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ECUADOR

 Experiencias de la Federación Awá del Ecuador en el manejo y conservación de su territorio

Ponencia preparada por:
Hermes Cuasaluzán, Coordinador de Proyectos de la
Federación de Centros Awá del Ecuador y
Jaime Levy, Director de ALTRÓPICO


ANTECEDENTES

Los Awá del noroccidente Ecuatoriano y sur occidente Colombiano son uno de los pueblos ancestrales de la región del Chocó Biogeográfico, un área que se extiende a lo largo de la costa pacifica de Sur América desde el sur de Panamá a través de Colombia y terminando en el noroccidente Ecuatoriano. Esta región contiene los bosques más húmedos de Abya Yala (las Américas), y ha sido reconocida internacionalmente como una de las áreas con más diversidad biológica en el planeta, y una de las más amenazadas, especialmente en Ecuador. Las 120.000 hectáreas del Territorio Awá en Ecuador representan la extensión más grande de bosques tropicales que queda en la costa Ecuatoriana.

En Ecuador, hay cerca de cuatro mil quinientos Awá que viven en 21 comunidades en las provincias de Carchi, Esmeraldas e Imbabura. Estas comunidades están organizadas desde 1985 en la Federación de Centros Awá del Ecuador (FCAE). La FCAE es filial de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE). Desde su creación, los líderes de la FCAE han trabajado para fortalecer su propia capacidad organizativa, como base para la defensa de su integridad territorial y cultural. Durante sus 17 años de vida jurídica, la FCAE ha logrado defender sus bosques comunales de las presiones de la industria maderera y minera y de la colonización.

En 1997, la FCAE comenzó un proceso de planificación territorial, con el objetivo de analizar bien su situación; la parte organizativa, cultural, de educación, salud, los recursos naturales, etcétera y planificar y programar actividades enfocadas en mejorar el nivel de vida de la gente, fortalecer la organización, defender su territorio y manejar los recursos naturales existentes en ello. Para este trabajo, la FCAE formó un Equipo de Planificación Awá (EPA), que fue el responsable de facilitar talleres de diagnóstico y análisis con cada comunidad y a nivel de las diferentes zonas establecidas en el territorio para el proceso. Después, a base de la información recopilada y sistematizada, él EPA facilitó talleres para definir propuestas con todas las comunidades. De este proceso autónomo, salieron varias propuestas que tenían que ver con la conservación y manejo de los recursos naturales del Territorio Awá Ecuatoriano. Entre estos están:

1) Establecer la Reserva de La Vida, un área de aproximadamente 17.000 hectáreas de bosque primario, deshabitado, en el centro del territorio, como una especie de reserva de fauna y flora propia de la FCAE.

2) Establecer un Centro de Investigación Científica dentro del territorio, con fines de investigación, capacitación y ecoturismo.

3) Conformar un equipo propio de Manejo de Fauna, con el fin de entrar en este proceso con las comunidades del territorio.

4) Desarrollar un proyecto de manejo forestal comunitario, enfocado en proveer recursos a las comunidades a través de un manejo y extracción sostenible del recurso forestal.


EL PROYECTO DE MANEJO FORESTAL COMUNITARIO DE LA FCAE

Hace 15 años, la defensa territorial Awá en Ecuador era un reto aventajado por el difícil acceso al noroccidente del país, pero en los últimos 6 años esta situación de relativa inaccesibilidad ha cambiado, debido a la apertura y pavimentación de dos nuevas carreteras que atraviesan la región.

Estas nuevas carreteras pasaron por áreas de bosque primario al oeste y sur del Territorio Awá, facilitando las actividades de varias empresas madereras, y la consecuente desaparición de los bosques. En un sector, la vía Ibarra- San Lorenzo llega hasta tres kilómetros del territorio Awá, y las compañías madereras han abierto carreteras de extracción que terminan en el límite del territorio. Con las compañías madereras llegando cerca al territorio, empezaron los ofrecimientos de comprar madera. A pesar de ser ilegal, los intermediarios de las compañías empezaron a realizar negocios con algunas familias Awá, causando problemas organizativos en varias comunidades y a nivel de la FCAE.

El Ministerio del Ambiente, encargado de vigilar el manejo y extracción forestal, ha tenido muchas dificultades en sus intentos de controlar a estas empresas y sus compradores formales e informales. Durante los últimos 2 años, la FCAE ha comenzado varios juicios penales contra diferentes empresas madereras por haber entrado ilegalmente a su territorio para extraer madera, y con la Comisión Cívica de Control de la Corrupción, se ha denunciado actos ilegales de algunos funcionarios del Ministerio del Ambiente.

