporadas estivales, las plantaciones industriales propensas
a los focos de incendios aumentan considerablemente en estos siniestros.
En el 2003, ante una ola de incendios, principalmente en la VIII
Región, la corporación Regional de la Madera (Corma),
acusó de atentados y llamó al Ministerio del Interior
para que se que se aplique todo el rigor de la ley a los culpables
de las acciones que, según Emilio Uribe Coloma, gerente general
de la Corma, se trataría de grupos mapuche violentistas.
Uribe dijo "no podemos descansar sólo en la labor de
Carabineros para encontrar a los culpables de estos incendios, la
idea es incentivar a la población a que esté en contacto
con los guardabosques y bomberos del sector, y denuncie este tipo
de hechos si conoce a los actores de ellos". Agregó
que lo que hace presumir que los siniestros sean causados por mapuche,
es la cercanía de los focos incendiarios, el lugar en donde
se originan, y la simultaneidad de ellos.(34)
En julio del año 2003, La comisión de Constitución
del Senado-en una decisión mayoritaria, de cuatro votos contra
uno-concluyó que en la zona de la Araucanía se encuentra
gravemente afectado el principio de la seguridad jurídica,
por las acciones de violencia de grupos mapuche extremos, estableciendo
que los habitantes de esta zona viven atemorizados frente a eventuales
actos de violencia por parte de algunos grupos indígenas
extremos, sin contar con protección eficaz y oportuna, siendo
fundamental tomar medidas al respecto.
La Feria Internacional Forestal, Celulosa y Papel, Expocorma que
se realiza anualmente y donde concurren empresarios y autoridades
de gobierno, ha sido constante escenario de emplazamientos de los
representantes empresariales a las autoridades por el denominado
“conflicto mapuche”. En Noviembre del año 2003,
el presidente de CORMA enrostró públicamente esta
situación al primer mandatario Ricardo Lagos, señalándole
lo siguiente: “lamentablemente este año también
hemos tenido que afrontar problemas, y el principal sigue siendo
el llamado conflicto mapuche, que nuevamente ha tenido su manifestación
en tomas de predios, incendios forestales, atentados contra maquinaria
y, lo que es peor, ataques a trabajadores forestales”. Al
respecto indicó que “es deplorable que persistan algunos
violentistas de esa etnia y otros ajenos a ella, afortunadamente
pocos, en utilizar la violencia y el terrorismo para plantear supuestas
reivindicaciones. No es posible que estas acciones ilegales continúen
causando daño e inseguridad con graves efectos para toda
la comunidad”.(35)
En la oportunidad, los dirigentes de CORMA premiaron por su aporte
al “desarrollo forestal chileno”, al empresario y ex
Ministro de la dictadura militar, Fernando Leniz. Por aquellos días,
Leniz había sufrido un “atentado” incendiario
a su casa de veraneo en la X Región en uno de sus fundos,
en las cercanías de Panguipulli. Ante esto, los empresarios
aprovecharon la ocasión para recriminar a Ricardo Lagos.
Como reacción, el presidente Lagos expresó su solidaridad
al empresario y prometió que se aplicará “todo
el rigor de la ley” contra las comunidades mapuche que participan
en hechos de violencia, inculpando y condenando desde ya la participación
mapuche sin que exista ningún medio de prueba. Además,
a esa altura, el incendio ya había originado una querella
presentada por la gobernadora de Valdivia en el Juzgado del Crimen
de Panguipulli, en representación del Ministerio del Interior.
En tanto, el abogado de Fernando Léniz exigía la aplicación
de la Ley Antiterrorista, que ha sido el recurso legal más
utilizado contra los mapuche en el último tiempo.
Ante este hecho, la Agrupación Konapewman de Temuco, y la
organización de familias y comunidades mapuche en conflictos
ambientales de la Región de la Araucanía, declararon
que la abierta posición de Ricardo Lagos contra los mapuche
“escapa de toda ética y legalidad, ya que no existe
ninguna prueba que involucre a mapuche en el incendio, sólo
prejuicios generados desde las propias forestales y los medios de
comunicación”. Asimismo, recordaron lo ocurrido hace
algunos años en el fundo Rucañanco, de Forestal Mininco
en la comuna de Collipulli, donde se incendió la casa patronal.
En esa oportunidad, se aplicó la Ley de Seguridad Interior
del Estado, lo que significó la militarización de
esos territorios y la detención de varios dirigentes mapuche.