Durante el proceso de planificación territorial, estas presiones de las empresas forestales fueron tomadas en cuenta por las comunidades en su análisis de la situación forestal y dieron pie a que la FCAE decidiera empezar con su propio proyecto de manejo forestal, con el objetivo de proporcionar ingresos sostenibles a sus comunidades, conservar sus bosques y contrarrestar las presiones de las empresas. Durante este proceso de análisis de la situación forestal y la definición de propuestas, las comunidades Awá establecieron 3 puntos básicos que han servido para el desarrollo del proyecto forestal: el proyecto tendría que ser administrado y dirigido por la FCAE; no se permitiría el uso de maquinaria pesada en la extracción de madera del Territorio Awá, y; los beneficios se repartirán equitativamente sobre la base de los acuerdos que establezcan las comunidades con la FCAE.

A base de estos tres puntos, los dirigentes de la FCAE desarrollaron una propuesta que fue presentada al Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) de Colombia en 1998. La FCAE, junto con cuatro comunidades involucradas en este primer proyecto piloto, escogió a ocho jóvenes de sus comunidades para formar el Equipo Forestal Awá (EFA) y empezar un entrenamiento como técnicos forestales. También se contrató un técnico forestal indígena para acompañarles y, con el apoyo de ALTRÓPICO, se contrató a un ingeniero forestal a tiempo completo para que trabaje con el EFA.


INVENTARIOS, PLANES DE MANEJO Y COMERCIALIZACION

La primera tarea del EFA fue llegar a acuerdos y consensos para la delimitación de un área de 1.980 hectáreas de bosque comunal en la comunidad de Mataje (300 msnm). Los primeros inventarios forestales que fueron elaborados por el EFA en Mataje, mostraron claramente la alta diversidad y endemismo de especies maderables en estos bosques. De las 220 especies recogidas, nueve aún no están identificadas, y según el criterio de los dendrólogos quienes capacitaron al EFA en este tema, por lo menos tres de estas especies son nuevas para la ciencia.

A base de los inventarios forestales, el EFA elaboró su primer plan de manejo forestal para el área de bosque comunal en Mataje. También se elaboraron otros planes de manejo para áreas familiares en las comunidades de Guadualito, Balsareño y Pambilar. Estos planes, fueron elaborados de acuerdo a las leyes forestales ecuatorianas y considerando los criterios para certificación bajo el esquema del FSC.


El primer plan de manejo forestal fue aprobado por el Ministerio del Ambiente en mayo del 2001, para dos bosques familiares en dos comunidades. Después de negociar y firmar un contrato de comercialización con una empresa en Quito para los primeros 12 metros cúbicos que los Awá tenían planeado extraer, el sistema de cable fue armado y seis árboles fueron tumbados. El proceso de extracción que hace la FCAE funciona de esta manera: los árboles son cortados en bloques de 25x25 cm en el bosque y transportados por cable aéreo hasta la orilla de un río, para después amarrarlos en balsas y llevarlos río abajo hasta donde el río llega a la carretera. Desde este punto la madera es transportado en camión a San Lorenzo, donde los bloques son partidos en duelas para pisos. Cuando se termina de preparar los bloques en San Lorenzo, la madera es transportada a Quito, y entregada directamente a una empresa que construye pisos de madera. Los Awá preparan las duelas según las medidas que solicita la empresa en Quito.

Comercializando de esta forma, sin intermediarios, la FCAE recibe entre $235 y $245 por cada metro cúbico, aproximadamente cuatro veces más de lo que se recibe vendiendo esta madera en San Lorenzo. Después de calcular todos los costos administrativos y de producción, lo que fue alrededor del 45% del precio total, las comunidades y la FCAE recibieron todavía 2 veces más del precio del mercado local. Fue importante que la FCAE pudo mostrar a sus comunidades que un buen manejo forestal también provee mejores ingresos.

Hasta el momento, la FCAE ha extraído y comercializado alrededor de 45 metros cúbicos de madera en esta forma, y está programando una producción anual de aproximadamente doscientos metros cúbicos. Con el fin de agregar más valor a sus productos forestales, la FCAE está buscando un mercado en el exterior, para algún producto elaborado por los Awá en Ecuador, y existen posibilidades para esto en 2003. Con el mismo objetivo de buscar valor agregado a la madera, a fines de 2002 la FCAE estará adquiriendo maquinaria de carpintería, para capacitar a su propia gente en este arte y construir muebles para el mercado nacional.