No obstante, con posterioridad los guardias forestales del predio
reconocieron que se trató de un autoatentado, hecho que quedó
impune. En opinión de las organizaciones, “la imprudencia
del presidente se debe a la presión de los grupos económicos
forestales que lo mantienen subordinado a sus intereses”(36)
Para organizaciones Mapuche el conflicto con las empresas forestales
no es tan solo una disputa por tierras, por lo menos así
da cuenta en su versión la comisión forestal de la
coordinación de organizaciones e identidades territoriales,
señalando que el conflicto territorial con las empresas forestales
es una lucha por sobrevivir, por los derechos, dignidad, reconocimiento
y las posibilidades de un desarrollo autónomo. Para la coordinación,
el freno a la expansión forestal, es además, el intento
de impedir que esta actividad siga introduciendo mayor empobrecimiento,
daño ambiental y deterioro cultural al Mapuche y vastos sectores
sociales. Agrega, que la lucha contra las forestales, como tema
de fondo, es intentar cambiar la relación política
del Estado hacia el Pueblo Mapuche, porque para ellos, los grupos
dueños de las forestales son grupos fácticos que son
parte controladora del Estado Chileno y toda su “maquinaria”,
siendo responsables directos de la marginación, exclusión
y opresión que enfrenta el Mapuche y mayoritarios sectores
sociales37. Por lo tanto, a los conflictos históricos por
tenencia de la tierra, por los impactos negativos que esta actividad
industrial estaría generando a las comunidades y su ecosistema,
se agrega un componente exclusivamente político, ya que acusan
a las compañías de ser directos responsables en la
actual marginación político- legislativo del Pueblo
Mapuche al interior del Estado a través de la intervención
de la red política y sus poderes en Chile, ya que para la
misma organización, el reconocer Derechos de los Pueblos
originarios en Chile a través de la Constitución o
la ratificación del convenio de la OIT Nº 169, significaría
limitar el poder de estas empresas y sus actividades en territorio
mapuche.
Para Juan Painemal, de la Wajontu coj coj mapu, la llegada de las
forestales es una nueva invasión, un nuevo colonialismo que
asume como estrategia la dependencia y asimilación de los
mapuche a través de una política de Estado. Sin embargo,
dice esperanzado, que prevalecerá finalmente la resistencia
Mapuche y se impondrá un desarrollo fundamentado en la cultura
del Pueblo Mapuche, en su conocimiento, sabiduría y particular
cosmovisión, respetando los recursos naturales y no exterminándolos
como hacen las forestales. “Los Mapuche hemos tenido que enfrentar
por siglos distintas invasiones y seguimos existiendo. Los invasores
forestales que recién se han introducido en nuestro territorio
desde hace unos 30 años, tendrán que retirarse algún
día ante el fracaso de no conseguir someternos”, dice
Painemal.
“Nosotros los mapuche jamás hemos sido ni seremos terroristas
como se nos acusa. Sólo luchamos por lo justo, por nuestras
tierras, por un futuro mejor para nuestros hijos y también
por un fututo mejor para todo nuestros pueblo” (lonko Pacual
Pichún)(38)
“Por más que intenten clasificar las movilizaciones
mapuche de terrorismo, vandalismo o de infiltraciones extranjeras,
estas son el legítimo resultado de defensa de las propias
Comunidades, siendo válidas para la recuperación del
territorio y para la erradicación de las empresas forestales
de nuestra zona, ante el inminente genocidio que están causando
en contra de todo el Pueblo Mapuche. Los mapuches no necesitamos
en nuestro accionar de ideologías y de agentes externos para
movilizarnos en defensa de nuestros Derechos” (werkén
Víctor Ancalaf).(39)
* Es integrante de la Agrupación Konapewman de Temuko y de
los equipos de trabajo territorial de la Coordinación de
identidades territoriales Mapuche.-
--------------------------------------------------------------------------------
Notas:
(1) Anuncios del Ministro de agricultura Jaime Campos al participar
en el seminario “Implicancias de los Acuerdos de Libre Comercio
en el Sector Forestal”, organizado por el Instituto Forestal,
INFOR - 30/10/2003 (agencia de noticias Minagri)
(2) Los lineamientos estratégicos
de CONAF para el período 2000 – 2006, señalan
la incorporación de la actividad forestal en los sistemas
productivos de los pequeños propietarios forestales mediante
modalidad de Crédito de Enlace con INDAP; mediante modalidad
Gestión Subsidiaria Participativa; mediante modalidad en
Mediería con grandes empresas forestales; o mediante crédito
Banco Estado. Conaf estima que en Chile existe unas 2.000.000 hectáreas
de pequeños propietarios para la e aptitud forestal.
(3) Decreto Ley Nº 701.
Bonificación que incentiva la forestación creada desde
la dictadura militar desde el año 1974. Indap: Insitituto
nacional de desarrollo agropecuario; Conaf, Corporación nacional
forestal; Infor, Instituto Forestal.
(4) Fuente radiografía
al conflicto forestal en el gulumapu. A.Seguel, trabajo de investigación.
2003. http://www.wrm.org.uy/paises/Chile.html
(5) Cita Catalán y Antiqueo(
1998), Invasión Forestal, Khla Nagnegei Taíñ
weichangepan., Gisela Frias, 2004.-
(6) (artículo la invasión
del territorio mapuche, prensa latina, 2002, por Natalia gonzález,
periodista)
(7) Desde el año 1978
con la promulgación de los Decretos Leyes N°2.568 y N°2.750
modificaron sustancialmente la Ley Indígena N°17,729
de 1972, la cual tuvo una breve aplicación truncada por el
régimen militar.
(8) Corporación Chilena
de la Madera (CORMA), agrupa a los principales empresarios forestales
en Chile.