Con estos primeros resultados, la FCAE esta proyectando incluir a otras 2 ó 3 comunidades en actividades de manejo forestal durante el próximo año.


EL PROCESO DE CERTIFICACIÓN FORESTAL

Desde el principio de su proyecto de manejo forestal comunitario, la FCAE puso cuidado en seguir los criterios para la certificación forestal, según el esquema del Forest Stewardship Council (FSC), con el objetivo de buscar la certificación en el futuro. Parte de la capacitación que recibe el Equipo Forestal Awá, va dirigida hacia temas sobre la certificación forestal. ALTRÓPICO, como miembro de la Cámara Social del FSC, ha ayudado para que estos criterios sean tomados en cuenta cuando se hicieron los inventarios forestales, y elaboraron los planes de manejo, y cuando los sistemas de extracción fueron analizados. La FCAE y ALTRÓPICO son miembros fundadores del Grupo de Trabajo sobre Certificación Forestal en el Ecuador.

Trabajando hacia la certificación forestal, los Awá han establecido dos objetivos principales:

1) Tener acceso a los mercados internacionales que solo compran madera certificada.

2) Reconocimiento, a nivel nacional e internacional, de su capacidad de manejar los importantes recursos biológicos que se encuentran dentro de su territorio.

A fines del 2000, el proyecto forestal recibió la primera de dos visitas de expertos de la ONG Smartwood, que hace evaluaciones para certificación bajo los criterios del FSC. Después de recibir el informe de la segunda visita de Smartwood en diciembre de 2001, la FCAE conformo un Equipo de Certificación, con la participación de técnicos de ALTRÓPICO y WWF/Colombia, para así trabajar de forma mas sistematizada hacia la certificación forestal.

Existen varias pre condiciones que la FCAE tendrá que cumplir para acceder a la certificación forestal. El equipo de certificación se reúne cada tres meses para evaluar el avance hacia el cumplimiento de estas pre condiciones, y programar próximas actividades, junto con el EFA y los dirigentes y técnicos forestales de la FCAE y ALTRÓPICO.


ALGUNAS LECCIONES APRENDIDAS

A través de las experiencias generadas por la FCAE en sus primeros tres años de trabajo, se ha aprendido algunas lecciones que podrían ser interesantes tomar en cuenta por otras organizaciones interesadas en el manejo forestal comunitario. Estas incluyen:

1. La necesidad desde el principio de formar representantes comunitarios en todos los aspectos de manejo forestal.

2. La importancia de una organización fuerte y representativa, capaz de administrar un proyecto forestal en todas sus etapas, y facilitar procesos de planificación y evaluación con los miembros de sus comunidades filiales.

3. Los límites de la comunidad y sus áreas de manejo forestal, ya sean familiares o comunales, deben ser bien consensuadas, y delimitadas físicamente en el bosque.

4. Las comunidades involucradas en el proyecto deben participar activamente en la programación y evaluación de actividades relacionadas con el manejo forestal. En el caso de la FCAE, se hace reuniones cada mes entre las comunidades y el Equipo Forestal Awá.

5. En necesario tener cuidado de no crear expectativas falsas en las comunidades, acerca de posibles precios para la madera que eventualmente se extraerá, y el tiempo y esfuerzo que se requiere para sacar adelante un buen plan de manejo forestal. Hay que ser transparente en cada momento.

6. Las actividades de manejo forestal, y la comercialización de madera, no deben ser consideradas como las únicas alternativas productivas de la comunidad, sino más bien como parte de un sistema integrado de sustento familiar y comunal, que incluyen la agroforestería, crianza de animales, producción de artesanías, etcétera.

7. El proceso de certificación forestal es costoso. Si bien la FCAE ha logrado encontrar recursos para financiar las visitas de los evaluadores, uno tendría que preguntar si todas las comunidades interesadas en certificar sus operaciones forestales podrán alcanzar a cubrir este costo.

8. El proceso de certificación forestal es muy complejo. Los criterios utilizados para evaluar el Proyecto Forestal Awá, son los mismos criterios que se aplican a cualquier empresa forestal que desea acceder a la certificación. En el caso de la FCAE, podría ser 3 ó 4 años más hasta que los Awá puedan responder a todas las pre condiciones.

 

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