(9) Informe de la Misión
a Chile del Relator de Derechos Indígenas de la ONU. 2003
– 2004.
(10) Fuente: Agencia De prensa
Minagri. Abril 2004.
(11) Programa de forestación
campesina. Fuente en cifras Ministerio de agricultura. 2004. http://www.agricultura.gob.cl
(12) Diario el sur. Portada
y columna. http://www.elsur.cl
(13) Pablo Huaiquilao es Ingeniero
forestal, integrante de la agrupación de jóvenes técnicos
y profesionales Mapuche konapewman; integrante de la comisión
forestal de la coordinación de identidades; y asesor de la
organización territorial wajontu coj coj mapu de Chol Chol.
(14) Industria y conflicto forestal
/ Represión y criminalización de las demandas sociales.-
Memoria Pueblos originarios y organizaciones sociales 4 –
5 de junio Villarrica – Pucón, 2004. planteamientos
coordinación de organizaciones e identidades territoriales
Mapuche.
(15) conflicto mapuche y reforma
procesal penal: una mirada critica danko jaccard riquelme.abogado
pdi iei ufro. 2004. http://www.derechosindigenas.cl
(16) Opinión Konapewman
sistema procesal penal. 2002. http://mapuche.info.scorpionshops.com/mapuint/konapewman0108.html
(17) Informe de la Misión
a Chile del Relator de Derechos Indígenas de la ONU. 2003
– 2004.
(18) Impacto Plantaciones Forestales
Pinus Radiata El Caso del Sector Rukañanco comuna de Contulmo.
centro de desarrollo, medio ambiente y cultura mapuche-lafkenche.-
Francoise Laigneau, Félix Gallet y Gacile Andrieux 1999.-
http://www.mapuexpress.net/publicaciones/pino-rucananco.htm
(19).- Mitos y realidades de
las plantaciones forestales en Chile. Corma, http://www.corma.cl/mitos/faq.html#12.1
(20) Libro El papel del Sur.
Plantaciones forestales en la estrategia papelera internacional.,
Ricardo Carrere y Larry Lohmann. WRM. 1994
(21) Bosch, J.M. y Hewlett,
J.D. (1982). A review of catchment experiments to determine the
effect of vegetation changes on water yield and evapotranspiration.
Journal of Hydrology 55:3-23
(22) Chile consecuencias de
las plantaciones forestales sobre la disponibilidad del recurso
hídrico en suelos rojos arcillosos de la zona de Collipulli,
IX Región, facultad de ciencia, Universidad Austral de Chile.
Anton Huber – Ramiro Trecaman. 1999.-
(23) Los clima de Chile. Ignacio
Ruiz. Chilenice ediciones.
(24) (extracto del documento:
'Plantaciones forestales y comunidades mapuches', elaborado por
el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales, Olca,
mayo 2002)
(25) Comunidad de Tricauco en
Ercilla. "NO PERMITIREMOS QUE FORESTAL MININCO NOS SEQUE EL
RIO. Ana Muga, periódico el siglo.
(26) El problema de las plantaciones
forestales. Movimiento mundial por los bosques tropicales. WRM.
(27) La fatídica tala
rasa. Malú Sierra, defensores del Bosque. Visita a faenas
de tala rasa en el predio El Guanaco, de Forestal Millalemu. Verano
del 2003
(28) Invasión Forestal.
Khla Nagnegei Taíñ weichangepan. Gisela Frias. 2003.
(29) (Cuentas Ambientales: Metodología
de Medición de Recursos Forestales Expresados en Unidades
Físicas 1985-1996)
(30) Salud colectiva y medio
ambiente. (plaguicidas y pesticidas) SSA. Mario castro, 2004.
(31) Declaración agrupación
mapuche konapewman y coordinación de comunidades en conflictos
ambientales, noviembre 2002. http://www.mapuexpress.net
(32) Encuesta Casen, Ministerio
de planificación social, Mideplan, año 2000.
(33) Fuente: Informe censo Chile
2002
(34) Comunicado Corma. diario
el Sur 13 de febrero.
(35) Extracto discurso del presidente
de la Corporación Chilena de la Madera, José Ignacio
Letamendi, Inauguración Expo Corma, 2003.
(36) Declaración pública.
Noviembre 2003.
(37) Industria y conflicto forestal
/ Represión y criminalización de las demandas sociales.-
Memoria Pueblos originarios y organizaciones sociales 4 –
5 de junio Villarrica – Pucón, 2004. planteamientos
coordinación de organizaciones e identidades territoriales
Mapuche.
(38) Carta lonko Pascual Pichun
al Presidente de la República, 22 de abril de 2003 (Pascual
Pichún se encuentra actualmente recluido en la cárcel
de Traiguén por Ley anti terrorista).
(39) Carta pública Víctor
Ancalaf, werkén comunidad Choin Lafkenche de Collipulli.
2002. http://www.mapuexpress.net (Víctor Ancalaf se encuentra
actualmente recluido en la cárcel de Concepción por
Ley anti terrorista.
FUENTE: http://www.mapuexpress.net/?act=publications&id=224